Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

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¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

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¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Seth Kana el Miér Sep 14, 2016 4:57 am

Cuando aparecí frente a Leonidas, mi hermano, con Nim, su mirada me lo dijo todo, sabia que no aprobaba mi decisión, la de llevármela conmigo aunque fuera presa y para que mentir, hacerle creer que venia por la fuerza y no de forma voluntaria también me causaba cierto desazón, nunca nos habíamos mentido, confiábamos el uno en el otro, no existían secretos y ahora...

Durante todo el día entre nosotros reino un silencio pesado, lleno de malas caras, de miradas que hablaban mas que las palabras que ambos nos guardábamos, sabia que llegada la hora de la verdad, cuando no estuvieran las dos damas delante no se cortaría en decirme lo que pensaba, de echo no necesitaba escucharlo para saberlo.
Pero yo ya había tomado una decisión, solo tenia que encontrar el momento y el modo de llevarla a cabo, de contárselo a los que yo consideraba mi familia y por ende, encontrar en ellos no solo el entendimiento que necesitaba si no la bendición que esperaba.

Seguimos el rastro que habíamos hallado durante gran parte del día, hasta dar con una casa alejada, escondida entre un profundo bosque, sin duda era el lugar ideal para los cazadores, era completamente el tipo de casa que Agarwaen hubiera elegido si se encontraba de algún modo huyendo de algo, así que, nos apresuramos a recorrer la extensa distancia que nos separaba del umbral de la puerta exterior.
Y desde allí llamamos con fuerza esperando ser escuchados por alguien que pudiera confirmarnos si el rastro seguido tenia que ver o no con nuestro príncipe.

Sabíamos que si estaba vivo y no había vuelto era porque tenia problemas, por eso a ambos nos invadía cierto desasosiego, ese de no saber que pasaría, ni en que circunstancias lo encontraríamos.
También habíamos encontrado el rastro de Sonae, que sin duda nos llevaba al mismo sitio, no podíamos haber errado en el camino.



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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Nimue Dow el Miér Sep 14, 2016 10:07 am

El despertar en el hostal aquella mañana había sido perfecto; que el rostro de Seth fuese lo primero que viesen mis ojos era como estar viviendo un sueño que se hacía realidad. Seguía conmigo, no  se había marchado, no se arrepentía de haberme pedido matrimonio ni de unir nuestros caminos para siempre.

Pero como todo cuento de hadas, o en este caso, como toda historia de amor, siempre hay que superar grandes pruebas, en este caso, con forma de príncipe, y nombre de varón. Llegamos a la conclusión que lo mejor era llevarme como prisionera, atarme las muñecas como el día anterior en el bosque, e ir allanando el terreno mientras encontrábamos la mejor forma de anunciar nuestro amor a los cuatro vientos.

El recibimiento cuando fuimos a buscar a su hermano y a la guía de estos fue más o menos como me esperaba. No tenía que ser adivina para saber que no le hacía gracia mi presencia allí, que si en lugar de haberme encontrado con mi amor en el bosque me hubiese encontrado con Leonidas, ahora mismo estaría muerta. Y lo peor no era eso, sino la forma en que con la mirada le recriminaba a Seth sus actos, ¿es que acaso no teníamos derecho a estar enamorados por ser lobos? Me dolía que fuese la causa que a Seth le provocaba tal pesadumbre; porque aunque no me lo dijese, podía sentirlo en su aura, en su forma de hablar, y de caminar.
Opté por no decir nada, por caminar tras ellos guiaba por aquella cuerda que ni siquiera me apretaba. Sumiéndome en mis propios pensamientos, y buscando la manera de no estropearlo más.

Andamos todo el día, siguiendo un rastro que solo ellos percibían; estaba agotada, en toda la noche apenas habíamos pegado ojo, aunque esta parte la repetiría mil veces, pero ahora, con el calor que hacía y tanto caminar empecé a plantearme si Seth quería quedarse viudo antes de casarse.
Fue entonces cuando dimos con una enorme mansión en mitad de un frondoso bosque; un lugar totalmente aislado, y donde cualquiera pasaría desapercibido si es que esa era su elección. No podía haber pérdida, si había encontrado aquel lugar era porque el rastro era certero.




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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Leonidas Kana el Vie Sep 16, 2016 10:31 am

Cuando Seth apareció con esa loba en mi habitación supe que algo en el había desertado ,algo que nada tenia que ver con el cazador, sabia que esas cuerdas que apretaban de forma absurda sus manos eran la tapadera que le necesitaba frente a mis ojos para escusar sus actos.
Actos que como bien sabia yo desaprobaba, una cosa era un polvo, otra bien distinta dos polvos y ya la repanocha era que pensara llevarla con nosotros para comenzar una “ relación” que lo llevaría a un camino de autodestrucción donde enfrentaría a lobo y hombre ¿cual ganaría? Posiblemente el que alimentara mas y tenia claro que con esa mujer abierta de piernas para el, el lobo tenia una gran ventaja.

El camino lo hicimos en silencio, creo que ambos percibíamos el estado del otro, el porque era capaz de leerlo en mi aura, yo porque podía verlo en sus ojos.
Seguimos las pistas, apenas nos miramos, solo escaparon unas risas con algún que otro comentario de la cazadora que junto a nosotros y percibiendo nuestra tensión, trataba sin mucho éxito de poner un punto cómico, si es que lo tenia a aquella situación.

Tras todo el día dando tumbos detrás del rastro de mi príncipe, alcanzamos en un profundo bosque una mansión enorme, completamente oculta por el follaje. Una casa que parecía pertenecer ya a ese bosque como los mismos arboles, o las mismas rocas sin duda el lugar perfecto para no ser encontrado.
Si Agarwaen estaba ahí era porque huía de algo o de alguien ¿pero de que?

Mi desconcierto se dibujo en mi cara, al paso que la preocupación aumentaba a cada paso que daba, hasta por fin alcanzar la puerta principal.

Seth la golpeó con ahínco, y allí mirándonos en silencio unos a los otros, con demasiadas cosas que decirnos pero demasiado enfadados como para hacerlo en ese momento sin salir lastimados de uno u otro modo, esperamos una respuesta del otro lado.




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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Menyara Chartier el Lun Sep 19, 2016 3:32 am

Tenía una resaca monumental aquella mañana; en serio que no entendía como mi dios griego era capaz de levantarse fresco como una rosa y tan alegre como siempre. Alegría que le duró hasta que su hermano Seth apareció en el hall del hostal portando una prisionera; una joven muchacha, bastante guapa, y que parecía de todo menos querer liberarse de la cuerda que la sujetaba.

Algo raro pasaba, Leo se tensó de golpe y la cara de Seth era un poema. No había ni rastro de sus bromas ni de sus sarcásticos comentarios de los que habían hecho eco el día de antes cuando los conocí en el puerto, e imaginaba que la razón de todo aquello sería la joven que lo acompañaba. No entendía muy bien el por qué Seth la llevaba atada, pero tratándose de un cazador, y que ella no se desintegraba con la luz del sol, pude deducir que se trataba de una loba que de alguna forma había sido descubierta.

Sin decirse nada más y envueltos en un incómodo silencio los cuatro nos pusimos en camino, buscando por un bosque cercano a su príncipe, la razón por la cual Leo estaba en París, y que en cuanto lo encontrasen, se marcharía. Sabía que para él era importante encontrarlo, pero si lo hacía lo perdería para siempre, así que me alegré de no servir de ayuda en la búsqueda de un rastro de alguien a quien no conocía.
Traté de bromear en varias ocasiones con los dos hermanos, incapaces siquiera de hablarse por el camino, pero fue inútil, pues mi sagaces comentarios no llegaron a nada, y la tensión entre ellos seguía siendo palpable.

Echaba de menos bromear con Leo, escuchar sus tonterías, y también sus carcajadas. Fue una mañana muy muy muy larga, o por lo menos eso me pareció a mí, caminando entre árboles y maleza en el más absoluto silencio; la pobre prisionera creo que ni se atrevía a respirar muy fuerte por si acaso, hasta que finalmente dimos con una gran mansión escondida entre varias arboledas y encontrada de casualidad. Los miré a ambos y supe por sus expresiones, a parte de que se matarían en cuanto estuviesen solos, que el rastro de su príncipe les había llevado hasta aquel lugar dejado de la mano de Dios. Un lugar extraño para un príncipe, y más lógico para alguien que no quería ser encontrado.
Miré de reojo a Leo que parecía ensimismado en sus pensamientos, mientras Seth se adelantó llamando a aquella enorme puerta en busca de la persona que habían estado buscando.





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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Agarwaen el Lun Sep 19, 2016 11:04 am

El ruido metálico del llamador del portón exterior retumbo en todo el patio de armas.
Busque con la mirada a Kaia con cierta inseguridad, nadie sabia donde vivíamos, yo no había dado mi localización a nadie, de echo paca gente me conocía en París, mas allá de los aldeanos que contactaban conmigo en las tabernas para los distintos trabajos y no en mi hogar, que pretendía siguiera siendo un secreto para todos.

Con un gesto pedí a Kaia que esperará tranquila allí donde se encontraba, mientras llevaba uno de mis dedos contra mis labios para pedirle silencio.
Aferré senadas cimitarras con las mano, acariciando su mango, sintiendo la piel de cuero contra las yemas de mis dedos.

Así camine raudo con el cuerpo tenso, la adrenalina desbordante, listo para la batalla hacia el gran portón. No tenia amigos en París, si algo había dado conmigo, era un enemigo.
Abrí los cerrojos, y de una patada empuje la puerta con sendas gemelas en mis manos, mas mi rostro cambio cuando al otro lado encontré a Seth y Leonidas, que estallaron en carcajadas al verme tan bélico frente a la puerta de mi morada.

Leo fue el primero en tirarse sobre mi, de un salto que casi nos lleva a ambos al suelo.
-¡Joder! ¿que hacéis aquí? -pregunté entre risas, contagiándome del buen humor de los otros dos cazadores, con los que ahora me saludaba con golpes en la espalda, abrazos y apretones de mano.
-Agar, después del pateo que nos hemos dado ¿donde guardas el whiky? Preguntó Leo golpeando mi estomago.
-Tienes una pinta horrible -aseguró Seth, que mucho mas perspicaz noto la herida que asolaba mi hombro.

Detrás observando la escena dos mujeres, una atada, por lo que deduje que era una sobrenatural otra pertrechada de armas hasta las cejas, lo que por ende me decia que era una de las nuestras.
Kaia que había desobedecido, como no, mi orden se acercaba por mis espaldas, mucho mas relajada al ver el ambiente jocoso de la situación.

-Vamos, pasar, mete a esa en las mazmorras y vamos a beber unas cuantas botellas mientras nos ponemos al día.
Cerré el portón, cuando el ultimo de ellos había pasado.
Mas las miradas que Seth y esa loba se dedicaban no me gustaron nada, creo que Leonidas también se dio cuenta pues su semblante cambio por un momento al encontrarse con el mio.
Poco después paso su brazo por encima de mis hombros para adentrarnos en el interior entre risas.
Tendríamos tiempo para hablar de todo, pero quizás este no era el mejor momento.

Dentro hicimos las presentaciones, las chicas se saludaron con entusiasmo, sin duda Menyara y Kaia compartían las mismas aficiones, el mismo trabajo que nosotros.
La loba por Ende, aun atada guardaba sepulcral silencio mientras Seth no sabia bien que hacer con ella.
-Bajo están las mazmorras -apunte enarcando una ceja -vamos, donde siempre








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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Kaia Andersen el Lun Sep 19, 2016 4:16 pm

Aquella mañana no había sido muy distinta de otras en las que después de desayunar nos habíamos puesto manos a la obra con mi adiestramiento. Ese día Agarwaen había decidido quedarnos en su mansión, y practicar en el patio de armas con nuestras respectivas espadas. Los días sucedían tranquilamente, solo nosotros y Sonae disfrutábamos de esa preciosa mansión escondida entre un frondoso bosque de abedules y nogales, donde la calma y la privacidad eran nuestro pan de cada día.

Lo cierto es que mi destreza iba en aumento con las enseñanzas de un maestro inmejorable, que no solo me enseñaba el uso de las armas y la lucha cuerpo a cuerpo, sino de quien aprendía valiosas lecciones de la vida. Me estaba formando no solo como cazadora, sino como persona. Una persona con fuertes principios y convicciones, que cada vez se sentía más segura de sí misma; y todo ello se lo debía al hombre que esos momentos me sonreía con picardía frente a mí.

De súbito, un estrepitoso sonido retumbó por la estancia dejándonos desconcertados, provocando en Agarwaen la tensión de sus músculos. El repiqueteo de la aldaba no era algo común en aquella casa, donde no recibíamos ningún tipo de visita; nadie sabía que vivíamos allí, y el gesto de Agarwaen me dejó claro que no era buena señal. Mi maestro me ordenó que me mantuviese en silencio, y esperase allí mientras él acudía a la llamada para ver de que se trataba. ¿En serio pensaba que iba a dejarlo solo si podía tratarse de algo peligroso?

Salí tras él sin enfundar mi katana, preparada para luchar a su lado si era necesario; dispuesta a morir por él, por el amor incondicional que le profesaba. Más cual fue mi sorpresa cuando al abrir la puerta con sus dos cimitarras en mano, empezaron las risas y un reencuentro que desde luego era como un soplo de aire fresco para Agarwaen.
Por lo que hablaban pude deducir que eran amigos desde hace tiempo, así que con calma guarde la katana en la funda que llevaba a mi espalda, relajando el gesto y acercándome para conocer a aquellos cazadores que pertrechados hasta las orejas se saludaban con efusividad.
Les acompañaba además una hermosa cazadora, y otra joven cuyo rostro me resultaba familiar, y que permanecía atada. ¿Acaso sería una loba?

Entraron todos a la casa, entre cháchara y bromas que animaban el ambiente, hasta que Agarwaen mencionó que bajasen a la prisionera a las mazmorras, y el gesto de todos se tensó. No sabía el por qué, pero estaba claro que entre esa loba y uno de los cazadores había algo distinto de la relación cazador presa, y que por ende, molestaba a los demás.



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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Seth Kana el Mar Sep 20, 2016 3:34 am

Era plenamente consciente de las miradas que Leonidas y Agarwaen se dedicaron, de como mi príncipe escudriño con una ligera mirada, aquello nudos que no apretaban de esa loba que de querer soltarse lo hubiera echo ya durante el viaje.

Aun así guarde la compostura frente a sus animadas risas, aunque odiaba ver a Nim tan callada, como si por ser una loba, por ser lo mismo que yo era mereciera ese trato que le daban.
Fue cuando Agar me dijo que la bajara a las mazmorras cuando exploté, no se que parte se apoderó de mi, mentira, lo se, esa que me convertía en la misma bestia que portaba atada, esa que había durante años reprimido y que ahora, con un gutural gruñido emperchaba a mi príncipe de las solapas contra la pared con los ojos Ambar como la miel.

La daga de este contra mi estomago no se hizo de esperar mientras ambos nos mirábamos desafiantes, cazador, bestia y un silencio sepulcral a nuestras espaldas que no auguraba nada bueno, y que creo trataban de encontrar en sus mentes donde posicionarse si es que esta pelea continuaba.

A mi espalda el filo de una espada, empuñada, bien sabia por quien, mi hermano, ese al que tantas veces había cuidado, ese con el que compartía el mayor vinculo jamas creado, ahora se posicionaba de parte de Agarwaen, ese que era tan humano como el, delimitando así y dejando claro que si alguien aquí sobraba era yo.

-Suéltalo- me exigió. Mas yo por ende hice caso omiso a sus palabras golpeando con rabia el cuerpo de Agarwaen nuevamente contra la pared, esta vez mas despacio, solo por la frustración que sentía frente a ambos.
Su cuchillo se hinco con suavidad en mi piel, sajando ligeramente la piel de mi costado, creo que Agarwaen estaba igual de frustrado, sabia que ninguno de los dos podíamos recular, y del mismo modo que ninguno quería dañar al otro.




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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Nimue Dow el Mar Sep 20, 2016 4:44 am

No tardó en abrirse la puerta donde aquel cazador que había visto noches antes en la taberna, acompañado de aquella joven, apareció armado hasta los dientes. Menudo recibimiento más sociable. ¿No fastidies que aquel zumbado que había destrozado la taberna donde trabajaba era su príncipe? Suspiré contrariada; y yo que pensaba que las cosas no podían ser tan complicadas...

El reencuentro entre ellos fue memorable, se podía sentir la alegría en sus voces por haberse juntado de nuevo, por poder contar con la presencia de los otros; los saludos, las risas y las presentaciones entre las otras dos cazadoras nos llevaron algunos minutos en los que permanecí en silencio, tratando de mirar al suelo, sintiéndome un tanto intimidada por las miradas reprobatorias de los cazadores hacia mi persona y hacia Seth; que era quien en verdad estaba sufriendo las consecuencias de nuestro amor.
Él era quien pagaría todos los platos rotos, quien tendría que enfrentarse a los suyos por mantenerme a su lado, y en esos momentos me sentí egoísta por hacerle pasar por aquello. Quería defenderle, demostrar que no había nada malo en nuestro amor,  pero temía que mis palabras solo lo pusiesen más en evidencia y empeorasen las cosas. Me habían dicho muchas veces que estaba más mona callada como para no hacer caso a dicho consejo.

Fueron las palabras de su príncipe las que desataron la rabia en mi amado; las que le hicieron perder ese control de su parte lupina, liberando así a la bestia que me defendería por encima de todo y de todos. En menos de un segundo emperchó a Agarwaen contra la pared, ante la expectante mirada de todos que nos quedamos congelados. Todos excepto su hermano que espada en mano no dudó en amenazarlo con ella si no soltaba a su líder.

Dos armas contra un lobo enamorado. Negué con la cabeza sabiendo que estaba cometiendo una estupidez, que mis actos podrían perjudicarnos, pero no estaba dispuesta a que Seth terminase herido por mi culpa. Lo amaba como jamás había amado a nadie, y si tenía que agachar la cabeza y soportar el rechazo de los demás por mi condición lo haría; pero no permitiría que saliese herido por aquello.

Acerqué mis pasos con sigilo hacia donde los tres cazadores se hallaban, donde Seth se encontraba en clara desventaja; me costó la vida misma mantener mis impulsos a raya, esos impulsos que de haber sido otros y no sus hermanos quien lo amenazaban habrían terminado en un baño de sangre. Me coloqué a su lado, colocando mis manos atadas sobre su brazo, que todavía sujetaba a su príncipe; haciéndole notar el calor de mi piel sobre su camisa, buscando su mirada con mis ojos anegados en lágrimas por el miedo a perderlo, en dar un paso en falso y perderlo para siempre.

- Llévame a las mazmorras.- susurré despacio; dándole a entender que de verdad no me importaba estar encerrada si aquello mejoraba la situación. Negué con la cabeza, suplicándole que soltase a su príncipe, que le obedeciese como tantas otras veces había hecho.
Seguiría amándole de la misma forma aunque tuviese que pasarme el resto de mi vida confinada a una celda; no era él quien me rechazaba, me lo había demostrado con creces, pero era momento de claudicar y dejar que las cosas fuesen fluyendo poco a poco.




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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Sonae el Mar Sep 20, 2016 11:02 am

Había pasado la madrugada cazando, vigilando los alrededores de la mansión, mi cachorro estaba seguro, en buena compañía, y aunque al principio aquella mujer no me cayó en gracias, sabía perfectamente que me molestaba por el solo hecho de perder a mi niño, como toda madre adoptiva, era lógico que pasara, pero luego de convivir un tiempo con ella, supe que lo protegería, - de ser necesario - con su propia vida, como yo lo había hecho y lo volvería hacer.

Con las primeras luces del alba, emprendí el regreso a la mansión, preparándome para unas horas de reparador sueño. En pocos segundos quedé profundamente dormida, aunque siempre atenta a lo que sucedía con Agar, solo el latir de su corazón acelerado, podía hacer que me despertara y corriera a su lado, pero todo parecía tranquilo, por lo que me relaje.

Horas mas tarde, un lejano sonido de espadas, me pusieron al corriente de las actividades que hacía mi hermano y su protegida, sonreí complacida, para mí no existía mejor forma de pasar el día que ejercitando, practicando para la próxima batalla. Suspiré girando por la superficie del lecho,  amodorrada aún por el cansancio de una noche de vigilancia, cuando los golpes del aldabón llamaron la atención.

De un salto, me asomé al balcón, no podía distinguirlos, pero por sus auras, había varios sobrenaturales en el grupo y uno estaba atado, - cazadores - susurré, apresurándome a vestirme con una túnica liviana, crucé en mi espalda la espada y ajusté las dagas arrojadizas en mi muslo izquierdo, rasgando la tela para que mis movimientos fueran rápidos y letales, al momento de usar aquellas armas.

Bajé las escaleras, de dos en dos, eufórica al reconocer la voz de los hermanos Kana, - Bandidos, pulgosos y malolientes... recién se dignan a traer sus cansadas posaderas por aquí - dije con un tono de voz alegre, abriendo la puerta que me conduciría a la estancia donde ya se encontraban. Mas la imagen que se presentí ante mi, me sobresaltó, haciendo que toda mi alma bramara desesperada. Seth mantenía a mi cachorro contra la pared, Leonidas, intentaba que lo soltara, y una loba le hablaba al traidor, esperando que reaccionara correctamente.

- Leonidas, ¡Seth! ¿Que pasa aquí? - bramé mientras me acercaba a ellos con la mirada clavada en el lobo, - maldito chucho pulgoso... deja a mi cachorro o te destripo en éste segundo -.



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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Leonidas Kana el Mar Sep 20, 2016 12:17 pm

El pequeño detonante exploto en la cabeza de mi hermano, ese que ahora no era tal, ese que con los ojos ámbar tomaba a mi príncipe por la solapa estampandolo contra la pared.
Algo que sin duda nos pillo a todos de improvisto, silencio que por unos minutos quedo patente en el ambiente, mientras los gruñidos de Seth contra el rostro de Agarwaen marcaban el principio del fin para su alma.

Mi espada se poso con un sutil movimiento en la espaldas de mi hermano, que llevado por la rabia golpeo de nuevo a nuestro amigo, hermano contra la pared.
Sentí sus músculos tensarse cuando el cuchillo del príncipe sajo su piel haciendo que la sangre carmesí de este goteara en el piso.

Para acabar de arreglar la catatónica escena, la loba trato de ponerse por medio haciendo entrar en razón a un hombre que ya nada tenia de cazador, mas bien era una bestia, una de esas que cazábamos y que de no ser mi hermano lo que veía delante ya hubiera atravesado con la espada.

Nunca lo imagine revolviéndose contra los nuestros, nunca imagine que seria capaz de traicionarnos por una hembra, nunca imagine que mi hermano podría dejar de serlo.
Los pasos acelerados de la cambiante que fácilmente reconocí por la voz se aproximaron a nosotros.
Allí estaba ella, Sonae, la cambiante de Agarwaen que sin duda venia a proteger a su cachorro de todo mal.

No se había dado cuenta de que “ su cachorro” hace tiempo dejo de serlo y ahora era mas que capaz de defenderse por si solo.
Esperaba sinceramente que Seth entrara en razón frente a tal despliegue, mas de momento seguía inmóvil, allí sujetando a mi príncipe mientras gota a gota se desangraba con el filo de la hoja de Agarwaen hundida en su costado.
-Vamos Seth, acabas de conocerla -rugí a sus espaldas -haz caso a la loba y bájala a las mazmorras.
Bebamos, celebremos nuestro reencuentro, llevamos todo el día andando, estamos cansados -traté de disculparlo




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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Menyara Chartier el Miér Sep 21, 2016 2:45 am

La puerta de la mansión se abrió de pronto dando paso a un hombre apuesto y letal, predispuesto a presentar batalla a aquellos que se habían aventurado a entrar en su propiedad, y  cuyo  gesto cambió de pronto al comprobar que quienes habían llamado a su puerta eran viejos conocidos, y no los problemas que había esperado.

Suspiré relajada apartando la mano de la empuñadura de mi cimitarra cuando me cercioné de que él bajaba las suyas. Lo miré con curiosidad escudriñando cada detalle de ese hombre que sonreía y bromeaba con sus amigos; no me había imaginado que su príncipe tendría ese aspecto. Pensaba que sería un estirado,  con caros ropajes y manicura recién hecha; sin embargo, su aspecto era como el de cualquiera de nosotros, y las vibraciones que me transmitía eran excelentes.

Los tres amigos se sumieron entre risas y jocosos saludos al tiempo que yo los observaba desde la distancia; no parecía haber una jerarquía entre ellos, solo una sincera y profunda amistad. Una joven cazadora apareció tras él, sonriendo de una forma dulce y gentil; y pronto las presentaciones entre las nuevas adquisiciones (nosotras) se sucedieron en el amplio hall de la vivienda donde su príncipe nos invitó a pasar. Me alegraba de ver a Leo tan contento por haber cumplido su misión, por haber encontrado a esa persona tan importante para él, pero sabía que su hallazgo significaría nuestro final.

Un gruñido producido por la garganta de Seth, fue el preludio de un impetuoso empujón que empotró a Agarwaen contra la pared sacándome de mis tristes  pensamientos, dejándome paralizada por la rabia que podía sentir aquel hombre que el día de antes me había demostrado tener una educación y una tranquilidad inigualables. Miré de reojo a la prisionera que permanecía  temblorosa a mi lado; era obvio que la discusión había comenzado por ella, aunque no tenía muy claro el por qué.

Leonidas no tardó en participar en aquel desencuentro, y por raro que parezca, oponiéndose a su hermano, a quien instaba a soltar a su príncipe. Kaia y yo nos quedamos observando la situación, atónitas por el cambio de rumbo que habían tomado las cosas, incrédulas por verlos pasar de abrazos y recuerdos a amenazarse con sus armas. La camisa de Seth comenzó a tomar un tono carmesí, en un costado, y no me costó trabajo sumar dos más dos e imaginar que
Agarwaen tenía algún tipo de arma amenazando su abdomen.
Cogí a la joven cazadora de la muñeca, negando con la cabeza cuando clavó sus ojos en los míos.. Era una cosa entre ellos, y en ocasiones teníamos que saber cuando debían resolver sus problemas sin contar con ayuda.
La prisionera se acercó con paso tembloroso hasta Seth, colocando sus manos sobre su hombro y susurrando unas escuetas palabras que no pude distinguir. Había algo en aquel gesto que me desconcertó, aunque esperaba que funcionase y que todo quedase en un absurdo malentendido.

Leo parecía querer convencer a su  hermano por las buenas, querer olvidar lo sucedido y celebrar su reencuentro; pero Seth no cedía en su agarre, mientras una joven de cabello rubio bajó las escaleras con rapidez amenazando con destripar a quien tocase a ¿”su cachorro”?. Enarqué una ceja confundida; juraba que si salía de ésta ilesa y sin una camisa de fuerza no volvería a beber hasta rozar el coma etílico





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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Agarwaen el Miér Sep 21, 2016 12:41 pm

Aquel arranque no lo esperaba, habíamos pasado de estar riéndonos  dispuestos a una noche de juerga donde el alcohol corriera a raudales a de pronto y por la frase mas absurda acabar empotrado contra la pared, con mi casi hermano alzándome de las solapas con los ojos ámbar como la miel, furioso, fuera de si, el lobo se había apoderado del cazador.

Guarde la calma mientras lo desafiaba, mi cuchillo depositado con tino en su costado marcaba el principio de nuestro fin, ese en el que le debía quedar claro que yo no bromeaba.
Tras el silencio, ese que duro lo suficiente como para que Leonidas desenfundara posando su espada contra la espalda de Seth, quedaron las cartas destapadas.

Un golpe nuevo contra la pared, ese de rabia, de orgullo, de un lobo que no cesaba en su empeño, que defendía a una loba por encima de los nuestros.
Hundí mi puñal en su costado, solo la punta, sentí como su semblante se tensaba, el dolor se marcaba ligeramente en su rostro, mas no lo saco del trance, pues aun me sujetaba con brío en aquella posición, desoyendo no solo las palabras de su hermano, si no las de la propia prisionera.
-Vamos Seth -le dije alzando el cuchillo, para frente a sus ojos dejarlo caer al suelo -tengamos la fiesta en paz.

Sabia que con la presencia de Sonae, que rauda había bajado las escaleras todo se complicaría, ella si era capaz de matar a Seth por mi, y yo no estaba dispuesto a que la sangre de los míos bañara mi estancia por un simple encoñamiento.
Quizás que yo hubiera estado con una loba, una a la que desde nuestro encuentro en el arrollo y pese a mis intentos por sacarla de mi cabeza, no había olvidado, me ayudo a entender, a ponerme por un instante en la piel de ese hombre, que parecía perder la razón y el juicio por esa mujer de ojos castaños que suplicaba ser desterrada a las mazmorras si así podía salvar al lobo que me sujetaba.

Mi acto funciono, sentí como Seth aflojaba el agarre, como su cabeza se hundía contra  mi pecho.
Posando por un instante contra el su frente, antes de enderezarse.
-Bebamos -dije mientras de nuevo el bullicio volvía a gritar a mis espaldas, Leonidas saltaba sobre la espalda de su hermano y yo me acercaba a Sonae, para besar con suavidad su mejilla.
-Buenos días hermanita -dije como si no hubiera pasado nada guiñándole un ojo -los cachorros nos peleamos ¿no es cierto? -bromeé esperando que su ceño dejara de estar fruncido.

Seth se acerco a su loba, mientras sus ojos buscaban a los míos
-Que beba algo y busca un lugar para ella -ordené antes de desviar mi mirada hacia el resto entre risas. Me acerque a la barra donde Kaia y esa tal Menyara habían empezado a servir los vasos de alcohol que pronto se vaciarían en nuestras gargantas.



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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Kaia Andersen el Miér Sep 21, 2016 3:59 pm

La casa se sumió en el caos más absoluto en cuestión de segundos, cuando Agarwaen insistió en tono más autoritario a Seth que bajase a la prisionera a las mazmorras, y este sin venir a cuento emperchó a mi maestro empotrándolo sin miramientos contra la pared, provocando un sordo estruendo que rebotó por todas las paredes.

Un silencio sepulcral nos invadió a todos, mirándonos atónitos ante el espectáculo, donde el único sonido perceptible eran los gruñidos de aquel cazador que había perdido el juicio por la pobre loba que lo miraba temblorosa, seguramente culpabilizándose de todo lo que estaba pasando.

Leonidas no tardó en salir en defensa de su príncipe, imagino que viendo inaceptable la actuación de su hermano, que había cambiado de bando de forma inexplicable; amenazando con su espada por detrás a aquel pobre cazador que había perdido el juicio, y que de nuevo golpeaba a Agarwaen contra la pared, negándose de esa forma a claudicar en su confrontación.
Di un paso adelante para salir en defensa de mi maestro, que sin dudar ya me habría ayudado hubiese sido la situación al contrario, pero me vi detenida por la muñeca. Miré al responsable de aquel gesto, y me sorprendí al ver a Menyara negar con la cabeza; dándome a entender que era algo que debían solucionar entre ellos, y por  mucho que me molestase, tenía razón. No eran enemigos, sino hermanos.

La loba se acercó hasta ellos sin mucha convicción en sus pasos, susurrándole a Seth unas palabras que no conseguí escuchar, pero imaginé que rogándole que claudicara en su empeño. Agarwaen y Leonidas parecían querer buscar una solución rápida a todo ese malentendido, y fue entonces cuando apareció Sonae desde el piso superior amenazando a todo aquel que tocase a Agarwaen. Pobre de aquel que osase enfrentarse a su cachorro, pensé.

Era un mujer curiosa, un tanto extraña, pero habíamos conseguido llevarnos bien después de unos inicios en nuestra convivencia un tanto tirantes. Ambas queríamos a Agarwaen, quizás de forma distinta, pero nuestro amor por él había sido el punto clave para encontrar el equilibrio entre nosotras.

Fue Agarwaen quien soltó su arma con la que se defendía del ataque de Seth, fue él quien demostró tener más valor que ninguno, consiguiendo con su gesto que su amigo se relajase y los demás pudiésemos volver a respirar con tranquilidad.
Menyara y yo nos dirigimos al mueble bar para empezar a servir las copas que sin duda todos necesitábamos, mientras ellos parecían volver a las bromas y a ese ambiente jocoso. No había nada que el licor no pudiese solucionar.
Miré de reojo a Seth, que buscaba a su loba, que se orillaba a ella de un modo especial, observé como se miraban, como ella le sonreía;  y entonces  supe que era esa sensación que me transmitían, aquellos dos estaban enamorados.



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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Seth Kana el Jue Sep 22, 2016 3:54 am

Su gesto, ese en el que frente a mis ojos y pese a tener la partida ganada dejo caer la daga me hizo comprender en que se diferenciaba Agarwaen del resto.
El, el mas valiente sin duda de todos los allí presentes, me acababa de dar una lección de madurez, que ni doblandole la edad yo alcanzaba.

El, no se diferenciaba por sus ropajes caros, ni porque en la batalla se quedara a la retaguardia dando las ordenes sin peligro a su ejercito. Agarwaen era el lider nato que era, por estos gestos, por la forma en la que sabia solucionar los conflictos, tanto en la vida, en el día a día como en el campo de batalla.

Nunca me había sentido mas orgulloso de ese chico al que vi crecer, ni por ende mas avergonzado de mi mismo.
Posé mi frente contra su pecho, un gesto que basto para que entendiera mis disculpas, y de nuevo, fue lo suficiente maduro, como para lejos de quedar por encima, lejos de regocijarse frente a mi mal comportamiento y mi arrepentimiento posterior, se fue entre risas hacia una madre -hermana que bien hubiera podido bañar de sangre el suelo de aquel lugar convirtiendo aquello en una batalla campal de la que pocos hubiéramos quedado en pie.

Me acerque a Nim, ella, mi aire fresco, el amor de mi vida, la mujer que aun atemorizada por la situación me miraba a los ojso suplicante, pidiéndome que me controlara, que obedeciera a mi príncipe aunque para ello ella tuviera que quedar relegada a la nada.

Acaricié su rostro con dulzura, tratando de calmarla, a sabiendas de que los ojos de Agarwaen bailaban de un sitio a otro, aun disimulando entre risas apoyándose en la barra para beber la jarra que Kaia le acercaba.

Leonidas con la mano enzarzada en el bolsillo trasero del culo de Mneyara, hablaba animado ocn nuestro príncipe sobre los periplos del viaje y le contaba que en puerto nos esperaba un barco.
-Nim, ven a beber con todos -le pedí tratando de relajar el ambiente, aunque sentándonos ligeramente apartados del grupo.

Nadie rebatiría la decisión que el propio Agarwaen había dado, así que ella, allí, estaba tan segura como cualquiera de nosotros.
-Tranquila -susurré en su oído



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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Nimue Dow el Jue Sep 22, 2016 2:54 pm

Mis palabras hacia Seth y mi gesto conciliador de poco le sirvieron a un lobo enamorado que no atendía a razones, que su único propósito era ser comprendido por su príncipe en lo que a mí se refería, algo bastante complicado de que sucediese de buenas a primeras. Ambos sabíamos que no iba a ser fácil, que conseguir que me aceptasen llevaría su tiempo; yo era consciente de ello y él también. Solo teníamos que ceder un poco, y que con el tiempo las aguas volviesen a su cauce. ¿Por qué era tan importante para él revelarse en ese momento a un superior? ¿Es que no se daba cuenta de que la idea de llevarme a las mazmorras no había sido suya sino de Agarwaen? ¿Qué más daba si teníamos que vernos a escondidas allí?

Percibí preocupada un ligero olor a sangre que teñía de carmesí la parte inferior de la camisa de Seth, allá donde su príncipe mantenía una daga a modo de amenaza. Mi respiración se entrecortó por la impotencia de no poder ayudarlo, de ser la causante de todos sus males. Las lágrimas anegaban mis ojos, incapaz de demarrarse por el miedo a estropear más la situación, que ya de por sí parecía que no podía ir a peor. ¿Pero cómo había sido tan egoísta de hacerle eso a Seth? ¿De ponerle en una encrucijada donde tendría que elegir o su familia o yo? Una fuerza desconocida y perturbadora presionaba mi pecho, faltándome el aire para respirar al tiempo que de esa herida seguía saliendo la sangre de mi amado.

Suspiré aliviada cuando Agarwaen fue el primero en dar un paso hacia el entendimiento, lanzando su cuchillo a un lado y terminando con aquella pelea que se había tornado peligrosa por momentos. Di unos pasos atrás dándole a Seth el espacio que necesitaba para pedirle disculpas a su príncipe, de una forma respetuosa y quizás imperceptible para el resto, pero para mí, para ellos, el hecho de que posase su frente sobre el pecho de éste, fue su forma de mostrarle el respeto que se merecía.

Pronto todos se animaron a beber, pasando al comedor donde comenzaron a servir aquel licor que sin duda calmaría aquel cargado ambiente. Cierto es que me sorprendió que Agarwaen le dijese que me diese algo de beber ¿qué había cambiado en tan pocos minutos? Sentía su mirada clavada en nosotros, observando cada gesto que nos profesábamos cuando Seth avanzó hasta mí, buscando el tacto de mi piel, acariciando mi rostro como solo él sabía hacer; afianzando en mi interior todo lo que ya sabía que sentía, el amor que existía entre nosotros, la necesidad de unir nuestras vidas, de formar un futuro juntos, el deseo de poder besarnos de nuevo y orillar nuestros cuerpos cada noche. Suspiré todavía asustada y un tanto contrariada, acariciando con mis manos todavía atadas la cintura de Seth, allá donde había sido herido; buscando su mirada, esperando ver ese gesto de que todo saldría bien y que a mí me daba fuerzas para seguir adelante. Todavía tenía miedo de que aquello no saliese bien, de que su príncipe no diese un paso más y no aceptase nuestra relación; un miedo que se aferraba a mi alma, e impedía que pudiese relajarme incluso cuando parecía que parte de la tormenta había pasado.

Seguí a Seth hasta el gran salón, donde cada uno ya disponía de una copa y hablaban con diversión de viajes y experiencias. Estaba nerviosa, tanto que hasta Seth se dio cuenta. Me sentía fuera de lugar, sabía que no debía estar allí, que debería estar en las mazmorras, y aunque nos habíamos sentado un poco alejados del resto, era consciente de las miradas de soslayo que me dedicaban. La calidez del aliento de mi amor en mi oído fue lo único que consiguió calmar mis miedos durante unos minutos.

-Te quiero Seth.- susurré junto a sus labios en un hilo de voz solo perceptible entre nosotros, mientras las lágrimas por el miedo y la desesperanza volvían a humedecer mis ojos.




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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Leonidas Kana el Vie Sep 23, 2016 6:17 am

Pronto pasamos a un ambiente jocoso, en le que le alcohol corría por nuestros labios a una velocidad de vértigo.
Todos seguíamos observando de reojo a Seth y a esa loba y aunque la verdad creo que era evidente que su presencia nos incomodaba lo suficiente para no acabar de desatarnos Agarwaen había decidido dar el tema por zanjado al menos de momento, y no seria yo el que de nuevo volviera a enredar todo para acabar en una gresca.

Relamí mis labios buscando los de Menyara, que empapados en ron, se entreabrían dando paso a mi lengua que colisiono con descaro contra la suya.
Sonreí de medio lado apartándome a tiempo de que aquello empezara a calentar mucho mas el ambiente, si es que eso era posible pues el whisky, el ron y demás bebidas alcohólicas hacían ya mella en nosotros.

Me levante para rodear por detrás a Sonae, que junto a su cachorro bebía del mismo modo que nosotros.
-Deja ya a tu cachorrito..-un capón de la mano de Agarwaen se llevo mi nuca mientras ambos estallamos en ebrias carcajadas -que no me has dado ni un abrazo de bienvenida -susurré en su oído.

Sonae, había criado prácticamente a Agarwaen, pero del mismo modo yo que había sido su compañero de juegos y andanzas también había crecido entre sus patas.
Nos conocíamos mucho, demasiado diría yo y a veces la confianza llega a dar asco.

-tengo que presentarte a una cazadora que he conocido en París -apunté entre risas rodeando su cuello con mi brazo y señalando a Menyara con el dedo que compartía risas con la otra bella cazadora de la casa.
-Agarwaen, no has perdido el tiempo cabrón -dije golpeando su hombro con mi mano.

Un gesto de dolor escapo de su rostro por una milésima de segundo, mas pronto lo cambios volviendo a llevar el vaso a sus labios apurando la copa por completo.
-¿Y a mi no me la presentas? -preguntó alzándose para de un salto subir sobre mis espaldas.
A veces pensaba que ninguno de nosotros había crecido todavía, eso, o simplemente que o nos tomábamos así la vida, o no podríamos de otro modo esperar a la muerte.




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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Sonae el Vie Sep 23, 2016 9:15 am

Mi rugido se había escuchado por toda la habitación, la mirada de cada uno de los presentes se había fijado en mi rostro enfurecido. No podía ocultar el amor de madre, que sentía por esos tres cachorros, pero mi predilecto siempre había sido Agarwen, tal vez porque había sido testigo de su estricta formación, la belicosidad de su entrenamiento, apenas siendo un niño, aquello me había golpeado en mitad de mi corazón. Como una madre,velé sus noches, su sueño, sus lagrimas. Fue por eso, que al ver como Seth le trataba, la loba había despertado en mí, ciega ante la posibilidad de que lo lastimara irremediablemente. Nadie mejor que yo, sabía de  aquella herida que, como si fuera un monstruo con vida propia, se apoderaba lentamente del hombro de mi príncipe. Mas éste no había mostrado debilidad, por lo menos, mientras la adrenalina de su cuerpo fluía a gran velocidad por venas y arterias, como consecuencia de la situación inesperada. Como si mi propia presencia hubiera advertido al príncipe, que sería capaz de destripar a quien le pusiera en peligro, aun si se trataba de Seth, a quien también amaba, pero mis ordenes eran librarlo de todo peligro, fuera éste amigo o enemigo. Agarwen, decidió poner fin a la discusión, sanjando - por el momento - las diferencias sobre como tratar a los prisioneros capturados.

En segundos, lo que parecía el momento previo a una batalla, se convirtió en un festejo de bienvenida, los tragos pasaban veloces por mi lado, mi mano y mi garganta, lo que no me afectaba tanto, pero con el cansancio de la noche en vela y la adrenalina que ya dejaba mi cuerpo, comencé a relajarme. Fue allí, donde mi mirada recorrió a todos los presentes, manteniendose en la pareja de Licantropos. Alcé una ceja al observar como el lobo se acercaba a la prisionera, demostrando casi abiertamente, esa necesidad de prodigarse cariño, - así que todo había sido un problema de faldas - cavilé, resoplando - ni que le hubiera exigido pasar una noche con ella -pensé, recordando ciertas culturas barbaras, en las que los reyes o príncipes, tomaban las hembras de sus soldados o de los enemigos, como una muestra de dominación. Negué con un movimiento de cabeza, - no dejan de ser cachorros emperrados en un juguete - sentencié.

Aquellos antiguos cachorros tenía la particularidad de asombrarla, tal vez por la  belicosidad de sus caracteres, tan explosivos, capaces de pasar de la paz, a la guerra, en un segundo, para luego aquietar sus ánimos, volviendo a ser grandes amigos. Aunque en ésta ocasión, sus auras me decían que ésta vez, la cosa no sería tan sencilla. Pude comprender que la actitud de Agarwen, era mas diplomática que sincera, no había aceptado a la intrusa, solo había pospuesto su decisión. Yo, como su custodia personal, lo sabía, estaría atenta, no cejaría en vigilar a la pareja de lobos, la desconocida podía bien ser una espía, y estar llenando la cabeza de Seth con opiniones en contra de su rey o de su misión. Tensé la mandíbula, apresuré el trago que me habían ofrecido, apretando mis dedos sobre el frío cristal de la copa, mientras clavaba la mirada en el rostro de la  prisionera, entrecerrando mis ojos, - ya tendremos una charla, tu y yo... a solas - dije mentalmente.

El abrazo de Leonidas me sacó de mis cavilaciones, aún mas cuando éste me reprochó que no le había recibido con la afectuosidad de siempre. Giré mi cuerpo, buscando quedar frente al cazador, mirándole a los ojos - Será que no fuiste a buscarme a mi recamara... como lo hacía cuando eras solo un crió y te asustaban los truenos y relámpagos - dije entre risas, sabiendo que la joven cazadora, que no despegaba su mirada de Leo, estaría preguntándose por la relación que me unía con éstos tres hombres valientes y cabezotas. tiré del brazo de Leonidas y le abracé de forma afectuosa, - Cachorro, revoltoso, te comportas como todo un guerrero, pero no dejas de ser para mí, el niño que crié junto con estos dos - dije mirando a Agarwen y Seth.



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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Menyara Chartier el Vie Sep 23, 2016 10:36 am

La situación continuó siendo tensa durante unos minutos más, en los cuales ninguno parecía tener la intención de renunciar a su posición, donde la bella mujer rubia que había bajado segundos antes del piso superior miraba a Seth con ojos desafiantes. El desenlace de aquella pelea no pintaba nada bien para Seth, y algo me decía que si éste salía dañado, no habría quien parase a aquella prisionera con quien parecía tener un extraño vínculo. Fueron los minutos más largos de mi vida, y eso que Leo no corría peligro alguno, pero verlo enfrentado a su hermano me afectó más de lo que imaginaba; además, de que si la loba defendía a su hombre, no tenía muy claro si sería capaz de atacar al resto de cazadores.

Para mi sorpresa, fue Agarwaen, el principal agredido en aquella disputa, quien lanzando su daga al suelo, y tras unas palabras tranquilizadoras hacia Seth,  dio la contienda como finalizada, devolviéndome así mi ritmo cardíaco que juraría que se había quedado tan paralizado como mi respiración.

Kaia y yo no dudamos en acudir raudas al bar que  tenía su príncipe en aquella mansión, esperando que los chicos terminasen con sus bromas y restasen importancia a lo sucedido;  riéndose y dándose palmadas en la espalda, aceptando que la loba se uniese a nosotros en al menos unas copas, aunque las miradas que entre ellos se dedicaron me dijo que no acabaría así el problema, que tendrían una complicada conversación al respecto, en la cual esperaba no estar presente.

Entre la cazadora y yo servimos a todos los presentes, que contentos y jocosos por su reencuentro comenzaron  a contarse las aventuras acaecidas durante su separación; haciendo desaparecer de nuestra vista todos los vasos con whisky y ron que sobre la barra habíamos dispuesto. Mi dios griego se aproximó a mí, haciendo gala de esa divertida forma de ser que lo caracterizaba, de ese complicado carácter que me enloquecía y que hacía que sin darme cuenta me fuese enamorando de él cada vez más. Tras darle un largo trago a su copa, tomó de forma pasional mis labios, fundiéndose en ellos, entrelazando nuestras lenguas ante la estupefacta mirada de Kaia que ya no sabía hacia donde dirigirse, mientras sus manos comenzaban a recorrer mi cuerpo al tiempo que nuestra respiración comenzó a tornarse entrecortada.

Sonreí como una tonta enamorada ante aquella muestra de pasión de Leo delante de todos, sin saber muy bien el por qué había sido tan importante para mí. Quizás el hecho de que con ese gesto pudiese haber un "nosotros", que no todo se hubiese quedado en la habitación de aquel hostal en la que habíamos disfrutado en uno del otro hasta caer rendidos, como si reconocer que entre nosotros había algo en público fuese el primer paso de algo más especial.

Con una sonrisa de medio lado se separó de mí, acercándose hacia donde se encontraban Agarwaen y aquella mujer de cabellos dorados, mientras yo me quedaba conversando con Kaia. Miramos las dos hacía Seth y la prisionera, que sentados en el sofá un poco más alejados de nosotros, se dedicaban una serie de miradas y caricias que no dejaban mucho a la imaginación. Estaban enamorados, y fuese una loba o una humana, los sentimientos que ella demostraba hacía él era envidiables. Ojalá Leo y yo llegásemos algún día a estar como ellos en aquel momento.

Busqué de nuevo con la mirada a mi dios griego, encontrándome con sus ojos, que entre risas y abrazos con su príncipe y la mujer, dirigían la vista hacia mí, al tiempo que Leo me señalaba con su dedo índice. Enarqué una ceja divertida, tratando de imaginar qué les estaría contando; desde luego el modo en que nos habíamos conocido había sido épico. Le sonreí con dulzura al recordarlo, y continué hablando con Kaia sobre su estancia en París.





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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

Mensaje por Agarwaen el Dom Sep 25, 2016 3:23 am

Pronto el ambiente cambio a uno discernido, ese que de normal frecuentábamos cuando todos estábamos juntos y mas si el alcohol corría de por medio.
Leonidas se acerco a mi y a Sonae que en la barra tonteábamos como de costumbre hablando de hazañas pasadas mientras ella me llamaba cachorro sin parar y yo le demostraba con gestos que en parte seguiría siempre siendo ese cachorro que se abría criado entre sus patas y no entre sus piernas como sin duda a muchos nos hubiera gustado.

Salté sobre la espalda de Leonidas que bastante contento señalaba a la hermosa cazadora que bebía junto a Kaia. Amabas parecían haber congeniado bien, algo que me alegraba,posiblemente esa chica le haría bien a mi aprendiz, que era demasiado dulce para la batalla, aunque diestra en las armas, su carácter no estaba forjado para una lucha sobre natural, quizás demasiado niña, demasiado cálida, demasiado buena para esto que te arrastra día a día hasta un abismo donde tu alma se marchita al ritmo de la sangre que arrebatas cada día.

No quería eso para Kaia, no merecía esa vida, puede que no me hubiera dado cuenta, pero en el tiempo que habíamos estado juntos se había convertido en una parte vital de mi vida.
En mi apoyo, mi amiga y aunque sabia que sus sentimientos por mi eran fuertes, también sabia que de corresponderlos la hundiría en el fondo de ese abismo que no merecía.
Ademas, mi herida me orillaba a una muerte cercana, a una guerra inminente, a todo aquello que me destruiría y que conmigo se llevaría lo que mas quisiera.

Me acerqué con Leonidas hasta las damas, seguidos de Sonae, que aun miraba a la loba de reojo, desconfiada como era ella.
Yo tampoco la había perdido de vista, no tanto porque pensara que no quería a Seth, algo evidente por como ambos se miraban, si no porque ella era mi enemigo y esas cosas no se olvidan.

Los labios de Leonidas volvieron a impactar con los de Menyara, se le notaba feliz, como si ella fuera algo mas de lo que el quería demostrar frente a nosotros, supongo que porque era consciente de que tarde temprano tendría que llegar la despedida.
Un beso en la mejilla fue mi saludo para Kaia, que con el vaso de alcohol en la mano me miraba sonriente.
Sabia que ella no bebía, así que imaginé que solo se humedecía los labios para acompañar en esta fiesta improvisada de bienvenida.



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Re: ¿La verdad? (Agarwaen, Leonidas, Kaia, Nim, Menyara)

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