Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP


RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA VAGGÖ

MODERADORA

ENVIAR MP
LOREENA MCKENNITT

MODERADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

MODERADOR

ENVIAR MP

CLIMA THE BOND OF THE BLOOD - PARTICIPAN DRAKE ENDE Y JOSSETTE LOUVRE. LA LLAVE - PARTICIPAN POSEIDÓN Y CRYSANTHE KASTAROS. EL CAOS VISTE DE GUERRA - PARTICIPAN ORN, DRITTSEKK, BRÖKK TOLLAK, SOLEIL, KATTRINA. NOCHE DE HALLOWEEN - PARTICIPAN VLADIMIR ROMANOVS y MAGGIE CRAIG.




Espacios libres: 20/60
Afiliaciones élite abiertas
Última limpieza: 30/07/17


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com


Últimos temas


El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Página 2 de 7. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6, 7  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Damon Landvik el Mar Mayo 02, 2017 3:44 pm

Recuerdo del primer mensaje :

El parque, una pequeña jungla donde el depredador mas grande devora al mas pequeño. Enarqué una ceja mirando de soslayo como Lobbo jugaba entusiasmado en un arenero con una pala llenándose de arena los zapatos haciendo sobre estos na montaña que luego se sacudía entre risas antes de volver a empezar. A su lado un niño mas grande, le doblaba en tamaño y seguramente también en edad,  lanzaba con ese instrumento del mal arena a diestro y siniestro.
Busqué con la mirada al responsable de esa criatura salvaje, no tardé en localizar su olor, el mismo que el crio infernal llevaba en su camiseta.
La mujer hablaba animada con otra madre, ni caso del niño que cada vez se acercaba mas en sus ataques hacia Lobbo.
Ladeé la cabeza escuchando la conversación, al parecer y como no, criticaban a una mujer posiblemente mas guapa, mas joven y que les arrebataba toda la atención, fuere como fuere eso no me interesaba, solo que llamara al orden al pequeño monstruo.

Carraspeé tratando de llamar la atención, algo no muy complicado, era el único puto hombre en un parque plagado de mujeres y mocosos.
Acaparé la atención de muchas, pero por desgracia, la mujer esa estaba demasiado ocupada en otros menesteres.
Lobbo exploto en llanto frotándose los ojos, al parecer el pequeño demonio le había metido arena en esos espasmódicos movimientos que se gastaba con el arma infernal en sus gorditas manos.
Gruñí rabioso, tratando de contener a mi bestia interior.
Por fin la madre lo llamó al orden, algo que no funciono, pues el niño hizo caso omiso, la mujer siguió a los suyo y yo me encendí por dentro.
Me puse en pie, calmo caminé hasta el arenero, allí junto a Lobbo me acuclillé con la mejor de mis sonrisas, revolví el pelo del crio y mis ojos ahora ámbar se clavaron en el gordo del rastrillo que pronto explotó aterrado en llantos.
Eso le enseñaría que aquí yo era el alfa. Ladeé la sonrisa cuando la madre se acercó preocupada por su intenso llanto, ahora si que la muy perra movía su gordo culo para ver a su hijo.
-Debe de haberse metido arena en el ojo, estas armas las carga el demonio -bromeé señalando el rastrillo que aun sujetaba el niño.

Así volví satisfecho a mi banco dejado que Lobbo siguiera jugando en el arenero, el otro niño se había cagado y meado encima, así que la madre decidió llevárselo en el carro asegurando que era ya un niño grande para hacérselo todo encima.
Me estaba convirtiendo en un monstruo, de ser un alfa que guiaba a mi manada a la batalla, me había convertido en un idiota que asustaba niños en el parque, desde luego París me estaba volviendo loco.
Hundí la cara entre mis manos frotando la cara en ellas hasta que mis dedos se hundieron en mi pelo mostrando mi clara desesperación.
-Necesito una niñera -gruñí entre dientes -el parque saca de mi lo peor.


Última edición por Damon Landvik el Lun Mayo 29, 2017 12:17 pm, editado 1 vez


Damon y Lobbo:


Spoiler:

Spoiler:

avatar
Damon Landvik
Licántropo/Realeza
Licántropo/Realeza

Mensajes : 237
Puntos : 241
Reputación : 45
Fecha de inscripción : 06/06/2016
Edad : 281
Localización : Bajo las estrellas

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo


Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Brianna de Montreil el Sáb Mayo 13, 2017 4:57 pm

La velada iba discurriendo con tranquilidad, la cena fue agradable y cuando Damon le dijo que no hacía falta que lo complaciese aunqie le gustaba, enrojeció levemente.

no, es que tiene usted razón, estoy delgada de los nervios y de no comer bien. Pero si puedo remediarlo así…

Bebieron una copa de vino y ésta hizo que estuviera todavía más relajada. En el despacho de Damon se puso a leer, disfrutando de un pequeño rato de lectura junto al fuego, cómoda, un momento para ella misma sin la presión de la que se había desecho horas antes. Igualmente, seguia tratando a Damon de “usted”, no tenía la confianza suficiente para superar esa barrera aunque él sí la tratase de “tu”.

Lo escuchó resoplar de pura desesperación, podía entenderlo porque su padre hacía lo mismo cuando era la época de la vendimia y se triplicaba el trabajo.

Si necesita un poco de ayuda con el papeleo, quizás pueda ayudarle, solía hacerlo con mi padre cuando empezaba la temporada alta de las cosechas. Teníamos varias bodegas y viñedos, eso es un montón de papeleo.

Cuando apoyó la cabeza en el sofá y la miró, le sonrió contándole lo que estaba leyendo.

Tiene un biblioteca estupenda, hace tiempo que quería leer esta obra y no había podido, los libros así son caros. En una obra de la picaresca española, muy divertida, se cree que la escribió Quevedo pero nunca lo reconoció para evitar problemas con la Inquisición, resulta que…

Cuando estaban conversando, entró Mildred en tromba con el gesto serio y descompuesto. Cerró el libro y se tensó. ¿Qué estaba ocurriendo? escuchó los pasos y cómo Damon se marchaba a galope tendido. Subió a comprobar cómo estaban los niños y pensó que estaría bien tener una maleta hecha “por si acaso” por si alguna vez tenían que salir corriendo sin tiempo a nada. La hizo y la guardó bajo la cama, en caso de necesidad había algunas mudas para ella, Elaine, Lobbo y Damon; un par de prendas de abrigo, una manta y cuatro cosas útiles: cuerda, cuchillo y jabón. Prefería ser precavida.

Un par de horas más tarde regresó el conde malherido y con otro que estaba en peores condiciones que él, aunque su hombro sangraba profusamente. Se percató que era una herida de bala y le pidió que le dejase verla, aunque no era experta, había aprendido mucho de los interminables sermones médicos que había recibido con Elaine. Pero el señor de la casa se negó y le cerró la puerta. ¿En qué lios estaba metido? ¿no se suponía que era conde? Miró a Mildred, que le dijo que se fuera a descansar.

¿Cómo podía siquiera pensar en eso? no podía descansar después de lo que había visto, mas ¿qué podía hacer? Bajó a la cocina y puso agua a calentar, buscó paños limpios y vendas, lo colocó todo en una bandeja y subió de nuevo, dejándolo en la puerta de la habitación cerrada llamó suavemente con los nudillos.

Señor Landvik, le he dejado agua caliente, paños y vendas en la puerta… Tan sólo dígame qué más puedo hacer…— Como no recibió contestación apoyó la mano en la puerta, sin atreverse a entrar todavía.— Señor Landvik…Damon… por favor, háblame…— silencio al otro lado. ¿Y si le había dado un vahido y estaba inconsciente? rompió su propia regla, la de ser discreta y no molestar ni importunar cuando habían dejado claro que no la querían allí, y entró en la habitación.



Brianna & Elaine:

avatar
Brianna de Montreil
Realeza Rumana
Realeza Rumana

Mensajes : 152
Puntos : 139
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 10/04/2016
Localización : al lado del hombre al que ama

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Damon Landvik el Mar Mayo 16, 2017 3:52 pm

Escuchaba perfectamente la voz de Brianna al otro lado de la puerta, mi gesto tenso, dientes apretados tratando de ahogar los aullidos que escapaban plagados de rabia de mi garganta mientras observaba como mi amigo , un miembro de mi manada moría entre mis brazos sin que ni yo ni Mildred lográramos hacer nada.
Los cazadores habían dado con él, al parecer llevaban meses observándolo y habían ido bien preparados, de nada sirvió mi presencia, pues aparte de sesgar las vidas de varios de estos, no había llegado a tiempo.
El acólito se había extendido por su sangre con demasiada rapidez, por mas que mis manos buscaban el modo de cortar la hemorragia, su cuerpo no se regeneraba por culpa del maldito mata lobos.

Mildred trataba de apartarme, hacerme entender que nada ya mas podía hacer y que era hora de curar mi herida si no quería acabar como él.
Gruñí desafiante, haciéndola guardar silencio, y esta se arrinconó agachando la cabeza consciente de que yo era el alfa.
La puerta se abrió, al otro lado los faros que desobedeciendo mi orden clara habían decidido irrumpir en la estancia.
Gruñí de nuevo como si así pudiera asustarla, pero las fuerzas me flaquearon y antes de que me desplomara Brianna estaba colocada bajo mi brazo ayudándome a tomar asiento en un sofá cercano.

Podía sentir el desasosiego de la humana que tenia frente a mi, sobre todo por la escena de mi amigo descamisado sobre la mesa repleto de heridas, muerto.
-Una pelea en un bar -apunté entre dientes.
Mildred se puso en pie y cubrió con una sabana el cuerpo para evitar que una Brianna no acostumbrada a la guerra pudiera desfallecer.
-Estoy bien, solo es un rasguño -le dije a la joven humana para que se largara de allí.
Aunque no era cierto, era una bala de plata impregnada con “mata lobos” el veneno se extendería y Mildred y yo lo sabíamos.

Mildred no fue capaz de guardar silencio y le dijo a la joven lo grave que era le asunto, esta vez ni mi fulminante mirada la detuvo, así que pronto tuve una preocupada Brianna pidiendo que llamáramos a un medico.
-Saca la bala, aguantaré el veneno -aseguré tumbandome en el sofá ligeramente mareado y con la respiración errática.

Mildred se apresuró en cerrar la puerta quedando su espalda contra esta. Le dijo a Brianna que me diera algo de beber para el dolor y que ella iba a buscar unas hierbas que tenia en la despensa que me ayudarían con la fiebre, sabia que el resto era cosa de mi organismo y no era la primera vez que este luchaba contra el acónito.


Damon y Lobbo:


Spoiler:

Spoiler:

avatar
Damon Landvik
Licántropo/Realeza
Licántropo/Realeza

Mensajes : 237
Puntos : 241
Reputación : 45
Fecha de inscripción : 06/06/2016
Edad : 281
Localización : Bajo las estrellas

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Brianna de Montreil el Miér Mayo 17, 2017 1:01 pm

Cuando entró en la habitación la escena era algo dantesca, el hombre que estaba sobre la cama iba cubierto de sangre y no se movía, posiblemente muerto. Damon herido, gruñendo, alterado, podía entenderlo ya que acababa de perder a alguien que le era querido de alguna manera y eso ya era suficiente para contestarle mal a cualquiera, era el dolor el que hablaba y eso no lo podía tener en cuenta.

Lo vio incorporarse para darle alguna orden de malos modos pero se desvaneció hacia atrás, y ella se apresuró a colocarse bajo él y servirle de apoyo, guiándolo hasta un sofá donde podría estar más estable y curarle la herida. Le dijo a Mildred que deberían llamar al doctor, pero ésta no hizo ningun gesto ni de aprobación ni de negación y fue Daon quien dijo que no, que aguantaría el veneno.

¿veneno? ¿qué clase de veneno?
acónito.— contestó Mildred. Brianna fue a por los paños y el agua y comenzó a limpiar la herida pensativa.
el acónito se lo han dado a Elaine alguna vez en inhalación para abrir los bronquios, pero si pasa a la sangre produce arritmia cardiaca...si le han envenenado con eso habrá que contrarrestarlo con Marrubio, es una hierba que normaliza el ritmo del corazón...también se la dieron a Elaine cuando estuvo a punto de...de morir.— Cuando recordó esa fatídica noche se estremeció. Siempre guardaba un frasco de Marrubio en su botiquín de emergencias. No es que estuviera acostumbrada a grandes cantidades de sangre y heridas tan terribles, pero después de cuidar durante años a una niña que tosía sangre o que la vomitaba cuando la hacían beber brevajes de todo tipo, ya estaba curada de espanto.

Le indicó a Mildred que le trajera una taza con agua caliente para infusión de la raíz de marrubio y se sentó al lado de Damon examinando el orificio del disparo, no tenía salida asi que el proyectil estaba dentro. Era sólo carne, no había perforado pulmón ni hueso, así que sería una herida dolorosa y susceptible de infectarse pero con suerte no sería mortal. Estaba serena, como siempre, aunque su gesto estaba tenso, concentrada en averiguar la mejor forma de sacar aquella bala dañando lo menos posible y cómo suturar después ese jirón de carne. Mildred regresó con el agua caliente, unas pinzas, un cuchillo y material de costura.

¿se siente capaz de hacerlo? yo puedo si le da aprensión.
No Mildred. Usted ya ha hecho bastante y ya no tiene muy buena vista, lo intentaré.

Cogió las pinzas y las introdujo en el orificio de bala tanteando lo incrustada que estaba.
Lo siento... sé que debe dolerle, dígamelo si le hago daño. A la de tres tiraré de las pinzas ¿de acuerdo? Uno...— iba a seguir contando pero dio un brusco tirón antes de que Damon se lo pudiera esperar y sacó la plata. De inmediato taponó con un paño para que no le doliera tanto y fue en busca de la hierba para infusionarla. Por el pasillo se detuvo un instante a repirar hondamente, ahora le temblaban las manos. ¿Por qué antes no? porque antes estaban en una situación de emergencia y ella mantenía la calma cuando era necesario, pero no significaba que no estuviera como un flan. Cuando regresó tomó aire de nuevo y entró con paso firme en la habitación Vertiendo la cucharadita en la taza y revolviéndo la mezcla que le tendió a Damon.

Ahora hay que remendarlo... espero que no le quede muy mal, no soy doctora.— Pero casi, con su hija había hecho un master de siete años. Lo cierto es que tenía las manos pequeñas de dedos finos, así que la aguja deslizaba por el músculo y la piel con puntadas precisas queiba anudando según necesitaba, por capas. Desinfectó de nuevo la herida antes de acabar de cerrarla y finalmente colocó un paño limpio sobre ella que sujetó haciéndole un vendaje que comprimía y abarcaba su tórax, hombro y parte del brazo. Para hacerlo tuvo que palpar la gran mayoría de su torso, pero no estaba para pensar en esas cosas, era una emergencia.

Cuando acabó se acercó al muerto y le bajó los párpados murmurando una oración durante unos segundos de silencio y respeto. Mildred le dijo que no hacía falta que se quedara allí, que se encargarían de lavarlo y llevárselo para darle digna sepultura.

No voy a irme a dormir Mildred, hay que vigilar al señor Landvik, probablemente tendrá fiebre y debería descansar o el corazón podría fallar, así que si no le importa me quedaré velándolo. Por favor señor landvik, repose unas horas, túmbese un rato, tranquilo, no deje al pequeño Lobbo solo de nuevo... yo le despertaré a la hora que me diga, no se preocupe— se lo suplicó con la mirada. Se notaba que era un bestia parda y que quería estar en todo y honrar a su amigo, pero sencillamente debía cuidarse o caería y entonces se complicaría todo mucho más.



Brianna & Elaine:

avatar
Brianna de Montreil
Realeza Rumana
Realeza Rumana

Mensajes : 152
Puntos : 139
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 10/04/2016
Localización : al lado del hombre al que ama

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Damon Landvik el Miér Mayo 17, 2017 2:00 pm

Mildred y ella hablaban con cierto nerviosismo en su voz mientras yo con los dedos inspeccionaba la herida tratando de llegar a la plata que me abrasaba por dentro haciendo que mi sangre hirviera.
Me hubiera arrancado la piel, hecho jirones la carne hasta dar con ella fruto de la desesperación si no fuera porque Brianna tomó asiento a mi lado y sus ojos me mostraron cierta desaprobación por la rudeza de mi acto.

Ahora eran sus dedos que suaves, acariciando con esmero mi piel observaban la herida de bala para ver el mejor modo de llegar a ella sin necesidad de dañar mucho tejido.
Mildred volvió a la estancia con todo lo que Brianna le había pedido y se ofreció a ser ella misma la que curara mi herida como tantas otras veces lo había hecho.

Cierto era que a la loba empezaba a fallarle la vista, se hacia mayor y aunque aun era una brava guerrera de mi manada, empezaba a necesitar que cuidáramos de ella.
Brianna me dijo que iba a contar hasta tres y que entonces notaria un tirón.
Asentí, no me preocupaba el dolor, de echo lo llevaba bastante bien teniendo en cuenta que estaba infectado con acónito y que ademas llevaba plata en mi brazo.
Lo peor era el desazón, el sentido de culpa que tenia al haber perdido a uno de los míos.
No llegaba a todo, mi deber era en protegerlos, en guiarlos, era un lobo joven que no estaba preparado para enfrentarse a un grupo organizado de cazadores y cuando yo llegué era demasiado tarde.
Llegué tarde porque tenia miles de papeles en el maldito escritorio, miles de preocupaciones en Italia y estaba solos, sin beta, sin mujer, solo con un crio a mi cuidado que me robaba gran parte del día.

Gruñí furioso mas por mis pensamientos que por el tirón que Brianna dio sin llegar a contar.
Enarqué una ceja hundiendo mis pardos en los suyos.
-Creía que ibas a contar hasta tres -repliqué jadeando sintiendo el enorme alivio de no llevar la plata en mi interior.

No tardó en echar por el agujero un poco del liquido de la infusión y proceder a coser la herida alegando que no sabia si quedaría muy bien.
¿Acaso no se había dado cuenta de las muchas otras cicatrices que surcaban mi cuerpo. Era un hombre aguerrido a la batalla y aunque era cierto que mis heridas sanaban con facilidad, no era indestructible.

Cuando acabó de suturar colocó un paño limpio y me hizo un vendaje que englobaba casi todo mi tórax.
Ladeé la sonrisa fijando mis ojos en sus labios mientras lo hacia, su respiración agitada moría en mi boca, lo que hizo que me relamiera.
Podía oír su corazón, iba  mil por hora, se notaba que aunque trataba de guardar la calma por mi, por solventar la situación era muy difícil para ella.
Mildred cerró la puerta al escucharla decir que ella me velaría aquella noche, supongo que queriéndonos dar intimidad.

Brianna se alzó cerrando los ojos a mi amigo y miembro de manada para tirar de nuevo la sabana por encima pronunciando unas palabras.
Alargué la mano tratando de incorporarme, tenia que darle sepultura pero esta corrió a mi lado empujándome con suavidad para que me recostara en el sofá.
-No es necesario Brianna que te quedes toda la noche despierta, ya has hecho demasiado por mi -aseguré hundiendo mis pardos en ella -gracias -susurré llevando mis dedos a su mejilla para quitarle restos de mi propia sangre que habían salpicado su mejilla con las curas.


Damon y Lobbo:


Spoiler:

Spoiler:

avatar
Damon Landvik
Licántropo/Realeza
Licántropo/Realeza

Mensajes : 237
Puntos : 241
Reputación : 45
Fecha de inscripción : 06/06/2016
Edad : 281
Localización : Bajo las estrellas

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Brianna de Montreil el Jue Mayo 18, 2017 1:17 pm

Exacto, no es necesario, pero quiero hacerlo. Me va a resultar imposible dormir de todas formas, así que prefiero asegurarme de que está todo bien.

Era muy mala mentirosa, y se notaba que sólo quería ayudar, si podía aportar algo bueno a esa casa, quería hacerlo. Damon se había portado muy bien con ella y con Elaine, y por nada del mundo lo dejaría solo ante el peligro o en los momentos de adversidad. estaba acostumbrada a pasar noches en vela, eso se curaba durmiendo a ratos o durmiendo más al día siguiente, nada que no se reparase con un par de horas, y sin embrago en ese momento el lobo necesitaba atenciones.

Lo acompañó hasta su habitación y le ayudó a quitarse las botas y los pantalones, lo mejor es que estuviera cómodo y llevase ropa ligera, cuando la fiebre apareciese lo iba a agradecer. Le acomodó las almohadas y cuando estuvo cómodo, ella se arrimó un sillón y se sentó al lado de la cama.

debería cerrar los ojos, trate de descansar un poco, si quiere que le lea algo o... no sé... a Elaine le canto o le leo cuentos pero usted es un poco más mayor, así que si prefiere otra cosa...mañana estará mejor, ya lo verá.

Le sonrió y decidió levantarse del sillón y pasarle un paño húmedo por la frente para limpiarle el sudor. Recorrió su cara despacio, con gentileza, dando pequeños toques y apartando su cabello con los dedos antes de recorrer su frente.

me ha dado un buen susto... ya sé que mi opinión no es relevante y que lo que me pase no debería importarle a nadie, pero cuando no contestaba... pensé que se estaba desangrando, que la situación era ya crítica y... perdí el control, lo lamento. Pero lo cierto es que... estaba muy preocupada.— "Porque me importa". Esa fue la parte que se calló, pero que subyacía bajo aquellas palabras. Consecuentemente, a pesar de la pérdida de una vida, estaba aliviada porque no era la de Damon, y no precisamente porque fuera su jefe. Había algo en ese hombre que la atraía, un aura poderosa, de seguridad, de coraje, de lealtad, pero no se atrevía a reconocerlo ni siquiera a si misma.



Brianna & Elaine:

avatar
Brianna de Montreil
Realeza Rumana
Realeza Rumana

Mensajes : 152
Puntos : 139
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 10/04/2016
Localización : al lado del hombre al que ama

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Damon Landvik el Jue Mayo 18, 2017 3:04 pm

Brianna insistió en quedarse conmigo esa noche, era terca y la verdad es que no estaba con fuerzas para discutir en esos momentos, por no decir que en el fondo, no estar solo como de costumbre me agradaba.
Aunque fuera una preocupación distinta a la que variable a velarme a una mujer enamorada, su compañía me bastaba, aunque fuera por fidelidad hacia el señor de la casa.

Asentí finalmente dejándome ayudar para subir por las escaleras hacia el dormitorio principal.
-Mientes muy mal -susurré mirándola de soslayo con una sonrisa.
Había escuchado su corazón latir fuerte cuando aseguro que de todos modos no dormiría.
Así llegamos hasta mi cámara, me ayudó con las botas y tras desabrochar yo el pantalón y bajarlo, tiró de este para dejarme en calzones.
Ropa, fresca, cómoda, pues las fiebres empezaban y lo devastaban todo a su paso.

Tomo asiento en el sofá cuando me tumbé, su comentario me hizo reír.
-Bueno, ¿por que no me lees ese libro que te estas leyendo y te hace sonreír? -pregunte hundiendo mis pardos en sus esmeraldas.
Quizás me falto añadir que me gustaba ver su sonrisa, me agradaba cuando curvaba los labios y que sus ojos brillaran ligeramente achinados.

No tardó en ponerse en pie para con un paño limpiar mi frente suavemente, quitando los restos de sudor que resbalaban por esta y pegaban mi pelo a ella.
Sus dedos lo apartaron con delicadeza.
-Estoy bien -mentí. Los dos sabíamos que esa noche iba a ser larga y dura.

La escuche decirme lo que habia pensado cuando no contestaba y el porque del impulso de desobedecerme abriendo la puerta.
Alcé la mano atrapando la suya que paño en mano seguía refrescando mi frente con suavidad.
-Lo se, oía tu corazón latir nervioso, asustado. Quiero decir, tu voz trémula al otro lado. No quería que vieras la dantesca visión de un hombre muerto y todo lleno de sangre, no quería que me vieras herido, no quería meterte en esto -susurré contra su el antebrazo sin soltar su mano.
-Túmbate conmigo, ambos sabemos que va a ser una noche larga, trata al menos de dormir para que me sienta bien permitiéndote quedarte aquí.
En tu duerme vela, puedes cambiarme el paño cada cierto tiempo, yo te prometo a cambio que no moriré mientras estés en mi lecho -ladeé la sonrisa -no hace falta decir que me comportaré como un caballero, creo que aunque quisiera ahora mismo intentar algo, no podría -bromeé aunque en el fondo ambos sabíamos que esas palabras eran tan ciertas como las demás.

Tiré de ella haciéndole hueco, mis ojos suplicaban que al menos se tumbara un rato ,el sofá no era un lugar para ella.
-Por favor -pedí sin dejar de mirarla, aun con su mano atrapada por la mía.


Damon y Lobbo:


Spoiler:

Spoiler:

avatar
Damon Landvik
Licántropo/Realeza
Licántropo/Realeza

Mensajes : 237
Puntos : 241
Reputación : 45
Fecha de inscripción : 06/06/2016
Edad : 281
Localización : Bajo las estrellas

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Brianna de Montreil el Jue Mayo 18, 2017 3:35 pm

La fiebre había comenzado, no cabía duda, y aunque le acababa de prometer que no moriría, eso era algo que no estaba en sus manos. Nunca se era el dueño del destino, eso lo había aprendido muy bien desde el primer susto que le dio Elaine. La primera vez que vio a la muerte rondar a su pequeña sintió sobrecogida que jamás nadie está preparado para perder un hijo, que la muerte no distingue entre justos y pecadores, entre inocentes y malechores, que la señora de la guadaña no respeta el dinero, el poder o la bondad. Todos morimos, es un hecho, y ni siquiera podemos elegir cuando.

Quizás esa posibilidad lo volviera un poco más vulnerable, lo entendía, si ella hubiera podido permitirse el lujo de bajar la guardia, de sentirse débil y llorar, dejarse consolar por alguien...lo habría hecho. Pero en sus momentos de necesidad, había tenido que ser la fuerte, la que echara adelante a su familia, el pilar donde apoyar todo el peso.

Sumergió el paño en el cuenco de loza y lo escurrió, dejandolo preparado para ser usado en breve, pero no le negaría esa compañía, realmente cuando uno está dolorido y enfermo la presencia de alguien que cuida de ti es muy reconfortante, con Elaine lo hacía, así que con Damon también podría hacerlo, tenía claro que no estaba por la labor de toquetearla innecesariamente.

no hacía falta la aclaración, y sin con algo tan sencillo se va a sentir mejor, no dude en pedirmelo cuantas veces haga falta.

Se descalzó y se arrimó al costado de Damon, acomodándose a los huecos de su cuerpo y apoyó la cabeza en su hombro mirando al techo y recordando algo.

Este no es un cuento, es una novela picaresca de otro español, de Cervantes, pero me hizo tanta gracia que me la he leido varias veces y aprendí algunos de los pasajes. Se llama "El coloquio de los perros". Berganza y Cipión son los dos canes que guardan la entrada del Hospital de la Universidad, y una noche Berganza decide contarle su vida a Cipión, los diferentes amos por los que ha pasado, las aventuras que ha vivido... empieza así...Berganza amigo, dejemos esta noche el Hospital en guarda de la confianza y retirémonos a esta soledad y entre estas esteras, donde podremos gozar sin ser sentidos desta no vista merced que el cielo en un mismo punto a los dos nos ha hecho...

Le fue recitando algunos pasajes del Coloquio de los perros y cuando no se acordaba se lo contaba, como si se tratase de una historia de esas que se cuentan alrededor del fuego. Poco sabía ella que la manada de Landvik también eran perros que hablaban.

Realmente más que contarle esa historieta picaresca que era graciosa, lo que pretendía es que se centrase en la cadencia suave de su voz al hablar, solía funcionarle con los niños, que al final se quedaban dormidos.



Brianna & Elaine:

avatar
Brianna de Montreil
Realeza Rumana
Realeza Rumana

Mensajes : 152
Puntos : 139
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 10/04/2016
Localización : al lado del hombre al que ama

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Damon Landvik el Vie Mayo 19, 2017 6:41 am

Brianna se acomodó a mi lado, ladeé la sonrisa al sentir su piel amoldándose a mi cuerpo, apoyándose en mi pecho antes de comenzar a hablar contándome una de las novelas que al parecer había leído, una sobre unos perros parlantes.
No podía haber elegido de forma mas acertada la historia pues de algún modo nosotros eramos lobos que hablábamos

Su voz sonaba calma, mis dedos se perdieron en su cintura, acariciándola para acabar rodeándola con mi brazo.
Mi respiración iba lenta, pesada porque su voz cada vez me sonaba mas lejana, me dormía.
Su mano volvió a mi frente, apartando el viejo paño caliente para colocar uno frio que me hizo temblar.
Mi cuerpo abrasaba, empezaba a sudar pero me sentía congelado y tiritaba con los labios resecos.

El acólito no era un veneno mas, era un “mata lobos” a nosotros nos afectaba mas que a cualquier humano y podía sentirlo recorrer mi sangre haciéndola hervir.
Cerré de nuevo los ojos, apoyando mis labios en la parte alta de su pelo, su corazón latía enérgico, estaba preocupada. Ella seguía contándome ese cuento tratando de buscar una tranquilidad para ambos.
Mi mano buscó la suya engarzando nuestros dedos, acariciando su palma, quería que supiera que cumpliría mi promesa, solo necesitaba un poco de descanso, mi cuerpo se recuperaría por completo en cuanto el veneno desapareciera de mi organismo y dejara que mi condición lobuna hiciera el resto.
-Estoy bien -musité con la voz lenta antes de sumirme en un sueño plagado de pesadillas.

Oía de fondo como la puerta era golpeada, me sentía incapaz de abrir los ojos, solo la apreté contra mi cuerpo para que no se marchara, al otro lado la voz de Mildred.
Fue cuando hablo de los dos hermanos del lobo muerto cuando abrí los ojos incorporándome ligeramente en el echo.
-¿Donde están?

Gruñí eran jóvenes, necios, les embriagaba la sed de venganza pero tenían que entender que esto no era Italia, la vendetta en tierras ajenas no es tan sencilla y posiblemente esos cazadores estuvieran organizados, mi manada estaba incompleta.
Tenia que ir y llamarlos al orden antes de que cometieran cualquier locura.
-No enterrare a uno mas de los míos -gruñí haciendo a un lado la sabana que me arropaba para moverme del lecho.


Damon y Lobbo:


Spoiler:

Spoiler:

avatar
Damon Landvik
Licántropo/Realeza
Licántropo/Realeza

Mensajes : 237
Puntos : 241
Reputación : 45
Fecha de inscripción : 06/06/2016
Edad : 281
Localización : Bajo las estrellas

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Brianna de Montreil el Vie Mayo 19, 2017 9:17 am

El corazón le latía fuerte y acelerado pero no por la preocupación, sino por el contacto físico. Vale, estaban a gusto juntos, pero esa cercanía la había puesto nerviosa inevitablemente. Cuerpos pegados, dedos entrelazados, sus labios sobre el pelo de Brianna... Oh,oh. Problemas a la vista. No podía permitirse ese lujo, era el señor de la casa y además de la realeza, y jamás sería para él algo más que un sucio secreto, un desahogo puntual, un affaire.

No, definitivamente no podía cometer el mismo error dos veces. ¿Pero cómo plantearselo? ¿cómo abordar ese tema sin invocar su ira y sin perder el trabajo? estaba de nuevo atrapada entre la espada y la pared. No quería pensar en que lo que sentía, esa atracción, esa complicidad, era algo bueno, era algo natural. Para ella sólo era un problema. Damon la escuchaba y tenía ese humor pícaro pero inteligente que lo hacía divertido, despreocupado. Pero a la vez era serio, formal, responsable. Se  notaba que se tomaba muy en serio lo de cuidar de los suyos, era un buen cabeza de familia. Su prometida había sidouna estúpida al dejarlo escapar. No se lo había planteado pero ¿estaría cortejando a alguna dama? no sería de extrañar, estaba de muy buen ver, soltero y rico. No necesitaba casarse por dinero con lo cual se podía permitir el lujo de tener a cualquiera.

"No, Brianna pon los pies en el suelo. No es para ti, habitáis mundos diferentes, y sólo puedes salir más escaldada. Lo mejor es que te alejes. Él es un hombre temperamental y seguro de si mismo, a tí apenas te queda dignidad, lo mejor es que no te la juegues por si la pierdes.". Quería a Elaine por encima de todas las cosas, pero ese error la había condenado socialmente, más aún que el delito de perder todos sus bienes.

La voz de Mildred al otro lado de la puerta lo puso en guardia. ¿De qué estaba hablando? otra vez alguien iba a buscar bronca?? se incorporó de golpe como Damon y lo miró con cierta angustia, ahora sí estaba preocupada. Iba a ir tras ellos y estaba muy débil, moriría, se lo comería el veneno.

Dígame dónde están, cómo se llaman, yo iré a por ellos, cabalgaré rápido y no me detendré, regresarán conmigo, se lo prometo.

No tenía ni idea de cómo cumplir eso, pero no podía dejar que él se fuese desangrando por el camino o cayera inconsciente a la mitad.



Brianna & Elaine:

avatar
Brianna de Montreil
Realeza Rumana
Realeza Rumana

Mensajes : 152
Puntos : 139
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 10/04/2016
Localización : al lado del hombre al que ama

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Damon Landvik el Vie Mayo 19, 2017 10:42 am

El miedo se reflejó en sus ojos, posiblemente porque estaba bien en esta casa, con el trabajo que le permitía vivir de forma cómoda y si me sucedía algo, volvería a quedar desamparada teniendo que sacar adelante a su hija.
Mas sus palabras eran una locura, como pesaba que iba a consentirle ir a por dos lobos jóvenes llenos de odio y sed de venganza.
Gruñí mientras me incorporaba.
-Te quedaras aquí, esperándome- ordené.
Mi carácter de alfa salia a flote, demasiado imperativo, pero no lo hice  adrede, ahora la sangre de mi linaje corría por mis venas con tanta virulencia que la adrenalina lograba acallar el dolor que sentía.

Tomé su rostro entre mis manos, acunándolo, mi frente se poso en la ajena, clara la diferencia de temperaturas.
Mi aliento impacto en sus labios.
-Te prometo que volveré antes de que acabes ese libro que te estas leyendo.
Mi boca impactó en la ajena, tibia, apenas un roce, posiblemente fruto de la confusión del momento, de la fiebre y mi delirio.

Su corazón bromeo nerviosos, quizás necesitando una explicación que ahora no podía darle, me relamí abandonándola en el lecho y pasando por el lado de Mildred que acarició mi hombro al pasar.
Me despedí de ambas rumbo hacia donde percibía el aura de los míos.
Por suerte llegué con el tiempo suficiente como para impedir que esos cachorros cometieran la mayor estupidez de sus días, no me costó nada convencerlos de su error, mi presencia era lo suficientemente impositiva para que metieran el rabo entre las piernas y regresaran al cubil sin prestar batalla al alfa.
Hoy ya tenia que enterrar a uno de los míos, no cometería el mismo error.

Al llegar a la cámara Brianna estaba alli, cerró el libro alzando esos faros para perderse en mis pardos, me adentré en la habitación cerrando la puerta a mis espaldas.
No sabia que decir, así que me limité a quitarme la camisa para volver a la cama junto a ella.
Me senté en le borde quitándome las botas y la miré fijamente.
-No se como disculparme por el arrebato que he tenido hace unos momentos, yo...

Me dejé caer sobre el lecho, estaba bastante cansado, aun la fiebre no había bajado y a decir verdad solo quería perderme en su piel ,dormir hasta que el alba entrara por los postigos de la habitación.
-Estoy bien señorita Brianna, lo peor creo ha pasado, puede ir si lo desea con su hija y dormir mas a gusto que en esta cámara, velandome.

Entendía que ahora pudiera sentirse violenta en mi presencia, aquel arrebato fruto de la atracción que sentía por ella no había sido correspondido, ella era una mujer con unos principios y posiblemente estaría disgustada porque pensaría que había usado mi poder sobre ella como dueño de la casa y su jefe para hacer lo que me había venido en gana con ella.


Damon y Lobbo:


Spoiler:

Spoiler:

avatar
Damon Landvik
Licántropo/Realeza
Licántropo/Realeza

Mensajes : 237
Puntos : 241
Reputación : 45
Fecha de inscripción : 06/06/2016
Edad : 281
Localización : Bajo las estrellas

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Brianna de Montreil el Vie Mayo 19, 2017 12:22 pm

Confusión, esa era la palabra que definía su estado de ánimo en ese momento. No le molestó el gruñido, su padre tenía tenía un genio muy vivo y eso no lo hacía peor persona o menos respetable. Brianna no tenía problema alguno con respetar a la autoridad, jamás fue una rebelde. Lo que la revolvió fue que se iba a exponer a un peligro inminente y eso la aterraba. ¿Y si no volvía? ¿qué sería de Lobbo? ese niño estaria solo en el mundo y los carroñeros pulularían a su alrededor para arrabatarle la fortuna. En el fondo estaría peor que Elaine, que al menos la tenía a ella...

Pasaron dos horas larguísimas en las que estuvo paseando arriba y abajo, subió a comprobar que los niños dormían, cambió las sábanas que estaban sudadas y avivó la lumbre, porque aunque Damon tuviera fiebre, afuera hacía fresco y no vendría mal una habitación caldeada. Porque regresaría. Respiró hondo cerrando los ojos. Tenía que convencerse de ello. Se sentó a esperar sobre el colchón y sólo entonces se permitió pensar en lo que había pasado. Llevó sus dedos hasta los labios, donde todavía permanecía la sensación cálida de los de Damon. ¿Por qué la habría besado? La situación era compleja, no era el momento para frivolidades y no consideraba a Damon un hombre frívolo. ¿Cabría la posibilidad de que en verdad ella le gustase? o quizás sólo habría sido por si no regresaba, la certeza de un destino aciago muchas veces prendía pasiones que luego no tenían sentido, era el extraño poder de la muerte inminente.

¿Y si en verdad le gustaba? eso la asomaba al abismo. El amor y la pasión hacían daño, dolían, y cuando se marchaban aún más. Su expericiencia con los hombres había sido un erial y se había auto-impuesto ese celibato por una cuestión de mera superviviencia. Pero los besos, las caricias, las miradas cómplices... ¿por qué demonios tenían que hacerla sentir tan viva?

Damon entró en la cámara, agotado, se le veía en la forma de andar, se levantó a ayudarlo, comprobó que el vendaje no había supurado y que realmente estaba vivo, no puedo evitar emitir un suspiro de alivio. Sólo por la disculpa ya merecía el beneficio de la duda, si hubiera sido el típico jefe que cree que tiene derechos sobre sus empleados, habría hecho lo que le viniera en gana sin disculparse.

shhh... no importa... ahora tiene que descansar.

Obvió el comentario sobre irse a dormir con Elaine y tras pasarle el paño por la frente, de nuevo se acurrucó a su lado, como estaban antes, calmando la respiración, y apretándose un poco más, como si al notarlo allí fuese más cierto que había vuelto sano y salvo. Cuando Damon cerró los ojos por fin, se incorporó un poco y le dejó un beso en la frente y una caricia leve en la mejilla, apoyando de nuevo la cabeza sobre su hombro. Al final sería verdad que no iba a dormir de todas maneras. Por unas horas, lo inalcanzable se había puesto al alcance de su mano. ¿Qué haría? el miedo, las malas experiencias y los palos que le había dado la vida le gritaban que se alejara de él, pero su calor, su firmeza, sus gestos y su forma de mirar, la suavidad de sus labios...la invitaban a lo contrario. Que saliese ya el sol, por dios.



Brianna & Elaine:

avatar
Brianna de Montreil
Realeza Rumana
Realeza Rumana

Mensajes : 152
Puntos : 139
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 10/04/2016
Localización : al lado del hombre al que ama

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Damon Landvik el Sáb Mayo 20, 2017 9:33 am

Brianna lejos de culparme por nada me instigó a guardar silencio, no me dejó ni por un momento mas bien lo contrario, volvió a acomodarse sobre mi hombro como si nada hubiera pasado y así poco a poco mis ojos se fueron cerrando, eso si, antes pasé mi brazo por su cintura, casi de forma inconsciente procurando que no escapara de mi lado.

Era bastante contradictorio, porque aunque mis palabras la invitaban a abandonar la estancia, mis gestos decían lo contrario, la aferraba a mi lado para que a diferencia de mi prometida no me abandonara, necesitaba esa calidez que su cuerpo desprendía.
Finalmente Morfeo me llevo consigo y así quede completamente dormido hasta que los primeros rayos de luz entraron por el postigo de la habitación.

Me desperecé ligeramente, la fiebre parecía haberme dado una tregua, así como el dolor, que ahora se reducía a una simple molestia.
Era temprano, demasiado, Brianna aun dormía a mi lado, acurrucada contra mi cuerpo, algo que me hizo sonreír contemplando lo preciosa que estaba recién levantada.

Aparté un mechón de su pelo con suavidad, me supo mal despertarla y mas después de aquella noche endiablada que le había hecho pasar.
Así que, como pude me deslicé entre las sabanas, dejándola apoyada en la almohada mientras me enderezaba y buscaba mis pantalones por el suelo de la cámara.

Tras vestirme, caminé hacia una pequeña palangana de agua limpia, me lavé la cara, mojé mi pelo  limpie las manos.
Tenia que entrenar un rato en el patio de armas, luego me daría un baño y solucionaría unos papeleos que tenia pendientes.
Al caer la noche daría sepultura a mi amigo tal y como marca la tradición de mi manada, en el bosque, solos, apenas iluminados por unas velas, dejando que el cuerpo se convierta en bosque y el bosque en cuerpo.
Después los hombres iríamos a beber para acallar el dolor mientras las hembras rezan a la luna por el acogimiento del caído durante la noche entera.

Cuando me giré para arropar su cuerpo antes de salir de la cámara vi que esos dos faros me observaban dibujando una sonrisa en sus labios.
-Me encuentro mucho mejor, gracias a ti -alegué acercándome a ella. Me senté al borde de la cama llevando de forma impulsiva mi mano hasta la suya para acariciarla.
-Ayer te necesitaba en mi lecho, valoro mucho lo que hiciste por mi.

Llevé el dorso de su mano a mis labios y la besé con suavidad, acariciando mi nariz contra su piel un segundo.
-Esta noche seré el entierro de nuestro compañero, puedes tomarte la noche libre, ya bastante has hecho esta.


Damon y Lobbo:


Spoiler:

Spoiler:

avatar
Damon Landvik
Licántropo/Realeza
Licántropo/Realeza

Mensajes : 237
Puntos : 241
Reputación : 45
Fecha de inscripción : 06/06/2016
Edad : 281
Localización : Bajo las estrellas

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Brianna de Montreil el Mar Mayo 23, 2017 9:18 am

Estaba medio dormida, medio despierta  cuando Damon cazó uno de sus mechones y se lo retiró del rostro, pudo notar la luz vespertina en la piel. Lo observó moverse, desperezarse, lavarse el rostro y pensó que debía ser muy fuerte para estar tan repuesto teniendo en cuenta la herida y el envenenamiento. Ella habría necesitado un mes para sanar, pero sus pensamientos no pudieron seguir ese hilo de razonamiento porque el licántropo se giró y le habló, sentándose a su lado.

No sólo se sentó, también cogió su mano y depositó un beso en su dorso agradeciéndole que...había pasado la noche en su lecho. Vale, no había sido una noche en el lecho como cualquiera pensaría, sólo le había proporcionado su compañia, su calidez, sus cuidados, un poco de presencia reconfortante. Pero allí estaban como si fueran una pareja que se despiertan juntos y conversan antes de que empiece el día. Todo estaba mal, aquello estaba mal, no eran pareja y... tenía que establecer los términos de aquella relación antes de que se les fuera de las manos.

no fue nada señor Landvik yo... sólo hice lo que... ¡Oh! por todos los dioses, basta ya de esto!! no puedo seguir así.— retiró la mano que el conde sujetaba y se pasó ambas por la cara, respirando agitada y tratando de calmar los nervios.— Sé que no puedo... que no debo decir nada de lo que voy a decir, que sólo causaré más...líos, pero no puedo más— miró al lobo con gesto de desesperación.—  Me gustó el beso... deseé más, lo deseo ahora mismo. Cada vez que me mira, que un sólo dedo suyo se posa sobre alguna parte de mi piel es como si estallase una tormenta. Y lo siento mucho, siento que sea así, porque lo que deseo es también mi condena. Damon, yo no soy la persona que necesita. Siempre estaré al final de la escala social y usted necesita a alguien a su altura. Sé que eso me relega a ser su sucio secreto y quizás no lo quiera,ojalá las cosas fueran distintas pero es así. Dicen que el camino al infierno está lleno de buenas intenciones. Sé que la suya es buena, pero somos lo que somos, y no podré ser lo que necesita. Llegará el día que le vea coger el brazo de la mujer adecuada y...¿entonces qué? no puedo cometer el mismo error dos veces ¿entiende? no puedo regresar a ese infierno de nuevo. Usted no tiene nada que perder, pero Elaine sólo me tiene a mi y confía en que maneje nuestras erráticas vidas con buen criterio. Lo único que me queda es esta escasa... dignidad. Por favor, le suplico que no me torture más siendo amable, siendo galante, porque... me resulta cada vez más difícil alejarme de usted y... en cuanto salga por esa puerta seguirá siendo mi jefe y yo una mera empleada.

Sabía que ese día sería difícil para Damon, un día triste, y estaba dispuesta a aligerar esa carga como buenamente pudiera, pero necesitaba clarificar ese asunto porque las cosas empezaban a ponerse intensas y los problemas ecechaban en la oscuridad. Se levantó de la cama y se alisó inútilmente los pliegues del vestido que no se había quitado en toda la noche.



Brianna & Elaine:

avatar
Brianna de Montreil
Realeza Rumana
Realeza Rumana

Mensajes : 152
Puntos : 139
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 10/04/2016
Localización : al lado del hombre al que ama

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Damon Landvik el Mar Mayo 23, 2017 10:46 am

Enarqué una ceja contrariado cuando me arrebato su mano de entre las mías mascullando entre dientes que esto no podía ser así.
Relamí mis labios sin entender nada de lo que me decía, pero admito que acaparó toda mi atención mientras lo hacia.
Sus palabras salían claras, una tras otra, sin dar lugar a interrupción.
Mis ojos fijos en su boca, si eso no lo decía todo, no serian mis palabras las que lo hicieran, claro que lo intentaría.

Escuché sus razones, entendía su miedo, de echo lo olía, su corazón bombear nerviosos agitado y ese pecho que se lazaba salvaje haciendo que mis labios se entreabrieran confusos.
-Entiendo -susurré atajando la distancia que separaba nuestros cuerpos.

Ella se había puesto en pie, alisándose sin éxito los pliegues del vestido, yo frente a ella contemplaba su gesto agitado y admito que una sonrisa se instaló en mis labios por lo absurdo que me resultaba en parte este instante.
Sus esmeraldas brillaban intensas, como lo hacen los ojos de un animal acorralado, temeroso de perder la libertad de la que hasta ese instante había gozado.

Mi mano alzó su mentón, un paso mas y nuestro aliento choco.
-Yo también deseo besarte, ayer, ahora -susurré a escasos centímetros de su boca.
Si estaba bien o mal, si era o no lo adecuado, eso no lo sabia en este momento, peor si sabia algo, que esperaba le quedara muy claro.
-No voy a jugar contigo, no creas que soy como todos esos hombres que puedes haber encontrado.

Mi nariz se rozó con la ajena, provocandola, aunque es que de verdad necesitaba acortar la distancia que nos separaba.
-No me importa que tu clase social sea distinta a la mía, ¿sabes que veo? Una mujer preciosa, valiente, decidida que ha sacado a una niña adelante y que me gusta, que me atrae, que me hace sentir como un hombre se siente frente a una mujer.

Cerré los ojos apoyando mi frente en la ajena, mi mano se deslizó por su mejilla hasta atrapar su nuca quedando enredada en esta con delicadeza pero manteniendola de frente a mi, añorando que su boca sentenciara la mía.
-No voy a prometer nada que no pueda cumplir y por mi parte seria osado decir que se que eres la mujer de mi vida, solo han pasado un par de días desde que irrumpiste en ella.
Guardé silencio, quizás porque a mi también me atenazaba el miedo, miedo a ser abandonado de nuevo cuando descubriera que no solo era un conde Italiano, si no una bestia que tenia que ser encadenada en luna llena.
-Hay cosas que no sabes de mi -susurré contra su boca -no voy a obligarte a nada, en lo que refiere a este instante, no soy tu jefe, si no Damon.

Deje escapar el aire pesado sobre sus labios, abrí los ojos un instante tirando de su nuca para que nuestros labios se acariciaran de forma sosegada, apenas una caricia que quedo de nuevo camuflada con palabras.
La puerta fue golpeada, me esperaban en el patio de armas y para ir de caza.
-¡Voy! -dije con la voz ronca fruto del deseo antes de recuperar mi postura inicial y aquel momento.
-Debo ir con mis hombres, pero...esta noche, después del entierro de mi amigo, si quieres que hablemos, ven a mi lecho, prometo portarme como un caballero ,es mas, si llego tan borracho que no considero este en disposición de hablar, yo mismo te lo haré saber para que te marches.
Entenderé que no vengas, es tu decisión y siempre, la voy a respetar.


Damon y Lobbo:


Spoiler:

Spoiler:

avatar
Damon Landvik
Licántropo/Realeza
Licántropo/Realeza

Mensajes : 237
Puntos : 241
Reputación : 45
Fecha de inscripción : 06/06/2016
Edad : 281
Localización : Bajo las estrellas

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Brianna de Montreil el Miér Mayo 24, 2017 8:25 am

El día pasó lento, la casa estaba sumida en un triste ambiente para el cual los niños no estaban preparados, así se que se los llevó todo el día por ahi. Jugaron en los jardines,, pasearon por los caminos que llevaban a las propiedades colindantes y observaron el ganado, los caballos y la gente que iba y venía. Al caer la noche, los acostó tras darles la cena y se marchó a donde preparaban la despedida del joven que perdió la vida la noche anterior. No quiso interrumpir ni entrometerse, así que se quedó en la última fila, rezó una oración por su alma y se marchó de vuelta a la mansión.

Aprovechó la quietud y el silencio para darse un baño tranquilo, dadas las horas nadie la reclamaba ni la interrumpiría. Recostó la cabeza sobre el borde de la bañera y cerró los ojos. Sus músculos estaban algo cansados, llevaba dos días tensa y con falta de sueño, así que se relajó y parte del cansancio y el dolor se diluyeron en el agua. ¿Qué debería hacer? La conversación de la mañana la había dejado mucho más tranquila en el sentido de que Damon le había dado su palabra de que se comportaría como un caballero, y de que no buscaba en ella una aventura frívola para dejarla después tirada como a un saco viejo.

Evidentemente no podía decirle que era la mujer de su vida, apenas se conocían, aunque estaban muy a gusto juntos. Tampoco pretendía que lo hiciera, es más, lo veía como algo imposible. Aunque Damon quisiera, ella seguiría siendo una don nadie, alguien venido a menos, una paria social. Egoistamente quería lanzarse al rio, sentirse de nuevo algo más que una criada o una madre, sentirse como una mujer, deseada, querida, que alguien la mirase y se interesase por ella, por cómo era, por como se sentía. Vamos, lo que era tener una pareja "normal" y punto.

Por otro lado, eso la ponía nerviosa, sólo había estado con el padre de Elaine, hacía ya 9 años, y fue un enamoramiento intenso y profundo que dejó paso a una gran decepción. No sabía cómo encarar todo aquello, habían sido demasiados golpes a la vez. Además cuando lo pensaba, se sentía mal, porque aunque tuviera mucho que ofrecerle a Damon a nivel personal, en el resto de facetas no daba la talla. La maldita posición social era un problema que lo obligaba a él a dar explicaciones sobre una hipotética relación en caso de que la cosa funcionara.

Salió del baño y se sentó frente a la chimenea a secarse al calor de las llamas, cuando su piel dejó de estar húmeda se puso el camisón y una bata. ¿Habrían terminado ya en el entierro? En la zona donde estaban las luces y las antorchas había menos movimiento y parecía que estaba tranquilo. Vio a Damon acercarse por el sendero y entrar en la mansión. ¿Debería ir a su habitación? ¿Qué se tenía entre manos? le había dicho por la mañana que fuera esa noche a hablar y que si estaba tan borracho que no pudiera hacerlo, él mismo la mandaría de regreso. Sintió que se moría de nervios. ¿sí o no? estaba en su mano la elección. Se sentó de nuevo frente al fuego observando las llamas largamente. Debía enterrar su pasado de una vez por todas, no podía seguir sufriendo eternamente por culpa de las acciones que algún día tomó. Se levantó inquieta y fue al cuarto de Lobbo, el niño dormía profundamente, besó su mejilla y le colocó la manta bien. Hizo lo mismo con Elaine y cuando salió de su cuarto se dirigió al principal, sus pies descalzos notaban la textura sedosa de la alfombra y cuando se detuvo frente a la puerta, se acabó el textil y le entró el frío. Tenía la mano levantada para llamar pero se dio la vuelta. No podía hacerlo. Se detuvo de nuevo en mitad del pasillo maldiciendo por lo bajo y regresó, y esta vez llamó suavemente.




Brianna & Elaine:

avatar
Brianna de Montreil
Realeza Rumana
Realeza Rumana

Mensajes : 152
Puntos : 139
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 10/04/2016
Localización : al lado del hombre al que ama

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Damon Landvik el Miér Mayo 24, 2017 10:36 am

Como todos los funerales de uno de los miembros de tu manada hacen que dejes una parte de ti bajo la tierra que cubre el cuerpo de los tuyos.
Esto era motivo de tristeza y los aullidos de algún modo se sumían desgarrados en el bosque despidiendo a nuestro hermano, incluso la luna acunaba en su media luna el dolor que llegaba de sus hijos en una noche donde las estrellas marcaban el camino hacia lo que quiera dios que exista allí arriba.

Era el momento de la despedida, manchados de tierra los hombres nos fuimos marchando, era el momento de que la madre acompañada por las mujeres lloraran al difunto y mientras nosotros beberíamos con los hermanos para ahogar la pena de aquel incidente que sin duda no quedaría sin ser vengado.
Vendetta, una palabra muy nuestra y que hoy corría con fuerza por nuestras venas.
Si algo había aprendido en este tiempo, es que el ojo por ojo, diente por diente es la ley para los míos y ante todos con sangre había jurado que esos cazadores recibirían su merecido, claro que no seria en caliente ni presos de un arrebato, eramos lobos, poseíamos una fuerte manada y como ellos cazábamos con inteligencia y lo hacíamos en grupo.

Salí de la taberna junto al resto de hombros, todos mucho mas ebrios que yo, pero..esa noche había prometido a alguien que podría mantener las formas y una conversación. Para mi la palabra era algo que no se traicionaba pues era esclavo de estas y dueño de mis silencios.
Tras asegurarme de que Lobbo dormía plácidamente en su cune y que Elaine hacia lo propio claro que no me atreví a abrir la puerta pues podría ser mal interpretado puse rumbo a mi habitáculo.
Me quité la camisa, los pantalones sucios y me puse otros grises bastante mas cómodos para dormir.
Brianna no había hecho acto de presencia aun y aunque admito necesitaba verla aquella noche especialmente, respetaría su decisión.

Ladeé la sonrisa al oír los pies descalzas de la mujer corre hacia la habitación, caminé hacia la puerta aun sin ser golpeada, mas en ese momento se detuvo y se alejo.
Enarqué una ceja contrariado, iba a abrir para pillarla a medio camino pero había vuelto y la situación resulto cómica para los dos porque ahí nos encontramos bajo el umbral de esa puerta con los ojos puestos en los del otro.
-Si hubiera muérdago ahí arriba -señalé con el dedo la parte alta del marco de la puerta con cierta picardia -no te quedaría mas remedio que besarme en este momento -bromeé haciéndome a un lado para permitirle pasar al interior de la estancia.

Me relamí contemplando esa preciosa mujer en camisón, con una bata entreabierta y su pelo cayendo en cascada sobre la ropa blanca y su rostro dotándola de un aspecto salvaje casi lobuno.
Dejé escapar el aire de forma pesada, mis instintos primarios, el alcohol y la cercanía de la luna llena me jugaba malas pasadas.
Le di la espalda caminando hacia el mueble bar, tratando de disimular el ambarino tono de mis ojos.
-¿algo de beber Brianna? -le pregunté mirándola por encima del hombro.

Ataje la distancia que nos separaba, mis ojos recorrieron su rostro perfecto, mirada esmeralda que esa noche me servia de faro.
Besé su mejilla suavemente, sabia lo que para ella implicaba estar aquí y valoraba su esfuerzo, los dos luchábamos con fantasmas aquella noche


Damon y Lobbo:


Spoiler:

Spoiler:

avatar
Damon Landvik
Licántropo/Realeza
Licántropo/Realeza

Mensajes : 237
Puntos : 241
Reputación : 45
Fecha de inscripción : 06/06/2016
Edad : 281
Localización : Bajo las estrellas

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Brianna de Montreil el Jue Mayo 25, 2017 11:02 am

Se quedó con la mano levantada tras el segundo toque en la puerta porque Damon abrió precipitadamente; ambos se contemplaron unos segundos en silencio hasta que él dijo lo del muérdago. Instintivamente llevó su mirada hacia arriba, a comprobar si éste existía, y evidentemente...no. Acababa de tomarle el pelo, y de normal se habría callado, pero ya que había cierta confianza, desplegó el contraataque humorístico a su estilo.

entonces menos mal que habría sido yo, podría haber llamado a la puerta el recaudador de impuestos, me hubiera gustado ver ese beso.

Entró en la habitación y la puerta se cerró suavamente a su espalda. Mentiría si dijera que no sabía lo que podía pasar. Lo sabía, era adulta, ella era un mujer bonita y él un hombre atractivo y entre ambos había saltado alguna chispa. Pero se había concienciado desde la noche anterior de que no tendría por qué pasar nada, lo único que necesitaba para despejar sus dudas era algo de tiempo. Si se conocían un poco mejor y con el tiempo seguían saltando las chispas, estarían en condiciones de plantearse algo, pero así a lo loco, seguramente acabase mal.

Le preguntó si quería algo, a lo que ella contestó "vino, por favor". Era la única bebida que en realidad le gustaba, su familia había hecho alguno de los mejores caldos franceses, y se habían dedicado en cuerpo y alma a la uva y su elixir. Una copa le templaría los nervios.

antes que nada... lamento profundamente su pérdida. Sé que hoy no es un buen día, pero esta mañana me dijo que hablaríamos... ¿cree que está en condiciones?

Por respuesta recibió un beso en la mejilla acompañado de una suave caricia a la que reaccionó cerrando brevemente los ojos y acomodando su cara contra la mano que la acariciaba. Estaba muy necesitada de besos, de caricias y abrazos, de calor humano. Antes de que se retirara para traerle la copa lo tomó de las manos, de ambas, y le dio un apretón firme y suave a la vez mirándolo a los ojos, eran oscuros e inteligentes.

Damon yo... me cuesta no llamarle de usted pero me acostumbraré. Sé que puedo confiar en us...en ti.— corrigió.— no nos conocemos mucho, pero hay cosas que el istinto me grita y... ya sé que me he equivocado anteriormente, pero no tengo más opción que confiar en ese instinto. Yo también la noto, esta... atracción. Y si no cedo a ella no es por interés es por miedo. Necesito un poco de tiempo, necesito enterrar viejos fantasmas que me encogen aún las entrañas porque... no tengo ninguna queja de us... argh... de ti.— volvió a corregirse, le costaba coger confianza.— eres un hombre valiente, divertido, responsable y con un carisma y un aplomo digno de admirar. No, no!! no le estoy haciendo la pelota al jefe!! es la verdad.

Juntó ambas manos a la altura de la nariz, suspirando, ordenando sus ideas y tratando de expresarlas de forma que no cayesen muy mal.

el problema no eres tú, el problema soy yo. Una vez me rompí en mil pedazos y todavía trato de juntarlos todos, sólo es cuestión de tiempo...supongo. Pero entenderé que tu interés en mi se desvanezca tras esta palabras. Ni siquiera estoy segura de qué es lo que te estoy ofreciendo. ¿Amistad con una atracción inconsumable? eso es algo absurdo. Pero no quiero ser el desahogo del conde y tampoco sé cómo calmar este fuego sin quemarme.

En realidad lo único que le estaba pidiendo era un poco de tiempo y seriedad, que si no era la mujer de su vida, si se daba cuenta antes de que ella perdiese la cordura por él, tuviera el detalle de decirselo.

hablando de otro tema... Mildred me ha dicho que la semana que viene es la fiesta del Día Nacional de Italia, y que tienen por costumbre hacer una fiesta. Me encanta estar con los niños pero si me dejas ayudarte...estaré encantada. Se me daban bien estas cosas antes de... bueno, ya sabes. Tú ya tienes mucho papeleo pendiente y a mi me gustaría hacerlo.— En realidad Mildred la había convencido de que lo hiciera, era una mujer muy lista, sabía que a Brianna se le daría bien y que la motivaría a salir de ese bucle dramático en el estaba. Potenciar sus capacidades le devolvería la seguridad en si misma.





Brianna & Elaine:

avatar
Brianna de Montreil
Realeza Rumana
Realeza Rumana

Mensajes : 152
Puntos : 139
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 10/04/2016
Localización : al lado del hombre al que ama

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Damon Landvik el Jue Mayo 25, 2017 12:42 pm

Orilló su rostro contra mi mano necesitada de esa caricia que le había propinado con autentica necesidad de dársela, puede que pensara que era como el resto de hombres que solo buscaba una noche entre sus piernas, mas conmigo se equivocaba.
La escuche, entendía a lo que se refería, la atracción era obvia entre ambos, mi cuerpo la llamaba a gritos, aullaba ante la luna pidiéndola como compañera de baile y aunque era demasiado pronto para augurar un futuro ¿como se empieza si no es dejándote caer sin red al vació? Los dos teníamos relaciones pasadas, ninguna había salido como queríamos, mas ella decía necesitar tiempo para enterrar viejos fantasmas y yo necesitaba paciencia para darle el tiempo que pedía con sus esmeraldas puestas en mis pardos.

Asentí ¿acaso me quedaba otra opción mas allá de respetar lo que pedía?
Ladeé la sonrisa cuando dijo que no estaba haciéndome la pelota, sabia que así era y como ya le dije la noche anterior esta conversación no era entre jefe y empleada si no como hombre y mujer que en igualdad de condiciones buscan ser felices. Parece que su felicidad no pasaba por mi al menos en este instante y yo iba a respetar aquello y no ponérselo difícil.

Me separé ligeramente de su cuerpo cuando escuché la fatídica frase “no eres tu, soy yo”
Hablando de fantasmas ahí tenia los míos, una frase similar fue la que me dijo mi prometida antes de salir por la puerta, era cierto en nada había fallado en lo nuestro, pero ella no podía aceptar lo que era, así que si, si era yo y no ella. Del mismo modo Brianna no confiaba en el hombre que se escondía tras el conde, así que si, si era yo y no ella.

Ya le había dicho que no seria un desahogo, que entendía su situación y que no haría nada que pudiera dañarla, pero para saber si lo nuestro iba a alguna parte antes había que empezar y ella no parecía dispuesta a ello por lo menos en este momento.
-Lo comprendo -susurré mas para mi que para ella, puede que ella creyera que era porque estaba de acuerdo con sus palabras nada mas lejos de la realidad, me parecía una cobarde...se negaba a luchar y yo sin embargo lo hubiera hecho sin dudar.
-Podemos ser amigos, no hay problema -sentencié sin mas.

Centre mis pardos en sus faros cuando me habló de la fiesta que en Italia se celebraba, me parecía buena idea que ella se encargara de los preparativos, pues yo estaba demasiado liado con los papeleos y otros negocios que robaban mi tiempo por no hablar de liderar la manada y encargarme de la vendetta a esos cazadores que juraba llegaría tarde o temprano pues nadie toca a mi manada y sigue vivo para contar la historia a sus nietos.
-Me parece una excelente idea, ocúpate tu y no dudes en pedir ayuda a Mildred para cualquier cosa que necesites.

Apuré mi copa de vino relamiendome los labios, supongo que todo estaba claro, había venido hasta allí para darme como respuesta una negativa y posiblemente las palabras buscadas de forma adecuada eran para no dañar mi hombría.
-Puede irse si lo desea, ha sido un día duro para todos Brianna. Agradezco sinceramente se haya tomado la molestia de esperarme despierta hasta estas horas de la noche, ha sido un detalle por su parte.


Damon y Lobbo:


Spoiler:

Spoiler:

avatar
Damon Landvik
Licántropo/Realeza
Licántropo/Realeza

Mensajes : 237
Puntos : 241
Reputación : 45
Fecha de inscripción : 06/06/2016
Edad : 281
Localización : Bajo las estrellas

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Brianna de Montreil el Jue Mayo 25, 2017 5:42 pm

No pudo evitar percatarse de la leve desilusión en los ojos de Damon, pero cuando la trató de usted fue cuando se dio cuenta de que imponía la distancia preventiva y ese era el punto sin retorno. En realidad era lo mejor para ambos, ella sabía que aquello no tendría futuro, siempre existiría la diferencia de clases, así que era mejor matar la ilusión antes de que echara raíces, porque luego costaba más de eliminar.

Estuvo tentada de decirle que no era eso lo que deseaba, de asaltar sus labios sin tregua y pedirle a sus dedos que la acariciaran como había hecho hacía un instante, pero él ya había puesto distancia. ¿Es lo que quería, no? ¿Qué esperaba acaso? acababa de decirle que no se atrevía a lanzarse sin red y que no podía ofrecerle nada, acababa de decirle que entendería que perdiera el interés...y estaba obteniendo precisamente eso. Pero por alguna estúpida razón, sintió que algo la arañaba por dentro, sintió que estaba perdiendo una oportunidad de ser feliz por su pánico a que doliese otra vez. Sus glaucos ojos se apagaron cuando él le dijo que se fuera, que había sido un día duro. Sobre todo para él, desde luego.

Tomó aire y dejó la copa sobre la mesita con un leve temblor de mano. Estaba decepcionada, pero con ella misma, por su cobardía, por esconderse detrás del velo de dolor y justificar sus acciones así. No era tan fuerte como creía, es normal que rechazase a Efferon, él era un casanova que sólo le traería ruina. Pero Damon era un hombre, era un cabeza de familia sensato, y lo había dejado escapar.

Lo miró de reojo antes de salir y avanzó unos pasos, pero luego dudó, se detuvo y regresó a donde estaba Damon y posó una mano sobre su mejilla, acariciándola y danole un beso en la mejilla.

buenas noches señor Landvik... Damon.


———————————————~oOo~———————————————

Una semana más tarde, la fiesta del dia de la Nación se iba a celebrar esa noche. Brianna había puesto todo su empeño en organizarla debidamente. Mildred le explicó todo lo que habían hecho en años ateriores y la verdad es que no se caracterizaba por el buen gusto o la elegancia. Cuando no estaba con los niños se enfrascaba con aquello como si la vida se le fuera en eso, así se distraía y no pensaba en aquella fatídica noche con Damon.

Seleccionó personalmente el menú, compuesto por platos italianos y regado con los vinos adecuados, una cuidada selección de las mejores botellas traídas desde Italia y Francia. Conocía a todos los mejores proveedores y bodegueros, y al no firmar ella misma y hacerlo desde el sello del conde, no tuvieron ningun problema en servirle lo que pedía. Eligió una decoración floral elegante y alegre, los italianos lo eran, merecían ver su cultura reflejada en aquel ambiente, prestando atención a cada detalle, cada vajilla, cubierto y mantel, todo tenía que ser perfecto. La música también la escogió a conciencia, una pequeña orquesta de cámara que interpretaría a Vivaldi, Verdi y Puccini. En lugar de toda la mansión adornada con banderas tricolores roja,verde y blanca, consiguió iluminar la fuente de la entrada con esos tres colores que se reflejaban en la piedra blanca de la mansión, y mandó instalar unas guirnaldas de flores diminutas de dichos colores que salían de una de las lámparas de araña y se conectaba a otra y así sucesivamente.

Las cocinas echaban humo con suculentos platos de Ossobucco, salchicha italiana y ternera perfumada con salvia y romero. Habían traido dulces típicos como los cannoli rellenos, la panacotta de vainilla y los bussolai, unos roscos de canela venecianos. Los invitados empezaban a llegar y Brianna acababa de terminar en ese momento de organizar las tareas del personal de la casa, habían cerrado el ala oeste, con gente de seguirdad, esa parte era de la familia Landvik y estaría cerrada al público, allí dormía Lobbo y Elaine y no iba a dejar que nadie los molestase o trataran de llevarselos.

Ascendió las escaleras hasta su cuarto con la intención de descansar un rato y bajar más tarde cuando la gente estuviera ya disfrutando de la cena, a comprobar que estaba todo bien, pero al entrar, sobre la cama había un precioso vestido de color melocotón. Se detuvo frente a él y alargó la mano tocándolo. Junto a él había un par de guantes blancos hasta el codo, zapatos a juego y una cajita con unos discretos pendientes de oro y una gargantilla con una lágrima de cristal solitaria. Un crujido la alertó y se giró.

ah...Mildred.. que susto.— miró a la mujer interrogativamente.— ¿quien...?
es mío. Deberías estar ahí abajo disfrutando de la fiesta, has trabajado mucho.
no puedo Mildred, no es lugar para mi. Si sale todo bien me daré por satisfecha.
tonterías.Ese es tu lugar, no este en segundo plano. Pero puedes hacer lo que quieras, claro. Puedes vivir toda la vida asustada como una rata en la sombra o puedes bajar ahí y recuperar a la Brianna que una vez fuiste. No será fácil, pero tu vida tampoco lo es ahora.
Mildred, no sabes lo que me estás pidiendo...— la cogió de las manos son una súplica velada en los ojos.
lo sé perfectamente, es lo que deseas, una vida normal, como siempre lo fue. Volver a sentirte segura, volver a sentirte necesaria para alguien más que para Elaine. Ve ahí debajo y demuestra quién eres, no dejes que te aplaste.

Le impresionó el temple de Mildred, su tono de voz, sus gestos contenidos. Le había regalado un vestido completo, de su talla, de uno de sus colores favoritos.Le había infundido el coraje que necesitaba para retomar las riendas de su vida. Seguramente fuera difícil, seguramente se encontrase con miradas reprobatorias o de desdén, si es que alguien la recordaba diez años después de su caída. Pero ya era hora de olvidarlo, de pasar por encima de aquello.

Se vistió y se peinó, recogiendo parte de su melena oscura en unos bucles enroscados en la nuca y sujetos con ua pequeña peineta plateada, se miró en el espejo y respiró hondo. El vestido era precioso, si lo hubiera elegido ella no lo habría hecho mejor. Los guantes ocultaban sus manos ajadas de trabajar y por primera vez en mucho tiempo se veía bonita, resplandeciente como la luna.

Bajó hasta el salón por la escalera de servicio y se quedó unos segundos observando a la gente ir y venir, no se atrevía aún a salir, no quería todas las miradas sobre ella, pero en algun momento debería hacerlo, así que tomó aire y se aventuró en el salón. En general la gente no reparaba en ella, estaban a su aire, pero cuando la veían les devolvía la sonrisa o el saludo.



Brianna & Elaine:

avatar
Brianna de Montreil
Realeza Rumana
Realeza Rumana

Mensajes : 152
Puntos : 139
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 10/04/2016
Localización : al lado del hombre al que ama

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Damon Landvik el Vie Mayo 26, 2017 10:02 am

Habían pasado ya un par de semanas desde que Brianna y yo acordamos poner distancia a una “relacion” que no tenia sentido. Ella estaba centrada en su hija, necesitaba una vida tranquila, limitarse a ser madre y no mujer. La atracción entre ambos era mas que evidente, miradas furtivas en los pasillos, conversaciones banales que destilaban cierto tonteo entre ambos, claro que tratábamos de mantener las formas. Podría decir que durante todos esos días nos esquivamos para coincidir lo menos posible.

Aun podía sentir su despedida sobre mi piel, labios en mi mejilla y un adiós que llegó en forma de caricia.
Quizás en otro tiempo hubiera insistido, le hubiera hecho ver que se equivocaba y que su clase social no era el problema,  lo era la cobardía que ostentaba por no dejarse caer en picado cogida de mi mano.
Le faltaba confianza y a mi empuje, pues aprendí hace relativamente hace poco que hay que respetar las decisiones que las mujeres toman, pues tratar de aferrarlas a ti, no funciona.
Mi prometida se fue un día por la puerta llevándose la esperanza de poder tener una vida distinta a la que conocía.

El salón estaba lleno de invitados, la fiesta se desarrollaba con total elegancia. Brianna había hecho un trabajo expendido y las felicitaciones de unos y otros me llegaban de la boca de cada invitado.
Ponto me detuve a hablar con un grupo de  nobles que habían adquirido recientemente unos viñedos y querían lanzarse a mundo de fabricar vinos.
Escuché la idea, la tenían bastante atada y aunque sin duda supondría mas trabajo para mi, el negocio iba tomando forma en mi cabeza.

Fue entonces cando la vi, con un vestido melocotón caminando entre la multitud con elegancia.
Sus ojos centelleaban de un modo distinto a lo que últimamente apreciaba, nuestras miradas se anclaron, se que me hablaban pero no escuchaba nada.
Alcé la copa de vino en dirección a Brianna y un silencioso gracias se dibujo en mis labios.

Pronto los hombres y su conversación volvió a acaparar mi atención, el negocio apuntaba maneras y si todo seguía asi, tras estudiar el mercado aceptaría la propuesta de unirme con ellos sin dudarlo.
En cuanto pude me escabullí y tomando otra copa de vino aborde a la joven Brianna por la espalda sobresaltándola ligeramente.
-Lo siento musité con cierta picardia mientras le tendía la copa -deberíais concederme vuestro primer baile, soy el anfitrión a fin de cuentas claro que todo lo habéis preparado vos.


Damon y Lobbo:


Spoiler:

Spoiler:

avatar
Damon Landvik
Licántropo/Realeza
Licántropo/Realeza

Mensajes : 237
Puntos : 241
Reputación : 45
Fecha de inscripción : 06/06/2016
Edad : 281
Localización : Bajo las estrellas

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Brianna de Montreil el Vie Mayo 26, 2017 11:54 am

Después de haberse fundido entre la multitud más de una hora y no haber recibido ninguna mirada de repulsión, ni ningún comentario desdeñoso, fue ganando confiaqnza. Quizás sólo estaba en su cabeza y en esos diez años sólo cuatro alcahuetes seguían hablando de aquella desgracia, como el barón que la criticó semanas atrás.

Habían pasado diez años y la alta sociedad tenía otras preocupaciones y nuevas víctimas para sus puñaladas sociales. Se enteró de que la joven Von Ziegler se había fugado con un soldado, y que el marido de la vizcondesa de Poitiers había sido visto con otro hombre... y eso que ella no estaba participando activamente en los corrillos. Se apartó durante un rato, comprobando que todo marchaba correctamente y que las cocinas iban bien. Rose, la cocinera principal la secuestró porque tenían un problema con el plato de faisán, se habían quemado dos bandejas y no sabían qué hacer. Brianna le indicó que lo cortasen en porciones más pequeñas y lo sirviesen sobre una tosta de foie y frutos secos alrededor. Le sugirió una presentación elegante y salvaron el plato.

Un caballero le preguntó su nombre y ella contestó "Brianna" a secas, y cuando quiso indagar cuál era su cometido allí, qué titulo nobiliario tenía, le respondió que trabajaba para el conde. Nada más. Nadie tenía por qué saber que era la niñera. Iba a excusarse pero fue la mirada de Damon la que la atrapó, dedicándole un "gracias" al que ella contestó con una amplia sonrisa. La fiesta iba bien.

Se acercó a probar el Dolcetto de Dogliani, que si mal no recordaba era un vino dulce del véneto perfecto para los postres, y en efecto, así era. Apenas había probado un sorbo cuando apareció Damon por detrás solicitándole un baile. Vestido de gala, peinado y sin caerle el sudor a chorros tras entrenar, estaba tremendamente atractivo. Le gustaban los hombres elegantes, que obviamente había momentos para todo, pero la percha era importante. No a todo el mundo le quedaba bien una traje así, la casaca de terciopelo y las botas de caña alta. Posó su mano en la de él y se reverenció grácilmente.

Será un placer bailar con vos, pero sólo porque sois el anfitrión, no tiene nada que ver que ese traje de conde os quede perfecto. Disculpadme si os piso, estoy algo oxidada, y... celebro que esté yendo tan bien.

La música era italiana, pero ella sabía bailar la volta, el rondó y la tarantela, así que mejor o peor, algo podría hacer. Muchos de los danzantes se hicieron a un lado porque el anfitrión se animaba a bailar, y ahora sí que más de uno empezó a murmurar que quién era esa. Pero Brianna decidió posar sus ojos sólo en Damon y olvidarse de que en ese momento era el centro de atención. Bailó ligera, dejándose llevar, flotando en cada giro y vuelta y disfrutando de ese baile como hacía años que no disfrutaba. El vestido tenía una gasa bordada por encima que se movía con ella dotándola de mas suavidad y gracilidad. Mildred era una crack.

mucho me temo que al acabar este baile tendrá a todas las damas haciendo cola, y yo a Rose y a los chicos de la cocina esperándome para contarme el enésimo entuerto de la noche.— le sonrió, a pesar de los nervios y de la inseguridad inicial, y de los problemas logísticos, había conseguido reponerse y tomar las riendas de nuevo, incluso disfrutar de ello.

En uno de los giros Damon la soltó un instante y ella iba a coger su mano de nuevo pero se quedó petrificada. Aquellos ojos... el tiempo se detuvo, su aliento se congeló en ese instante, fue como si se le paralizase el corazón en una décima de segundo. No escuchaba nada, no había música ni voces ni tintineo de copas al chocar. Sólo estaban aquellos ojos. Se llevó las manos al abdomen, le faltaba el aire, era como una puñalada en pleno ombligo. Allí estaba... el barón Denis D'Entourage, el padre de Elaine. Sus ojos intensamente verdes se clavaban en los de Brianna, y fue como si la atravesara un rayo súbitamente. El barón iba de la mano de la baronesa, estaban casados y tenían ya dos hijos. Ella era rolliza y de mofletes colorados y la nariz demasiado fina.

Brianna recuperó el sentido del oído y cuando el aire comenzó a recircular por su organismo sólo pudo susurrar.

dis... disculpadme... tengo... que...— no acabó la frase, soltó la mano de Damon y se encaminó al pasillo, lívida. Una vez lo alcanzó corrió hacia la puerta del servicio, necesitaba desaparecer de allí, llegar hasta la habitación de Elaine y comprobar que estaba sana y salva. El barón no sabía que era suya, y así debía seguir. Se la llevarían, la apartarían de su lado y no podía permitirlo.



Brianna & Elaine:

avatar
Brianna de Montreil
Realeza Rumana
Realeza Rumana

Mensajes : 152
Puntos : 139
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 10/04/2016
Localización : al lado del hombre al que ama

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Damon Landvik el Vie Mayo 26, 2017 2:12 pm

La dama aceptó ofrecerme su primera pieza, mi sonrisa se ensancho al escuchar como alegaba que no era por ser el anfitrión si no por lo bien que me quedaba el traje.
-Ya estamos con la dinámica de hacerme la pelota -bromeé atajando la distancia que nos separaba.
Mi mano en la parte baja de su espalda, la otra enlazada con la ajena y nuestros ojos brillaban con el fulgor de las estrellas.
Parecía una mujer nueva, sin miedos, quizás fuera el vino servido de una expendida cosecha que aleaba el temor de ambos a perdernos en piel ajena o quizás solo la magia del ambiente que esa mujer había creado.

Irremediablemente nuestros cuerpos se buscaban encajaban mientras la música sonaba y nuestros pies gráciles danzaban por la pista de baile siendo los dueños de todas las miradas.
-Estas preciosa -susurré en su oído, empujando con mi aliento su pelo -¿pretendías adueñarte de la atención de todos los hombres del salón? -pregunté con una sonrisa ladeada -sin duda sois dueña de mi mirada.

En uno de los giros que la dama efecto presa no solo de la risa si no del propio baile de salon, quedo petrificada no regresando a mis brazos.
Como si le hubieran asestado una puñalada se detuvo frente al barón Denis D'Entourage. Lo conocía, de eso no me cupo duda alguna y no me costo en absoluto atar cabos, a fin de cuentas ya había escuchado por la boca de uno de mis socios la reputación que Brianna ostentaba entre la alta aristocracia.

La vi salir corriendo despavorida, la gente se apartaba murmurando, al parecer ahora si habían caído en quien era esa doncella que bailaba conmigo y las risas putrefactas se sucedieron a su paso.
Gruñí preso de la ira, ojos ámbar que desafiaron a propios y extraños. Como la vestía tras la bella corrí tras ella.

El vestido volaba sobre las baldosas, estela  de estrellas y lagrimas en unos ojos que aterrados luchaban por mantenerse enteros.
Le di caza frente a la habitación de su hija, allí apresé sus brazos atrayendola hacia mi con fuerza.
Se resistió, estaba presa de un ataque de pánico, y solo quería que la dejara ir posiblemente para coger a su pequeña y huir.
-Mírame- la sacudí con suavidad tratando que volviera en si -no voy a permitir que nadie te haga daño jamas, huir no es la solución Brianna, quédate conmigo.

Esperé a que reaccionara, no podía obligarla, pero...tampoco iba a rendirme sin mas, no cuando la causa no era justa, no cuando hace dos semana ya la deje ir sin poner resistencia.
Su aliento impactaba errático contra mis labios, me relamí bajando los ojos a su boca, no pensé, mis instintos gritaban rabiosos en ese momento y la distancia quedo atajada cuando mis labios sentenciaron los suyos de forma apasionada.

Entreabrí los labios para dar paso a un beso húmedo, necesitado que despertó un jadeo escapar de mi garganta.
-Déjame ayudarte Brianna -susurré enmarcando su rostro con mis manos antes de volver a atraerla para besarla


Damon y Lobbo:


Spoiler:

Spoiler:

avatar
Damon Landvik
Licántropo/Realeza
Licántropo/Realeza

Mensajes : 237
Puntos : 241
Reputación : 45
Fecha de inscripción : 06/06/2016
Edad : 281
Localización : Bajo las estrellas

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Brianna de Montreil el Vie Mayo 26, 2017 4:10 pm

El shock había sido grande, justamente la noche que había decidido retomar las riendas de su vida, atreverse a escalar de nuevo posiciones sin conformarse con lo que el destino parecía empeñado en ofrecerle, esa noche el peor fantasma de su pasado aparecía para recordarle su caída y el lugar que siempre ocuparía.

Con 17 años se vio en la calle, con 18 se enamoró perdidamente de Denis, y él decía que también de ella, pero llegado el momento eligió la vida cómoda. Le partió el corazón destrozándolo y pisoteándolo, sin llegar a imaginar la magnitud del daño, pues ya latía otro corazón dentro de ella. En las noches de soledad su cuerpo la traicionaba, recordaba sus besos, sus caricias y miradas y el día rompía el alba de nuevo con la cruda realidad que le recordaba su traición y su desengaño.

Había tenido diez años para tratar de olvidarlo, para enfriar cualquier sentimiento cálido que pudiera albergar hacia él. No, el barón D'Entourage estaba muerto y enterrado en ese aspecto en lo que a Brianna concernía. Pero le daba pánico que se enterase de lo de Elaine y que la reclamara.

Tenía las mejillas húmedas de las lágrimas y su cabeza había entrado en barrena, sólo quería coger a la niña y salir de allí, desaparecer, desvanecerse como la niebla, pero unas manos la agarraban y no la dejaban. Se resistió, se sacudió tratando de zafarse balbuceando frases inconexas.

se la llevarán... no puedo perderla Damon!! no puedo... tengo que irme...que no se enteren... será demasiado tarde...

Los ojos de Damon estaban de color ámbar y seguramente debería de haberse asustado por ello, pero ya estaba asustada por el inesperado encuentro. La obligó a mirarlo y sus palabras se colaron en su interior una a una como si fueran de lava: "huir no es la solución, quédate conmigo, no permitiré que te hagan daño". ¿Podría confiar en Damon? estaba allí, con ella, y abajo tenía cientos de invitados por atender, podría decirse que eso significaba algo. Entonces la besó, esta vez sin freno, sin pensar. Y su beso le supo a promesa, una que de algún modo supo que él cumpliría. La protegería. "Déjame ayudarte". Quería dejarse, quería confiar en sus palabras, quería creerlo, quería responder a ese beso y quizás lo hizo inconscientemente, pero le pasó las manos alrededor del cuello y se fundió en aquel beso que era como una promesa. Cuando Damon se separó emitió un suspiro, estaba nerviosa pero él había conseguido que retornase en si.

está bien... me... me quedaré aquí...contigo. Pero ahora debes bajar hay mucha gente esperándote...yo... necesito estar sola un rato.

Empujó la puerta del cuarto de Elaine, la niña dormía y al verla así, tan plácida, recuperó un poco la presencia de ánimo. Se sentó sobre la cama a su lado acariciando su manita y su pelo. Tan sólo verla respirar durmiendo tranquila era lo único que la hacía sentir bien. No podía bajar de nuevo, la impresión había sido demasiado fuerte.

La noche avanzó despacio pero a Brianna le parecieron diez minutos, tal era la actividad que tenía en su cabeza. El miedo la había paralizado, había huido como una rata en un callejón sin salida. La rabia la invadió cuando pasó el desconcierto inicial, ella no tenía nada qué avergonzarse!! él había traicionado las promesas que le hizo, sabiendo que eso la remataría, que la condenaría a estar señalada para siempre. Había trabajado muy duro para sacar adelante a Elaine, había renunciando a si misma en tantas ocasiones que ahora que tenía una oportunidad delante de intentar ser feliz, no acababa de creer que le estuviera pasando a ella. Había trabajado a destajo para que esa fiesta saliese bien, y él con tan sólo aparecer frente a ella lo había hecho volar todo en mil pedazos. Estaba muy enfadada consigo misma.¡Esto no podía seguir así! su vida no podía estar en manos del barón d'Entourage. Eran más de las 4 cuando la música cesó y los invitados que quedaban se marcharon.

Salió de la habitación de Elaine y vio a Damon subiendo por las escaleras, con gesto cansado y serio, habría tenido que aguantar muchas estupideces por su numerito, pero en ese momento no pensaba en eso. Corrió hacia él y se abrazó con fuerza pero sin llorar. Ya había llorado suficiente.

Damon... es la hora de matar esos fantasmas.— levantó la cabeza para mirarlo.— bórrame su recuerdo, ahógalo con tu piel, destiérralo con tus besos... y si me vuelve a alcanzar el dolor al menos sufriré por un vivo no por alguien ya murió para mi.— se mordió el labio inferior.


Última edición por Brianna de Montreil el Dom Mayo 28, 2017 2:26 pm, editado 1 vez



Brianna & Elaine:

avatar
Brianna de Montreil
Realeza Rumana
Realeza Rumana

Mensajes : 152
Puntos : 139
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 10/04/2016
Localización : al lado del hombre al que ama

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Damon Landvik el Dom Mayo 28, 2017 9:52 am

Como el tornado que todo lo arrasa mis labios sentenciaron los suyos que presos de ese empuje que necesitaba se dejo llevar aferrándose a mi cuello con suavidad.
Un beso que fue una promesa y que a ella le supo a realidad, no era de esos que prometía sin pensar y si le había dado mi palabra de que la ayudaría y lucharía por ella y el bien de esa niña, es porque lo haría.
Daba igual si este beso se quedaba solo en eso, en un acto irracional o por ende era el principio de confiar en el otro, apartar nuestros miedos y permitirnos conocernos despacio.

Cuando me separé, su aliento rozo mis labios, un suspiro que delataba su nerviosismo.
Me pidió que regresara con mis invitados, sabia que era lo correcto, pero una parte de mi no quería dejarla en ese estado.
Cedí ante su insistencia, claro que antes de bajar al gran salón hice que Mildred estuviera pendiente de Brianna, no quería que acabara escapando de allí sin yo ser informado y aunque creía en su palabra, no subestimaba el miedo que mostraba.

Baje al gran salón, el silencio se hacia a cada paso que daba, desde luego yo si que sabia ser el centro de atención de toda fiesta.
Ladeé la sonrisa alzando la cabeza, altivo caminé entre esas personas que murmuraban a mi paso.
Podía escuchar gracias a mis aumentados sentidos todas sus sibilinas palabras.
Al parecer se apiadaban del conde Italiano pues la mujer esa a la que daba auxilio y techo era una caza fortunas que usaba sus encantos para logras ascender de clase social.

No dudaron en contar aquella historia que yo ya había escuchado, la del padre de la joven, traidor a la corona y como ella había salido a ese hombre que hacia lo que fuera por enriquecerse.
Pronto fui objeto de los rumores, de porque mi prometida me abandono, hablaban de que era incapaz de contener mi carácter  y que la pobre chica tuvo que huir.
Otros sin embargo decían que había tenido mala suerte con las mujeres, se apiadaban de mi, incluso hablaban de presentarme a sus hijas casaderas, pues un hombre como yo necesitaba sentar la cabeza y dejarse de efímeros idilios entre las piernas del servicio.

A las cuatro la música ceso y tras despedir con tedio a todos mis invitados, acordando ir al viñedo del hombre que me propuso el trato en los próximos días para zanjar el trato, abandoné el gran salón para dirigirme a mi cuarto.
Subí las escaleras cansado, mi mirada se alzó al escuchar la puerta de la habitación de Elaine abrirse, Mi mirada se cernió sobre una Brianna que corra hacia mi posición.
Mis brazos acogieron su cuerpo, nuestros alientos se mezclaron rabiosos, ella susurraba contra ellos palabras sentidas, acabar con los fantasmas, dejarnos llevar aquella noche sin luna.

Jadeé contra su boca, mis manos en sus nalgas la alzaron con rudeza, como la hiedra sus piernas se engancharon a mi cadera. Nuestros sexos se acariciaban rugiendo por ser saciados, gruñí adentrandome por le precipicio de sus labios mi lengua acarició el vacio acabando ocn lso fantasmas que moraban en su interior con cada necarnizado beso, humedo, sediento.
Apoyé la mano contra la pared, su espalda contra esta y de nuevo nuestros jadeaos dejaban clara la impaciencia.

Me aparté un segundo para tomar aire, contemplar sus tempestades, me relamí lso labios saboreando sus besos.
-Vamos a mi habitación -mi voz sonó ronca, errática.


Damon y Lobbo:


Spoiler:

Spoiler:

avatar
Damon Landvik
Licántropo/Realeza
Licántropo/Realeza

Mensajes : 237
Puntos : 241
Reputación : 45
Fecha de inscripción : 06/06/2016
Edad : 281
Localización : Bajo las estrellas

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Brianna de Montreil el Dom Mayo 28, 2017 2:53 pm

Aquellos ojos oscuros la atraparon sin remedio, en su mirada estaba toda la determinación del mundo, eran unos ojos sabios, poco soñadores, inquebrantables. Hablaban de un hombre que también había sufrido y que había enterrado su dolor en lo más profundo, pero al contrario que ella, luchaba por sobrellevarlo y sobreponerse, sin amedrentarse. Claro que tener dinero y posición ayudaba mucho.

Tras meditar en aquellas horas oscuras, decidió que su vida no podría seguir por ese camino, porque al final, si ella se hundía, Elaine iba detrás. Necesitaba un vida, necesitaba encontrarse a si misma, apartar por un momento las obligaciones, las responsabilidades, y ser sólo Brianna, hacer lo que le apetecía a ella, no a la madre, ni a la empleada, ni a la noble venida a menos. Y le apetecía conocer a Damon, fundirse en cuerpo y que la hiciera sentir deseada y deseable. No había vuelto a hacerlo desde Denis, eran muchos años sin volver a sentir la calidez de otro cuerpo y cuando el de Damon impactó contra el suyo desató los instintos dormidos.

Entraron en su habitación a trompicones, escuchó cómo caía algo al suelo a su paso, pero no estaban por la labor de detenrse y recogerlo. La puerta se cerró a sus espaldas y eso marcó el inicio de una secuencia de respiración agitada y superficial. El vestido que le había regalado Mildred cayó al suelo sin hacer ruido dejando al descubierto la ligera ropa interior. Sus manos desabotonaron la camisa de Damon lo suficiente para que se la pudiera sacar por la cabeza, no podía detenrse a desabrochar tantos botones. Lo atrajo por la nuca para besarlo, recorriendo con hambre sus labios sin importarle que su barba rozase en su piel dejándola enrojecida a su paso.

No era novata en el sexo, pues ya sabía que los niños no los traía la cigüeña, pero sí hacía mucho tiempo que no disfrutaba de un hombre, así que al principio se sintió torpe, hasta que su cerebro entró en modo automático y ya le dio igual. El corsé estaba anudado en la parte delantera, sólo las señoritas lo anudaban detrás ya que tenían servicio para que les ayudasen en esa operación. El lazo se deshizo entre los dedos de Damon liberando su anatomía, tan poco explorada como el polo norte. Brianna hundió las manos la cinturilla del pantalón del moreno y desabrochó el cinto y la fila de botones que mantenían la bragueta en su lugar.



Brianna & Elaine:

avatar
Brianna de Montreil
Realeza Rumana
Realeza Rumana

Mensajes : 152
Puntos : 139
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 10/04/2016
Localización : al lado del hombre al que ama

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El rastrillo y la pala (Privado)(+18)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 7. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6, 7  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.