Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP


SALOMÉ AMERIS

MODERADORA

ENVIAR MP
RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA VAGGÖ

MODERADORA

ENVIAR MP
LOREENA MCKENNITT

MODERADORA

ENVIAR MP

CLIMA ÚLTIMO ACTO - PARTICIPAN CIRO, FAUSTO Y ÉLINE RIMBAUD. EL CONEJO DE LOS SEIS - PARTICIPAN HANIA DOE Y HÉCTOR LEBEAU-FORTIER. EL RASTRILLO Y LA PALA - PARTICIPAN DAMON LANDVIK Y BRIANNA DE MONTREIL ENCHAINED SOULS - PARTICIPAN ELORA PAINE, LEIF PAINE, KETHYR PAINE, REYDEK PAINE, XARYNE AKERMAN, STEIN AKERMAN, AVELINE BLACKMORE, AXEL BLACKMORE Y ALETHEIA BRUTUS.



Espacios libres: 08/60
Afiliaciones élite abiertas
Última limpieza: 17/01/17


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com




La soledad es un problema sin solución (Hathor Aranki)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

La soledad es un problema sin solución (Hathor Aranki)

Mensaje por Ivasmila Pekkus el Sáb Ene 21, 2017 8:08 pm

Aprendía rápido, esa era su única virtud.
Ivasmila solía llegar temprano para poder observar a sus compañeras prepararse, quería copiarlas en todo. Además, ¿qué otra cosa podía hacer?

Se había mudado a París para ser libre y no para limpiar la casita y la herrería de su hermano mayor. Claro que Ladislav no se lo pedía pero, aún así, ella sentía que era lo que debía hacer y eso, esa obligación autoimpuesta, le molestaba de sí misma.

Había llegado dos horas antes de lo previsto y, como no había allí ninguna compañera con más experiencia de la que aprender, Iva se acercó a las dos mujeres sexagenarias que cosían los trajes llamativos y lustraban los zapatos de las bailarinas.
Hablaban en francés –un idioma que Iva manejaba con cierta dificultad-, pero tenían un marcado acento que ella no sabía identificar. Lo conocía, Ivasmila solía oír voces en su mente que le gritaban y en ocasiones usaban esa lengua, pero ella no sabía de qué país provenía.

-Buenas tardes –saludó y se sentó en un rincón, cerca de ellas, para observarlas.

-Buonasera, cara –saludó la más corpulenta, con una sonrisa amable.

La otra no se molestó en mirarla.

“Buonasera”, repitió Iva para sí. ¿Qué significaba? Era un saludo, eso era evidente… Le preguntaría a su hermano, él siempre sabía todo.

-¿Qué hacen? –les preguntó.

-Arreglamos los trajes, la estúpida de Inka rajó su falda y no nos dio el aviso –se quejó la misma que la había saludado-. ¿No es temprano? ¿Qué haces aquí…? –hizo una pausa esperando que la joven le dijese su nombre.

-Ivasmila.

-Es temprano, Ivasmila.

-No tengo nada mejor que hacer. Me gusta bailar.

-Sí, bailar –murmuró la otra, aún sin mirarla, y siguió lustrando los zapatitos.

-Oh, Isola, ¡no empieces con eso! ¡La niña no te ha dicho nada malo!

-Me gusta bailar –repitió Iva porque no sabía en qué se había equivocado.

-A los hombres les va a gustar bailar a su modo sobre ti –le aseguró la mujer y por primera vez la miró-, y disfrutarás del dinero que te den a cambio. Serás como todas –se hizo la señal de la cruz sobre el rostro-. Pareces demasiado pequeña, tal vez aún no lo sepas…

-Sé muchas cosas –aseguró-. Estuve casada –dijo como si eso demostrara que conocía como se manejaba el mundo.

-¿Sí?

-Sí y lo maté. Permiso –pidió y se puso en pie.

Ivasmila corrió por los pasillos del Cabaret de París, buscando un refugio. Un lugar solitario donde pudiera llorar sin interrupciones.

“¿Por qué les hablé sobre eso? ¿Por qué siempre pienso en el cerdo de Dinko?”

Halló un hueco debajo de una de las escaleras y se escondió allí, haciéndose pequeña. Llevó las rodillas a su pecho y escondió en ellas el rostro para poder llorar.

¿Por qué lo hacía? ¿Qué le dolía?
La soledad. Ivasmila Pekkus estaba en una ciudad rebosante de vida, de energía, de libertad… Aún así, se sentía muy sola.




And in the middle of my chaos... There was you!
avatar
Ivasmila Pekkus
Humano Clase Media
Humano Clase Media

Mensajes : 23
Puntos : 22
Reputación : 9
Fecha de inscripción : 08/12/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La soledad es un problema sin solución (Hathor Aranki)

Mensaje por Hathor Aranki el Miér Feb 15, 2017 10:45 am

Me gustaba visitar el cabaret de vez en cuando. Era una buena forma de conocer a hombres y mujeres que se dejaban embaucar con cuatro caricias tontas. Me servían como alimento, diversión o como formas de conseguir información. Esa noche no parecía nada diferente. Entré antes de que todo empezara, sentándome en la barra y pidiendo un vaso de absenta.

Todo estaba vacío, tan solo unos hombres que habían venido a beber antes de que la función empezara se encontraban en aquel salón. Sus comentarios sobre las chicas me repugnaban, hablando de ellas como si fuesen objetos que utilizan una vez y luego tiran. No era que las defendiera, pero alguien como ellos no tenían ningún tipo de derecho a comentar cuán bajo habían caído otras personas cuando ellos eran la escoria de la sociedad. Con un carraspeo de garganta, llamé la atención de los dos hombres. - Buenas noches, caballeros. - dije mientras me acercaba a ellos con una sonrisa perfecta en los labios. Me situé entre ellos, pasando mis finos brazos por sus hombros. - ¿Les gustaría acompañarme a un sitio más... privado? - observé como ambos sonreía, entusiasmados por mi propuesta.

Empezaron a seguirme a través de los pasillos del cabaret, vacíos. Busqué rápidamente una sala vacía, con la puerta cerrada y que pareciera desocupada. Cuando la encontré, entré con aquellos dos desgraciados. Uno de ellos me empujó contra la pared, provocando que riera fuertemente. Su cara se acercaba a la mía cuando freno en seco, con el rostro descompuesto. En mi mano sujetaba su corazón, palpitante. Su cuerpo cayó al suelo a los segundos, mientras que su amigo, intentó huir. Antes de que llegara a la puerta, le agarré del cuello y le obligue a mirarme. - ¿Qué pasa? ¿No te gusto? - y en un segundo, clave mis colmillos en su cuello, bebiendo hasta la última gota de su sangre. Dejé caer su cuerpo en el suelo, limpiando los restos de sangre con sus ropajes, cuando salí de la sala y escuché un llanto. Entrecerré los ojos, acercándome a la pequeña chica que se encontraba abrazada a sus piernas. Sus sentimientos agitaron mi interior, haciéndome sentir su dolor y su rabia. - ¿Qué te ocurre, pequeña? - pregunté mientras agarraba su mentón de forma delicada y la obligaba a mirarme, chocando contra unos profundos ojos azules. Algo en ella me conmovía, recordándome a mi misma y haciéndome sentir algo... humano.



just doing my stuff:

avatar
Hathor Aranki
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 37
Puntos : 18
Reputación : 2
Fecha de inscripción : 06/02/2017
Localización : París

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La soledad es un problema sin solución (Hathor Aranki)

Mensaje por Ivasmila Pekkus el Jue Feb 16, 2017 1:17 am

La angustia había anidado en su pecho hacía tiempo pero, tras esa extraña charla con las mujeres de vestuario, Ivasmila se había sentido completamente… ¿completamente qué? Ni siquiera podía definirlo… Sencillamente había roto en llanto en el peor sitio de la ciudad: su trabajo.
Tenía que recomponerse o podía estropearlo todo, podría verla el dueño, o alguna de sus compañeras lo que sería peor pues le irían a él con el cuento, y ella acabaría sin trabajo, volviéndose completamente dependiente de su hermano mayor. ¿Era eso lo que quería? No, claro que no, pero definitivamente esa noche no podría salir al escenario. No estaba para bailes sensuales porque a penas podía controlar su cuerpo.
Respiró hondo para volver a encontrar tranquilidad, lo hizo una, dos, tres veces, pero no funcionó. Nada funcionaba ya… Sus lágrimas continuaban brotando, los espasmos en su pecho se habían acrecentado.

Buonasera, cara. Estás loca, Ivasmila… Loca, sí, loca. ¿Por la tarde? En el Cabaret de París… se soluciona con un cuchillo… como pudo... ¿Se casarán? Qué ironía...

Oh, no. Las voces otra vez, siempre diciendo cosas sin sentido. ¡Iba a volverse loca! Iva quería salir de allí, escapar lejos… Pero no podía moverse, la angustia la paralizaba.

De pronto, sin que supiera bien de dónde había surgido, una mujer se inclinó junto a ella y le susurró con la voz más dulce que Ivasmila había oído en toda París. Ella le tomó el rostro con cariño y genuina preocupación, preguntándole qué le ocurría.


“No sabría como explicarlo”, pensó y, sin detenerse a analizar si era correcto o no, se lanzó a abrazarla.

¡Hacía tanto tiempo que nadie se preocupaba por ella! Allí, en su trabajo, la mayoría optaba por ignorarla. Solo era la pequeña prusiana que hablaba francés con marcado acento. Ni siquiera conocían su nombre.
Ivasmila abrazó a la desconocida -sin pensar en si la mujer se enojaría o no ante su reacción impulsiva- y, descaradamente, le rogó entre susurros:


-Quiero irme de aquí. Ayúdeme, por favor. No quiero bailar hoy.




And in the middle of my chaos... There was you!
avatar
Ivasmila Pekkus
Humano Clase Media
Humano Clase Media

Mensajes : 23
Puntos : 22
Reputación : 9
Fecha de inscripción : 08/12/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La soledad es un problema sin solución (Hathor Aranki)

Mensaje por Hathor Aranki el Jue Feb 16, 2017 1:50 pm

El acto de la joven me pilló por sorpresa. Se había lanzado a mis brazos sin ni siquiera conocerme, pero algo en mi interior me hizo quedarme inmóvil, dejando que la pequeña se abrazara a mi y apretara con fuerza. Tardé unos segundos en devolverle el gesto. Después de tantos años, alguien se atrevía a abrazarme. Me sorprendió que aquella pequeña y frágil criatura no se sintiera amenazada por mi. Sin pensarlo mucho, acaricie su melena rubia, intentando tranquilizarla. - Tranquila, pequeña. Yo me encargaré de que hoy no bailes. - mi voz acarició su oído, mientras seguía entre mis brazos. - Si tus lágrimas son por algún hombre, déjame decirte que ninguno merece tus lágrimas, pues una diosa no llora por sus súbditos, mi niña. - la separé de mi para poder contemplar su rostro. La inocencia, la dulzura... su rostro podría ser equiparado al de un ángel. Recogí una de sus lágrimas con mi pulgar, para después introducirme el dedo en la boca y lamer su lágrima. - Yo a los hombres me los como. - una sonrisa se presentó en mis labios, mostrando mi perfecta dentadura. Levantándome, hice una reverencia a modo de presentación. - Me llamo Hathor Aranki. ¿Cuál es tu nombre? - ofrecí mi mano, para llevarla hasta el bar dónde minutos antes me encontraba.

Nos sentamos en una mesa alejada de los ojos curiosos. Quería conocer más a esa chica. Era demasiado joven para estar tan rota. Dando un sorbo a mi vaso de absenta, la miré a los ojos directamente. - ¿Hace mucho que trabajas aquí? Nunca te había visto. - por el rabillo del ojo vi como el cabaret se empezaba a llenar. Hombres se amontonaban en la barra del bar, y otro montón en las filas cercanas al escenario.

Cambié el cruce de piernas, dejando la copa sobre la mesa. Con una sonrisa dulce, miré a Ivasmila. - Algo me dice que no eres tan inocente como pareces, pequeña. Dime. ¿Cuales son tus pecados?



just doing my stuff:

avatar
Hathor Aranki
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 37
Puntos : 18
Reputación : 2
Fecha de inscripción : 06/02/2017
Localización : París

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La soledad es un problema sin solución (Hathor Aranki)

Mensaje por Ivasmila Pekkus el Jue Feb 16, 2017 7:17 pm

La seguridad que aquella desconocida le dio la tranquilizó y contribuyó para que su llanto, antes profuso, poco a poco cesara. La mujer tomó una lágrima de Iva y se adueñó de ella, ese gesto –aunque algo inusual- le embargó el pecho de una tibieza que nunca había sentido.

Cuando ella se levantó, Ivasmila la imitó y descubrió que la desconocida era más alta y mucho más elegante y refinada que ella. Se presentó como Hathor Aranki y quiso saber su nombre.


-Soy Ivasmila Pekkus –le dijo y se pasó las manos por el rostro, de seguro estaba horrible con los ojos hinchados y las mejillas enrojecidas-, algunos me dicen Iva.

Hathor le extendió la mano e Ivasmila la tomó. Se dejó guiar hacia el otro lado del Cabaret, ese al que ella no tenía permitido ir.
Quiso detener a la mujer para decirle que si su jefe la veía merodeando por allí, en lugar de estar preparándose para su número de baile, se encontraría en problemas. Pero no pudo. No pudo abrir su boca para decir nada, simplemente se dejaba guiar por la señora Aranki pues su seguridad le quitaba todo temor.

Se sentaron y rápidamente le sirvieron una bebida a la mujer. Ivasmila no quería tomar nada, el alcohol le hacía perder el control. Si llegase a tomar no podría volver por sus medios a la casa de su hermano, en las cercanías del puerto.


-Hace muy poco –le respondió cuando ella le preguntó hacía cuanto tiempo trabajaba allí. Le dio vergüenza comentarlo, temía que pensara mal de ella al saber que trabajaba hacía tan poco y que, aún así, quería escaparse de su labor esa noche. De igual modo dijo la verdad-: Solo llevo una semana y media aquí, en el Cabaret. Me gusta bailar y el dueño ha dicho que lo hago bien –le sonrió, pero era una sonrisa triste.

“¿Cuáles son mis pecados?”, pensó repitiendo la pregunta que Hathor le había lanzado. Casi de manera inconsciente, Ivasmila se tocó la pequeña cruz que colgaba de su cuello. Recuerdo de su difunta madre.

-Le mentí a mi padre y a mis hermanos –le confesó, como si se tratase de un sacerdote-, solo mi hermano Alec sabe la verdad de lo que ocurrió…
Se detuvo antes de revelar más y miró a aquella mujer a los ojos. ¿Podría confiar en ella? También había matado a Dinko, su esposo. Pero le daba miedo reconocer aquello frente a la dama. Ya sabía que Dios la castigaría por eso, no quería alejar a la única persona a la que parecía importarle. Ivasmila sabía que la gente de bien elegía alejarse de los asesinos.




And in the middle of my chaos... There was you!
avatar
Ivasmila Pekkus
Humano Clase Media
Humano Clase Media

Mensajes : 23
Puntos : 22
Reputación : 9
Fecha de inscripción : 08/12/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La soledad es un problema sin solución (Hathor Aranki)

Mensaje por Hathor Aranki el Dom Mayo 07, 2017 9:57 am

La escuchaba con atención, como si todo lo que había vivido fuera lo más importante para mi. Y en el fondo, en ese momento lo era. Su dolor me parecía algo asombroso, casi mágico, y eso no hacía más que querer acercarme más a esa joven. La escuché, la escuché pero a pesar de eso sabía que algo guardaba. Nadie vivía tantos años sin aprender a ver cuando le estaban mintiendo o ocultando algo. Sin embargo, no quise presionarla. Miré la copa delante de mis ojos y bebí un trago, sin notar el fuerte sabor de aquella bebida.
- Todos tenemos secretos, Ivasmila. - dije mientras volvía a mirarla a ella. Me acerqué con cuidado a su lado, posando mi mano sobre su pierna. - Algunos mayores que otros, pero secretos al fin y al cabo. Está bien guardarlos, a veces es lo mejor, pero siempre va bien compartir tu dolor con alguien. - me aparté un poco de ella, quitando la mano de su pierna y volviendo a dejarla sobre la mesa.

Observaba como más y más hombres llegaban a la sala, observando con atención a las chicas que bailaban. De repente, una voz grave se hizo escuchar en nuestra pequeña sala privada. Un hombre apartó la cortina que separaba el espacio donde estábamos del salón con poca delicadeza, haciéndose paso y mirando a la joven a mi lado.
- ¡Se supone que debes estar bailando! ¡No charlando con los clientes! - empezó a gritar a Ivasmila. - Encima con una mujer... ¡Vamos, deja de hacer amigas y vuelve al trabajo! - volvió a gritar. Enarqué una ceja al escucharle. Puse mi mano sobre el hombro de Ivasmila cuando se iba a levantar, impidiendo que lo hiciera.
- Venga, Ivasmila y yo lo estamos pasando bien... - mi voz sonó seductora, debido al uso de mi poder de seducción. Me levanté y me acerqué al hombre, acariciando su pecho por encima del traje. - ¿Seguro que quiere dejarme insatisfecha con sus chicas? - sonreí dulcemente, mientras daba unos pasos hacia atrás y me sentaba junto a Ivasmila, apoyando mi cabeza en su hombro y jugueteando con su pelo.
El hombre se quedó quieto, mirando la escena perplejo. Bufé. Odiaba a los humanos por su sencillez pero este era de todos el más inútil y sencillo que había visto hasta ahora. Dejé una bolsa de monedas encima de la mesa y la tiré hacia el. - Considere el sueldo de esta noche pagado para ella. Ahora, lárguese mientras se lo permito. - dije sin moverme de mi sitio, siguiendo apoyada en el hombro de Ivasmila mientras que el hombre cogía la bolsa de dinero y se marchaba de ahí, cerrando las cortinas de nuevo.

Miré a la joven con una sonrisa. - Ves. Nadie va a hacerte daño mientras yo este aquí.



just doing my stuff:

avatar
Hathor Aranki
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 37
Puntos : 18
Reputación : 2
Fecha de inscripción : 06/02/2017
Localización : París

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La soledad es un problema sin solución (Hathor Aranki)

Mensaje por Ivasmila Pekkus el Miér Mayo 10, 2017 6:55 pm

Ivasmila suspiró y no pudo evitar tener sentimientos encontrados mientras atestiguaba aquella escena. ¿Quién era esa mujer que no le temía a los hombres y los enfrentaba como si tal cosa? Más aún, ¿quien era esa mujer a la que todos obedecían de inmediato y sin contrariar demasiado? ¿Por qué alguien tan especial querría ser amiga de ella?

Cuando su jefe las dejó nuevamente a solas –llevándose la bolsita de dinero con él, pero sin reprimir una mirada de odio hacia su empleada que intentaba hacerse invisible en su lugar sin lograrlo-, Ivasmila se pegó a Hathor y girándose hacia ella le preguntó, un tanto insegura:


-¿Quien eres? Eres alguien importante, eso es evidente, Hathor... ¿Por qué él te obedeció sin decir más? -no se dio cuenta de que había comenzado a tutearla, como si tuviesen confianza.

En realidad quería prometerle que le devolvería ese dinero que había gastado, pues no tenía por qué pagar para ser su amiga… No era necesario que perdiera sus francos. Pero no pudo hablar más… Su mirada era tan segura que podía llegar a asustar, ahora que estaban tan cercanas Ivasmila lo notaba, pero ella no le tenía miedo, se sentía segura junto a ella… sí temía que Hathor se pusiera en peligro por querer ayudarla, corrían rumores acerca de la crueldad de Pierre… decían que era un hombre vengativo y que odiaba a los perezosos que se ausentaban de sus puestos.


-Él no es un buen hombre, en realidad muy pocos hombres son buenos –meditó en voz alta-. Dicen que es malvado y que una vez mató a una de las chicas son sus propias manos –lo dijo en tono de confidencia, pues temía ser oída, y abriendo sus ojos claros en evidente señal de alerta.

En realidad, Ivasmila no sabía si eso era cierto o no -hacía muy poco que trabajaba en el lugar y no lo conocía tan bien-, pero debía advertir a la mujer ante la duda… Tal vez debía irse ya a la casa, antes de que él volviera, porque si su nueva amiga se marchaba antes y la dejaba sola allí de seguro le caería una buena reprimenda. Pero no quería irse… quería seguir hablando con Hathor.


“No, dice que nada malo pasará si estoy con ella. Debo creerle”, pensó para tranquilizarse.

Se arrepintió de no haber aceptado una copa, cualquier bebida fuerte la ayudaría a relajarse y en esos momentos lo necesitaba.




And in the middle of my chaos... There was you!
avatar
Ivasmila Pekkus
Humano Clase Media
Humano Clase Media

Mensajes : 23
Puntos : 22
Reputación : 9
Fecha de inscripción : 08/12/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La soledad es un problema sin solución (Hathor Aranki)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.