Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP


RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA VAGGÖ

MODERADORA

ENVIAR MP
LOREENA MCKENNITT

MODERADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

MODERADOR

ENVIAR MP

CLIMA THE BOND OF THE BLOOD - PARTICIPAN DRAKE ENDE Y JOSSETTE LOUVRE. LA LLAVE - PARTICIPAN POSEIDÓN Y CRYSANTHE KASTAROS. EL CAOS VISTE DE GUERRA - PARTICIPAN ORN, DRITTSEKK, BRÖKK TOLLAK, SOLEIL, KATTRINA. NOCHE DE HALLOWEEN - PARTICIPAN VLADIMIR ROMANOVS y MAGGIE CRAIG.




Espacios libres: 17/60
Afiliaciones élite abiertas
Última limpieza: 30/07/17


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com


Últimos temas
» Ma vie, ma vôtre [Privado]
Hoy a las 12:28 pm por Valeria Cannif

» Vann stein (privado)
Hoy a las 11:56 am por Lund

» Ce qui nous unit||Lora +18
Hoy a las 11:50 am por Lora Bellamy

» Entre arbustos y plantas (Libre)
Hoy a las 11:34 am por Frank Lowell

» A new song [privado]
Hoy a las 11:10 am por Niels Cannif-Cavey

» Bloody crazy {privado} +18
Hoy a las 10:14 am por Ksenia Vasil

» Registro de Avatar [OBLIGATORIO]
Hoy a las 10:08 am por Lance Galahad

» Encuentro en el centro (Libre)
Hoy a las 9:59 am por Yendra Isley

» Entre espadas y doncellas (privado)
Hoy a las 9:44 am por Höor Cannif



The Black Council. {Privado}

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

The Black Council. {Privado}

Mensaje por Kane Black el Lun Jun 19, 2017 5:26 am

El Cabaret L'Enfer era uno de los antros de perversión con más solera ubicado en el 55 de la Rue de Clichy de Monmatre, y asombraba al público con su peculiar entrada que representaba la boca del infierno.
El local abría todos los días desde por la mañana hasta bien entrada la noche, la entrada costaba 1,25 francos más un suplemento de 50 por la primera copa. Tras cruzar el umbral de la boca, un individuo disfrazado de diablo abría una gran puerta de metal y saludaba a los visitantes con una risa malévola; “Todavía llegan más, como van a arder!”. Al entrar, se topaban con un enorme caldero que ardía a fuego lento, una banda de 6 músicos interpretando “Fausto” mientras eran fustigados con hierros candentes por diablos.

Las paredes de los pasillos estaban repletas de grietas, de las que salía una imitación de lava dorada, llamas y humo como si estuvieran dentro de un volcán. En las salas principales, las paredes estaban cubiertas con relieves de figuras demoniacas, en posición amenazante de atrapar a los visitantes.Dentro del recinto, los camareros y figurantes iban vestidos de diablos. Algunos llevaban las bebidas a los invitados y otros seguían con la escenificación entre las mesas pintadas de rojo infierno.

El infierno en la tierra:


FORTRESS OF SEDUCTION



El demonio encaminó sus pasos al local,había seguido de cerca pero en la distancia los periplos de sus hijos a lo largo de los siglos, pero había llegado el momento de volver a sentir el agua en la piel, la sangre en la boca y el olor de la muerte. París se despertaba a la era moderna con una mezcla entre los gustos neogóticos (victorianos) y la bohemia francesa que gustaba del mestizaje con las costumbres importandas de África, Oriente y las colonias de ultramar. Era una amalgama interesante, mucho más que la triste edad media donde la religiosidad y el temor a la iglesia campaban a sus anchas.

Entró en el lugar como si fuera un cliente más y de inmediato sintió la corrupción, el pecado y la lujuria obscena flotando en el ambiente. La noche prometía. Como inconscientes y locos corderitos, los humanos pretendían desafiar a las fuerzas oscuras, jugar con sus corruptas costumbres y salir indemnes...Necios. El precio a pagar no era sólo el alma, también pagaba el cuerpo.

Le sirvieron una bebida de un extraño color verde transparente, y se la bebió de un trago. Era refrescante volver a sentir cómo el líquido bajaba por la garganta abrasando por un segundo a su paso. Sí, aquel lugar podría servir.


(......) HORAS MÁS TARDE.

El piso superior del cabaret estaba en silencio, tan sólo se movían algunas ratas del tejado. La muerte había rondado por allí estableciendo un nuevo orden. Las cosas iban a cambiar, y sin periodo de adaptación. Kane Black estaba de vuelta, el demonio que lo poseía clamaba sangre y destrucción y la había sembrado a placer. El nuevo color de la paredes era rojo bermellón, pero no era sintético. Varios ghouls dominados bajo la poderosa mente de Kane recogían los restos y los troceaban, colocándolos en barriles para llevarlos al matadero, allí compraban carne para picar, a veces de dudosa procedencia. El nuevo Amo y Señor de L'Enfer se sentó en el trono de Mephisto, que horas antes no era más que un payaso disfrazado pretendiendo ser un demonio. Pobre iluso.

No necesitaron más que dos noches para renovar la plantilla y la decoración del cabaret, todos ellos a las órdenes del demonio mayor, del alfa y el omega. Podría haberse establecido en el puto palacio real si hubiera querido, pero era un hombre de gustos sencillos, los palacios además solían estar decorados por mujeres o desviados, tantas flores y sedas le daban urticaria, él era más de sangre, tripas y humanidad descarnada.

Le fascinaba lo incautos que llegaban a ser los humanos, siempre ávidos de poder, de lujo, de lujuria... él fue humano una vez y cayó doblegado bajo el poder una súcubo. Pero era una mujer, y cómo no, tuvo su merecido. Él fue el primer humano, la primera creación de Dios, a su imagen y semejanza. Lo envidiaron los ángeles y acabó cayendo por su debilidad humana. Pero cuando dejó de serlo, dio paso al perfecto demonio, al que traería la desesperanza y portaría la oscuridad a la vida de los mortales. Y estaba de vuelta.

Sonrió de medio lado y le habló mentalmente a Gideon, su nuevo asistente. "Gideon, escribe lo que voy a dictarte y llevalo a la imprenta, vamos a celebrar una gran fiesta de reinauguración de L'Enfer."

A  muchas personalidades les llegó la misiva, en un llamativo envoltorio de encaje negro y papel blanco escrito en letras rojas.

...Y cuando él abrió el séptimo sello, hubo silencio en el cielo casi por media hora. Y vi a los siete ángeles que estaban delante de Dios; y les fueron dadas siete trompetas.

Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos y un terremoto.Y el primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, y fueron arrojados a la tierra; y se quemaron los árboles y toda la hierba verde.

El segundo ángel tocó la trompeta, y un gran monte ardiendo con fuego fue lanzado al mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre.Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida... (Apocalipsis 8.).

Me complace invitarle al Apocalipsis en la tierra, gran fiesta de reapertura del Cabaret de L'Enfer.

K.Black


Última edición por Kane Black el Mar Jun 20, 2017 2:17 pm, editado 1 vez


Yo soy el alfa y el omega, el primero y el último, el principio y el fin.
avatar
Kane Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 34
Puntos : 26
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 15/06/2017
Localización : normalmente el infierno, ahora he vuelto

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Assur Black el Mar Jun 20, 2017 4:32 am

Frente al espejo de mi habitación contemplé mi cuidado atuendo, un traje negro como la misma noche y una corbata roja sangre que representaba a la perfección el monstruo que pensaba presentarle a padre.
Nuestra relación siempre fue complicada, me quebró muchas veces para domarme, supongo que fui el que mas batalla le presenté, el que con menos ganas abandonó su humanidad y al que mas le costó despojarme de ella.

Hoy después de milenios sin vernos frente a frente, nos reencontraríamos, podía decir que una mezcla de sensaciones me invadían en ese momento.
Sun había ido de caza con una de esas amigas que últimamente frecuentaba, no me pareció mal que se distrajera, que no pensara en la maldición, en el consejo...

Yo sin embargo había pasado estos últimos idas como un fantasma dando tumbos por la casa, nada me saciaba, me sentía voraz, hambriento, encadenar a la bestia y controlarla me costaba.
Hania había quebrado mi fe, mi alma, su partida me dejo vació y aunque me había asegurado de saber de ella por medio de Ilhan, no me complacía en absoluto saber lo agusto que jugaba a las casitas con su nuevo padre, Hector.
Entendida que la sangre tiraba, eso era aquello que ldo dos compartían y yo tenia que admitir que solo fui una transición entre un callejón oscuro y un titan.

No pensaba ocupar un minuto mas de mi tiempo en pensar en ella, su decisión podía entenderla ¿acaso yo no elegiría siempre a los míos, mi sangre? Hania para mi era una Black, me equivoque y lo descubrí el día que me abandono, que en vez de luchar, me utilizó como escusa para largarse de mi lado. ¿Que estaría mejor sin ella? Si eso creía, no la pensaba hacer cambiar de opinión.

Joe había intentado descubrir algo de ese libro que según la gitana era muy antiguo pero que podría darnos pistas sobre la cura que necesitábamos para arrancar esa maldición de sus cuerpos, por desgracia y pese a que la gitana se había desvivido por dar con el paradero de este, nada habían sacado en claro por el momento.

Lo demás continuaba igual, la licantropo cerraba filas en su intento de venganza, las noches de luna llena oía sus aullidos clamando venganza y admito que una parte de mi la esperaba hambriento, quería tener un encontronazo con ella, darle muerte y caza, pues mi bestia como la suya se llamaban.
El consejo con Hector al frente, aunque en las sombras seguramente, se rehacía, mi cabeza clavada en una pica era su grito de guerra y a decir verdad, a mi lo que quisieran me importaba una mierda pinchada en el mismo palo que les metería por el culo cuando osaran desafiarme de nuevo.
Yo era Assur Black y si alguien me quería, que viniera a buscarme, pues no había, consejo, licantropo o titan que pudiera hacer sombra a la bestia que moraba en mi interior en estos momentos en los que el mundo temblaba bajos mis pies y yo lo desafiaba.

A lomos de mi espectro recorrí las bulliciosas calles de París hasta detenerme frente a las concurridas puertas del cabaret de L Enfer.
De un saltó desmonté dejando que un mozo se ocupara de mi montura y con la invitación en la mano y ese aire de superioridad que me caracterizaba la deposite con desprecio en la mano de uno de los Ghould de mi “amado” padre.
Ladeé la sonrisa adentrándome en la boca del infierno, una decorada por un demonio que bien podría representar las fauces de mi padre.
Los pasillos tétricos, oscuros, plagados de grietas simulando el interior de un volcán con lava saliendo por ellas.

La cosa mejoraba, la sala principal decorada por demonios en amenazante actitud tratando de atrapar a los incautos humanos y como no, miembros, cuerpos, tripas ,vísceras, aquel antro era realmente agradable a la vista de cualquier demente como mi padre.
Tome una copa fundiendome entre la multitud, mis sentidos agudizados listos para cualquier eventualidad, algo me decía que no era necesario que buscara ninguno de mis enemigos, ellos solos vendrían a mi.



Assur:

Mi pequeña debilidad:

El infierno arde:

Blood Black:
Assur y Hania:
avatar
Assur Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 227
Puntos : 229
Reputación : 16
Fecha de inscripción : 01/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Kane Black el Mar Jun 20, 2017 11:07 am

El cabaret L'Enfer estaba pared con pared con el cabaret Le Ciel, donde la temática era el cielo y el paraíso, el personal se disfrazaba de ángeles, curas, doncellas de blanco y todo tipo de referencias a la pureza, religiosidad y moral correcta. Pero los vecino de al lado estaban armando buena fiesta, el infierno tenía de nuevo a su demonio, esta vez, literal, sentado en su trono cual Mephisto.

Kane Black saludaba a los invitados y de vez en cuando se volvía a sentar a observar y a poner el radar en marcha. Sus potentes poderes estaban limitados por un cuerpo que no era el suyo de verdad, ese vampiro tenía quinientos años y con sus habilidades lo había puesto a la altura de un antiguo, pero no podía ser el Gran Caín, el alfa y el omega completamente sin su verdadero cuerpo.

Sintió el aura de su hijo nada más entró en la sala, a pesar de tener tantos invitados. Assur...no era el mayor ni el pequeño, pero sin duda era el más terco de todos, el que más lo desafió, el que más guerra dio...pero también del que más orgulloso se sentía. Assur era la Bestia perfecta, el depredador máximo, el más demonio de todos sus hijos. Esperó en el trono, sentado, con el codo apoyado sobre un reposabrazos, frotándose el índice contra el pulgar mientras escrutaba entre la gente. Habían pasado milenios, y aún así, no dejaba de verlo como su pequeña creación. Cieratmente no lo engendró él, pero igualmente era hijo suyo. Esperó a que su rostro se revelara entre la multitud y sus miradas se cruzaron, reconociéndose de inmediato. Podía oler su sangre, tan similar a la que un día fue la suya, podía adivinar su estado de ánimo, leer en su mente como un libro abierto, pues habían compartido tanto que su hijo no tenía secretos para él. Se encontraba en un momento interesante.

Se levantó despacio del asiento y descendió el par de escalones que los separaban, deteniéndose frente a él. Tenían una estatura similar aunque Kane era algo más corpulento. En su antigua forma le sacaba buena ventaja pero así estaban casi igualados. Esbozó una sonrisa que de inmediato Assur reconoció como la de su padre, era inconfundible, no importaba en qué avatar estuviera reencarnado. Le dio un abrazo breve palmeando su hombro.

Assur... no esperaba que fueras tú el primero, pensaba que ya habías tenido suficientes momentos con tu viejo padre como para no querer verme en toda la eternidad.

Ordenó mentalmente a una de sus vampiras que les trajese una copa de lo mejor que hubiera en la bodega.


Última edición por Kane Black el Mar Jun 20, 2017 2:18 pm, editado 1 vez


Yo soy el alfa y el omega, el primero y el último, el principio y el fin.
avatar
Kane Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 34
Puntos : 26
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 15/06/2017
Localización : normalmente el infierno, ahora he vuelto

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Assur Black el Mar Jun 20, 2017 12:02 pm

No tardé en sentir su aura, el cuerpo que había ocupado no daba la talla, algo que me hizo ladear la sonrisa con cierto descaro.
Mis ojos se hundieron en los de mi padre desafiante, muchos eran los recuerdos que tenia de ese hombre, no diré que todos malos, aunque conmigo sin duda fue mucho mas estricto que con el resto.

No tardó en alzarse de su trono, aquel hombre siempre tan teatral, me mantuve en pie, esperando a que fuera él quien se acercara. Lo conocía, siempre jugaba bien sus cartas, no había palabra escupida de su boca que no tuviera un segundo significado, una petición trasformada en orden o una velada amenaza que con su mejor sonrisa ponía sobre la mesa.

Acortó la distancia, abrió sus brazos y con una breve palmada solucionó los milenios que llevábamos separados.
Seguí en la misma posición, sin recular un ápice, haba ido allí para comprobar si los rumores eran ciertos y lo eran, solo me faltaba descubrir ¿que lo había traído a Paris?
-Ya me conoces padre, me gusta ver para creer -respondí de forma tajante.

Una vampiresa me trajo una copa, la tomé ladeando la sonrisa para de nuevo centrarme en mi acompañante.
-Una buena cosecha -apunté dejando que el aroma del liquido me embriagara.
Como él, yo también había aprendido a hablar con segundas, a no decir nada mas allá de lo que quería -aunque supongo que no nos has invitado para hablar del buen vino ¿cierto?

Mis ojos se pasearon por los diversos invitados, la mayoría de ellos hombres importantes, opulentos y que en esta sociedad tenían gran influencia por unos u otros méritos.
Imaginé que poco tardaría el titan en hacer acto de presencia, admito que me divertía en cierto modo encontrarme de frente al arrogante Hector y sus aires de grandeza.

Ademas la posible presencia de mi hermana, hacia de este encuentro entre mi padre y yo inevitable, siempre la protegí de sus garras, quizás por eso fui el que mas enfrentamientos tuve con este, el que mas problemas le causo, el que mas cara le planto.

Entendía que no esperaba verme el primero, mas se equivocaba en algo, ya no era un niño.



Assur:

Mi pequeña debilidad:

El infierno arde:

Blood Black:
Assur y Hania:
avatar
Assur Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 227
Puntos : 229
Reputación : 16
Fecha de inscripción : 01/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Kishar Black el Miér Jun 21, 2017 2:32 am

La invitación de Kane llegó a mis manos apenas unos días después de haber arribado en París y mientras aún me asentaba en ella. Mis abogados, siguiendo mis indicaciones, se encargaron con rapidez de iniciar la compra de varias propiedades en Francia bajo mi absoluta y cercana supervisión acatando mis órdenes y las exigencias que dictaminaban las peculiaridades de las que mi gusto hacía gala. Mientras realizaban los trámites para la adquisición de una de ellas en la capital, me hospedé en el mejor hotel de la zona y no me sentí particularmente extasiada al alzar la nota que reposaba en una bandeja colocada a un lado del sofá en el que descansaba y leer el contenido.

Mis dedos la dejaron caer de vuelta adonde estaba previamente y paseé mi mirada oscura sobre Sahale, a la vez que con mi índice limpiaba un hilillo de sangre que brillaba en mi labio inferior y limpiaba mi yema con mi lengua, saboreando el elixir de la dama pelirroja que descansaba para siempre a un lado mío. -Deshazte del cuerpo.- le indiqué, sin importarme que pudiera pensar al respecto antes de subir las piernas en el sofá y acomodarme sobre este, una vez que él hubo retirado mi cena. Realmente detestaba mantener los cadáveres cerca después de haberles consumido la vitalidad, me producían un hormigueo fastidioso en el cuerpo que permanecía en este durante demasiado tiempo para mi gusto.

El nativo americano había obedecido mi orden sin rechistar. Era como un caballo brioso al que poco a poco iba domando, y de vez en cuando tenía sus exabruptos. Había sido un guerrero orgulloso entre los de su clase y la manera furibunda en que me había plantado la cara en un inicio destilaba ríos de humanidad, por lo que a veces me detenía a estudiarlo, y otras tantas me olvidaba completamente de él. Tal y como lo hacía ahora al despacharlo con un movimiento de mi mano, no me apetecía alimentarlo.

Transcurrieron dos noches más antes de que le prestara atención nuevamente a la nota que me invitaba al Cabaret L'Enfer y un par de horas para que después de arreglarme como lo ameritaba la ocasión, me encontrara de pie arqueando una ceja al observar la pomposa decoración infernal de la entrada. -Definitivamente eres tú Kane.-

La sonrisa ladeada se expandió cargada de ironía al ver el resto del lugar. Después de vivir milenios y de pasearme por el mundo para hacer y deshacer a mi antojo, eran pocas las cosas que llegaban a impresionarme de una manera u otra. -Siéntete a gusto, como si estuvieras en casa.- Indiqué, tirando de la cadena que estaba enganchada al collar en torno al cuello de mi esclavo, aunque era cuestionable si el comentario estaba dirigido a mi o a él.

Como era costumbre, las miradas de los presentes se detenían en mi, admirando a la mujer de tez inmaculada, algo inevitable desde que gracias a él me convertí en lo que era. La hija de los milenios, el demonio con forma de mujer, seducía sin proponérselo. -No lo mires, no le hables, y aún mejor, ni respires cuando estés en su presencia.- Esta vez mi mirada se cruzó con la de él, en la mía una advertencia para que se tomara mis palabras en serio.

Un vistazo más a mi alrededor y descubrí con ella a Assur, y al otro, su nuevo cuerpo. Mi mirada cambió brevemente, un cambio leve que podía indicar muchas cosas que no saldrían de mis labios. Tomé una copa en mi mano libre cuando un mesero se detuvo frente a mi y sosteniéndola caminé hacia ellos. -Y así da inicio la reunión familiar.-  

Mis ojos se detuvieron unos segundos en mi hermano, el primero de los nuestros a quien veía en milenios. En mi mirada había interés, un ínfimo tinte de curiosidad y casi, casi, por unos segundos, algo similar a una emoción humana, si es que hubiera sido capaz de experimentar tal cosa. -Assur.- Tiré un poco más de la cadena, manteniendo a Sahale detrás mio y luego mi atención se desvió hacia él. Yo era la única de cuyos labios jamás salió la palabra padre. -¿Sentías nostalgia de nuestro hogar Kane?- pregunté, señalando con mis dedos la decoración. -Casi alcanza el exquisito nivel infernal de la mansión en la que nos acogiste milenios atrás.- Sonreí y me acerqué para besar sus mejillas antes de separarme de él y apurar el contenido de mi copa.

 
 
 
 
avatar
Kishar Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 22
Puntos : 11
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 15/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Sahale Dasan el Miér Jun 21, 2017 4:13 am

Mi vida dejo de ser vida cuando caí entre sus zarpas, maldita niña mimada y consentida que se creía por encima del bien y del mal, un diablo con rostro inmaculado y cuerpo de diosa que me había convertido en su esclavo.
Adicto de su sangre obedecía sus ordenes en sepulcral silencio, pocas eran las veces que me dirigía a ella, pues nada tenia que decir a ese ser al que despreciaba profundamente.


Mi nuevo sendero se detuvo en París, ella como una niña con zapatos nuevos hacia y deshacía a placer conversando con infinidad de hombres para adquirir lo que ella llamaba “propiedades”
Mi cara de desprecio era un hecho, cada vez que nuestras miradas se encontraban suponía un reto, uno que ella nunca perdía pues tenia lo único que yo necesitaba para mantenerme cuerdo, su vitae.


Aquel día jugaba con un sobre negro, meditaba sobre el sofá tumbada como una diva no se bien que, y sus ordenes llegaron claras, incisivas “deshazte del cadáver”
Me acerqué sin dirigirle ni una sola palabra, cargué al hombro el cuerpo de la infeliz pelirroja y como ordeno la lance por un precipicio al mar, asegurándome que la corriente se la llevara mucho mas allá de las costas.


En días no me prestó la menos atención, algo que agradecí, seguía luchando por liberarme de su influjo y aunque admito que estaba hambriento de ella, la idea de pasar el mono me resultaba tentadora, sabia que ese y no otro era el camino hacia mi libertad, así que...simplemente tenia que esperar que se cansara o se olvidara de seguir dándome la dosis y así...con los primeros rayos del alba le daría firme sepultura, le arrancaría la cabellera como mi mayor trofeo de guerra y desaparecería por esa maldita puerta.


Aquella noche, para mi desgracia decidió sacarme a pasear, lucia un vestido muy acorde con su idea de belleza y colocando la cadena en el eslabón de mi cuello me condujo nunca mejor dicho a la boca del infierno.
Contemplé el panorama, aquello era una representación teatral bastante tétrica, gore a decir verdad, pero yo era un guerrero y esto lejos de intimidarme me causaba simplemente cierto consuelo.


Me dio una orden, ladeé la cabeza, básicamente porque solo pensaba en empalarla entre esos cuerpos desmembrados que colgaban como exquisita decoración en las paredes y así, con una copa en sus manso se acercó a dos hombres que ella llamaba familia, un tal Assur y Kane.
Mis ojos se pasearon por el resto de participantes a aquel evento. Aunque me dio la risa al ver el trono vació, estaba seguro que uno de esos dos monigotes lo ostentaba creyéndose el rey del mundo.


Podían ser demonios de la noche, pero otras fuerzas sobrenaturales plagan este mundo y aunque se crean invencibles, la muerte les espera si les metes un trozo de madera insertado por el pecho, así que..lo de inmortales era relativamente una mentira burda que los hacia sentirse grandes cuando no eran mas que unos necias con la boca y el ego muy grande.
Alcé la mirada hundiéndola en ese tipo que me miraba, debía ser al que no debía mirar de frente, ni respirar, algo complicado teniendo en cuenta que estaba vivo a diferencia de los demás.


avatar
Sahale Dasan
Esclavo de Sangre/Clase Baja
Esclavo de Sangre/Clase Baja

Mensajes : 16
Puntos : 11
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 16/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Kane Black el Miér Jun 21, 2017 4:26 am

Assur como siempre destilaba veneno en sus palabras, veneno oscuro y negro que nacía del pozo insondable de su negra alma, alma que yo había doblegado y moldeado a base de dolor y exterminio. Aniquilé su humanidad y le di rango de dios, su infernal divinidad me la debía a mi, y no esperaba otra cosa que no fuera un velado y frío odio hacia su padre.

Una buena uva siempre da buena cosecha... pero en las manos equivocadas se vuelve vinagre.— El comentario con segundas acompañó a mis labios mientras probaban el líquido de Baco. Sonreí de medio lado.— Venga!! cambia esa cara de vinagre y celebremos que la familia se reúne.

Los tratos con demonios nunca acababan en arcoiris y corazones, eso lo supo bien su madre, que sucumbió al trato de sangre para salvarlos, vendiendo así su alma al diablo. Una familia inmortal, una nueva estirpe sobre la tierra... les gustase o no, habían sido los elegidos, los primigenios, los favoritos del mal y la oscuridad. Ya era tarde para lamentar el pasado, habían sido milenios encarnando al mal como para gimotear por la humanidad perdida o por la forma en la que Caín los convirtió en lo que eran.

Habrá tiempo para hablar de negocios, hijo. Hoy simplemente disfruta del circo.

Un aura potente se abrió paso entre el gentío, allí estaba su perdición, la menor de los Black, el reflejo de Lilith, la causante de todo aquel desatino. Quizás fuera porque su hija le recordaba en demasía a la hija de perra que lo hizo caer y lo alejó del paraíso en los albores del mundo, la que hizo que Caín matase a Abel, su único hermano; que por eso siempre había sido extremadamente duro y cruel con ella.

De todos sus hijos, podía esperar fallos, debilidades, rencores infantiles todavía no solucionados. Quizás alguno deseara en secreto recuperar su humanidad, los sentimientos perdidos...pero no sería Kishar. Ella era una máquina perfecta de oscuridad y maldad. La más fría, la más cruel, la que más se parecía al demonio que condenó al abismo al humano para convertirlo en el dios de la destrucción. Su creación más perfecta, la Perdición encarnada en aquella piel inmaculada y sedosa.

Tras el saludo cortante, donde las hachas volaban, tomó su mano y depositó un breve beso en su dorso.

sentía nostalgia de ti, querida, de tus gritos y sollozos, pero mucho me temo que ahora ya eres mayor, y no me complacerás con un recital.

Buuuum! directo al corazón. Nadie jugaba con Caín, el demonio se reía en su trono infernal del inframundo, y esa sonrisa acompañada de las cínicas palabras, se esbozaron en el rostro de aquel avatar.

¿Alguien más quiere recriminarme lo mal padre que he sido? es el momento, porque aún queda mucha noche por delante y he venido a divertirme no a escuchar pataletas.

Los escrutó con sus fríos ojos azules y reparó en el nativo que llevaba de la correa Kishar como si fuera un perro.

Tienes fuego dentro, pequeña escoria humana. No me cabe duda de que acabarás suplicándole la muerte a esta bella monstruosidad.— miró a Kishar con la sonrisa malévola bailando en sus labios.— ¿Por qué no lo haces tuyo? así sabrás lo que es criar a un hijo díscolo y desagradecido. Me consta que tu hermano ya sabe lo que es eso.— desvió la mirada hacia Assur, a sus oídos había llegado ya la historia de la pequeña descendiente de los titanes.

Si se trataba de recriminar y sacar a la luz las faltas, sus hijos habían cometido mil torpezas más que él. Él cayó en el embrujo de Lilith, pero tampoco había tenido ejemplos para estar atento; en la Tierra original, cuando salieron del Paraíso, se vivía bien, en paz y armonía. Él fue el primero en caer preso de su propia humanidad imperfecta. Pero sus hijos no tenían excusa, habían visto a lo que les llevaba la debilidad en el ejemplo de Caín, y aún así, retozaban en la inmunda imperfección humana.


Yo soy el alfa y el omega, el primero y el último, el principio y el fin.
avatar
Kane Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 34
Puntos : 26
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 15/06/2017
Localización : normalmente el infierno, ahora he vuelto

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Assur Black el Miér Jun 21, 2017 6:56 am

Enarqué una ceja cuando escuche su respuesta, afiladas sus palabras cargadas de segundas intenciones que comprendí a la perfección.
No iba a permitir que me sacara de mis casillas, así que tras la mascara de la indiferencia volví a llevar la copa a mis labios dando un trago.
-¿para cuando los gladiadores? -pregunté desafiante.

Decía que disfrutara del circo y eso era exactamente lo que pensaba de esta fiesta sin sentido, claro que padre era incapaz de montar un reencuentro diferente.
No esperaba nada de él, así que no había decepción en mi voz, mas bien cierta curiosidad por lo que hacia ese hombre caminando entre mortales.

Mis ojos se desviaron hacia le siguiente potente aura que se abría paso como una ángel caído entre la multitud de los allí presentes, mis ojos se hundieron en sus pardos, mi hermana, la pequeña de todos nosotros.
Su mirada me busco un instante, como hacia de niña cuando padre la hundía, la hacia sollozar, gemir. Siempre se cebo con ella, quizás porque sabia que era el modo de hacerme saltar.
Era el único que se ponía en pie, que se alzaba y se interponía entre ambos recibiendo la furia del que nos creo en parte a su imagen y semejanza.

Observe al nativo que mi hermana paseaba de una cadena como un perro hambriento, un esclavo de sangre, posiblemente el último de sus caprichos.
Mi hermana aprendió por las malas como todos nosotros a mantener los sentimientos a ralla, así que se limitaba a destrozar aquello que tocaba.
El esclavo alzaba la mirada desafiante, estaba seguro que doblegarlo como padre había hecho con nosotros le resultaría enormemente entretenido.
-Hermana -dije alzando la copa ligeramente como bienvenida.

Padre volvió a escupir su veneno directo a nosotros, “pataletas” nos trataba como los niños que fuimos en un vano intento de molestarnos, algo que sin duda no iba a conseguir con esa estúpida frase conmigo.
-Estas preciosa hermana -aseguré ignorando a padre.
Si algo le molestaba a ese hambre era no ser el centro de la fiesta, así que centre mi azulada mirada en la de mi hermana y con galantería tomé su inmaculada mano para besar el dorso de esta con suavidad.

Padre hablaba del chucho que mi hermana arrastraba, claro que no lo hizo en balde, ni porque ese insignificante humano despertara el menor interés en él, fue una estaca lanzada directa a donde mas duele y como siempre yo era el destinatario de su ataque.
Mi mirada se turbio, roja, oscurecida con ese color burdeos que mostraba que la bestia emergía de las profundidades dispuesta a enfrentarse.
-No hables de ella -rugí con la voz ronca como la noche.
Hania, mi pequeña debilidad y su primer ataque.

Silencio, aquel lugar se convirtió en una tumba, el infierno se callaba ante el rey del averno.
La mano de mi hermana en mi brazo hizo que cerrara un instante los ojos, que me calmara y devolviera al monstruo que era al fondo de mis entrañas encadenandolo para que no emergiera.



Assur:

Mi pequeña debilidad:

El infierno arde:

Blood Black:
Assur y Hania:
avatar
Assur Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 227
Puntos : 229
Reputación : 16
Fecha de inscripción : 01/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Kishar Black el Jue Jun 22, 2017 9:40 pm

Agité la copa de vino en mi mano al escuchar la candorosa recepción de Kane. Retiré la mano que tomó momentáneamente en la suya con rapidez, luego de que sus labios viperinos plantaron un beso en ella. Pensar en él como una víbora era un insulto para los animales rastreros, incluso las víboras mantenían belleza en sus pieles, en Kane no había belleza aunque su avatar resultase engañoso y pretendiera burlar la vista haciendo creer lo contrario, lo conocía demasiado bien y al contemplarlo veía su verdadera forma.

Nadie se metía debajo de mi piel, ni siquiera él, aunque su presencia pretendiera evocar la manera en que nos moldeó. -Me confundes con otra querido…- ¿padre? La sola palabra me causaba una diversión inmensa mientras una sonrisa fría curvaba mis labios. -Hablas de la insignificante humana cuya existencia extinguiste hace milenios, no me ofendas al sugerir que no soy un demonio.-

Retorcí la cadena en el interior de mi mano y con un movimiento tiré de Sahale para que se acercara más. El calor de mi esclavo de sangre servía para contrarrestrar la irradiación de las escamas invisibles del verdadero rostro de nuestro anfitrión. Dejé a un lado la copa al pasar otro de esos camareros con pinta de diablo a un lado y llevé mi muñeca a mis labios para cortarla con mis colmillos y permitir que de ella manara sangre. -Anda, bebe.- Mi esclavo se resistió por lo que tiré de su cadena y presioné la muñeca contra su boca. Noté como se le desbocaban los latidos mientras lo obligaba a beber y luego fue el mismo el que se prendió de mi piel para dejarse seducir por el líquido escarlata. Sabía que tenía hambre de mi y que mi vitae le fascinaba más de lo que su orgullo humano dejaba entrever, por eso resultaba entretenido domarle, ver hasta donde llegaba por tomar lo que quería.

-Si en algún momento decido tener descendencia ten la seguridad de que esta vendrá a mi de forma voluntaria, no tendré que comprarla para convencerme de que puedo jugar a la casita.- Sonreí al dirigirme de nuevo al demonio, si íbamos a jugar al juego de recordar y ver quien picaba más a quien con el trinchante, no era yo quien ignoraba como moverse en el tablero, me entretenía medianamente verle reaccionar a mi jugada.

Sahale ya bebía demasiado así que le arrebaté mi muñeca de un tirón. Me acerqué a él para limpiar la sangre que escurría de su labio y entrecerré los ojos al percibir como la misma viajaba desaforada en sus venas. Mi vitae oscura en su orgullo, mi mirada se tornó escarlata al escuchar el bombeo de la misma en su organismo y me sentí satisfecha al descubrir el odio y el deseo en sus ojos oscurecidos. Ahora era cuando su razón se ennublecía presa del éxtasis en el que le permitía viajar.

Mi mirada recuperó su tonalidad normal al ver a mi hermano de reojo tras dedicarme un cumplido. Giré levemente hacia él para mirarlo. -El tiempo no te trata mal, luces muy bien Assur.- Había algo en él que ante mis ojos le diferenciaba de mis otros hermanos, me acerqué y paseé el dorso de mis dedos por su mejilla, sus ojos eran una réplica de los míos, como si fueran un espejo.

Kane rompió el instante de reconocimiento mutuo sacando a mi hermano de sus casillas y procesé la información que llegaba por primera vez a mis oídos. -¿Tienes un vástago?- Alcé la ceja, los Black no nos caracterizábamos por ese tipo de conducta, y me llamó más la atención verle reaccionar de esa forma, como si el viejo demonio hubiera dado en un punto sensible. Lo vi a punto de explotar así que mi mano viajó hacia su brazo para apaciguarlo.

Esperé a que se calmara, no iba a permitir que ambos se embarcaran en una confrontación, yo no era ni remotamente humana, ni mucho menos aquella que ambos al parecer aún veían, ni tampoco era alguien que permanecía en el medio. -A ver si me cuentas acerca de ella.- Su respiración se fue calmando mientras acariciaba su brazo despacio, despertaba mi curiosidad verle reaccionar así, dispuesto a defenderla.-¿Para qué nos has citado aquí Kane? Aparte de desear verme, tenías algún otro motivo o tu nostalgia puede más contigo y los milenios te han debilitado.- 
avatar
Kishar Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 22
Puntos : 11
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 15/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Sahale Dasan el Vie Jun 23, 2017 3:35 am

Hubiera aplaudido ante tan conmovedor encuentro en el infierno, sin duda no podían haber elegido mejor lugar para ello.
-No puedo imaginar la cena de navidad ... -apunté con una ladeada sonrisa.
Unos y otros se lanzaban afilados cuchillos en formas de palabras, no podría decir cual de todos ellos encarnaba el mal de un modo mas retorcido, pero a simple vista diría que el padre había hecho un buen trabajo con todos ellos.

Cuando se dirigió a mi enarqué una ceja ¿convertirme? Antes la muerte que ser un ser uno de ellos.
Altivo no baje la cabeza, mi orgullo gritaba que pronto seria libre del influjo de su hija, estaba empezando a pasar el mono, lo sentía en mi interior, esa sed desmedida, esa que me orillaba a buscarla pese a que no lo hacia.
Sentía escalofríos, pero los disimulé, mi única meta sacar la maldición del interior de mi piel.

Como si la muy zorra leyera mi pensamiento tiró de las cadenas, tensé el gesto al quedar frente a ella, esa era su forma de mostrar su poder, el que ejercía sobre mi, su maldito vasallo fiel.
Rajó su muñeca con los colmillos, aquel liquido escarlata goteó sobre el embaldosado.
Gruñí con los ojos fijos en el elixir que necesitaba, me resistí cuanto pude, negando con la cabeza mientras me trataba de alejar del férreo tirar de las tensas cadenas.
Hasta que su muñeca impacto contra mi boca, pude ver en sus ojos el placer de doblegarme otra vez, vanos mis intentos de no permitir entrar a la sangre, pues poderosa se apropio de mi razón y como una sanguijuela quedé pendido de su brazo totalmente complaciente, succionando la herida con fuerza, dejando que esta recorriera mis venas haciedome gemir de puro éxtasis.

Perdí la noción de aquello que pasaba a mi alrededor, solo su piel contra mis labios ejercía ese mágico poder.
Poco duró aquella sensación que me hacia invencible, de un tirón me privó de ella.
Para mayor inri, limpió mis labios con su dedo sin dejar de mirar mis oscurecidos ojos que se debatían entre ese amor odio que sentía por ella en estos momentos.
Mi aliento chocaba brusco contra su boca, el corazón retumbaba como los tambores anunciando la mas cruenta de las gestas, quizás no se equivocaba, pues nada bueno podía salir del encuentro de estas bestias.

Su atención regresó a su hermano, cumplidos de uno y otro que rápidamente el padre malogró tocando el punto clave de esa situación.
El hermano rugió, parecía abrirse el infierno bajo nuestros pies, aunque claro iba tan colocado en ese momento que me costaba seguir el ritmo de esos tres.
Cerré los ojos relamiendome, la sangre corría desaforada por mis venas otorgándome un inmenso placer.


avatar
Sahale Dasan
Esclavo de Sangre/Clase Baja
Esclavo de Sangre/Clase Baja

Mensajes : 16
Puntos : 11
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 16/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Kane Black el Dom Jun 25, 2017 2:49 pm

El demonio sonrió contenidamente, porque carcajearse le hubiera granjeado más odio de una sola vez.

Siempre has tenido una tendencia al drama bastante acusada...eres bueno, podrías dedicarte al teatro, podrías pasar por un buen Julio César, o un Haníbal, dirigiendo tropas y sembrando una dictadura del terror. Sin embargo prefieres ser un pusilánime en manos de una vampiresa... creo que no fui lo suficientemente duro contigo. En fin...tus defectos como hijo son mi fracaso como padre. Pero aún puedo enmendarlo. A eso he venido.

Levantó la copa de Borgoña y brindó con un "¡Salud!" y le dirigió una torva mirada a sus hijos en respuesta a la pregunta de Kishar. A eso había venido, a enmendar a sus hijos, que con el paso de los siglos se habían desviado, degenerando hacia simples mortales, con sus mismos defectos y motivaciones. Habían dejado de pensar como los dioses y demonios que eran. Pero él podía erraglarlo, y el fin justificaría los medios. No vacilaría en aniquilar a quien le pareciese prescindible si con ello sus hijos volvían ser lo que debían ser. Le importaba una mierda sus sentimientos, o si lo odiaban más, era por su propio bien.

Sus objetivos eran variados: una cazadora que se hacía llamar a sí misma "Lilith" (eso le arrancaba una sonrisa, menudo chiste.), la vampiresa que tenía a Assur arrodillado lamiendo el suelo por el que ella pisaba, los humanos que en principio pululaban en las vidas de sus hijos mayor y menor, y también en el de su hija. No era el orden natural, los Black no se enredaban con humanos a menos que fueran a convertirlos en uno de los suyos, y ni aún así. Ser un Black comportaba una serie de obligaciones y un cualquiera no podía ser uno de ellos. Un Black no pedía perdón, un Black no se rendía jamás, un Black no se arrodillaba ante nadie. Por eso no había más Blacks que sus hijos, por eso ninguno de ellos había regalado el abrazo oscuro a ningún humano, y parecía que varios de ellos estaban dispuestos a hacerlo últimamente. Pero para eso estaba un padre, para liderar el clan, para inspirarlos y guiarlos por la senda correcta. Y no importaba el precio.

Kane no había dado aún el último golpe de efecto, estaba esperando a un invitado ilustre sobre el que sabía ya muchas cosas. Alguien a quien el demonio que vivía en su interior respetaba, pues se trataba de otra divinidad encerrada en un cuerpo mortal. Assur, Kishar, Yared, Marduk y los demás nacieron humanos, pero ellos no, ellos fueron divinos, después humanos y por último vampiros. Sólo un demonio podía tratar de tú a tú a un dios, y viceversa.


Yo soy el alfa y el omega, el primero y el último, el principio y el fin.
avatar
Kane Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 34
Puntos : 26
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 15/06/2017
Localización : normalmente el infierno, ahora he vuelto

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Assur Black el Lun Jun 26, 2017 1:34 am

Ladeé la sonrisa ante sus palabras, quizás se me daba bien el drama porque lo había aprendido de un bufón.
No pensaba claudicar ante él, menos dejarle entrever que sus palabras podían causarme algún tipo de efecto, conocía a padre, cualquier muestra para él era debilidad, se equivocaba, Hania no me hacia débil, mas bien todo lo contrario, claro que tampoco pensaba justificar ante él ninguno de mis actos.
-Ha aquí tu obra mas imperfecta, tu mayor fracaso -añadí a sus palabras con cierto tono burlón ¿quien de los dos hacia ahora teatro?

Negué sin quitar la ensanchada sonrisa de mis labios y di un trago lento de la copa.
Mis ojos se desviaron hacia mi hermana que me hacia preguntas varias sobre la inmortal que creía había tomado como “chiquilla”
-Es algo mas complicado hermana, estoy seguro que compartiremos momentos para poder hablar largo y tendido de ese y otros muchos asuntos.

No quería hablar delante de padre, la información era poder y Kane era muy capaz de usarla en mi contra o en la de cualquiera de mis hermanos.
Era consciente de que con Yared y con Uttuki tendría el camino bastante mas fácil que con los otros cuatro, siempre resultaron complacientes ante padre, sus obras maestras.
No tardarían en besar el suelo por donde el demonio se moviera y convertirse en sus leales soldados de la muerte.

Por contra con Marduk, Joe y mi hermana las cosas le resultarían bastante mas complicadas, conmigo serian imposibles.
Me quebró siendo un niño y aun así cada noche me preparaba para un nuevo asalto, para hacerle frente ¿que no haría ahora que 6000 años me separaban de ese niño?

Ademas gracias a Joe conocía una valiosa información, esperaba a Hector en esa fiesta, algo que solo podía significar una cosa, que sus alianzas distaban mucho de las mías, sin duda era su forma de declararme la guerra y de alguna manera mis hermanos tendrían que elegir bando, pues los Black ya no volveríamos a ser una familia unida.

Di un nuevo sorbo de la copa, desviando mi atención nuevamente a ella.
-Espero hermana que me concedáis una pieza, bailar será lo mas interesante que podamos acabar haciendo en este lugar.

Mis dedos se deslizaron lentos por su inmaculado hombro, me hubiera gustado poder mantenerla al margen de todo como trataba de hacer cuando era niña, pero por desgracia en esta ocasión, también ella tendría que elegir a quien seguir de los dos.



Assur:

Mi pequeña debilidad:

El infierno arde:

Blood Black:
Assur y Hania:
avatar
Assur Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 227
Puntos : 229
Reputación : 16
Fecha de inscripción : 01/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Hector Lebeau-Fortier el Lun Jun 26, 2017 6:27 am

La mansión Lebeau-Fortier estaba tranquila. Era una noche como tantas otras. Una más en la eternidad. Hania y Hector habían tomado la rutina de pasar ratos en la biblioteca, comentando algún pasaje de algún libro. El titán no era el más cariñoso de los hombres con ella, no todavía. Su trato era cordial, pero no cálido. Era su heredera y no permitía que nadie la tratara como menos que eso, exigía para ella el mismo respeto que para él en su casa, pero no podía decirse que llenara su papel de "abuelo".
Le había contado a lo largo de aquellas veladas la historia de su raza. La verdadera, no la aderezada que contenían la mayoria de libros y que culminaba con la caída de los titanes. Como si su historia acabara así, abruptamente, en el momento en que Zeus ocupó el trono en el Olimpo.
Era un lugar precioso, así que Hector le había ofrecido a Hania la posibilidad de conocerlo. No podría llevarla al plano superior, al inmortal, donde habitaban los restos de su familia, olvidados ya por el correr de los tiempos, a los que ya no se adoraba como a dioses, sino que eran un mero recuerdo. Mas podía enseñarle Atenas. Y Delfos. Y Tebas... Y tantos otros lugares que se mencionaban en aquellas páginas.
Aunque antes tenían otros asuntos que atender.

Esa noche, uno de sus hombres llamó a la puerta, interrumpiendo su charla sobre una obra de teatro que Héctor encontraba altamente divertida y a la que quería llevar a Hania, aprovechando que tendría lugar su representación.
-Mi Señor, han traído esto para usted.

-Bien, Sebastian. Gracias -respondió con esa media sonrisa de superioridad que siempre envolvía cualquier palabra de gratitud hacia sus subordinados, dejando claro que era un mero formalismo por algo que consideraba su deber. Equivalía a acariciar la cabeza de un perrito-. Puedes retirarte. Y dile a Maurice que nos suba una botella.

Si era lo que Hania aceptaba para alimentarse, él llenaría la bodega de sangre y compartiría las copas con ella, independientemente de que luego se diera un homenaje. Quería ganársela para él, quería su lealtad y su aprecio. Puede que hasta su cariño. No iba a ser inmediato, ni para él, ni para ella, pero no estar solo era la mejor estrategia para sobrevivir y Ceo se caracterizaba por su inteligencia.

Abrió el sobre y le sorprendió el contenido. Una invitación. Firmada por Black nada menos. Sonrió y se la ofreció a Hania para que leyera con sus propios ojos de qué se trataba.
-¿Quieres acompañarme? Lo más probable es que Assur esté allí. Y Sunshine a su lado
-su sonrisa se afiló, porque la pequeña rubia había dejado entrever en alguna de sus charlas que él había sido uno de los problemas en el paraíso-. Yo tengo que ir, en parte porque es un compromiso social y un movimiento interesante por parte de Black, en parte porque quiero mirar cara a cara a Assur. -Quería mirarle a los ojos y sonreírle en sus narices, sin que fueran necesarias las palabras, porque ellos no se conocían más que de oídas, pero habían tenido una silenciosa lucha por dos mujeres. Absurda, desde luego, porque para Héctor esa batalla no existía, no era necesaria, lo que él quería de Assur Black ya lo había obtenido, sin necesidad de despeinarse. Lo demás había sido un regalo-. Me gustaría que me acompañaras, pero no te obligaré a hacerlo. Si prefieres no ver a Assur o a Sunshine, lo entenderé. Si, por el contrario, vienes conmigo, la única condición que te pondré es que regreses a esta casa al acabar la velada.

Que la muchacha corriera a los brazos de Assur nada más verle, era algo que tenía más que asumido. No le importaba realmente. No mientras volviera con él a casa. Porque Assur la había echado; había despreciado a alguien de su sangre. Los dioses y los titanes eran fáciles de ofender. Sólo el hecho de que esa jugada de Assur era beneficiosa para él equilibraba la balanza.
Si el antiguo quería recuperar a Hania como miembro de su casa, tendría que ir hasta allí a pedírselo. No se conformaría con un par de carantoñas en una fiesta, aprovechándose de la ternura de la chiquilla y su debilidad por él.
Pero ésos eran sólo sus pensamientos. Luego Hania sería quién tomase la decisión. Podía ser una magnífica aliada, sí, sin duda, pero su corazón todavía pertenecía a Black.







Varios días más tarde, un elegante coche de caballos recorrió las adoquinadas calles de París para llevar a Hector y a su exquisita acompañante al lugar indicado en la tarjeta. Con traje de chaqueta oscuro y camisa clara, el titán bajó del coche y abrió la puerta para ofrecer su mano a la mujer. Con ella del brazo, con paso firme y orgulloso, accedió al interior del local.
-Buenas noches, caballeros. Señorita. Lamentamos la demora, me he entretenido más de la cuenta con algunos asuntos.
Buscó con la mirada al anfitrión y caminó hasta él.
-Un reunión conmovedora. ¿Habeis disfrutado el reencuentro familiar?


Mi padre es el Cielo, mi madre es la Tierra.



El Viento me lleva a donde le ordeno y la Muerte no me toca.


Febe:

A THOUSAND YEARS:
avatar
Hector Lebeau-Fortier
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 90
Puntos : 83
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 12/04/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Hania Doe el Lun Jun 26, 2017 3:03 pm

Los días pasaban, y se establecían las rutinas en la mansión Lebeau. No podía decir que estuviera mal, Héctor la trataba bien, charlaban a ratos, le hacía llegar botellas de alimento y él mismo consumía también de esa forma, aunque después se alimentase de humanos cuando no estaba con ella. Esos gestos pequeños iban colándose en el inmenso corazón de la joven, tan necesitado de dar y recibir afecto. Llevaría tiempo que entre el anciano y la chiquilla se estableciese vínculo emocional sólido, pero por lo pronto, se habían aceptado como familia unida por la sangre y empezaban a abandonar el trato de extraños para desembocar en el de conocidos, o amigos lejanos.

Hania respetaba la autoridad de Héctor, nunca había tenido problemas con la cadena de mando, tenía un carácter dulce y dócil. Pero su efervescente cabeza a veces la llevaba a transitar terrenos cenagosos y meterse en líos. Héctor la sorprendió al hacerla partícipe de aquella invitación. La rubia dio un respingo...¿Kane Black? el padre de Assur estaba en París!! ella sabía bien que ese demonio había roto a Assur de mil maneras, había impedido que aprendiera a amar, lo había hecho una bestia, resistente en extremo, poderoso en extremos y un completo incompetente emocional. ¿Quería conocerlo? en parte si, en parte estaba sumida en mil dudas. Su presencia allí podría desatar una disputa, y una situación muy difícil, y no quería hacer más daño a quien le había tendido la mano y le había recordado su nombre y quién era. Pero esconderse tampoco sería la solución, más pronto o más tarde tendrían que enfrentarse al nuevo orden de las cosas. Las cosas estaban bien así, Assur y Sunshine hacían buena pareja y ella sobraba en esa ecuación. Su lugar en el mundo no sabía aún cuál era, quizás fuera al lado del titán, de lo que quedaba de su estirpe, o quizás no, quizás fuera sólo una etapa de transición hasta que encontrase su hueco definitivo, donde encajase, donde no se sintiera una rata de alcantarilla prescindible y molesta.

No estaba segura de las intenciones de Héctor, pero temiéndose la confrontación, casi que prefería estar allí para poder mediar o interponerse si la cosa se ponía fea.

está bien...iré. Pero no te prometo volver aquí, como mucho puedo prometerte que no me iré con él.— porque no quería sucumbir al titán de esa forma. Ella le pidió amnistía para Assur y él le había dicho que sí, a ver si era capaz de mantener su palabra, porque si no lo hacía, ella no regresaría a su lado, se iría a otra parte. Buscaría a Drakul o a Uryan, o se iría a la maldita Morgue si era necesario, pero no regresaría si Lebeau dañaba a Assur.


Llegada la noche prometida, crecía su inquietud. Había rastreado las mentes de París en busca de la de Kane y había sentido su aura negra como el pozo donde el miedo habita, pero no le permitía penetrarla, era demasiado poderoso. Estuvo a punto de no vestirse y no acudir a la reinauguración del Cabaret de L'Enfer. A ella le daba igual esos lugares, esos eventos, no le llamaban la atención, pero ese era especial, y era la tercera vez que acudía a algo así, las otras dos fueron su baile de presentación y la noche fallida en la ópera.

Escogió un vestido marfil con apliques dorados y guantes altos blancos. Decidió dejar su melena ondulada libre y tan sólo recogida por un tocado de flores y cordones que se anudaba a un lado. Sobre su pecho descansaba el corazón de rubí que jamás se quitaba. Estaba nerviosa, pero por otro lado sentía que debía estar allí presente, que las cosas serían peores de no hacer acto de presencia. En el coche de caballos clavó su mirada azul, apagada desde que abandonó la mansión de Black, en la del titán.

Prométeme que cumplirás tu palabra. Nada de hacerle daño a Assur, de ninguna de las maneras.

El coche se detuvo y Héctor le ofreció el brazo tras descender, para adentrarse entre el gentío. Una oleada infernal de murmullos mentales la invadieron, y su cabeza quedó algo aturdida. La decoración era horrenda, los colores y las formas eran decadentes y olían a pecado y muerte. Sintió náuseas y mareo cuando todo aquello se mezcló en su pequeña persona. Pero fueron los intensos ojos de Kane Black los que la congelaron cuando Héctor se plantó frente a él y sus hijos saludando. El demonio, el mal, la muerte de todo lo bueno...eso era Kane. Ahora entendía por qué Assur era así, ahora podía ver la clase de monstruo que había tenido por padre.

Spoiler:





Mi Sol:

TITAN FAMILY:

A THOUSAND YEARS:
avatar
Hania Doe
Vampiro Clase Baja
Vampiro Clase Baja

Mensajes : 182
Puntos : 168
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 11/02/2017
Localización : perdida entre las nieblas de su mente

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Kishar Black el Miér Jun 28, 2017 4:15 am

Volví a sonreir otra vez, mis labios se curvaron con cinismo. No pasé por alto el que Kane no respondiera a mi pregunta, lo había dejado mudo. Me imaginaba muy bien lo que estaba pensando, había regresado para juntar a sus “hijos” y encaminarnos de vuelta a su redil, extendiendo sus brazos engañosos con los que solía estrangularnos, pero he aquí que su pupila llevaba milenios en esta Tierra y de sobra conocía lo que era caminar en medio de la oscuridad y la crueldad, pues la había impuesto por donde caminaba. No había nadie que pudiera destruir a la hija de los milenios, la alumna había aprendido y había sobresalido, tomé cada lección y a cada una le imprimí mi particular sello. Sin embargo, estaba fastidiada del tiempo y de la conducta de ciertos seres, ahora desviaba mi atención por otros rumbos y era la soberana de mis motivaciones, ni siquiera al viejo demonio le permitiría inmiscuirse en ellas, ni a mis hermanos, ni a nadie.

Assur se negó a hablar de su protegida en frente de Kane, un paso en este infierno y era como si los milenios no hubieran transcurrido, se enfrentaban el uno al otro. Se encontraba hecho un nudo de ira, la sentía palpable bajo mi tacto a punto de bullir pero se contuvo, no sin antes escocer al demonio con el tridente. 

-Ya hablaremos a solas y nos pondremos al día.- Mi mirada se cruzó con la suya y tomé algo más de vino de mi copa antes de observar el salón a mi alrededor con algo de desidia. Tironeé de la cadena de Sahale para alejarlo de cualquiera que pudiera atentar contra mi propiedad. No me gustaba que nadie que no fuera yo la tocara o intentara jugar con ella. -Te quedarás aquí esperando a que regrese por ti y te reclame.- Me detuve cerca de uno de los pilares del salón y le di un par de golpecitos en la mejilla con algo de fuerza para que enfocara en mi su mirada. -Soy la única que puede reclamarte, si alguien más intenta acercarte a ti has lo que tengas que hacer.- Aprecié a mi pertenencia sintiéndolo respirar muy cerca y mis ojos recorrieron su rostro antes de detenerse en la palpitante vena de su cuello que recorrí ensimismada con mis dedos. Los alcé para llevarlos a mis labios, repasándolos, aplacando mi hambre, y encadené el extremo de la cadena en el pilar.

Dejando al nativo asegurado regresé al lado de Assur e ignorando a todo el que no fuera él lo tomé de la mano para que me acompañara al área adonde las parejas bailaban. Acababa de hacerle una sugerencia a uno de los músicos por lo que le dediqué una sonrisa ladina al acercar mi rostro al suyo, pronto iniciaría una melodía que él reconocería. -La inmortalidad te sienta bien Assur, sigues siendo igual de galante, pero ¿aún sabes bailar?- Mi mirada se clavó en él, mi mano surcó su pecho, zigzagueando sobre este antes de detenerse en su hombro y con la otra llevar su mano a mi cintura. -Noto que en algunos aspectos eres el mismo.-

Los instrumentos comenzaron a tocar, y aunque habían otras parejas a nuestro alrededor sabía perfectamente que éramos él y yo los que atraíamos siempre las miradas cuando iniciábamos un baile, tal y como sucedía ahora al moverme contra su cuerpo pegando nuestras caderas. Su mano se deslizó sobre mi espalda baja mientras la falda de mi vestido se contoneaba al ritmo de mi figura. Me amoldé a él siguiendo las notas que los instrumentos traían para acoplarse a nosotros. El baile comenzaba lento y una sonrisa entretenida jugueteaba en mis labios al adentrarme en esos ojos, como si me mirara a mi misma.


Dark Queen:
Black Blood Binds:
avatar
Kishar Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 22
Puntos : 11
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 15/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Sahale Dasan el Miér Jun 28, 2017 5:09 am

Sentí sus manos tirar de las cadena, jadeé con los labios entreabiertos, cerré los ojos sintiendo como la excitación corría por mis venas, su sangre era una elixir potente, una droga recurrente para ese demonio al que servia fielmente.
Dos golpes en mi rostro me hicieron gruñir quedando a escasos centímetros de su boca, nuestros alientos chocaban rabiosos.
Sus palabras eran claras, no dejar que nadie a mi se acercara.
Sus dedos se pasearon por mi yugular, ladeé la cabeza dándole acceso a ella, sus caricias eran gélidas pero sin embargo contra mi piel ardían como el infierno en el que me encontraba ahora mismo.

Si abría los ojos veía a los demonios danzar a mi alrededor, todo daba vueltas, el piso se movía y las paredes parecían jugar conmigo a las escondidas.
Mi boca atajó necesitada la distancia que me separaba de la de ella, pero en ese momento sentí las cadenas tensas, había quedado atrapado a la columna como una vulgar mascota a la que dejan esperando a su amo.

Gruñí cuando la vi separarse de mi piel de nuevo jugaba conmigo esa maldita mujer, me maldije por desearla mientras a su vez la odiaba mas que a nada.
Me relamí los labios resecos centrándome sin mucho éxito en todo y en nada.
Trate de seguir su presencia con la mirada, al parecer la pista de baile acababa de convertirse en le centro de aquella reunión “familiar” pronto acapararon todas y cada una de las miradas, era como si el infierno se detuviera para verlos danzar sobre las llamas.
El resto de parejas se hizo a un lado, ahora la pista desierta, entera para ellos.

Entre gruñidos y bufidos traté de soltarme de las cadenas, si creía que me iba a quedar allí quieto esperando que me recogiera se equivocaba, ella podía ser un demonio, pero yo no era el perro que movía la cola cuando ella lo ordenaba.
La sangre brotó de las muñecas, los tirones las habían abierto cortándolas con el acero de los grilletes.
Me acababa de convertir en la presa de uno de los allí presentes, mi nublada vista se elevo hacia ese que con los ojos rojos y los colmillos fuera parecía tentado a usarme de cena.
Presa fácil, atado, drogado y sangrando, pobre infeliz si pensaba que era débil.

Me quedé inmóvil por unos segundos, dejando que la bestia se confiara, fue entonces, cuando lo tuve a tiro de las cadenas, cuando enredé estas a su cuello tirando con suma violencia.
No necesitaba aire, pero si cabeza y juraba ante los espíritus que me vieron nacer que se quedaría sin ella.
La sangre de la inmortal me daba mas fuerza, las heridas cerraban y mi violencia aumentaba al ritmo de la sangre que mi corazón era bombeada.


avatar
Sahale Dasan
Esclavo de Sangre/Clase Baja
Esclavo de Sangre/Clase Baja

Mensajes : 16
Puntos : 11
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 16/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Kane Black el Jue Jun 29, 2017 10:05 am

El patriarca de los Black retiró de su sonrisa cualquier rastro de emocion, incluso la ironía, y se quedó con gesto neutro observando cómo sus hijos se reencontraban, bailaban y charlaban de sus cosas. Eran una bonita familia unida por el caos, la destrucción, el odio interino, la sangre y el sufrimiento. Ellos eran lo que eran gracias a él, lo quisieran o no. Y allí estaban sus dos vástagos más rebeldes. Su orgullo, puesto que un Black nunca se rinde y nunca pide perdón.

Notó el aura poderosa entrando en el local, debía ser a quien esperaba, por fin lo tendría en frente, le producía mucha curiosidad el dios griego. Durante los milenios que vagó por la Tierra no se encontró con alguien a su altura, él fue el caos y la destrucción, vio como los dioses paganos caían, dejaban de ser fuertes porque los humanos dejaban de creer en ellos, deidades que pasarían a existir sólo en los libros de historia. Pero él permanecía en las leyendas escritas y orales, el Homini Nocturna, el Padre del Mal, el Padre del Pecado. Cuando se retiró a su exilio voluntario al infierno, hastiado de la humanidad, no pensó que dejaría vaganado entre tinieblas a entes tan poderosos como un titán. Se retiró porque se aburria, porque nada de lo que quedaba en el mundo valía la pena ser tenido en cuenta. Pero había llegado el momento de regresar, no hacía falta destruir a la humanidad, ya lo hacían ellos solos sin ayuda. Sin embargo un nuevo orden renacía, una nueva estirpe ultrajada y condenada se reagrupaba y cerraba filas para plantarles cara a los hijos de Caín. Eso queria verlo con sus propios ojos.

Héctor se abrió paso a través de la multitud portando del brazo a un haz de luz luna envuelto en forma de joven de dorados cabellos. El demonio sintió el aura poderosa del titán y la de Hania directamente le dolió, como apretándole las entrañas. Ese ser estaba compuesto de la esencia de la luz. Ahora podía entender por qué Assur se había desmontado tan fácilmente...pero él no era Assur, era la Oscuridad en sí misma, la abominación, el primer asesino, el primer humano que se dejó corromper por el mal.

Clavó sus ojos en los de Hania y ésta le sostuvo la mirada, notando cómo el alma de la chica se encogía con ese cruce de miradas. Fue un instante fugaz y desconcertante. Estaba seguro de que ella había sentido su oscuridad, pero no había respondido con miedo, sino con compasión. ¿Compasión por un demonio? Oh! no, no era por él, era por Assur. Lo compadecía por tener un padre así. Quizás tuviera que informale de cómo era su abuelo o lo que fuera que fuese Héctor, porque los dioses griegos no se caracterizaban por ser muy moralmente correctos. Sonrió entre dientes y le tendió la mano a Lebeau.

Ha sido un reencuentro muy esperado, gracias por preguntar señor Lebeau. Voy a prescindir de su otro apellido, me resulta tedioso tener que decirlo cada vez. Señorita...— Se acercó a Hania y tomó su mano para saludarla como la etiqueta de la época marcaba, con un beso en el dorso de su mano sin dejar de mirarla a los ojos, esos iris que reflejaban la pureza de todas las cosas buenas, la esencia de lo que perdieron en el Paraíso y tuvieron que dejar atrás por culpa de su madre y una serpiente.

¡Cómo sentía el odio crecer en su interior! odiaba lo que ella encarnaba, lo odiaba porque lo deseaba y no podía tenerlo. Hania le recordó a Caín su caída, su pecado, su error, su debilidad. Esa cría era un ángel con dientes de vampiro, pero incapaz de corromperse a la sangre, podía sentirlo. Sintió un deseo irrefrenable de anegarla en la oscuridad, como hizo con sus hijos...peor aún. Sus hijos eran humanos, y a un humano se le puede domar, controlar, aleccionar. Pero ella era un titán, tenía sangre de dioses y estaba hecha de luz. Mataría toda luz en la vida de sus hijos si eso es lo que tenía que hacer para recomponer el orden de las cosas.

Crié a mi hijo para que fuera fuerte y resistente, pero quizás me quedé corto enseñándole a ser listo. Yo no la hubiera dejado marchar, señorita. El apellido Black le hubiera quedado muy bien, al menos es más corto que Lebeau-Fortier.— Kane sonrió irónicamente con un comentario lleno de dobles sentidos. Echó un vistazo a la pista de bailde donde Assur y Kishar bailaban como imbuídos en una burbuja que los aislaba del mundo.

En realidad me llamo Hania Doe, ese y no otro es mi apellido.— Miró a Héctor de reojo, porque igual al titán le sentaba mal que no dijera que tenían el mismo apellido porque no se identificaban como la misma familia o clan. No pudo evitarlo, le habló a Kane mentalmente, porque su instinto así se lo gritó. "Esa es la diferencia, que él me dejó marchar para que las cosas mejoren, y usted es tan egoista que no lo entendería y por eso tiene el odio de todos. Se merece los hijos que tiene, pero ellos no merecen un padre tan horrible."

Kane despegó los labios gratamente sorprendido por el ataque tan feroz de la pequeña rubia.Sin duda era un titán.

Controle a su pequeña fiera, enséñele que antes de entrar en un lugar se debe llamar a la puerta. Hoy estoy de fiesta y hemos venido a pasarlo bien, no quiero terminar con dolores de cabeza. Sin duda es digna de su especie.— le dijo a Héctor directamente sonriendo divertido y señalándose la sien, donde Hania se había metido sin permiso.


Yo soy el alfa y el omega, el primero y el último, el principio y el fin.
avatar
Kane Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 34
Puntos : 26
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 15/06/2017
Localización : normalmente el infierno, ahora he vuelto

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Assur Black el Jue Jun 29, 2017 1:07 pm

En aquella inmunda partida de ajedrez que mi padre había creado para su placer, no dudó en meter muchas de las piezas fundamentales. El se coronaba sin duda como el rey del tablero, era consciente de porque había invitado a Hector, lo consideraba un igual y en ese intento de ponerlo a su altura en la partida pensaba denigrarme a mi a la altura de un mero peón mas.
Si pensaba que eso iba a hacerme saltar, se equivocaba, conocía sus juegos de confabulaciones desde niño, puede que pensara que solo ellos estaban a la altura en este juego, pero ¿quien de todos ellos tenia 6000 años en le mismo cuerpo?
Quizás nosotros fuimos una vez humanos..pero ¿quitaba eso merito a que ha día de hoy siguiéramos caminando entre ellos?
Mi ego estaba lo suficientemente alto como para no ser menguado por Kain y su amigo el titan, podían irse de copas y montársela en un burdel para ver quien la tenia mas larga, yo había demostrado sobradamente el tamaño de mi hombría en esta partida.
Solo la entrada de Hania colgada como la mejor de las joyas del titan logro desestabilizarme, admito que mis ojos se oscurecieron por un momento y pestañear varias veces buscando la calma fue mi única salida para que no acabara este encuentro de un modo que nadie esperaba.
Hector me provocaba paseando frente a mis ojos lo que me había arrebatado, de cierto modo así había sido, era suya y yo tenia que aceptar que en eso había perdido.
-La sangre pesa mas que le agua -mascullé para mi mismo.
El Titan saludó a los presentes, mi sonrisa ladeada basto para dejarle claro que el gusto no era de los dos.
Por suerte mi hermana mucho mas intuitiva de lo que a simplemente parecía decidió sacarme de la incomoda situación.
La música sonó en el infierno, mis ojos buscaron los de mi hermana, un tango, muy propicio para la situación que ostentábamos.
Sus palabras fueron un desafió velado, extendí mi mano para tomar la ajena con suavidad mientras caminaba hacia el centro de la pista.
-¿quieres comprobarlo?
Su mirada se fundió en la mía, su mano zigzagueo por mi pecho lentamente hasta alcanzar mi hombro.
Llevo mi mano a la parte baja de su espalda, mostrándome una pérfida sonrisa, ya no eramos unos niños, nuestros cuerpos de adultos se acoplaban a la perfección.
Tiré de su cintura pegando nuestras caderas por completo, ni una brizna de fuego podía pasar entre nuestros cuerpos.
Lento, el baile comenzó lento, el vestido acariciaba su piel con cada nota, sus labios curvados jugaban con mi mirada como si en este momento solo ella y yo importáramos en el averno.
El ritmo aumento casi al tiempo que nuestros cuerpos copaban la pista pro completo, miradas ardientes, movimientos salvajes que delataban la condición que reinaba en nuestro interior.
Quizás ese fuera le modo de decirle a nuestro padre, que si quería guerra estábamos mas que dispuestos a seguir el ritmo de ese baile.



Las ultimas notas nos dejaron extasiados, su espalda caía sobre mi antebrazo, oscura melena un cascada de caos, se alzo violenta, quedando apenas distancia entre nuestros labios que se calcinaban entreabiertos.
Ladeé la sonrisa alzando mi boca despacio, depositando un beso en su frente mientras sus dedos acariciaban mis brazos aun ambos jadeando.
-Hermana, creo que después de esto necesito una copa.
Regresamos junto al resto de los presentes, mi mirada se paseo oscurecida por la apasionante danza por la joven titan.
-Estas preciosa Hania -apunté algo mas calmado tras haber descargado mi ira en esa pista de baile improvisado.



Assur:

Mi pequeña debilidad:

El infierno arde:

Blood Black:
Assur y Hania:
avatar
Assur Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 227
Puntos : 229
Reputación : 16
Fecha de inscripción : 01/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Hector Lebeau-Fortier el Vie Jun 30, 2017 6:44 am

Hector sonrió con ese deje de superioridad que rayaba la altanería.
-Mi pequeña fiera tiene poder suficiente para ahorrarse ese trámite. No obstante, puede decírselo directamente a ella. Es perfectamente capaz de controlarse a sí misma si lo desea. Otra cosa es que no lo desee. Está descubriendo la verdad sobre su raza, más allá de lo que cuentan los libros tergiversados por los hombres, asi que no seré yo el que corte cualquier uso que haga de sus habilidades. Uno no puede conocer la dimensión de su poder si no se toma pequeñas licencias para descubrirlo, ¿no es así?

Los ojos de Héctor se desviaron hacia Assur. Percibía su hostilidad y le causaba una tremenda diversión. Sobre todo porque no había hecho nada realmente para merecerla. No había reclamado a Hania, no había seducido a Sunshine. Todo ese rencor, todo ese desprecio, nacían únicamente de las propias inseguridades de Black, de sus miedos, de aquellos detalles en los que se sentía pequeño e insignificante, por mucho que quisiera aparentar lo contrario.
Aquella batalla que supuestamente había habido entre ellos por dos mujeres, sólo existía en la mente de Black. Porque Hector sólo había visto a Sunshine como un mero instrumento y Hania no había existido para él realmente hasta que su sangre tocó sus labios. Sin embargo, había sido el vencedor de aquella guerra, sin siquiera proponérselo. Los celos de Assur habían explotado, demostrando su poca confianza en su novia, porque... ¿qué importaba si él trataba o no de seducirla, si ella tenía claro con quién estaba su lealtad o si él tenía clara la fidelidad de ella? Nada. Y, sin embargo, se había abierto una brecha entre ellos por la mera existencia del titán. ¿Era acaso culpa de Hector o de la fragil confianza que ellos tenían?
Y con Hania... Fue Assur el que eligió sacarla de su vida para hacer feliz a una mujer que, de haber querido, habría acabado en sus brazos. O a saber en los de cuántos más. Que no la juzgaba por ello, ni mucho menos. Él no era el mejor ejemplo de fidelidad. Ni él, ni ninguna de las otras deidades de su Panteón.

Pero al final, todo se reducía a eso. A que Assur le odiaba sin haber cruzado con él una sola palabra. Simple y llanamente porque le percibía como una amenaza, porque dejaba aflorar sus miedos e inseguridades. Podía tratar de disfrazarlo, de esconderlo tras su ego, pero para Ceo la psicología allí era clara, como el sol que ninguno de ellos podía ya contemplar.

Sonrió al escuchar sus palabras para Hania. ¡Claro que estaba preciosa! ¿Cómo no estarlo, si brillaba como la propia Luna en el firmamento? Sus ojos se estrecharon al recorrer a la rubia. Cada pliegue de la tela sobre su piel cada curva de su cuerpo acariciada por la tela. Era realmente una estrella caída a la tierra.

Devolvió su atención a Kane.
-Dejemos que los chicos se diviertan y pasemos a asuntos más importantes.


Mi padre es el Cielo, mi madre es la Tierra.



El Viento me lleva a donde le ordeno y la Muerte no me toca.


Febe:

A THOUSAND YEARS:
avatar
Hector Lebeau-Fortier
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 90
Puntos : 83
Reputación : 6
Fecha de inscripción : 12/04/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Hania Doe el Vie Jun 30, 2017 9:26 am

La rubia escuchó el comentario mordaz de Kane y la contestación, muy acorde, de Héctor. No en vano cuando un choque era potente se llamaba "duelo de titanes". No le gustaba ese vampiro, le daba la impresión de que podía absorberle el alma, corroerla con su profunda maldad y oscuridad. Se estremeció al pensarlo y decidió que era mejor darse la vuelta y dedicarse a mirar la horrorosa decoración del local. "Siento que no te guste, princesa. Pero has venido a mi infierno, no esperes flores y arcoiris." Kane le dedicó esas palabras mentales antes de asentirle a Héctor y caminar con él hacia la barra, hablando de "temas más importantes" como bien había dicho el titán.

Sus ojos se posaron en Assur y su hermana bailando, era hipnótico verlos danzar, era como ver un tigre cazando...aunque ella no había visto ninguno, sólo los del zoo y de lejos. Observó su aura, pálida, con copos de nieve como un día de navidad. Así lo vio por primera vez, y así seguía, quizas un poco más pálida y mortecina, pero seguía siendo su Navidad. Se mordió el labio inferior... ¿cómo estaría? ¿habría leído su carta? Esperaba que sí, que comprendiera lo mucho que le había costado tomar esa decisión y sus motivos para hacerlo. Y sobre todo que supiera que lo seguiría queriendo a pesar de todo.

El vampiro se le acercó y le dijo que estaba preciosa, con amabilidad, pero sus ojos no decían lo mismo, conocía esos ojos y sabía que estaban callando mucho más de lo que mostraban. Bajó su mirada al suelo por un instante. ¿Qué había hecho? había abandonado a Assur, pensando que era lo mejor, lo más práctico por el bien sobre todo de él. Y quizás lo fuera, pero en ese momento sentía que estaba mal, que no debió hacerlo, se sintió culpable. No podía seguir allí, se ahogaba, sentía el nudo en el pecho y cómo le faltaba el aire a pesar de no necesitarlo. Se dio la vuelta recogiendose los bajos del vestido y corrió a la salida chocandose con la gente que se quejaba por su torpeza y porque no pidiera disculpas al volcar alguna copa.

El cabaret de L'Enfer estaba en Montmatre, no había más que callejuelas y rincones oscuros, gente por la calle bebiendo y festejando y algun coche de caballos. Corrió calle abajo y desembocó en el Cementerio de Montmatre, donde entró colándose entre los barrotes de la verja. Allí si había silencio y espacio, el que necesitaba para tranquilizarse.

Caminó entre los panteones, asemejándose a una leyenda parisina: La Dame Blanche, el alma de una mujer vestida de blanco que se lamenta y se aparece a los incautos que se quedan hasta tarde en el cementerio. Había apagado a su Sol, había conseguido alejarlo de un peligro pero ¿a qué coste?. Se sentó en una tumba y enterró la cara entre las manos, todavía enguantadas. Recordó un aria que había aprendido cuando vivían en el hotel al lado de la ópera, cuando noche tras noche escuchaba a los actores cantar y ensayar, y comenzó a tararearla bajito, rompiendo el sepulcral silencio del camposanto.



Piensa en mí, se va mi amor también donde tú vas
Recuérdame, todo está igual promete que lo harás
Cuando estés muy lejos cuando yo ya no te sienta más aquí
si en tu aliento está mi nombre piensa un poco en mí.

Un sueño fue contigo lo viví y ahora que nada es así
En un mundo de recuerdos yo me encierro en mí
Cierto es que el destino quiso unir
Dos puertas que aun estaban por abrir.

Piensa en mí, solo tu ausencia puedo yo abrazar
Evócame, cuando tu barco bogue por mi mar
Tú piensa en mi porque ni un día habrá que no amanezca con tu luz
No habrá noche que en mis sueños no aparezcas tú.

Florecer, dar fruto y perecer, en cada historia es siempre así
mas prométeme que a veces pensarás en mí.





Piensa en mi:





Mi Sol:

TITAN FAMILY:

A THOUSAND YEARS:
avatar
Hania Doe
Vampiro Clase Baja
Vampiro Clase Baja

Mensajes : 182
Puntos : 168
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 11/02/2017
Localización : perdida entre las nieblas de su mente

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Assur Black el Mar Jul 04, 2017 7:55 am

Bajo la mirada tras mis palabras, no eran un mentira, ni para incomodarla, fui sincero, lucia preciosa aquella noche en la que todo era como la misma decoración del cabaret un infierno.
Mentiría si dijera que verla del brazo de Hector no me carcomía por dentro, pero de ahí a demostrarlo era algo bien distinto.
La vi girar sobre sus propios talones antes de salir corriendo de allí como si el mismo demonio la pinchara con el tridente.
Acto que no paso desapercibido ni para padre ni para el orgulloso titan.

No esperé la reacción de ninguno de los dos, Hania no estaba así por ellos, si no por mi, justo era que fuera yo quien calmara su desazón.
Recorrí tras ella las calles de París, tenia que admitir que la joven Hania había emprendido una carrera difícil de seguir, tampoco era mi intención acorralarla, ni siquiera sabia exactamente cual era mi intención, ni que decir, pero Hania siempre seria mi responsabilidad, esa niña a la que le tendí la mano un día en un callejón.

Camine entre los panteones del cementerio de Montmatre, muy oportuno dado que veníamos del infierno.
Su voz retumbaba echa eco atraída por el viento, una canción triste, plagada de dolor, que sabia tenia dueño, yo.
No era muy dado a expresar una mierda, pero eso ella ya lo sabia, no iba a juzgar su decisión, tampoco a decir que no dolía.

En silencio aparecí frente a ella, no hubieron palabras, sabia que podía detectar mi presencia, así que simplemente deje que el silencio nos acogiera mientras mis pasos resonaban en aquel lugar de muerte y destrucción.
-Los Black no huyen -puntualicé tendiéndole la mano mientras nuestros ojos se contemplaban ansiosos de mucho que decir poco de lo que hablar.

Entendía el porque se había ido sin la necesidad de leer ni una sola linea de esa carta, la sangre pesa mas que el agua y era innegable que Hania procedía de un gran linaje.
Tenia que aprender de Hector, esa era su mejor opción y consideraba a esa mujer bella, elegante y única indudablemente lo suficientemente inteligente como para entender que su camino era el correcto.
Mis enemigos me asediaban y si mandarla lejos la protegería de ellos, adelante con ello.





Assur:

Mi pequeña debilidad:

El infierno arde:

Blood Black:
Assur y Hania:
avatar
Assur Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 227
Puntos : 229
Reputación : 16
Fecha de inscripción : 01/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Hania Doe el Miér Jul 05, 2017 4:40 pm

Hania suspiró al escucharlo hablar, era plenamente consciente del dolor que le había provocado su marcha y esperaba que se hubiera cubierto con una capa de hielo que lo protegiera, que la olvidase pronto y se centrara en otras cosas. Pero no había sido así, y sabía que ella era la llaga sangrante en su recién descubierto corazón.

Los Black tampoco aman. Pero yo sí lo hago...— suspiró, buscando sus ojos profundos como océanos helados.— lo siento Assur, pensé que era lo mejor, cuantas menos debilidades tuvieras, más fuerte y más intocable serías; te has cansado de repetírmelo...y te creí.

Se levantó de la lápida sobre la que estaba sentada y se acercó a él pero se detuvo a un par de metros observando su familiar silueta, los ángulos de su rostro, recordando el tacto de su cuerpo cuando se colaba en su ataúd o en su cama a dormir porque tenía ua claustrofobia terrible desde lo de la morgue. Lo echaba de menos, el trato con Héctor era correcto pero distante, y tan sólo Drakul le mostraba un poco de humanidad.

he empezado a ir al hospital de Saint Antoine, al pabellón de niños con enfermedades crónicas...les leo cuentos y a veces hacemos dibujos...No entiendo una eternidad rodeada de muerte y odio.— quizás fuera algo muy mundano, quizás los donativos a la caridad fueran más efectivos, quizás estuviera malgastando sus extraordinarios dones, pero Hania era así, y desde que Drakul le sugirió la idea, se sentía menos miserable y monstruosa llevando un poco de candor a esos niños que sufrían. Ahora Assur ya sabía donde pasaba las noches, podía estar más tranquilo.

Acarició el rubí que colgaba de su cuello y que nunca se quitaba. Héctor tampoco le había dicho nada al respecto, lo cierto es que el titán no le imponía ninguna norma, tan sólo que no regresase con Black, y eso es algo que no haría, pero no porque su abuelo se lo pidiera, sino porque regresar con Assur lo haría más débil.

Ahora comprendo mejor mis orígenes, la historia de aquellos de los que procedo, y supongo que aún me queda mucho por descubrir. Héctor dice que quiere que conozca Delfos, donde vivían los titanes y los oráculos... por un lado me gusta la idea de ver el mundo, pero por otro...ya sabes que no llevo bien lo de viajar y dormir en una caja...— susurró bajito, como si fuera para ella misma.— porque no está la tuya para colarme...— cambió de tema rápidamente.— ¿Cómo está Sun? escuché lo de la marca. Todos los días presto atención a las voces a ver si alguna dice algo sobre ese libro... pero no he oído nada que os ayude. Tened cuidado en el norte, escuché algo sobre una bruja que mató a seis oráculos y ni siquiera las había visto, después asesinó al rey matándose a ella misma, al parecer estaban vinculados por algun hechizo, y consiguió regresar de la muerte. La magia me parece tan extraña y peligrosa...cuídate Assur por favor.

Apoyó la mano sobre una lápida donde había algo grabado y lo recorrió con los dedos, después hizo lo mismo con la siguiente y se detuvo. Lo que tenía grabado era una efigie que simulaba a la muerte, con la guadaña y todo.

tu padre es... muy oscuro. Su oscuridad te envuelve y es como si asfixiara tu alma... Pero por otro lado le dolió algo que vio en mi o que dije, no sé, pude sentirlo. Le dije que no merecíais un padre tan horrible. Creo que eso le hizo gracia.

En realidad le había dolido su esencia, su aura, lo que Hania era y representaba, le había dolido que le recordase todo lo que es bueno y bonito, lo que no se puede corromper, y que perdió cuando cayó preso del pecado y de su propia corrupción.





Mi Sol:

TITAN FAMILY:

A THOUSAND YEARS:
avatar
Hania Doe
Vampiro Clase Baja
Vampiro Clase Baja

Mensajes : 182
Puntos : 168
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 11/02/2017
Localización : perdida entre las nieblas de su mente

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Kane Black el Jue Jul 06, 2017 9:31 am

Kane le hizo un gesto con la cabeza para que le siguiera hacia la barra, en una zona en la que hacía una curva y que pronto se despejó a la orden mental del vampiro. Les sirvieron dos copas de fino cristal con un líquido semitransparente, al parecer uno de los vinos más caros y exclusivos de París.

Cuando era humano no teníamos de esto, el mundo era muy básico, apenas existíamos mi familia y yo, así que aún no se había puesto en marcha lo que ahora llamamos civilización. Me hubiera gustado probar los efectos del brevaje de Baco cuando no era inmortal, ahora sólo me hace cosquillas.

Comentó ligeramente, como el que habla del tiempo o de lo caro que se ha puesto París. Notó como se alejaba el aura hiriente de Hania y casi que se relajó.

Parece que tu chiquilla es bastante especial. Entiendo que mi hijo la sacara de las alcantarillas, pero no se puede atrapar una estrella ¿cierto? bueno, al parecer no lo hice tan mal con él, ella está con quien debe estar ¿no? ya se le pasará. Los hijos a veces no entienden que las cosas las hacemos por su bien. Espero que este asunto no nos desvíe de lo importante.

-Es verdaderamente especial. Más de lo que ella misma piensa.
El poder latente de Hania era inmenso. No estaba desarrollado ni pulido, pero tenía potencial. Hizo a Ceo recordar aquellos momentos en que usaba su verdadero nombre y observaba la creación desde una posición privilegiada. Mucho antes de que el mismo Caín fuera concebido, en un lugar muy distante, cuando el mundo estaba repartido de otra manera.

-Tengo una deuda con tu hijo por haberla cuidado hasta que nos hemos encontrado. Pero me temo que cruzó la línea con todo el asunto del Consejo. Tendremos que arreglarlo. Entiendo la frustración y la rabia, créeme. Pero esa demostración no fue más que la pataleta de un niño.

Se llevó la copa a los labios y la probó.
-Tendrías que haber probado lo que Dionisio destilaba en el Olimpo. Esto te sabría a tierra.

Desde su posición, echó un vistazo hacia el lugar desde donde Hania se había marchado. Estuvo tentado de salir a por ella, pero no lo hizo. Por varios motivos. El primero, porque tenía asuntos que atender con Kane. El segundo, porque Hania era perfectamente capaz de lidiar con la situación sola y necesitaba demostrárselo a sí misma. Y tercero, porque si salía ahí, tras haber visto a Assur ir tras ella, acabaría diciendo algo que podría decantar la frágil balanza de Hania a favor del otro.
Héctor no era arrojado e impulsivo, ni siquiera en la furia. Prefería usar otras armas.

En el infierno tampoco se vive mal, el elixir de almas es mucho más suculento.— el demonio que poseía aquel pedazo de carne sonrió desde el interior.— siento que hayas perdido tu hogar, estar atado a este mundo debe ser una condena insufrible. Los humanos son una especie curiosa, pero finalmente acaban siendo predecibles y aburridos. Cuando el mundo era joven las cosas eran mucho más… auténticas. Quizás porque eran nuevas, no sé. Ah! parezco un viejo añorando otros tiempos.

Bebió de la copa y se fijó en Héctor, los titanes eran dioses, él había sido creado a la imagen y semejanza de su dios, pero no se podía comparar con aquellos primigenios. Era consciente de que en otras circunstancias su poder sería inferior al de Héctor, pero en las actuales, estaban igualados porque a ambos les limitaba su corporeidad. Caín era un demonio y Héctor un dios, hablaban de tú a tú.

Siempre he enseñado a mis hijos a mantener la mascarada de cara a los humanos, no porque les debamos temer, sino porque no dejan de ser necesarios para nuestra supervivencia y cuanto menos se exponga el depredador, más cómoda será su existencia. Pero los últimos acontecimientos nos sumen en el caos. Necesitan un líder.

-Tenían seis. Bien elegidos y adoctrinados para mantener la mascarada, sin la influencia de esos neófitos que se creen que pueden conquistar el mundo sólo porque han dejado atrás su insulsa existencia para acceder a una ínfima cantidad de poder. Pero tú y yo sabemos que esta raza se debilita. Cualquier día estarán todos brillando al sol, como si fueran haditas en el bosque. Y ahora, henos aquí, sin un sólo miembro en el Consejo, sin un solo candidato y un vacío de poder que acabará en guerra a menos que nos demos prisa en solucionarlo. Créeme, sé de lo que hablo.

Bebió otro sorbo. La repentina caída de todo el Consejo había sido una sorpresa para todos. Siempre había uno que caía en desgracia, otro que era cazado, alguno que era necesario eliminar porque empezaba a no ser fácil de llevar... Pero jamás se habían visto así, con todos muertos de golpe y sin un nombre que poner en la mesa. Necesitaban un líder.

Se han postulado algunos…pero lo cierto es que pffff…Veamos: Ivan el Terrible. Severo, dictador y cruel. No lo veo, demasiado impulsivo. María I de Inglaterra, Bloody Mary. Esta ya me gusta más, sabe mantener los intereses aunque a veces su eficacia eliminando a sus enemigos queda muy la vista, pero no me desagrada. Edward Teach…pffff un pirata. Incontrolable, ingobernable…descartado. Gengis Khan…¿alguien ha visto alguna vez algo más inexpresivo? No. Necesitan un líder de verdad, tú deberías ser el líder del Consejo. Tienes mi apoyo. Quizás mi hijos estén marcados ahora mismo, pero cuando se corra la voz de que estoy de vuelta aunque sea temporalmente, más de uno se cagará en sus decrépitos calzones.— Dio otro sorbo de la copa y dio por sentado su siguiente afirmación.—Si no te importa…mi hija se sentará también en una silla del Consejo. De todos los Black es la más sensata.— Eso podía ser cierto o no, pero lo que en verdad pretendía Kane era sentar a la perdición de los hombres a su lado, porque la divinidad de su padre se perdió por una mujer y una serpiente, ambas cosas coincidían en Kishar.

-¿Yo? No sabía que fueras tan bromista, Black. Pero no, gracias. Soy lo bastante inteligente como para no querer ese cargo. Es una manzana envenenada y eso prefiero dejárselo a Blancanieves.

O a la madre de su interlocutor, que de manzanas y venenos sabía bastante.
-¿Quieres a tu hija en el Consejo? Bien, mientras tenga claro cuál es el puesto que va a ocupar realmente. El Consejo es sólo algo para mantener contentos a los cazadores, a la inquisición, a lo humanos que conocen nuestra existencia.

No era más que parte de la mascarada, como lo eran los líderes de la Orden y de la Logia. Grupos de gente que ponían las normas y otros las acataban para un bien mayor. Y todos ellos controlados por los que realmente ostentaban el poder. Una mascarada dentro de la mascarada. Si eras el rostro visible, no podías ser el que había detrás.

Kane frunció una sonrisa, desde luego el titán sabía jugar a ese juego de tronos, pero era de esperar, al parecer no había dado con un dios guerrero o belicista, sino con un inteligente. Bien, así sería más estimulante la partida, si se lo daban todo hecho no tenía gracia.
Sabia decisión, reconozco que esperaba un dios griego de esos que han trascendido en la historia: narcisista, belicoso, caprichoso y libertino.— hizo una mueca de estar sorprendido.— pero me he encontrado con todo lo contrario. Los griegos fuisteis la cultura más avanzada y ya sólo se os recuerda por vuestros gustos sexuales…y el queso feta. Otra de esas delicias que me hubiera gustado probar cuando era humano… y el queso también.— sonrió irónicamente y se relamió el labio inferior antes de dar un trago de la copa.—Esta fiesta empezará a decaer en breve y lo cierto es que me apetece un placer tan mundano como una buena compañía. ¡Oh! no te ofendas, no lo digo por ti, no eres mi tipo…me preguntaba si quieres acompañarme en eso, esta ciudad está llena de rincones infrahumanos y también de verdaderos paraísos terrenales.

-La historia que se cuenta entre los humanos no siempre se ajusta a la realidad. Si querías guerra, tal vez deberías haberte buscado a Ares o al propio Zeus, que disfrutaban mucho de montar grandes batallas entre los mortales. A mí siempre me ha gustado más la sutileza.
Hector sopesó la idea. Alargar la velada con Kane podía llevarle a concretar algunos puntos más acerca de su siguiente movimiento de cara a solucionar el problema del Consejo y cómo iba a afectar eso a su posición. Pero... Hania... Sí, ¿por qué no?
-Me encantaría acompañarte, pero antes tengo que asegurarme de que mi pequeño diamante regrese sano y salvo a casa. Dime dónde y en unos minutos me reuniré contigo.

Todo depende de tus gustos, podríamos ir a lo fácil, el Satine está aquí cerca, o podríamos ir al baile de gala del Palais Royale, creo que hoy hay algunas puestas de largo.— enarcó las cejas, irónico. Allí estarían lo más granado de la alta sociedad y todas las jovencitas casaderas entre los 15 y los 20, eran las unicas fiestas a las que se les permitía acudir a tan temprana edad. Héctor se decidió por el Satine y así quedó sellado el encuentro.
Ve a ver a ese diamante, pero no te preocupes que si mi hijo hace alguna tontería va a desear haber prestado más atención cuando tocaba.

El Satine estaba cerca del cabaret L’Enfer. Era uno de los prostíbulos de lujo y Kane ya había probado alguno de sus manjares en las noches anteriores. Entró en la sala común donde algunos caballeros tomaban copas o jugaban a los dados con alguna prostituta sentada en las rodillas. También había algunas damas cuyos gustos peculiares eran satisfechos por profesionales del sexo, escogidos con esmero; el Satine tenía un plantel de trabajadores que harían palidecer a las hordas de ángeles, dioses y súcubos.

Ocupó una mesa y pidió el mejor vino que tuvieran, al poco dos señoritas se sentaron una a cada lado, revoloteando a su alrededor como verdaderas mariposas. Ya se había corrido la voz de las generosas propinas de Black, porque lo que sucedía de puertas adentro solía ser secreto, entre las meretrices la información era poder, y ninguna quería compartir sus secretos con la competencia.


Yo soy el alfa y el omega, el primero y el último, el principio y el fin.
avatar
Kane Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 34
Puntos : 26
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 15/06/2017
Localización : normalmente el infierno, ahora he vuelto

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Assur Black el Jue Jul 06, 2017 11:39 am

Los dos nos miramos de frente, la verdad es que no podríamos haber elegido mejor lugar para este encentro pues en parte así estaba al parecer nuestra relación, muerta y por parte de Hania, sepultada bajo cualquiera de esas lapidas.
Para mi ella siempre seria esa muchacha llena de vida que encontré en las alcantarillas y me costó mucho no revivir en mi este cada instante que vivimos juntos, la mayoría un desastre de los que admitía ser el único culpable.
La trate de educar para ser fuerte, alimentarse, desarrollar sus poderes...
Tampoco fui capaz de darle la libertad que necesitaba, pero quizás debería haberse planteado que si no lo hacia era porque la quería mas de lo que nunca había querido.
Mi miedo por perderla era tan grande que cuando se produjo el hecho fue desgarrador, no mostré mis sentimientos, tampoco lo iba a hacer ahora, era lo suficientemente generoso para con ella como para no complicarle las cosas.

Escuché sus palabras ladeando la sonrisa sin poder evitarlo, sus ojos azules como el cielo brillaban sacudiendo los míos.
-Amas y pides perdón, yo no fui educado para ninguna de las dos cosas -me eche a reir con an risa sincera – supongo que l oque no te mata te hace mas fuerte, aunque teniendo en cuenta que ya estamos muertos los dos, no se si esa frase cobra mucho sentido en nuestro caso.

Di unos pasos para acercarme a ella, quería que entendiera que no estaba enfadado, su decisión era justa y para ella necesaria, me habia equivocado en muchas cosas y aunque no iba a disculparme por ninguna de ellas, mis dedos repasaron lentos su rostro atesorando ese momento que difícilmente se repetiría.
-Siempre has estado llena de luz, atraes a los demás como polillas, es complicado no reparar en tu presencia, por eso te pido que te cuides Hania, este mundo es peligroso, he tratado de mantenerte a salvo, no digo que lo haya hecho bien, solo como he sabido.
Me gusta que hayas encontrado tu vocación en ese hospital, pero ten cuidado, la oscuridad tiene amplios tentáculos y a veces es fácil apagar la llama, solo es necesario ahogarla.

Baje mi mirada hasta el rubí que ostentaba aun colgado sobre su pecho, al parecer aun no se lo había quitado, supuse que seria cuestión de tiempo que lo hiciera.
-Aprovéchate de vivir con un Titan, no voy a pronunciar palabra buena sobre este porque nuestro enfrentamiento es claro. Respeto que es tu “padre” también creo que has tomado una decisión inteligente...-hice un silencio que dijo mas que las palabras dichas.
Mi hermano solía decir que eramos esclavos de nuestras palabras y dueños de nuestros silencios y por esta vez iba a dejarlo todo en eso..en silencio.
-¿Sun? Todo esta bien Hania, gracias por tu preocupación -en ese tema fui tajante, se que Hania solo quería cuidar de mi ,advertirme de los peligros que en el norte podía encontrar, pero yo la quería proteger, mantener lejos de esto y lo único que deseaba es que mandara su radar mental hacia otra parte, porque de no hacerlo si algo me pasaba correría a mi lado y lo único que me consolaba de su decisión era creerla con el titan a salvo y mas ahora que padre había echo su triunfal aparición.

Deslizó sus dedos tímidamente por una lapida repasando las letras, llegaba el momento de hablar de mi padre, de la oscuridad que desprendía.
-Ten cuidado con él Hania, lo mantendré lejos de ti, lo juro.
Esa era una promesa que podía hacerle, nunca permitiría a mi padre que la doblegara y lo conocía lo suficiente como para saber que tanta pureza le reventaba y que si pudiera llevarla a su oscuridad, devorarla y corromperla lo haría sin pensarlo dos veces.

Ladeé la cabeza, al parecer pronto dejaríamos de estar solos, el perro de presa venia a por su “chiquilla”
Tiré de su cintura para pegar nuestros cuerpos como lo hacían cuando dormijoso juntos en la caja de  roble blanco.
Mis labios rozaron su mejilla con cierta delicadeza.
-Cuídate Hania -susurré contra su piel separándome poco después -vienen por ti -sentencié finalmente sin apartar mi gélida mirada de la ajena.



Assur:

Mi pequeña debilidad:

El infierno arde:

Blood Black:
Assur y Hania:
avatar
Assur Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 227
Puntos : 229
Reputación : 16
Fecha de inscripción : 01/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Kishar Black el Mar Jul 11, 2017 3:49 am

El baile me había puesto ¿cómo lo diremos? interesada en saciar ciertos apetitos, y cuando los sentía no era alguien que se contuviera, más bien era de lo más indulgente conmigo misma. Así que simplemente estiré el brazo para agarrar a uno de los diablos que cargaba una bandeja llena de copas. Las copas tintinearon antes de caer estrepitosamente al suelo y mi brazo le acercó a mi. 

Ese bombeo incesante lo iba a acallar de una vez, mis colmillos crecieron al igual que mi voracidad y con ojos rojos como el demonio que era me sacié de él. Desgarré su vena y lo hice con saña, no solo me alimentaba de su sangre, si no de su miedo, de ese terror que hacía salir las órbitas de sus ojos, con la otra mano presionaba su garganta impidiéndole gritar. Cerré los ojos inmersa en la fuerza que en mi interior revitalizaba mis venas. En realidad era una diosa, una diosa manchada de sangre, sucesora del tiempo y dueña de las almas indomables y pueriles. Lo sentía mayormente cuando me entregaba a mis placeres y justo ahora, al terminar de alimentarme y destrozar con mi pulgar la tráquea del diablo, a quien no me molesté en ver caer al suelo inerte.

Mi mirada voló entonces hacia Sahale, mi pertenencia. Lo vi inmerso en una lucha con un inmortal y me apoyé en una columna, impávida testigo de cómo se manejaba. Le había dado una orden, no dejes que nadie se te acerque, y según lo veía, me estaba obedeciendo a pies juntillas. Ladeé la sonrisa al ver como se desenvolvía, reforzado por la energía que le brindaba mi vitae y por ese espíritu indomable de nativo que le llevaba a asesinarme con la mirada cuando creía que no lo veía. Sabía muy bien que de tener la oportunidad no sería solo su mirada la que lo intentaría. Había una razón por la cual le había escogido a él de entre todos los demás. Su espíritu era fuerte, de esos que no se quiebran con facilidad, aún quedaba mucho por hacer con él.

Lo vi decapitar al inmortal con las cadenas y mancharse el cuerpo y la ropa de sangre. Sonreí con perfidia, y caminé hacia él para soltar las argollas de la columna. -Te has portado bien.- Tiré de las cadenas de su cuello para arrastrarlo hacia mi y recibir su rostro con el mio. Mis dedos sostuvieron su mandíbula para que me mirara antes de pasar su frialdad por sus mejillas. -Te elegí bien. Lo supe cuando te vi en tu aldea, aquel primer día cuando llegué a ella. Noté como me devorabas con la mirada cuando me acerqué a la tienda del jefe de la tribu, se teñía de deseo cada vez que me veías caminar entre los tuyos y más de una vez me dijiste que me querías en tu lecho.-  

Sonreí apretando el agarre de las cadenas. -Por supuesto otros me deseaban de igual manera, hacían méritos por conseguirme. Nunca te permití entrar en mi tienda y eso acuciaba tus deseos de mi. ¿Lo recuerdas? – Su aliento se impregnó del mío, frio y pausado, bastaba con que le rozara para hablarle con el de lujuria y de placeres que nunca hubiera encontrado con ninguna nativa. Tan solo el tacto de mi dedo bajando despacio por su cuello oscurecía su mirada delatando más de lo que su orgullo me dejaba entrever. -Si hubieras sido menos humano… no me habría fijado en ti.- 
 
Volteé a ver a otros inmortales que se acercaban a nosotros. -El mortal es mío, nadie le toca un pelo.- Esas fueron mis únicas palabras de advertencia para con ellos cuando se acercaron para reclamar la muerte de uno de su especie. Caminé entre ellos tirando de las cadenas para mantener a Sahale cerca y los ignoré a todos. -Vamos, es hora de marcharnos de aquí, veremos que tanto brinca el potro en casa.- 


Dark Queen:
Black Blood Binds:
avatar
Kishar Black
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 22
Puntos : 11
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 15/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: The Black Council. {Privado}

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.