Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP


SALOMÉ AMERIS

MODERADORA

ENVIAR MP
RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA VAGGÖ

MODERADORA

ENVIAR MP
LOREENA MCKENNITT

MODERADORA

ENVIAR MP

CLIMA HUMAN HUNTING - PARTICIPAN ALICE D. DEFORT Y MEFISTO TEMPORIS - PARTICIPAN ELORA PAINE Y HÖOR CANNIF UNITED WE STAND, DIVIDED WE FALL - PARTICIPAN AXEL BLACKMORE, XARYNE ACKERMAN, GAEL LUTZ, ELORA PAINE THE HAUNTING - PARTICIPAN PIERO D'PÁRAMO & DOMINIQUE DE BRICASSART EL JARDÍN DE LAS PLANTAS - PARTICIPAN SARA ASCARLANI Y KATHARINA VON HAMMERSMARK



Espacios libres: 09/60
Afiliaciones élite abiertas
Última limpieza: 17/01/17


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com


Últimos temas


The green monster [privado]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

The green monster [privado]

Mensaje por Leif Paine el Jue Abr 06, 2017 8:41 am

Los celos. Terrible sentimiento que, nada más conocerlo, ya lo despreciaba. Se instaló en sus entrañas cuando la bruja le negó aquella evidente paternidad, y desde entonces estuvo retorciéndose con la sangre hirviendo de sus vísceras coléricas. Su humor no era el mejor y aquellos que le conocían ya bien lo sabían, que se apartaban evitando hacer nada que valiera su descarga. El Capitán Paine podía ser verdaderamente cruel cuando estaba dominado por tanta tensión. Porque no era solo un mal humor, no, de esos tenía muchos y se le acababan olvidando una vez solucionaba el problema. No. Aquello era peor, todos lo sabían, algo le ocurría al capitán que era mejor no cruzarse en su camino. Sabía que aquel niño era suyo, mas no entendía por qué la bruja lo negó. ¿Tanta repulsión le provocaba la idea de formar una familia junto a él? Y entonces se unió a su cabeza la imagen de aquel puto de barrio bajo. Claro... eso debía ser. La bruja lo prefería a él. ¿Pero por qué aceptó la invitación a la boda y se despidió con un beso?

Malditas mujeres y sus juegos mentales.

Dispuesto a poner fin a tantas dudas, buscó una nueva y buena excusa con la que aparecerse en su casa una vez más. Camisa y pantalones, y sus botas de pirata, eran todo cuanto llevaba. Con el pecho medio descubierto por el sol ardiente que empezaba a calentar a ritmo de primavera. No quería admitirlo, pero se había asegurado de oler bien y llevar el cabello medianamente repeinado, atado atrás dejando expuesto su rostro intrínseco. En el mundo corsario las apariencias no decían mucho, pero cuando de damas se trataba estaba claro que así era. Llamó a la puerta con la fuerza de sus nudillos, esperando no ser nuevamente recibido como la última vez, cuando de los dulces y sonrosados labios de la bruja salió el nombre de otro hombre.




We are many, they are few:


avatar
Leif Paine
Licántropo Clase Baja
Licántropo Clase Baja

Mensajes : 172
Puntos : 167
Reputación : 40
Fecha de inscripción : 01/04/2016
Localización : Bosques

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The green monster [privado]

Mensaje por Aletheia Brutus el Jue Abr 06, 2017 9:57 am

Habían pasado apenas unos días desde que regresaran de África y no había noche que no pensara en todo lo ocurrido. En la forma en la que Leif la había defendido en el viaje de ida. La forma en la que habían hecho el amor cada noche en ese camarote. La forma en la que se la habían comido los celos cuando la negra alardeó de ser su amante y la fría puñalada de decepción cuando al pirata no le temblaron ni el pulso, ni la voz, para decir que no la quería. Daba igual que en algunos momentos sus acciones parecieran gritarlo. Sólo eran las acciones de un hombre seduciendo a una mujer. Y ella era la idiota que se rendía ante él.
También pensaba en la forma en que habían dormido a bordo del Warrior: desnudos y agotados, con Leif abrazándola como si no quisiera dejarla ir. Ay, ojalá. Porque había dormido tan a gusto en sus brazos... Sintiéndose tan protegida... Tan deseada... Tan plena.
Pero eso sólo era una fantasía.

El día que volvió, les contó a Adele, Loui y Brianna, su aventura africana. Adele había estado tan preocupada por ella, que había desaparecido tan repentinamente, sin dejar rastro, sin equipaje, sin siquiera cerrar la puerta de casa... que había dado aviso a las autoridades. Así que había tenido que ir a personarse y dar una explicación más o menos convincente, de que había salido por su propia voluntad y que simplemente no había avisado... porque no tenía por qué dar cuentas al servicio. Nadie pudo rebatir esa sentencia, mucho menos con el tono tan altanero con que fue dicha.
Aletheia no consideraba a Adele, Loui y Brianna como sus criados. Trabajaban para ella, pero no abusaba de su posición. Así que esa reacción frente a la autoridad era pura fachada, pero necesaria para dar por zanjado el asunto. En la intimidad de su casa, Aletheia le explicó lo ocurrido a Adele, quien siendo perro viejo en estas lides, supo leer entre líneas.

La mujer creía que su señora se merecía algo mejor que un pirata. Pero ¿qué había mejor para una mujer enamorada que el hombre al que quería? Suspiró y fue a abrir la puerta. ¡Y cuál sería su sorpresa cuando justo ahí estaba el susodicho pirata!
Tenía que reconocer que el hombre tenía muy buena planta. Entendía lo que Aletheia veía en él. El peligro, la aventura, la rebeldía frente a una sociedad rígida que la rechazaría por sentir. Pero ella sabía que eso no podía acabar bien. Eran de mundos diferentes y esos mundos no se tocaban. Si los estamentos sociales se repartieran en una montaña... él estaría al límite de la falda -y seguramente perdido entre muchas faldas-... y ella rozaría donde comenzaba la nieve en la cima.
Él no podría subir, ella no debería bajar. Pero estaba enamorada, podía verlo en la forma en la que se movía por la casa, como un alma en pena, que sólo recuperaba la sonrisa cuando enseñaba a leer a Corbin o le mostraba cosas nuevas a Elaine. Fuese lo que fuese lo que ese hombre le había dicho para dejarla en ese estado, más le valía arreglarlo. O le iba a atizar con el rodillo a amasar.
-Buenas tardes. ¿Qué se le ofrece?

Ajena a la visita inesperada que acababa de llegar a su puerta, Aletheia estaba en la biblioteca, junto a la ventana, con una decena de libros sobre la mesa, buscando alguno que pudiera darle a Corbin para que practicara. Habían quedado en que esa tarde pasaría a buscarlo y leerían juntos un rato.



Échame a los lobos... Y volveré dirigiendo la manada.

avatar
Aletheia Brutus
Hechicero Clase Media
Hechicero Clase Media

Mensajes : 136
Puntos : 115
Reputación : 2
Fecha de inscripción : 18/01/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The green monster [privado]

Mensaje por Leif Paine el Jue Abr 06, 2017 3:26 pm

Y ahí estaba la herm... un momento, esa no era Aletheia. Metió la cabeza en la casa buscando por todos lados, esperando encontrarla y no tener que lidiar con aquella vieja cuya mirada no auguraba nada bueno. ¿Le habría contado la bruja sobre su persona? ¿O simplemente se creía mejor que un buen hombre educado que llamaba a la puerta en lugar de tirarla abajo -como bien habría podido hacer? Se retiró un paso manteniéndole la mirada a la anciana que parecía estar oliendo mierda y se irguió orgulloso, no pensaba amedrentarse por alguien del servicio -pues suponía que era alguna clase de criada que, puestos a suponer, podría estar ya retirada de sus funciones.

-Soy el Capitán Paine, vengo a ver a Aletheia - habló como siempre con aquella voz que parecía salir de ultratumba y entrecerró los ojos. - Ella no me espera, pero estoy seguro que querrá verme. Así que si me disculpa... - la apartó con suavidad pero cargado de sarcasmo, cogiéndola de la cintura para alzarla y ponerla a un lado -sí, como si no fuera más que un simple objeto- y se introdujo en la casa cual cazador buscando presa. - ¡Aletheia! - exclamó, abriendo puerta por puerta, hasta dar con la indicada. El nombre murió en sus labios al verla ahí sentada: delicada, hermosa... una caricia para la vista. Aquella visión apaciguó por completo al monstruo verde de los celos que se agitaba en su interior. En ese instante solo estaban ellos dos, así que entró cerrando a su espalda evitando que nadie más acudiera a su rescate.

Avanzó en silencio mirándola a los ojos, conteniendo el impulso de cogerla en brazos y llevársela bien lejos donde nadie más que él pudiera disfrutarla. Se detuvo a su lado, penetrándola con la mirada, y sonrió con picardía. - ¿Me echabas ya de menos? - amplió la sonrisa y buscó entre sus ropas su mayor excusa: la invitación a la boda de su hija. - Lo dije de palabra, pero si debo ser correcto tengo que entregarte esto. He venido personalmente temiendo que el cartero se perdiera... - aquello no era del todo cierto, su mayor motivo era sencillamente volver a verla. - ¿Quién es la momia disecada que me ha abierto la puerta?




We are many, they are few:


avatar
Leif Paine
Licántropo Clase Baja
Licántropo Clase Baja

Mensajes : 172
Puntos : 167
Reputación : 40
Fecha de inscripción : 01/04/2016
Localización : Bosques

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The green monster [privado]

Mensaje por Aletheia Brutus el Jue Abr 06, 2017 4:36 pm

Leif. Era su voz. Su inconfundible voz. Llamándola. Se puso tan nerviosa que se le cayó el libro del regazo. Se inclinó para recogerlo y dejarlo en la pila que había sobre la mesa. Ya decidiría cuál le dejaba a Corbin después. Se puso en pie y se alisó el frontal del vestido azul con flores que llevaba. ¿Tenía bien el pelo?
Pero todo dejó de importarle cuando irrumpió en la estancia. Se le aceleró el pulso, su cuerpo se tensó y no pudo pensar nada coherente.
-Capitán Paine... -¿Que si le había echado de menos? Cada segundo. Pero no era algo que pudiera decirle-. ¿Qué le trae por aquí?
Le miró sorprendida porque hubiera ido a invitarla formalmente y en persona. Pensó que lo dejaría correr, o que enviaría a alguno de sus grumetes con una escueta nota. Pero no, ahí estaba, alto, guapo, ofreciéndole un lugar en la celebración de su hija, como si fuera alguien importante para él... Y ella... Ella le había mentido en algo tan importante como la paternidad.
Todo por no querer que se sintiera obligado hacia ella. Quería que la quisiera, pero no por un desliz, no por su hijo, sino por ella.
-¡Leif! -le reprochó-. No hables así de Adele.
Porque Adele era como una madre para ella en París, ya que su verdadera madre estaba en Perpignan. Cogió la invitación y la leyó. Le temblaban las manos cuando sus dedos se rozaron.
-Es una invitación preciosa. Gracias por venir a traerla personalmente -porque así podía verle de nuevo-. ¿Puedo ofrecerte algo? -señaló con un ademán de la mano hacia el juego de vasos de cristal y botellas de licor que había en un pequeño mueblecito en un lateral-. Yo no puedo acompañarte -por razones evidentes-, pero puedo pedirle a Adele que me traiga una manzanilla.
Dejó la invitación sobre la pila de libros y caminó hacia el mueblecito, dio la vuelta a uno de los vasos y tomó la botella que cerraba el juego entre ellos.
-¿Coñac?



Échame a los lobos... Y volveré dirigiendo la manada.

avatar
Aletheia Brutus
Hechicero Clase Media
Hechicero Clase Media

Mensajes : 136
Puntos : 115
Reputación : 2
Fecha de inscripción : 18/01/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The green monster [privado]

Mensaje por Leif Paine el Mar Abr 11, 2017 5:16 am

¿Cómo se podía ser tan dura de mollera? Bufó mentalmente, impacientándose porque le dijera de una vez por todas que era él el padre de ese niño que llevaba en el vientre. Había ido personalmente, llamando a la puerta, se había vestido bien... ¡incluso se había echado la colonia que usaba su hijo! Y aún así al parecer seguía sin ser suficiente para ella. Bueno, si algo caracterizaba al Capitán Leif, a parte de sus incontables defectos, era su tozudez. Aletheia se había convertido en una meta, una pieza importante en aquel prometedor futuro que estaba por venir: una familia unida. Sus hijos ya estaban colaborando, llevándose bien, solo quedaba que la bruja fuera sincera para hacerla totalmente suya.

Pareó la mirada por las botellas que señaló y sintió su boca secándose de inmediato. Ron, coñac, vino... podría sentarse a tomar una copa con ella, probar de nuevo el dulce néctar de su fruta escondida...

-No - negó rápidamente ante tan tentativa oferta. Estaba evitando beber más de la cuenta, ya no necesitaba auto destruirse pues su vida empezaba a tener mucho más sentido del que jamás tuvo. - Quiero que me acompañes. Por París - aclaró rápidamente, sonriendo ante el recuerdo de la escapada a África. - Debo comprar el regalo de bodas de mi hija y, por no andarme con rodeos, mi aspecto de pirata me cierra las puertas de muchos negocios. Además, el regalo quiero que lleve algún hechizo y has demostrado ser muy útil en ese aspecto. No te robaré más tiempo del que sea necesario...




We are many, they are few:


avatar
Leif Paine
Licántropo Clase Baja
Licántropo Clase Baja

Mensajes : 172
Puntos : 167
Reputación : 40
Fecha de inscripción : 01/04/2016
Localización : Bosques

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The green monster [privado]

Mensaje por Aletheia Brutus el Mar Abr 11, 2017 4:37 pm

¿Acompañarle? ¿De compras por París? ¿Hola? Ay, no podía salir con esas pintas. Tendría que cambiarse. El corazón le dio un brinco y seguramente el lobo pudo escuchar cómo se saltó un latido.
-Está bien, pero tendremos que regresar antes de las siete. Corbin va a venir a buscar estos libros y me parecería un detalle muy feo dejarle plantado. De todos modos, se los dejaré a mano a Adele, por si nos retrasamos. ¿Me esperas aquí mientras me cambio?
Se dirigió hacia la salida de la biblioteca, pensando rápidamente en lo que tenía en el armario y qué era lo que podía ponerse. No quería que fuera demasiado formal, ni demasiado de andar por casa, quería que llamara la atención del pirata, que la mirase, pero tampoco quería ponerse demasiado escotada o con un vestido con mucha parafernalia, como si fuera a una fiesta social.
Subió a su habitación y abrió el armario, movió varias perchas y, finalmente, se decidió por un vestido sencillo, rosa, con adornos de encaje negro.
[Vestido]
Se cambió y bajó de nuevo las escaleras. Le dio instrucciones a Adele por si se retrasaba y llegaba Corbin a por los libros, aunque no creía, porque tenían todavía un buen puñado de horas. Quizás hasta pudieran comer por ahí...
-Estoy lista -dijo asomándose a la biblioteca donde había dejado a Leif. Ya llevaba en la mano un pequeño bolso, tipo saquito, una capa de paño fino, cruda, que le cubriría hasta la cintura y que se cerraba con un largo lazo de raso rosa, por si refrescaba-. ¿Nos vamos?



Échame a los lobos... Y volveré dirigiendo la manada.

avatar
Aletheia Brutus
Hechicero Clase Media
Hechicero Clase Media

Mensajes : 136
Puntos : 115
Reputación : 2
Fecha de inscripción : 18/01/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The green monster [privado]

Mensaje por Leif Paine el Miér Abr 12, 2017 2:43 pm

Sintió la bilis hirviendo y subiendo por la garganta ante el nombre de aquel puto pronunciado por la dulce voz de Aletheia. Demasiado ocupado estuvo controlándose a sí mismo para notar el nerviosismo de la bruja, a la que dio la espalda en cuando salió del salón para cambiarse. Era inconcebible que solo un nombre fuera capaz de provocar aquella ira, de retorcer sus entrañas como si de un maligno hechizo se tratara. Les había visto juntos, cuando los días se estiraban y era incapaz de frenar el deseo de observarla en secreto, y aunque sabía que jamás hubo sexo entre ellos, cada sonrisa que le arrancaba a la bruja, cada encuentro casual entre sus cuerpos, alimentaban esa ira en su interior.

Ira que desapareció en el momento en que la vio regresar tan elegante como siempre. No por el vestido, pues ningún trozo de tela sería jamás responsable de verla más o menos bella -incluso en su viaje a África, con solo una muda y sin agua para bañarse, la siguió viendo tan hermosa como en ese instante ante él. No. El motivo de su -fugaz- estado hipnótico se debía a lo que aquel gesto escondía. Aletheia se había arreglado especialmente para él, no para el vendido al que estaba esperando, solo para él, y pudo sosegar nuevamente el monstruo de los celos.

-Van a pensar que te estoy chantajeando... - fue lo único que dijo, velando entre líneas un halago hacia su apariencia. No pensaba hacer caso a su exigencia de volver antes de las siete, no permitiría que ese 'Corbin' la viera tan hermosa. Se aseguraría de entretenerla lo suficiente para hacerle olvidar al rubio. - Vamos entonces...

Se acercó a ella, a escasos centímetros, y pasó suavemente una mano por su espalda para acompañarla hacia la puerta, sin despedirse siquiera de la momia que no desfruncía el ceño ni aunque la molieran a palos. En la calle no le ofreció el brazo, como cualquier caballero haría -porque él nunca sería ni pensaba ser un gentleman, antes caería granizo en el infierno-, rodeó su cintura asegurándose de tener su cuerpo bien pegado al suyo, amenazando con la mirada a cualquier hombre que cruzaran y osara poner los ojos sobre ella.

-La tienda que tengo en mente no está lejos, aunque no tengo ninguna prisa. ¿Has comido algo antes de salir? En tu estado debes alimentarte bien, tus caderas deben estar fuertes para soportar el parto - era inevitable la falta de tacto, sin embargo por muy bruto que pudiera parecer, no era más que preocupación lo que sus toscas palabras intentaban expresar.




We are many, they are few:


avatar
Leif Paine
Licántropo Clase Baja
Licántropo Clase Baja

Mensajes : 172
Puntos : 167
Reputación : 40
Fecha de inscripción : 01/04/2016
Localización : Bosques

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The green monster [privado]

Mensaje por Aletheia Brutus el Jue Abr 13, 2017 11:13 am

Sonrió al ver que sus esfuerzos no habían sido en vano y se dejó guiar por Leif hasta la calle. Se hubiese cogido orgullosa de su brazo, sin que le importase lo más mínimo lo que pudieran decir de ella. Disfrutar de la cercanía de ese hombre era mil veces más importante que contentar a las viejas arpías aburridas que no tenían nada mejor que hacer. Que tampoco es que fuera a ir pregonando a los cuatro vientos su desliz, seguía siendo una señorita. Pero desde bien pequeña había aprendido que a lo hecho, pecho. Así que ahora no podía dejarse caer en la espiral de degradación social. Su hijo sería un bastardo, sí. Pero ella lo querría por los dos. Y todo el tiempo que pudiera tener junto a su padre, lo cogería sin vacilar. Así, cuando su pequeño le preguntase quién era su padre y por qué no estaba con ellos, ella podría decirle con una sonrisa:
-"Estuvo con nosotros lo que pudo, cariño, pero el mar le necesitaba y lo reclamó. Para que surcara sus aguas, para que todos temieran su nombre, para que nunca muriera su leyenda. No importa lo que otros digan o piensen de él, no importan las atrocidades que haya hecho, tú sabes la verdad, la llevas en la sangre. ¿No lo sientes? ¿No sientes en lo más profundo de tu corazón que es un gran hombre? Y un día, cuando el mar ya no le necesite, le devolverá a puerto. Y entonces se quedará con nosotros para siempre."
Ay, que bonito sonaba en su cabeza, cuando lo imaginaba. A veces frente a un niño de ojos bravos, a veces frente a una niñita de espíritu indomable. Pero sobre todo imaginaba ese momento en que realmente el mar le permitiera tener a su lado al más temido de sus vástagos.
La devastadora voz de Leif la sacó de sus pensamientos. Ese timbre arrasaba cualquier distracción a su alrededor y atraía todos los sentidos de la bruja como el más potente de los imanes.
-Desayuné bien esta mañana. -Adele se encargaba puntualmente de ello. Y Brianna no le llevaba arrobas-. Mis caderas estarán perfectamente, no te preocupes.
Lo había pensado tanto en esos días... ¿Debería decirle la verdad? ¿Debería pedirle que fuera fiel a su palabra y se hiciera responsable? No... no debía. Porque eso no le haría feliz. Ni a él, ni a ella. Él perdería su libertad, ella estaría casada con un hombre que no la amaba y que pasaría más de una noche en los burdeles, entre las piernas de otra mujer. Que no debería importarle si era un matrimonio de conveniencia... El problema era que ella sí le quería a él. Para ella sola. Para siempre.



Échame a los lobos... Y volveré dirigiendo la manada.

avatar
Aletheia Brutus
Hechicero Clase Media
Hechicero Clase Media

Mensajes : 136
Puntos : 115
Reputación : 2
Fecha de inscripción : 18/01/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The green monster [privado]

Mensaje por Leif Paine el Jue Abr 13, 2017 3:04 pm

-Sin duda, están perfectamente... - musitó con cierto tono pícaro, recordando tantas ocasiones que se había perdido entre sus piernas.Y las que aún pensaba aprovechar, pues no tiraría la toalla fácilmente con Aletheia. - Es aquí - señaló con la cabeza un vistoso cartel que colgaba por encima de sus cabezas cuyas letras rezaban "rêve d'argent". Le abrió la puerta para que entrara primero, más por estrategia que por caballero: ya había intentado entrar unos días antes y su solo aspecto dio motivo al dueño de echarlo a patadas. Entró orgulloso hinchando el pecho, a ver si se atrevían a echarle cuando iba tan bien acompañado. Solo lanzó una mirada al tendero y se centró en las piezas de joyería que había en los aparadores. - Busco dos anillos - le dijo a la bruja - pero no tengo muy claro qué os gusta a las mujeres. Elora es femenina, pero esa novia suya es todo un caballo.

-Buenos días -saludo al entrar, regalándole al pirata una sonrisa de agradecimiento por abrirle la puerta. El tendero frunció el ceño, pero no dijo nada. No entendía que hacía con una mujer a todas luces de buena familia, pero si eso implicaba una venta, aguantaría la presencia del pirata. -A las mujeres nos gustan muchas cosas, pero realmente da igual el anillo que escojas. Elora lo apreciará porque eres tú quien se lo obsequia. -la bruja se volvió hacia el dependiente-. Nos gustaría ver alianzas. Oro u oro blanco, nada de plata.

-Yo no estaría tan seguro, esa niña es muy caprichosa... sobretodo ahora que vive la vida de la alta sociedad - dejó entrever por el siseo en su voz que no le gustaba nada que su hija se estuviera convirtiendo en una niña rica, pero no podía oponerse sin riesgo a volver a las peleas de antes de enterrar el hacha. Se apoyó en el mostrador mientras el tendero forzaba una sonrisa y empezaba a sacar pequeñas bandejas con distintos modelos, poniéndolos en el borde opuesto a donde estaban ellos como si temiera que le fueran a robar. - Tranquilo, pimpollo, si quisiera robarte no fingiría todo esto, así que no ofendas a mi acompañante con tus prejuicios - le lanzó una mala mirada y empezó a coger anillos para verlos de más cerca. - Todos son muy parecidos...

Una niña rica y caprichosa... Como ella. Se notaba el rechazo que sentía por su cuna, por su clase, por lo que ella representaba. Podían haber tenido noches de pasión, podrían volver a tenerlas... Pero solo eso. Solo esos momentos en los que eran un hombre y una mujer entregados al placer. Pero cuando eso acababa, ella volvía a ser la niña rica. Si detestaba eso en su propia hija... Cuánto más en ella! Tragó en seco y se centró en las joyas. - Se parecen en que todos son redondos. Mira éste. -tomo entre los dedos una alianza sencilla, que combinaba oro y oro blanco en una filigrana como si ambos colores se abrazaran. Se lo deslizó en el dedo, para ver el efecto. Y prefirió ignorar el comentario sobre robar, no podía culpar al tendero cuando a ella misma le había robado el sentido.

-Cualquiera de estos que te pongas se van a ver bien en ti - musitó concentrado en la tría, como si no hubiera sido más que un pensamiento en voz alta. Miró el anillo y frunció los labios. - No. Busco algo más... retorcido - no sabía si esa era la palabra, pero no podía andar diciendo que su hija era una bruja oscura. - Quieren hacer la boda en el barco y las invitaciones son oscuras, creo que ese es el perfil que busco. Y... no importa si son de plata - la miró de reojo - no tengo que llevarlos yo. Puedo entregarlos en un pequeño saco sin problema.

-Y no poder cogerle la mano a tu hija nunca más en tu vida? -susurro, para que el joyero no les escuchase-. Encontraremos el apropiado. Se quitó el anillo y lo dejo en el mostrador para buscar otro que consistía en dos aros muy finos de oro que se enroscan uno sobre el otro, como si fuera el tallo de una diminuta enredadera. -Algo así?

-Tiene otra mano - la miró de reojo con bastante obviedad. Tampoco es que fuera a ir por ahí agarrándole la mano a su hija; no lo había hecho en el largo tiempo que se conocían, no es que fuera a cambiar por una boda en medio. - Mmm... no estoy seguro - conocía a Elora, por muy niña rica que fuera, seguía dominando en ella ese lado oscuro de bruja. - No me convence ninguno, mejor vayamos a otro lugar donde tengan más variedad - le devolvió la sonrisa falsa al tendero con total sarcasmo, dejando sus palabras como una pequeña venganza por haberle negado la entrada la vez anterior. Rodeó nuevamente la cintura de Aletheia y se la llevó de ahí todo orgulloso, aprovechando el ruido de la calle para añadir más detalles a lo que buscaba. - Elora es una bruja oscura, tiene que ser algo que represente esa personalidad. El suyo puede llevar cualquier joya, pero el de su novia es mejor que no, siendo cazadora podría perderla en cualquier momento - hizo una pausa mirando alrededor. - Había otro sitio por aquí cerca...

-Y como esperas que te ayude con algo tan vago? -resoplo molesta por la forma en que la había usado solo para su pequeña venganza personal. Ya debería saber que solo la buscaba para ese tipo de cosas... Cuando quería algo de ella. La decepción de sus propios pensamientos se le clavó en el alma. Pero era lo que parecía por sus actos y ella no tenía poderes para entrar en su mente y su corazón. -Tal vez deberíamos pasar por la zona noble. Se cuánto te desagrada ese ambiente, pero seguro que ahí encontrarás lo que buscas. Es donde suelen encontrarse los mejores artesanos.

-¿Artesanos? Es una buena idea. Tal vez si no encuentro lo que busco puedo encargar que lo hagan... He hecho bien en traerte - le cogió el mentón con suavidad y le dio un beso en los labios, más por aliviar un poco el deseo que sentía de meterse con ella en cualquier callejón a quitarle ese vestido, que por "premio" a su ayuda.  En cuanto empezaron a adentrarse a la zona noble las miradas fueron más constantes y los cuchicheos imparables. Podía oír a la perfección, gracias a su buen oído lobuno, todo cuanto decían y tuvo que apretar los dientes con fuerza para no atacar a ninguno de ellos por despreciables. Incluso sus dedos se afirmaron con más fuerza a la cintura de Aletheia.

Tentada estuvo de apartarle la cara cuando la cogió del mentón. Pero, como siempre, un beso suyo y se le apagaba el cerebro. Sonrió como una tonta un momento y luego se reprendió mentalmente, recuperando la compostura. No te quiere más allá de lo ya te ha tenido, Aletheia, no seas estúpida y piensa en ti, se decía. Pero como podía resistir, si la agarraba de esa forma tan posesiva, tan cercana, tenso ante las miradas y los comentarios, como si le importasen. -No les hagas caso, ninguno de ellos va a reconocerte. Todos saben quien es el temido capitán Paine, pero nadie ha visto jamás tu cara.

-Que me reconozcan no es problema... - no quiso decirle que en realidad la mayoría de rumores estaban centrados en ella. En lo horrible que les parecía que una dama anduviera por la calle con semejante hombre de bajos fondos. Los insultos insinuados le crispaban, alimentaban al lobo rencoroso que quería salir y arrancarles la cabeza a todos por hipócritas. A saber cuántos secretos guardaban todos ellos mucho más despreciables que el simple hecho de una pareja de distintos mundos paseando por la calle. - Si alguno de estos indeseados te crea alguna vez problemas, solo tienes que decírmelo y me encargaré de ponerles las cosas claras...




We are many, they are few:


avatar
Leif Paine
Licántropo Clase Baja
Licántropo Clase Baja

Mensajes : 172
Puntos : 167
Reputación : 40
Fecha de inscripción : 01/04/2016
Localización : Bosques

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The green monster [privado]

Mensaje por Aletheia Brutus el Dom Abr 16, 2017 4:54 pm

-No te preocupes, puede que no sea una avezada pirata, pero sabré capear el temporal. No es la primera vez que me enfrento a comentarios, ya pasé por ello cuando llegué a París después de la muerte de Leon.
Una mujer sola, de buena familia, que vivía por debajo de sus posibilidades para huir de su pasado siempre levantaba cotilleos. Más cuando en lugar de dedicarse a buscar un marido, como se esperaba de su clase y posición, se limitaba a ejercer de institutriz para los hijos de aquellos con los que debería compartir reuniones sociales de tú a tú.
Ahora se paseaba al lado de un fugitivo, de un delincuente, de alguien a quien sus propios hermanos perseguían sin éxito desde hacía años. Tan sencillo sería enviar una carta a Perpignan para revelar la fecha y hora del enlace de Elora, para que el ejército llegara y cayera con todo su peso sobre el pirata más temido de los siete mares... Tan sencillo... Y tan doloroso si eso ocurría. La sola idea de ver una soga alrededor de ese cuello de piel tostada y curtida que sus labios habían besado le helaba la sangre. Meneó la cabeza, desechando una idea.
-Ven, tomemos la siguiente a la derecha. Ahí se encuentra el taller de Monsieur Dupont. Es uno de los mejores y puede trabajar casi cualquier material. Seguro que ahí puedes encontrar lo que buscas.



Échame a los lobos... Y volveré dirigiendo la manada.

avatar
Aletheia Brutus
Hechicero Clase Media
Hechicero Clase Media

Mensajes : 136
Puntos : 115
Reputación : 2
Fecha de inscripción : 18/01/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The green monster [privado]

Mensaje por Reydek Paine el Mar Mayo 02, 2017 2:54 pm

Saqué de mi bolsillo el trozo de ámbar con la gotita de aire atrapada dentro de él. Lo observe entre mis dedos antes de dejarlo sobre el paño de Dupont. Reydek no se sentía del todo segundo de haberle plasmado de forma correcta su idea para el colgante. Pero le bastaba con que no destruyese aquella pieza tan única y no hiciese algo enorme, pues el cuello de Elaine era muy pequeño y si pesaba demasiado no podría llevarlo.

Estaba soltando la bolsa de monedas de su cintura cuando reconoció un olor conocido. Alzó la cabeza recuperando en un acto reflejo el ambar, que guardó en su puño cerrado. Se encontró de a su padre, ambos se miraron, pero fue Rey el que disfrutó más de la vista, a su lado iba Aletheia, la mujer para la que trabajaban Elaine y Brianna.. No sabía si alguna de estas le había hablado de él, ya que siempre se mantenía fuera de la casa y pocas veces accedía a ella.

Esbozando una media sonrisa caminó hasta ellos a pesar de que venían donde estaba él - Buenas - saludó.



PAINE:

Reydek Wolf:
avatar
Reydek Paine
Licántropo Clase Media
Licántropo Clase Media

Mensajes : 73
Puntos : 59
Reputación : 1
Fecha de inscripción : 23/01/2017

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The green monster [privado]

Mensaje por Aletheia Brutus el Sáb Mayo 06, 2017 1:43 pm

Aletheia no sabía nada de Reydek. Brianna había sido especialmente discreta y ella había estado demasiado ocupada dándole vueltas al asunto de la paternidad negada del lobo, a cómo explicarles a su familia que esperaba un hijo sin estar casada -ni siquiera prometida. O con pareja- antes de que empezase a notarse. Y no tardaría mucho más de un mes o mes y medio, pues ya se dirigía hacia el final del primer trimestre. Sintió unas ganas horribles de golpear a Leif porque no se daba cuenta de que ella le quería, por no ser el tipo de hombre que aspira a una vida como la que ella podía ofrecerle.
Yendo con el pirata se sentía segura y sus sentimientos por él hacían que el miedo que sentía hacia su raza se diluyese con cada sutil roce de sus cuerpos, que pretendían ser casuales.
Sin embargo, ese sentimiento de seguridad y protección sólo afectaba a Leif. El resto de licántropos que pululaban por París eran sutilmente evitados con un cambio de acera, una entrada oportuna en un local, un hechizo para pasar desapercibida...
Así había estado sobrellevando su trauma por la muerte de Leon. No entendía cómo había siquiera permitido que Leif la tocase, pero... suponía que el destino era sabio y que, si ese hombre tenia que ser el padre de su hijo, aunque no pudiera saberlo, sabría cómo atravesar sus barreras. Y así había sido.

Pero el otro hombre, de más o menos su edad, que se acercaba sin vergüenza a saludar, era harina de otro costal. Ese hombre era un licántropo, podía verlo en su aura. No sabía qué relación tendría con Leif, pero desde luego ella no lo conocía de nada. Inconscientemente buscó refugio, abrazándose al brazo de Leif. Quizás con demasiada fuerza. El corazón se le aceleró y todo su cuerpo clamaba a gritos que estaba asustada.



Échame a los lobos... Y volveré dirigiendo la manada.

avatar
Aletheia Brutus
Hechicero Clase Media
Hechicero Clase Media

Mensajes : 136
Puntos : 115
Reputación : 2
Fecha de inscripción : 18/01/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The green monster [privado]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.