Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP


RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA VAGGÖ

MODERADORA

ENVIAR MP
LOREENA MCKENNITT

MODERADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

MODERADOR

ENVIAR MP

CLIMA THE BOND OF THE BLOOD - PARTICIPAN DRAKE ENDE Y JOSSETTE LOUVRE. LA LLAVE - PARTICIPAN POSEIDÓN Y CRYSANTHE KASTAROS. EL CAOS VISTE DE GUERRA - PARTICIPAN ORN, DRITTSEKK, BRÖKK TOLLAK, SOLEIL, KATTRINA. NOCHE DE HALLOWEEN - PARTICIPAN VLADIMIR ROMANOVS y MAGGIE CRAIG.




Espacios libres: 20/60
Afiliaciones élite abiertas
Última limpieza: 30/07/17


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com


Últimos temas
» Ciel et l'enfer
Hoy a las 11:10 am por Samael

» Ausencias de Ladislav Pekkus & co.
Hoy a las 11:01 am por Ladislav Pekkus

» Fight For Your Life ~ Privado
Hoy a las 10:53 am por Arisley Bouvier

» APERTURA DE FICHAS
Hoy a las 10:42 am por Bethany S. Dunne

» Requiescat in pace {Yulia Leuenberger}
Hoy a las 10:27 am por Eliot Ferrec

» Los muertos no saben cantar | Privado
Hoy a las 10:20 am por Boudica

» The Rotten Apple
Hoy a las 10:12 am por Kala Bhansali

» Vår Begynnelse, Vår Ende ~ Privado
Hoy a las 10:02 am por Naitiri Zahir

» Shattered Memories ~ Privado
Hoy a las 9:43 am por Utukki Black



The "blessings" of excess are only a burden on us |Alchemilla Gillespie|

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

The "blessings" of excess are only a burden on us |Alchemilla Gillespie|

Mensaje por Dennis Vallespir el Jue Abr 27, 2017 6:00 pm

De noche, rebuscando entre las tabernas del lugar, no tan mugrientas como podría verse en la falsamente edulcorada capital, pero lo bastante humildes como para que un grupo de sinvergüenzas de clase alta se despreocuparan en una celebración como aquélla, Dennis empezó la noche. Mas no iba a acabarla de esa manera.

Sólo cambiaría de sitio.

El ya-no-tan-joven —¿alguna vez lo había sido? O más bien, ¿alguna vez lo había dejado de ser?— Vallespir pasaba por una extraña regresión al segundo peor episodio de su vida, con los mismos amigos que le llevaron a París la primera vez y con los mismos con los que regresó a su tierra natal convertido en hombre lobo por culpa de aquel misterio que después de tantas lunas llenas, comenzaba a desvelarse.

¡Por fin! Cuán blasfemo era al describir la posible solución a aquella patología hereditaria como orgásmica, pero esa misma noche resultaba inevitablemente apropiada.

Aquellos personajes —no existía otra palabra mejor— habían regresado más de quince años después para visitarle y hacerle recordar un poco del vago sustento que algunos llaman 'amistad'. Aburridos por la alienación de Luxemburgo y el burdo aroma del campo, habían llegado con ganas de olvidarse de sus propias cadenas y emular el hedonismo que caracterizaba a algunas clases inferiores a la suya. Lo que también podía ser un eufemismo de 'reventarse de juerga hasta que el tabernero les echara a la calle'. Por eso mismo, a algunos cuantos —claro está, los más elocuentes— se les ocurrió que sería mucho mejor trasladarlo todo a la finca de uno de ellos.  

Y pensar que aún se negarían a emplear el término 'orgía organizada en casa' por ser demasiado ordinario —mejor demasiado contundente—...

Afortunadamente —para ellos, por descontado, pues el lado pobremente maduro de Dennis ya se había hecho a la idea de su cruz tras aceptar que el evento se llevara a cabo—, él ya no bebía. Es decir, no si podía evitarlo y eso excluía cualquier influencia con la que la zorra —irónicamente siempre pensaba en un animal antes que en una ramera, debía de ser por la naturaleza que, para colmo, compartía con ella— de Abigail Zarkozi hubiera irrumpido en su vida recientemente. Y a pesar de las balbuceantes insistencias de sus camaradas, nada conseguía derrocar al trauma de ser abstemio, ni siquiera una de tantas algarabías sexuales en las que acababa envuelto. Incluso si era más discreto de lo que su promiscua fama le achacaba, no podía decirse que se tratara de la primera, ni mucho menos de la última.

Así pues, antes de dirigirse en varios carruajes al lugar definitivo de los hechos, la remesa de prostitutas que habían solicitado desde la taberna llegó para que escogieran el género que ellos quisieran llevarse mientras que el resto se quedaría allí para la clientela del local. A él le daba igual, por supuesto, hacía ya una temporada que su apetito carnal no exigía demasiada atención y aunque eso no menguaba un ápice su destreza en el catre difícilmente la encontraba saciada en los senos ajenos. Sin embargo, cuando uno de sus colegas ya achispados le rodeó los hombros con el brazo y le pidió que le ayudara a elegir entre la hilera de mujeres, sus ojos dieron con una mirada para la que no estaba preparado. Hasta si eso era lo único que realmente podía reconocer en un envoltorio que no había visto nunca antes.

—¡Virgen puta, Dennis, que me aspen si la ciudad en la que vives no es la mejor del mundo para el amor! ¡Mira bien a ésta! ¿Qué opinas? ¡Me han dicho que viene con sorpresa, ama o sumisa al gusto del consumidor!

No apartó la vista del rompecabezas mental que, ¿sin ton ni son?, le estaba provocando la visión de aquella belleza ambulante en cuestión, no sin archivarla primero para sus adentros con un solo vistazo experimentado. Natural, pero curtido.

Algunas cosas nunca cambian. Que se lo dijeran a una…

¿Y había realmente una sola allí delante?

—Mejor sería al gusto de la 'consumida', para variar —le respondió finalmente con indiferencia y un sarcasmo más que hastiado para zanjar de una vez aquellas idioteces jocosas fruto de la testosterona. Sentirse el único cuerdo entre tantos adultos hipócritas no podía ser menos oportuno ni más irónico.

Jodidamente simbólico.



Lobo hombre en Paris... Su nombre, Dennis.

Si no puedo salvar a nadie, no puedo salvarme a mí mismo:
You know the child wasn't really the problem, it wasn't Neverland a lie:
You can give it to me when I need to come along:

I planned it all, I just forgot romance:
No imaginé lo que ahora sé, me basta con mirar:
Prepared to burn:


avatar
Dennis Vallespir
Licántropo Clase Alta
Licántropo Clase Alta

Mensajes : 163
Puntos : 204
Reputación : 101
Fecha de inscripción : 14/02/2012
Localización : Bajo el dedo de Judith

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The "blessings" of excess are only a burden on us |Alchemilla Gillespie|

Mensaje por Alchemilla Gillespie el Lun Mayo 01, 2017 1:48 pm

¿Nunca te cansas de esto, Alchemilla? Prepararte para hombres, nunca mujeres, que no van a valorar nada, ni tu rostro, ni tu aroma, ni nada, sólo porque quieren empalarte. Estropear ese cuerpo, nuestro cuerpo, vendiéndolo a quien pueda pagarlo, porque ¿qué más da! ¡A quién le importa, no es como si fuera todo lo que tienes, como si, de no poseerlo, no quedara nada de ti y todo fuera a pasar al olvido...!

Cerré los ojos con fuerza y tuve que detenerme, apoyada en la pared de ladrillo con una mano mientras la otra la llevé a la frente, apretando suavemente, intentando que el pálpito fuera menos intenso. Con cada latido de mi corazón, el dolor se extendía un poco más, corrompiendo todos mis pensamientos, dificultándome incluso algo tan sencillo como mirar hacia la calle embarrada en la que estaba caminando, en dirección a la taberna. Encima la voz lo hacía peor, rebotaba y con cada palabra se volvía más afilada, como si fuera un cuchillo que se me clavara en la herida y hurgara...

¡Sí! Sí, esa soy yo, tu cuchillo, tu arma, tu destrucción; todo lo que temes, lo que te matará.

Me obligué a sobreponerme en cuanto las otras mujeres me preguntaron si me pasaba algo. No, sólo me ha deslumbrado la llama de la farola, no es nada. Una excusa, por supuesto, pero les daba tan igual como a mí lo que hacían los serenos (¿cómo demonios sabía que ellos eran los que se ocupaban del alumbrado?); continuaron avanzando, y yo lo hice también, a la zaga, con la respiración lenta, y absolutamente nada dispuesta a ser vendida como cada noche.

¡Eso es, rebélate, haz algo, impide que nos manejen y utilicen y tal vez puedas serme útil!

¡Ya me rebelaría, ya, pero contra esa voz! Con cada cosa que decía, mis pasos se volvían más firmes y más rápidos, hasta que alcancé la taberna casi antes que mis compañeras, que se metieron con mi ansia viva por llegar. ¿Tanto necesitaba el dinero...? No, más ansia me provocaba que me la metieran para ver si así ella se callaba; durante el acto solía estar silenciosa, y ya casi incluso lo buscaba, aunque los clientes, como aquellos, fueran borrachos totalmente desagradables que no conseguirían encajarla ni aunque se la llevaras tú al lugar correcto.

Te estás enfadando... Eso es bueno. Pero no todo es lo que parece, ¡atenta!

¿A qué debía estarlo? ¿Al hombre que no bebía, que no participaba con los demás, que se acercaba despacio? ¿A ese? No veía nada extraordinario en él, pero ¿cómo podría si me iba a estallar la cabeza y trataba de no concentrarme en nadie para no grabar ningún rasgo en mis pensamientos? No recordar nada me estaba volviendo específica con lo que sí quería guardar para la posteridad; los clientes casi no valían la pena, al menos normalmente, ni siquiera él...

Mira más. Mira mejor. ¡Míralo, míralo, detecta el peligro!

¿Qué era eso que rezumaba...? ¿Esa especie de halo místico, como si fuera un santo, y que parecía rugir con cada paso que daba? Lobo, sí, y no lo dije yo, lo dijo ella, pero era cierto, no cabía duda. Aquel hombre era un licántropo, que por no ser luna llena (¿cómo demonios sabía eso! ¡Y cómo demonios existían seres así! No lo comprendía, ¡por favor, necesito que alguien me lo explique! Oh, ¿en serio...? Qué tierna.) era humano, pero la bestia se encontraba dentro de él, y tal vez pronto dentro de mí, porque se acercó guiado por otro, un baboso que nos miraba para seleccionar a una de nosotras como premio.

¡Asqueroso! Hay que ponerlos en su lugar, a él, a todos.

¡Pero no podía! Si hablaba, me quitarían la paga; si decía lo que pensaba, me someterían contra mi voluntad y sin nada a cambio, sería mucho más doloroso que si simplemente me dejaba, como la sumisa que él anunciaba que podía ser, dependiendo de qué quisiera cada hombre que me fuera a poseer. Y habían sido tantos... De eso estaba segura, aunque sólo recordara a algunos; a él no lo recordaba, al que abrió su bocaza para responder a la estupidez del otro, pero sentía que lo conocía. No sabía por qué ni cómo, pero lo hacía...

– La consumida desea que seas su coco, monstruo. ¿Qué te parece eso? – no pregunté, ¡juro que yo no hablé! Pero fue mi boca la que se movió, mi voz la que salió de mi cuerpo (aunque no sonara como mía en absoluto), y realmente yo la que se comportó así. ¿O no...? Porque yo me noté la sorpresa, me llevé las manos a la boca para tapármela por lo que había dicho, pero parte de mí sonreía, y esa parte era cada vez más fuerte... y estaba cada vez más descontrolada.

Porque soy yo quien tiene el control. No tú, ni tampoco Dennis Vallespir: yo.



Stay inside the hole:
let me take control:
You were nothing more:

you were something less:

Something has to give - something has to break:
Fingers on your skin, let my savage in:

avatar
Alchemilla Gillespie
Hechicero Clase Baja
Hechicero Clase Baja

Mensajes : 169
Puntos : 277
Reputación : 137
Fecha de inscripción : 25/06/2012

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The "blessings" of excess are only a burden on us |Alchemilla Gillespie|

Mensaje por Dennis Vallespir el Miér Jun 28, 2017 6:55 pm

Y no creyó escucharla aquella vez, sino que escuchó con toda claridad cómo la voz de la única persona que le había llamado así se elevaba por encima de las otras en aquel espectáculo de carne que si iba a destacarse en su largo repertorio, sin duda sería gracias a un fantasma con el que había soñado. A fin de cuentas era un niño muy, muy raro.

Aunque en rarezas, la bruja loca de los callejones no le dejara precisamente atrás.

—¿Qué es lo que has dicho? —inquirió, con el ceño fruncido y la mirada molesta en aquella repentina confusión que sólo una criatura como la jodida Alchemilla Gillespie podía provocar en él. La muchacha —una con tetas, seguramente vagina y cabellos largos pero que definitivamente no era la jodida Alchemilla Gillespie— de repente se había llevado las manos a la boca y parecía compartir la misma confusión que el hombre al que acababa de arrojar aquella pulla envenenada sin ton ni son.

—¡Épale, hermano, tiene carácter, eh! —soltó como el retrasado espectador que era, en una mezcla de risotada e hipo.

Eso, tú cabrea al hombre lobo bipolar e inestable de tu colega que acaba de reencontrarse con la mujer que lo descontroló en las mismas calles que pisáis ahora y que vuelve con un disfraz triste y corrompido. Bello, a pesar de todo, como no podía ser de otra manera con esa hija de…

—Al carruaje con las demás, entonces —zanjó de golpe y porrazo, con una frase desinteresada que, no obstante, había pronunciado en el tono más autoritario de la noche, mostrándose realmente como el que mandaba allí entre tanto cabestro de clase alta; por guía, por sobrio y por dominante. Aún no había acabado ni siquiera de decirla que él ya daba media vuelta para salir de la taberna sin volver a mirar directamente a los ojos de aquel disparate que olía como el puto paraíso terrenal que se suponía que debía ser… Pero no debía ser quien creía que era, no, sencillamente No Era Posible.

La prostituta en cuestión no viajó en el mismo carruaje que él, ni que ninguno de sus amigos en realidad, iban todas en otro que custodiaban los criados de Fabien, el dueño de la famosa finca a la que se dirigían. Dennis se pasó todo el trayecto mudo, con los ojos fijos en una luna lejos de ser llena, el codo apoyado en la ventana y toda la palma de la mano abarcándole la mejilla. Las sacudidas continuas del vehículo eran lo único que movía la repentina seriedad de su cuerpo, que contrastaba peligrosamente con las carcajadas alcoholizadas del ambiente que desconocía su tormento.

No, definitivamente algunas cosas nunca cambian.

No la buscó una vez la fiesta estuvo completamente trasladada a los dominios más perturbadoramente sensuales en su ocultada hipocresía. Las profesionales se desperdigaron por la terraza y la vivienda, ambientada y abatida de todas las comodidades dignas de pasar a formar parte del burdel más elegante de la ciudad. Casi como trabajar en casa y en más de un sentido. Servicio personalizado hasta en los platos de comida y diversas formas de alcohol y estimulantes con las que señores y putas eran bien atendidos. Y la música, representada allí en directo, se esparcía para emular a los aposentos más impúdicos de aquel tipo de comitivas en el Renacimiento. O donde quiera que fuera que el sonido se te incrustaba tanto en los tímpanos como a Dennis le parecía sentir, aunque algo le decía que eso no era del todo culpa de los instrumentos.

La noche siguió sin toparse con ella, sin querer toparse con ella, sin permitirse un solo pensamiento acerca de que estuviera aún más loco de lo que había aceptado ser en silencio. Ocupó su mente, como era de esperar, en el resto de brazos femeninos de la velada, sin llegar a nada más que los besos de cintura para arriba, incluso él se sorprendía de aquella supuesta castidad que no había buscado conscientemente pero a fin de cuentas y por muchos ambientes así en los que hubiera participado, prefería la intimidad de sus propias perversiones.

De esa guisa acabó; los pantalones ligeramente desabotonados, chaleco y camisa abiertos y el pelo increíblemente bien peinado. Divisó una de las pocas botellas de vino que había alejadas del servicio de la casa y en contra de toda la prudencia de su raciocinio, se movió directamente a por su objetivo, haciéndose con una copa por el camino en tanto evitaba pisar la cabeza de un amigo o las nalgas de una cubana. Cuando llegó finalmente a la bebida, se percató entonces de que Ella estaba a pocos pasos, recostada contra la pared. Hacía sólo unos segundos que uno de los consumidores se había alejado de allí, quizá empachado ya de deseo, y Dennis les echó una ojeada hermética, con la copa sorprendentemente llena por primera vez en toda la noche, y en muchas de su vida. Dio el primer sorbo tras apoyarse él también en la pared y volver a clavar su mirada al frente.

No dijo nada, porque eso era lo que había escuchado en la taberna, sí: nada en absoluto, pobre señorito cuerdo.



Lobo hombre en Paris... Su nombre, Dennis.

Si no puedo salvar a nadie, no puedo salvarme a mí mismo:
You know the child wasn't really the problem, it wasn't Neverland a lie:
You can give it to me when I need to come along:

I planned it all, I just forgot romance:
No imaginé lo que ahora sé, me basta con mirar:
Prepared to burn:


avatar
Dennis Vallespir
Licántropo Clase Alta
Licántropo Clase Alta

Mensajes : 163
Puntos : 204
Reputación : 101
Fecha de inscripción : 14/02/2012
Localización : Bajo el dedo de Judith

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The "blessings" of excess are only a burden on us |Alchemilla Gillespie|

Mensaje por Alchemilla Gillespie el Lun Jul 10, 2017 1:30 pm

¿Es que no había aprendido nada en el tiempo que llevaba en el burdel, indeterminado pero definitivamente una gran cantidad, para saltarle con ese insulto? ¡A los clientes no se les humillaba a menos que lo pidieran explícitamente! Y por raro que pareciera, a mí desde luego me lo había parecido en cuanto salí a la calle una vez y los hombres iban con actitudes dominantes pese a haberme pedido algunos de ellos que los sometiera, lo había aprendido; había aprendido eso y todo lo necesario para sobrevivir y para que mis compañeras no me hundieran en el burdel, ¿y para qué? ¡Para hundirme yo sola!

¡No, no, no te eches el mérito de algo que no ha sido cosa tuya! Ya me regodearé en tu caída cuando finalmente mueras, fulana, pero esto ha sido cosa mía.

Por supuesto, no era yo la que me saboteaba, pero al mismo tiempo sí lo era porque vivíamos en el mismo cuerpo, y aunque no pensáramos igual (jamás estaba de acuerdo con ella, eso lo tenía muy claro), parecíamos la misma. El cambio en la voz parecía pasar desapercibido para todos los demás salvo para mí, que notaba que ni siquiera era mi tono cuando abría la boca y no controlaba lo que decía, pero ¿quién le prestaba tanta atención a una prostituta? Ni siquiera él (Dennis), que no me quitaba ojo de encima, se había dado cuenta, ¿no?

Oh, sí se ha dado cuenta, ¡me conoce en profundidad! Pero no lo ha querido creer. No te confundas porque no es lo mismo.

¿Entonces me conocía? No, no me conocía, la conocía a ella, pero ¿de qué? Si mi propia identidad era un misterio, la suya lo era todavía más, pero únicamente porque lo que captaba de la dueña de esa voz me resultaba tan repulsivo que no quería siquiera acercarme. A veces, pese a que estuviera obsesionada con recuperar la memoria, creía que no valía la pena si eso implicaba conocer más a la huésped no bienvenida de mi cabeza; la ignorancia podía dar la felicidad, y por eso él se había marchado... por eso yo, a veces, no quería ni escucharla ni saber más de ella.

Pero me vas a escuchar porque yo también vivo aquí, yo estoy en ti, ¡yo seré quien te derrote de una maldita vez!

Esta vez aguanté el impulso de llevarme las manos a la cabeza y apretar para ver si se marchaba, pero sólo porque nos sacaron de allí rápidamente. Me dejé conducir por la corriente sin oponerme demasiado, tal y como había estado haciendo demasiadas veces y demasiado tiempo aunque no supiera exactamente cuánto, y así fue como terminé en un carruaje en dirección a lo que después averigüé que era la misma fiesta, pero en otra localización. Vicios de gente pudiente, supuse, que podían permitirse, amén de contratar vicios varios, trasladarlos a donde les viniera en gana.

Tú has elegido trabajar para ellos, así que ahora te fastidias y tragas lo que te venga. Pero no literalmente, es preferible escupir.

Demasiado acostumbrada a hacerlo para sentir repugnancia, me adentré en esa maraña de cuerpos y de carne que se quería mezclar con otras carnes diferentes en busca de alguien que quisiera mis servicios; para mi (escasa) sorpresa, no me faltaban los candidatos. Sin embargo, pese a estar haciendo mi trabajo y fingir que le ponía todas mis ganas (resulta que era una buena mentirosa, eso lo estaba descubriendo en detalle aquella noche), permanecía seca, seca y dócil como no había sido con el hombre, ¿Dennis?, cuya pista había perdido hacía un rato.

Nos evita. Nos evita porque no sabe qué pensar de ti y de mí.

Bueno, pues yo también podía evitarlo, y me mantuve ocupada y llenando bien mis arcas pese a no recibir ni una pizca de satisfacción por parte de los hombres que venían, me tocaban, me pedían que los devorara y se marchaban, demasiado borrachos para exigir nada más. Para mi fortuna, los hombres sólo veían lo que querían ver, y su placer les impedía percibir la ausencia del mío propio, así que los despaché rápido, como un burgués en sus negocios (suponía).

Qué fría te has vuelto, fulana... ¿Por qué no bebes algo para calentarte?

Fruncí el ceño y decidí no obedecer; no se trataba de una decisión diferente a otra que tomara habitualmente con respecto a ella, pero sí lo hice con más firmeza mientras permanecía apoyada en una columna, contemplando cómo se marchaba el último, por el momento, de mis clientes de la noche. Tanta fuerza debí de hacer que no escuché los pasos que se acercaban hasta que no fue tarde, y entonces, al girarme en esa dirección, lo vi de nuevo, caótico y atractivo; la excitación fue inmediata.

Y eso que tú ni siquiera lo has probado...

– Lamento mi comportamiento de antes, no sé lo que me ha sucedido. Probablemente haya sido cosa del licor de la madame. – me excusé y me acerqué a él, apoyando una de las manos en la parte desnuda de su pecho mientras con la otra jugaba con un mechón de mi pelo, completamente metida en el papel. – He oído que te llamas Dennis. – mentí, pero él no tenía por qué saberlo, y entonces sonreí. – Yo soy Alchemilla. – me presenté. Un error, por cierto, pero aún no podía saberlo.

Yo sí. ¡Y me encanta!



Stay inside the hole:
let me take control:
You were nothing more:

you were something less:

Something has to give - something has to break:
Fingers on your skin, let my savage in:

avatar
Alchemilla Gillespie
Hechicero Clase Baja
Hechicero Clase Baja

Mensajes : 169
Puntos : 277
Reputación : 137
Fecha de inscripción : 25/06/2012

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The "blessings" of excess are only a burden on us |Alchemilla Gillespie|

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.