Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP


RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA VAGGÖ

MODERADORA

ENVIAR MP
LOREENA MCKENNITT

MODERADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

MODERADOR

ENVIAR MP

CLIMA ENCHAINED SOULS - PARTICIPAN ELORA PAINE, LEIF PAINE, KETHYR PAINE, REYDEK PAINE, XARYNE AKERMAN, STEIN AKERMAN, AVELINE BLACKMORE, AXEL BLACKMORE Y ALETHEIA BRUTUS. THE MEANING OF LIFE - PARTICIPAN MIKLÓS L. DEGRASSO Y DOMINIC CUSTLER. THE BOND OF THE BLOOD - PARTICIPAN DRAKE ENDE Y JOSSETTE LOUVRE. LA LLAVE - PARTICIPAN POSEIDÓN Y CRYSANTHE KASTAROS.



Espacios libres: 19/60
Afiliaciones élite abiertas
Última limpieza: 30/07/17


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com


Últimos temas


Amh [Privado]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Amh [Privado]

Mensaje por Darren Farquharson el Sáb Feb 18, 2017 2:35 pm

Candente; su cuerpo había sufrido un impacto al borde de una muerte antes de tiempo, la pelea clandestina en la que le metieron, era nada menos con animales, iba a pelear contra un león siendo un licaón, un combate extremadamente brutal, mucha sangre se perdió, demasiadas heridas propiciaron, uno como al otro se estaban matando. No bastó con que las garras, ni del hocico les sirviera para vencer, llegando al grado de despedazar segmentos, arrancarse la carne, todo fue un impacto, que en el ruedo se demostró las grandes habilidades de cada uno, más el que se llevó por completo la bulla, fue Darren; sus fieles apostadores se la jugaron con él, unos sí apostaron contra el león, la sorpresa fue que aquel asqueroso, repugnante y apestoso licaón resultara ganador. Todo en esa pelea era aceptado: las trampas, los bajos golpes, hasta las mañas. Lo que no vieron, es que su capacidad es tremenda, que la manera de amaéstralos es totalmente diferente, pues en él, a base de dolor, de golpes y peligrosas situaciones aprendió a soportar el daño, el desafiarse a sí mismo, que por el león, no se podría decir lo mismo. Tuvo que morir, hubiese sido él, pero supo cómo acabarlo, lo trato como a una carnada, lo desmembró, y despedazo lo suficiente para que muriese desangrado, pero el golpe letal fue arrancarle un gran trozo de carne de la garganta, el incrustar las garras a su entrañas, que era peligroso dejarlo en ese estado. Le abrieron el paso para que se echara a correr, (la mayoría ya sabía que después de quedar victorioso le regalaban la libertad, pero en realidad nadie sabe nada, lo dejan correr porque en ese grado ni su dueño lo puede domar, debía tranquilizarse para así poder volver), por lo que echó andar sus cuatro patas, (con solo cuatros dedos en cada una) ensangrentado, malherido, cojeando de una pata, sin ser impedimento. De una altura de 75 cm, midiendo entre la cabeza y el cuerpo 141 cm, con un peso de 34 kilos, tan corpulento, teniendo dos orejas grandes y redondas, mientras se desplace, se puede percibir su pelaje tricolor, con manchas negras, blancas y óxido distribuidas, a excepción del morro y garganta, son negros y la cola blanca. Emitiendo sonidos chillones, tenía hambre, debía tragar algo, recuperar la fuerza, que corrió hacia los matorrales, empleando sus orejas para acechar a su presa, la halló, un kudú macho, tan apetecible, se le cae la baba del hocico, la mayoría diría que está rabioso, pero, ¿a quién le importa?

Por lo que se dispuso a  correr hacia este, colgándose de su pecho, sosteniéndose con una pata en su cuerno, había abierto el hocico para que se sostuviera de su carne tras morderle, que así cómo fue la mordida tiro de esta, una fiebre le recorría el cuerpo, la aceleración de cada órgano, rugiendo sus entrañas, se pasó de un trago el trozo de carne, balanceándose para estar en su lomo, mordiendo y arrebatando, devorándolo poco a poco sin matarlo, así se llevó el tiempo, hasta que no pudo más el kudú y cayó, agonizante. No miente, trato de defenderse, pero pudo más la demencia de su cuerpo que un viejo animal que ha olvidado su instinto de supervivencia. ¡Pudiendo más la agresión!

Asquerosamente tragaba, masticaba, manchándose por completo el hocico de esa linfa, su pelaje salpicado por la misma y las garras ni se diga, escarbaba entre la piel, desesperado por la carne, pasándose de un trago. Lentamente la satisfacción le palpaba el interior, como si no le hubieran dado de tragar por años, chirriante siempre por las heridas expuestas que con la alimentación, podría acelerar el proceso de sanación, más dolía, era un jodido padecer que no hacía caso, lo alimentaba con la sangre, se perdía en el olor pútrido y la exquisitez de ese banquete.


«Soy mi propio demonio, y hago de este mundo mi propio infierno…»
Marbhtach fistsi:
avatar
Darren Farquharson
Cambiante Clase Baja
Cambiante Clase Baja

Mensajes : 23
Puntos : 26
Reputación : 8
Fecha de inscripción : 16/01/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Amh [Privado]

Mensaje por Itzak Azlor el Lun Mar 13, 2017 10:15 pm

El tiempo avanzaba de manera tortuosa y maldita. Hubiese preferido mil veces morir a la par de mi amo antes que estar en ésta blasfema confusión. París no prometía nada a alguien como yo, quizás las expectativas de compararlo con la tierra donde me había criado me habían formado un concepto demasiado errado sobre lo que esperaba encontrar y es que la búsqueda de los otros dos seres con los que compartía sangre se volvía cada vez más efímera, parecía que el mismísimo diablo los hubiera oculto bajo su seno para protegerlos de la destrucción o quizás solo los estuviese guardando para algo mayor, estaba casi seguro de lo segundo, no podía tener mejor suerte que aquello, la manera misteriosa en los cuales los caminos se juntaban serían siempre inciertos. La cuestión giraba en que Francia es su totalidad hacía esa tarea más engorrosa. Odiaba las multitudes, el bullicio y el olor a amoniaco de las calles. Era una maldición tener los sentidos híper desarrollados en una ciudad tan sucia y contaminada, necesitaba con impaciencia regresar a las cuatro paredes que mantendrían recluida a la bestia solo para ahogarme en el infinito silencio y la calidez de la nada.

Mis pasos se habían comenzado a hacer más pesarosos. Podía escucharlos mientras mis zapatos se arrastraban en el mojado suelo. El dolor que se acrecentaba desde mis entrañas perforaba cada musculo de mi pecho y abdomen como si lo estuviesen agarrando desde adentro para hacerlo estallar. Nuevamente estaba viviendo en carne propia morir despedazado sin tener algún culpable, podía claramente oír en mi cabeza la petulante y chillona risa de Gella (el demonio que consideraba mi amo) gritarme ‘’ – Te lo dije, Itzak, es el llamado del demonio – ‘’ negué con pesadez tirándome de inmediato al suelo. Mi piel comenzaba a abrirse poco a poco y a soltar ciertas líneas de sangre que corrían por las curvas de donde se cernían los músculos de los brazos y la espalda, la ropa comenzaba a sentirse húmeda y algo pesada, si continuaba en forma humana iba a terminar por morir, sólo la habilidad sobrenatural de la sanación acelerada al transformarme en una bestia me sacarían de aquella engorrosa situación , o al menos eso es lo que yo pensaba, solo quería que todo se detuviera, estaba a punto de enloquecer del dolor.

Soltando un grito al cielo no me importó rasgar las vestiduras y transformarme en plena calle a la luz de una extraña vela en un callejón. Mi cuerpo cambió con rapidez extrema  casi imperceptible para el ojo de cualquiera. Parecía haber sacado aquel truco de cualquier libro de magia de circo. Ahí estaba mi cuerpo de bestia hecho una pantera negra, la forma agresiva que elegía convertirme cuando sabía bien que el instinto iba a ser mayor que el de la razón. Corriendo a través de las calles revolvía a personas que quizás creían que solo era un perro loco, no dejaba ver mi verdadera forma, me interesaba llenar mis deseos con alguna presa que mermara el dolor de tener los huesos quebrados sin siquiera haberlos usado.

Jadeando mientras mi ágil cuerpo se perdía entre la falta de luz de luna buscaba con impaciencia el origen de  estar padeciendo aquella extraña condición. Soltando un rugido mis fauces se abrieron mostrando los dos filosos colmillos mientras mi pelaje brillaba en tanto los calosfríos se regaban hasta mis patas que seguían un paso sin estar claro el lugar donde iba a terminar. Solo necesitaba asesinar algo o alguien para finalmente sanar cuando finalmente la búsqueda de nada había fructiferado. El olor a metal estaba esparcido por todo el bosque, pero ¿dónde? ¿qué? ¿quién? No importaba de lo que se tratase, sea lo que fuese iba a ser mío.

A pesar del frío que hacía en aquella zona los matorrales estaban secos y altos a penas y podían ocultar el rastro de mi paso al andar. Mi hocico bien estirado al aire percibía cómo la calidez del hierro era cada vez más deslumbrante, podía jurar que iba a volverme loco si no acababa con aquella tortura.

Jadeo.

Mis ojos amarillos se abrieron casi haciéndose un punto cuando entre las sombras algo devoraba con saña la carne de otro animal. Estaba listo, jamás había estado tan ansioso de asesinar como en aquel momento. Mis huesos y músculos ya no dolían como antes, al parecer lo que sea que provocase sentirme asfixiado  se había calmado pero yo estaba cegado por el climax del aroma de la sangre, estaba demasiado atraído ¿qué significaba aquello?

Saltando de los matorrales a la luz de aquella bestia que soltaba risas y guturales sonidos mientras despedazaba aquella carne le arrebaté de la boca un gran trozo de lo que quedaba de su presa. Prácticamente le había robado su aperitivo. Con el hocico bien cerrado  la mordida parecía sustanciosa, en mis fauces se escurría la sangre del cadáver del animal y sin soltar la carne sacudí su inerte cuerpo en el aire para provocar al otro animal que seguro estaría dispuesto a dar batalla.  No me importaba, aquello ya ni siquiera se trataba de la sangre sino de la curiosa forma en la que esa bestia me atraía y mostrándole los colmillos prominentes mis patas se aferraron en la tierra y agaché la cabeza en clara posición de ataque, que sin moverme estiraba las garras sacudiendo la cola de un lado a otro en son de advertencia.


avatar
Itzak Azlor
Cambiante Clase Media
Cambiante Clase Media

Mensajes : 22
Puntos : 22
Reputación : 5
Fecha de inscripción : 04/01/2017
Localización : Francia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Amh [Privado]

Mensaje por Darren Farquharson el Lun Mar 20, 2017 9:31 pm

Nada era suficiente para e licaón, entre más devora aquella carne, su insatisfaces predomina, guarro es su hocico, el tirar de los tendones, la carne colgante y masticarla cual anima es que la sangre se derramaba de su hocico, ensuciándose el pelaje, adornando su manchada piel con un color más, chillidos por la sensación que marmita en las heridas, el proceso de sanación era tardado, obligando a que se restaurara, grotescamente escarbando en el lomo, sus garras estaban preparadas para cualquier ocasión, y más en esta índole, se abría paso la piel para ver charcos de sangre y de ahí, los trozos del cuero que tanto le causan ansiedad, echando el hocico para tragar, ya no se dedicó a masticar, esa era su preferida, moviéndose sus orejas, más están al pendiente de lo de su alrededor, un rugido, algo se aproxima, su instinto le alertan, su estado caótico le seduce a tragar un poco más antes de confrontar lo que se viene, era sorprendente como su cuerpo por inercia se inclina a la alimentación, reconoce que debe adquirir las fuerzas necesarias para soportar otro ataque, que alguien más se topara por el simple hecho de que la sangre llama hasta las peores escocias del bosque, y así fue como sucedió. Unas patas, la tierra removida por un peso, el peligro asecha, siendo un tentempié  la adrenalina, el ímpetu recorrerle el cuerpo.

Poco a poco recupera fuerzas, no las suficientes, reconoce, aun se necesita del tiempo para restaurar los daños, y con una pata lastimada, ahí demostraría que la bestia no es solo de sobrenombre. Rápido, una agilidad extenuante, la noche camuflajea a su oponente, parece que se han aliado para ir en su contra, y la furia, en la que reacciono cuando le despojaron de su manjar, fue el peor ataque, no debían molestar a la bestia. No, porque resultaría muy peligroso, y sin atemorizarse, ni consciente esta de las de perder por el tipo de animal que se presentó, una pantera, una igual al de su anterior oponente, muerto resulto pero le costó, que ahora, se abalanzo, su cuerpo favorecía para la agilidad de tremenda cosa, es la ventaja y aún más su grotesca  altanería. Demostrando el insulto, un animal callejero, peligroso proveniente de barrios bajos, entrenado para pelea, se tardó la pantera en atacar, no debió mostrar respeto, porque eso para él es eso que ejecuto, el inclinar la cabeza, marcar su territorio, ¡al diablo los modales! Es lo jodido de los cambia pieles, muestran su humanidad sin destacar la naturaleza del animal, jodidos están todos, son uno u otro, ambos a la vez no. ¡A la mierda! Embravecido busca encajar su dentadura como al kudú, en su lomo, suplantar su comida por esta cosa, dando batalla, rasgando su pelaje con rapidez, debía debilitarlo antes de ser presa fácil. Por lo que continuo desplegándose en ese cuerpo, evadiendo ese hocico, sin estar a su alcance, colgándose hasta de su cola para librarse de su ataque un toque y sería un licaón muerto. Más, ¡que retorcido suceso! Entre sus ataques, se esta viendo afectado, si otorgaba una mordida en la zona ejecutada le pulsaba, le era producido el daño, sangrando hasta de percibir el olor y la humedad en el cuerpo, ¿que estupidez?, más continuaba, creyendo que era el efecto de la sanación, aunque estaba más enfocado por matarlo.


«Soy mi propio demonio, y hago de este mundo mi propio infierno…»
Marbhtach fistsi:
avatar
Darren Farquharson
Cambiante Clase Baja
Cambiante Clase Baja

Mensajes : 23
Puntos : 26
Reputación : 8
Fecha de inscripción : 16/01/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Amh [Privado]

Mensaje por Itzak Azlor el Lun Mar 27, 2017 12:51 pm


Tardé demasiado en darme cuenta de mi error, quizás había subestimado a mi presa y cuando fui capaz de levantar la cabeza para tomar velocidad ya estaba atrapado. El dolor que antes había mermado ahora se devolvía a mí con una intensidad mil veces mayor, sintiendo como las fauces ajenas se clavaban en mi pelaje rasgándolo como un pedazo de carne de carroña tirando de ella amenazante. Un gruñido salió como respuesta mientras mi cuerpo se sacudía manera violenta para tirar al intruso lejos pero parecía una tarea bastante difícil puesto que entre más convulsionara a su ataque más sentía como sus colmillos se enterraban con desdén hundiéndose como cuchillo caliente en mantequilla. Gruñendo con pesares me negué a creerlo, si éste arrancaba semejante tajo de carne de un solo tirón estaría acabado por lo que pensé en las tres divinas posibilidades tomando en cuenta la situación en la que me encontraba.

Primero este animal al cual me enfrentaba parecía tener demasiada ira para ser un común licaón por lo poco que sabía estos animales eran cínicamente agresivos pero el nivel de mi oponente solo me hacía suponer que estaba demasiado ansioso por finalizar en el menor tiempo posible pero ¿por qué? Segundo, la habilidad de este tipo de animales se debía muchas veces a su la capacidad con la que cazaban en grupo para hacer caer a presas de mayor tamaño, este estaba solo y yo corría con suerte que de eso pudiese valerme y la tercera pero no menos importante me había dado cuenta que no la sangre por la cual su pelaje estaba manchado no solo pertenecía a su recién victima sino que también había ciertos vestigios de los propios así que estaba herido, tal cual yo también ridículamente lo estaba así que eso solo nos igualaba y allá cada quien que usase las cartas como mejor creía que les llevaría a la victoria.

Sacudiendo una vez más el cuerpo con infinita urgencia fue como las otras ocasiones inútil así que se me ocurrió la genial idea de usar mi peso en su contra, si no podía quitármelo de encima aventándolo lo quebraría en dos al tirarme encima de su más pequeño cuerpo. Fue entonces cuando tomé fuerzas para saltar teniéndolo a él encima y una vez la gravedad me dio lo que buscaba giré el lomo para invertir los papeles al caer. Estaba seguro que lo aplastaría de ese modo. Cayendo completamente contra él escuché como los huesos de su columna crujían en un exquisito dolor que se extendió también por la mía. ¡Imposible! Era él quien debería estar sintiendo como su cuerpo se desunía al ser fracturado. Jadeando lo había logrado, quizás el golpe hacia el ajeno habían conseguido que me liberara, ahora debía lidiar con el problema de mi espalda. Gruñendo arrastré las patas tardando el menor tiempo posible, no iba a cometer dos veces el mismo error dándole tiempo al contrario de redimir los errores así que soportando todo lo que el dolor de estar roto confería me giré en dirección al otro y corriendo sobre mis patas sentía el desbalance de mi lomo hacerme ver discordante pero no me importó, no hasta que tuve el cuello del licaón entre mis colmillos bien enterrado sintiendo como su tráquea comenzaba a hacer un sonido estridente al no poder pasar el aire por ese fino tubo. Ahogándole la respiración pensaba en una muerte donde pudiese asfixiarlo pero entonces el aire a quien terminó de faltarme fue a mí y negando a soltarlo apreté con más fuerza el agarre trabándose mi mandíbula en un cierre maldito sin importar que era yo el que estaba perdiendo el oxígeno y sacudiéndolo luchaba contra el deseo de acabar aquello y poder respirar sin entender qué significaba todo lo que estaba pasando.


avatar
Itzak Azlor
Cambiante Clase Media
Cambiante Clase Media

Mensajes : 22
Puntos : 22
Reputación : 5
Fecha de inscripción : 04/01/2017
Localización : Francia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Amh [Privado]

Mensaje por Darren Farquharson el Vie Abr 07, 2017 9:34 pm

¡Que falacia! Que befa más tremenda de la noche, vaya estupidez de males, sus patas se aferran a la carne del oponente, rasgando, escarbando con fluidez pues el tiempo será fatal si se prolonga, no aguantara más otra partida, impulsado por un millar de sensaciones, más las bestiales, aquellas que le alimentan, le satisfacen el cuerpo, el herir, destrozar, y acabar, son las especiales habilidades que demuestra. Pulsando cada segmento que afecta, si el lomo era el que recibe el daño, a él, se le transmitía la congoja, más se expone la evidencia, ya percatándose de la barbarie causada, entre más lastimaba, a él se le reflejaban. Si estuviese su dueño, ya se habría encargado de enjaular a ese animal, el descubrir que juego era ese, y queriendo usarlo a su favor para seguir domándolo, y lograr por completo amaestrarlo, pues aun con sus contras, Darren no ha sido por completo controlado, se es imposible dado que está siendo educado para atacar sin piedad, sin límite. Motivado por los gruñidos, por los movimientos de la pantera, busca la manera de hacerlo caer, el zafarse de su carne, para no seguir hiriendo, pero entre más busca más se aferra, no suelta lo que una vez ha agarrado, su maña es que debe de atacar lo que pueda, dando todo, y dando demás, porque ese era el mejor método para hacerlo caer. ¡Jodido! Estaba cabreado, no hay manera de continuar, se percata al fin de que no está sanando, que no son producto sus dolores, ardores y malestares de la reconstrucción, estaba siendo todo lo contrario, olfateaba ya su sangre mezclada, tres tipos de sangre; la de él, la del kudú y ahora esa pantera, tres distintos animales, tan diferentes y cada quien sus estrategas para atacar, bloquear, esquivar y actuar.

Optando por buscar otra manera de acabar con él, pero debía comprobar algo, y justo la oportunidad se dio, la pantera pronto se posiciona en ataque, descubre que al verse imposibilitada en tirarlo, usará un autogolpe, ahí es donde aclarara las extrañezas. Clavando aún más las garras, las presiona, tras el salto dado, pudo haberse librado de tremendo impacto, exponiéndose a un fatal golpe, que le quiebren las costillas, o un hueso salga fracturado, pero se la jugó, arriesgando todo, y así sucedió, un agónico quejido se pronunció, con las patas a un lado, resultando lo que no espero, así que era cierto, así que él era uno de los que la maldición poseían, maldita sea la puta de su madre, como bien le encaró, algún día se topará con uno de sus hermanastros, y sería la prueba del coraje, si mataría al desgraciado, si ese animal que en verdad era, acabaría con el oponente a sabiendas lo que generaría. ¡Como odiaba, repudia, que se muera! Tratando de incorporarse, es mayor el impacto, que al ser sujetado del pescuezo, la única manera de lidiar con eso, es que le hiriera, para que así salga afectado él, una idea absurda, Dificultado al respirar, pero es entrenado para ello, para la peor condición, y la fatal consecuencia de un combate, su habilidad en soportar cualquier daño se expone.

Doliendo, un punzante pesar y opresión en la mandíbula, crujía y crujía, el chirriante sonido, tratando de retroceder, tirando de las patas contra la tierra al jalarse de esta misma, sin haber alternativa, lo trata de aventar, empujando con las cuatro patas, e imbécil se arrancó un gran trozo, convirtiéndose al hombre que aparenta ser, quejidos prolongados por lo dificultoso que fue la conversión, plenamente ensangrentado, falta de carne, y segmentos destrozados, arrastrándose en la tierra, cubriendo el cuello para no desangrarse, apoyándose de las patas, empujándose con estas para ir tras él.

— ¿Quién diablos eres? ¡Dímelo… habla maldita sea! Muéstrate… — Ronco, escupe sangre por el hocico, pálido, transpirando, con una fiebre que le descontrolaba, así como se percató de quien carajos era, le obligaba a que hiciera presencia de su cuerpo como humano, tomando sus patas aun de pantera, subiéndose a esta para mirarlo al rostro, desdeñándolo, un inmenso repudio que no cambiaba nada a su condición de bestia.  


«Soy mi propio demonio, y hago de este mundo mi propio infierno…»
Marbhtach fistsi:
avatar
Darren Farquharson
Cambiante Clase Baja
Cambiante Clase Baja

Mensajes : 23
Puntos : 26
Reputación : 8
Fecha de inscripción : 16/01/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Amh [Privado]

Mensaje por Itzak Azlor el Sáb Abr 15, 2017 10:12 pm


Aun no lograba descifrar el misterio. Estaba demasiado excitado buscando herir al contrario mientras la blasfemia que pudría mi carne sólo se consumaba con mayor fuerza. Siempre había pensado que me hacía falta suerte, nunca las cosas salían bien pensando en que así serían, por eso carecía de positivismo ante los infortunios de la vida. Me había costado trabajo llegar hasta donde estaba, desde que había nacido y con el pasar de los años. Todo era un verdadero reto que aceptaba sin rechistar, después de todo por eso me respetaba aunque esta situación era diferente, al parecer estaba perdiendo la partida y me costaba aceptarlo, no estaba listo todavía para dar mi brazo a torcer ante un animal como este que parecía estar con constante burla. Jadeando mientras mi apretado agarre se volvía irrompible, me faltó comprender que al que trataba de hacerle daño no era a él sino a mí, en reproche por no poderle ganar. Ninguna de las cartas que tenía bajo la manga, sin importar tanto que había analizado la situación me iba a servir. Iba sintiendo la cabeza grande y pesada tras la falta de aire mientras la dolorosa recuperación se volvía una perra ingrata en tardar al no sanarme.

Mirando a nuestro alrededor pude notar como el entorno comenzaba a distorsionarse, volviéndose todo unos bultos negros y blancos, muy tenues, entre pálidos y tristes. Jamás había sentido esa sensación de vacío y ligereza, era como si de un momento a otro ya no importaba estar presado de la carne del otro animal, de igual forma iba a morir asfixiado. Anclando las patas al suelo traté de arrastrarlo pero el otro estaba empecinado en dar batalla, no se iba a detener hasta que acabara conmigo. Gruñendo en su carne sus tirones se volvían cada vez más difíciles de neutralizar y fue cuando me di cuenta de lo que estaba tratando de hacer. Abriendo los ojos sacudí de un lado a otro la cabeza como quien quiere terminar de dar el golpe de gracia. ¿Quería suicidarse? Podía sentir como mis fauces comenzaban a llenarse de la otra sangre mientras este rasgaba los hilos de piel y músculo con precisión el tajo de carne se quedó prensado en mis colmillos mientras goteaba la linfa en el suelo y escupiéndola con la incapacidad de comerme lo que él había mutilado mientras el ardor se iba hasta mi propio cuello le rugí por la estupidez que había cometido, iba a morir desangrado, al igual que… ¿yo?

Las manchas de sangre al pisar con fuerza la tierra delataron sus planes. Él no había sido capaz de dañarme porque quien estaba clavado había sido yo pero entonces cómo, cómo es que mi cuello estaba partido en ausencia de la carne de esa zona. Rápidamente mis fauces se llenaron del líquido carmesí y pude sentir un gentil ahogo mientras trataba de respirar. No era como el de antes, no, este era peor, casi como si mis pulmones se encharcaran en sangre. Con torpeza caía al suelo, aguantando el dolor de los huesos rotos y el deseo inminente de morir desangrado. Todo se convirtió en escenas demasiado confusas. Él provocaba mis heridas, pero ¿por qué? ¿por qué? La punzada de dolor que atravesó no solo en mis sentidos sino que también en mi pecho me hizo caer en la cruel realidad, esta bestia, este bufón era uno de mis hermanos.

Sintiendo como el peso del ahora humano casi exangüinado aplastando mi cuerpo, el cual dominaba mediante dolor mi voluntad, amparándose en la sorpresa de finalmente ver luz después de tantos meses de búsqueda infructuosas hizo que su voz cortara mis sentidos mientras exigía que le mostrase quién realmente estaba detrás del disfraz de pantera. Jadeando con petulante fuerza, la desgracia se tornaba desesperante le concedí el deseo de ver mi verdadera forma, la humana. El dolor de transformarme en sus ojos era efímero comparado con el de haberle finalmente encontrado.

Quieto en el suelo mientras mis patas que ahora eran manos se encontraban atrapadas por las ajenas, incapacitado a detener el curso de la sangre que salía de las heridas que él había infringido comenzaban a marearme. Con rudeza espeté unas cuantas palabras —Finalmente puedo conocerte — las gotas de linfa que se desprendían del cuerpo contrario bañaron el mío y con una sonrisa lacónica cerré los ojos —hermano — concluí tratando de zafarme de su agarre ahora menos que nunca iba a morir en sus manos, no cuando tenía preguntas que necesitaban respuestas.

 


avatar
Itzak Azlor
Cambiante Clase Media
Cambiante Clase Media

Mensajes : 22
Puntos : 22
Reputación : 5
Fecha de inscripción : 04/01/2017
Localización : Francia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Amh [Privado]

Mensaje por Darren Farquharson el Sáb Mayo 06, 2017 12:44 am

Impaciente; los efectos de la carne tragada estaban calentando al licaón, transpirando como si el sol le diera directamente, y mareado por la pérdida de sangre, flemático de la regeneración, y ardiendo como si se tratase de miles de putas púas arrojadas por todo su templo, forjando presión en estas, ahogándose en un dolor inmutable, donde la congoja se eleva al arriesgarse a ser destruido por el peso de la pantera, más el colocarse por encima de esta, ahí lo retenía, sujetándolo, obligándolo a que mostrara su condición humana, ya que era un animal que le hizo desnudarse frente a este, era un secreto que no todos tenían de Darren, solo ha habido dos personas, dos jodidos cambiapieles quienes no le dejaron otra alternativa que montar el revestimiento de su piel, dotado del falo porque la congoja es la base de la excitación, del descontrol de la bestia que marmita en cualquier zona que le tocasen, que le mirasen y percibiesen. En donde el primero se lo hecho carnalmente, y el otro, ¿Qué haría con ese, si era más jugoso, la carne ha sido su especialidad, que parecía ser más candente…?

Derramándose la linfa de su pescuezo en el pelaje de su oponente, una posición muy íntima para tal encuentro, ¿cuán rápido había avanzado su relación amorosa? ha, que barbarie, siendo apenas presentados por el llamado del hambre, resultaron conocerse más de lo que todos se podrían imaginar, él con exactitud conoce cómo se siente la pantera y al contrario, podía encararse como su templo hervía, sudando, endureciendo muy a pesar de las heridas expuestas, de las aberturas sin sanar y de su cuello, desfigurado por aquel hocico. El impostor de su propio cuerpo lo estaba experimentando en carne y hueso, en la materialidad de su estado y la crudeza de lo que son en realidad ese par…Clavando las pupilas en las ajenas, un odio abismal que podría perforar sus irises, dejarles el orificio para que no pudiera mirarle, y que no sea un horror el dejar vacío esos ojos, revolcándose en la sangre de cada uno, rozando al fin la piel de su contrincante, un cambio que le hizo quejarse porque no le soltó para nada, se aferró cual perro clava las garras a su perra para fornicar, así montado, más aquí, ambos miembros se cruzan, apretando sus muñecas, enredando las piernas con las ajenas en una prisión, encarcelando con el mismo cuerpo, y observando aquel rostro; ¡Ah, tan apetecible se muestra! Entrando en la escaramuza de cuerpos provocados, no le dará el permiso de liberarse, claro que no, no después de haber osado interrumpir su aperitivo, el magrear su condición física, pues si llegaba en esa situación con Dermot, terminaría siendo castigado, tenía que cuidarse porque la pelea de mañana será una fortuna, y dada su condición, sería un peligro presentarse. Por ello, baja el hocico a su rostro, lamiendo su sudor, capturando lo salado y descendiendo en la lamida hasta su cuello, limpiando a su pequeño cachorro, siendo irónico que podría declararse que se lo auto hacía, ya que eso esperaba, detener el sangrado, obtener energía, y la fuerza para impresionantes cosas que está por hacerle a aquel hombre que les une la sangre, y que tremendo festín y fanfarrona, el capturar y probar de su sangre, no se diferenciaba con la de los animales, hasta con su kudú al cual ya no disgusto como lo había esperado.

— ¡No me llames hermano! No porque nos haya parido la misma puta, quiera decir que lo seremos. Pero por haber iniciado este encuentro, te daré la bienvenida, posees algo valioso, y quiero experimentar que se siente hacerlo con alguien que compartes una maldición más allá de lo físico, de lo psicológico, y hasta carnal, porque dime, ¿Cuántas veces te has endurecido sin haberlo querido? Sé que esto es una de las tantas cosas que quieres saber, porque ya lo notaste, estoy más duro que nunca, y por lo que veo, estas igual, así que veamos, si te tomo del trasero, ¿será como si me estuviese cogiendo yo mismo? —,no perdía la fiereza, ni la befa entre sus contestaciones y ofensas, gruñendo, y mordiendo sus labios de un jalón, no fue un acto gentil ni amoroso, era dañino y atroz, grosero y con la intención de hacerle tragar sus palabras, ¡Que mierda! Jamás había creído los jodidos insultos de esa quien les alumbro, se acostumbró a ser mandado a la mierda, a la muerte y mil veces al peor de los lugares, más ahora parece que todo resulta verdadero, ¿Qué más verdades se tienen que aceptar? Negando, sacudiendo la cabeza, dirigiendo la falange a su miembro, ahorcándolo, presionando con fuerza la cabeza de ese falo, sin despejar el rostro de aquel, morboseando sus gestos, las reacciones que ejecuta por el atrevimiento, por su vulgaridad en apoderarse de alguien que considera ya suyo por el simple hecho de que si ese imbécil muere, él lo estaría. Y en ese maldito mundo, no quería irse, no sin antes hacer pagar a esa prostituta los daños que causo, así tenga que hacerle tragarse su propia mierda, lo haría, así de jodido estaba todo. Y lo describió en la manera brusca en la que lo beso.


«Soy mi propio demonio, y hago de este mundo mi propio infierno…»
Marbhtach fistsi:
avatar
Darren Farquharson
Cambiante Clase Baja
Cambiante Clase Baja

Mensajes : 23
Puntos : 26
Reputación : 8
Fecha de inscripción : 16/01/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Amh [Privado]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.