Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



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La sangre cae entre mis dedos (privado +18)

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La sangre cae entre mis dedos (privado +18)

Mensaje por Bloondy Blackbird el Vie Mar 10, 2017 4:58 pm

Susurros, susurros inquietantes ensordecian, mientras su vista bailaba rapidamente de un sitio a otro a toda velocidad, los susurros se hacian mas fuertes, le decian hacia a donde iba, hacia donde giraría, se tropezaba y ella se acercaba, escuchaba su respiración enormemente agitada, ella se freno en seco, olisqueando, le observó con una sonrisa en los labios y se inclinó cerca de él, sus labios eran rojo burdeos, sus ropajes elegantes y negros, como su pelo de un color azabache. Sus pupilas tan dilatadas que sus ojos casi parecían negros, sus habilidades fueron realmente útiles para usar en esta ocasión. Un toque de seducción fue muy útil, aquel hombre la miró embelesadamente, eso facilitó mucho todo...sus afilados colmillos rozaron la piel primero de ese hombre, antes de clavar sus colmillos y empezar a saciar su sed en un gemido de ese joven. La sangre caliente deslizandose por la garganta deliciosa, dandole más fuerzas aun, pero no la apuró toda.

No iba a matarle, ¿Por qué hacerlo? si lo matase no podría volver a saborear esa deliciosa sangre. Miró al joven relamiendose los labios, este aturdido la miró palido, ella ahora cambió su habilidad para confundirlo, le araño el cuello de manera superficial pero lo suficiente para que la marca de los colmillos pasase desapercivida. El joven se desmayó por la perdida de sangre. "Ya se despertará" susurraron varias voces a la misma vez, la joven vampiresa dejo escapar una risa juguetona y repasaba la lengua por sus labios. Sacó un pequeño espejo para observar que estuviese bien retocada, sacudío su cabeza riendo nerviosamente. A la iglesia repetian las voces de manera agobiante. -Ya voy, no me pongais más nerviosa.- Dijó con los dientes apretados y poniendo una voz un tanto gutural aunque con timbre agudo claro. Se acicaló con elegancía y avanzaba buscando esa iglesia para que las voces cerraran el pico.

Tras un paseo por las calles de París dió con una pequeña iglesia, ¿Por qué una iglesia? preguntó a su propia mente, quizás tenga antojo de algun santurrón para probar, saborear, se pasó la lengua por los labios con ansiedad. Un curilla salido...un seguidor de la fe, un dulce bocado solo por el morbo del Dios a quien veneran. Solo por jugar, solo por divertise, miró a ambos lados de la calle y empezó a andar dando saltitos como si fuese una colegiala adolescente, mientras notaba su melena ondearse con el aire al saltar, dando juguetonas risas. Observó las puertas de la iglesia y se mordió el labio con ansia, ahora a fingir y a poner en alto su posición social como solo una dama muy debota. Entró en la iglesia y las voces se terciarón confusas para ella. ¿Peligro quizás? o....¿solo una señal de alerta? se acarició la sien para ignorarlas o intentarlo, generalmente desviando la atención lo conseguía. Miró alrededor con intriga, parece que no hay presas...espera...le pareció oler algo, paseó la vista por la estancia, aunque se distraía con la elegante decoración de la iglesia.



Al caer la noche mis rosas son las más punzantes. Las más hermosas y peligrosas
-"¡Locura, dices! ¿Me temes? ¿Tienes miedo de lo que podría hacer, de lo que podría decir? Qué reacción tan fascinante. ¿No la consideras algo molesta?"


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Re: La sangre cae entre mis dedos (privado +18)

Mensaje por William Bones el Dom Mar 12, 2017 3:32 pm



La noche se alejaba lentamente para dar paso a los primeros rayos de luz dando la invitación al Día. Pero eso ocurría demasiado lento.. para el gusto de William Bones, quien por razones de ha sido Luna Llena.. lo está pasando como un perro, nunca mejor dicho. Saltaba de cornisa en cornisa, en una mezcla de forma humana con la musculatura sollada y tensa aún de la transformación. Ya no había luna, y por ello, el conocimiento volvía a él, cosa que deseaba con fuerza que no ocurriese.. Por que el daño aterrador de la transformación, y la propia Destransformación... venia todo junto cuando la innumerable cantidad de adrenalina abandonaba su cuerpo. Caía por una de las pequeñas callejuelas de Paris, una muy estrecha, tal era así que se dió un golpe en la espalda con un balcón, cayendo al suelo finalmente.

Se dolía de la espalda entre gimoteos de dolor. Sus ojos aún eran ambarinos casi del mismo brillo que el sol. Su tono de piel era rojizo y sus ropajes estaban raidos por completo dejando ver todo, incluso su miembro que ahora reposaba flácido sobre sus propios muslos. Tenia jirones de tela blanca por las piernas y restos de su ropa interior. Pese a que a Will no le importaba para nada el desnudo público, ahora estaba muy preocupado por ello.. No por estar desnudo en sí, si no por que la transformación aún no se ha marchado del todo y está confuso, muy confuso. Cualquiera que vea a un hombre desnudo con jirones, ojos brillantes, musculatura rojiza y confuso, lo lógico es que piense.. lo peor. O que está loco, en cuyo caso le arrestarían y llevarían a un manicomio. O que es mas que un hombre.. en cuyo caso lo llevarían a la perrera o algo peor. No, NO, NO. Esos pensamientos invadían la fragil mente del Pirata que ahora insistía asustado. Gateaba por el pavimento pedregoso de la calle, mirando a todas y a ninguna parte. El olor era insoportable, asi que.. imaginó o dedujo que se encontraba en una calle de deshechos ya sea de tabernas, casas o todo a la vez.

Anduvo gateando poco a poco, mas rapido que lento. Sus brazos le dolían demasiado pero consiguió llegar a una plazoleta, mas o menos abierta aunque no muy transitada para su suerte, pensó. Echó la mirada a la estatua de un lobo y sonrió alagado por ello, hasta que vió la placa donde había escrito que el lobo era un trofeo de un cazador. Había algunas cuantas tiendas que aún no abrían y faltarian varias horas aún para eso. Paseando ahora ya erguido sobre sus dos fornidas piernas, dándose calor en los brazos abrazándose a si mismo andando con dificultad y un inexplicable frío. Frente a él se encontraba una imponente capilla, un templo, una iglesia. Fuera lo que fuera, el no sabía lo que eso era. Para él era parecido a una capilla de pastoreo de su isla, Nueva Providencia en Nasáu, pero jamás llegó a ver una Iglesia grande en todo su esplendor como lo son en Paris, Londres e Inglaterra en general, de modo que la curiosidad le pudo pese a no ser un hombre creyente y/o practicante.

Tras varios minutos de rodeo.. dió con la puerta, una enorme puerta tallada en caoba. La abrió para entrar dentro.. donde el olor a incienso en una primera instancia taponó completamente sus fosas nasales. Le pareció muy desagradable y pensó en degollar a todos los que encontrara.. Pero se calmó. Buscando asiento, asilo. Algo donde descansar tranquilo.. Pues lo que sí había oido es que, en un lugar de "Dios", nadie puede hacer nada violento.. si se acoje a sagrado. Se sentó en uno de los bancos, observando las enormes esculturas e imagenes religiosas. Le gustaban las pinturas.. las veía elegantes, de buen gusto. Pero aún le quedaban unas 25 horas aproximadamente, 25 largas horas de reposo.. y cansancio. Cansancio que le venció.


[...]



Tras algunas horas incontables por el confuso Pirata, despertaba.. poco a poco, no sabia cuanto había dormido, pero seguía desnudo. Por alguna extraña razon nadie se había acercado a el, quizá pensaron que era un vagabundo y que se iría enseguida. Se incorporó, con terrible dolor de espalda. Respiró.. varios minutos, gesticulando sus labios y ojos con esa cara característica y se quedó fijo mirando una estatua religiosa de una mujer con un bebe, durante... prácticamente, 2 horas. De aquél trance le despertó algo.. una mirada, una entrada.. un aura.. y un aroma. Aroma que, él no sabía.. pero que su parte animal si. Era naturaleza.. y ese aroma era vampírico y eso no era del todo bueno.. o eso creía él ya que estaba cansado, confuso y no pensaba con claridad.

Antes de cruzar mirada con la presencia vampírica, que parecía haber notado la suya.. Decidió transformarse en un precioso lobo de color pardo y ojos miel, sin mucho pelo, pero con gran musculatura. Se tumbó.. creyendo que así, podría pasar desapercibido.




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Re: La sangre cae entre mis dedos (privado +18)

Mensaje por Bloondy Blackbird el Lun Mar 13, 2017 7:54 am

Los susurros se hacian intensos en la mente de la vampiresa, parece que ahora mismo no hay nadie en el interior..o al menos nadie rezando ahora mismo, y no conseguía oler al cura o algun sacerdote que estuviese cerca. Miró a todos lados mientras un escalofrio le recorría la espalda, a veces las voces parecían venir de las figuras que había en la iglesia, la joven sacudió la cabeza para descentrarse de esos incomodos susurros que conseguían volver la instancia bastante tetrica. Aunque en el fondo era algo que le gustaba bastante...ya que su vivienda es bastante tetrica persé, así que tampoco le incomodaba especialmente, lo que le inquietaba era el tema de conversación que tenian los susurros, entre ellos, que estuviese bastante atenta, algo no iba bien ahí.

Sus habilidades le sirvieron para olisquear algo no humano, se mostro cautelosa mirando a todos los lados mientras avanzaban entre los bancos, algo no terminaba de ir del todo bien por aquí, pero Bloondy tendia a tener un comportamiento a veces un poco temerario, así que mientras buscaba el foco del particular olor que notaba en el ambiente. -¿Donde estás? te siento...te noto...no te escondas de mí.- Decía con una especie de estraño cantico, lo cierto es que la voz de Bloondy era bastante melodica de manera normal. Miraba a todos lados con bastante atención, había algo que no le cuadraba en la iglesia. -Vamos pequeño...sal, dejame verte, dejame verte. -Decía de una manera bastante inquietante, no lo podía evitar a veces ese comportamiento inquietante.

La vampiresa se frenó en seco cuando abrió mucho sus ojos con sorpresa cuando descubrió que era lo que en esa iglesia no iba acorde. Esa figura que de no ser por su percepción habría confundido con una estatua, o algun adorno. Vió la imagen del lobo y descifró que no era un simple adorno, ella abrió la boca por la impresión y ahogó un grito tapandose la boca, incluso se puso a la defensiva, estaba en lios. O al menos eso era lo que las voces le decian, no estaba acostumbrada a cruzarse con otras criaturas, la verdad es que las había evitado durante años, y encontrarse con una en un sitio así durante una caza la inquietaba notablemente. Tenía hiper musculatura y le inquietaba la presencía del enorme licantropo.- Oh...- Fue la unica palabra que pudo articular por la impresión, mientras retrocedía lentamente.



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Re: La sangre cae entre mis dedos (privado +18)

Mensaje por William Bones el Miér Mar 15, 2017 3:28 pm



Las orejas del lobo Will escuchaban aquellos ecos que se abrían camino por las estrechas callecitas de la iglesia. Como recorrían cada astilla que conectaba los innumerables centímetros de madera que constituían aquellos bancos de los cuales uno era ocupado casi completamente por la enorme bestia, que mansa yacía descansando en ese aspecto para intentar, tratar de pasar desapercibido, pues lo cierto era que William estaba debil y apenas se había recuperado de la grotesca luna llena que había acaecido en la noche anterior. Sus ojos de color miel y almendra observaban las cristaleras adornadas con pinturas folkloricas de la epoca por las cuales la luz traspasaba en tonos anaranjados y rosados señal inequívoca de que ya había pasado el día y la noche estaba próxima.

Seguramente era un hermoso atardecer en el que pescar o ir a hacer malicias, pero hoy no, hoy no podía. En cambio estaba allí tumbado, intentando que aquella Vampiresa, o almenos así era su aura, no diera con él para intentar empezar un combate que seguramente le cueste o simplemente ni pueda darlo. Finalmente.. ahi estaba, frente a él, una chica de pelo azabache muy bonita y agradable al ojo masculino y no tan masculino. El permaneció quieto, como una estatua de alarde, con su enorme musculatura relajada y sus ojos titilando levemente. Su respiración le delataba un poco, pero igual la chica piensa que es la mascota de la catedral o igual no. William movió su nariz humedecida y nerviosamente para captar el olor de aquella muchacha. Olía.. ¿Miedo? ¿Confusión? Una mezcla de sinsentidos sentimientos que se contradecían los unos a los otros como si de una batalla campal por la monarquia se tratase. La monarquía de su propio cuerpo. Algo no iba bien en su cabeza y no hace falta ser un lince para darse cuenta de ello. Con ser un perro te basta.

La chica parecía solo exclamar un "wow" un "oh" que mas que una expresión parecía ser parte de su agitada respiración que se hizo con voz y voto durante unos pequeñísimos instantes. ¿Retrocedía? Si, sin duda retrocedía. Eso.. al cabo de varios milisegundos le dió ternura al pardo lobo de ojos amielados y esbozó en sonido un pequeño gemido lastimero, señal de que era seguro para la chica acercarse a acariciarlo.


"Puedes acercarte, no voy a morder. No por ahora."


Dijo mediante el pensamiento, pensando quizá que aquella chica tenia el mismo poder que él y que su querida Yendra, aunque nada mas lejos de la realidad.. estaba claro que aquella muchacha no poseia tales cualidades. Pero no perdía nada por intentarlo. Los ojos del lobo eran muy carismaticos, casi hablaban por si solos ya que gesticulaba mucho. Los movía bastante, al levantar la cabeza pero sin levantarse él que tumbado muy agusto en ese momento estaba. Volvía a poner su morro entre sus patas delanteras, con otro gemido lastimero, con la vaga esperanza de que aquella chica perdiera el temor que hasta hace unos minutos era recíproco y le acariciara. Quien sabe.. Igual se podían hacer incluso amigos. ¡Incluso se está pensando si mostrarse como humano ante ella!.

Pero no ahora.

No en este momento.




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Re: La sangre cae entre mis dedos (privado +18)

Mensaje por Bloondy Blackbird el Jue Mar 16, 2017 9:12 am

Ella observaba anonadada, a esa enorme bestia que ante ella se presentaba, y más en un sitio como este, aunque le asombraba que ni un cura hubiese en la iglesia era igual de sorprendente a ese enorme lobo, o eso era lo que ella pensaba. Las voces en su mente empezaba a alborotarse por la inquietud de esa presencía, aunque Bloondy nunca había visto uno, su instinto le decía que eso era peligroso, se notaba cuantiosamente confusa y asustada y por lo que parecía esa criatura notaba ese estado cambiante que padecía la vampiresa. Ella parpadeaba con algo de incredulidad...realmente temía que la cosa pudiese acabar en un combate en el que no estaba segura de si ella sería capaz de hacer frente.

La joven vampiresa miraba ojiplatica mientras murmuraba para sí misma conversando con los susurros que en su cabecita parecían salir de las estatuas que decoraban la iglesia, se sorprendió cuando esa criatura emitió un sonido bastante lastimero, cosa que en principio pareció confundir notablemente a la vampiresa, le observó con atención por si ese ser lobuno estaba herido, o que algo le hiciese daño ahí, pero no lo encontró, cuando volvió a gemir de esa forma las voces susurrantes le empezaron a sugerir que quizás era seguro para ella acercarse a la bestia licantropa, empezó a alargar su palida mano de largas uñas afiladas, aunque de elegante forma, tenía notablemente miedo a ese ser, pero se acercaba casi de manera incosciente hasta tocar finalmente a esa criatura.

-Hola lobo...no me comas...yo no te voy a morder, soy buena.- Dijo con un aire notablemente nerviosa. Sonrió de medio lado con ese nerviosismo que ahora mismo la dominaba, era dificil predecir cual era su estado ahora mismo. Suspiró cuando toco a ese licantropo. Siempre había oido historias crueles de licantropos despedazar a vampiros, aunque lo mismo en lo contrarío habrían oido ellos. Enemigos naturales tenía entendido. De ser humana aun el corazón le habría ido a mil por hora. Aparto la mano un momento temerosamente cuando por un segundo su imaginación la jugó una mala pasada haciendola ver como el lobo la mordía la mano. Suspiró cuando vió que solo fue su mente quien decidió que Bloondy tuviese esa visión. -¿Eres un licantropo nuevo? no me vas a comer...- Dijo sonriente con sus labios color burdeos.



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Re: La sangre cae entre mis dedos (privado +18)

Mensaje por William Bones el Mar Mar 28, 2017 4:44 pm



Will que aún se encontraba bajo la enorme forma de aquél lobo sentía como la chica temerosa temblaba como si fuera un flan recogido de la calle. Él no entendía bien el por qué. Pudo apreciar lo que escondían aquellos abultados labios de color burdeos, del color de la sangre. Lo que escondía era su verdadera naturaleza, naturaleza que a William le daba más bien igual. Pues él seguía viendo a una chica temerosa de lo que veía, no sabe si por historias que le habrán contado o por su enorme tamaño, pero le daba ternura y no iba a hacerle nada a no ser que ella se volviera hostil. Cerró sus ojos cuando sintió las leves caricias de la mano ajena que se hundía lentamente en la suave pero gran musculatura del can, quien dibujó un suspiro de relajación y cierto... Placer.

Tras esos instantes en los que casi el lobo parecía dormirse por acumulación de cansancio y las caricias de la joven, algo turbió aquél momento de confort, la voz temerosa nuevamente de la joven.. titubeando al más no poder. No obstante.. le hacía gracia como decía que no le iba a comer. Aúnque quisiese.. no podría, una presa demasiado grande. Bones no sabe que clase de historias o parafermalias habría escuchado la hermosa joven.. pero estaba claro que todo era infundio y falsedad, seguramente contadas por otros Vampiros o Inquisidores. Incluso Cazadores.

Tras aquellos minutos, y tras lo último pronunciado por tremendos labios que tenía la vampiresa, el lobo se levantó levemente, mirándola a los ojos fijamente. Tal fue así que.. seguramente ella no se diera cuenta de que donde antes había un lobo con ojos amielados, ahora había un enorme hombre completamente desnudo con sus enormes atributos a la vista y de ojos amielados. Will se acercó a la boca de aquella muchacha, sonriendo de forma serena pero de medio lado como era característico en él.

-Claro que no voy a comeros, señorita. Y claro que no soy tan nuevo Licántropo. Y si, la respuesta es sí a lo de que sois buena. Al menos.. asi es lo que mis ojos logran apreciar. -Dicho eso, la observó de arriba a abajo arqueando una de sus pobladas cejas rubias. -Y que decir.. que la vista no queda para nada insatisfecha. Aunque apuesto mil doblones a que eso.. Ya lo sabiais, ¿Verdad? -Dijo, guiñando el ojo de forma elocuente, con aquella sonrisa y seguridad en sí mismo de la que tanto se galardonaba él mismo. Sin dejar de mirar a la pequeña chica que tenía delante, miró a la catedral, pues le parecía un buen refugio tras las brutales noches de Luna Llena de las cuales jamás recordaba nada más allá de los gritos, el dolor inconsumable y del.. sabor. El sabor a sangre por la mañana.. el sabor a sangre entre sus dientes. El sabor a sangre bañando cada glándula de su lengua, cada recóndito lugar del cielo de su boca. El sabor.. a sangre.

Por unos instantes, William se quedó embobado mirando el lugar donde seguramente el Sacerdote del lugar diera su sermón, sin darse cuenta de que se tiró así varios minutos, mas minutos que menos, por supuesto. Despertó de su pequeño trance y volvió a mirar a la chica con labios burdeos y dientes puntiagudos, sin saber bien como calmarla.. o hacerle saber que no va a comérsela ni a hacerle daño de ningún tipo, asi que.. como es normal en él y sobretodo en estos casos de punto muerto.. Se acercó a sus labios y los besó con ternura a la vez que sujetaba una de las suaves manos de la joven. Tras eso.. y abriendo lentamente sus ojos para toparse con los de ella, sonrió.

-Me llamo William Bones, y me preguntaba.. si podía saber el nombre de tan hermosa y oscura rosa que sin darme cuenta, ha cuidado de mi cansancio durante unas horas que gracias a ella, me han parecido...- Suspiró, relajado, aún relamiendo el gran sabor del beso que le dió a aquella boca ajena. -Minutos.

Sin duda.. la chica le había gustado.
Le había gustado mucho.




Muchísimo.




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Re: La sangre cae entre mis dedos (privado +18)

Mensaje por Bloondy Blackbird el Miér Mar 29, 2017 10:51 am

Los susurros hacian cola en su mente para hablar atropelladamente en la mente de la vampiresa, que observaba embobadamente cuando ese lobo paso de can peludo a un hombre desnudo, casi se le escapa una risa nerviosa por verle totalmente entero y totalmente sín ropa, las ideas se le disparaban, pero solo se limitaba a escuchar las palabras de aquel hombre, con sus ojos muy abiertos, quizás eso daba alguna pista de su estado. Le miraba sín mediar palabra alguna, muentras inclinaba la cabeza a un lado, dejando que aquel joven asegurase que no se le comía, lo cual encontraba encantador, pero parecía que le alteraba el estado cambiante de Bloondy, que parecía que a cada minuto cambiaba su emoción así como sus disparatadas ideas, quizás eso era efectos secundarios de su locura oculta para todos.
Entrecerró los ojos observandole mientras este alagaba su belleza. Se rió levemente, las voces la abrumaron con miles de preguntas "¿por que sabe tu concidion? ¿es peligroso? Es un licantropo, es útil, es divertido" decían todas casi al mismo tiempo, Bloondy sintío lo necesidad de volver a sacudir la cabeza para despejar la cabeza. Pero antes de hacerlo le pilló por sorpresa cuando el joven hombre desnudo de naturaleza licantropa la beso, sus pupilas se dilataron cuando noto el sabor de la sangre de la boca del joven, aunque no era suya, lo olía y lo sentía. Emitió una especie de bufido tras eso y volvío a quedarse observandole, mientras el hombre se presentaba, Bones...huesos, los humanos tienen huesos...a los perros les gustan los huesos...que casualidad, se rió levemente de su propio pensamiento y volvió a observar al joven. -Saludos Lord William Bones...esta extraña sombra que está ante usted es Lady Bloondy Ivy Blackbird...un placer. -Hizo una pronunciada reverencia.

Miro la catedral mientras observaba las estatuas, las miraba de manera curiosa pues Bloondy las veia como si estuviesen vivas, parpadeasen y moviesen los ojos. Bloondy sonrió a una de estas y volvió a mirar a William. -Un extraño ante mí, con un olor particular, antes era un lobo y ahora...solo alegra la vista, no es del todo una mala noche...jijijii que cosas tiene la noche..¿no crees? Desde luego no soy la unica que piensa así. - Señaló las estatuas y despues entrelazó sus dedos a su espalda balanceandose levemente hacía atras y hacía delante. -Puedo deciros lo conservador que no vais vestido esta noche....al contrarío vais demasiado pecador...divertidamente lascivo y descarado, ni con la mano os habeis tapado.- Se rió de su propio comentario, quizas denotando mucho su falta de cordura en algunas ocasiones...o la mayoria parte del tiempo. Pero eso mejor no revelarlo..igual que otros cuantiosos secretos que tenía la vastago, como a ella le gustaba llamar a los de su condición. Se mordió el labio mirando a William. -Que dulce habrás sido...en su día..-Se toco los labios un poco.



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Re: La sangre cae entre mis dedos (privado +18)

Mensaje por William Bones el Sáb Abr 01, 2017 8:21 am


William seguía observando aquellos abultados labios, algo gruesos pero que ni mucho menos feos para el lobo ya que a él personalmente le enamoraban y volvían completamente loco y fuera de si el mero hecho de morder tremenda textura. Era fan de los labios gruesos. Sonreía de medio lado, sentándose de nuevo en uno de aquellos bancos que de madera pronunciada en color marron se tercían cada vez mas oscuros por la luz escondida cada vez en mayor cantidad. La noche pronto llegaría y él seguía compartiendo un extraño momento con una vampiresa... Pero no estaba para nada descontento con ello. Podía contemplar la mirada de la joven que parecía semi-excitada por probar el ensangrentado aliento del lobo que hace ya varias horas que dejó la Luna Llena muy atrás.

Por mas que la observaba, la chica no parecía molesta ni siquiera en un pequeño apice por la acción descarada y atrevida de William, aunque claro.. para él aquella acción y cualquier derivada de ésta era tan natural como el respirar o andar por la calle, asi que para él, no era descaro si no como la lluvia qque cae cuando se nubla. Era libre, y lo demostraba en cada acción que hacía. Extrañado se quedó cuando aquella mujer le dijo su nombre, pero no sabía si extrañarse mas por como se dirigía a ella misma como "Sombra" o por decirle a él "Lord". "¡Lord! ¡Yo, que poco me falta para aguillotinar a nobles por pura diversion al ver como su falsa libertad mermada queda ante la verdadera y única libertad!" Pensó en voz alta para sí mismo, sus ojos se entrecerraron. Sus labios se abrieron, un poco solamente, como para decir algo pero que se le olvida a medio camino.

-Vaya.. cuantos títulos. Yo no poseo ninguno, mi Lady, asi que os pediría por favor que me llamáseis solo por mi nombre. Soy William. William a secas.- Dijo sonriendo, de forma amable y cordial, jocosa y alegre para que lo que allí dijera no sonara borde ni hostil para con la vampiresilla que parecía asustarse con cualquier cosa y dicha acción era lo que el Lobo quería evitar a casi toda costa, pues le gustaba. Le despertaba buenas vibraciones, todo dicho sea. Sus retinas bailaban de un lado a otro del cuerpo de la chica sombría pero alegre a la vez, escuchando como parecía delirar de una forma un tanto tierna. -¿Las estatuas decis? Vaya.. yo no conozco el idioma de la piedra, aunque me gustaría.- Sonrió, y levantó algo sus orejas humanas. -¿Olor particular? El vuestro tambien es bastante.. singular. Aunque me gusta, mucho además. Vos tambien alegráis la vista.. lástima que no vayais desnuda. -Echó varias miradas a la vampiresa, y sonrió casi en un suspiro elocuente. -Aunque eso podriamos arreglarlo.. claro, pequeña y hermosa sombra.

Le hacían mucha gracia la energía con la que la chiquilla rimaba, no parecía tener mucha edad Vampírica, o eso o tenia algun que otro problema de la zotea, cosa que no impedía al Licántropo intentar entablar amistad y.. si la chica era lo suficientemente hermosa como era el caso, incluso a algo más. Pues tal era su libertad y tal era su diversión. Sonrió pensando en todas aquellas cosas, observando las manos de la chica. -Buena rima. Aunque no veo por que taparme, no hago nada malo y ademas.. os alegro la vista, como bien decis. Lo conservador es tan aburrido como el papeleo de un gobernante o más. Es más divertido pecar, y sin pudor os digo que.. si seguis por el camino que habeis tomado.. No me importará pecar en templo santo. En sacramento profano.

El lobo seguía con su ardua tarea de ligarse a la nueva chica, además de tratar de caerle bien y parecer un caballero inusual sin armadura y sin caballo. Miraba como ella se tocaba sus burdeos labios, ahora algo descoloridos por el pasional beso ocasionado no hará ni 1 minuto de ello. Se acercaba nuevamente, esta vez, atreviéndose a acariciarle la cintura y antes de comenzar un nuevo y húmedo beso sin fin, mordió su labio inferior tirando hacia sí mismo con candor, sin dejar de penetrarle la mirada con sus ojos brillando sin cesar por la excitación que al igual que la lava de un activo volcán, no hacía mas que esperar para erupcionar sin control y con maldad. Metía su lengua dentro de la boca ajena para experimentar mas si cabe el sabor de la pequeña sombra, no obstante.. Cuando abrió sus ojos en pleno beso y a las puertas de que sus manos se atrevieran a quizá comenzar a desnudarla.. algo inusual vio.

Algo que llamaba su atención de inmediato, tras la hermosa figura que delante tenía, al fondon, en las enormes puertas de semejante templo, había una silueta, un persona o eso parecía. Sus ropajes eran poco más que andrajos pero llevados de una forma elegante. Sus cabellos enteros formados en gruesas rastas junto a una abundante barba y un rostro cargado de cicatrices y facciones duras. Tan duras, que no podia evitar recordar a la forma mas pura de un Lupus. En otras palabras, Lobo. Sus ojos brillaban con la intensidad de mil soles para que a aquella distancia William pudiera ver aquello.

"Aún eres un cachorro."


Parecía escucharse en todo el templo, aquella frase lúgubre y misteriosa, pero al mirar a la Vampiresilla comprobó que ella no había escuchado nada. Tras desviar la mirada nuevamente a aquella gran entrada de madera curtida, pudo apreciar que... aquel hombre de lupinas facciones ya no estaba. Lejos de decepcionarse.. comenzó a caminar, casi sin darse cuenta. Y del mismo modo.. a seguir un rastro invisible, pero que de algún modo sus fosas nasales, su cuerpo... podían seguir, podían captar. Por su puesto, el no era consciente de esto. Solo se limitaba a caminar. Tratar de seguir. ¿Quien era? ¿Que era? ¿Por que le llamó cachorro?


"¿Aún? ¿Que signifca eso?"


Las campanas comenzaron a replicar.




Where does the man end and the beast begin..?

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Re: La sangre cae entre mis dedos (privado +18)

Mensaje por Bloondy Blackbird el Sáb Abr 01, 2017 10:20 am

Ella le observaba de arriba a abajo, mientras los susurros hablaban tan bajito en ese momento que para ella apenas era un leve murmullo, aquel joven tenía el comportamiento más descarado visto en años por ella. Aunque eso desde luego no era algo que la fuese a escandalizar, no a estas alturas...no con las cosas que había visto y oido...los ojos de la vampiresa le seguían, eran tan negros como una noche sín estrellas en ese momento. Ladeó su palido rostro mirandole. -¿Titulos? solo uno...jijiji Lady..- Dijo ella mientras se quedaba pensativa por lo que dijo. -Cuanto molesta iltimamente una palabra tan sencilla como "Lord" es autenticamente extraño...los franceses sois muy raros..- Siseó un poco y se llevo un dedo a los labios chistando bruscamente para quedarse mirando un punto fijo unos segundos. Despues volvío a la conversación con el pirata sonriendole con cordialidad. Claro que ella no sabía la procedencia del joven. No pudo evitar sonreir y se relamió los labios coqueteando de considerable forma mientras le miraba.

No pudo evitar contener una pequeña y femenina risa cuando el joven comentó que él no sabía hablar el idioma de las estatuas, hacía mucho tiempo que tenía esa estraña percepción del mundo...más tiempo del que su memoria podia avarcar...suspiró volviendo la atención a las palabras del rubio de ojos ambarionos. Como insinuaba que queria verla desnuda, y como volvió a fundir sus labios con los de ella, realmente destilaba pasión, eso estaba visto, pero las voces susurraban un secreto a voces "Su lado animal es el que actua" dijo uno de los susurros en la menten retorcida de Bloondy, ella solo emitió un suspiro dejandose besar por el licantropo. Notaba como sus manos iban con intenciones de arrebatarle sus lindos ropajes aterciopelados y elegantes. Quizás revelando demasiado sus raices nobles. Pero no era algo que preocupase a la vampiresa...pudo notar como la pasión de William se apagaba para dar paso a un desconcierto notable, los susurros indagaron que había algo que se la escapaba, cuando el joven dejo de besarla ella le observo. -Espejos rotos..- Susurró para si misma mientras entrecerraba los ojos.

Él parecía seguir un rastro, estar atento a otras cosas. La vampiresa se quedo parada unos instantes mirando una de las estatuas que ahí estaban, incluso parecieron parpadear mirando un punto fijo, si...en efecto, estaba siguiendo un rastro el joven licantropo. Así que Bloondy hizo gala tambien de su habilidad para seguir el aroma de la sangre. Si, alguien había estado ahí hace unos instantes, pero debido al beso del pirata que odiaba la palabra Lord, no se había percatado, emitió un bufido y siguió a William. -El extraño te busca y te encuentra..- Musitó casi para sí misma mientras echaba los brazos hacía atrás y entrelazaba sus dedos a su espalda siguiendo dando pequeños brinquitos al lobo que tán desconcertado se encontraba por lo que había pasado en el momento de pasión. "Cuidado ahora" gruñó un susurro.



Al caer la noche mis rosas son las más punzantes. Las más hermosas y peligrosas
-"¡Locura, dices! ¿Me temes? ¿Tienes miedo de lo que podría hacer, de lo que podría decir? Qué reacción tan fascinante. ¿No la consideras algo molesta?"


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Re: La sangre cae entre mis dedos (privado +18)

Mensaje por William Bones el Vie Abr 07, 2017 10:08 am


William estaba en trance a la vez que las campanas replicaban, gemelas de otras lejanas, en una especie de éxtasis ante la situación. Tal era así que apenas escuchó las palabras de su nueva y oscura amiga, una Sombra. No por que no quisiese.. o no le interesase, si no por que no pudo evitar entrar en trance al oler aquel rastro. Sus ojos se volvieron completamente dorados, apenas sin pupila a la vez que sus cejas ya de por si pobladas de cabello, ahora eran mucho más.. Y cada mechon de pelo de éstas era encrespado, duro, como demostrando estado de animo o fiereza. A su misma vez, sus colmillos sobresalían de modo que la forma de su boca era algo mutada, junto a su mandíbula mas cuadriculada y musculosa que hace unos minutos. Sus orejas eran ahora de pico hacia atrás y su pelo, que ya de por sí, era crecido camino a una melena, había alcanzado mas longitud de forma no-natural dando forma a una melena encrespada, tiesa, junto a la musculatura ensanchada.

Su nariz se movía, emitia toda clase de gruñidos anti-naturales de un humano. Sus garras hacían que sus manos se abriesen solas por la fuerza ejercida por éstas para salir. Eran unas garras negras como la noche que ahora bañaba todo París pues ya la hora noctívaga había llegado. -Tu... -Únicamente eso fue lo unico que promulgó un William Bones que lejos de su forma humana, ahora tendría una forma descontrolada para él y desconocida incluso ahora mismo. Una forma conocida por los Hijos de Gaia como 'Glabro'. Sus ojos lentamente mirando hacia la vampiresa, ojos de furia, de desconcierto, de confusión. Comenzó a andar hacia la puerta, saliendo de la capilla en la que se encontraban. Sus andares eran mas los de un lobo que los de un humano medio, buscando con la mirada allá donde le llevaba el rastro. Las calles parisinas estaban oscuras con un suave manto de niebla, pues seguramente el día de mañana amanecería lloviendo en una dulce nostalgia.

Bones en aquél instante percibió nuevamente la sombra, la forma del individuo.. aquel hombre cuya melena estaba constituida al completo de unas Rastas salvajes muy lejanas de algo remotamente civilizado. Un cuerpo musculado, lleno de tatuajes de eras pasadas, de epocas ya concurridas tiempo ha. Los ojos de aquél individuo eran al igual que los de William, de un tono dorado, incesante, incandescente, como si llamase al Lobo a que le siguiera. William se giró, ya que la conciencia aún era suya, pese a que él mismo no supiera que ya no era humano ahora mismo. Agarró a la Vampiresa. -Agárrate. -Alcanzó a decir, con una voz distorsionada en gruñidos y tamaños rugidos. La cargó en peso a la espalda conforme sus musculos se tensaban uno a uno en un efecto curioso de dominó. Flexionó sus cuartos traseros, los gemelos.. Emitió un rugido y saltó desde la posición donde estaban hasta el tejado mas cercano. De ese tejado, saltaron a otro mas alto, y nuevamente, a uno mas alto aún. En cada salto se le escuchaba un rugido en tonalidad baja, como si saliera de su pecho y no de su garganta.

Allí a lo lejos, se podía apreciar el río partido en dos, dando paso a semejante majestuosidad formada en piedra. -Notre-dame.. -Dijo Bones, con los ojos fijos como si pudiera apreciar cada detalle de la fría roca y los ojos de las Gárgolas desde tanta distancia. Buscó por los bajos callejones, donde estaba aquél misterioso y bárbaro hombre, mirando a ambos en la lejanía sin amainar su paso, pero sin correr a su vez.


"Notre-Dame... Cachorro."


Se escuchó en la cabeza del Licántropo quien pensaba a si mismo que poca cordura le quedaba ya por escuchar voces que solo él escuchaba. Se sacudió bajo la forma de Glabro aún desconocida por él y en ágiles saltos de bestia, emprendió su camino hacia la estructura que se levantaba desde la tierra para imponer a todo ser conocido. Estructura conocida como la Catedral de Notre-Dame, cuyas campanas replicaban sin dueño en estos momentos. No sabía por que, no sabía cómo. Pero tenía claro que ya sea por instinto o por destino, debía ir allí. "Tengo que encontrarlo. Saber de él. ¿Será él? ¿O un espejismo más de mi mente? Vamos.. Notre-Dame."




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Re: La sangre cae entre mis dedos (privado +18)

Mensaje por Bloondy Blackbird el Sáb Abr 08, 2017 5:43 am

Todo era un halo oscuro de misticismo y desconcierto, Bloondy se veía incapaz de descifrar lo que a su alrededor ocurría, solo percivía que su amigo había centrado su atención en el extraño que allí había aparecido y se había desvanecido casí en el mismo suspiro. Cerró los ojos con fuerza antes de volverlos a abrir en una notable mueca de desconcierto. Su nuevo amigo de naturaleza licana parecía no escucharla, no prestarla antención remota por luchar en captar ese aroma que desprendía aquel extraño que había interrumpido el encuentro. Los susurros gritaban alarma, que no estaba bien aquelllo, sobre todo cuando le dió la escalofriante sensación de que el desaparecido le había dicho algo...ella había escuchando su apellido y el nombre de su hermano, eso la hizo extremecerse, pues sentimientos encontrados era lo que provocó aquella frase a la que solo ella parecía haber percivido. Miró a William llamada por sus extraños sonidos devido a un cambio de forma inesperada.

El lobo la agarró como si fuera liviana y ligera como la niebla, la niebla que se formaba cuando salieron, Bloondy miró al cielo, para asegurarse que le quedaban suficientes horas en la noche para cruzarlas con el licantropo antes de encontrar un sitio donde refugiarse del brillante sol. Adoraba los dias sin sol que con las lluvias llegaban, eso le recordaba a su adorada Inglaterra donde se aventuraría a salir por el día debido que algunas veces este parecía nocturno por el gris del cielo debido a la lluvia. Salían fuera de esa iglesia, Bloondy se sujetaba bien a espaldas de esa extraña criatura a la que se había convertido el apuesto William. Ahora a mente de Bloondy solo se trataba de una criatura bestial que guardaba cierto morbo al parecerse a su amigo, no pudo evitar dejar escapar una risilla por lo que los susurros la regañaron por ello. "No es el momento de pensar en eso" gruñeron dos a la vez . -Dejadme en paz..- Replicó ella susurrandolas para ellas.

El lobo parecía buscar algo desesperadamente, pero lo cierto es que en la mente de Bloondy una voz que no concocía ya musitó "Notre-Dame" la misma voz que le había mencionado antes hara unos minutos a ella y a su hermano. La piel de Bloondy seguía de gallina por ello. Miro la nuca de su bestial amigo. -Al centro de París se va mejor por ahí, menos calles principales...menos gente...ni siquiera borrachos e indigentes nos verán. -Le dijo mientras miraba al cielo negro y sin apenas estrellas por la niebla. Algo aguardaba en la inmensa catedral... Le señaló el camino a seguir, impaciente y agobiada a su misma vez, ese ser salvaje sabía demasiado sobre todo. O esa fué la impresión que se llevo la joven vastago.



Al caer la noche mis rosas son las más punzantes. Las más hermosas y peligrosas
-"¡Locura, dices! ¿Me temes? ¿Tienes miedo de lo que podría hacer, de lo que podría decir? Qué reacción tan fascinante. ¿No la consideras algo molesta?"


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