Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
LUCERN RALPH

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
HERO JAEJOONG

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP


BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

MODERADORA

ENVIAR MP
SALOMÉ AMERIS

MODERADORA

ENVIAR MP
LARA KARSTEIN

MODERADORA

ENVIAR MP
RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA VAGGÖ

MODERADORA

ENVIAR MP
LOREENA MCKENNITT

MODERADORA

ENVIAR MP

CLIMA ANGELS FALL - PARTICIPAN ASTRID J. BERGÈS Y NAXEL EBLAN ¿QUIERE UNA MANZANA? - PARTICIPAN ANDREW LAMBERTI Y SOREN KAARKAROGF LA NOCHE DEL BARÓN - PARTICIPAN ALPHONSE DE LA RIVE Y CORDELIA HOLTZ EL DESTINO DEL GUERRERO; CICATRIZADO - PARTICIPAN LAZARUS MORRIGAN Y JESSICA SAINT-BONNET EL JARDÍN DE LAS PLANTAS - PARTICIPAN SARA ASCARLANI Y KATHARINA VON HAMMERSMARK



Espacios libres: 00/60
Afiliaciones élite cerradas
Última limpieza: 01/06/16


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com




Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Höor Cannif el Vie Oct 14, 2016 10:04 am

La noche mas cubierta de lo que nuestra primera “cita” merecía, traía promesas de unos labios carmesí. Sus palabras fueron arrastrados con toda la intención contra el lóbulo de mi oreja, dejando en este el carmín marcado a fuego contra mi piel.
Mis labios se entreabrieron solo de imaginar como el bosque acogería nuestros cuerpos en esta ocasión.
Y así, emprendimos el camino hacia nuestra perdición.  Al ritmo del lento trote de mi montura que parecía darnos con cada paso el roce necesario para que nuestros cuerpos ardieran .Me sentía fuego cuando su espalda rozaba con naturalidad mi pecho y ella sin duda era el demonio que azuzaba con cada gesto las llamas que ansiaba esa noche prender entre nuestros cuerpos.
Mis labios entreabiertos acariciaban desbocados su nuca y su pérfida sonrisa los rozaba cada vez que me buscaba con alguna escusa para hablar contra ellos.
Estaba perdido, nunca un paseo a caballo había logrado embotarme de tal forma los sentidos y empezaba a temer que de caer en su influjo me trasformaría en un vil lacayo.
Sabia que tenia que evitarlo, que pertrechar mis escudos era lo único que podría hacerme ganar esta guerra en la que no deseaba perder mi orgullo.
Ademas la había estado observando, sabia de la atracción que existía entre nosotros, mas sus ojos brillaban frente a los de otro hombre, ese que parecía llevar sus negocios y con el que mantenía muchas conversaciones en su despacho. Ese al que devoraba de un modo mas intenso de lo que hacia conmigo y con el que le unía algo mas que simples negocios.
Podía parecer despreocupado, de echo, jamas me preocupe por mujer alguna hasta ahora..bueno, quizás si, mas eso es otra historia, mas no era un idiota.

No estaba preparado para un triangulo amoroso, de echo ni siquiera estaba preparado para amar a nadie.
¿Pero acaso eso se elige?
Mis brazos rodeaban una cintura ardiente como el ron, para afianzarse a las crines de mi espectro que dejaba atrás no solo la mansión Cavey si no aquellas calles Parisinas con olor a perfume caro.
No tardamos en adentrarnos en la espesura del bosque, el sol empezaba a ocultarse y sus débiles rallos traspasaban tenues el follaje dotando las hojas de un tono ambarino.
Sonreí al verla, posiblemente por primera vez admirar la belleza del bosque a estas horas, y como nada tenia que envidiar al restaurante mas caro de la sociedad Parisiense.
El ulular de los búhos la sorprendió, sentí su cuerpo contraerse contra el mio mientras uno de mis brazos soltó la crin para rodear su cintura entre caricias para darle ánimos.
-Solo es un búho señorita Cavey -susurré contra su nuca -el bosque esta lleno de depredadores, mas créame, ninguno tan fiero como vos.

Pude sentir su cuerpo relajarse mientras el paso del caballo tomaba una pequeña ruta alternativa, un sendero lleno de arbustos con moras por todos lados.
-Estamos llegando -aseguré orillandola contra mi para evitar que cayera con el rápido descenso del caballo.
Tras ese pequeño paso, se abrió el bosque de nuevo mostrando frente a nuestros ojos un paraíso de ensueño, ese que al ver dibujado en sus ojos se me antojo todavía mucho mas bello.
Un arrollo, ahora dorado al reflejar el ocaso quedaba eclipsado por un verde prado que parecía cubrir con su manto las rojas amapolas que frescas se abrían para tomar los últimos rallos.
Arboles y arbustos por doquier y a nuestras espaldas una pequeña gruta, que se perdía en el interior de una gran montaña.

Desmonté del caballo tomando a la dama por la cintura, nuestros cuerpos volvieron a encontrarse anhelantes del otro mientras nuestros ojos por un momento olvidaban el paisaje y se centraban en nosotros.
Mi mirada bailo hasta su boca confundiéndose con una aliento que me ofrecía sabor a recuerdo.
Ese de una noche que podía haber sido todo y quedo en nada, ese que prometía cosas que yo anhelaba.
-Señorita Cavey..-susurré contra sus labios enmudeciendo las palabras pues no había frases capaces de describir lo que sentía en ese momento.


Última edición por Höor Cannif el Miér Nov 16, 2016 2:02 am, editado 1 vez




alt eller ingenting:

Min ånd, min galskap:

Obligasjonen av blod:

Gracias Lisbeth:



Höor Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 228
Puntos : 244
Reputación : 50
Fecha de inscripción : 21/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Valeria Cavey el Lun Oct 17, 2016 3:00 am

Esa noche, iba a ser la primera en la que salían de la casa Cavey y eran “libres”. Quizás su atuendo no era el más apropiado pero su calzado sí. Iba elegante y útil para caminar entre aquel follaje, perfecta… al mismo tiempo. Miradas que se encontraban furtivamente, plagadas de promesas futuras, sonrisas cómplices y roces prometedores que no hacían otra cosa más que avivar aquella tensión creada entre ambos desde el primer segundo. Los ojos verdes de aquel demonio con cuerpo de mujer, buscaban los ajenos que junto con cualquier susurro sonaba tan tentador como el roce de sus cuerpos a cada movimiento del paseo a caballo.

Sabía que debía evitarlo pero había cosas que no podía controlar y ambos se buscaban irremediablemente a cualquier movimiento. Controlar podía controlarlo todo, casi todo. El deseo y la atracción eran imposibles, la distancia que deberían mantener se evaporaba cuando los labios quedaban a escasos centímetros del otro y terminaban buscándose sin remedio, sin control. Hasta que la propia razón le gritaba que tuviese cuidado, los sentimientos no casaban en sus planes ni en sus responsabilidades y ya tenía suficiente con luchar contra aquella extraña relación con su mano derecha ¿sabría definirla? En absoluto. Siempre se habían respetado aunque tomar las riendas como lo hizo su padre se le hacía lo más difícil.

Lo observaba todo a su paso con intriga y misterio, estarían solos y podrían olvidarse de lo demás. Necesitaba esa noche, más que el respirar. Cuando el caballo se detuvo, esperó a que él bajase primero para ayudarse entre sus brazos. Manos níveas se agarraron al cuello ajeno, para no perder el equilibrio y empezar la velada tirada por la hierba, o en el barro. El lugar era íntimo y hermoso bajo el manto de la noche, la luna apenas les dejaba la luz suficiente para esa intimidad que habían buscado. Pensó en todo, así que llevó unas velas para darle ese toque diferente a la velada.

Sus orbes, se clavaron en las ajenas, un tanto inquieta por la presencia de aquel pajarraco nocturno que le arrancó un gruñido. Inevitable, su cuerpo presionó contra el ajeno al incidente. Riendo de lo más divertida a su susurro, creyó haberle dejado claro que prefería la llamase por su nombre de pila y aún así ella lo hizo con él. Un susurro “Hoör”, un roce de sus labios electrizante y un beso en su barbilla donde marcó parcialmente su pintura de labios.

-Tengo hambre y sed -murmuró entre medias, sin perder la sonrisa. Aún así, siguió en la misma posición enredando el cabello de su nuca entre sus propios dedos, mirándole intensamente -Cualquiera diría que te ha comido la lengua el gato…en este caso la pantera. No lo creo -presionó su nariz con la suya y se apartó, deslizando las manos por sus brazos, tomando una de sus manos y tirar de él para encontrar el lugar donde tendrían aquella peculiar cena. -Traje una manta, la pondremos…creo que…ahí -señaló no muy lejos del caballo, donde había más luz que junto con las velas les daría la luz perfecta -Es la primera vez que acepto que un hombre me lleve a cualquier sitio, habitualmente es al contrario y no al aire libre aunque te harás un idea -buscó una vez más su mirada, sonriendo de medio lado… mordiéndose el labio inferior.

Dispuso la manta en la mullida hierba, colocó las velas a cada lado y esperó a que trajese la comida y aquel vino que estaba deseando saborear. Tomó asiento, ofreciendo su mano para que se uniese a su asiento solo que antes de que dijese nada… tiró de la mano para que cayese bruscamente sobre ella, riendo de lo más divertida. La risa se incrementó , sin dejar de mirarle a los ojos.

-Es un búho, señor Cannif -sonrió divertida, a escasos centímetros de sus labios, un momento cercano… diferente a cualquiera que habían tenido.



Lilies, violettes:



Mon Chevalier:


Mon protecteur:



Valeria Cavey
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 126
Puntos : 142
Reputación : 43
Fecha de inscripción : 26/05/2016
Localización : Paris

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Höor Cannif el Lun Oct 17, 2016 6:31 am

Sus dedos, ágiles se enredaban en mi nuca atrayéndome hacia ella. Marcando del mismo modo las distancias que con los labios entreabiertos y el aliento colisionando mantenían este duelo de egos.
Su boca rozo la mía con cada palabra, esas que hablaban de un hambre y una sed, bien diferentes a las que yo en este preciso instante sentía.
Nuestras miradas danzaban salvajes desafiándonos a un duelo a muerte, a ese en el que ambos parecíamos guardar silencio dejando por ende que nuestros cuerpos hablaran por nosotros.

De nuevo la distancia separó esa electricidad invisible que de un modo perturbador parecía enlazarnos. Chispas que surcaban el aire invitándonos a tomarnos, a devorarnos y a dejar que de una vez por todas nuestros cuerpos se apagaran en el otro.
Con ella la tensión sexual era palpable con cada gesto, con cada caricia, incluso con esa distancia impuesta por ambos.
Todo pensamiento coherente se desvanecía frente a sus esmeraldas, toda necesidad parecía cobrar vida frente a esa mujer que tirando de mi mano me orillaba a una zona del prado llena de un lecho verde.
Era difícil ser tu, cuando tu orgullo gritaba con fuerza que debías ganar la gesta. Era difícil no serlo cuando tu ser deseaba a ese demonio con vestido rojo y labios fuego que de la mano me arrastraba a su infierno.

La observé como un depredador en completo silencio, mientras su cuerpo ardiente como la absenta,se movía sensualmente recolocando una amplia manta que nos daría cobijo. Las velas acompañarían la velada, la cena y quizás los furtivos besos que ansiaban nuestros labios desde que nos conocimos.
Dejé caer la cesta preparada por la doncella a un lado, escuchando a aquella mujer de cabellos dorados contarme que jamas haba hecho esto con nadie.

No se por que razón la creía. Imaginaba que pocos hombres de esos que la frecuentaban hubieran encontrado en esto un entorno idílico.
Supuse que las grandes fiestas, y las alcobas frías..eran el lugar perfecto para esos encuentros de los que no decía pero hablaba.
Esos que parecían encenderla de un modo no muy diferente a los que hasta hoy yo había mantenido con otras damas.
No opiné del tema, la verdad, su pasado poco o nada me importaba, hoy solo estabas ella, yo, el arroyo y la gruta a mis espaldas...atrás quedarían noches llenas de vino y otras cosas.

Tiró de mi mano  con una sonrisa, al tiempo que mi cuerpo ansioso de ella, cedió a su petición.
La risa de ambos se unió en una mientras mis ojos pardos buscaron oscurecidos sus tormentas.
Su boca se entreabrió contra la mía, errante de sensaciones vividas. Su aliento golpeo mis húmedos labios al preguntarme si era una rapaz de las que surcan en la noche el cielo.
Sonreí de medio lado dejándome caer sobre su boca, presionando desesperado mis labios sobre los suyos, marcando con mi húmeda lengua, el camino de la perdición de ambos, esos caminos que conocía y reclamaba para mi.

Jadeé porque era cierto, que era mía, o así la sentía. Necesitaba poseerla. Tan cierto como que la sangre corría desaforada por mis venas, marcando un oscuro camino hacia mi entrepierna que endurecida golpeaba su vientre palpitante de ardor contenido.
-¿Vino? -jadeé tratando de hallar la calma con la voz ronca.
Peligroso juego en el que de sobra sabia que el rey saldría herido, si no muerto. Ese que ahora contra el tablero de su cuerpo había movido demasiadas piezas dejándome completamente expuesto.




alt eller ingenting:

Min ånd, min galskap:

Obligasjonen av blod:

Gracias Lisbeth:



Höor Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 228
Puntos : 244
Reputación : 50
Fecha de inscripción : 21/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Valeria Cavey el Mar Oct 18, 2016 1:17 pm

Sentía que a cada gesto, palabra que salieran de sus labios o cualquier movimiento de su persona, las orbes oscuras como la noche de su acompañante. Y la sonrisa de los labios carmesí no desaparecía, acentuándose solo con imaginar lo que estaría pasando por la mente de aquel joven. Desde el primer segundo, la atracción fue inevitable y quizás eso, fue el detonante para que la señorita Cavey marcase una línea que no debía cruzar. Nadie se había permitido el lujo de convertirse en aquello que le hacía especial o diferente ante sus ojos. Y nadie debía convertirse en importante en su vida pues todas y cada una de las personas que pasarían por la vida de Valeria Cavey, debían hacerlo de paso.

Y si aceptó, ni siquiera sabía porqué. Allí estaban los dos, como dos chiquillos en la primera velada, era extraño pero el hecho de estar en aquel lugar y con aquel ambiente, la relajó olvidándose absolutamente de todo lo demás. Y sí, era una dama que acudía a todas las fiestas disponibles pero lo que ocurría en ellas era también un misterio, podía decir que esos encuentros carnales se producían constantemente ¿la realidad? Una muy diferente que seguramente ni él mismo se le pasaría por la cabeza.

Su sonrisa, se ensanchó al oírle reír, observándolo entre risas prometedoras. Labios que tomó con gana y deseo, saboreando cada roce y cómo ambas bocas jugaban para no perder en esa partida donde estaban en empate. Sonrió entre besos, siendo éstos más pausados, deleitándose en aquellos labios que le recordaban al mejor de los vinos, uvas maduras y dulces. El cabello dorado de la dama, se esparció como hebras de oro que brillaban en la oscuridad, al igual que sus orbes verdes como las mismas brillantes esmeraldas. Una mano, perfiló su cuello, delineando éste…perdiéndose en su tacto sin dejar de mirarle a los ojos. Le causaba tremenda curiosidad su inquilino, aquel que desde el primer instante se había prendado de ella y aún sabiéndolo, ella no podía evitar buscarle…conocer reacciones que le llamaban la atención más que cualquier otra cosa.

-Vino. Curioso, cuando sabes a uvas… verde intenso -susurró contra sus labios, la mano libre acunó su mejilla apartando los mechones de su cabello que con aquel movimiento brusco se habían descolocado. Buscó a tientas las copas en la cesta próxima a ellos, esperando que él tomase la botella. No le dejó acomodarse demasiado, ella se incorporó…mirándole con las copas en la mano junto con una sonrisa.

Esperó que se sentase para hacerlo también pero… de una forma diferente. Se acercó hasta quedar entre sus piernas y poder tomar asiento en su regazo, cara a cara. Ofreció las copas para que las rellenase y sin dejar de mirarle, dio un largo trago, relamiéndose los labios. La mano libre de la copa, aprovechó para poder acomodarse mejor. se saltaba totalmente los límites del decoro pero ¿Acaso era la primera vez? todo era culpa de aquel hombre de orbes oscuras y media sonrisa cautivadora.

-¿Y tú? ¿Has tenido alguna cita? Nos parecemos mucho, demasiado y lo sabes. Pero quiero dejarte claro algo -apoyó su frente con la ajena, suspirando contra sus labios pero sin rozarlos -No tengo veladas con otros hombres, es la primera vez y para mí es nuevo, muchas cosas son diferentes a las que suelo hacer y… -asintió , rozándole la nariz con la propia y dejar un efímero beso en sus labios, clavando aquellas orbes en las de él -SI tengo que decirte que eres diferente al resto no me creerías así que… -sonrió provocadora, tentadora… tomando su labio inferior con los dientes y tirar de ellos -También te aconsejo. Como hagas algo fuera de lugar o me veas como un trozo de carne que hay que devorar para luego tirar los huesos… olvídate de mí -le tomó del mentón, esperando su reacción… pues, acababa de confirmarle que no era como cualquier hombre… ninguno.



Lilies, violettes:



Mon Chevalier:


Mon protecteur:



Valeria Cavey
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 126
Puntos : 142
Reputación : 43
Fecha de inscripción : 26/05/2016
Localización : Paris

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Höor Cannif el Miér Oct 19, 2016 3:47 am

Su boca aplaco la mía, despacio, permitiéndome sentir cada resquicio de eso que nos unía.  Lento, ese beso se convirtió en otra cosa. Cerré los ojos dejándome embriagar por su sabor. Ese que surqué  como un pirata mientras saqueaba su boca, tratando de memorizar la ruta hacia el dorado de sus labios.
Caminos trazados a fuego contra su lengua, exigiendo que fuera mía en cada momento.
Mi mano acaricio su rostro, deslizándose por su mejilla, sintiendo en mis yemas esa electricidad mágica que entre ambos se había creado con solo rozarnos.
Reclame su nuca con mi mano, enredándose en ella para atraerla mas a mi, para paladear aquel sabor a frutas maduras, a madera y a incienso.

Sus ojos esmeralda seguían anclados en los míos. No pude evitar sonreír contra su boca cuando mis parpados se abrieron para encontrarme con esas dos tormentas que estaba dispuesto a afrontar aunque llevara mi navío hasta el fondo del mar y a mi me convirtiera en pasto de sirenas.

Sus labios susurraron contra los míos, alientos que se fundieron en uno, mientras a tientas buscaba la botella de vino. Esa que esperaba diera paz a mi entrepierna que ahora estaba en tiempos de guerra.
Ambos nos movimos, mas incapaces de poner distancia, quede de rodillas con los labios entreabiertos y nuestra nariz rozando sin descanso en un baile en el que ambos parecíamos reclamar al otro dar el primer paso.
Jadeé de nuevo cuando su mano se instalo en mi pecho llevándome al mismo Tartaro. Con un suave empujón me lanzo sobre la manta incendiandome sin remedio . Una sonrisa ladina la colocó como la dueña de mi infierno para acomodándose sobre mi regazo haciendo arder todas y cada una de las terminaciones nerviosas que surcaban mi cuerpo desbocadas en busca del mismo fuego rojo, que ahora en forma de mujer se presentaba frente a msi ojos.

Nuestras miradas se devoraban, frente a frente, nuestros alientos seguían jugueteando con el del otro, hasta que la dama planto frente a mi esas dos copas para darnos una pausa.
Pausa que necesitaba, mas no agradecí, pues la necesitaba mucho mas a ella, aunque no lo pensaba admitir.
Repleté las copas hasta arriba llevando como ella la mía contra mis labios.
Di un sorbo de aquel delicioso vino, que como ella decía de mi, sabia a uva intensa, a madera y fuego.
Relamí mis labios aun con los ojos pardos anclados en esas esmeraldas que hoy brillaban mas que nunca.
Parecía feliz, mas no como de costumbre, esa pose fingida, si no de verdad, de un modo diferente, y eso me hizo sonreír...
-Cuidado señorita cavey, este juego empieza a ser peligroso para ambos..mas de lo que cree.

Era cierto, con ella no deseaba que corriera le tiempo, hubiera anclado este momento ofreciendo mi propia alma al diablo si es que ella no me la hubiera ya robado.
Atesorar este instante en las estrellas, esas que sobre nuestras cabezas parecían hoy brillar con fuerza.
El candil nos regalaba una preciosa penumbra, solo eclipsada por la señorial dama blanca y por las miles de luciérnagas que sobrevolaban nuestros cuerpos como si solo nosotros existiéramos..y para que mentir, para mi así era.

Un beso furtivo y una pregunta indiscreta fue cuanto encontré escapando de esos labios que habían apresado mi razón, negándose a devolvérmela y esperando que no la vendiera al mejor postor.
-Nunca he tenido una cita señorita Cavey. He gozado de distintos encuentros a lo largo de mi vida, mas ninguno tan intenso, tan lento y tan lleno de vida.
Encuentros vacíos entre piernas calientes. Damas con las que no veía salir el sol.
Vos no sois una mas, vos sois la única... -mis labios tomaron los suyos incapaz de mantenerme lejos y agradeciendo esa interrupción pasional para medir esas palabras que desbocadas me exponían una vez mas.
-Deseo ver el amanecer con vos, también el atardecer y de nuevo ver salir el sol.
Esperaba que eso le dejara claro que de un modo u otro, ella era distinta, que mis intenciones para con ella lo eran.
-No solo deseo vuestro cuerpo, mas no os mentiré porque creo que mi mástil en alza me delata. Os deseo, os deseo como nunca he deseado nada.

Di un nuevo sorbo  de mi copa.
-Hubo otra mujer, una con la que batalle en mil y un campos de batalla. Mi mano se deslizo por su nuca atrayendola de nuevo para rozar mis labios con cada palabra.
-Mas nunca hubo una cita que a esta se asemejara...ella es lo mas importante que ha habido en mi pasado en cuanto a mujeres se tratará..una pasión desbordada, adrenalina pura y dura , sentimientos siempre acallados por el fulgor de la batalla. Esa mujer esta muerta y desde entonces..nada.

Esperaba que comprendiera con estas palabras que pensaba ser sincero, acallar sus miedos y mostrarle que esa noche era solo suya mía y no de los fantasmas que pudiéramos tener ambos.




alt eller ingenting:

Min ånd, min galskap:

Obligasjonen av blod:

Gracias Lisbeth:



Höor Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 228
Puntos : 244
Reputación : 50
Fecha de inscripción : 21/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Valeria Cavey el Jue Oct 20, 2016 1:10 pm

Ambas miradas, se compenetraban a la perfección, como sus cuerpos, que curiosos del otro no perdían tiempo en buscarse. Extraño, que sus orbes esmeralda, no dejasen de observarlo con curiosidad. Sus labios, se curvaron en una deliciosa sonrisa, tomaron esa pausa para beber vino y de paso… a medida que bebía de su copa, lo observó detenidamente como si le estudiase. Los labios carmesí de Valeria, se curvaron en una bonita sonrisa que intentó ocultar bajando un tanto la mirada. Nunca antes nadie le había mirado tan fijamente, como si intentase desnudarle el alma y ver más allá de lo físico, ver realmente su interior.

-Me gusta arriesgarme. Algo me dice… que a ti también. ¿Por qué es peligroso? -preguntó en apenas un susurro, uno plagado de curiosidad… no quería pensar que era porque realmente la viese de otra forma. Prefería quizás, que aquellas orbes oscuras como la noche, la misma que le trajo hasta su casa… la viesen como un simple momento de debilidad, de desenfreno y deseo. ¿Lo era? Entre ambos había surgido algo distinto, tan nuevo para ella que por más que intentaba… saber qué era o significaba, el temor hacia lo nuevo la hacía correr hacia las sombras…en esas en las que siempre había permanecido.

Le creyó, ambos también se parecían en eso. Momentos de placer que se evaporaban en el mismo segundo del clímax. Con Haytham fue diferente, ella le obligó y sellaron un pacto del que el guerrero no tendría escapatoria. No conoció momento de pasión y deseo desmedido, de necesidad y ternura. La palabra amor estaba más que vetada en sus sentimientos, pues jamás conoció amor alguno. Amoldada a ser una persona sin sentimientos, fría como el hielo que solo se preocupase de sí misma, no concebía el hecho de ser admirada como una especie de diosa…ante aquellos ojos pardos que no podía dejar de observar en ningún instante.

-Suena demasiado bien…-murmuró rozando sus labios, jugando con su cabello oscuro y por un segundo, mirarle de una manera muy diferente. Sus orbes esmeraldas, se entrecerraron vidriosas…por el impacto que supusieron las palabras de su inquilino. Sonrió, apoyando su frente en la ajena, dejando la copa a un lado y poder tomar su rostro, quería que ni una palabra se escapase de aquel pequeño espacio entre ambos -Me gusta demasiado oírte decir eso pero te juro que hubiese preferido me mintieses, me dijeses que estamos aquí por una sola razón y que cuando volvamos… crucemos las puertas de mi morada se acabe. ¿Es un juego peligroso? Lo es. -cerró los ojos, por su sonrisa y su leve rubor, no esperó aquella especie de declaración… no acostumbraba a ello.

No sabía bien como afrontarlo, no podía echarle de su vida pero tampoco permitirle que se quedara y eso lo cambiaba todo. Sopesó las palabras en su mente, lo dicho anteriormente podía parecer una negativa pero fue todo lo contrario…le había agradado demasiado. Suspiró, besando sus labios con mucho tacto, probándolo, decir con ese gesto lo que era incapaz de decir con palabras. Iba despacio, pidiéndole en silencio que no se marchase, no le dejase pero..¿quién era ella? nadie.

-Los fantasmas del pasado siempre nos persiguen. El mío está en la casa. No es ningún secreto que nuestra relación es extraña, ni siquiera puedo calificarla de qué manera. No somos amigos, ni confidentes, ni amantes, ni enamorados… solo es mi protector -quiso dejarlo claro, aún así necesito decírselo…pues seguramente al ver al señor Cross por la casa le causaría extrañeza.

Negó con la cabeza, no quería pensar en ello ni tampoco estropear aquel momento. Aunque… algo la despertó de golpe. Una fina capa comenzó a caer sobre ellos, cerró los ojos entre risas. Y… antes de salir corriendo y esconderse, se le ocurrió algo mejor. Obligó al joven a que rodasen y él quedase sobre ella, tuvo que morderse el labio inferior al nota la presión de sus cuerpos y aquella atracción inevitable.

-Hace muy bien de mi resguardo…señor Cannif y llámame Valeria, Hoör -rió contra su boca, dejando un beso seguido de un mordisco… una imagen del joven diferente, una que le hizo relamerse los labios.



Lilies, violettes:



Mon Chevalier:


Mon protecteur:



Valeria Cavey
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 126
Puntos : 142
Reputación : 43
Fecha de inscripción : 26/05/2016
Localización : Paris

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Höor Cannif el Vie Oct 21, 2016 3:22 am

Su frente encontró refugio en la mía, cálida, abrasadora. Así nuestras agitadas respiraciones bailaron un vals frente a nuestras bocas no dejando ni una sola palabra escapar de ese corta distancia que a mi se me antojaba eterna.
Hoy me di cuenta de que cuando uno quiere el resto es presente y que junto a ella los cuentos tenían final.
Que a su lado lo que siempre se me antojaron simples fabulas narradas por los juglares para encender el pecho de las damas con ficticios amores inexistentes, se trasformaba en un ardor en mi pecho que al ritmo de su risa impulsaba la sangre hasta mi corazón.
Veía el miedo en sus ojos, ese que trataba de convencerla de que corriera en la dirección opuesta a mis labios, incapaz de ver y entender que esto es amor, y no otros cuentos.

Amor, palabra de cuatro letras, peligrosa como la mas afilada espada, esa por la que se habían derruido imperios, saqueado ciudades y matado ejércitos.
Esa por la que nunca había luchado, mas hoy lo hubiera echo cegado con su nombre como bandera y su alma como único emblema.
Sus ojos esmeralda se hundían en los míos acortando la distancia casi dejándome sin aliento. Hoy hubiera matado, hubiera saqueado y hubiera muerto si eso era lo que sus labios necesitados me hubieran ordenado.
Por que hoy mas que nunca entendía esa palabra que me dejaba expuesto a su lado.
Vulnerable, asustado, así me sentía frente a sus labios. Yo un guerrero aguerrido en el campo de batalla, que había luchado y vencido contra enormes bestias, contra ejércitos y contra leyendas, aquí me hallaba vencido, por sus ojos esmeralda, por sus libios carmesí y por su piel de porcelana.

Mentiras, eso suplicaba que le contara, mentiras que a mi se me antojaban verdades, pero que le diría si así la podía mantener un instante mas frente a mi.
-No te quiero -susurré con una sonrisa contra sus labios -solo deseo que el alba nos encuentre para volver hasta vuestra casa y olvidarme de vos. Sois una mas de entre muchas otras.
Acaricié su rostro deslizando por el la yema de mis dedos que ardía contra su piel, incapaz de entender por qué junto a ella y por primera vez me sentía completo.
Durante mucho tiempo me busqué, un bastardo sin padre, una vida complicada y demasiado odio para poder ver.
Hoy veía con claridad, podría pasar mas de 100 años para encontrar alguien igual, y aun así no seria ni un cuarto y mitad.

-Un juego peligroso -repetí con la voz ronca antes de volver a tomar sus labios de un modo lento, paladeando su esencia, esa que ahora con sabor a vino me gustaba mas de la cuenta.
Cerré los ojos embriagándome de ella, de esos caminos trazados que hoy reclamaba míos, que conocidos se me antojaban mi único destino.
Hoy sabia que moriría por ella, y que gracias a ella vivía, que su aliento era el mio y que sin su aire perecería.
Hoy, acunándola entre mis brazos descubrí que el juego había terminado, y que eso que para ella era peligroso, para mi se había convertido en una trampa mortal de la que no podía escapar.

Sabia que no estaba preparada, sabia que era posible que nunca fuera mía, mas también sabia que iba a luchar.
Llevaba toda la vida luchando por los demás, hoy por primera vez lo haría por mi, por que sus ojos me vieran diferente, porque sintiera lo que mi pecho rugía y mis labios callaban.
Habló de fantasmas, mas hice oídos sordos, hoy no quería hablar de Haytham, algo me decía que tiempo para ello tendríamos, algo me decía..que ese nombre se convertir en el final de lo nuestro..mas hoy no, solo quería empezar. Ella decidiría con sus actos cuando seria el final.

Las finas gotas de la lluvia arreciaron pausadas sobre nosotros. Sonreí contra sus labios cuando estas golpearon nuestros rostros con suavidad.

Entre risas rodó hasta quedar bajo mi cuerpo, escudo que le ofrecería de la lluvia, del viento y de todo cuanto pudiera rozarla.
Porque hasta esas gotas que ahora rodaban por mi rostro para caer sobre el suyo me daban celos. Celos de que la acariciaran con suavidad y que ella las aceptara sin miedos.

Nuestras miradas se encontraron antes de que mi boca colisionara contra la suya, entreabierta dejo escapar un jadeo cuando su lengua se adentro salvaje en mi interior, enredándose sin tregua con la mía.
Allí estaba esa magia, esa que en forma eléctrica recorría todo mi cuerpo, terminaciones nerviosas que erizaban mi piel no por el frió de la lluvia, ni por el viento que nos mecía, si no por el calor que ella me ofrecía.
Ardor, mi entrepierna contra su vientre ardía, presa del deseo incontenido que esa mujer frente mi ejercía.
-Valeria -gruñí contra sus labios, dejando que su aliento me golpeara cálido. -te deseo.
Mi boca volvió a beber de la suya. Sediento recorrí el sendero de sus labios. Necesitado, mis manos se deslizaron por su piel, presionándola contra mi cuerpo, sintiendo el fuego del mismo infierno. Lava de volcanes que descendía al ritmo de sus manos contra mi pecho.




alt eller ingenting:

Min ånd, min galskap:

Obligasjonen av blod:

Gracias Lisbeth:



Höor Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 228
Puntos : 244
Reputación : 50
Fecha de inscripción : 21/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Valeria Cavey el Lun Oct 24, 2016 5:41 am

Era extraño. Valeria jamás se había visto en una situación ni remotamente parecida. Él la miraba como si fuese alguien única, como una diosa sentada en el trono de su Olimpo. Le cohibía, cuando nada ni nadie lo había conseguido. El simple hecho de que alguien no le temiese, si no apreciase lo mejor de Valeria Cavey, era nuevo y diferente para su persona. No sabía cómo reaccionar ante aquello. La mirada oscura ajena, la envolvió por completo, atrapándola entre su cuerpo y aquella manta.

Podía sentir la presión de su cuerpo, una agradable que le arrancó la mejor de sus sonrisas. Una sonrisa sincera que se dejaba llevar por el momento, al igual que sus manos, paseaban por los costados ajenos…dibujándolo y apreciando aquella extraña forma de acercamiento. Un acercamiento que no estaba familiarizada, le gustaba sentir aquella forma de buscarla hasta lograr su objetivo… encontrarla. Y él , no era el único asustado. Sus orbes esmeraldas seguían perdidos, esperando el siguiente movimiento. El rostro atractivo del joven, se dulcificaba a medida que las mentiras salían de sus labios. Ella misma le había pedido que le mintiese y aún así, oír lo que debería, resultaba de lo más inquietante… porque ambos sabían que sus palabras eran todo lo contrario.

-No sabes mentir -murmuró muy cerca de sus labios, sin dejar de rozarlos ni de perderse en su mirada. Manos traviesas que volvieron a dibujar el camino ascendiente por sus costados, los brazos ajenos hasta tomarlo del rostro donde sendas gotas dibujaban su rostro a la perfección, permitiéndole una visión sensual y provocadora del caballero. Sonrió, mordiendo con suavidad su barbilla, bajando un tanto más por su cuello…ejerciendo presión en el lugar , le dejaría marca pero no le importaba…era su castigo por mentirle y no al mismo tiempo. Rió contra su piel… saliendo al encuentro de sus labios. Labios que besó con deleite, un beso que se intensificó de tal forma que necesitaban más y ambos lo sabían.

Quizás no era el mejor lugar, tampoco la lluvia ayudaba pero el frío y las caricias, le erizaron la piel. gimió contra sus labios cuando oyó su nombre dicho de aquel modo. La lluvia se intensificaba pero el fuego entre ambos también por lo que tuvo que cerrar los ojos…las gotas de lluvia apenas le dejaban apreciarlo. Rió divertida, intentando incorporarse y antes de nada. Ser ella quien lo buscase, besándole con fuego , buscando su boca como si acabase de probar el dulce más exquisito. Rió, tirando de su labio inferior, se estaban calando hasta los huesos.

-Si seguimos aquí enfermaremos y no de deseo…-Se incorporó, levantándose y ofreciéndole su mano, recoger las cosas sería fácil, solo necesitaban la cesta y el vino, lo demás podía quedarse allí. tomó su mano y empapados, se dirigió hacia un lugar que resguardarse, aquella gruta sería un buen lugar para perderse. Una vez allí, apartó su cabello rubio húmedo del rostro. Inevitablemente aquel vestido rojo, se le pegaba a la piel, pesaba… pero quitárselo no sería la mejor de las ideas… no había una hoguera para al menos calentarse -Sabrás hacer hogueras ¿no? ¿ o te consideras una? -

Sonrió sin dejar de mirarle a los ojos, se acercó a él para ser ella quien ni siquiera dejarle hacer otra cosa que estrecharle entre su cuerpo y la pared, estaba empapado y enfermaría. Siseó para que le dejase hacer, deslizando los dedos por su camisa y comenzar a desabrochársela… era mejor prevenir. Despacio, fue desabrochando botón a botón, dejando su torso al descubierto, sus dedos acariciaban la piel desnuda… un bálsamo para esas heridas que cicatrizaron.

- Nos quedaremos aquí un buen rato -susurró sin dejar de mirarle a los ojos, tocando su piel, entreabriendo los labios..aún tenía mucha más sed.



Lilies, violettes:



Mon Chevalier:


Mon protecteur:



Valeria Cavey
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 126
Puntos : 142
Reputación : 43
Fecha de inscripción : 26/05/2016
Localización : Paris

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Höor Cannif el Lun Oct 24, 2016 11:41 am

Sus labios envolvieron mi barbilla, sus dientes marcaron mi destino al ritmo en el que estos dibujaban mi mandíbula antes de morir en mi cuello.
Jadeé ladeando mi cuello al sentir como succionaba mi piel, la mordía con desesperación, marcando lo que por derecho se había ganado, eso que le pertenecía como jamas antes lo había echo.
Ni emblema, ni bandera ni nación, ahora mismo mi dueña poseía el nombre de una mujer y ella consciente de mi debilidad arrastraba sus manos por mis costados sintiendo la tensión de cada musculo de mi espalda.
Mis caderas se movieron contra su vientre, empujando ligeramente de un modo inconsciente mi virilidad endurecida. Gruñí cuando su boca volvió a tomar mis labios.
Ardíamos en un beso mojado, trazando la ruta de su boca, mi lengua anhelo la suya, ferviente de deseo, la reclamo para entrar en duelo. Jadeé contra sus labios adueñándome de ellos, paladeando cada resquicio suyo, reclamándolos con una sonrisa, pues me di cuenta de que nunca me había gustado tanto besar ni ser besado, porque ella había logrado que me rindiera a un sentimiento que instaurado en mi pecho, quemaba.

Me costaba la vida abandonar sus labios, esos que hoy se habían convertido en el único manantial del que ansiaba beber, que calmaba mi sed. Mas sus manos pusieron distancia entre nuestros cuerpos, decidida a que no cayéramos enfermos.
Bendita enfermedad si con ella me devolvía su cuerpo, si me dejaba saborear esos labios que sabían a fruta madura a madera y a incienso.
Bendita enfermedad si su calor era lo que obtenía, pues juro, que nunca había sentido mi piel arder de ese modo.

Tiró de mi mano para entre risas introducirnos en la pequeña gruta que entre la montaña se abría tras nosotros.
Refugio de la lluvia que no le había otorgado mi cuerpo. Junto a nosotros la botella de vino y esa cesta, cuyos bocadillos ya estarían mas que fríos.
Su cuerpo apresó el mio contra la pared, sus palabras sensuales quedaban arrastradas contra mis labios, que las acogían entre roncos jadeos.
Fuego, fuego era mi cuerpo contra el suyo.
Sus dedos ágiles se deshicieron de los botones de mi camisa, seguía insistiendo en no caer enfermos, mas yo ya estaba enfermo, enfermo de algo que me mataría sin remedio, que me abocaría al Tártaro y sobre mi caería la furia de los titanes, de los demonios y de las llamas que esa mujer controlaba a placer.

Mis manos buscaron su cuerpo, ese que dibujé con ellas pasionalmente, hundiendo mis dedos en su cadera, haciéndola colisionar contra la mía. Hundí mis dedos en su pelo, atrayendola de forma abrupta hacia mi, tomé su boca saboreandola despacio, jadeando contra ella, reclamándola ansioso, sediento, enamorado.
La volteé esta vez dejando que mi cuerpo la aprisionara, gruñí contra sus labios mientras la sangre ardía por mis venas. Desaforada recorría todo mi cuerpo erizando mi piel que reaccionaba contra excitada.
Mis dedos buscaron las cintas de su corseé tirando de ellas para descubrir su blanca tez. Miso jso admiraron sus firmes senos, esos que ahora se erguían frente a mis ojos deseando ser tomados.
Mi respiración entrecortada moría contra su boca que parecía acallar mis gemidos mordiendo mis labios, lamiéndolos, tomándolos.
-jeg skulle ønske -jadé con brusquedad atrayendo su desnuda espalda contra mi pecho -jeg trenger
Las palabras escapaban en mi idioma de pura excitación, mientras mi voz ronca inundaba la estancia que se calentaba con el roce de nuestros cuerpos.





alt eller ingenting:

Min ånd, min galskap:

Obligasjonen av blod:

Gracias Lisbeth:



Höor Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 228
Puntos : 244
Reputación : 50
Fecha de inscripción : 21/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Valeria Cavey el Sáb Oct 29, 2016 7:09 am

A ciencia cierta, sabía que aquella atracción imposible, surgió desde el primer segundo en el que sus miradas se encontraron en aquella sala. Magia sin trucos, en el que tanto sus cuerpos y sus labios se habían buscado a cada ocasión. Sonrisas cómplices junto con miradas que lo decían todo y nada al mismo tiempo. Su cuerpo, buscaba al ajeno, sin ser capaz de cerrar los ojos a media que los besos y las caricias que se profesaban entre ambos, sugerían ser más intensas y prohibidas una vez quedaron ocultos en aquella especie de cueva abandonada.

De fondo el sonido de la lluvia, como banda sonora a aquel encuentro planeado pero al mismo tiempo diferente a cualquier otro que ambos hubiesen tenido. La respiración entrecortada por aquella carrera bajo la lluvia en la que fue imposible no empaparse, dejar al otro una imagen aún más tentadora. Susurró su nombre antes de que atacase a sus labios de aquel modo diferente, totalmente entregado a ella, conociendo esa parte más pausada, deleitándose en esos besos que no tenían otro dueño que los propios protagonistas. Y mentiría si dijese que alguien le besó como si fuese el tesoro más preciado, atesorando cada segundo y reclamarla para que fuese totalmente suya.

Sus ojos verdes, buscaron un instante los ajenos, con los labios entreabiertos, seguido de una sonrisa. El sonido de los cordones de su corsé abandonar su posición, le hizo reír por lo bajo…traviesa e inquieta al igual que sus manos que no tardaron en deslizarse por los costados del joven, buscando secarse entre su piel… la cual, reaccionaría erizándose por la temperatura de sus finas manos. Delinearon cada parte de su vientre, con detenimiento, sin prisa… no había. Todos sus encuentros habían tenido el mismo fin, apenas efímero. Sus ojos buscaron los ajenos, dedicándole una sonrisa diferente. Allí podía ocurrir todo y nada pero ese momento de complicidad… era totalmente imposible que pasase desapercibido para Valeria, ser un instante diferente a todos los vividos hasta ahora con la cercanía de un hombre.

Se mordió el labio inferior, las palabras en otro idioma volvían a ser partícipe de aquel encuentro. Palabras que se le antojaron insinuantes, hicieron que se relamiese los labios. Sonrió, mordiendo su labio inferior lentamente…dejando sentir la presión de sus labios carmesí sobre los ajenos, en un roce prometedor… intentando de algún modo, imitarle en cada palabra desconocida, sin importarle cual fuese o no su significado.

-Jeg…skulle…trenger -no supo que dijo pero la risa cantarina de la joven, hizo eco en aquel lugar, eco que se intensificó con el de un relámpago, como si cantasen a duo. La tormenta le ponía nerviosa, dejaba entrever esa faceta indefensa. Le tomó de la cintura, hacia sí, apoyando los labios entreabiertos en la mejilla del joven… susurrando su nombre incontables veces para que no se marchase de su lado, no ahora. Le necesitaba como escudo, uno que sin duda intentaba por todos los medios ella crear para sí misma.

Más que un agarre, fue un abrazo, Valeria se abrazó aquel hombre, hundiendo su nariz en su cabello, sus dedos enterrados en su húmedo cabello… y los propios labios carmesí muy cerca de la comisura de los labios. No había secretos, ni fachadas, esa era una parte de ella… asustada y frágil que permitió que frunciese el ceño… odiaba verse así y más que él presenciase aquel acto de delicadeza…

-Si te pido que no me sueltes ¿lo harás? Solo esta noche -sus esmeralda se fijaron en él, apoyando su frente en la suya, acariciando su nariz con cierta ternura… quizás sí que le necesitaba de otro modo aquella noche.



Lilies, violettes:



Mon Chevalier:


Mon protecteur:



Valeria Cavey
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 126
Puntos : 142
Reputación : 43
Fecha de inscripción : 26/05/2016
Localización : Paris

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Höor Cannif el Sáb Oct 29, 2016 8:43 am

Su boca, mi perdición, se entreabrió para dejar escapar aquellas palabras que jamas me habían sonado tan bien ,esas de las que ella desconocía el significado, mas que por el contrario para mi lo eran todo ,como para ella nada.
Jadeé contra su boca dejándome embriagar por su voz, por su agitada respiración y por esa risa incesante que murió con el primer relámpago para ahora si atraerme desesperada hacia si.

Sus manos se deslizaron por mis costados, mi piel se erizaba con ese abrazo que esa noche se me antojaba demasiado. Pocas mujeres lo habían logrado o quizás a ninguna se lo había consentido, porque le alba nunca me pillaría con ellas,  acostumbrado a otro tipo de contacto, en el que la piel quemara mas no ardiera hoy me sentía en llamas. Hoy deseaba que el alba me encontrara con ella y que entre besos cómplices el ocaso volviera.

Su boca acaricio mi mejilla, tan cerca de las comisuras de mis labios que no abrirlos hubiera sido un pecado. Su pecho desnudo contra mi torso, delimitaba un camino que yo no concebía, uno que por primera vez me daba miedo.
Yo el que jamas temía a nada, estaba asustado mas no lo reconocía. Asustado porque tomarla había pasado a un segundo plano, porque ahora que la veía temblar por la tormenta que arreciaba fuera, tan solo deseaba cuidarla, ser su escudo, su espada, ser su abrigo, su amigo, su amante, su todo y a su vez no era nada.
Porque por aquella noche las palabras sobraban, porque no deseaba solo su cuerpo si no su maldita alma.
Desesperación, eso me inundo en el momento en el que su frente se posó en la mía, tantas palabras las que me callaba incapaz de decirlas en voz alta por miedo a que se asustara.

Nuestra respiración en una parecía un velero, azuzado contra las rocas de nuestros labios impulsando el siguiente movimiento ,ese que vino en palabras, ese que allí abrazados se me antojo demasiado importante para romperlo.
-Valeria, no te soltare en mi vida -gruñí apoderándome de sus labios, recreándome en su boca, paladeando aquel sabor que se me antojaba la vida, la felicidad, mi mundo.
Decirle que la amaba como nunca antes lo había hecho era tan cierto como las palabras que escaparon de mi boca antes de ese beso en el que aun seguía fundido.
Mis manos acariciaron sus mejillas acunando su rostro, alargando el beso hasta el infinito. Jamás batalle con mas ganas que en esta guerra, ni perdería tanto como si la perdiera.
Porque mi vida se me antojaba nada comparada con la de ella, porque moriría gustoso por protegerla, porque quizás ella no era consciente de que la necesitaba tanto que me dolía la piel y me quemaba la garganta.

Mi orgullo callaba, incapaz de susurrarle que no quería follar si no hacer el amor, mas que no sabia.
Deslicé mis manos por su cintura, surcando el mar de su cuerpo, sintiendo cada caricia, dejando que la yema de mis dedos la idolatraran y se apoderaran de cada marca, de cada cicatriz, de cada peca. Porque quería recordarla así, siendo solo Valeria, mi Valeria. Porque si como ella auguraba este era el final de lo nuestro, un abrazo por una noche, yo quería que esa noche supusiera el principio de una vida.
Quizás ella no fuera capaz de entender porque mis manos se movían tan lentas, porque desabrochar una falda era un duelo a muerte contra el tiempo y el espacio, mas aquella noche yo no tenia prisa, podía pasar todo o nada, mas lo que bien era cierto es que la quería.
Que perderla significaba perderme, que no estaba preparado para que la noche acabara, que mi necesidad de ella era tan cierta como que el sol reina sobre el día.

La falda callo al suelo, y con ella nuestras miradas se enzarzaron en un duelo, duelo de deseo, ese que desde la primer roce ambos sentimos.
Mis dedos acariciaron sus caderas, atrayendola contra mi cuerpo, falo que despuntaba contra su vientre aun cubierto por una tela que parecía ignífuga frente a las llamas y el calor que sentía mi piel en ese instante.
-Valeria -gruñí contra su boca, devorándola de una manera loca. Pues había descubierto junto a ella, que solo había un modo de amar, y ese era con locura.
Así la quería, con una desesperante locura que me arrastraba hasta el infierno, su infierno y ella como demonio indiscutible de este, podía pedirme mi alma, mi cuerpo, mas yo juro se lo serviría en bandeja de plata hasta mi último aliento.

Mi capa callo al suelo, extendida contra la tierra de la gruta, mis ojos contornearon su cuerpo, mi boca dibujo sus labios y mis manos la alzaron para con suavidad colocarla sobre las pieles dándole refugio, sustento y cobijo.
Gateé por su piel desnuda, depositando un reguero de besos aterciopelados hasta de nuevo apoderarme de esos labios que habían suplicado que no la soltara, mas cumpliría mi promesa, hasta que mi vida acabara o hasta que ella me echara.
-Todo o nada -gemí contra su boca en un intento desesperado de que entendiera todo lo que habían callado mis palabras.




alt eller ingenting:

Min ånd, min galskap:

Obligasjonen av blod:

Gracias Lisbeth:



Höor Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 228
Puntos : 244
Reputación : 50
Fecha de inscripción : 21/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Valeria Cavey el Sáb Nov 05, 2016 10:11 am

Necesitaba aquel abrazo, en donde refugiarse aquella noche, más que cualquier otra cosa. No iba a admitirlo y él tampoco, ambos acostumbrados a momentos efímeros en los que el deseo y la pasión se llevaba todo lo demás. Su cercanía le hacía sentirse fuerte pero débil al mismo tiempo, le enloquecía tenerle cerca. Sus besos fugaces , le quemaban la piel, anhelando más e inconscientemente…le buscó sin percatarse de ello. Sin ser consciente de que su cuerpo rodeaba al ajeno impidiéndole que se moviese.

Se le formó una breve sonrisa al oír el nombre de sus labios, sus ojos verdes se clavaron en los ajenos… al oír esa promesa “no te soltaré en mi vida”. Nadie le había prometido nunca antes y el hecho de afirmarle algo tan significativo para ella. Los labios se buscaban inconscientemente, prometiéndose en silencio quizás promesa que jamás pasaron por su cabeza. Ambos se parecían demasiado, más de lo que ellos imaginaban y esa noche se necesitaban en cuerpo y alma. Quería confiar y sin quererlo lo estaba haciendo, esperaba que no se arrepintiese… ¿quién iba a amar al mismo demonio? Un demonio con alma solo que la escondía bien en aquel frío corazón que nunca había amado.

Ambos empapados, buscaban zafarse de las prendas que podían enfermarles ¿o acaso ya no lo estaban? Por eso tembló, al notar como sus manos la iban desvistiendo, exhibiéndose a su merced y dejar que la admirase. Seguramente para él fuera como una diosa recién bajada del cielo y para ella, la visión del joven…se le antojó atractiva, terriblemente atrayente. El calor que emanaba su piel era el que le faltaba, se le erizó la piel al notar como no solo sus manos si no con la mirada la recorría… y ella le quería más cerca que el espacio que los separaba se acortase lo antes posible.

Confiaba en él y no debía, podía arrebatarle todo esa noche y a la mañana siguiente no volver a verle jamás. Nunca se había sentido de aquella manera única, como si la admirase, la mirase con otros ojos que no fuesen solo lujuria. Sus dedos recorrieron cada parte de su rostro, las yemas recogieron las diminutas gotas que le encelaron por ser quien le tocase y ella tenía que conformarse con aquel pequeño abrazo que bien sabía que le supo a poco. Sonrió al notar el calor de aquella capa, buscando su mirada y perderse en ella una vez más aquella noche.

Las manos de la joven, se deslizaron por su pecho, desabrochando botón a botón, sin prisa…queriendo observarle más detenidamente, como aún no lo había hecho. Cuando llegó al último botón, apoyó las palmas en su vientre, deslizándolas por su piel… recreándose en acariciar todo su torso y deslizar la ropa mojada por sus hombros y cayese por su propio peso. Su sonrisa, se acentuó al apreciar sus cicatrices…aquellas que la vida le regaló sin pedirlas. Delineó cada una de ellas, volviendo a centrarse en quitar su pantalón, estaba totalmente empapado al haberle sido de escudo.

-Todo es mucho, nada es poco… así que no pensemos en darlo todo o perderlo…solo disfrutar de este momento -se acomodó en aquella cálida capa, admirando su desnudez. Se relamió al comprobar que su piel era tan diferente a la temperatura propia que no pudo evitar el girarse de medio lado, quedando parcialmente tapada por las pieles y su cuerpo.

Los labios carmesí , comenzaron su camino por su hombro…despacio y sin prisa , saboreando el momento, la piel. Bordeó su cuello, dejando sentir su aliento… sus besos y su lengua marcándolo como su yo. Su mano , se deslizó por sus costados… atrayéndole hacia sí por la cintura, sintiendo el calor de sus cuerpos. Su boca, buscó la ajena, con temor… no era como las otras veces, solo quería estar así…con él y que lo único que la envolviesen fuesen sus brazos, su cuerpo…y su alma.

-¿Todo o nada? -esta vez fue ella quien se lo preguntó, mordiendo su labio inferior, apoyando su frente en la suya… volviendo a probar del manantial de sus labios.



Lilies, violettes:



Mon Chevalier:


Mon protecteur:



Valeria Cavey
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 126
Puntos : 142
Reputación : 43
Fecha de inscripción : 26/05/2016
Localización : Paris

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Höor Cannif el Dom Nov 06, 2016 10:04 am

Los dedos de Valeria desfilaron por mi piel, por mis pómulos, recogiendo con su yema las gotas que morían en mis labios antes de caer sobre ella. Ardían, sus dedos abrasaban, pese al frio que arreciaba nuestros cuerpos que parecían mas que dispuestos a combustionar orillándose uno contra el otro. Ella, el demonio de mi averno, lograba con su aliento llevarme al filo de un abismo en el que ya no me sentía mi propio dueño, no solo la deseaba, la quería tanto que dolía.

Jadeé contra sus labios cuando su piel se erizo bajo el contacto de mis ojos hasta que de nuevo nuestras miradas quedaron ancladas en la del otro. Parecían prometer mas de lo que nuestras bocas estaban dispuestas ha decir, empeñadas en guardar un silencio que nos convertía en cobardes o en unos locos. ¿Acaso no se daba cuenta de como mis ojos la veían? Si por un instante fuera capaz de adentrarse en ellos, de leer lo que mis labios silenciaban pero mi alma gritaba...un te quiero que no pronuncie pero que si sentí, ese que la convertía en mi dueña de principio a fin.
Atrás quedó el juego por descubrir quien era el mejor seductor, quizás para ella la partida estaba a medias, mas yo sabia la cruda realidad, que mi rey frente a su reina había caído hacia tiempo ya.

Botón a botón emprendió el camino hacia nuestra perdición, mas juro necesitaba perderme en ella, o mas bien encontrarla, necesitaba que confiara en que mis ojos podían expresarle mas que mis palabras. Mis labios se entreabrieron al sentir el lento roce de su piel, ronca mi respiración murió en su boca.
-Min doom -susurré contra sus labios acariciando su nariz con la propia, fundiendo nuestros alientos en una gesta sin vencedor o vencido solo con el deseo acortando la distancia entre nuestros labios sedientos. Cuerpos que parecían anhelarse mientras lentamente la dama se batía en duelo a muerte contra mis botones -du er min -Gruñí incapaz de callar mas.

El ultimo botón cedió y la camisa, mojada por mis hombros resbaló hasta perderse en el pedregoso suelo. Sus ojos ahora dibujaban cada uno de los músculos de mi pecho, mientras sus manos en mi abdomen jugueteaban con sus surcos dibujándolos en un lienzo que parecía jamas haber visto.
No pude apartar mis ojos de esa mirada en la que descubría algo nuevo, algo que la hacia única frente a mis ojos. Como si para ambos esta fuera la primera vez.
Nuestros dedos se acariciaron descubriendose de nuevo, ella contoneando mis heridas de guerra, memorizándolas, como si quisiera algún día preguntar por ellas. Mis dedos sin embargo se deslizaban por sus labios que entreabiertos se me antojaban infinitamente mejores que la cena del Valhalla.


Desnudos, podía sentir como nuestra piel encajaba de un modo distinto a como lo había hecho con otras damas. Erizándose, reclamándose, como si nos perteneciéramos de un modo u otro.
Baile de unos labios contra los otros, tregua alcanzada por unos minutos en los que de nuevo nuestros ojos se buscaban, guerra, quería guerra y colisione contra sus labios con una necesidad desmedida.
Palabras que susurró contra ellos, esas que me invitaban a olvidarme del todo o del nada, solo a vivir el momento, momento que yo suplicaba que no acabara.

Cerré los ojos cuando de costado, la dama recorrió mi hombro con sus labios, ascendiendo en dirección al lóbulo de mi oreja, acariciando mi cuello con sus dientes.
-Ufffff -susurré dejando escapar el aire de forma pesada con la respiración entrecortada en un vaivén de mi pecho que mostraba la excitación de mi cuerpo.
“Todo o nada” preguntó cuando sus manos tomaron mis costados orillándome contra su piel.
-Alt (todo) -respondí con un jadeo atrayendola contra mi cuerpo.
Mi virilidad en alza acaricio su sexo, mojándose en un roce que me hizo gruñir contra su boca, sonreí de medio lado al sentirla húmeda, preparada mas todavía no era el momento.
Hoy quería que la noche no acabara, jugaría al escondite si era necesario para que el día no nos alcanzara.
Sonreí contra su boca cuando de sus labios escapo una suave risa nerviosa.
Mis manos contra sus caderas, dedos hundidos en esa piel de porcelana que me pertenecía, aunque ella no lo supiera. Nuestros ojos se miraron proyectando la mas oscura realidad del deseo.
Cuerpo que encajaba en sus formas abrasándome, arrastrándome al infierno. Tártaro en el que estaba dispuesto a vivir por siempre si ella era el demonio que cada noche me incendiaba y cada mañana entre besos me despertaba.






alt eller ingenting:

Min ånd, min galskap:

Obligasjonen av blod:

Gracias Lisbeth:



Höor Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 228
Puntos : 244
Reputación : 50
Fecha de inscripción : 21/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Valeria Cavey el Dom Nov 13, 2016 6:16 am

Hasta ese instante, nadie le había mirado de aquella forma, una que desconocía. Los hombres, la admiraban como objeto de deseo, pasar un buen rato y poseerla para conseguir algún objetivo en sus vidas. Todas las miradas eran iguales , cargadas de lujuria y deseo. Aunque la que apreciaba en aquellos ojos castaños, se diferenciaba de todas las demás. La miraba con lujuria y deseo, pero había algo más que quería y deseaba descubrir. Se sintió diferente entre sus brazos, podían acabar con toda aquella tensión de una vez pero al menos ella, necesitaba conocerle de otro modo diferente.

Las esmeraldas de la joven, paseaban por su rostro curiosos, deleitándose en aquel varonil rostro que desde el primer segundo, quedaron atrapados en la misma red, compartiendo miradas, sonrisas y más que aún estaban por descubrir. Los labios carmesí, se entreabrieron para darse el capricho de rozar su barbilla, buscando sus labios y volver a besarlo. Deleitándose en el roce efímero, buscando su lengua para conocer su sabor, uno intenso…como el café puro y recién molido. Su nariz, descendió desde su mejilla hasta bordear el perfil de su mandíbula y seguir el camino hasta su cuello en el que no volvió a morder el lugar, succionó para dejar una marca rosada… acababa de sellarle como de su propiedad.

Rió contra su piel, pasando la lengua por dicha marca y susurró su nombre por lo bajo junto con esas palabras desconocidas “Min doom” ¿qué significarían? Buscó su mirada un instante para preguntarle en silencio pero sus manos… no podía detener en descubrir cada marca. Cerró los ojos para memorizar mentalmente cada cicatriz que acariciaba con mimo con la yema de sus dedos. Tuvo que apoyar la frente en uno de sus hombros, dejando un pequeño beso que fue extendiéndose por su pecho. Sus frágiles manos, le obligaron a tumbarse en las pieles, para ser ella quien quedase sobre él, piernas enredadas, cuerpos que se buscaban y rozaban pidiendo más en silencio.

Pero Valeria, se estaba tomando su tiempo. Le intrigaba, quería conocer cada parte de su cuerpo. No perdiese el modo en el que la observaba con la misma curiosidad que ella a él. Su boca se perdió en cada rincón de su torso, mientras sus manos, pintaban con caricias sus brazos… sus costados, las yemas de los dedos delinearon la cintura ajena…una mera provocación que provocó una sonrisa, aún más amplia al oírlo hablar en su idioma natal.

Gimió al notar como ambas zonas entraban en contacto, deseosas de que ese baile comenzase. Su cuerpo se arqueó, provocando un roce mucho más notable. Se sentó a horcajadas sobre él para que ambos compartieran ese momento. Valeria se había quedado sin palabras, si ocurría podía perder aquella magia. Era lo que más temía y sin proponérselo, lo reflejó en sus ojos verdes. Su frente volvió a perderse en la suya y sus manos buscaron las ajenas para dejarlas sobre sus propios costados y él…comenzase aquel encuentro que no podía ser más desconcertante, al menos para ella.

-Hoör -murmuró contra sus labios, sus caderas se movieron en pequeños círculos, arrancándoles pequeños gemidos pues el roce le estaba cegando en que siguiese y aún así, tenía miedo de que pasase - No soy perfecta, ni como muchos creen que soy… soy lo que ves. Quiero que me descubras… como yo lo hago contigo. Ya podía haber ocurrido, un momento de lujuria que termina en un orgasmo y la maga se disipa como el viento -ambas manos, le tomaron del rostro, mordisqueando sus labios, besando su boca e intentando no perder el norte…no quería equivocarse.



Lilies, violettes:



Mon Chevalier:


Mon protecteur:



Valeria Cavey
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 126
Puntos : 142
Reputación : 43
Fecha de inscripción : 26/05/2016
Localización : Paris

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Höor Cannif el Dom Nov 13, 2016 7:50 am

Sus labios recorrieron mi mandíbula, despacio, como si el tiempo solo fuera un reloj de arena que volcado hacia el centro hubiera detenido su viaje, encontrando el equilibrio perfecto.
Succionó mi piel confirmando lo que sus palabras por miedo callaban, mas que el rojo circulo de mi piel grito a los cuatro vientos. Era suyo, la verdad mas pura que jamas podría ser expresada, nunca poseyó nada con tanta verdad como mi cuerpo, ni nada la amaría tanto como lo hacia mi alma.

Nuestras miradas se cruzaban, oscurecidas por aquel arranque pasional y a su vez curiosas por paladear cada rincón de nuestros cuerpos. Descubrirnos a fuego lento, retarnos con nuestros sexos.
Las yemas de sus dedos recorrían los jirones de mi piel, regalandoles besos que memorizaban cada gesta, cada encuentro, cada golpe de fusta y látigo descubriendo al hombre que había tras el guerrero.
No preguntó, y yo lo agradecí ¿para que? Tiempo tendríamos después de responder.
Una vida si ella la quería, pues eso le ofrecía, la eternidad pendida de mis brazos, ella, mi amor, mi utopía.

Mi virilidad acariciaba en alza la entrada de su perdición mientras esta a horcajadas buscaba no solo su placer si no la redención.
Mis manos sobre sus caderas, acompasando el excitante baile de nuestros cuerpo, nuestros ojos engarzados, nuestros alientos jadeantes prometiéndose mucho mas que besos. Nada quería perderme de ese momento que seria el principio de algo eterno. Nuestro momento efímero de nuestro primer aliento. Sus dedos se enlazaron con los míos robándome el sustento de sus caderas y regalándome a cambio la magia de sus labios contra los míos. Sentía en sus orbes verdes el temor a que todo se esfumara tras el encuentro. Sus palabras jadeantes, mostraban ese miedo, miedo que yo no tenia en ese momento.
-Valeria -gruñí con la voz ronca, cuando mi nombre escapó de sus labios de un modo que hizo temblar mis cimientos.
-No soy perfecto, soy lo que ves, pero te juro que si me dejas este no sera el final del cuento.

La deseaba, esa era una obviedad tan clara como que fuera la tormenta arreciaba, mas del mismo modo, detendría ese momento si con eso le regalaba la seguridad de ver en mi alguien que no solo quería su cuerpo, si no a esa mujer que ella consideraba imperfecta y que yo amaba justo por serlo.
-Ojala fueras por un instante capaz de verte a través de mis ojos -susurré contra su boca antes de sonreír con picardia para voltearla sobre las pieles.
-¿Crees en la magia? -pregunté siendo ahora yo quien surcaba su inmaculada piel con mis labios.
Recorrí con la lengua el arroyo que se perdía en cada surco de su cuello.
Mis dientes mordieron su clavícula, que despertó en sus labios una risa, su pecho fue el siguiente alto de mi camino, mas no me centre en lo obvio, si no en su piel, en ese sendero que tracé con mi lengua como si fuera un valle fresco entre las montañas que aun no coroné y así llegué el pozo de su ombligo, donde deposité un suave beso, uno que le prometió otro destino.
Alcé los ojos incendiados en deseo, no pedía permiso para coronar el monte de venus, no lo necesitaba, pues era mía, lo sentía cuando su piel se erizaba contra mis labios, convirtiéndome en único.

Allí despacio, colmandola de besos tibios roce su sexo, sus manos aferraron mi pelo, deseo y miedo, en sus esmeraldas. Sentí temblar sus piernas entre mis manos y un beso en la cara interna de su muslo fue mi respuesta. Quería mostrarle que nada seria rápido, que el reloj hacia tiempo se había detenido para nosotros.
Si era necesario hoy seria Skool, el lobo que persigue a la diosa Sól. La alcanzaría y le regalaría a Valeria un eclipse que alargara la noche para regalarnos mas momentos, mas tiempo.
-Du er min begynnelse og min ende. Jeg elsker valeria (eres mi principio y mi final. Te quiero valeria) -gemí con la voz ronca desde lo mas profundo de mis entrañas.





alt eller ingenting:

Min ånd, min galskap:

Obligasjonen av blod:

Gracias Lisbeth:



Höor Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 228
Puntos : 244
Reputación : 50
Fecha de inscripción : 21/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Valeria Cavey el Lun Nov 14, 2016 4:50 am

Entre sus brazos, no era esa mujer decidida y fuerte. Tenía miedo por primera vez, miedo a equivocarse. A entregarse, a darlo todo y no recibir lo mismo. Nunca se había visto en una situación parecida. Temblaba y no de frío, de dudas e inseguridades. Alguien como ella no se atrevía a abrir una puerta, en la que podría descubrir mucho más que un simple momento furtivo. Se tomaban su tiempo, un tiempo que no tuvo con ninguna otra persona.

Como si realmente le leyese la mente, él dijo su nombre y los labios carmesí, se entreabrieron, buscando los ajenos para sentir una por una , las palabras en sus labios. Sus orbes, se entrecerraron ¿verla a través de sus ojos? Le gustaría aunque en ese instante, no hacía falta pues podía leer en sus ojos algo más que deseo pero no podía saber lo que significaba. Ella nunca sintió eso que llaman amor y quería comprenderlo, sentirlo…palparlo y esa noche tendría la oportunidad de ello.

-No. No creo en la magia… aún no me mostraron lo contrario-murmuró observándole perderse por su cuerpo, estremeciéndose al contacto de su lengua. Podían haber tenido momentos de tensión, contacto pero nunca tan cercano como aquel. Rió por el mordisco, arrancándole un ronroneo, enredando sus finos dedos en el cabello oscuro y tirar de él para que no se detuviese. Suspiró largamente, susurrando su nombre entre roncos ronroneos. Se acercaba al lugar donde la delataba, no era ningún secreto que su intimidad le gritase que no se detuviese. Sonrió al tomarse su tiempo, colmándole unas atenciones que no merecía menos de él… aquel al que tanto había torturado y que sin embargo, sus orbes lo devoraban en silencio.

Las palabras en su idioma natal, volvieron a acariciar su piel , arrancándole un sonoro gemido e intentar susurrar a modo interrogante lo que significaban aquel susurro desconocido. “Jeg…elsker?”, murmuró apenas incorporándose y volver a quedar sentada, solo que esta vez fue ella quien se lanzó a sus labios de un modo necesitado, apasionado. Sus piernas le atrajeron hacia sí de la cintura, sus cuerpos volvieron a encontrarse pero esta vez…queriendo hacerse uno. Valeria separa los labios para coger aire, observarle… sigue teniendo miedo porque quizás , es lo más real que le haya ocurrido en su existencia.

-No tenemos prisa. Ni yo quiero que la tengas -sus dedos, volvieron a acariciar su rostro, mimo y ternura, al contrario de cómo lo miraban sus ojos… -Haz que haga creer en la magia… vuelve a serpentear en mi cuerpo y… consigue que quiera matarte -frunció el ceño con una sonrisa, mordiendo su labios inferior, deslizando las manos por su curtida espalda y atraerle hacia sí por el final de su espalda -No sé cómo se hace todo esto , apenas recuerdo con quien he tenido esos momentos furtivos… unos en los que los besos y las promesas no existen -

Lo hizo girar y quedar boca abajo, quería sentir cómo la miraba. Su cuerpo desnudo ante los ojos como la noche. Sus manos, buscaron las ajenas, entrelazándolas y llevarlas hasta culminar sus pechos, cerrando los ojos al sentir la caricia. Las caderas de la joven, luchaban por mantenerse quietas pero imposible…le buscaba inconscientemente y no solo eso…aquel gesto la delataría, la expondría.

Una de sus manos, la tomó para besar cada dedo, hasta morder la palma y dedicarle una traviesa sonrisa… verle bajo ella, totalmente expuesto y dispuesto a todo… le parecía aún uno de esos sueños que a ella no concedían.



Lilies, violettes:



Mon Chevalier:


Mon protecteur:



Valeria Cavey
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 126
Puntos : 142
Reputación : 43
Fecha de inscripción : 26/05/2016
Localización : Paris

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Höor Cannif el Lun Nov 14, 2016 6:50 am

Mis labios se deleitaron en su sabor, despacio, le regalé mi tiempo al ritmo de gemidos roncos que pronunciaban mi nombre como nunca antes había sonado. Su mano, aferraba mi pelo, clamando a los cielos que continuara, que no detuviera aquella placentera condena. Mi boca sonrió cómplice contra su humedad cálida, al sentirla arquear su espalda, cuando sus paredes explotaron en una corriente nerviosa que recorrió su cuerpo cediendo frente al mio, placer que erizaba su piel fundiéndose en mis orbes que contemplaban sus esmeraldas, no queriendo perderse nada.

Su boca me busco alzándose apasionada y la mía la encontró relamiendo su sabor. Jadeé con los ojos oscuros como la noche que arreciaba fuera cuando el beso se intensifico. Cuando nuestras lenguas se encendieron enredándose en un duelo a muerte mientras nuestros labios colisionaban como las olas contra el arrecife. Apasionados, salvajes necesitado.
Ella y yo, dos locos consumidos por el amor. Nada tenia que ver esto con tiempos pasados en los que la lujuria desgarraba mi voz, y que del mismo modo, al salir el sol, la despedida acompañaba a mis labios para terminar con nada, el vació de un buen rato vivido.
Hoy mis ojos contemplaban aquella mujer a la que le había entregado mi corazón. Necesidad, eso que jamas sentí por nadie, era lo que despertaba su piel contra la mía, abrigo para mis noches frías. Ella el único motivo para luchar, para sobrevivir, la luz de mi oscuro abismo, la vaina de mi espada, la paz en tiempos de guerra, eso era ella, la mujer con la que quería compartirlo todo.
-Alt -gruí contra sus labios cuando tiró de mi con las piernas enredando nuestras pieles en una sola.
Mis manos atrajeron su cintura  ardiente contra mi, las yemas de mis dedos contornearon sus caderas, sexo que pugnaba endurecido contra su vientre, sediento, hambriento.

Bocanadas de aire antes de colisionar de nuevo nuestros alientos como antesala de nuestras bocas que desesperadas marcaban el rimo de algo que se nos iba de las manos.
Hablaba del tiempo ¿existía hoy el tiempo? No, espada en mano peleé con el lobo Hati para que no alcanzara a la diosa Mani, no existía el tiempo para nosotros dos, pues la luna ya no tenia que correr dando paso a la diosa Sól.
Sonreí al escuchar sus palabras, no tenia prisa, ni yo tampoco ,solo quería amarla, demostrarle que ella desde hoy seria la única.
Sus dedos perfilaron mi rostro, mimos que hablaban de un modo contrario a nuestros ojos.
Jadeé contra su piel, excitado, perdiéndome en sus esmeraldas de nuevo que aun me mostraban miedo.
-¿matarme? -pregunté esta vez riendo con cierta complicidad -Matame Valeria si al finalizar la noche no he cumplido tus expectativas, si no hago eternas mis promesas, matame si no encuentras la magia, pues bien merecida sera esa muerte y yo mismo te ofreceré el acero para que lo hundas en mi pecho.

Gruñí contra su mandíbula arrastrando por el lienzo de su piel mis dientes mientras sus manos atraían mi espalda contra su cuerpo, piel con piel de nuevo regalándonos algo distinto, mágico, eterno.
De nuevo caí sobre las pieles, sonrisa picara en mi rostro cuando su cuerpo cubrió el mio, manos que se enlazaron de un modo diferente, caricias que mostraban que entre nosotros ya nada podría ser lo mismo. Partí el tablero con el que jugaba, pues ella no era ya mi juego, era mi verdad, mi única certeza en todo este tiempo.
Te quiero fue lo que guarde en silencio cuando sus orbes me encontraron y los miso la siguieron en una danza en la que bien queríamos vernos a través de los mil espejos.
Te necesito, fue lo siguiente que silenciaron mis labios, pues decirlo implicaba demasiado, y yo también tenia miedo.

Sus manso engarzadas como joyas a las mías serpentearon hasta sus pechos, erguidos, deseosos de morir contra las yemas de mis dedos. Ojos oscuros, voz ronca, aliento que escapaba de mis labios entreabiertos. Mi palma los tomaba despacio, deleitándome en ellos, consiguiendo con solo unos roces arrancar gemidos a su cuerpo.

Sus caderas marcaban el principio de lo nuestro, y mis manos presas de un impulso, abandonaron sus montañas para afianzar sus movimientos. Rugí cuando sentí como entraba dentro, como sus paredes me ofrecían el cobijo que había anhelado todo este tiempo.
Me alcé para tomar su boca acompasando sus lentos movimientos. Lenta tortura por la que pagaría con mi vida en cualquier momento .
Aliento que se fundió en uno cargado de deseo, golpeando nuestros húmedos labios, no había tregua contra sus trepidantes caderas que cabalgaba serpenteantes sobre mi cuerpo.
Eramos uno, contra todos los elementos. Tierra que nos sustentaba manteniéndonos en el suelo. Fuego, el de la pasión que nuestros ojos dibujaban al mirarse sinceros. Agua, el manantial de su boca, que ahora sabia seria mi única fuente y no otra. Viento el que impulsaba nuestros cuerpos en un sinfín de emociones que erizaban el bello.




alt eller ingenting:

Min ånd, min galskap:

Obligasjonen av blod:

Gracias Lisbeth:



Höor Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 228
Puntos : 244
Reputación : 50
Fecha de inscripción : 21/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Valeria Cavey el Jue Nov 17, 2016 5:54 am

Los besos, susurraban palabras que los labios eran incapaces de confesar. Besos pausados que se iban volviendo apasionados, buscando conocer el sabor de su boca, su calidez y entrar en un juego prohibido en el que ambos eran protagonistas. Traviesa, mordía su lengua y su labio inferior, entre gemidos roncos…necesitados. Las orbes verdes, se clavaron en las ajenas, haciéndole una promesa en silencio…pues las palabras para ella se las llevaba el viento. Prefería que no le prometiese nada, solo se lo demostrase y ese era el momento para descubrir muchas más cosas, ocultas en ambos. ¿Sería amor?

Una interrogante que martilleaba la cabeza de la joven. Sus sentidos, en ese instante, estaban puestos en él…como si nada ni nadie importase. Quería fundirse en su alma, abrazarla y disfrutar físicamente de aquel acto que tanto había tardado en ocurrir, acabar con esa tensión no resuelta. En el momento en el que ambas miradas se encontraron y sus dedos se entrelazaron, Valeria supo que no solo nada sería lo mismo…él le hacía experimentar cosas que jamás sintió nunca y solo quería fundirse en uno, doble placer del alma y el cuerpo.

Cerró los ojos al notar como se hacía paso en su interior, necesitaba más, mucho más y sus caderas pronto se volvieron envueltas en un baile más prohibido, incesante. Los movimientos se aceleraron a la vez que sus manos, abandonaban las ajenas para dedicarse a acariciar su espalda, tanto con las yemas como con las uñas. Uñas que clavó en la piel, al comenzar aquel baile. Echó la cabeza hacia atrás, buscando aún más placer, ofreciéndose por completo. Sus pechos reclamaban sus labios, quería atenciones que él solo podía aplacar y su cuerpo, serpenteaba sobre el ajeno cada vez más rápido, más profundo…como si el tiempo se acabase de detener en ese instante.

Los ojos esmeralda, se clavaron en él, apoyando ambas frentes, mordiendo los labios… dulce veneno del que bebió . Su boca, peligrosa, acarició la piel de su cuello con los dientes , en el que volvió a marcarlo pero con un mordisco, otro y otro más hasta su hombro. Quería comprobar , descubrirlo como amante. Le obligó a girar, quedar ella bajo él y no perder tiempo en lamer y morder su pecho. No se estaba portando bien… el acto se volvía cada vez más intenso. Su boca carmesí no dejaba de susurrar su nombre y sus manos, dibujar su espalda hasta llegar a sus nalgas y obligarle, atraerle aún más hacia sí para hacer los movimientos más profundos, gritar sobre su boca, reír de puro placer entre sus brazos.

Ambos conocieron muchos cuerpos, ahora solo tenían que hacerlo con ellos mismos. Estaban fuera de sí, el placer se iba convirtiendo en necesidad… en un acto enfermizo que no podían abandonar, querían más y ella se lo pidió en un susurro, no era suficiente…quería llegar, explotar en un clímax diferente a todos los que había experimentado.

- Hoör -se mordió los labios carmesí, rojos como la sangre, incitándole, sin soltarle de las nalgas, moviéndose a su son… era increíble como ambos cuerpos parecían encajar como dos piezas de puzzle -Quiero…más -ronroneó como una gatita insatisfecha, con ojos plagados de deseo.



Lilies, violettes:



Mon Chevalier:


Mon protecteur:



Valeria Cavey
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 126
Puntos : 142
Reputación : 43
Fecha de inscripción : 26/05/2016
Localización : Paris

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Höor Cannif el Jue Nov 17, 2016 7:32 am

Sus caderas danzaban incendiando las mías, mientras mi boca  entreabrierta mordía su labio carnoso, sin terminar de tomarla del todo.
Quería jugar, quería que esto fuera eterno y quería que estuviera tan mojada que no olvidara porque yo nunca seria uno mas, si no el único.
El único que tras este encuentro fuera capaz de hacerla gemir, pues hoy mi nombre llegaría al Valhalla escapando de sus labios entre gemidos.
Gruñí contra sus labios al sentir sus uñas rasgar mi piel, manos que se aferraron a sus caderas acompañando su ardiente movimiento. Mi virilidad se movía en su interior, deslizándose entre sus paredes empapadas de deseo. Sentía como vibraba completamente dura, introduciendose hasta le fondo, con el glande palpitando con cada meneo que me trasportaba al infierno.


Pinté con mis dientes el tortuoso camino de su mandíbula, perdiéndome en su cuello, en cada hueco, del que me apropie marcándolo con mis dientes, succionandolo hasta dejar pequeñas marcas rojas que la reclamaban para mi como nunca antes lo había hecho con otra.
Su cabeza hacia atrás, sus manos rodeando mi cuello y sus pechos pidiendo guerra frente a mis ojos, logrando que de mi garganta escapara un gutural quejido.
Mi boca torturo sus pezones, lengua contra ellos, trazando círculos que pronto acompañe de suaves mordiscos con mis dientes. Succione su piel entre roncos jadeos sin dejar ni por un momento de sentir cada uno de sus movimientos.

Sabia como hacerlo, movía las caderas trazando círculos que la estimulaban a ella, mas luego cambiaba el ritmo, sacándosela ligeramente para restregársela en la entrada, dándome un poco de calma cuando sentía que las llamas acompañaban cada uno de mis rudos movimientos.

Su boca mordió mi cuerpo, deseosa, provocativa, serpenteando, sintiéndome completamente dentro.
Tiró de mi, hasta que mi cuerpo fue su escudo de nuevo, había llegado mi momento.
Ambos reímos contra nuestros labios, cómplices, ahogando nuestros gemidos contra nuestros cuerpos.
La embestí con fuerza, entrando ahora mucho mas dentro, dejando que vertiera sus jadeos contra mis labios para acallarlos.
Mis ojos oscuros como la noche se hundieron en sus esmeraldas, esas que me decían que quería mas de todo aquello.
Promesas que no perpetuaron mis labios si no mi cuerpo con cada sacudida contra el ajeno.

Ronca mi respiración, nuestras frentes se apoyaron en una pequeña tregua que solo duraría un momento.
El necesario para oírla gruñir mi nombre pidiendo que no me detuviera, que esto solo había comenzado.
Sonreí de medio lado, los preludios habían acabado. Los dos estábamos muy excitados, casi jadeábamos de puro delirio, frenesí, ese que provocaban nuestros cuerpos que por un motivo desconocido encajaban de un modo nunca antes vivido.

Un rugido escapo de mi garganta al rodear su cintura con mi brazo para elevarla del suelo. Mi mirada estaba fuera de si ,estaba muy excitado y creo que Valeria era mas que consciente de cada reacción de mi cuerpo, de mis músculos completamente tensos y como si de una muñeca se tratara de nuevo comenzó aquella mortal danza de nuestros cuerpos que acompañaban a la cruenta batalla en la que se habían enredado nuestras bocas.

Sus piernas se engancharon a mi cintura, balanceándose agarrada de mi cuello, al tiempo que mis manos tomaban sus glúteos empalandola de arriba a bajo, sin tregua, sin descanso. Sacudidas de todo mi cuerpo, nervios que erizaban mi piel ardiendo contra la suya.
Busqué a ciegas el sustento de la pared, haciendo colisionar su espalda contra ella. Mi mano sobre las rocas, la otra acompañando la dulce condena. Gimió apoderándose de mi boca cuando la penetre con dureza, adentrándome hasta sus profundidades mas remotas. Caderas que me buscaban, incitándome a darle mas guerra. Esa mujer era el demonio y yo las profundidades de su propio infierno. Fuego y hielo en un duelo a muerte por proclamarse el vencedor de esta gesta.




alt eller ingenting:

Min ånd, min galskap:

Obligasjonen av blod:

Gracias Lisbeth:



Höor Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 228
Puntos : 244
Reputación : 50
Fecha de inscripción : 21/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Valeria Cavey el Vie Nov 18, 2016 5:12 am

El baile había comenzado lento, primeros pasos calculados… miradas que decían todo y ambos cuerpos que se buscaban entre sí, intentando traspasar al otro, tocar el alma. Necesitó ir despacio al principio, mirarle fijamente a los ojos , comprobar la forma en la que la miraba y lo que iba a significar que aquel momento pasase. Dos almas diferentes, sin nada en común aparentemente, desde el primer segundo en el que sus miradas se encontraron, saltó esa química especial, atrayente y única.

Ambos necesitaban moverse de otra manera mucho más intensa, en el que disfrutar al máximo. El hecho de volver a sentir el peso de su cuerpo y como cada músculo se contraía preso de la excitación, incitaban a Valeria a atraerle del final de su espalda con las piernas enredadas, haciendo aún más profundas las embestidas…hundiendo sus dedos en las nalgas ajenas para que no dejase de moverse y tocar el mismo abismo del placer.

Gruñó al notar como marcaba su piel, haciéndole suya de todas las maneras y dar un aviso silencioso a todo aquel que viese dichas marcas. Imposible no gemir, jadear a medida que sus caderas se volvían locas por ambas partes. Ambos no solo caerían satisfechos, también marcados por todas partes. Valeria se vengó mordiendo su boca, jadeando sobre sus labios…reír maliciosa antes de delinear el cuello del joven con los dientes y morderle con fuerza, marcándole con una herida aún mayor y visible que cualquier otra hasta el momento.

Como si leyese su mente, el impacto de las rocas, le hizo arquearse, moviendo las caderas aún siendo él el que llevase el peso de aquello . Se acababan de volver locos por el otro, Valeria no perdió el movimiento aún estando apoyada… moviéndose como una verdadera diosa , buscando aún más placer, mordiendo su barbilla sin dejar de susurrar su nombre entre gemidos. Nombre que escapó junto con un grito al sentir como su cuerpo se convulsionaba y estallaba en un intenso orgasmo. Sin cerrar os ojos, susurró su nombre infinitas veces, no perdiendo tiempo, querer sentirlo de un modo diferente… segura que a él le gustaría igualmente.

Bajó de su cintura para sin dejar de pertenecerle darse la vuelta, sus orbes lo miraron desafiantes por encima del hombro, mordiéndose los labios…traviesa y picara. Se ayudó al tomarle de las caderas, aún estando de espaldas y obligarle a moverse…terminar con aquel baile que no pudo ser más intenso, perfecto. Sentirle de aquella forma , como sus movimientos querían abarcar más, llegar a lo más alto una vez más…quería sentirlo.

Se incorporó para notar en su espalda, cada músculo mientras sus caderas se seguían moviendo con infinita tortura para el caballero. Buscó su boca, lamiendo sus labios, mordiendo éstos entre jadeos…quería volver a llegar, estaba a punto de hacerlo de nuevo con aquel baile incesante. Y lo que más deseaba era sentir como él terminaba estallando en su interior, acabando con aquella tensión.

Sonrió, con los labios carmesí entre abiertos… sin dejar ni un segundo que el baile se detuviese.



Lilies, violettes:



Mon Chevalier:


Mon protecteur:



Valeria Cavey
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 126
Puntos : 142
Reputación : 43
Fecha de inscripción : 26/05/2016
Localización : Paris

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Höor Cannif el Vie Nov 18, 2016 9:18 am

Sus labios pronunciaban mi nombre entre roncos jadeos que morían en mi boca. Mi lengua recorrió su humedad trazando senderos que ahora reconocía y reclamaba como míos.
Las marcas de su piel eran sentencia de mis labios que ahora recorría con mis dedos, que ágiles las devoraban alzando su mentón para arrastrar mis dientes por ellas mordiéndolas de nuevo.
Quería que todo aquel que la viera, fuera capaz de entender que me pertenecía. Si, estaba celoso, del viento, del agua y hasta de sus sabanas. ¿Enfermo? Posiblemente, de pasión y de amor a partes iguales.
Sus caderas incendiaban mi virilidad al ritmo de una ardiente melodía que con cada golpe de tambor se incrementaba llevándonos al mismo infierno.
Estaba tan excitado que hacia tiempo había perdido la cordura, estaba tan cerca de correrme en su interior, que su nombre era elevado al cielo contra su piel una y otra vez.

Un grito ahogado marco el principio del cambio, sonreí complacido cuando sus uñas rasgaron mi piel y sus piernas temblaron por el orgasmo debilitadas contra mi cintura.
Una pequeña tregua que tomaban nuestros cuerpos, mas por ende no nuestros labios que de nuevo colisionaban acortando distancias, dibujándose con la lengua cada trazo, cada forma. Se necesitaban, eso quedaba claro por como se tomaban, bebiendo uno del otro hasta saciar sus ganas.

Su mirada picara puso fin a la tregua. Su cuerpo se giro mirando a la pared donde posó sus manos enredándose a la mía, me regalo sus nalgas para que desde atrás la tomara.
Gruñí adentrándome en su interior con un feroz movimiento de caderas, de nuevo sus paredes se dilataron acogiendo a mi glande que mojado se abría camino vibrando entre estas.
Jadeé con fuerza con cada embestida, abandonando el sustento de la pared, para atraer el rostro de Valeria contra el mio.
Alientos que se fundían frente a nuestras bocas que insaciables se devoraban enredando nuestras lenguas.

Quería ver su cara cuando de nuevo el éxtasis la invadiera, sentir su boca gemir sedienta contra mi legua. Estaba tan cerca que mis jadeos se trasformaban en rugidos, cerré los ojos un momento contra su frente, sintiendo como la empalaba hasta lo mas profundo.
Un último gruñido cuando mi virilidad explotó en su interior sacudiéndose al completo, llenándola de mi.
Últimos coletazos mientras aun empujaba hacia dentro y mi mano buscaba el sustento de la pared, para sujetar nuestros cuerpos.
Tome con mi otra mano su cintura, su cuerpo temblaba, sus piernas apenas la sustentaban y eso me hizo sonreír completamente saciado.
-¿Es necesario que saque la daga de mi cinto? -pregunté contra su espalda antes de colmarla de besos y caricias con mis labios.
Le había prometido que yo mismo le ofrecería el acero con el que podría matarme si al final de la noche esto no era magia. Siempre cumplía mi palabra.

De nuevo ambos nos convertimos en cómplices de nuestras bromas, de nuestras miradas y a su vez dueños de nuestros silencios.
Era la primera vez que hacia el amor, un sentimiento extraño invadía mi cuerpo, ese que ahora, lejos de pedirme que tomara mi ropa y me largara, suplicaba que la noche perdurara.

Permanecí en su interior sin aflojar el abrazo, ofreciéndole mi sustento, espada y escudo que le regale al inicio de la noche y que ahora proclamaba como suyos.
Finalmente la tome entre mis brazos alzándola en el aire, risas que de nuevo se fundieron antes de caer ambos con suavidad sobre mis pieles.
-No quiero que esto acabé -susurré contra sus labios tirando por encima las pieles que nos cubrían a ambos.













alt eller ingenting:

Min ånd, min galskap:

Obligasjonen av blod:

Gracias Lisbeth:



Höor Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 228
Puntos : 244
Reputación : 50
Fecha de inscripción : 21/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Valeria Cavey el Sáb Nov 19, 2016 6:04 pm

La risa cómplice, escapó de sus labios, entre gemidos al notar cómo marcaba su piel. La imitaba, ambos señalaban al mundo a quiénes pertenecían aunque ella negase que no fuese alguien que apareció por casualidad para poner su mundo patas arriba. Sentía como nunca antes, el deseo se había apoderado de ambos y ya no había vuelta atrás.

Los dos se habían perdido en el otro, como dos almas inquietas, incapaces de conformarse con solo unas migajas, lo querían todo y esa noche iban a tomarlo. El baile de sus cuerpos, el de Valeria se amoldaba a la perfección, vibrando como un cascabel…buscando el placer extremo , pidiendo más hasta terminar volviéndose locos los dos. Se había entregado a él, sin pensar en las consecuencias que aquello conllevaba pues para ambos el simple hecho de tan solo rozarse, acariciarse y fundir sus labios en besos interminables… era nuevo para ellos.

Necesitaban saciar aquella maldita obsesión y deseo, terminar en un abrazo de lujuria y un vaivén infinito que les haría experimentar sensaciones nunca vividas con otras personas. Fue dulce a la par que intenso. Notar su aliento en su cuello, sus gemidos y jadeos acariciar su piel. Ambos cuerpos perlados de sudor se fundieron en uno. La lluvia de fondo junto con la respiración desbocada de ambos, dedicaban una melodía infinita… para los dos, en esa velada que fue más que una cena…un descubrimiento.

Echó hacia atrás la cabeza, apoyando la nuca en uno de sus hombros… buscando su boca para solo rozarla, susurrar su nombre y no dejar que aún abandonase su cuerpo. Quería sentir un poco más aquella sensación, como si a alguna vez le importase a alguien. Había perdido la cuenta la de veces que susurró su nombre, sintiéndose pequeña entre sus brazos, vulnerable. Como si una parte de ella le hubiese abandonado.

Ojos esmeralda que buscaron los ajenos, riendo aún de forma entrecortada… ¿qué acababa de decir? Negó con la cabeza, mirándola fijamente a los ojos sin decir absolutamente nada, tampoco hizo falta. Se estremeció al sentir esos besos fugaces, innecesarios en otras ocasiones pero esta vez, necesitaban seguir aquel ritual… como si ya se hubiese hecho algo habitual entre los dos.

- Nada es para siempre, Hoör. Solo puedo prometerte que no olvidaré la noche en la que me engañaste…sí, lo has hecho, veníamos a cenar y sin embargo… -rió contra sus labios, el hecho de que siguiese lloviendo…oyéndose de fondo y ambos bajo las pieles, frente al otro… una escena muy diferente -Al final el baile se nos ha ido de las manos… despacio, lento, suave… sin perder un ápice de tu mirada, como nuestros cuerpos se mueven…buscando más. Es extraño ¿no? que dos almas rebeldes hablen de ir despacio cuando acabamos de perder la cabeza -cerró los ojos, quizás estuviese hablando de más pero era cierto, como le dijo a su amiga… alguien que te importaba, te trataba como lo más preciado… o al menos eso creía -¿Por qué no quieres que todo esto acabe, Hoör? -preguntó en un susurro, uno plagado de completa curiosidad.



Lilies, violettes:



Mon Chevalier:


Mon protecteur:



Valeria Cavey
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 126
Puntos : 142
Reputación : 43
Fecha de inscripción : 26/05/2016
Localización : Paris

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Höor Cannif el Dom Nov 20, 2016 3:44 am

Allí frente a frente, con los ojos engarzados en los del otro no existieron promesas ¿para que? Acaso mis actos no habían sido la mayor declaración de amor e intenciones que jamas di a nadie.
Sus palabras acariciaban mi boca lentas, sosegadas.
Un nada es para siempre que se hundió en mi pecho como lo hubiera hecho el filo de mi daga. Era obvio que la dama no necesitaba mi acero para hacerme pagar la ausencia de magia.
De echo, la hubiera creído si sus ojos no me hubieran gritado lo contrario.
Sonreí de medio lado dejándola hablar, observando a aquella mujer que aquella noche me había robado demasiado.
Hablaba de que la había engañado, mas lo haría mil veces si este era el resultado.

Me callé demasiadas cosas, mas mis manos rugían contra su piel entre caricias mudas mis sentimientos mas preciados.
Puede que no todo sea para siempre, mas esto por ende estaba condenado a ser esa excepción que marcaba la regla.
Yo creía en la magia desde que sus esmeraldas se cruzaron con las mías aquella mañana en la que una partida de ajedrez se había trasformado en todo, aunque ella se esforzara en hacerme creer que tras aquella noche, quedaría en nada.

No tardo en llegar la pregunta que forzaba a romper mi silencio y con este acto regresaron mis miedos.
Decir la verdad me condenaba frente a sus ojos, mentirle era algo que tampoco podía permitirme.
-No quiero que acabe esto porque necesito seguir sintiendo tu piel incendiando la mía, porque tras esta noche nada para mi será lo mismo.
Una verdad, que silenciaba otras, mas era lo mas sincero que mi orgullo podía confesarle sin derribar del todo los pocos escudos que mi brazo aun lograba sustentar frente a ella.
Como decirle que me había desarmado, que me haba enamorado y que la necesitaba de un modo que ni tan siquiera era capaz de comprender.
No estaba preparado para amar, no al menos de este modo, y pronto pagaría las consecuencias de enamorarme en el infierno de un demonio.

Posé mi frente contra la suya, dejando que nuestras respiraciones se sosegaran si es que eso frente a Valeria era posible.
Necesitaba mas, no solo pasar allí el resto de la noche, si no una vida.
Suplicaba a Thor que siguiera lanzando truenos para que la tormenta no cesara y así poder disfrutar mas de el roce desnudo de su piel, que aun me incendiaba, elevando de nuevo mis ganas.
No le pediría que se quedara, mas por supuesto que lo deseaba, tampoco le pediría que me amara..el amor es libertad y yo iba a dejarla volar aunque la dirección nos separara.








alt eller ingenting:

Min ånd, min galskap:

Obligasjonen av blod:

Gracias Lisbeth:



Höor Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 228
Puntos : 244
Reputación : 50
Fecha de inscripción : 21/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Valeria Cavey el Mar Nov 22, 2016 2:09 pm

Emociones y sentimientos, la tenían totalmente abrumada. Se había entregado a él, terminando con aquella tortura física pero no la mental. Quería creerle y por ende dejarse llevar pero ella no era así, no cuando no podía dejar que las sensaciones la hiciesen vulnerable. Alguien que en toda su vida había estado a la sombra de aquel hombre cruel y despiadado, ni una simple caricia cariñosa, ni beso de buenas noches… fue criada en aquel ambiente frío en un lugar inhóspito. ¿Cómo iba a asegurar que sus propios sentimientos eran verdaderos si no sabía ni como expresarlos?

“Tras esta noche nada será lo mismo”

Cuanta verdad en aquella frase a la que dedicó una breve sonrisa sincera, estaba de acuerdo… sus ojos esmeralda se lo susurraron en silencio. Sonreía de verdad, no era una simple fachada o simplemente por juego. Ver aquella expresión en la mirada ajena, fascinación , adoración y algo más que quería esquivar… si se había enamorado de ella, ambos tenían un serio problema. Siempre había sido muy temperamental, decidida y tajante para desechar a un lado lo que le terminaría haciendo frágil pero este caso era diferente, porque no sabía cómo reaccionar y en cierto modo, sintió como le fallaba…le estaba decepcionando. Él esperaba más.

-Es que ya nada será lo mismo -aseguró, dejando escapar un suspiro, sintiendo aquella agradable sensación desconocida. Salir huyendo no estaba en su mente… sí el cerrar los ojos, acurrucarse y dormir hasta el alba. ¿Qué querría él? qué ilusa, cuando se lo había gritado a pleno pulmón y ella, se le había quedado mirando como si fuese un lunático…o eso pensaba él, la realidad era una muy diferente.

Suspiró contra sus labios, observándole en silencio, podía enamorarse de él y hacerle daño igualmente. Ambas opciones eran un veneno que le empezó a quemar la piel como si fuese una especie de fuego interno. Quería decirle muchas cosas pero ¿y si volvía a equivocarse? Si terminaba haciéndose ilusiones como cualquier jovencita ilusa no iba a acabar bien, ningún hombre le había importado tanto…al menos tanto para que no le abandonase, temiese cerrar los párpados para que al amanecer se hubiese marchado.

-Quédate -fue ella quien fue más valiente de los dos y terminó suspirando largamente, cerrando los ojos… rezando mentalmente para que en sus orbes no hubiese vislumbrado que estaba totalmente muerta de miedo por lo que comenzaba a sentir.

Valeria…necesitaba tiempo, un tiempo que quizás él no estaba dispuesto a esperar.



Lilies, violettes:



Mon Chevalier:


Mon protecteur:



Valeria Cavey
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 126
Puntos : 142
Reputación : 43
Fecha de inscripción : 26/05/2016
Localización : Paris

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Höor Cannif el Mar Nov 22, 2016 3:17 pm

Palabras tan ciertas y verdaderas que nuestros ojos temblaron de miedo frente a ellas “nada volverá a ser lo mismo”
En mi caso porque nunca había sentido aquello, no solo porque su piel me incendiaba, porque tocarla abrasaba, porque respirar su aliento me daba sustento y porque besar sus labios era creer en la magia si no porque ahora solo quería permanecer a su lado. Sin mas, sin segundas intenciones, solo eso, rodearla con mi brazo, un gesto tan pequeño y que para mi significaba tanto que me aterrorizaban mis propios deseos.

Su cuerpo contra el mio ,su corazón contra mi pecho, solo eso, abrazarla, fundirnos en uno. La cobarde, fue la valiente en esa ocasión y en mis labios se dibujo la incredibilidad mas absoluta.
Un quédate que desquebrajo mis entrañas de un modo en el que nunca volvería a verla del mismo modo.
Ella venció al guerrero sin espada ni escudo, solo con una palabra que bajo de golpe todas mis murallas alzando la bandera blanca.

Mis brazos la rodearon en un tibio silencio, cuerpos desnudos que ya habían encajado en la guerra y ahora parecían hacerlo de un modo único en la paz. Pieles que acariciaban nuestros cuerpos dotándolos no solo de calor si no de libertad.
Sus labios presionando mi cuello, relatando en silencio cada herida que sus dientes habían dibujado en le lienzo de mi piel y que hoy me convertían en suyo, mas del mismo modo ella era mía, o así yo la sentía.

Sus ojos me miraban de forma intensa, esos que aun no me conocían, mas que si lo hicieran descubrirían la verdad de todo esto ,que estaba enamorado ya, que nada podría protegerme de este sentimiento que se afianzaba en mi pecho con cada bocanada de aire.
De nuevo guarde silencio porque confesar esa verdad implicaba demasiado para los dos, mantuve en mi garganta lo que por ende gritaban mis ojos, un te quiero que dibujaba con mis dedos en mi idioma contra su piel.

-Quédate conmigo -susurré -seré tu guardián, mas quédate esta noche, no me dejes ir.
No se daba cuenta de que mi cuerpo estaba hecho para calentar le suyo, que nuestros ojos se miraban como si fuéramos lo único y que esa tormenta que al inicio de la noche la aterraba, ahora solo era un susurro que nos acunaba con su murmullo.

Como buen norteño, siempre fui un hombre frio, por eso ahora necesitaba que me sostuviera, que no me dejara caer, que bajados mis escudos, su corazón se mantuviera contra mi pecho.
Conocí la lujuria, la pasión, pobre guerrero que nunca conoció el amor, ahora herido de muerte me sentía frente a ella, supongo que por eso suplicaba que no dejara de mirarme de ese modo, pues de hacerlo me perdería para siempre.
Acuné su cuerpo entre mis brazos, como si ella fuera algo tan valioso que pudiera quebrase frente a mis ojos, iba a mantenerla cerca hasta que se diera por vencida, hasta que entendiera lo mismo que yo veía. Una sonrisa en mis labios mientras mis ojos se cerraban, cansado, saciado y enamorado.






alt eller ingenting:

Min ånd, min galskap:

Obligasjonen av blod:

Gracias Lisbeth:



Höor Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 228
Puntos : 244
Reputación : 50
Fecha de inscripción : 21/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Demonen av min helvete [Valeria Cavey] [+18]

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 4:46 am


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.