Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP


RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA AREZZO

MODERADORA

ENVIAR MP
NICOLÁS D'LENFENT

MODERADOR

ENVIAR MP
KALA BHANSALI

MODERADORA

ENVIAR MP
LADISLAV PEKKUS

MODERADOR

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

MODERADOR

ENVIAR MP

CLIMA


Espacios libres: 06/45
Afiliaciones élite: abiertas
Última limpieza: 07/06


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com


Últimos temas
»  Masks of destiny | Privado
Hoy a las 3:25 pm por Dimitry L. Rudakov

» Min Skjebne, Min Doom ~ Privado {+18}
Hoy a las 3:11 pm por Nailah Zahir

» La elegida | Privado
Hoy a las 2:57 pm por Etel Bognár

» El recién llegado
Hoy a las 2:56 pm por Administración

» Gods of the Damned
Hoy a las 2:35 pm por Hedeon "Yakov" Demídov

» Ausencia de Leif
Hoy a las 2:16 pm por Administración

» Annabeth's Gallery
Hoy a las 1:48 pm por Annabeth De Louise

» Registro de Avatar [OBLIGATORIO]
Hoy a las 1:38 pm por Ragnarök Niflheim

» Sins Of The Night ~ Privado
Hoy a las 1:35 pm por Rashida



La primera clase- Privado Logan Tisdale +18

Página 4 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4

Ir abajo

La primera clase- Privado Logan Tisdale +18

Mensaje por Gaïa Goncourt el Mar Mayo 10, 2016 12:12 pm

Recuerdo del primer mensaje :

De todo lo que he saboreado…
Nada es más sabroso que tu cuerpo, tus labios.



El criado del brujo, quien no tenía nada que ver con tal, le ayudó a al menos tener algún que otro vestido para cambiarse y así poder alternarlos. Ya había desayunado, un poco de café y alguna pieza de fruta, tampoco necesitaba más hasta la hora de comer…ya sería entonces cuando arrasaría con parte de los platos en la mesa. La primera clase era la más importante y por ello, quería estar de lo más preparada. Antes de empezar, le mostraría su “talento”, ¿de qué manera? Disponiendo en la mesa con sumo cuidado todas y cada una de las especias, hierbas, ungüentos, esencias y un sinfín de cosas que solo ella tenía constancia de para qué servían y lo que eran.

Desde su posición, sonrió ampliamente al ver el amplio abanico que podía ofrecer y enseñar al brujo. Se preguntó incontables veces, si fue capaz de todo eso que le había mostrado en el callejón, lo de la alfombra y demás… ¿qué más secretos guardaba aquel hombre? Era un misterio y un gran descubrimiento por su parte. ¿Quién iba a pensar que aquel joven podía ser un brujo negro? O como bien lo llamaba ella, un brujo del mal. Rió por lo bajo al recordar el apodo con el que le había bautizado, le venía como anillo al dedo.

-Para la fiebre, centaura… cornejo… perfecto -murmuró por lo bajo, llevándose una de las flores color violeta para olerla.. No iba a empezar hasta que él hiciese acto de presencia y… como viese su mesa en la que trabajaba llena de potingues e hierbas de ella… seguramente pondría el grito en el cielo. -Centinodia para el estómago … y ¿cuántas clases hay? Ah bien, perfecto -lo iba apuntando todo en su pequeño cuaderno, algo así como una especie de inventario.

Oyó pasos, supo de quién se trataba al instante. Fritz era más sigiloso, como si caminase de puntillas y así no molestar. Sonrió de espaldas a él, acababa de terminar de apuntar todo y así al menos, la próxima vez que fuese a la tienda o… mejor, sondease los callejones en donde vendían de exportación…podría saber con lo que contaba y le faltaba. Se llevó a los labios la pluma, acariciando éstos de lo más pensativa, la pluma le hacía cosquillas.

-Buenos días, señor Tisdale -dijo lo suficientemente alto, giró el rostro, quedando de perfil y recorrerlo con la mirada, imposible no hacerlo. El muy canalla era atractivo y ella no era estúpida, sonrió traviesa al recordar fugazmente lo que ocurrió anoche y ya solo con eso, se distrajo lo suficiente, tanto… que suspiró por lo bajo intentando no gemir, ella era así de expresiva. No había dejado de acariciarse los labios con los finos y suaves cabellos de la pluma, tomando alguno con los dientes -Estas son todas mis hierbas, especias, esencias…y cosas que se escapan de la sabiduría humana porque es mejor no saber -

Tomó impulso y se sentó en el borde de la mesa, ahora sí, mirándole intensamente con sus orbes azules como el mismo cielo. Pensativa, guió la mano de la pluma hasta el brujo y la deslizó por su frente , bajando por su nariz y acabar rozando sus labios, aquellos que había mordido infinidad de veces durante toda la noche y provocó que ella, se mordiese el inferior.

-¿Empezamos con la primera clase? Cogeré apuntes… como buena ayudante aplicada -más que dispuesta, lo miró fijamente a los ojos, estaba deseando empezar.


Última edición por Gaïa Goncourt el Vie Feb 10, 2017 8:04 pm, editado 1 vez



Spoiler:


Mi brujo del mal:

avatar
Gaïa Goncourt
Humano Clase Media
Humano Clase Media

Mensajes : 98
Puntos : 94
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 13/01/2016
Localización : Entre botes de especias

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo


Re: La primera clase- Privado Logan Tisdale +18

Mensaje por Logan Tisdale el Vie Feb 16, 2018 8:33 am

El camino que Gaïa había elegido no era ni mucho menos fácil, para conseguir lo que ella quería debía de esforzarse mucho, tropezarse, caer y levantarse de nuevo porque no le quedaba más remedio... el camino de la magia no era algo fácil ni sencillo y aún le quedaban pasar muchos más obstáculos de los que ella se imaginaba. No constaba solamente de leer un par de libros y ya está, se necesitaba de un estudio constante diario, practicar la energía interior y saber cómo utilizarla y moldearla... eso llevaba su tiempo y es lo que al parecer ella no entendía. Claro que el camino más fácil era conseguir la “magia” por métodos poco ortodoxos y peligrosos que podrían acabar muy mal para ella, había gente que cegados por el poder de la magia habían perdido algo más que sus vidas en pos de ese poder y lo habían perdido todo. No había que jugar con fuego y aunque sabía que ella estaba un poco desanimada porque no obtenía los resultados que ella quería no debía dejar que cayera en esos pensamientos. Ella no era capaz de entender que era un proceso largo y que apenas había comenzado a recorrer ese camino, su desesperación por conseguir lo que ella quería no le dejaba ver que estaba dando pequeños pasos aunque ella no viera los resultados, no se podía hacer en meses el trabajo que llevaba de años... entendía que quería tener magia y saber utilizarla pero ella quería volar cuando ni siquiera sabía andar y eso no podía hacer. Yo ya no sabía cómo decirle que todo esto llevaba tiempo, yo no aprendí la magia de la noche a la mañana y fueron muchos años de estudio, de aprendizaje, de caídas contra el suelo, de golpizas que solo hacían que siguiera hacia delante. Yo tardé años y ella también tardaría en lograrlo pero si le ponía empeño y dedicación lo lograría, solo necesitaba una paciencia que al parecer no tenía y que se le había agotado. Ella decía que quería y necesitaba sentir la magia así que yo, para que viera que la magia no era solo una sensación chispeante que te recorría el cuerpo sino que también había algo de dolor pues se tiene que pagar un sacrificio para ello, hice que sintiera esas chispas que ella mencionaba, pero también hice que sintiera el dolor y el cansancio que sentías cuando practicabas la magia. Te restaba energía y dolía y a eso también tendría que acostumbrarse.

Tan solo duró unos segundos la sensación pero los suficiente para que supiera lo que era, sin embargo ella parecía buscarle otros sentidos y negué con la cabeza con una sonrisa ante sus palabras, Gaïa era atrevida y algo descarada cuando quería y ya lo había mostrado cuando su hermano vino a verla e hizo que durmiera con aquel trozo de tarta para pedirme que la tomara frente a su hermano, tenía esa chispa picante que no muchas mujeres tenía y que me gustaba y divertía de ella. Lo mejor sería seguir nuestro camino y dirigirnos hacia la siguiente tienda que era donde habían los mejores libros de hechicería, habían más libros pero esa tienda se especializaba en eso en concreto y al igual que la anterior también estaba oculta a ojos de los demás. Se levantó y tiró de mi mano para que me levantara yo también, lo hizo tan fuerte que al estar en pie su cuerpo quedó pegado contra el mío por el tirón que dio y su sonrisa se ensanchó en sus labios, podía ver un toque pícaro en su mirada y enarqué una ceja porque a saber qué estaba pensando en esos momentos. Acercó tanto su rostro al mío que sus labios se rozaron de forma breve con los míos por apenas un par de segundos, su aliento cálido impactó contra mis labios sus ojos me miraron de forma pícara mientras se reía buscándome y tentándome, sonreí ante ese juego que se traía entre manos y la dejé hacer divertido para ver a dónde llevaba aquello. Tomó mi brazo para salir del local y dirigirnos de nuevo hacia la calle donde el sol iluminaba y aportaba calor a aquel día, la gente paseaba por la ciudad haciendo sus compras ajenos totalmente a nosotros dos. Fue entonces cuando me pidió lo que quería aunque más que comprarlo quería que se lo hiciera, enarqué una ceja dejando que se explicara escuchando sus palabras. Quería que le hiciera un colgante que la protegiera cuando estuviera en peligro, un “campo de fuerza” lo había llamado ella y eso me hizo reír durante un par de segundos para dejar que se siguiera explicando. Sabía que vendía sus conocimientos en hierbas en la calle, que incluso visitaba al burdel para proporcionarle a las cortesanas hierbas para que no pudieran quedar embarazadas y así seguir con su trabajo... sabía que la noche tenía muchos peligros y la idea no era tan absurda dado que cualquiera podría hacerle algo, y los vampiros y los licántropos podían hacerle daño. Crearle un collar como el que me pedía no era algo que me supusiera demasiado y a ella podría ayudarla. La contemplé un par de segundos con una ceja alzada para ver qué intenciones tenía para con ese colgante o si solamente se trataba de lo que había dicho.



-No es muy difícil hacer lo que me pides, es un conjuro sencillo y tan solo necesitaría un colgante que fuera tuyo para que el hechizo funcionase. Te daría un “campo de fuerza” pero este tan solo duraría durante unos segundos en los que te daría tiempo a escapar o a huir, pero no te escondería a otros ojos –expliqué por si era eso exactamente lo que ella quería- ¿es eso lo que quieres? –Pregunté mirándola porque antes no había querido nada y ahora me venía con aquella petición que haría solo porque sabía que la calle y la noche eran peligrosos para una mujer como ella y era mejor estar protegida. Sonreí de lado cuando dijo que si se lo hacía se portaría bien a lo que reí entre dientes- tú no te portas bien ni durmiendo Gaïa, en ese viejo truco no voy a caer –sonreí de lado pero luego borré mi sonrisa cuando siguió con la idea de aquel frasco de magia del que le había advertido- no, no saldría para nada bien. Créeme he visto los efectos que ese frasco puede hacer y perder el alma solo será el principio de tu fin, lo perderás todo y no obtendrás lo que anhelas y deseas porque la magia oscura tiene como propósito destruir, no crear –aclaré para que me entendiera- el precio que se paga no es con nuestra energía sino con sangre, con tu alma y con tu vida. Sigue estudiando los libros y practicando, que te los sepas de memoria no quiere decir que con eso puedas hacer magia, apenas has comenzado en este largo camino que te va a llevar años y debes de entenderlo y comprenderlo ya, los milagros no existen y todo requiere de su esfuerzo y dedicación... aún te queda mucho por aprender pero vas mejorando, aunque tú no lo veas yo sí lo puedo notar –aclaré para dejarle claro que eso era lo mejor, luego me reí de sus palabras- no tengo miedo de que me hagas algo Gaïa, al contrario, la que debería de temerme eres tú –concluí tirando de ella para entrar en la siguiente tienda que le había dicho, como en la otra debíamos de pasar por otra tienda que hacía de “cortina” para la gente que no conocía su existencia y nos adentramos en su interior, allí habían muchos libros de magia que quizás pudieran ayudarle en su recorrido- escoge el que quieras.


 

avatar
Logan Tisdale
Hechicero/Realeza
Hechicero/Realeza

Mensajes : 175
Puntos : 182
Reputación : 41
Fecha de inscripción : 16/12/2015

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La primera clase- Privado Logan Tisdale +18

Mensaje por Gaïa Goncourt el Lun Feb 26, 2018 2:16 pm

La confianza se había forjado entre ellos, él no sólo era su mentor, se habían convertido en cómplices y compañeros de batalla, él...le ayudaría a emprender este largo y duro camino. Aún le quedaba tanto por aprender, conocer y vivir, de qué mejor manera...a su lado, codo con codo. Una sonrisa se dibujó en los labios de la aprendiz al oír que le ayudaria con el hechizo, no se lo hubiese pedido si no fuese necesario y lo necesitaba. Si en alguno de sus intercambios, no lograse escapar de esos seres sobrenaturales, lo pagaría con su vida. No podía arriesgarse más, hasta ahora todo salió bien, la última vez no tuvo tanta suerte, gracias a su ingenio y a la ilusión que creó, pudo lograr escapar...pero ¿y la próxima vez?

-Lo sé, será momentáneo. Intenté crear un campo de energía, de apenas unos metros pero...no canalizo toda la energía que debo y termino con las puntas del pelo chamuscadas-se echó a reír, realmente divertida, sus orbes azules buscaron las ajenas, tan natural y viva, un torbellino de alegría y positividad-Sí, eso quisiera. Me ayudaría a no jugarme el cuello...aunque creo que necesitaré más de un hechizo de esos para volver a casa, sana y salva... quién sabe si un día, te quedas si tu aprendiz. Estoy segura... muy segura de que estarías mejor sin mí -

Frunció ligeramente el ceño, sin perder la sonrisa. No, no se portaba bien nunca, jamás le pidió nada y estaba en su derecho negarse a hacerle tal conjuro. Y si necesitaba un colgante, tendría que hacerse con uno, Rose tenía muchos pero no contaría como es uno propio por lo que el conjuro sólo le valdría a la verdadera dueña del collar en cuestión. Resopló, no muy convencida de que fuese tan buena idea, algo tan simple acababa de convertirse de lo más complicado.

-La magia oscura, si sabes utilizarla , te llevaría al fin que desees. Me he informado sobre ello, he leído todos esos libros. Sólo aquel que posee un poder infinito sería capaz de manejar a la oscuridad. Ni tú ni yo tenemos poderes infinitos... por una vez no me siento tan vacía e incompleta -sus intenciones por lo oscuro acaparaban su cabeza pero sabia perfectamente que si sucumbía a la oscuridad... terminaría atrapándote para siempre -Me olvido de lo oscuro...está bien -alzó ambas manos, rindiéndose... lo importante para ella ahora era el colgante en cuestión -No tengo colgantes, Logan. No tengo nada ¿Recuerdas? Si le pido alguno o lo robo no sería mío...-se encogió de hombros, abandonando la idea de obtener aquel hechizo protector.

Su mirada, le observó en silencio, a medida que se perdía en la tienda. Los pasos de Gaïa se perdieron en una dirección totalmente opuesta. Sonrió, ampliamente al ver la gran cantidad de libros pero … tendría que leerlos así que un suspiro...escapó de sus labios, maldiciendo por lo bajo ¿elegir un libro? ¡si ya tenía muchos! Pero...a caballo regalado no le mires el diente. Paseó el índice por la segunda estantería del tercer pasillo hasta detenerse en un libro de tapa dorada con pequeños dibujos en el borde. Muy bonito.

-Pues...te elijo a ti, veamos que tienes -con cuidado, pasó hoja por hoja...el idioma no lo conocía pero al menos podía leerlo -Anruek satoe amorise venite, comeas esete, aliset -enarcó una ceja, el tono de voz empleado fue muy suave, los pasos de Logan se acercaban a ella... y al girarse, sus miradas se encontraron, Gaïa no sólo había elegido. El libro lo había hecho.



Spoiler:


Mi brujo del mal:

avatar
Gaïa Goncourt
Humano Clase Media
Humano Clase Media

Mensajes : 98
Puntos : 94
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 13/01/2016
Localización : Entre botes de especias

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La primera clase- Privado Logan Tisdale +18

Mensaje por Logan Tisdale el Jue Mar 15, 2018 2:03 pm

Sabía lo peligroso que era jugar con la magia negra y sobre todo con lo que aquel frasco contenía, frasco que no sabía por qué lo tenía Marie en su tienda y mucho menos por qué lo tenía en su mostrador como si nada. Era muy peligroso si alguien lo cogía, no por lo que pudiera pasarle, sino por lo que podría hacer con dicho poder. La oscuridad era tentadora en todos los sentidos, era como si pudiera escudriñar en las mentes de las personas buscando aquello que más anhelaba o lo que más le hacía falta hasta tal punto de que te seducía para que cayeras en su propia trampa, solamente eran engaños que ejecutaba para que cayeran y la oscuridad pudiera apoderarse de ellos, así era más fácil controlarlos y someterlos a su oscura voluntad. No era un juego ni una tontería, yo había experimentado a lo largo de mi vida con la oscuridad, se podría decir que era un nigromante porque utilizaba más la magia negra que la blanca, pero no había sucumbido de esa forma ante el poder de lo que contenía aquel frasco... eso era algo que ni hechiceros como yo podían controlar, dudaba que alguien pudiera hacerlo y no quería ni pensar lo que podría hacer si Gaïa cogía ese frasco y lo utilizaba en su propio beneficio. Perder el alma sería lo mejor que pudiera pasarle pero lo que hiciera con ella o con sus seres queridos... la oscuridad era retorcida y era mejor dejarle claro que no era el camino a seguir. Sí, podría darle la sensación de que tenía el poder que ella ansiaba y que estaba buscando desesperadamente, pero no duraría, tan solo sería una ilusión efímera que acabaría sucumbiéndola por completo y perdería toda humanidad para convertirse quizás en un espectro, sin alma y a merced de algo maligno que utilizaría su cuerpo como enlace. Tendría que hablar con Marie para que quitara eso de la tienda, no debía de exhibirlo de esa forma pero al menos había podido haberle hecho entrar en razón a ella de que no era una buena idea, lo que ella quería tenía un coste y un sacrificio pero con el tiempo podría obtenerlo... tendría que tener paciencia porque no era cuestión de chasquear los dedos y ya saber lanzar hechizos, debía de controlar muchas cosas antes de que eso pasara y era mejor que lo tuviera claro. Nunca le dije que fuera fácil, siempre le advertí que le costaría y no le estaba mintiendo para nada... pero ella era obstinada y a veces no escuchaba aunque me dijera lo contrario.

Al menos lo que me pedía no era tan descabellado como yo creía en un principio, un colgante con el que pudiera protegerse cuando salía de noche con los peligros que había. Aún le quedaba mucho por aprender, y sobre todo, a aprender a canalizar la energía que teníamos porque apenas había comenzado con su recorrido. Era normal que sus hechizos no fueran tan fuertes y que se desvanecieran con rapidez, las primeras veces costaba pero con el tiempo y práctica se iba mejorando. La miré cuando dijo que no tenía nada para ofrecerme para hacerle el colgante, tenía que ser algo de ella para que surtiera efecto porque pensaba ligarlo a su energía, así sería más fácil mantener el hechizo por más tiempo o al menos el tiempo necesario para que escapara de ese lugar y se pusiera a salvo. Lancé un suspiro mirando la tienda en la que estábamos, llena de libros de hechizos y dejé que mirara para luego enarcar una ceja cuando me dijo que la magia oscura la llevaría al fin que ella desease y ya iba a reprocharle cuando al menos me hizo ver que no sería capaz de manejarla, ni ella ni nadie que yo conociera podría hacerlo... esos eran palabras mayores y no quería averiguar qué pasaría de utilizarla. Tampoco entendía, ni dije nada, cuando comentó que estaría mejor sin ella... estaba claro que estaba desanimada y yo no sabía –ni quería, tampoco- lidiar con aquello porque no se me daba especialmente bien, yo ya le había dicho todo cuanto necesitaba saber para seguir adelante, no era un hombre que expresara emociones y sentimientos y más bien era frío, no daba muestras de afecto así que me mantuve al margen y no hice nada algo que era característico en mi persona. Bajé mis ojos para contemplarla mientras pensaba qué podríamos utilizar para hacer ese colgante, cualquier cosa suya me valdría.



-Me valdría cualquier cosa mientras que sea tuya, si es tuya y no es prestada puedo enlazarla mejor con tu energía para que el hechizo dure durante más tiempo. Los objetos con el paso del tiempo acaban adquiriendo parte de nuestra energía, por lo que podría de alguna forma amplificar la duración de hechizo –dije mientras yo mismo iba revisando los libros que allí había, le había dicho que podía escoger el libro que quisiera porque seguramente cualquiera de los presentes la ayudaría por lo que dejé que anduviera por el lugar. Cogí uno de los libros entre mis manos y lo abrí leyendo su contenido, ese ya lo tenía. Pasados unos cuantos minutos sin saber dónde se encontraba Gaïa fui en su búsqueda, escuché que murmuraba algo y seguí el sonido de su voz... por lo que decía tenía que ser algún hechizo, ¿qué estaría haciendo ahora?- ¿Gaïa? –Pregunté atravesando uno de los pasillos encontrándola junto a una estantería llena de libros, cuando esta terminó de hablar y cerró el libro hubo algo en el ambiente que fue diferente, un pico que pude notar perfectamente y que supe que algo había hecho con aquel libro, ¿en qué lío se habría metido ahora? Fue entonces cuando se giró en mi dirección donde nuestros ojos se encontraron que supe, de alguna forma, que algo había sucedido por la forma en la que tuvo de mirarme. El ambiente volvió a cambiar de nuevo volviéndose algo más cálido, como más tentador.... ella no me apartaba la mirada y yo enarqué una ceja- ¿qué es lo que has hecho? –Me acerqué a ella quien no me apartaba la mirada y tomé el libro entre mis manos buscando esas palabras que había pronunciado. Parecía como si estuviera en un trance y finalmente fijé mis ojos en los suyos, enarcando una ceja por ello- ¿qué has leído? –No sabía lo que había sido pero estaba claro que algo relacionado con su persona, y empezaba a intuir con la mía también, porque no me quitaba la vista y su sonrisa se pintaba en sus labios. Seguramente al no tener todo el poder necesario para lanzar aquel hechizo no hubiera alcanzado su efecto, aunque sí lo suficiente como para afectarle a ella.


 

avatar
Logan Tisdale
Hechicero/Realeza
Hechicero/Realeza

Mensajes : 175
Puntos : 182
Reputación : 41
Fecha de inscripción : 16/12/2015

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La primera clase- Privado Logan Tisdale +18

Mensaje por Gaïa Goncourt el Mar Mar 20, 2018 9:22 pm

Libros , libros, libros y más libros. ¿Es que tendría que estar toda su santa existencia leyendo? Siempre había algo que aprender pero ya le parecía casi obsesiva la fijación de su maestro con los textos. No era hechicera, sabía canalizar la energía, algún que otro hechizo básico pero de ahí a que algo le saliese bien...imposible. Estaba completamente chiflada, esa expresión, se la había oído en más de una ocasión a Frinch, pobre hombre...lidiar con ella suponía un rato de tortura para el criado y siempre terminaba siendo una aventura que contar, exceptuando algunos detalles.

El libro en cuestión, lo cerró de golpe, sin previo aviso como una niña que acababa de ser pillada por un adulto. No hizo nada, o eso creía, sólo leyó un párrafo ¿qué iba a hacer mal? Si seguramente hasta lo había leído mal y a medias. Resopló, lo que provocó que su flequillo se apartase de sus ojos azules, el Conde la reclamaba, seguro para recomendarle algún libro con su correspondiente regañina “Es peligroso”, “No se juega con la magia negra”, “No te pongas nerviosa, lee bien”. Estaba acostumbrada a ya no sólo releer todo libro que entraba en la mansión, también leía por su cuenta más que nada recetas y sus propios apuntes.

La idea de dedicarse a la gastronomía cada vez era más imposible, desistió de ello, ¿quién iba a contratarla? No tenía referencias, menos...experiencia en una industrial. Y fue oír su nombre cuando se giró, de golpe ¿qué pasaba ahora? Ni que fuese a liar ningún embrollo, siempre , SIEMPRE, tenía cuidado ¿por qué no se fiaba de ella? Por muchas razones y una...fue justo aquella. Las palabras pronunciadas, provocaron que sus ojos se aclarasen, volviéndose más claros y vidriosos, sólo como punto de fijación la imagen del hechicero.

¿Brillaba? Con pequeños destellos rosados, morados...y esa sonrisa burlona que le pareció lo más hermoso que había visto en toda su vida. ¿Dessde cuándo Logan lucía tan especialmente atractivo? Un hecho que le atrayese, desde el primer segundo la tensión entre ambos fue más que notoria pero...lo de ese momento no fue sólo una necesidad fisiológica. Atontada, ensimismada en el tono suave de su voz, se acercaba...cada vez más, ¡estaba tan cerca! Podía oler su perfume, a canela con ese toque amargo del chocolate más puro. Ronroneó sólo con imaginar cómo sabría su piel, los ojos de la picara madre tierra se paseaban sin control por cada centímetro de su rostro.

-Leer. Pues un libro de esos...¡no me regañes! ¿quieres? Sólo te miraba...digo miraba, ¡quiero este! - “te quiero a ti, en mi cama a todas horas”, con el libro en alto, sobre su cabeza, los ojos de la joven se perdieron en los ajenos, mirándole intensamente... -Tienes un hoyuelo en la barbilla, ¿lo sabías? Y estás más guapo sonriendo que regañándome, podrías... regalarme algo tú, para lo del hechizo, para lo que tú quieras -lo último lo ronroneó acortando las distancias, al darse cuenta del detalle, la mano libre la paseó por su pecho, tomando su mentón -¿Estás preocupado por mí, Logan? ¿Puedo llamarte Logan? Como tú me digas, tú mandas

Una risita, un leve rubor ¿qué diablos estaba haciendo? No podía controlarlo, la atracción hacia él era tan fuerte, le tomó del brazo para que fuesen a pagar... con una gran sonrisa, estaba rara, sí...pero tan sumamente adorable y tierna que era imposible no quererla en ese estado.

-Estás muy flaco -aprovechó que pagaba el libro para pasear la palma por el trasero del hechicero a la atenta mirada de los compradores, no le importó, es más le dio un pellizco en una de sus nalgas -Cómo me gusta tocarte...tocar cosas... ¿qué? ¿no me compras el libro? No hay quién te entienda, por ti...me leo todos si hace falta -de lo más rara...sin duda.



Spoiler:


Mi brujo del mal:

avatar
Gaïa Goncourt
Humano Clase Media
Humano Clase Media

Mensajes : 98
Puntos : 94
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 13/01/2016
Localización : Entre botes de especias

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La primera clase- Privado Logan Tisdale +18

Mensaje por Logan Tisdale el Dom Abr 15, 2018 11:29 am

Había llevado a Gaïa para que pudiera encontrar un libro y que pudiera llevárselo, en esa tienda siempre encontraba cosas muy interesantes y acudía a ella muchas veces para comprar nuevos libros que pudieran servirme con la magia para seguir mejorando, un mago siempre debía de seguir practicando y mejorando con la magia que poseía porque siempre debía de estar en constante movimiento, no era fácil olvidar los hechizos pero cuando se llevaba un tiempo sin magia al final acababas perdiendo no solo práctica, sino el poder para lanzar los hechizos... sobre todo los más peligrosos de todos. Por eso era bueno mantener siempre una buena energía interior, saber canalizarla, fundirla con el entorno para utilizarlo a tu favor y mantener la mente despierta y hábil para poder estar atento al peligro. A ella aún le quedaba un largo recorrido por delante para poder empezar a controlar la magia, siempre le había dicho que era muy complicado el camino que había tomado pero que con paciencia y perseverancia podría lograrlo... pero ella quería pasar de no saber siquiera andar a empezar a volar y eso no podía ser porque era muy complicado, la magia no se basaba en aprender un par de cosas y ya saber utilizarla por completo, requería de temas complejos que a veces se tardaban años en aprenderlos y aunque ella lo sabía a veces bien sabía que quería tirar por lo fácil, como la idea de la magia negra con la que le había sobrevolado la idea, pero era peligroso porque podías perder mucho más que el alma y acabar reducido a la nada... no sería la primera vez que veía que pasaba algo como eso en una persona, que sus ansias de poder fueran tan grandes que lograra sucumbir ante lo más evidente y más fácil. Pero no podía dejar que ella hiciera eso, no porque en cierto sentido también me estaría condenando a mí y eso era algo que no iba a permitir por nada del mundo. Nadie dijo que fuera a ser fácil pero igualmente ella sabía muy bien las consecuencias al decidir aprender la magia, y yo no era una persona que estuviera constantemente encima de las demás ni dándole los ánimos constantemente, porque yo no los recibí en su momento y porque todas esas cosas me hastiaban por completo, me eran bastante tediosas y que ya la hubiera animado varias veces era más de lo que cualquiera podría obtener de mí. No me gustaba la gente que se hacía la “víctima” y que se quejaba constantemente por lo que si pretendía que yo estuviera para recogerla cada vez que caía estaba muy equivocada.

Le había dicho que cogiera el libro que quisiera para poder irnos mientras pensaba en la idea de si algo que yo le diera funcionaría para el hechizo que ella me había pedido, quizás si pudiera resultar efectivo. Fue cuando había pasado un tiempo sin saber nada de ella la busqué entre los pasillos del lugar hasta que finalmente di con ella, aunque había algo extraño que la rodeaba y que tenía que ver con el cambio que sentía en su aura sobre todo, que me hacía pensar sobre el libro que llevaba en sus manos mientras su mirada se clavaba en la mía, cuando me acerqué y cogí el libro preguntándole qué era lo que había hecho supe, al leer la página por la que estaba abierto, lo que había pasado y enarqué una ceja por ello.... de entre todas las páginas ¿había tenido que leer precisamente ese hechizo? Claro que al no tener el poder necesario su hechizo no había surtido efecto y , como si de un espejo se tratara, le había dado de rebote a ella mientras la miraba y ella a su vez me miraba de esa forma y sus palabras como si se contradijera a si misma era un síntoma de aquel hechizo que había lanzado. Negué con la cabeza mientras decía que quería ese libro y lo tomé entre mis manos pensando que bastante había hecho con tal libro cuando sus palabras hicieron que ladeara ligeramente la cabeza. ¿Un hoyuelo? Sin duda los efectos ya empezaban a notarse Acortó la distancia mientras me ronroneaba de forma seductora, su mano ascendía por mi pecho hasta llegar a mi mentón cogiéndolo entre sus dedos, me preguntó si estaba preocupado por ella llamándome por mi nombre algo que no solía hacer demasiado porque siempre me trataba con respeto, sin embargo con aquel hechizo parecía encontrar la valentía que a veces le faltaba y ahora estaba más envalentonada de lo normal. Enarqué una ceja observándola pensando en cuánto duraría los efectos del hechizo si tenía en cuenta que le había salido mal y esperaba que no le durase demasiado.



-Eres mi aprendiz, tendré que preocuparme por lo que haces ¿no? –Dije en respuesta a su pregunta mientras ella no se apartaba de mi cuerpo- puedes llamarme Logan, pero no te acostumbres a ello. Venga, vamos a pagar por el libro –dije haciendo un movimiento con mi mano para que empezara a andar hacia el mostrador, tenía las mejillas sonrojadas y una risa salía de sus labios, por suerte me hizo caso y llegamos hasta el mostrador para pagar por el libro cuando me dijo que estaba flaco, a lo que yo la miré de reojo y negué con la cabeza porque tenía exactamente la constitución que quería tener, y para nada me consideraba que lo estuviera en absoluto, Fritz se encargaba de alimentarme bastante bien. Aprovechando sus palabras su mano se pasó por mis nalgas y, sin esperarlo, pellizcó una a lo que tomé su muñeca para que se estuviera quieta. No me importaba lo que pudieran pensar los demás pero sabía que su actitud era provocada por el hechizo, al igual que las palabras que salían de sus labios- estate quieta Gaïa, sí voy a comprarte el libro –sonreí de lado- oh, no me darás el gusto leyéndote absolutamente todo –dije con cierta ironía mientras finalmente pagaba por el libro y salíamos de la tienda bajo la mirada de algunos hechiceros que acudían a esa tienda “escondida” por lo mismo que había acudido. Tras salir de nuevo a la calle la mire de forma fija durante unos segundos- ¿no crees que estás un poco.... rara? –pregunté para ver qué era lo que me respondía- más bien, ¿sabes por qué estás así? –Pregunté para ver si sabía que era por el efecto del hechizo o no siquiera se acordaba ya de esa parte.


 

avatar
Logan Tisdale
Hechicero/Realeza
Hechicero/Realeza

Mensajes : 175
Puntos : 182
Reputación : 41
Fecha de inscripción : 16/12/2015

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La primera clase- Privado Logan Tisdale +18

Mensaje por Gaïa Goncourt el Lun Abr 16, 2018 12:37 pm

“Quién de verdad posee magia,
no necesita trucos”






El hechizo no fue para otra persona que a ella misma, alguien más débil de los que se encontraban en el lugar. Canalizó la energía justo para que aquellas palabras surtiesen el efecto menos esperado, ella mucho más cariñosa y cercana, más lanzada que de costumbre. No solía callarse lo que pensaba, en este caso... la atracción hacia el hechicero no era simplemente por las palabras del libro, tenían esa conexión diferente a cualquier otra persona, ambos con sus asuntos y un pacto de sangre que ninguno había traicionado, “madre tierra” era fiel y leal, sobre todo con aquel que le dio la oportunidad de conocerse a sí misma , esa fuerza y magia interior que muy pocos humanos llegaban a conocer de sí mismos.

-Como siempre un auténtico aguafiestas. Ya...Logan. -le hacía sentir bien pero a la vez, muy pequeña. Él poseía poder ¿Y ella? Nada. Nada al menos que a él le sirviese para algo. Con un fingido puchero, salió de la tienda, ambos aparecieron en una boca calle que daba a la plaza Tertre, la salida de la puerta desapareció en un destello.

-No sé de qué me hablas. O quizás...sea el hechizo aunque ¿qué hay de malo en que te encuentre atractivo? Sabes que me lo paso bien contigo y ya sé que cero compromisos pero estoy segura que... -el labio inferior, se lo mordió con cierto recelo, no debía pronunciar esas palabras, no al menos si quería seguir formándose como la aprendiz y no terminar en la calle todo el santo día, las ventas habían descendido desde que el chivatazo se hizo presente, la inquisición buscaba a las brujas...o a las aprendices de”.

-Gracias por el libro. Seguro que me ayuda en mi camino...como todos los mil novecientos cincuenta y nueve, los he contado, este es el mil novecientos sesenta -se encogió de hombros ojeándolo, iba dando zancadas como si andase bailando mientras caminaba, un torbellino imparable, tan pizpireta y feliz como siempre salvo por el detalle que … le miraba de reojo de cuando en cuando, ya no sólo por el hechizo, él le llamaba la atención...y tampoco es que tratase con hombres, no con tanta confianza de dejarle colarse entre sus piernas.

-Creo que me he enamorado de ti -dijo sin más, sin titubear, sin dejar de caminar, con el libro entre los dedos, ya sabía lo que vendría ahora pero eso no le importó seguir hablando -El hechizo, claro, o no...no lo sé. No me ando con rodeos, tampoco pretendo regarte las orejas, siempre digo lo que pienso y este es uno de esos casos, no te pido me correspondas, sé que eso sería absoluta y completamente imposible, ¿por qué te lo he soltado? No lo he controlado, lo pensaba y mis labios lo pronunciaron pero ya está dicho, ahórrate el sermón, ya sé lo que tengo que hacer. No estoy enfadada, ni triste ni cosas parecidas...lo acepté

se encogió de hombros y leyó algún texto por encima, Logan sería ese amor inalcanzable, al igual que el señor Thomson, un hombre amigo de su hermano mayor al que Gaïa embobada observó en silencio desde muy pequeña.

-Ha sido una tarde entretenida. Le tengo que llevar a Rose el vestido morado, ¿a qué me quedaba bien? Me lo puse para impresionarte, estar bonita para ti pero seguro sólo veías a la loca de tu aprendiz hacer el ridículo. No tienes tiempo de oír tonterías, menos hablar de sentimientos...yo tampoco suelo hacerlo pero como bien dije ya está dicho y no puedo parar de hablar ¿quieres hacerme un favor?

Interceptó su paso, las pequeñas y frágiles manos de Gaïa sostenían el libro como un escudo, esperando palabras o acciones...estaba preparada, o eso creía.

-Hazme el favor...y cállame. Deshaz esto -en sus orbes azules se reflejó la súplica, no quería seguir con esto.



Spoiler:


Mi brujo del mal:

avatar
Gaïa Goncourt
Humano Clase Media
Humano Clase Media

Mensajes : 98
Puntos : 94
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 13/01/2016
Localización : Entre botes de especias

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La primera clase- Privado Logan Tisdale +18

Mensaje por Logan Tisdale el Dom Mayo 20, 2018 2:55 pm

Sabía lo que había provocado cuando leyó aquel hechizo que cogió de aquel libro, de todos los libros que habían y de todos los hechizos que habían ¿tenía que escoger precisamente aquel? Claro que al no tener toda la magia había canalizado mal la energía y este le había caído de rebote haciendo que el hechizo cayera precisamente sobre ella en vez de sobre mí como hubiera sido lo normal. El problema era que hechizos como esos de amor no eran tan fáciles de deshacer como ella pensaba, sino que más bien costaban bastante y dependiendo del grado en que “cayera” o surtiera efecto demoraban más o menos en pasarse. Por suerte para ella al no canalizar bien la energía y no poseer tanta magia su efecto duraría quizás un par de días, los hechizos de amor eran falsas ilusiones que utilizaba la gente para que otra se enamorara de ellos, pero siempre traía consecuencias negativas e incluso había oído historias de que habían acabado muertos los que habían lanzado el hechizo cuando se dieron cuenta de que la forma de “querer” o de “amar” no eran lo que ellos pensaba porque rallaba lo obsesivo. Los sentimientos era un tema delicado y complicado de tratar pero ella se daría cuenta con aquel enorme fallo que había tenido y le serviría de lección, todos los fallos que tuviera, todo lo que le saliera mal le serviría para poder mejorar y experimentar, aprender de sus propios errores para no volver a cometerlos, era un camino largo y tortuoso pero ella mismo había sido la que lo había pedido, y era lo que iba a tener. Sabía que su comportamiento, raro, se debía precisamente al hechizo que había intentando lanzar pero nada podía hacer por ella y solo esperaba que no se siguiera comportando de esa manera delante de la gente, a mí me daba exactamente igual lo que ella hiciera, pero sabía que no todos eran tan liberales y no verían ni moral ni apropiado el comportamiento que ella estaba teniendo en esos momentos. Finalmente cuando fuimos al pagar el libro fue cuando se le fue la mano, además de las palabras, dejándome en claro que me deseaba y que quizás añoraba de nuevo que nos volviéramos a fundir en uno... sabía que la que hablaba no era ella, sino que más bien era producto de aquel hechizo mal lanzado lo que le hacía tener la boca tan suelta porque aunque sí me había dejado caer ciertas cosas nunca lo había hecho de esa forma.

Me llamaba aguafiestas pero si había algo que no quería y que quizás otro cualquiera en mi situación haría era aprovecharme de ella en ese estado, ahora que era “vulnerable” por el hechizo que corría por su cuerpo y que la hacía estar así de esa forma y es que otro en mi lugar ni se lo hubiera pensado dos veces sin embargo yo sabía cómo era ella, sabía que aunque nos lo pasábamos bien juntos y eso era cierto bien sabía que tenía unas “normas” en cuanto a lo que hubiera más allá de eso porque el placer era el placer, pero yo no quería nada de sentimientos y siempre se lo había dejado claro. En el estado en el que se encontraba no quería aprovecharme de su situación, era mi aprendiz y por ello la respetaba, de no estar así ya le hubiera dado una lección para que aprendiera a comportarse delante de la gente sin embargo no hice nada al respecto. Enarqué una ceja cuando me dijo con exactitud la cantidad de libros que había y que tendría que leer y ladeé la sonrisa, ¿se pensaba que con leerse los libros bastaba? Ni aunque se leyera cada libro cien veces bastaría para todo lo que tendría que hacer en su camino, algo que quizás no entendía pero que debía de hacerlo porque no le quedaba más remedio que ese. No dije nada mientras salíamos por la puerta hasta que fue ella cuando comenzamos a andar alejándonos que sin dejar de andar soltó aquellas palabras que me hicieron mirarla con fijeza, no se paró en ningún momento sino que continuó andando mientras yo fruncía el ceño. Intuía que aquello podría llegar a pasar y por eso mismo había querido dejárselo claro en todo momento, que supiera que yo no era un hombre que se comprometía o que tenía sentimientos, siempre se lo había dejado claro y ahora quizás por el hechizo me soltaba aquellas palabras que no supe muy bien cómo responderlas, porque no quería hacerle daño, porque no quería que lo pasara mal por mi culpa aun cuando la había avisado en todo momento de que yo no era como el resto de los hombres, porque la respetaba, porque era mi aprendiz y sí era cierto que le tenía cariño, pero no quizás el mismo que ella quisiera que tuviera o sintiera. Lancé un suspiro cerrando los ojos por unos segundos mientras escuchaba sus palabras, decía que no sabía si era por el hechizo pero que lo había pensado y lo había soltado, que no estaba triste ni enfadada porque ya era algo que había aceptado. Luego fue que me saltó con el vestido, ¿qué había con ese vestido? Para descubrir que se lo había puesto para que me fijara en ella, y claro que lo había hecho, ¿cómo no hacerlo cuando llamaba la atención de los hombres que se encontraba por la calle? Pero yo era demasiado parco en ese tipo de cosas, lancé un suspiro negando con la cabeza hasta que finalmente me hizo aquella petición que si bien quería ayudarla no podía hacerlo por mucho que quisiera.


-Sí me he fijado en el vestido, ya te he dicho que te quedaba bien pero que no hacía faltas que fueras al burdel para tener vestidos como esos, que Fritz puede ayudarte a comprar los que necesites
–hice una leve pausa- ¿qué querías que te dijera realmente, Gaïa? Ya sabes como soy yo, un hombre bastante parco en algunos menesteres y si pretendías que te dijera que te quedaba muy bien y que te ves hermosa por mucho que lo piense no lo diré, no porque no lo estés, sino porque no está en mí –hice una pequeña pausa- no puedo ayudarte a deshacer el hechizo, pasará con un par de días o a lo sumo mañana habrá desaparecido. No lo canalizaste bien y no durará el efecto demasiado, pero escúchame una cosa –mis dedos tomaron su mentón para alzar su rostro y que me mirara- no puedes jugar con los sentimientos de una persona, ¿sabes que ha muerto gente por utilizar estos hechizos? Uno nunca sabe la forma en la que se va a amar o a querer la otra persona, puede llegar a ser obsesivo y enfermizo y al darte cuenta de que no es lo que esperabas e intentar dejarlo no podrías hacerlo. Ha muerto gente por jugar con los sentimientos y yo te aconsejo que no lo hagas, no de esta forma al menos –negué con la cabeza ligeramente- te acompañaré para que dejes el vestido y luego iremos a tomar algo para cenar por ahí, no quiero que vuelvas sola cuando sabes de los peligros que hay en la noche, últimamente la ciudad está bastante revolucionada debido a que la Inquisición está haciendo de las suyas por ahí, así que olvídate de ir tu sola a vender a las mujeres del burdel, no te voy a prohibir que lo hagas pero no lo harás tú sola y si pare ello tengo que ponerte una escolta lo haré, no sabes los peligros que aguarda la noche Gaïa, y tú eres un bocado demasiado apetecible como para dejarte pasar por alto –tomé su mentón con algo más de fuerza anclándola al lugar para que no se moviera, solamente con la intención de buscar sus labios con los míos y besarla, dejando que su furia traspasara a través del beso y mi mano fuera a su nuca para acercarla, incluso así, no quería aprovecharme demasiado de ella en esos momentos en los que el hechizo todavía estaba en alza así que simplemente la besé, mi lengua penetró entre sus labios buscando su lengua que salió también en busca de la mía en un duelo en mitad de la calle importándome nada que la gente nos mirara. Mis dedos se deslizaron por sus rubios mechones hasta acabar mordiendo su labio inferior de una manera provocativa y juguetona- si te portas bien luego podemos divertirnos un rato, puedo enseñarte lecciones valiosas –sonreí de lado dejando en claro qué tipo de lecciones me refería mientras tiraba de ella para que devolviera el vestido, no dejaría que conforme estaban las cosas en la ciudad saliera ella sola de noche.


 

avatar
Logan Tisdale
Hechicero/Realeza
Hechicero/Realeza

Mensajes : 175
Puntos : 182
Reputación : 41
Fecha de inscripción : 16/12/2015

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La primera clase- Privado Logan Tisdale +18

Mensaje por Gaïa Goncourt el Mar Mayo 22, 2018 8:25 am

“Hay instantes que no van a volver,
momentos irrepetibles y
personas a quién es mejor dejar marchar”





Sin intención alguna de meterse en líos, en esta ocasión acababa de abrir una brecha que esperaba no ser tan estúpida de hacerla aún mayor. Sus ojos azules se perdieron en el asfalto, el conjuro no había más que empeorar la situación, estaba claro que entre ellos dos no tendrían una relación más íntima, tampoco ella lo buscaba pero esas palabras habían ocasionado en ella un estado de frenesí desconocido, creyendo algo irreal. Inevitable no mirarle embobada, para Gaïa él era el único en ese momento, alguien de quién se había convertido en un eslabón irreemplazable en su vida.

Todo lo que salía de sus labios no era lo que esperaba oír ¿entonces qué? Nada, no iba a esperar nada. La joven suspiró, apretando con fuerza los labios, sus ojos cerrados oyéndole de fondo. Él no era como ningún otro hombre y ser la más importante ante sus ojos sería completa y absolutamente imposible. Sangre con sangre, así sellaron, un vínculo que no tendría con nadie más pero ¿era suficiente? No. El deseo se había convertido en un algo enfermizo, una obsesión absurda que esperaba pasase pronto, así que lo mejor sería refugiarse en su alcoba, olvidar sus tejes manejes y olvidarse de lo que le estaba volviendo loca.

-No estoy jugando con los sentimientos de nadie, en todo caso los míos. ¿No crees? No me adviertas de algo que no pensé sería tan grave. Leí el libro por encima, no creí que iba a desembocar en esto y... ¿quieres dejar de tocarme? Yo sí que te advierto que no lo hagas, podría tomarte aquí mismo. No me hagas decir cosas que no siento -sus orbes azules se entrecerraron, endureciéndose... el hecho de estar en esa situación no le estaba haciendo ningún bien. El tacto de sus dedos le estaba perdiendo. -No me toques-suplicó, deteniendo sus pasos, apretando con cierta fuerza su muñeca, el simple hecho le perdía en lo más hondo de su alma.

-Estoy bien, no te preocupes, menos mal que has dicho lo de comer... tengo demasiada hambre y... -no esperó el beso, se lo devolvió pero si seguían era un completo error. Negó para que no se acercase más de lo debido -Lo mejor será que cuando lleguemos de cenar me refugie en mi alcoba, pase el hechizo y así no haré daño a nadie -se encogió de hombros, dejando escapar un largo suspiro, sus pasos se perdieron una vez más por las calles para dirigirse a dicho restaurante, no tenía ni un franco en el bolsillo, sólo pequeñas bolsas con especias.

-Un bocado apetecible que todos quieren comerse y uno sólo quiere probar -lo miró de reojo, encogiéndose de hombros, no esperaba ninguna declaración pero tanta negativa y con el hechizo.... le estaba terminando por rematar esa noche -Tu aprendiz sólo sabe meterse en líos pero mirándolo por el lado bueno...soy pura diversión en tu vida. Sé que hay más mujeres, sé que llegará una que te haga olvidar todo lo que has conocido...hasta de mí, algún día te terminaré estorbando y lo comprenderé.

Esperó a que llegasen a dicho restaurante y fue ella quien le dio paso a él, al fin y al cabo la diferencia de clase era más que notable, él un Conde y ella... bueno, una chica de lo más peculiar.

-Intentaré no pedirte en el menú-rio divertida pero lo cierto es que lo pensaba realmente, hechizo o no...ya estaba dicho.



Spoiler:


Mi brujo del mal:

avatar
Gaïa Goncourt
Humano Clase Media
Humano Clase Media

Mensajes : 98
Puntos : 94
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 13/01/2016
Localización : Entre botes de especias

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La primera clase- Privado Logan Tisdale +18

Mensaje por Logan Tisdale el Miér Jun 20, 2018 12:54 pm

Sabía lo que ocurriría cuando mi impulsiva aprendiz leyó aquel hechizo en voz alta y aunque hubiera intentado evitarlo no habría podido hacerlo, y aunque ahora quisiera ayudarla liberándola del hechizo yo nada podía hacer pues solo con el paso de los días, quizás un par de ellos, el hechizo se desvanecería por sí solo volviendo a su estado original. No era algo con lo que debiera de jugar porque sabía que había gente que encontró la muerte por jugar con los sentimientos de los demás, uno nunca sabía cómo iba a reaccionar la otra persona o en lo que podría convertirse porque quizás no era lo que uno se pensaba, a Gaïa aún le quedaban muchas lecciones que aprender y muchos pasos que recorrer en su camino de aprendizaje, pero el tiempo era su mayor aliado porque todavía era muy joven y podía aprender si tan solo se centrara en lo que debía de centrarse. Entendía que fuera frustrante para ella sentir o pensar que no avanzaba, pero ya le había dicho muchas veces que el camino de la magia era uno bastante complicado y que llevaba de muchos años dar con la fórmula indicada y con poder manejar los poderes, no era algo que sucediera en un corto plazo de tiempo por lo que tendría que aprender que la paciencia era una virtud muy buena y que se tenía que aferrar a eso le gustara o no. Yo lo sabía porque también había sido aprendiz y había tardado en ver que mis poderes siquiera asomaban, llevaba de tiempo, constancia y mucho entrenamiento pero también de conocimiento y de leer libros por mucho que me criticara que no me contradecía cuando le mandaba a leer... la sabiduría era la base de todo y sin ello era imposible llegar hasta la meta que ella se había propuesto. Ahora teníamos que añadirle el hándicap del hechizo que ella misma se había auto-lanzado y que la estaba afectando de más, sabía que la gran parte de sus palabras eran producto del hechizo pero incluso así tomé las palabras más adecuadas para hacerle saber y recordar cómo era yo, que ya se lo había advertido cuando decidió que la enseñara y que no la había engañado en ningún momento con respecto a eso, siempre había sido clara y concisa y no cambiaría de opinión por mucho que se pusiera así. Debía de entenderlo para que no hubieran errores en el futuro, yo era de esa forma y aunque pasábamos buenos ratos juntos y disfrutábamos mucho no podía ofrecerle lo que ella quizás me pedía porque yo no era así, y claro que sus palabras iban con la intención de hacérmelo saber pero no iba a entrar en ese terreno porque no quería hacerle daño en las condiciones que estaba, por lo que lo dejé correr. Lo que si no iba a pasar por alto era que saliera ella de noche a la calle sola, era demasiado peligroso y sin poderes para defenderse no me fiaba de lo que pudiera pasarle, así que si tenía que ponerle una maldita escolta lo haría para que dejara de jugar con fuego, porque al final acabaría quemándose.

Si tenía que dejar el vestido la acompañaría para volver a casa acompañándola por si algo sucediera, las noches en la ciudad se habían vuelto algo más violentas y la inquisición no perdía el tiempo, aunque fuera una humana que no tenía poderes los vampiros necesitaban alimentarse y no quería que sufriera por su insensatez. Ella me pedía que no la tocara porque conforme estaba no podía contenerse, extraño cuando había sido ella la que había empezado y ahora me pedía que no la tocara... no entendía a las mujeres pero sobre todo no entendía a la mujer que tenía frente a mí ni a sus formas de ser. No hice caso a sus palabras, porque yo no era de hacer caso a nada, y tomé su boca en donde me devolvió el beso pero cuando nos separamos puso distancia entre ambos asegurándome que no era lo mejor dado el hechizo, lancé un suspiro y finalmente nos dirigimos para tomar algo y cenar antes de volver a casa, ya era casi de noche y me apetecía cenar algo fuera por una vez luego volver a la mansión. Enarqué una ceja cuando aseguró que solo sabía meterse en líos y que era eso mismo lo que le daba un toque divertido a mí vida, lo cierto es que no sabía dónde le veía la gracia pero lo dejé estar porque no quería discutir más en esa noche y parecía que todo lo que dijera le iba a sentar mal, por lo que preferí callarme y no decirle nada. Sobre todo cuando habló sobre mujeres, que sabía que había más mujeres en mi vida algo que me hizo ladear la sonrisa y reírme porque ella no sabía nada, sí era cierto que habían más mujeres en mi vida pero nada serio y rollos de una sola noche, como ella yo también había tenido un pasado y aunque este había quedado atrás a veces sí tenía contacto con alguna de ellas, no por nada sino porque como yo eran hechiceras y nos encontrábamos de vez en cuando. Pero si pretendía sonsacarme algo estaba muy equivocada y desde luego que no iba a caer en esa trampa porque ya me conocía cómo eran las mujeres en ese sentido, así que simplemente ladré una sonrisa mientras nos sentábamos en una de las mesas del restaurante y esperábamos a que el camarero nos trajera la carta para empezar a pedir. Ella estaba convencida de que algún día llegaría una mujer que me haría perder la cabeza, la razón y el norte y que ella sería una molestia... yo había dejado claro mi postura y ya no sabía qué palabras emplear para que entendiera.


-Si ese día llegara en algún momento entonces veríamos la situación y cómo se desarrollarían las cosas, no me gusta preocuparme por un “y si” que quizás no pueda ni ocurrir. Vive el presente Gaïa y no te obceques tanto en el futuro o en cosas que quizás puedan pasar o no y disfruta del momento, lo que tenga que venir ya vendrá y ya nos ocuparemos en su momento. Ahora vamos a cenar, a tomar un par de copas de vino y olvídate de todo lo demás ¿quieres? Piensa que es una tarea que te pongo para esta noche a ver si así haces caso a tú maestro de una maldita vez sin rechistar –levanté un dedo cuando supe que iba a abrir la boca y sonreí ladino- he dicho que sin rechistar, ¿tienes que protestarme por todo? –Pregunté con cierta sorna y diversión en mis palabras mientras llegaba el camarero y pedía una botella de vino para ambos, como ya había acudido alguna que otra vez sabía lo que pediría por lo que ambos esperamos a que fuera ella la que pidiera, al verla indecisa fui yo quien le recomendó sabiendo de sus gustos y de lo que solía cenar en el tiempo que estaba viviendo conmigo en la mansión. El camarero se llevó la comanda y volvió a dejarnos solos aunque no tardó en traer la botella de vino y llenar sendas copas dejando la botella sobre la mesa de nuevo, cogí la copa y la moví para mover el vino antes de llevarlo a mi boca y dar un trago dejándola de nuevo sobre la mesa- así que, vas al burdel a ayudar a las mujeres que trabajan allí –si ella pensaba que no la tenía controlada estaba equivocada, sabía de sus movimientos y no me sorprendía que lo hiciera, me gustaba tener todo controlado y ella no se escaparía de ese control. Cierto que me reí cuando dijo antes de que llegara el camarero que intentaría no pedirme en el menú ladeando mi sonrisa- ¿me estás provocando, madre tierra? Creo que sería capaz de hacerte pasar vergüenza, incluso siendo tú, en un lugar público como este... ¿quieres retarme? –Enarqué una ceja con cierta diversión esperando su respuesta, como dijera que sí me iba a divertir de lo lindo en esa cena en la que pretendía ser bueno pero que ella parecía que no me dejaba opciones- cuidado Gaïa, a veces los deseos se hacen realidad y te aseguro que los retos son algo que tomo sin importar lo complicados que sean –volví a dar un nuevo trago a la copa en lo que el camarero dejaba un plato en el centro con diferentes tipos de quesos mientras comenzaban a traer lo que habíamos pedido- así que quieres vender lo que sabes hacer con las hierbas... ¿has pensado alguna vez dedicarte a ello aunque sea en cubierta? Ya sabes, tiendas clandestinas sin tener la necesidad de vender en la calle o visitar burdeles para atender a las chicas. Sé que eres muy buena con ello, ¿por qué no decidiste empezar por ahí en vez de lanzarte a una carrera arriesgada y peligrosa? Podrías ganar dinero con esas ventas y lo sabes tan bien como yo, ¿qué es lo que te frena? Quizás pueda ayudarte –el dinero me sobraba, no era algo que me preocupara realmente.


 

avatar
Logan Tisdale
Hechicero/Realeza
Hechicero/Realeza

Mensajes : 175
Puntos : 182
Reputación : 41
Fecha de inscripción : 16/12/2015

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La primera clase- Privado Logan Tisdale +18

Mensaje por Gaïa Goncourt el Lun Jul 16, 2018 12:03 pm

El hechizo empleado inconscientemente le estaba pasando factura, pagándolo muy caro. Odiaba sentirse así, dependiendo de un hombre que ni siquiera la miraba como a las demás mujeres, sólo como alguien a quién había acogido y ayudaba con la magia, la aprendiz molesta que no cerraba el pico. Por esa razón, intentó controlar las palabras, no ser tan descarada y no decir cualquier burrada que el hechizo ejercía sobre ella, no había parado de darle dolores de cabeza ¿y por qué pecaba tanto de ser sincera? Estaba claro que si se sentía como una molestia debía de decirlo, sin paños calientes, la sinceridad era algo que en Gaïa brillaba y él lo sabía, no era una mujer fácil, adelantada a la época, libre como el viento y con la ambición como punto de poder.

-No me preocupo por el futuro ni el pasado, vivo cada instante, como si fuese algo nuevo...-entornó los ojos, pidió un plato de pescado y ensalada, tenía hambre pero el hecho de comer demasiada carne le daba dolor de estómago, ni sus hierbas curaban ese ardor molesto -No estoy rechistando. Sólo tengo hambre, contigo no se puede hablar y ya no te trato como un Conde, no me parece adecuado cuando me estás sermoneando como siempre haces, como una niña que se ha portado mal -apretó los labios como una niña molesta, el simple hecho de picarla y herir su orgullo, le hacían parecer aún más adorable.

-Pasar vergüenza...como si a mí me importase lo que dijera la gente. El Conde eres tú Logan Tisdale, no soy yo ¿quién pasaría más vergüenza de los dos? Pero tranquilo, no me apetece probar tu carne, hay menús muy ricos en la carta ¿los has leído? -esa muchacha no tenía pelos en la lengua, remató la frase con una sonrisa divertida, buscando su mirada y al encontrarse, centellear de pura diversión. El conde poco pudo decir, el camarero sirvió las copas de vino y ella tomó la suya, alzándola y acercarla a la ajena para que pudiesen chocarla, un brindis en el que sin duda sería diferente a lo normal.

-Por la poca vergüenza y falta de decoro. -dio un largo sorbo , echándose a reír y dejarlo en la mesa, ella era así, tan auténtica como salvaje pero...le era fiel y leal, desde que se encontraba bajo el techo de la casa del Conde ni se había metido en líos y menos que tuviesen que ver con hombres -Lo hago y me pagan bien, todo lo invierto en material que me traen de todas las partes del mundo, el puerto es el verdadero negocio... poco me quedo para mí. Ya tengo casa, con lo que gano es suficiente y... si no he abierto tienda o similar es porque mis gastos son mayores que las inversiones, no tengo dinero... ya lo sabes y ahora menos que no me he casado. Para que me den mi parte tengo que casarme , soy la única que queda pero como nadie me soporta y entiende que si me casara fuese por puro interés...me quedo sin dinero -

Bajó la mirada hasta su copa, siempre quiso dedicarse a ello, vender sus remedios y habilidades como herbolaria pero ¿cómo si no tenía donde caerse muerta? Negó con la cabeza esperando su plato, las tripas de madre tierra rugieron.

-A no ser que encuentre a un idiota que me aguante y me case sin más , así me dejarían en paz ¿lo harías? ¿casarte conmigo? Por supuesto que no -no, no lo dijo tan en broma pero ...él que iba a pensar, esa joven siempre volviendo a cualquiera loco de remate.



Spoiler:


Mi brujo del mal:

avatar
Gaïa Goncourt
Humano Clase Media
Humano Clase Media

Mensajes : 98
Puntos : 94
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 13/01/2016
Localización : Entre botes de especias

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La primera clase- Privado Logan Tisdale +18

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 4 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.