Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



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You Cannot Hide The Truth ~ Privado

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You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naitiri Zahir el Vie Ago 26, 2016 8:58 am

Habían pasado ya varias semanas desde que me había ido a dar una vuelta por la noche con mí padre, al final, habíamos acabado en la tienda que había abierto hacía bastante poco y que todavía tenía que impulsar el negocio. Acababa de empezar pero daba la sensación de que podría ir bastante bien, me había ofrecido a ayudarle pero él había rechazado gentilmente mí oferta, alegando que yo también tenía trabajo que atender y que no quería incomodarme. No lo hacía, si me ofrecía era por algo aunque respetaba su decisión ya que realmente podría estar poco tiempo ayudándolo en la tienda, sobre todo si era de noche ya que era cuando más trabajo tenía.

Además también estaba Alessia, ¿cómo le explicaba que había encontrado a mí padre? Peor, ¿qué le decía cuando pasara el tiempo y él siguiera con el mismo aspecto de siempre? Era una cuestión que tenía que solucionar en algún momento, y era una de las que más me preocupaban. Había otras cuestiones también, pero aquellas prefería ir viéndolas con el tiempo. También estaba el asunto de que él todavía no me había dicho que era vampiro aunque siempre hacía referencia a que yo lo sabía, o intuía que lo sabía. Era un tema a ser tratado y estaba esperando el momento oportuno para que me lo dijera, esperaba que después de todo el tiempo que estábamos compartiendo me lo dijera.

Había que añadirle que él tampoco sabía a lo que me dedicaba y que le había mentido cual bellaca, sintiéndome bastante mal por ello, pero que pensaba en aquel momento que sería bueno que no lo supiera, no sabría cuál podría ser su reacción aunque sabía de antemano que no sería buena ¿Qué padre reaccionaría bien al saber que su hija se dedicaba a aquello? Ninguno en su sano juicio, y no sabía cómo iba a reaccionar por lo que ya tendría aquella charla con él más adelante.

En estas semanas que habíamos estados viéndonos con continuidad podía notar un cambio mejorable en él, pese a que sabía lo de su condición y lo difícil que sería para él estar cerca de mí, notaba que poco a poco aquel padre que había conocido hacía años volvía de entre las tinieblas. Su conducta conmigo mejoraba poco a poco y era algo que me alegraba enormemente. En aquellos días le había contado algo más de mí vida, como por ejemplo, el hecho de que vivía con una joven adolescente a la que quería como a una hermana. Al principio no había entendido la razón de por qué vivía conmigo pero finalmente, tras explicárselo, lo entendió.

También le había contado acerca de Astrid y la relación que tenía con ella, se alegró de que tuviera una persona a la que quisiera tanta, que me quisiera igual, y que pudiera compartir momentos con ella. Le había descrito como era y le había contado también cómo la había conocido, que éramos dispares en apariencia pero teníamos demasiadas cosas en común, tanto que a veces llegaba a sorprenderme. La quería con locura y espera que supiera lo importante que ella era para mí, que viera que en París al igual que yo podía empezar una vida de cero, y que sobre todo, él no estaba solo.

Aquella noche en concreto en la que me dirigí donde tenía su trabajo cuando apenas faltaron un par de calles para llegar al lugar unas gotas de lluvia comenzaron a caer mojándome poco a poco. Qué irónico resultaba, hasta el tiempo me acompañaba en mí estado de ánimo. Había decidido ir a verlo porque me había dicho días antes que tenía una sorpresa para mí aunque lo único que me apeteciera fuera quedarme en casa y en la cama… pero le había prometido ir y solo iba por la sorpresa que me tenía preparada. Cuando llegué a la puerta el pelo lo tenía ya algo mojado y el vestido comenzaba también a mojarse pesando algo más de lo normal.

En cuanto me abrió la puerta con aquella sonrisa que siempre traía en el rostro cada vez que me veía intenté correspondérsela, pero no pude, fue la sonrisa más falsa que había podido poner en toda mí vida. Y lo notaría, sabía que lo iba a notar pese a que intenté por todos los medios que no lo hiciera. Pasé dentro y me abracé a él cuando la puerta se cerró, cerrando los ojos y dejándome envolver por su esencia para intentar calmarme, no quería que me viera mal y que me preguntara que me pasara. Me mordí el labio aún abrazada a él y me separé para seguir fingiendo que no me pasaba nada.



-Siento haber llegado tarde, me han entretenido y no he podido salir antes –miré alrededor de la estancia- Y bien, ¿cuál es esa sorpresa? Llevo días pensando en lo que podría ser y no aguanto más –le miré a los ojos esperando a que me dijera qué era lo que tenía para mí, estar un rato, y marcharme a casa.


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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naeem Zahir el Mar Ago 30, 2016 11:02 am

La complicidad, basta con una simple mirada...




Durante este tiempo, la relación con su hija había mejorado considerablemente. Él ponía todo de su parte, evitaba ciertas situaciones como , cuando se encontrasen estuviese más que satisfecho por su apetito. Mataba a gente, se alimentaba y no, no tenía ningún cargo de conciencia a la hora de arrancar vidas. Arrebataba vidas que no merecían en absoluto seguir, ¿qué mejor que diese fin a éstas e hiciese un bien a la humanidad? No hacía nada malo, al menos…él lo veía de esa forma.

Los encargos iban amontonándose, ocupando casi todo su tiempo y pensamientos. Su arte, cada vez iba siendo más y más aclamado en la ciudad. Muchas personas fueron recomendadas por otra y dado el resultado de sus creaciones, sí, estaba desbordado. Buscó una ayudante, aparte de que su hija se ofreciese, tenía también su trabajo y no quería abarcarla demasiado y descansase. El vestido que acababa de terminar era simplemente , perfecto. Seda, las mejores telas y adornos brillantes para aquella especial creación ¿para quién sería? Sí , tenía dueña, solo tenía que recogerlo.

En esas semanas, Naitiri le habló de su vida y de las personas que complementaban su vida. Alessia, Astrid…todas era importantes, cruciales en su vida y existencia. ¿Y él, qué tenía? Solo a ella, poco más. Y su trabajo. Un ser de la noche, aún no se hacía a la idea de que no envejecería nunca, su único alimento… sangre. Sus pensamientos centrados en un revoltijo de sensaciones y emociones justo cuando sonó la puerta. El ruido le hizo abandonar en el mundo en el que estaba.

Y al abrir, era ella. no dijo nada, solo sonrió, atrapándole entre sus brazos y calmarla. La lluvia le había empapado y se percató de ella cuando ella mojó sus ropas. Acarició su cabello y le dio paso, enseguida le puso una manta sobre sus hombros y le indicó que se acercase al lugar donde dicha sorpresa aguardaba.

-Lo terminé esta madrugada. El que te prometí…espero te guste - se separó del vestido para que lo apreciase. Era perfecto, roja tela, motivos en negro…brillaría como una estrella y solo por imaginarlo sonrió ampliamente —Si quieres algún arreglo lo haré… solo espero que te guste -

Se mantuvo sentado en el sofá , buscando alguna prenda de ropa que pudiese servirle o alguna tela con la que envolverse. Una tela oscura serviría para que se quitase la ropa mojada.

-No es un gran vestido de noche pero servirá para quitarte la ropa mojada, puedes probártelo por si tengo que arreglar algunas cosas -



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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naitiri Zahir el Sáb Sep 03, 2016 9:08 am

Nada más abrir la puerta lo primero que pude ver su sonrisa, esa que siempre me profería cuando nos veíamos, esa que tanto me gustaba ver en su rostro y que me traía buenos recuerdos. Intenté sonreírle de la misma forma que lo estaba haciendo él, pero no pude, así que fingí la mejor sonrisa que pude en aquel momento y me abracé a él con la puerta ya cerrada a mí espalda, sintiendo su mano acariciando mí pelo y cuando se separó enseguida me puso una manta sobre los hombros para que entrara algo en calor y me secara un poco, no estaba completamente calada pero sí que me había pillado el último tramo la lluvia y estaba algo mojada.

Le sonreí envolviéndome en la manta y le seguí para saber qué era lo que tenía preparado para mí, aunque me hacía una ligera idea, quería que me sorprendiera con aquello. Lo seguí hasta que me llevó a la otra parte del salón y al escuchar sus palabras pasé mis ojos por él un segundo, para luego darme cuenta del vestido que traía entre sus manos. Miré sorprendida aquella creación durante unos segundos sin dar crédito todavía de que hubiera cumplido su palabra y me hubiera hecho aquel traje. Sabía que tenía mucho trabajo últimamente, que la tienda cogía fuerza e iba viento en popa… por lo que ver aquel vestido y que le dedicara tiempo, me conmovió.

Mí boca se abrió durante unos segundos fijándome en cada detalle que este tenía, el color de la tela era rojo, precioso, seda roja que caía con gracia con cada forma detalla, con las piedras de color negro que formaban motivos y adornos lo hacía resaltar aún más y creaba un efecto que, solamente estando así, era precioso. Cuando lo llevara puesto el efecto se incrementaría de forma considerable. Tapé con una de mis manos mí boca y sonreí, y esa sonrisa sí que fue sincera de verdad, me acerqué a él y volví a abrazarlo esta vez rodeando su cuello con mis manos y dejando un sonoro beso en su mejilla.


-No tenías por qué haberte molesta… ¡Gracias, gracias, gracias! –Volví a dejar otro beso en la mejilla y cogí el vestido que tenía en la mano- ¿Cómo puedes decir que no es un gran vestido? Es precioso pero más que eso, es tuyo, y ya por eso es el mejor vestido del mundo –lo observé ahora que lo tenía más cerca y era exquisito, se notaba el gran trabajo que había puesto en ello- Me lo voy a probar ahora, a ver cómo me queda –salí de la estancia y me metí en su habitación dejando el vestido sobre la cama, y comencé a quitarme la ropa para poder probármelo. Con sólo aquello había mejorado un poco mí estado de ánimo y mí humor, cogí el vestido que era muy suave por la tela en la que estaba hecho y me lo probé.

La suave tela rozaba mí cuerpo y conforme fue bajando por este se fue adaptando a la perfección a mí cuerpo, era como si él me hubiera tomado las medidas en algún momento del cual yo no fui consciente, porque el vestido me quedaba como un guante. Se ajustaba a cada curva, del pecho me venía perfecto y por la caída que tenía acentuaba aún más mis caderas. Era precioso y perfecto, tan perfecto que era impensable. Salí fuera con una sonrisa y me quedé delante de él, para que viera como me quedaba.


-Es precioso, papá, es el mejor vestido que has hecho –di una vuelta para que viera que me quedaba bien por todos lados y reí entre dientes- Cuando me pregunten quién ha hecho ese vestido les responderé orgullosa que mí padre, que es el mejor sastre de París –no podía describir exactamente cómo me encontraba ni lo que ese pequeño detalle y gesto me habían producido- Creo que no hace falta arreglar nada ni añadir nada, así tal cual está, es perfecto –con mí tono de piel el rojo resaltaba aún más.


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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naeem Zahir el Lun Sep 05, 2016 1:41 pm


Nada es comparado…con un baile sin fin, contigo.


Se dedicaba a la sastrería desde que tenía uso de conocimiento y Naitiri, podía recordar los magníficos trabajos que terminaban realizando sus manos. Sus ojos oscuros, se fijaron en ella en cuanto pasó a su casa. Acababa de anochecer y por consiguiente, él ya había cenado. Una joven perdida en la vida, acabó siendo su víctima, no más mayor que Naitiri pero con un futuro incierto y devastador. Intentó no pensar en ello, negando con la cabeza y centrarse en la reacción de su hija al ver el susodicho vestido de fiesta.

Lo cierto, le había costado más que los otros por el trabajo de las piedras en la seda, una tarea complicada pero con un final…impresionante. Rió por su expresión, la manera de observarlo y la ilusión que puso en cuanto él le pidió que se lo probase. Cerró un ojo al notar un beso en su mejilla, desviándola un tanto, habría notado el helor del lugar y maldijo por lo bajo, la calidez que tuvo en su día…murió con él aquella noche, en el trágico desenlace.

Y los pasos de Naitiri, le despertaron de aquel pensamiento, sonriendo al ver el resultado de su creación, estaba absolutamente… impresionante, no pudo acertar más. Era hermosa, el vestido le hacía aún más hermosa si cabía. Sonrió de medio lado al verla aparecer como un ángel recién bajado del cielo. Sintió muchas cosas, orgullo, miedo, celos, rabia contenida…un sinfín de sensaciones que se arremolinaron en su interior.

-Estás preciosa. Deja que te vea -le ofreció su mano para que la tomase y así pudiese dar una vuelta sobre sí misma, se quedó prendado de cómo su piel morena resaltaba con el rojo de su vestido -Te queda como un guante, cierto rió y le ofreció su mano y con la libre la tomó de la cintura para comenzar a bailar en medio del salón, como si estuviesen en medio del salón de una gran mansión.

El vestido se movía con gracia, con sutilidad, con elegancia… un baile perfecto, con la joven más bonita de todas. Rió al dar un par de vueltas, notando como el cancán del vestido rozaba su propia ropa. Era maravilloso compartir un momento así con ella, perderse en su mirada y comprobar lo feliz que empezaba a hacerle.

-Soy un hombre afortunado, bailo con la joven más hermosa de todas. Qué envidia me tendrán. Espero que me des buena publicidad y oportunidad de realizar trabajos pero no, ninguno como este. Y ahora… una vuelta más - la giró en sus pasos , acompañados con una música inexistente , en un baile en el que solo ellos dos eran los protagonistas.

-Eres feliz ¿Verdad? ¿cuánto? Quiero oírlo -murmuró entre pasos de baile, prendado de su Naitiri.



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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naitiri Zahir el Mar Sep 13, 2016 9:39 am

Nada más ponerme el vestido sentí cómo se deslizaba de forma suave por mí piel, ajustándose a cada curva, cada contorno de mí cuerpo como si fuera una segunda piel. No me apretaba en absoluto y al mirarme al espejo antes de salir pude notar que me quedaba como un guante, se amoldaba a mí cuerpo y realzaba tanto mis caderas como mí pecho de forma suave y justa… era una obra de arte, sin duda alguna. Y hecho por el mejor sastre que había en la ciudad como era mí padre.

Salí con una sonrisa y me acerqué a él para que viera cómo quedaba y dejar un beso en su mejilla, poco a poco me iba acostumbrando a sentirlo helado cada vez que él me tocaba o que yo lo tocaba. Un tema del cual no habíamos hablado todavía y que no sabría cuando explotaría… pero era como una bomba de relojería. Tomé la mano que me brindaba y dejé que diera una vuelta para ver el giro que tenía el vestido… era precioso y perfecto, estaba encantada con él y lo luciría con orgullo por quien lo había hecho. Antes siquiera de que pudiera hacer nada más sentí su mano en mí cintura y comenzamos a girar bailando, como si estuviéramos en uno de los salones de algún palacio, o de alguna fiesta, y no pude evitar reírme entre dientes por aquello.

El vestido me permitía amplia movilidad y se movía con gracia con los giros que hacíamos, era sencillamente perfecto, no había otra palabra mejor para definirlo. Dejé que fuera él quien me guiara en todo momento y volví a reírme cuando dijo aquello negando con la cabeza, preparada para que me diera otra vuelta más hasta dejarme de nuevo delante de él. ¿Se sentía afortunado? Me gustaba que se sintiera así cuando estaba conmigo, realmente, era una segunda oportunidad poder aprovechar este tiempo que habíamos perdidos. Cada día lo veía mejor, como si poco a poco se fuera convirtiendo en el hombre que una vez fue.


-No sabía que supieras bailar tan bien, ¿fue así como conquistaste a mamá? ¿La deslumbraste con tus pasos de baile? –Me reí entre dientes por ello, yo había asistido a muchas fiestas y eventos y además la Madam me había enseñado también diferentes tipos de baile- ¡Claro que daré buena publicidad! Seguramente en cuanto todos me vean con el traje vendrán corriendo a preguntarme, y yo les diré quien ha sido el autor del vestido; el mejor sastre de París. Ya verás como todo va a salir bien –una última vuelta y cuando hizo aquella pregunta y me dijo que le dijera cuánto era de feliz… mí expresión sin quererlo cambió. ¿Por qué me hacía aquella pregunta justo ahora? Aunque si lo pensaba bien, era lógico y comprensible que un padre se preocupara por la felicidad de su hija pero… ¿qué era lo que debía de contarle? ¿La verdad? No, no iba a contarle la verdad. Quería ser feliz, intentaba ser feliz, aunque alguna sombra las empañara- Yo… sí, soy feliz –no lo dije de forma convincente aunque lo intenté, no lo dije con una sonrisa en mí rostro… iba a saber que le estaba mintiendo, y me dolía tener que hacerlo- Soy feliz de que estés conmigo -eso sí era cierto, pero ¿si era feliz? La felicidad era relativa.


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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naeem Zahir el Vie Sep 16, 2016 11:19 am


Es hora de… que las palabras sinceras broten de nuestros labios.





El vestido con el que tantas veces soñó su niña, lo hizo realidad con toda la paciencia y dedicación ahora que tenía todo el tiempo del mundo. Siempre fue una niña soñadora, alegre que expresaba sus sueños y su manera de ver la vida del mismo modo que Tahirah, siempre se le había hecho de lo más similar a su esposa. También le recordaba a sí mismo, alguien fuerte, con carácter, capaz de superar y cumplir todo lo que se proponía…eso al menos quiso infundirle , el poco tiempo que la tuvo en su vida.

Y ahora, era mayor, una joven hermosa llena de vida. Una imagen de ella que jamás nadie podía corromperla, para él, Naitiri era la joven hermosa y alegre, que deseó ser de pequeña. Más hermosa aún con aquel vestido rojo carmesí que se movía con elegancia, toda ella era elegancia , armonía y sinceridad. Quería creer que le era sincera, sin tener que utilizar sus poderes e introducirse en su mente. El hecho de hacerlo terminaría por condenarlo, no confiaría en él y eso era lo que menos deseaba.

-Es que hay cosas que no sabes de mí. La verdad, mi estilo de baile no era este exactamente… ya lo sabes, esos bailes exóticos a los que tu madre siempre me terminaba arrastrando. Pero en estos no lo hago mal… no he ido a ninguno , bueno…sí pero no he bailado con nadie, eres la primera…solo observaba y me dejo llevar, tú me guías… -sonrió divertido, al volver repetir que le recomendaría como sastre -Ya me lo has dicho, eso de que me ibas a recomendar y eso espero…los clientes siempre son bien recibidos, además ya sabes…tengo todo el tiempo del mundo

Por un instante, reflexionó con su última frase. ¿Realmente sabía a lo que se refería? No habían hablado de ello, sería un buen momento para hablar …o no. Temía su reacción, seguía ahí, lo quería pero si sabía de su condición…al final terminaría volviendo a perderle. Un momento, aquel titubeo hizo que el baile cesase. Él se detuvo y la miró fijamente, buscando algo más en aquellos ojos oscuros como los propios ¿feliz? Si dudaba, exactamente… no lo era.

-¿Segura? Eres muy expresiva y no creo que lo seas… no si tanto dudas. ¿Por qué, Naitiri? ¿Quién te hace infeliz? ¿Qué situaciones? Hay solución para todo, siempre recuerda eso, sabes que cuentas conmigo para lo que sea y sé que también me ocultas cosas… todos lo hacemos pero piensa que si sabemos la verdad, el momento no será tan perfecto o me equivoque…y lo sea más -le dejó esperando que ella pensase la respuesta, no iba a obligarla… tan solo esperaba que las cosas se hablasen de forma natural, sin perder los papeles.

-Naitiri, estamos aquí… hablemos ¿qué te aflige? Soy tu padre puedo ayudarte, escucharte… ¿Es que acaso lo dudas? Sé que me ocultas cosas, ya te lo dije…-bajó la mirada porque él también, se mordió el labio inferior…esperando cualquier cosa.





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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naitiri Zahir el Lun Sep 19, 2016 11:03 am

Todo estaba yendo por el bueno camino, era feliz de tener a mi padre conmigo con aquel precioso traje que me había hecho, y que me encantaba y me pondría para alardear de él sin duda alguna cuando fuera a algún baile. El momento era perfecto y sentía que nada podía ensombrecerlo… hasta que hizo aquella pregunta. Y dudé, y supe que lo notó en el momento en que paró de moverse junto conmigo y sus ojos se posaron en los míos. Pero no podía culparle, la preocupación de todo padre era que sus hijos fueran felices, y él no era menos. No podía reprocharle que me hiciera aquella pregunta porque tenía mucha lógica y sentido que me la hiciera, quería saber si yo era feliz, y aunque no lo era debía de haberle respondido como si lo fuera realmente.

Ahora, sin embargo, lo tenía mirándome a los ojos de forma fija y preocupado porque me había pillado la mentira, preguntándome qué era lo que me hacía infeliz y que para todo había una solución en esta vida. Pero, ¿qué debía decirle realmente? ¿Debía de decirle que no era feliz porque tenía que saldar una deuda vendiendo mí cuerpo? ¿Qué no era tan libre como él se pensaba? ¿Qué nada en mí vida funcionaba y salía bien? No, no iba a decirle aquello porque sería destruirle de alguna forma. Decirle a lo que me dedicaba realmente sería destrozarlo y era lo que menos quería… las cosas iban bien entre nosotros, no quería que aquello pudiera perjudicarlo.

Pero algo debía de decirle, había pasado por hecho el decirle que sabía que era vampiro solamente porque le estaba dando tiempo a que él mismo me lo contara. Quería que tuviera el valor necesario, y la confianza, para que me lo dijera sin que pudiera llegar a pensar que podía perderme. Él no sabía que sabía de aquel mundo oscuro, y le estaba dando tanto tiempo como buenamente podía… porque quería pensar que no iba a mantener aquella mentira el resto de mí vida, era algo que no iba a poder ocultar durante mucho tiempo.

Pero, ¿decirle a lo que realmente me dedicaba? Me daba miedo, me daba miedo que pensara que había acabado así por algo que él hizo, por algo de lo que él realmente no tenía la culpa… nuestros destinos fueron marcados hacía tiempo y él no era el responsable de mi destino. De hecho no le había querido decir nada, tampoco, porque ya me quedaba muy poco para pagar mí deuda y ser libre… pronto abandonaría el burdel y me dedicaría a lo que realmente quería; que era seguir los pasos de mí madre. Me mordí el labio porque no quería volver a mentirle, pero era la única forma de se quedara tranquilo.



-Hay… muchas cosas en mí vida que… -ni siquiera sabía cómo podía seguir. Me alejé de su agarre y me giré para darle la espalda y coger aire. No quería decirle la verdad porque estaba segura que todo cambiaría y no era algo que contemplara- Tan sólo son baches en el camino, sé que deseas lo mejor para mí y que sea feliz. Lo sé no hacía falta que me lo dijera, ya me lo había dicho una vez- Pero no todo es tan fácil y… -me mordí el labio, reprimí unas lágrimas e inspiré para girarme- No puedo –negué con la cabeza- Simplemente; no puedo –era lo único que iba a decirle, era lo único que podía decirle.


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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naeem Zahir el Miér Sep 21, 2016 10:32 am

Mis demonios interiores... gritan que no te deje marchar sin más.



Imaginar que Naitiri le ocultaba cosas era un hecho. Un hecho que esperaba ella aclarase y él no deseaba meterse en su cabeza, indagar en sus pensamientos… terminar por saberlo él mismo pero entonces… acabaría con su confianza. En cuanto el baile se detuvo y las miradas se encontraron, pudo vislumbrar que no se equivocaba…le estaba no solo ocultando algo, si no también no era todo lo sincera que creyó que era con él.

Frunció ligeramente el ceño, sin saber cómo reaccionar. Sus ojos oscuros se desviaron hacia uno de los maniquís que usaba en la tienda para realizar sus obras de confección. La soltó para no agobiarla y dejarle su espacio, controlaba con todas sus fuerzas y por fin acabar con todo aquello. Se estaba desesperando y mucho, no comprendía porque llegaron hasta este puto cuando se suponía que la relación se había estrechado…era imposible no sentirse engañado, culpable al mismo tiempo pues él también ocultaba su naturaleza y lo que ocurrió con su esposa.

Apretó los puños, asintiendo con la cabeza. No podía evitarlo… el hecho de que algo le estuviese atormentado a su hija, le sobrepasaba…demasiado protector, sí y demasiado estúpido. Muchas palabras junto con la palabra demasiado. Sintió su dolor, su tormento y no pudo evitarlo, dio un par de zancadas hasta ella y acortar las distancias que los separaban. Ojos brillantes, lágrimas reprimidas que antes de que saliesen y por si acaso, sus pulgares se deslizaron por las mejillas de la joven.

-Quiero saberlo. Puedo saberlo por mí mismo. No quiero secretos y esta vez no voy a callarme. -estaba bastante molesto, consigo mismo, con ella…con la situación en sí, no podía más. Le sujetó del rostro para que no se marchase por si aquella noticia le cogía de improviso -Yo sí puedo. Soy un ser de la noche, un asesino que te cuida y protege… no sé si lo sabías, si te hacías una idea pero no pienso ocultarlo más . Puedo leer tu mente, si no me lo dices…lo averiguaré… sería fácil, como un chasquido de dedos

La sujetó con firmeza, iba a ser sincero y no, no dejaría que se marchase o palabras en el tintero, si ella no iba a ser sincera…él sí. Estaba cansado de fingir…

-¿Qué pasa? En tu vida, con tus allegados… ¿qué me ocultas? Estoy harto, cansado de que huyas de mí como una paloma herida sin querer que cure sus heridas. Soy tu padre y más que eso, soy quien puede leerte… cualquier cosa…y puedo obligarte hacerlo. Me da igual que suene a amenaza, quizás lo sea -

Y la soltó, ofuscado, esperando… nada porque su propia hija también le huía. Nada tenía sentido. Menos ahora… solo quería desaparecer.

-Puedes irte, no voy a obligarte, ya te lo dije… pero no esperes que sea igual porque no lo es. Eres una desconocida para mí… no sé absolutamente nada de ti…



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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naitiri Zahir el Lun Sep 26, 2016 10:53 am

Yo no quería en ninguno de los momentos que aquello pasara, no quería que viera cómo estaba realmente porque no quería preocuparlo, no podía culparle por que pensara en que era feliz y me lo preguntara, cualquier padre haría esa misma pregunta y no podía maldecirlo por hacerla, porque sabía que para él era importante. Jamás pensé que aquello pasaría así y comenzaba a notar que algo en el ambiente cambiaba; la magia que había estado presente hacía unos minutos se había desvanecido como por arte de magia, la habitación se había tornado algo incluso un poco fría desde ese momento, y yo sentía que no podía aguantar mucho más.

Llevaba muchas cosas guardadas en mí interior, muchos debates internos, muchas batallas que todavía no tenían un claro vencedor y, últimamente, sentía que perdía el control de todo. Mí vida comenzaba a desmoronarse y la paz que había estado reinando durante aquel tiempo se iba desvaneciendo poco a poco, sin que yo pudiera evitarlo. Quería hacerle creer que no pasaba nada, pero ¿cómo podía convencerlo de aquello cuando ni siquiera yo sonaba convencida de que pasaría? No le culpaba por ello, jamás se me pasaría por la cabeza el hecho de que echarle aquella pregunta en cara… simplemente sentía que no debía de contarle ciertas cosas, de que supiera algunos acontecimientos de mí vida. Era algo que tenía que superar por mí misma, sin meter a él.

Sus palabras, incluso aunque estuviera de espaldas a él controlando porque las lágrimas no cayeran de mis ojos, las pude notar como alfileres clavándose en mí pecho. Sentí su mirada puesta en la mía ya que se había acercado y noté cómo pasaba los pulgares por mis ojos intentando borrar todo rastro y huellas de las lágrimas que, todavía, no habían comenzado a caer por mí rostro. Lo miré mientas comenzaba a hablar y mis ojos se agrandaron un poco al darme cuenta de lo que reamente me estaba queriendo decir.

Así que, si él quería, podía leer mí mente sin ningún tipo de problema y saber qué era lo que me estaba pasando… no quería que hiciera aquello, ¿y si veía algo de mí pasado? ¿Y si veía algo que no debería de ver? No, no podía permitir que hiciera aquello y no podía dejar que lo hiciera. Sus manos me sujetaron con firmeza y sentí cómo me decía aquello que yo ya sabía desde hacía tiempo; que era un ser de la noche, que era un vampiro. Lo que no sabía es que podía leer mí mente y me pregunté si en algún momento lo habría hecho.


-Oculto cosas porque pienso que no deberías de saberlo, porque no necesitas de saberlo, al igual que tú también me has ocultado cosas
–porque sí, no era la única que había callado la verdad todo aquel tiempo. Él lo sabía y yo también lo sabía, ambos nos habíamos estado ocultando cosas pese a que la relación entre ambos iba a más. Me soltó y, aquellas palabras que me dijo, fue lo que algo hizo “click” en mí cabeza, algo que comenzó a hervir en mí interior como si comenzara a hervirme la sangre por aquello. Podía sentir la ira recorrer mí cuerpo y crecer conforme él seguía hablando, no sabía siquiera cómo se atrevía a decirme todo aquello- ¡Te atreves a decirme que soy una desconocida para ti, y que no sabes nada de mí! ¡¿Y qué sé yo de ti?! ¿Crees que no sabía todo este tiempo que lo que eras, crees que no notaba tú frialdad y que no he notado que siempre apareces de noche? –las palabras salían de mis labios sin control alguno, estaba desquiciada y al borde de todo… no era el momento para todo aquello, no era la forma en la que quería que pasara… pero ya no podía más. Todo era demasiado para mí- ¿Y sabes por qué lo sé? Porque alguien me dijo de la existencia de todo este mundo, alguien que me advirtió sobre el peligro que corría estando cerca de ti y que sin embargo no he hecho caso alguno, porque eres mí padre –hice una leve pausa- Pero yo no soy la única desconocida, ¡apenas sé nada de ti! ¿Qué pasó todo el tiempo que estuvimos separados, qué le pasó a mamá? Apenas me cuentas nada y nunca quieres hablar del tema, haciendo que sospeche de todo –me giré intentando controlar mí respiración, la iría bullía en mí interior y aún me quedaban cosas que soltarle- ¡No soy la misma que era cuando tenía ocho años! Me han pasado muchas cosas de las que no me siento orgullosa, mí vida no ha sido fácil y te lo he ocultado para que no te sientas culpable… ¡y ahora me vienes con estas! –me giré a mirarlo con los ojos cristalizados, intentando que no cayeran las lágrimas- ¡Tú tampoco te has dignado a decirme quién eres en todo este tiempo salvo ahora que te has visto acorralado! ¿Cómo quieres que confíe en ti si ni siquiera has sido capaz de contarme lo que realmente eras? No me taches de algo que tú también has hecho porque no pienso permitirlo –negué con la cabeza- No me he alejado todo este tiempo que sabía lo que eras y tú parece que solo quieres que me vaya de tú lado, ¡si es así dímelo! Estoy harta de sufrir por culpa de un hombre


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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naeem Zahir el Miér Sep 28, 2016 9:22 am

Y de repente... todo se volvió negro, negro como la noche.




Todo podía cambiar en un segundo, el ejemplo perfecto fue aquel momento. Ella brillaba con luz propia, hermosa, ¿feliz?.  No creía que su hija, hubiese conseguido la libertad absoluta , la felicidad ¿Por qué lo pensaba? Podía notarlo, no era ella en sí, en toda su esencia. Naitiri se diferenciaba para él de cualquier otra persona porque brillaba con luz propia, una luz que parpadeó en cuanto hizo referencia ella y la felicidad. No podía engañarle, nunca, jamás. Sus ojos oscuros la siguieron en cuanto se apartó de él, la habitación amplia , pareció encogerse con cada palabra de ambos, aquella conversación que no tenía fin… solo acababa de comenzar.

Podía acabar con todo aquel misterio de una vez.  Entrar en su mente, ser ruin, no pensar y actuar de esa manera, alguien que no le importase otra cosa que saber la verdad. Navegar por la mente de su hija, conocer sus temores, secretos y no haber barrera entre los dos ¿no sería más fácil así? igual de complicado. Complicado porque él tendría también que ser sincero y ls verdades, no eran buenas en este caso. Si Naitiri conocía la verdad de qué pasó con su madre… todo lo ocurrido antes de que se encontrasen…seguramente volvería a poner entre ambos tierra y mar… una distancia que no deseaba y estaba seguro que ella tampoco. Los dos se tenían al otro, nada más…

-¿No necesito saberlo? ¿Estás segura? Porque quiero saber lo que te aflige, te preocupa, te consume. Quiero ayudarte, ser ese padre que no pudo estar al lado de su hija en todos estos años… aunque sea lo que ves. Un ser de la noche que se alimenta de sangre humana, que procura estar siempre satisfecho para no caer en la tentación… no ponerte en peligro -cerró los ojos un instante, este tema afectaba más delo que pensó alguna vez… ella una simple humana, justo lo que él deseaba ser y le arrebataron sin querer -Me importa todo lo que te pase, quiénes te rodean, quién te hace mal al igual que quien te hace reír -

Negó con la cabeza, estaba saturándose, perdiendo el control. Rugió, un rugido que pudo controlar, apartándose de ella unos pasos. No podía verla así, sufriendo, reclamando algo que no podía darle… porque quizás pudiese perderla. Perdían el control , ambos enfrentados, enfadados y él consigo mismo por no poder gritar a los cuatro vientos…la verdad. Se giró, para encararla, mirarle fijamente a los ojos ¿no le contaba la verdad? Lo terminaría haciendo si con eso ella estaba en paz, aunque fuese perderla.

-En todo este tiempo que estuvimos separados intenté encontrarme a mí mismo, buscarte… creo que es motivo suficiente ¿no crees? Perdona, no quise dejarte sola, no quise que tu madre perdiese la vida… en mis brazos -no lo llegó a decir del todo pero al menos le decía una verdad a medias, una que le afectaba demasiado..podía con su propia existencia -Te lo he contado, tarde o temprano pero te lo he contado… pero ¿qué me has contado a mí? Dudo que todo sea verdad…y…lo siento pero solo hay un modo de averiguarlo

Entrecerró los ojos, mirándola, concentrándose y dejar su propia mente en blanco para usar el control de la mente ajena. Buscar y encontrar, demasiada información que no imaginaba. Todas las personas que había conocido hasta ese instante, lo que significaban para ella, a lo que se dedicaba… quien le dijo la existencia de vampiros, quién era realmente esa Astrid de la que tanto nombraba. Cazadores de seres de la noche, hombres que frecuentaban los brazos de su hija, sufrimiento, dolor…demasiado.

Se apartó de ella, abriendo los ojos, señalándola con uno de sus dedos índices. Su control le sobrepasó, ya no podía controlarlo. Dio una brazada al mueble de la entrada, derribándolo absolutamente todo. Un grito desgarrador, como una bestia enjaulada que acababa de salir de su encerrona. Se acercó a ella a zancadas, ojos fieros pero dolidos, penetrantes en los de ella.

-ME MENTISTE. NO. NO PUEDES SER ESO-sus ojos se cerraron, rugiendo de pura impotencia, tomándola de uno de los brazos y atraerla hacia sí -Me negaba, me negaba a meterme en tu mente, descubrir… pero la verdad es mucho peor ¿hasta cuándo ibas a engañarme Naitiri? Me decepcionas, no te infundí esos valores, eres más valiosa para que cualquier hombre te tome… por dinero. Vales más, no concibo el hecho de que todos esos hombres … -cerró los ojos , apartándose de ella, soltándola de manera brusca… - Gracias por querer , desear… morir en aquel barco.



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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naitiri Zahir el Mar Oct 04, 2016 9:45 am

Todo se estaba saliendo de control, un control que yo pensaba que debía de tener bajo buen recaudo pero que lentamente se estaba convirtiendo en algo tortuoso. Guardar y callar tantas cosas me estaban pasando factura, no quería decirle toda la verdad porque sabía que no podría con ella, bastante duro era ya para mí como para decírselo a él justo cuando pensaba que mejor estábamos. La estabilidad que habíamos conseguido en aquel tiempo sentía que podía romperse con facilidad, agrietarse y desquebrajarse sin que nada ni nadie pudiera ponerle remedio para ello… todo iba a cambiar a partir de ahora, todo sería diferente después de aquella noche, y no quería ni pensarlo.

Sin embargo lo tenía delante de mí pidiéndome de alguna forma que le contara todo aquello que me afligía, ¿cómo podía hacerlo? Decírselo sería devastarlo y era lo que menos quería en aquel momento. No pensaba contarle la verdad, no hasta que todo aquello hubiera pasado y fuera libre para decirle a qué me había dedicado realmente, y a lo que me quería dedicar. Porque aquello tan solo sería algo pasajero y temporal, quedaba muy poco para poder irme de aquel lugar y pagar esa deuda que debía desde hacía tantos años… los mismos en los que había tenido a aquella mujer que fue como una madre para mí, que me siguió educando e inculcando valores pese a lo que se dedicaba. Siempre estaría en deuda con ella por lo que hizo por mí.

Negué con la cabeza y di un paso hacia atrás, no sabía lo que podía hacer en aquel momento pero mis labios iban a estar sellados; jamás le contaría toda la verdad porque me negaba a hacerlo. No si quería que su estabilidad no se rompiera en mil pedazos como pensaba que podría pasar si hablaba de todo aquello. Lo vi alejarse unos pasos de donde estaba yo notando que tenía los ojos cristalizados por aquello, la respiración subía y bajaba en mí pecho con rapidez y notaba que iba a explotar en un momento dado. Verle ponerse de aquella manera, sin siquiera saber nada, como si fuera un animal enjaulado era un vaticinio de lo que podría hacer si sabía todo.

¿Creía de verdad que con haberme encontrado era suficiente? Una parte de mí quiso creerlo, la otra mucho más arraigada en mí interior y que sufría desde hacía años, no le bastaba ni le era suficiente. Lo miré de forma fija porque, aunque él se comportara de aquella forma, jamás le tendría miedo o se lo mostraría… nunca. El susurro que salió de sus labios y que fue apenas entendible fue algo que hice que mí expresión fuera de una de incredulidad, ¿había dicho…? No, no podía haber dicho aquello, debí de haber oído mal. Mis gestos de sorpresa eran evidente y palpables y pronto la furia se tornó visible en mí rostro al comprender lo que había mencionado de forma casi inaudible.


-¿Qué es lo que acabas de decir? –pregunté en un susurro bajo, pero que igualmente podías notar la ira en mí tono de voz, como si me estuviera conteniendo- ¿Qué es lo que has hecho? ¡Repítelo! –inhalé con fuerza porque aquello me estaba constando horrores- ¿Y qué esperabas qué hiciera? ¡Ahora que te has visto acorralado es cuando realmente me dices lo que eres! ¿Cuándo? –Pregunté- ¿Cuándo ibas a contarme lo que realmente eras, cuánto más ibas a estar esperando jugando al escondite, padre? –la ultima palabra la dije con rabia, como si quisiera hacerle daño con ella. - ¿Cuántos más ibas a hacerme creer que eran imaginaciones mías? Aparecías de la nada, desaparecías sin dejar rastro, ¡hasta incluso te colabas en mis sueños¡ ¿Y te atreves a decirme… que no has tardado? –Reí de forma amarga por aquello- ¡Creía que me estaba volviendo loca! Sentir el frío cada vez que aparecías cerca de mí, añorarte en mis recuerdos cuando pensaba que era yo que me estaba volviendo loca, pensar que quería que se hicieran realidad, llorar ante el sufrimiento que me estaba auto imponiendo al pensar que mí propia mente me jugaba malas pasadas… abrazar la nada pensando que eras tú… ¿eso te parece que fue poco tiempo? ¡Casi me llevas a la locura! –Hice una leve pausa- ¿Y sabes lo que fue peor de todo aquello? Que cuando pensé que me estaba volviendo loca, y se lo conté a alguien… me dijeran que realmente mí padre era un vampiro. Jugaste con mí mente, y aún así, no fui capaz de apartarme de tú lado por aquello… aun cuando quería que realmente todo fuera verdad –lo siguiente que pasó, tras eso, fue algo que no pude prever. Decía que había un modo de averiguarlo pero cuando me quise dar cuenta y dar unos pasos hacia atrás… su mano en mí muñeca reteniéndome fue todo lo que le bastó para saberlo todo.

Las imágenes se sucedían en mí cabeza como si de una película se tratara; podía ver fragmentos de cuando había estado con algún cliente, fragmentos de la noche en que descubrí que él era un vampiro, Astrid en el burdel siendo cazadora, la pelea que tuve en el burdel y que me había destruido un poco… todo, absolutamente todo, lo estaba viendo pasar a cámara rápida. Una escena tras otra, saltando de forma rápida, se sucedían sin saber por qué estaba pasando aquello… y que no podía parar. No podía hacer nada, mientras sentía que de alguna forma todo lo que yo estaba viendo él también lo veía de igual forma. Mis sospechas se confirmaron cuando, tras soltarme, se alejó de mí y me señaló con su dedo. Se alejó y tiró sin mucho esfuerzo lo que había sobre el mueble de la entrada, mientras rugía lleno de ira y yo, muy en el fondo, me sentía traicionada y violada de una manera distinta por mí propio padre.

Sus palabras fueron duras pero me mantuve en el sito tanto como pude dada la situación hasta que cogió mí brazo y tiró de mí para acercarme más a él. Sus ojos eran como dos cuchillas que se clavaban con cada mirada que me daba, haciéndome daño con tan solo ver cómo me miraba… por esa misma razón no había querido contarle la verdad, y ahora sabía que en cierto modo había hecho bien en no decirle nada. Me soltó tras decir todo lo que tenía mientras yo sentía que en mí pecho algo de nuevo se rompía, últimamente, todo se desvanecía a mí alrededor y no podía hacer nada por evitarlo.


-¡¿Cómo te atreves?! –le increpé, quise hasta pegarle por todo el dolor que me estaba haciendo sentir, pero ni siquiera me vi con fuerzas para hacerlo- ¿Crees que a mí me gusta todo esto? ¡Por eso mismo no te había dicho nada! No deberías de haberte metido en mi mente, jamás debiste de hacerlo –le fulminé con la mirada mientras sentía que una lágrima caía por mí mejilla- ¿Qué yo te decepciono? ¿Qué no me inculcaste esos valores? ¿Qué valores padre, el que no vendiera mí cuerpo? –mí voz se tornó con más veneno… y no lo aguanté- ¿Sabes por qué soy lo que soy? ¡Porque me obligaron a serlo! ¡Porque cuando me sacaron de aquel barco, todo lo que han estado haciendo, ha sido utilizar mí cuerpo a su antojo! No soy libre y no podré serlo hasta que no pague una deuda… porque sí, soy la esclava de una Madam que me compró para que trabajara en su burdel a cambio de una vida mejor de la vida miserable que llevaba… y acepté porque no me quedaba más remedio, porque de todo el infierno que estaba pasando, aquello me parecía el paraíso –y no distaba mucho de ser la verdad- Ojalá hubiera muerto en ese barco. Así nunca habría tenido que soportar esta vida que me ha tocado por culpa de vuestras decisiones… ¿te quieres alejar de mí vida? Hazlo, en el fondo estoy acostumbrada a que todos los hombres se alejen de mí en cuanto descubren quién soy realmente –retrocedí limpiándome las lágrimas- Fui una imbécil al pensar que tú también te quedarías al saberla, al igual que hice yo cuando supe la tuya… pero sigo siendo la misma niña ingenua de siempre.


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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naeem Zahir el Sáb Oct 08, 2016 4:45 am

La situación se había desbordado como un río, sin control que lo arrasaba todo a su paso. Ambos se enfrentaban al otro a una realidad y un pasado que no podrían cambiar por mucho que lo deseasen. Nada podía compararse a la desolación que apreció en los ojos oscuros tan parecidos a los propios, los de su hija. Ese dolor, incertidumbre, ese pesar que volvieron a atormentarlo, a señalarle con el dedo acusador. Su humanidad pesaba mucho más, más que ser un monstruo, un ser de la noche despiadado que no debía tener remordimientos, ni recuerdos, ni ciertos pensamientos.

En su caso, era diferente. El amor incondicional de su hija, le hacía olvidar incluso quién era ahora, devolviéndole…solo a ratos, quien no sería nunca más. Ese hombre que fue, entregado y enamorado de su familia, ¿qué era de él? cenizas, en lo que se convirtió en el momento en el que la pregunta de Naitiri le martilleó los oídos, peor que cualquier tortura existente. Apenas fue un susurro, pero un susurro cargado de reproche y acusador. No, no podía repetirlo por mucho que quisiese. No era cualquier cosa, se refería a lo que pasó con su Tahirah, si eran sinceros tendrían que serlo con todas las consecuencias. Una parte de ella le odiaba por haberle dejado sola, eso no tenía que decírselo… podía hacerse una idea y no, no le culpaba en absoluto. Lo aceptaba.

-No lo sé. Seguramente cuando tú me contases la realidad y verdadera historia de tu vida. Cuando…dejases de tener conmigo secretos. No puedes acusarme de no decirte lo que soy cuando yo mismo me niego a mi propia naturaleza. Detesto esto, odio y me repugna a mí mismo ser un ser de la noche , un asesino que se alimenta de sangre sin importarle a qué vida arrebatar… cuando tienes sed solo piensas en calmarla y no descontrolarte, no descontrolarme cuando estás cerca de mí. ¿Crees que es fácil? Llegar y decirte. Buenos días Naitiri, verás hija soy un vampiro que se alimenta de sangre, no me esperes para cenar ¿era mejor así? no seas cínica, habrías salido huyendo , como quieres hacerlo ahora…huir de mí una vez más porque piensas que tu padre de verdad murió en ese barco.-chasqueó la lengua, ya no hacía falta repitiese nada…ahora era cuando bien le había reafirmado lo que realmente era y para él fue muy duro, más cuando huía de su propia naturaleza, de su propio demonio interior.

Su semblante se endureció cuando le acusó de aparecer en su vida como un fantasma. Cierto pero ¿cómo hacerlo si no? no podía presentarse sin más, menos en su trabajo y decir… soy tu padre, ¿cómo estás?. La situación en sí era tan surrealista que no podía pensar con claridad. ¿Acaso tenía otra forma? No, esa fue la más viable y aún así…se equivocó. Su no vida le jugaba esas malas pasadas, no quiso nunca perturbar su mente, atormentarla…solo quería acercarse y fue de la única manera que supo.

-Lo último que quería era jugar con tu mente, contigo, hija. No sabía cómo acercarme hasta que, poco a poco, pude hacerlo. Yo tampoco podía alejarme, muchas veces pensé en que era mejor apartarme de tu lado, dejarte vivir pero te necesitaba. ¿y si mi oportunidad de volver a estar “vivo” era para volver a por ti? Es que esa es mi respuesta, tú siempre fuiste mi respuesta Naitiri. Siempre pensé y velé por ti aunque no me creas. No puedes echarme en cara tal cosa cuando no pude evitarlo, quería estar cerca de ti y no vi otra forma -pero el hecho de ser una prostituta le consumió por dentro.

La ira que comenzaba a sentir, recorriéndole cada parte de su cuerpo… no era sana y por eso se apartó. Ya le había hecho daño por dentro, si terminaba agrediéndola físicamente sería… sería un castigo para el propio hombre que la miraba sin comprender, con rabia, decepción y desamparo. No quería discutir con ella, enfadarse y sentir como la ira iba creciendo a cada segundo. Estaba fuera de sí, el ver todos los acontecimientos de su vida, las personas que trataron con ella y los hechos… le consumieron del todo. tuvo que hacer verdaderos esfuerzos para controlarse… y no estaba seguro si lo conseguiría del todo.

Lo que quedaba de su alma, se partió en mil pedazos. Pedazos a sus pies que nadie recogería, tampoco lo merecía. No debió de meterse en su mente y aún así, no se arrepentía. Tenía que conocer la verdad por muy duro que fuese. Si él conocía todo de ello, debía de saber la verdadera razón por la que estaba allí, él hizo algo peor…algo que le atormentaba y atormentaría hasta el final de su existencia.

-La que te alejarás de mí serás tú cuando sepas la verdad. ¿Crees que eso me impediría no querer volver a verte jamás, ¿repudiarte? No… No, Naitiri… -no se acercó a ella, le dejó espacio para que ambos pudiesen mirarse a los ojos, transmitirse todo lo que en palabras era imposible -Sigo aquí pero ¿seguirás tú cuando sepas la verdad? Sí Naitiri… no puedes saberlo porque no tienes el poder , nadie sabe lo que pasó con tu madre…solo yo -las lagrimas de su pequeña, eran como un veneno que le consumía por dentro -Es justo que sepas, lo que pasó con tu madre… y me odies por ello. Me lo merezco. Pero quiero que sepas también que soy tu padre, sigo aquí pese a todo, aunque me muera de rabia y quiera matar a todos esos tipos que te han puesto una mano encima… sellar la boca a esos cazadores que solo contaron mentiras sobre mí. -quedó de perfil, su semblante se había tranquilizado pero ahora sí, que parecía aquel fantasma que aparecía cada noche en el dormitorio de su pequeña… como un fantasma que debió ser -La sed de sangre era tan fuerte que no pude evitarlo, mi pequeño jazmín. Esa mujer me tendió una trampa, me puso en bandeja mi primer bocado… el que me impulsaría a ser inmortal para siempre. -bajó la mirada, estaba preparado para cualquier cosa pero para ese momento no…y aún así, tuvo que armarse de valor para por fin decirlo… -Yo fui el causante de su muerte, de mi propia traición… mi decepción… le arrebaté la vida cuando apenas podía controlar mis instintos primarios de un ser de la noche. Y me odié, ¿cómo te crees que me siento cuando yo mismo fui el que acabó con el último aliento del amor de mi vida para salvarme , para estar contigo? Era la única oportunidad… y será lo que arrastre para siempre y no, no merezco tu perdón, ni siquiera que me llames papá… ahora sé porqué estoy aquí pero no creo que desees que esté a tu lado. Lo que sí quiero que sepas es que te amé cada segundo y me odié más por ….. no poder remediarlo -su voz aterciopelada, apenas era un susurro… un susurro que acababa de morir… entre ellos dos.



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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naitiri Zahir el Lun Oct 10, 2016 10:38 am

Ambos nos estábamos recriminando cosas el uno al otro, ninguno de los dos podíamos parar y esto me estaba recordando a algo que había pasado recientemente. ¿También perdería a mi padre después de esto? Seguramente. Todo a mí alrededor, todo aquello que había construido en aquellos se estaba desmoronando a mí alrededor, ya no sabía muy bien cómo era que habíamos empezado, ¿todo por que él me quería ver feliz? Qué injusticia más grande, ninguno de los dos deberíamos de haber empezado con esto pero parecía que teníamos cosas guardadas en nuestro interior y que ahora estaban saliendo a la luz. Yo sabía que no podría aguantar mucho más todo lo que llevaba en mí interior, el hecho de saber que él era un vampiro y que no me lo quería decir era algo que no podría haber soportado mucho más, y habría terminado explotando como estaba pasando ahora.

Lo miré tras aquello y me limpié la lágrima que rodó por mí mejilla tras aquellas palabras, notaba que la ira podía con él y que se estaba volviendo loco por momentos. Por eso no quise decirle en ningún momento a lo que me dedicaba, quería haber esperado un poco más pero el tuvo que meterse en mí cabeza y ver cosas que yo jamás quise que supiera… nunca. Pero así estaban las cosas, había traicionado mí confianza y mí privacidad y se había metido en mí cabeza buscando aquello para lo que yo no le había dado respuesta. Y lo odié por ello, por hacer aquello, por ver aquellas cosas… pero sabía que había algo más detrás de todo aquello.


-¿Cuándo yo te contase la verdad? ¡No quería que supieras a qué me dedicaba! Quería que no lo supieras porque no es algo fácil tampoco de contar para mí, ¿crees que estoy orgullosa de ello? –le espeté mirándole, si lo pensaba, estaba demasiado ciego para ello- No, no quería que me dijeras que eras un vampiro, no a la primera vez de vernos… pero ni siquiera hiciste un esfuerzo por intentarlo. Lo sabía, lo supe porque me lo dijeron y no fuiste tú esa persona que me lo dijo. Quizás no quisiste jugar con mí mente, pero lo hiciste. Me trajiste fragmentos del pasado para que te recordara, jugaste con cosas de mí infancia, te aparecías solamente para dejarme de nuevo a solas, ¿y eso no es jugar con mí mente? –Reí de forma amarga- estás muy equivocado. Podrías haber aprovechado que te metías en mis sueños para darme alguna pista o alguna señal, no para hacerme pensar que estaba perdiendo la cabeza –le dije apoyándome contra el marco de la puerta, teniendo un punto de apoyo que notaba que necesitaba y que no encontraba.

Había sido devastador saber la verdad, pero no pensaba que la noche pudiera darme otra sorpresa aún más desagradable que la anterior. En cuanto comenzó a hablar sobre aquella noche, sobre la trampa que le tendieron algo dentro de mí me dijo que no escuchara, que lo callara porque no quería seguir sabiendo nada más. Para mí desgracia él continuó hablando, esta vez mirando hacia la ventana y dándome el perfil, y cuando sus palabras salieron de su boca… algo dentro de mí se rompió. Saber aquello me devastó por completo, saber aquella verdad me había roto lo que quedaba dentro de mí. Una cosa era saber que mí madre había muerto… un palo duro, pero más duro aún era saber que la causa de su muerte; había sido mí padre.

Negué con la cabeza y llevé una de mis manos a la boca negando mientras las lágrimas caían por mis mejillas, mojando la ropa que llevaba al caer por mí barbilla y bajar por mí garganta. No podía creer que hubiera hecho eso, no podía creer que matara a mí madre bebiendo de su sangre… aquello no se lo iba a perdonar nunca. Cerré los ojos y lloré por ello al saber la verdad, lo había oído antes pero quise creer que había dicho otra cosa. Ahora la horrible verdad se extendía sobre mí y lo odié, odié por matarla, lo odié por no dejarme despedirme de ella… ¿por qué no la convirtió? Hubiera preferido que la convirtiera antes de saber que estaba muerta por sus manos.



-¡Cómo pudiste hacerlo! ¡Cómo pudiste quitarle la vida! –le grité sintiendo que la tristeza daba paso a la rabia, la ira y al odio. Aquellos sentimientos me consumían últimamente y ahora volvían a hacerlo de nuevo- ¡Eres un mostruo! ¿Qué es lo que quieres, redimirte conmigo? ¿Quieres matarme a mí también? –me acerqué hacia él ycomencé a darle golpes en el peño, golpes que sabía que no le iban a hacer ningún daño, golpes que me dolían mucho más a mí que a él- Eres un monstruo… monstruo, monstruo… -dije dando el último golpe y acabar llorando apoyando mí frente en su pecho. Ahora todo sería diferente, no sabía si podría actuar con normalidad con él sabiendo lo que me acababa de contar… no hasta que yo no pudiera aceptarlo, no hasta que pudiera recomponerme de aquellos pedazos rotos en añicos.


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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naeem Zahir el Vie Oct 14, 2016 10:17 am

No quiso hacerlo, emplear el método de entrar en su mente pero tuvo que hacerlo porque ya no lo soportó más. Odiaba haberlo hecho y se odiaba a sí mismo por lo que era, por cómo todo estaba sucediendo. Sentía que la perdía, a cada segundo que pasaba… el camino hacia ella se estrechaba y alargaba miles y miles de kilómetros. No podía evitarlo, no quería preocuparla pero tampoco pudo contenerse. Estaba desquiciado, se estaba volviendo loco con el solo hecho de a qué se dedicaba su hija.

-No, no quise jugar con tu mente pero no vas a creerme. Solo…solo quería que me tuvieses presente… que no me olvidases jamás. -tuvo que morderse la lengua, no quería alargar aquello más, ni estar enfadado con ella pero era como si lo que os uniese acabase de romperse. Hilos finos con los que estaban conectados se iban rompiendo a cada palabra, a cada mirada… y él… se iba consumiendo en sí mismo.

En el momento que se introdujo en su mente, envolviéndose en sus propios recuerdos y volver a hacerle revivir ciertos momentos que ninguno de los dos querían recordar pero otros sí, por eso lo hizo pero en aquel instante no podría convencerla de absolutamente nada. El tiempo de las mentiras ya llegó a su fin y a ella, no podía mentirle… jamás podría hacerle más daño, fue entonces por eso que… negó con la cabeza. Negándose a sí mismo su propio hecho, de lo que estaba seguro ocurrió en el pasado.

Tahirah, el amor de su vida. El amor que tanto se profesaban fue el mismo que acabó con su vida y eso, eso condenaría su alma inmortal para siempre. Imaginó miles de veces esa escena pero no podía ni hacerse una idea de la manera en la que su hija sufrió, sintió con la noticia. Se dejó golpear, maldiciéndose a sí mismo por no sentir absolutamente nada pero sus palabras serían peores que los golpes, las palizas…la muerte.

-Jamás te haría daño, lo he evitado, me he controlado… pero era un neófito, ella me tendió una trampa , no sabía lo que hacía… mi sed de sangre me descontroló y no vi que fuese ella, si no alguien a quien arrebatarle la vida no suponía…nada cuando para mí lo sería completamente todo ¿no te has puesto a pensar en lo que yo sentí? Le arrebaté la vida al amor de mi vida, a la madre de mi hija… -se separó de ella, no quería tenerla cerca, hacerle daño también.

-Lo soy, siempre lo diré. Soy un monstruo desde el día en el que decidieron convertirme pero ¿sabes? este monstruo no ha dejado ni un segundo en buscarte… y en odiarse… por haberte arrebatado a una de las personas que más querías. Ahora, es mejor que te vayas. Me tienes miedo, crees que te haré lo que a tu madre -alzó las manos dándole la espalda, esperando que se marchase…dejarla sola con su dolor.

-Deberías olvidar donde vivo, dónde estoy…así no estarás en peligro… pero recuerda que jamás te haría daño, aunque jamás me creerás ¿Verdad, Naitiri? Porque no soy ese hombre … no soy quien recuerdas… -bajó la mirada, alejándose al balcón… suspirando largamente. -Siempre te querré Naitiri. Mi jazmín -murmuró con esa voz suave que conocía desde pequeña…ella era la persona que más le importaba.



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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naitiri Zahir el Mar Oct 25, 2016 11:49 am

No podía creer que la noche estuviera acabando de aquella manera, que todo aquello estuviera pasando realmente y que la terrible verdad que se había extendido ante mí pudiera oscurecer todo lo que había pasado en los últimos días. Cuando fui aquella noche no tenía el pensamiento de que acabaría pasando todo eso, que él sabría realmente a lo que me dedicaba y lo que había pasado en aquellos años que no estábamos juntos, que se introdujera en mí mente era una de las últimas cosas que me habría esperado que hiciera para saber la verdad, una verdad que yo me había negado en rotundo a contarle… porque no quería hacerle daño, porque sabía que iba a sufrir si se lo decía, y porque pensaba que él no se merecía saberlo.

Pero acabar sabiendo esa horrible verdad, esa que me había destrozado y roto por dentro la única pieza que quedaba en mí interior… había sido terriblemente devastador. Podía soportar el hecho de que estuviera muerta, me había dolido no haber podido despedirme de ella, verla por última vez… pero ahora sabía la horrible verdad, que su muerte no había sido otra que a manos de mí padre, aquel hombre… aquel ser que tenía delante de mí y que ahora ya no podía reconocer realmente. Me sentía rota, destrozada y hecha añicos como jamás pensé que volvería a sentirme, un sentimiento que me recordaba a un pasado oscuro y macabro, un pasado que jamás podré superar… y ahora debía de añadir un presente que jamás podría olvidar, ni perdonar, en lo que me restaba de vida.



-¡Os tenía presente cada maldito día! Siempre pensaba en vosotros, en donde estaríais, en si estaríais bien y que siempre rogaba porque estuvierais vivos, ¡no hacía falta que jugaras con mí mente para que te recordara! –estaba enfada, cabreada, decepcionada incluso, devastada por algo que nunca llegué a contemplar, algo oscuro dentro de mí se había más grande, la herida se agrandaba y me consumía por dentro de una forma que incluso hasta dolía. No podía dejar de llorar, sentía que las lágrimas caían por mí rostro sin poder controlarlas y que mí corazón se rompía en añicos, en trozos tan pequeños que dudaba que volvieran a estar unidos y pegados de nuevo. Aquello me había sentenciado, y no sólo a mí, sino que había sentenciado también al hombre que tenía enfrente de mí, a ese que creía que era mí padre, a ese que una vez intenté sacar de esa oscuridad cuando ni yo misma había podido sacar la mía… a ese que quise recuperar como el padre que había perdido.

Dejé que me alejara de él, en esos momentos, lo último que quería era estar allí, verlo, sentir su presencia alrededor. Aquel ser ya no era mí padre, tan sólo un ser infernal de la noche que había arrebatado la vida de mí madre, aunque intentara comprender por qué lo había hecho escuchando que él no sabía lo que hacía… no podía perdonarle. Todo lo que nos habíamos acercado hasta el momento se había ido por la borda en cuestión de unos pocos minutos, volvía a sentirlo lejano pese a que estaba a unos pocos pasos de mí. Me derrumbé, no pude soportarlo más y mis rodillas se hincaron en el suelo mientras seguía llorando. No podía más… todo a mí alrededor se derrumbaba sin que yo pudiera hacer nada, todo lo que había construido en aquella ciudad me había sobrepasado y ahora se cebaba conmigo… ya no me quedaban fuerzas, o ya no sabía de dónde sacarlas.

Había soportado muchas cosas desde que había llegado, quizás sin que yo lo supiera las había estado guardando y ahora habían explotado una tras otra en mí rostro sin poder evitarlo. No sabía cómo saldría de aquello o si es que podría hacerlo, el cúmulo de cosas que habían acaecido últimamente me habían pasado demasiada factura y me sentía rota por completo… aquello era lo último que había terminado por romperme, y no podía más. No quería estar allí, necesitaba alejarme de todo, necesitaba alejarme de él porque no podía tenerlo mucho más tiempo cerca, la ira me consumía por momentos y muchas cosas se me pasaban por la cabeza… tantas que la gran mayoría no eran buenas.



-Sí, eres un monstruo
–afirmé levantándome viendo que estaba en el balcón y que me había dado la espalda, limpié mí rostro de lágrimas y lo contemplé una última vez. Otro adiós más, últimamente, no hacía más que despedirme de personas que apreciaba- No quiero que vuelvas a acercarte a mí, no quiero que vuelvas a rondarme de nuevo… o buscaré la manera de que dejes de hacerlo –mis palabras sonaban tan duras y frías como sentía que estaba mí corazón y mí alma- Olvidaré que existes, olvidaré que una vez intenté cambiar al monstruo de tú interior y recuperar a mí padre… porque está claro que tú ya no eres mí padre, no el que yo conocí, no el que yo recuerdo –entré a la habitación para coger la ropa que había dejado sobre la cama y me dirigí a la puerta, la abrí y antes de salir por ella me giré a mirarlo- Adiós, Naeem –con todo el dolor de mí corazón salí por aquella puerta, cerré dejando atrás al hombre que una vez había sido mí padre y dejé que la lluvia me mojara de nuevo sin importarme, sintiendo que las gotas de lluvia se unían a las mías propias que caían por mí rostro.


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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Naeem Zahir el Mar Nov 08, 2016 9:28 am

Mi existencia ya no tiene sentido, no , si no estás.





Y no, no tenía que meterse en la mente de Naitiri para conocer sus sentimientos ahora y cómo se sentía. Podía sentir el dolor que desprendía su aura, él mismo. La había herido, ambos lo habían hecho, se hirieron de muerte y ya no tenía solución. La miraba, con sus orbes oscuras como la noche… se clavaron en la figura femenina. Lucía tan hermosa con aquel vestido rojo, como una princesa, su princesa India… sería su máxima prioridad. Eso no cambió aunque ahora perteneciese a ese mundo oscuro del que jamás podía salir pero bien sabía que… se lanzaría al vacío, para ser convertido con el simple hecho de cuidarla y protegerla para toda la eternidad.

Se dijeron mucho y ya no sabía qué decirle para que pudiesen volver al punto de partida, donde empezaban a confiar el uno en el otro. Ya no podría luchar pues …con ella se iba esa confianza y complicidad… y sí, sentía esa sensación de pérdida… le había vuelto a perder una vez más y no solo ella, él también se encontraba en ese laberinto del que no encontraba salida alguna.

Apretó los labios con fuerza, los colmillos hicieron una herida dentro de su boca…saboreó su sangre, su propia sangre que le repulsó. Bajó la mirada, las cosas estaban más que dichas, nada se podía arreglar y por más que pensaba, sería imposible reponer ese dolor. No iba a jugar sucio  y hacerle olvidar pues él no era así, solo usó sus poderes para leer su  mente y esa eran las consecuencias.

Lo peor… fueron sus palabras. No se lo reprochaba, era un monstruo.  Y un odio hacia sí mismo le llevó a girarse, dándole la espalda…rugir sin control e incluso sintió la rabia inundar cada parte de su ser, cómo volvía a descontrolarse. Si no se controlaba… le haría daño así que para protegerla, una vez más… fue él mismo quien la alejó, quien le gritaría y avisaría que no volviese a aquel lugar.

-¡VETE! MÁRCHATE Y NO VUELVAS ¿un monstruo? No soy yo quien se ha convertido en esto, un monstruo ¿no has dicho? Pues un monstruo seré por siempre -la rápidez con la que cruzó la habitación e incluso la obligo a salir de allí, de un movimiento brusco hasta la pudo tambalear y hacerla caer. Cerró la puerta con fuerza, una tal que la puerta de descolgó de su sitio pero él ya no estaba dentro… volvería a sus andadas de ser un ser despreciable, vil que solo miraba en saciarse…

Su rabia, la impotencia, le llevó justo donde estaba… no miraría en otra cosa que en saciarse. Solo retumbaban dos palabras en su cabeza “Adiós Naeem”, se acabó papá… volvía a ser ese hombre olvidado, muerto… enterrado para ella y él, para él….nada tenía sentido. Su existencia… no aportaba nada, sí, estaba mejor muerto, él tendría que haberse marchado, no Tahirah, Naitiri la necesitaba más que él.



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Re: You Cannot Hide The Truth ~ Privado

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 2:08 am


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