Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP


RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA VAGGÖ

MODERADORA

ENVIAR MP
LOREENA MCKENNITT

MODERADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

MODERADOR

ENVIAR MP

CLIMA CE QUI NOUS UNIT - PARTICIPAN DAMIAN ALARCÓN Y LORA BELLAMY. RELEASE THE BEAST - PARTICIPAN ASTOR GRAY Y GWANGJONG GOREYO. VANN STEIN - PARTICIPAN HÖOR CANNIF, ULF TOLLAK, GIULIANA MORDRAKE, DANIELLE MORGAN, LUND, STAN MCQUINN, KHAYLA. NOSTALGIA - PARTICIPAN SUNI KANG y GWANGJONG GOREYO.




Espacios libres: 05/48
Afiliaciones élite abiertas
Última limpieza: 28/11/17


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com




A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Garrus Vakarian el Lun Ago 07, 2017 6:27 am

Hacía días que la tranquilidad reinaba, de forma sospechosa, mí vida después de haber estado huyendo cuando aquel grupo de gente, liderado en su mayoría por la Inquisición, me habían encontrado con el único fin de darme caza, de estudiarme, y de a saber qué cosas más ya que según ellos “era una abominación del diablo” y por ello debía de arder en la hoguera como hereje, como alguien que era acusado por brujería, para “purificar” mí cuerpo y liberar al demonio que habitaba en mí interior. Había pasado casi toda mí vida escondido, huyendo de aquellos que en su día no sólo quisieron hacerme daño a mí, sino también a mí madre. Fue por ella donde, en aquel callejón junto a aquellos hombres que querían hacernos daño, descubrí que además de poder transformarme en gato podía también ser una pantera negra, bella y peligrosa, letal para aquellos que osaran hacerme daño.

Aquellos hombres no cesaron su búsqueda hasta que lograron dar con nuestra casa, apresaron a mí familia y mí madre a duras penas pudo sacarme a tiempo de que ellos me lograran encontrar, con el fatídico resultado que los habían apresado a ellos mientras yo escapaba. ¿Su final? Habían muerto por intentar protegerme, según ellos, por ocultarme y ser parte de un adorador del diablo… esa fue la última vez que los vi, y el último recuerdo que hubo en mí mente. Al tiempo pude volver para rescatar un violín, el mismo que utilizaba cuando mí madre me enseñaba a tocarlo… era el único legado que tenía de ella y lo atesoraba cada día de mí vida.

Suspiré mientras seguía andando por aquel sendero que conducía al bosque, era uno de los pocos lugares donde me sentía tranquilo, donde el bullicio de la ciudad no me ponía nervioso ni me alteraba… allí podía estar en cualquiera de las formas sin levantar sospecha, mientras que en la ciudad solo podía pasearme como un gato negro y recorrer sus calles tranquilo. Había quien me daba algo de comer y otros que, por lo que decían a la mala suerte del color, intentaban hacerme daño espantándome. Pero la libertad que encontraba en el bosque… era incomparable.

Como humano que podía cambiar a forma de animal la naturaleza estaba muy ligada conmigo y con mí espíritu, me hacía sentirme tranquilo y en paz y cuando peor estaba me refugiaba en ella. Siendo animal podías ver los matices que, con el ojo humano, jamás podrían apreciar en sus cortas vidas: Los colores, los olores, la “melodía” que desprendía cada ser vivo que se encontraba en aquel lugar… era algo indescriptible. Decían que la música amansaba a las fieras, y la música que brotaba por cada rincón del bosque era como un bálsamo para mí alma, algo rota y herida.

Encontré un lugar perfecto donde había un pequeño río y en donde se encontraba un enorme y frondoso árbol que tenía una sombra donde te incitaba a sentarse y descansar tranquilo. Me refresqué un poco la cara con el agua del río y me senté bajo la sombra de aquel árbol, siempre llevaba conmigo el violín guardado en su estuche, por lo que decidí que ya que estaba solo, era un buen momento para tocar alguna pieza y dejarme envolver por los recuerdos que su sonido me traía, unos felices junto a mí madre, uno que siempre recordaba cada vez que tocaba. Cerré mis ojos, y me dejé llevar por lo que sentía en aquel momento.


Última edición por Garrus Vakarian el Miér Ago 23, 2017 10:13 am, editado 2 veces


avatar
Garrus Vakarian
Cambiante Clase Media
Cambiante Clase Media

Mensajes : 36
Puntos : 36
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 19/10/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Sylvana Di Angelo el Mar Ago 08, 2017 3:41 am

Iba a matarla cuando la encontrara. Al menos sacarle algún susto, bien merecido se lo tenia.

Bufando, levito entre toda la gente que había en la calle, tratando de encontrar aquellos rasgos que ella bien conocía, sin éxito alguno.

Vamos Odette, donde te metiste—murmuro volteando hacia todos lados antes de suspirar, rendida. Empezaba a ser obvio que si no estaba en su trabajo, debía estar vagando en algún otro lugar cercano, probablemente evitándola.

Y razón tenia para hacerlo; esa misma mañana le había parecido muy chistoso llenarle la cara de aquella horrible tarta que vendía en el restaurante donde trabajaba aprovechando que casi siempre estaba en su forma corpórea, haciéndola tragar un buen pedazo de aquella abominación. Nunca había estado tan agradecida de no saborear las cosas como antes, si no las pasas le abrían saturado los sentidos.

Como se les ocurre vender semejante cosa—se quejo, sacando la lengua de una forma un tanto infantil. Si había algo que nunca soporto fueron las pasas.

Girando sobre si misma, dejo que su cabello flotara a su alrededor mientras pensaba donde más buscar. Eso no se quedaría así, claro que no.

Chasqueo los dedos cuando una idea se le vino a la cabeza. Su amiga adoraba el bosque, se sentía conectada de cierta forma y era algo que como antigua cambiante podía entender, ya que a ella también le agradaba, por lo que emprendió camino hacia allá.

Al notar los arboles descendió con rapidez, aun sin hacerse visible, buscando con atención. Fue una pena notar que su instinto le había fallado y estuvo a punto de irse de nuevo cuando el ligero sonido de un violín resonó entre los arboles.

Sorprendida, se miro a ella misma por costumbre, alzando las manos y extendiendo las palmas, pero el sonido no provenía de sus poderes, ya que normalmente solo sonaba el tintineo de cascabeles.

Curiosa, se acerco más hasta que dio con su origen. Un hombre que estaba sentado a la sombra de un árbol tocaba con gran sentimiento. Se sintió extraña por alguna razón, la pieza no parecía especialmente triste, pero a ella le hacia sentir una ligera melancolía que la tomo desprevenida.

No supo que hacer. Si alguien estaba ahí era para tener un momento solo y ella no quería arruinarlo, pero tenia tanto tiempo que no oía una melodía así que no pudo moverse.

Tal vez si solo me acerco un poco—pensó mas decidida, flotando hacia el hombre y sentándose en una rama del árbol ligeramente escondida mientras tomaba su forma corpórea, guardando mucho silencio, aferrando sus manos al tronco y cuidando que su vestido azul no sobresaliera.

Podía ser una fantasma, pero por curioso que pareciera no le agradaba estar en su forma etérea si no era necesario. Sentía que invadía demasiado el espacio de otras personas y prefería que si no era bienvenida, al menos dar la oportunidad de que se lo dijeran.

Claro que eso no cuenta para los inquisidores—pensó divertida, recordando la vez donde casi estuvo encima de uno para recaudar información, o aquella donde siguió a todo un grupo por todos lados sin importarle el espacio personal.

Sonriendo aun, cerro los ojos y se permitió escuchar la canción. Ya encontraría alguna excusa si era descubierta.


El que vive de ilusiones muere de realidades.

avatar
Sylvana Di Angelo
Fantasma
Fantasma

Mensajes : 76
Puntos : 101
Reputación : 47
Fecha de inscripción : 30/06/2017
Localización : Paris

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Garrus Vakarian el Miér Ago 23, 2017 10:14 am

Aquel violín siempre me acompañaba fuera donde fuera, era el único recuerdo que tenía de mi madre en aquellos momentos y lo único que me hacía recordar que una vez había tenido familia, aunque esta muriera hacía ya muchos años por mi culpa, por algo que yo no sabía que era y que no había podido controlar de ninguna de las maneras. No era extraño que la melancolía me invadiera cuando sacaba el violín de su funda, una algo bastante desgastada por el paso del tiempo, pero que conservaba en su interior casi en perfecto estado aquella obra maestra, esa pieza de música que desde que era pequeño había crecido escuchando y viendo como mi madre la tocaba, de hecho, me había colado muchas veces en sus clases a los niños pequeños para simplemente observarla ver cómo tocaba. La sutileza que ponía en cada movimiento, la forma en la que sus dedos se deslizaban por las cuerdas, el movimiento de su cuerpo que acompañaba con cada moviendo que ejercía... toda ella desprendía ese sentimiento que plasmaba con el violín. Yo había aprendido de ella, de esas canciones que tocaba y que tanto me gustaban y una de las mejores formas que veía de no perder nunca su recuerdo y mantenerla con vida de alguna forma, era tocar esas mismas canciones.

Había una sobre todo que me gustaba mucho, la forma en que las notas subían en un crescendo hasta el punto máximo, la forma en la que la música te llevaba y te conducía por pasajes que te hacían soñar, que te relajaban y te hacían disfrutar de la melodía sin pensar en nada más. No era una melodía triste propiamente dicha, aunque para mí si tenía cierto tono melancólico al recordar mientras tocaba la pieza la imagen de mi madre, sentada en aquella silla mientras tocaba la misma pieza, una de mis favoritas y que siempre muchas veces me dedicaba. De hecho fue la primera canción que aprendí a tocar con el violín y era, en días como aquel, cuando más necesitaba de alguna forma sentirla. Para mí era como rendirle un homenaje no solo a ella, sino a mi familia, hacerles ver de alguna manera que no los había olvidado y que su venganza se pagaría cara, que jamás los olvidaré y que aquellos que los mataron por intentar dar conmigo... sufrirían el mismo destino. La pieza lentamente fue terminando hasta que finalmente la última nota sonó en el aire, en aquel bosque en silencio ahora roto únicamente por el sonido del violín notando los animales que, curiosos por el sonido, se habían acercado. Notaban mi aura y no sentían miedo de acercarse, no sentían que podía hacerles daño porque en parte yo era también como ellos.

Abrí los ojos y miré al cielo durante unos segundos como si se la dedicara en silencio, dejé el violín a mi lado en el césped y me recosté mejor contra el tronco del árbol viendo que a mi lado había una ardilla que miraba con cierta curiosidad, mi mano fue en su dirección y la acaricié antes de que se fuera y subiera por el árbol hasta llegar a una de las ramas que había donde seguramente tendría su hogar. Una leve brisa había en el lugar y meció algunos mechones de mi pelo que retiré de mi rostro, respiré despacio y dejé que el aire limpio llenara mis pulmones, la verdad es que me gustaba estar en el bosque porque me sentía en sintonía, porque era mi lugar favoritos lejos de la ciudad, de sus ruidos y de sus gentes mezquinas. Fue en ese preciso momento que capté un aura diferente a todas las demás, una que jamás había sentido ni presenciado y eso que había estado frente a todos los seres que había en aquel mundo. Su aura era... extraña, como casi translúcida y transparente, como si no pudiera tomar una forma en concreto y miré en la dirección que había captado aquello. Había una figura, parecía de una mujer por el vestido que asomaba de aquella rama, ¿cuánto tiempo llevaría ahí que no me había percatado de su presencia? Me pregunté si sería algún enemigo pero, de serlo, ya me habría atacado. Lancé un suspiro, cerré los ojos un par de segundos y los abrí para mirar de nuevo en la dirección.



-Seas quien seas, puedes bajar si así lo deseas –murmuré para coger el violín que había dejado a mi lado, cogerla funda y guardarlo en su interior, no quería que se dañara pues era un recuerdo muy valioso de un valor incalculable y lo protegía siempre con sumo cuidado- no voy a hacerte daño, puedes acercarte, ya que tengo un espectador me gustaría saber la opinión de la pieza que acabo de tocar –dije de forma tranquila, no tenía nada que temer pues de ser enemigo habría atacado. Además sentía cierta curiosidad por quién sería y cuánto tiempo llevaría ahí sentada.






avatar
Garrus Vakarian
Cambiante Clase Media
Cambiante Clase Media

Mensajes : 36
Puntos : 36
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 19/10/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Sylvana Di Angelo el Miér Ago 23, 2017 11:35 pm

Los ligeros vibratos, las notas altas llenas de sentimiento y la armonía de la canción hicieron que Sylvana olvidara por un momento donde estaba, recordando momentos de su pasado que aunque quiso detenerlos no fue posible.

Recordó a su familia cuando pudo lograr su estado animal de gato negro, tan felices por ella, sus hermanos incluso llorando de la dicha de saber que ya no se culparía a si misma, que ya no pensaría que era una deshonra para ellos por haber tardado tanto en cambiar, sus caras radiantes de orgullo cuando no solo obtuvo una forma, si no también la de pantera y tigre un año después.

Los momentos que paso en el viñedo familiar ademas de la tienda que abrieron en Nueva Orleans junto a sus dos hermanos mayores, disfrutando el estar con ellos oyendo sus bromas y disfrutando de su compañía.

Incluso recordó aquellas ocasiones tan agradables que compartió con el que fue su insensato y traicionero prometido, haciéndola apretar los labios en una expresión enojada, pero mas que nada triste y llena de nostalgia, de rencor.

Abrió lentamente los ojos, quedándose un momento ida en sus pensamientos hasta que la pieza termino dejandole un sentimiento cálido pero amargo. Se llevo una mano al pecho, sacando el collar donde aun cargaba el anillo que le había dado aquel sin vergüenza junto con el dije de lagrima que le habían regalado sus hermanos en el ultimo cumpleaños que tuvo con ellos. Los observo reposando tiernamente en su palma mientras trataba de volver a serenarse, de recuperar ese cierto control que perdía con facilidad ante sus recuerdos.

Apenas lo estaba logrando cuando la voz del hombre le hizo mirar hacia abajo, sin estar realmente muy sorprendida por que llegara a descubrirla aun cuando su presencia era débil. Muchas veces los cambiantes parecían detectarla de una forma un poco más fácil que las demás razas, ella tenia la sospecha que era por ese fuerte vinculo animal que todos poseían incluyéndose a si misma cuando estaba viva y que aun parecía llamarla en su actual estado.

Estuvo tentada a solo desaparecer en el aire, pero al oírle pedir su opinión no fue capaz de irse, por lo que suspirando quedamente salto de la rama sin importar la altura, asegurándose de caer a una distancia apropiada con una agilidad y elegancia que casi había olvidado que poseía al no usarla hace tanto.

Se aliso el vestido un momento para ganar algo de tiempo antes de mirarlo con ligera vergüenza por ser atrapada.—Perdone mi insolencia, pero no pude evitar el quedarme callada cuando empezó a tocar. Era una canción hermosa, pero también me hizo recordar tantas cosas...esos vibratos y notas tan altas eran encantadores—sonrió con cierta melancolía, tomando los lados de su falda  para hacer una reverencia. —He de decir que tiene un talento envidiable monsieur, ojala yo hubiera tenido algo parecido con el canto—dijo Sylvana con cierta diversión, enderezándose de nuevo mientras entrelazaba sus manos.


El que vive de ilusiones muere de realidades.

avatar
Sylvana Di Angelo
Fantasma
Fantasma

Mensajes : 76
Puntos : 101
Reputación : 47
Fecha de inscripción : 30/06/2017
Localización : Paris

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Garrus Vakarian el Lun Ago 28, 2017 12:15 pm

Esperé de forma paciente para que la persona que estaba allí conmigo y que había notado perceptiblemente incluso para ser un cambiante y tener los sentidos más desarrollados que muchos humanos, me preguntaba exactamente qué sería para notar su aura bastante débil con diferencia a las demás que había presenciado o notado alguna vez en mi vida y esperé a que bajara del árbol donde estaba escondida para poder observarla, al tiempo que con mimo y cuidado guardaba el violín en su funda, un poco vieja y raída por el paso de tiempo pero que guardaba y conservaba en su interior en perfectas condiciones el violín. Finalmente cuando alcé mis ojos vi descender con bastante gracilidad una figura femenina que se posó sobre la hierba casi sin hacer el menor ruido, alisó su vestido y mis ojos la recorrieron de arriba abajo, su pelo de color castaño tenía pequeños matices y brillaba por el halo de luz del sol haciéndolo más brillante y quizás más claro de lo que en realidad era, tenía unos mechones sobre su rostro que apartó observándome y unos ojos castaños me devolvieron la mirada. Cuerpo curvilíneo de mujer que dio un par de pasos en mi dirección mientras intentaba averiguar el por qué tenía esa aura, aunque tenía una leve sospecha de lo que podría ser.

Esbocé una sonrisa sincera por sus palabras, lo cierto es que la canción era alegre pero con connotaciones tristes y algo melancólicas por lo que despertaba en cada uno, trayendo recuerdos diferentes y distintos para cada persona que se podía sentir perfectamente identificada con la canción, seguramente a ella también le habría traído recuerdos de su pasado sin ningún tipo de problema. Pese a mi aspecto del cual algunos no se sentían lo suficientemente cómodos con él ya que pensaban que podría ser un tipo peligroso –nada más lejos de la realidad, pues era más bien una persona pacifista- no pareció asustarle o intimidarle y acabó dando solamente un par de pasos mientras se disculpaba por haber interrumpido con su presencia y yo me levantaba quedándome de pie, negando con la cabeza por sus palabras alegrado de que le hubiera gustado la canción que había tocado. No me importaba que otras personas me escucharan tocar el violín siempre y cuando respetaran el momento que tocaba y no interrumpieran, mientras les gustara lo que hacía para mí era más que reconfortante.



-No se preocupe, señorita, me alegro que le haya gustado la canción. Ciertamente es una de mis favoritas y la que mayores recuerdos me trae –miré un momento al cielo, viendo las nubes pasar de forma lenta sobre un cielo azul totalmente despejado, escuchando de fondo el ruido de los demás animales que seguían con sus vidas sin ser perturbados por ninguno de los dos- a mi madre le habría gustado escuchar sus palabras, la canción la aprendí de ella y fue la primera que me enseñó –se podía notar cierta nostalgia en mi voz mientras hablaba de ella, recordarla para mí en cierto sentido era doloroso porque había muerto por mi culpa, porque los habían cogido cuando me buscaban a mí y pretendían darme caza, murieron protegiéndome para que yo pudiera escapar. Dejé una pequeña risa por sus últimas palabras y asentí con la cabeza- debería de haber visto cómo mi madre me regañaba cuando tocaba un trozo mal, fueron muchas horas de aprendizaje pero el resultado es... asombroso –hice una leve pausa y luego la observé- siempre está tiempo, señorita, la perseverancia puede con todo... se lo digo por experiencia –di un par de pasos quedando más cerca de ella, como si intentara averiguar aquello que no encajaba mi cabeza se ladeó un poco sin quitar mis ojos de ella- disculpe mi atrevimiento y mi poca cortesía, me llamo Garrus, encantada señorita... –dejé el espacio en blanco para que lo rellenara ella e hice una pequeña inclinación con la cabeza- ¿le hubiera gustado dedicarse al canto? Mi madre enseñaba a una niña cuando yo era pequeño pero lo que más enseñaba era a tocar el violín, lo cierto es que era muy virtuosa en cuanto a talento musical se refiere –sonreí levemente- me alegro que haya disfrutado con el pequeño concierto improvisado, de haber sabido que tenía público hubiera tocado algo más animado antes de terminar la canción para amenizar la atmósfera que había creado –sonreí y la miré unos segundos, algo en ella me hacía pensar en el aura que tenía, pero era descortés preguntar tan directamente- y dígame señorita, ¿qué le ha traído hasta estos lares? Yo debo admitir que el bosque es uno de mis lugares favoritos y la tranquilidad y paz que desprende me alivian bastante.


avatar
Garrus Vakarian
Cambiante Clase Media
Cambiante Clase Media

Mensajes : 36
Puntos : 36
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 19/10/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Sylvana Di Angelo el Sáb Sep 02, 2017 12:05 am

Sylvana logro notar el como hablaba de su madre, por lo que asintió de forma comprensiva, entendiendo que probablemente su madre ya no estaría en ese mundo a menos que hubiera regresado como ella, lo cual no parecía haber sido una opción.

Puedo entender el por que fue una de las primeras que le fue enseñada, es realmente hermosa, no tiene que preocuparse por tocar otra canción mas alegre. —Inclinando un poco la cabeza, apretó sus manos sin darse cuenta. —La verdad me hizo recordar varios momentos amenos, aunque otros no tanto.

Riendo muy quedamente para que el sonido de los cascabeles no la delataran miro el estuche que estaba cerca. Aunque se veía algo usado ella podía apreciar el cuidado que el hombre frente suyo le tenia, algo que compartían todos los músicos que amaban su instrumento.

Su madre suena como una mujer estricta pero agradable—opino la joven sin tocar mucho en el tema. —Sin embargo creo que el canto para mi es un caso perdido, no por que no lo intentara, si no por que el miedo escénico parece ser mi enemigo.—Se encongió ligeramente de hombros para quitarle importancia. Los únicos momentos donde lograba sentirse tranquila era cuando nadie la escuchaba.

Observo como el hombre se acercaba un poco a ella y apenas se contuvo de dar un paso hacia atrás, sin esperar esa acción hasta que noto como la miraba, con una curiosidad calculadora, incluso había ladeado la cabeza.

Le sonrió sin querer entendiendo su intriga; ella casi podía estar segura de lo que él era, su instinto se lo advertía, así que el caballero que la acompañaba debía estar bastante confundido sobre que había de raro en su aura. Solo esperaba que no se asustara demasiado si lo descubría.

Dejando esos pensamientos para después, volvió a hacer una pequeña reverencia antes de presentarse.—Me llamo Sylvana Di Angelo monsieur Garrus, un gusto—respondió alzando de nuevo la cabeza, su expresión volviéndose algo resignada. —El por que estoy aquí tiene un nombre y apellido me temo. Mi mejor amiga se anda escondiendo de mi por una travesura que me hizo.— Sylvana bufo con delicadeza, recordando la espantosa tarta de pasas. —Pense que podría estar aquí ya que también le agrada el bosque como a mi, pero al parecer no fue el caso. —Suspiro rendida antes de sonreirle de nuevo. —Sin embargo debo estar de acuerdo con usted, el bosque siempre emana una tranquilidad y paz que no se encuentra muy seguido.


El que vive de ilusiones muere de realidades.

avatar
Sylvana Di Angelo
Fantasma
Fantasma

Mensajes : 76
Puntos : 101
Reputación : 47
Fecha de inscripción : 30/06/2017
Localización : Paris

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Garrus Vakarian el Vie Sep 08, 2017 10:20 am

No había pretendido tener compañía en aquel momento mientras tocaba el violín pero la verdad es que había sentado bien, normalmente no me acercaba demasiado a la gente y huía bastante porque mi naturaleza desconfiaba de la mayoría de los humanos, me sentía mucho más tranquilo en presencia de alguien de los míos y sobre todo de los hechiceros, no sabía por qué pero siempre había sido bien. Pero había sido agradable tocar para alguien por una vez aunque dicha persona hubiera aparecido casi de la nada y no me hubiera percatado de su presencia hasta casi el final de tocar dicha pieza, aun pese a tenerla a unos cuantos pasos de mí tras haberse descubierto me costaba un poco discernir de qué se trataba exactamente. Podía ver su aura, como podía ver la de todas las demás personas, sin embargo la suya era... algo más extraña, era la primera vez que me encontraba como un aura como la suya y en esos momentos no sabía qué era ella. Había un matiz, un tinte parecido al que los demás cambiantes tenían que era como si quedaba en su aura, como si fuera un recordatorio de lo que había sido o de lo que seguía siendo... sin duda extraño por completo, incluso con esa curiosidad que me recorría no quise ser grosero ni descortés y no le pregunté directamente, no quería parecer un rudo y ya sabía que por mis pintas mucha gente podría pensarlo.

Sonreí cuando dijo que la pieza le había gustado y que le había traído buenos y “malos” recuerdos, era lo particular que tenía aquella melodía y aquella canción, que conforme se iba desarrollando y tocabas sus notas y sus acordes te llevaba de un extremo al otro, te hacía recordar momentos buenos, felices, divertidos... como de pronto cambiaba por completo y te llevaba a una parte melancólica y ciertamente triste, por eso me gustaba tanto esa canción y por eso era para mí una de las más difíciles de tocar, porque llegar a transmitir esos sentimientos en una misma canción costaba... pero a ella le había llegado así de esa forma y para mí, como músico, era lo que me importaba. Sonreí con cierta nostalgia cuando mencionó a mi madre pero no podía quitarle la razón, cuando se ponía en modo profesora era implacable en sus enseñanzas, sin embargo como rol de madre era la mujer más tierna, cándida y cariñosa que había sobre la faz de la tierra. La miré de forma fija cuando habló sobre el miedo escénico y esbocé una leve sonrisa.



-Señorita Di Angelo, ahora mismo no hay nadie en este lugar que pueda causarle miedo escénico –extendí mis brazos abarcando todo el lugar que nos rodeaba- solo la naturaleza es nuestro escenario ahora mismo, quizá pueda deleitarme si así lo desea con su voz –la miré sin perder la sonrisa- el miedo escénico no debería de ser un problema, solo vencerá su miedo enfrentándose a él –había notado el paso que dio atrás cuando me acerqué a ella aunque de forma despacio y tranquila, entendía que mi aspecto pudiera parecer de un rudo salvaje que no tenía modales algunos, pero nada más lejos de la realidad, mi aspecto no representaba lo que yo era realmente. Escuché lo que ella decía sobre que buscaba a su amiga aunque yo no había notado la presencia de nadie en aquel lugar desde que había llegado, salvo la suya- me temo que no he notado presencia alguna desde que he entrado al bosque, salvo la suya hasta hacía muy poco –medio sonreí y miré hacia el bosque donde se podía escuchar el trinar de los pájaros, si escuchabas con atención podías oír a los diferentes animales que ajenos a nuestra presencia seguían con sus tranquilas vidas en aquel lugar donde nadie les molestaba- ya que no la ha encontrado, si le parece bien, podríamos dar una vuelta por el lugar ya que a ambos nos gusta demasiado. Solo tengo que recoger el estuche y estoy listo –me giré para acercarme al tronco donde había estado recostado mientras tocaba y cogí con cuidado y cariño aquel viejo estuche donde mi bien más preciado estaba guardado, le tendí mi brazo por si quería cogerse aunque viendo el paso hacia atrás que había dado con anterioridad quizás hasta no quisiera tomarlo, pero los modales que me habían sido inculcados me instaban a que fuera de esa forma. Mis ojos se quedaron clavados en los suyos de color castaño, preguntándome qué era aquello que podía ver en su aura, algo que me hacía pensar que parte de lo que yo era residía también en su ser- quizás le parezca algo descortés al hacerle esta pregunta, señorita Di Angelo, y estaría en todo su derecho de no responder pero... debe perdonar la curiosidad de este... gato –sonreí de lado un poco sabiendo que sabía a lo que me estaba refiriendo con lo de “gato”- ¿podría decirme, qué es ese matiz extraño que noto en su aura? Es la primera vez que veo uno como tal y me siento... algo intrigado –terminé reconociendo con cierta timidez, pero si algo me caracterizaba era porque era curioso, siempre lo había sido.


avatar
Garrus Vakarian
Cambiante Clase Media
Cambiante Clase Media

Mensajes : 36
Puntos : 36
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 19/10/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Sylvana Di Angelo el Dom Sep 10, 2017 12:57 am

La joven estaba cada vez mas sorprendida mientras oía a su acompañante. Primero la vergüenza y el nervio la empezó a dominar cuando le sugirió que podría cantar algo si así lo deseaba, pero estaba segura que soltaría unas notas horriblemente desentonadas. No se le hacia justo que aquel caballero escuchara semejante atrocidad.

La idea de dar un paseo no le pareció del todo mala, pero se quedo sin saber que hacer cuando le ofreció su brazo de manera tan amable. Ella no se sentía intimidada por su aspecto ni mucho menos, solo era esa maldita resistencia al sexo opuesto que aun no podía superar.

Tienes que dar un paso en algún momento—se regaño a si misma, estirando su mano con lentitud, titubeando un poco cuando alcanzo su brazo.

Aspiro hondo de forma discreta aun cuando no lo necesitaba antes de que su mano reposara por completo en su antebrazo, dejando escapar quedamente el aire que retenía sin querer esperando que su batalla interna no se notara en la expresión de sus ojos, ya que el hombre no había dejado de observarla con curiosidad.

Supongo que puedo pensar en mi pequeña venganza después. Un paseo no estaría mal, tiene un tiempo que no vengo por estos lugares. Vera, hace poco le tome mas manía en ir a la playa o al cementerio—dijo Sylvana, sonriendole un poco. —También aprecio su preocupación por mi miedo escénico, pero prefiero no dañar sus oídos de forma innecesaria.

Poco después de aceptar su invitación, no pudo evitar reír al escuchar sus siguientes palabras, ya sospechando la curiosidad que había despertado en su acompañante. La pregunta era ¿Como decirle que ella ya no estaba viva? El entender su referencia solo le hizo ampliar su sonrisa, confirmando su sospecha de que aquel caballero era un cambiante, y para su suerte uno de la familia felina como ella.

Sobre su pregunta monsieur Garrus, podría contestarle si así lo desea, pero debería tener en cuenta que la curiosidad mato al gato—su sonrisa decayó un poco en una expresión triste y nostálgica mientras empezaban a caminar con cierta lentitud. —O en este caso, podría darle un buen susto—contesto sin poder contenerse, en parte resignada y en parte a la expectativa de su reacción. ¿La rechazaría o pensaría que solo estaba jugando con él?

Seria una pena el perder a su acompañante de forma tan rápida, pero estaba en su derecho si así era. Odette tardo un buen tiempo en acostumbrarse a la idea de que ella ya no estaba viva. Su mirada llena de culpa a veces la seguía cuando caminaba por los pasillos, pensando seguramente en que pudo hacer algo para evitarlo aunque ambas sabían que era inevitable. Aquella otra persona que la acepto fue esa amable gitana de nombre Gryaz, pero estuvo a punto de exorcizarla de su casa si hubiera podido.

Apretando un poco el brazo que tenia sujeto lo miro de nuevo a los ojos, conservando aquella sonrisa resignada. —De gato a gato, ¿Esta seguro que desea saber la respuesta?


El que vive de ilusiones muere de realidades.

avatar
Sylvana Di Angelo
Fantasma
Fantasma

Mensajes : 76
Puntos : 101
Reputación : 47
Fecha de inscripción : 30/06/2017
Localización : Paris

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Garrus Vakarian el Mar Sep 19, 2017 5:34 am

Esperé observando a Sylvana que se decidiera finalmente por tomar mi mano para acompañarme en un paseo por el parque, hacía una buena mañana y los rayos del sol que se colaban entre las copas de los árboles proporcionaba el calor suficiente como para estar a buena temperatura, corría una ligera y leve brisa que mecía las copas de los árboles con suavidad y que trasladaba el olor de las flores por todo el lugar, sin duda alguna era uno de mis sitios favoritos, ya no solo por la paz y tranquilidad que se respiraba en el lugar, sino también porque de alguna forma me sentía muy libre y esa era una sensación de la que no quería desprenderme. Miré a mi acompañante tendiéndole el brazo esperando por su decisión de si quería tomarlo o no, no iba a obligarle a que lo hiciera si ella no quería, podía entender que mi aspecto lejos de entrañar confianza daba exactamente lo contrario: me hacía parecer un hombre peligroso que podía ser capaz de cualquier cosa, pero aquello distaba mucho de la realidad. Era un hombre tranquilo y pacífico y mi aspecto nada tenía que ver con mi forma de ser, tampoco podría culparla si no se atrevía a dar ese paso y tomar mi brazo, entendía que no me conocía de nada y que podría resultarle un tanto rudo, no sería la primera vez que alguien se apartaba por mí aspecto y sin lugar a dudas no sería tampoco la última.

Finalmente optó por tomar mi mano y al no decirme nada sobre lo de cantar tampoco le hice mención alguna, decía que tenía miedo escénico y aunque allí no hubiera nada más que nosotros no iba a insistirle y ni a presionarle, eso tenía que nacer de ella y acepté que no quisiera enseñarme cómo cantaba. Su mano rodeó mi brazo y juntos comenzamos a andar, mentiría si dijera que mi vello se erizó un poco por su contacto notándolo un poco más frío de lo normal, sin embargo no me aparté y comenzamos a andar de forma lenta por aquellos parajes llenos de tranquilidad, si prestabas atención a lo lejos podías oír el murmullo del arroyo que había en el bosque, además de eso se podían oír los cantos de los pájaros y el ulular de algunos búhos que, desde sus ramas, nos observaban curiosos. Comenzó diciendo que le había tomado manía a la playa y al cementerio y la miré de reojo ante esas palabras, a mí el cementerio no es que fuera uno de mis lugares preferidos tampoco, el ambiente frío y lóbrego conseguía erizarme todo el vello y notaba ciertas vibraciones en el lugar que no eran de mi agrado, además sabía que algunos vampiros lo frecuentaban y no me sentía demasiado cómodo con esa raza como para ir a ese lugar, la playa sin embargo sí que me gustaba.



-El cementerio no es que sea un lugar demasiado alegre como para visitarlo, pero lo cierto es que sé que hay cierta raza que los frecuenta y no es de mi agrado –aclaré mientras seguíamos andando- la playa por el contrario es un lugar bastante más agradable y tranquilo, suelo frecuentarla de vez en cuando de día aunque también me he dejado caer de noche, no hay muchos que vayan por la noche y menos en temporadas frías, pero a veces me gusta sentarme en la orilla y contemplar la luna reflejada en sus aguas –luego, ante su comentario sobre por qué no cantaba para no dañar mis oídos no pude más que reír por sus palabras- me alegra su consideración hacía mis oídos, señorita Di Angelo, lo tendré en cuenta para una próxima vez por si decide cantarme algo –le sonreí mientras continuábamos por nuestro camino hasta que llegamos a la pregunta clave, no quería ser descortés ni un mal educado pero francamente me tenía intrigado, era un alma curiosa y por eso mismo quería saber qué era ella. Notaba parte en su aura que era lo mismo que yo, así que de ahí mi intriga. Mis ojos se fijaron en los suyos cuando me dijo que la curiosidad mató al gato, algo que me hizo sonreír de lado porque había captado perfectamente mis palabras, su sonrisa pareció desvanecerse un poco y ser algo más nostálgica y melancólica, dijo que la curiosidad mató al gato y la miré- pero al menos sació la curiosidad –no sabía qué era lo que podría ser aunque quizás sí que me hacía una idea sobre ello, así que cuando me miró de forma fija a los ojos para decirme si quería saberlo de verdad la observé de forma fija, sus ojos castaños, su pelo semi recogido pero con un par de mechones que enmarcaban su rostro, su mano que había apretado el agarre de mi brazo... esa fue una señal que entendí que aquello le costaba, que quizás para ella no era fácil- Sylvana, no quiero hacerte sentir incómoda ni que te sientas obligada a decirme lo que tanta curiosidad me produce –porque no le había mentido en eso, tenía mucha curiosidad- respetaré que no quieras decírmelo pero, si respondo a tú pregunta, te diré que sí; quiero saber la respuesta –conocía cada una de las razas que había en el mundo, quizás ella fuera... bueno, no sabía bien lo que era aunque en el fondo tenía la certeza de que sí lo sabía, pero era más real si ella lo decía a tener solo la sospecha.


avatar
Garrus Vakarian
Cambiante Clase Media
Cambiante Clase Media

Mensajes : 36
Puntos : 36
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 19/10/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Sylvana Di Angelo el Sáb Sep 23, 2017 6:22 pm

Sylvana escucho con atención la opinión que tenia aquel caballero sobre los lugares que había mencionado. No pudo evitar sonreír con cierta diversión al entender que raza era común encontrar en el cementerio, recordando a aquel vampiro que había llegado a conocer hace un tiempo o estar de acuerdo en su descripción de la playa. A ella le parecía especialmente encantadora, sobre todo con el sonido del mar al chocar contra la orilla y el ligero aroma a sal que llegaba a su nariz.

Recordó sin proponerselo sus tantos encuentros en la playa con diferentes personas y no pudo evitar suspirar. Algunos habían sido bastante amenos y agradables mientras que otro le hizo perder casi por completo el control de sus acciones. Su poder se había desatado sin consideración y si ella no hubiera recuperado la cordura ahora mismo tendría otra muerte en su consciencia.  

Rió sin evitarlo aun con un gesto melancólico por la pequeña broma que el hombre hizo sobre su canto, mirándolo con seriedad y calma al entender que no podría engañarlo sobre su naturaleza.

Saciar la curiosidad—murmuro para si misma, sus labios curvándose muy ligeramente en un amago de sonrisa. —Tal vez esa sea la única recompensa que uno puede recibir. —Observándolo con resignación, negó con la cabeza de forma leve.—Es innegable que los gatos a veces pecan de curiosos, ¿No es así? No estamos tranquilos hasta saber aquello que nos interesa y nos intriga. A veces no se si tomar eso como algo bueno o no.

Separándose con lentitud del brazo de su acompañante se adelanto por unos cuantos pasos hasta darle la espalda, encogiéndose de hombros. —No me siento incomoda u obligada, monsieur Garrus, si usted desea una respuesta, entonces yo se la daré.

Mirándolo sobre su hombro con una pequeña sonrisa, dejo su forma corpórea poco a poco mientras empezaba a levitar por encima del verde pasto; su vestido flotando al igual que su cabello el cual parecía estar debajo del agua, creando ligeras ondulaciones de un lado a otro conforme ella se movía. Giro con delicadeza hasta tenerlo de frente, el sonido de las campanas resonando junto con ella sin poder evitarlo ya que trataba que su presencia no enfriara demasiado el ambiente.

Antes era una cambiante como usted. Pertenecía a la familia de los felinos pero como vera...ya no queda mucho de esa antigua yo en esta forma—dijo Sylvana con suavidad. —Sacie mi curiosidad, pero eso mismo tuvo un precio y a la vez una recompensa.

La fantasma se quedo ahí, flotando en frente de él a la espera de cualquier acción de su parte. Si llegaba a rechazarla no le sorprendería de ninguna forma y tampoco lo culparía. Pocas personas sabían realmente lo que era y las reacciones habían sido variables. Desde aceptación, hasta ligero rechazo o indiferencia. ¿Cual seria la de aquel hombre?


El que vive de ilusiones muere de realidades.

avatar
Sylvana Di Angelo
Fantasma
Fantasma

Mensajes : 76
Puntos : 101
Reputación : 47
Fecha de inscripción : 30/06/2017
Localización : Paris

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Garrus Vakarian el Mar Oct 03, 2017 1:13 pm

Mis ojos se centraron en mi acompañante esperando a que me diera una respuesta si es que ella quería dármela, por supuesto, no iba a obligarle a que me contara algo si no quería hacerlo porque no estaba en mi naturaleza ser de esa forma, obligar no obligaría a nadie así que esperé paciente a que me contara. Ciertamente la curiosidad que tenía me venía en parte un poco por lo “gato” que era, aunque más bien pensaba que la mayoría de los cambiantes tendríamos esa particularidad por ser animal, los animales también eran curiosos aunque sin duda los felinos se llevaban el premio en ese campo. Le había sido sincero, no quería hacerla sentir incómoda y si no quería decírmelo no había problema alguno, al fin y al cabo aceptaba las decisiones de las demás y siempre me quedaría con la curiosidad pero nada más pasaría sobre eso. Pero sí me intrigaba saber y descubrir qué era eso que encontraba diferente en su aura, me llamaba demasiado la atención y por más que lo había pensado no hallaba una solución clara, sí una pero... tenía dudas sobre ello y quería estar seguro del todo antes de aventurarme a decírselo yo mismo. Sonreí cuando mencionó, siguiendo mi comentario, de que los gatos eran curiosos a lo que sonreí como respuesta a su pregunta, lo éramos, nos movíamos muchas veces por la curiosidad y como ella bien había dicho no parábamos hasta haber conseguido aquello que queríamos saciar, esa curiosidad que a veces nos traía algo de mala suerte.


-Pero, ¿acaso se puede domar lo que por naturaleza es uno? Las personas también son curiosas, quizás ellos pueden decidir si quieren saciar dicha curiosidad o no mientras que los gatos nos movemos más por el instinto, por eso que nos corroe por dentro –sonreí levemente- dicen que tenemos siete vidas así que si perdiéramos una al saber la curiosidad siempre nos quedarían las seis restantes, ¿no es así? –Dije con un tono un tanto cómico, siempre existía el rumor de que los gatos vivían siete vidas- la curiosidad, en sí misma, no es mala... pero sí, a veces nos juega malas pasadas –yo también lo había sentido y vivido en mis propias carnes, el hecho de haber metido el hocico tanto en algo que había salido escaldado de aquella situación... pero siempre volvíamos a caer, tropezábamos siempre con esa misma piedra. Fui a decir algo más cuando ella se adelantó unos pasos soltándose de mi agarre para ponerse frente a mí, mis ojos la observaron con cierta curiosidad latente en mis pardos hasta que comencé a ver algo que sencillamente no me esperaba. Comenzó a desvanecerse, o como si fuera a hacerlo, comenzó a deslizarse por el césped sin pisar este en ningún momento, la luz creaba sombras y parecía traspasar por los lugares en los que antaño por ejemplo había estado el final de aquel vestido. Su pelo se movía en suaves ondas como si estuviera sumergido o fuera movido por una corriente imaginaria, noté que se enfriaba un poco el ambiente y fue entonces que me di cuenta de lo que me había resultado extraño en su aura, ese pequeño matiz que la diferenciaba y que no sabía cómo había podido estar tan ciego entonces para no darme cuenta de ello. Se giró para quedar frente a mí observándome, estaba parcialmente como si pudiera ver a través de ella pero realmente seguía estando allí, podía ver su aura, su color, su rostro, sus ojos... estaba allí seguramente porque ella habría querido estarlo y que la viera, porque al parecer podía aparecer y desaparecer a voluntad propia. Decir que me había dejado sorprendido era poco, no me había esperado aquello aunque la opción si había pasado por mi mente pero ¿qué probabilidades había? Aunque tampoco era tan extraño, no en un mundo donde habían cambiantes, vampiros, licántropos, hechiceros... todo poder ser posible, ¿por qué aquello no? Sus palabras sonaron claras como si siguiera estando frente a mí, de hecho así era, y dijo que había saciado su curiosidad, que había pertenecido a la familia de los felinos y que era lo que quedaba de ella... me di cuenta, en ese momento, de que había hecho un comentario de lo más desafortunado ahora que entendía que frente a mi tenía a un espíritu, un fantasma- Yo... –vale, me había dejado sin palabras pero lejos, quizás, de asustarme como hubiera hecho otro en mi lugar di un paso hacia adelante. Había convivido muchos años con un hechicero, había visto a demonios y aunque siempre supe que lo había convocado él por algún hechizo o por quitar alguna maldición... era diferente a tener a un espíritu que encima había tocado como si fuera una persona normal- ahora entiendo qué era ese pequeño matiz que veía en tu aura –dije mientras la observaba, sonreí de forma leve- ¿esperas que salga corriendo, quizá? Tranquila, no voy a hacerlo –sonreí- y me disculpo por mi infortunado comentario, no sabía que... –no terminé la frase aunque ella supo exactamente a qué me refería- así que... ¿puedes aparecer y desaparecer a placer? Creía que no os podían tocar, o al menos es lo que tenía entendido... pero yo te he tocado antes cuando has tomado mi brazo –le preguntaría muchísimas cosas pero no quería ser descortés con ella.


avatar
Garrus Vakarian
Cambiante Clase Media
Cambiante Clase Media

Mensajes : 36
Puntos : 36
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 19/10/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Sylvana Di Angelo el Dom Oct 08, 2017 7:22 pm

Sylvana parpadeo con rapidez, sin creerse del todo lo bien que se había tomado su verdadera forma. Lejos de sentirse ofendida por sus palabras, no pudo evitar reír con ganas, los cascabeles resonando con fuerza antes de que fueran disminuyendo poco a poco.

Debo admitir que me ha sorprendido, no esperaba que se lo tomara tan bien—comento la joven mientras levitaba con tranquilidad. —Aunque algo de cierto tiene sus palabras, ya no solo tengo seis vidas más, si no una infinidad de ellas hasta que yo lo decida.

La mujer sonrió con cierta tristeza. Ella siempre había tenido un temor hacia la muerte, el no saber que pasara después de que dejara de existir, los inventos que vendrían después, las personas que caminarían por los mismos lugares que ella, los descendientes que tendría…

Sacudió la cabeza para evitar ese tema, odiaba empezar a sentir el peso de todo lo que lo perdido, de aquello que nunca será.

Inconscientemente se llevó una mano a su abdomen mientras sus manos se hacían puños, aspirando profundo antes de dejar caer sus brazos hacia los lados.

Sinceramente esperaba que saliera corriendo pensando que estaba teniendo un tipo de alucinación o algo así, no estoy segura de lo que debo causar al mostrarme de esta manera—. Ladeo la cabeza con curiosidad, acercándose solo un poco. —¿Dice que mi aura es diferente? La verdad casi estaba segura que la había perdido del todo, es bueno notar que aún está ahí.

Sylvana se sintió de alguna forma tranquila al saber que su presencia aun podía notarse, que aquella que fue su naturaleza siguiera viva de alguna forma en ella. Esa pequeña noticia fue suficiente para que diera una vuelta sobre sí misma, riendo muy ligeramente antes de quedarse viendo boca arriba al cielo azul.

Sobre su pregunta, Monsieur Garrus, la verdad es que puedo hacer eso mismo, solo aquellos que yo quiera pueden verme, oírme o tocarme, sin embargo suelo causar ciertas…molestias.

La fantasma retomo una pose más formal, mirándolo de frente mientras arqueaba la espalda y sujetaba sus manos delante de su regazo.

A veces llego a enfriar el ambiente o crear estos sonidos tan extraños. Pocas veces me ha pasado el alterar las emociones de una persona…es algo que deseo evitar a toda costa, ya que no suelen ser sentimientos muy agradables—. Bajo la cabeza con cierta pena, ya que algo que realmente no soportaba era influir de esa forma en las personas.

Observo al hombre frente suyo antes de suspirar un poco, viéndolo con algo de desconfianza. —Perdonara mi duda pero, ¿Enserio no está asustado o incomodo?


El que vive de ilusiones muere de realidades.

avatar
Sylvana Di Angelo
Fantasma
Fantasma

Mensajes : 76
Puntos : 101
Reputación : 47
Fecha de inscripción : 30/06/2017
Localización : Paris

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Garrus Vakarian el Sáb Oct 28, 2017 11:35 am

La respuesta que Sylvana me había dado me había dejado un poco sorprendido aunque ya tenía quizás en mente que pudiera ser pero, ¿por qué no? En aquella vida donde habían vampiros, licántropos, hechiceros, cambiantes... allí donde las criaturas mágicas existían por algún motivo como yo mismo lo era, ¿por qué no haber fantasmas? La gente a lo largo de los tiempos había contado historias sobre personas que se aparecían de manera misteriosa para luego desaparecer o desvanecerse a los segundos, sombras que perseguían a los vivos y que los atormentaban incluso hasta que los volvían locos. En un mundo donde la actividad sobrenatural era algo que estaba a la orden del día, ¿por qué no? La gente no era muy reacia a ese tipo de temas y cuando los solían descubrir se daban cuenta de que toda su existencia había sido como una mentira, unos lo aceptaban y otros por el contrario creían que era cosa de su cabeza. Quizás Sylvana esperaba que me asustara y que saliera huyendo de aquel lugar, pero había vivido con un hechicero durante casi toda mi vida que me había enseñado de muchas cosas, me había hablado de todo lo que él sabía y sus conocimientos los había “absorbido” y los había aprendido. Él me enseñó todo lo que sabía y aunque no me había dicho con certeza que los fantasmas existían, quizás porque se mostraban a placer, si me había dejado constancia de ello y había hecho mención en algún momento de mi vida. Ahora frente a mí tenía a una de verdad por primera vez en mi vida, su apariencia era igual que cualquier otra sin haber mucha diferencia, podría pasar por alguien con vida perfectamente sin ningún tipo de problema, quizás era ese aura lo que más llamaba la atención.

Tenía cierta esencia de lo que un día había sido, de esa cambiante felina que ella también afirmaba haber sido en vida, pero había un pequeño matiz que la hacía distinta de los demás; esa palidez impropia de cualquier aura, como si estuviera medio apagada, y ahora entendía por qué sin ningún tipo de problema. Me disculpé ante mis palabras sin saber lo que ella era, por si podía haberla ofendido, aunque se rió con cierto deje divertido restándole importancia algo a lo que agradecí abiertamente. Su gesto de llevarse las manos a su abdomen y luego dejar caer sus brazos a ambos lados de su cuerpo no me pasó desapercibido, me hizo pensar en su vida como humana y en ese gesto que hacían las mujeres que estaban en cinta, aunque no me atreví a preguntar sobre ello. Sonreí levemente por sus palabras y luego asentí con la cabeza ante la pregunta de su aura, era lógico que pensara que no la tenía ya que no tenía vida, pero yo podía verla como la veía a ella hora en aquel lugar. Su duda era razonable y comprensible, negué levemente con la cabeza.



-Quizá sea por el hecho de que puedes manejar a voluntad el que los demás te vean o no, la muerte es uno de los caminos más misteriosos de todos y nadie puede predecir qué pasara, o qué es con certeza. Se supone que todos pasan al otro lado pero aquí estás, frente a mí, apareciendo como si fueras una mujer que ha decidido dar una vuelta por el bosque. Tu aura tiene algo diferente, un pequeño matiz que la hace única con las demás que he visto, creo que fue eso lo que me hizo pensar sobre lo que eras –hice una leve pausa- antes vivía con un hechicero, él me enseñó todo lo que debía de saber en esta vida, y aunque nunca con él vi a un fantasma sí me dijo que existían y su particularidad. Esa bajada de temperatura que dices la he sentido en cuanto te acercaste, ese ambiente algo más frío fue lo que me hizo pensar en un momento. También me dijo que no debía de tenerles miedo porque en sí mismos no sois una amenaza, será por eso que no he salido huyendo –de esa forma también respondía así a su pregunta y a su duda, asentí con la cabeza de nuevo y me acerqué para estar frente a ella- no veo que seas malvada ni que tus intenciones sean malas, quizás puedas alterar los sentimientos de las personas de forma negativa pero nada más. Podrías ser un fantasma vengativo pero en tu caso no lo eres y yo no veo maldad alguna por tu parte, tu aura lo dice todo –le sonreí y le tendí de nuevo mi brazo- si quieres podemos retomar el paseo que habíamos empezado Sylvana, lo cierto es que tengo muchas preguntas que hacerte –reí entre dientes- pero quizás me pueda contener.


avatar
Garrus Vakarian
Cambiante Clase Media
Cambiante Clase Media

Mensajes : 36
Puntos : 36
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 19/10/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Sylvana Di Angelo el Miér Nov 15, 2017 11:49 pm

La fantasma lo observo con cierta extrañeza, incrédula al notar como ofrecía de nuevo su brazo hacia ella como si el hecho de que no estuviera viva no importara en absoluto. Solo Odette se había atrevido a abrazarla o tomarla del brazo cuando charlaban, contenta de que aun estuviera ahí de algún modo, soportando el castañeo de dientes que a veces le daba cuando pasaba mucho tiempo a su lado.

Sonriendo sin poder evitarlo, dejo que sus pies tocaran el suelo poco a poco, tomando de nuevo su forma corpórea para acercarse al cambiante, dudando un poco antes de tomar su brazo en un pequeño y ligero toque, apenas apoyando su palma en su brazo, aun preocupada de que el frio que traía su presencia le fuera molesto.

Usted me ha tomado por sorpresa completamente—confeso Sylvana, negando con la cabeza—. No muchos saben de mi naturaleza, pero todos ellos lo han tomado de alguna manera…bien, aunque no deja de parecerme curioso—completo dudosa, riendo poco después.

Empezando a caminar, observo a su alrededor por un momento, examinando las copas de los árboles y disfrutando del sonido de los pájaros al cantar levemente entre las ramas. Los rayos del sol se escurrían entre las hojas, las cuales caían de vez en cuando por la suave brisa.

Sylvana no pudo evitar atrapar una hoja mientras esta era arrastrada por el viento cerca de ella, observando el vibrante color verde que poseía.

Si le soy sincera, antes de esto no pensaba que hubiera nada más allá de la muerte—comenzó Sylvana, pensativa mientras hacía girar la hoja entre sus dedos—. Me daba bastante inquietud imaginar que solo podría haber un abismo negro para siempre…—se estremeció de solo pensarlo, mirándolo un momento después de manera agradecida—. Perdone que pueda sonar repetitiva, pero realmente no sabe lo feliz que estoy de saber que mi aura, aunque sea débil, sigue estando presente en este mundo.

Sonriendo, aprecio la hoja de nuevo, sintiéndose tan ligera como cuando flotaba, de alguna forma se sentía mucho más tranquila.

He de decir que los hechiceros parecen conocernos mejor que nadie—continua ella, casi divagando para sí misma—. Aunque no he podido conocer a alguno, aquel con el que vivió parece ser alguien bastante agradable—. Sylvana miro al cambiante, asintiendo conforme mientras seguía sonriendo. —Sobre esas preguntas, puede hacerme las que usted desee. Sé muy bien lo que es tener una curiosidad tan grande como la suya —confeso riendo levemente, los cascabeles resonando con armonía entre ellos.


El que vive de ilusiones muere de realidades.

avatar
Sylvana Di Angelo
Fantasma
Fantasma

Mensajes : 76
Puntos : 101
Reputación : 47
Fecha de inscripción : 30/06/2017
Localización : Paris

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Garrus Vakarian el Jue Dic 07, 2017 9:29 am

Era de lo más extraño que pudiera estar manteniendo una conversación con aquella joven que me había confesado que era un fantasma, que había traspasado esa frontera o esa delgada línea que era la vida para pasar a ese estado semi corpóreo y a veces transparente para seguir en entre nosotros aunque fuera de una forma totalmente diferente. Ese era el matiz que había notado en su aura, esa pequeña diferencia con el resto de los demás que había sido notoria en cuanto la vi y que me había hecho preguntarme qué sería realmente... ahora podía saberlo con exactitud; un espíritu, era la primera vez que estaba en presencia de uno y mantenía una conversación como si no estuviera muerto, como si aún siguiera con vida. Los cambiantes teníamos más esa percepción de lo sobrenatural, quizás por ese sexto sentido que tenían los animales, y no nos era desconocido ni extraño notar ciertas presencias a lo largo de nuestra vida, y ya no me refería a presencias como vampiros o licántropos, sino más bien a presencias como podían ser los espíritus. A lo largo de mi vida aunque no había sido muchas veces sí había notado ciertas presencias, pero jamás las había visto. Con el hechicero del cual había aprendido todo lo que sabía durante algunos años tampoco había visto ningún fantasma, pero si habíamos notado presencias en algún que otro momento ambos por igual, esa bajada de temperatura, la sensación de ser observado que te hacía sentirte incómodo... eso sí lo había sentido, pero tener a una frente a mí era la primera vez en toda mi vida. Debía de decir que estaba algo asombrado por el descubrimiento y la miraba como si ahora realmente pudiera verla, como si me hubiese quitado la venda que llevase puesta y la viera en su plenitud, era algo extraño ver que podía flotar y que sus pies no tocaban el suelo.

Le tendí mi mano para retomar el paseo, mi viejo amigo me había enseñado que no se debía de temer a un fantasma puesto que estos no podían hacerte daño alguno, como Sylvana había dicho sí podía alterar sus emociones pero no podrían matarte así que en ese aspecto estaba tranquilo. Después de todo lo que había visto en mi vida no me sorprendía haber encontrado a Sylvana y su condición, no era algo que fuera malo en absoluto o quizás lo veíamos así dado a esa relación “animal” que teníamos los cambiantes. No me parecía una mala persona, algo que ya le había dicho, quizás también porque el que fue mi maestro y me enseñó todo lo que sabía me dijo que no debíamos de temerles, encontraba bastante interesante a Sylvana y solo tenía más preguntas que hacerle aunque algunas fueran un tanto... íntimas. Ella finalmente pareció sorprendida de que no saliera huyendo y terminó por rodear mi brazo para continuar andando, ahora sus pies habían vuelto de nuevo sobre la hierba y continuamos aquel paseo. Sonreí de lado por sus palabras, todos teníamos diferentes formas y maneras de afrontar las cosas, puede que yo estuviera algo más preparado para aceptar lo que ella era que los demás y de ahí la reacción que había tenido. La muerte era, y sigue siendo, un tema que a muchos les preocupa e intentan pasar parte de su vida descubriendo sus misterios, yo me preguntaba qué diferencia habría entre “quedarse” como lo hacía Sylvana, o no hacerlo, ¿qué marcaba la diferencia? Seguro que ni ella misma tenía las respuestas a esa pregunta.


-Quizás es por eso mismo que pueda notar tu aura, porque no te has ido del todo y permaneces todavía aquí... es como si una parte de ella se aferrara a ti, tú esencia y tu existencia –me encogí de hombros- aunque yo no sé mucho sobre esto. El hechicero que conocí me enseñó sobre muchas cosas pero nunca lo suficiente sobre espíritus posiblemente porque él tampoco supiera mucho –los cambiantes nos sentíamos más afines a los hechiceros dado a que estos poseían magia y nos de alguna forma nos daban más confianza, seguían siendo humanos pero con poderes mágicos, no eran del todo otros seres como los licántropos o los vampiros. Era difícil de explicar pero era como si hubiera una conexión desde hacía mucho tiempo entre unos y otros. Sonreí cuando mencionó Merwyn y la miré sin perder la sonrisa- se llama Merwyn, con él pasé muchos años de mi vida viviendo en el bosque y enseñándome todo lo que él sabía, era un hombre muy sabio con mucha paciencia, era bueno y jamás lo vi utilizar la magia salvo para ayuda a los demás... lo último que supe de él es que nos había encontrado la Inquisición y tuvimos que separarnos, digamos que estos me buscan por lo que soy –me mordí el labio- en realidad porque cuando era pequeño no podía controlar las transformaciones y maté a varias personas en una aldea cercana a donde vivía, no eran buenas personas pero una noche iba de regreso con mi madre y... nos atacaron. Salté y cuando me quise dar cuenta me había convertido en una pantera y los había matado –hice una pausa mirando hacia el cielo recordando esa noche- desde entonces me persiguen para cobrarse venganza y cazarme, tuve que huir lejos de él para ponerlo a salvo y lo echo de menos, se convirtió en mi segundo hogar –lancé un suspiro y luego bajé la mirada a ella- pero no te quiero aburrir con esas historias, tengo alguna que otra pregunta –reí entre dientes- pareces muy joven, ¿qué edad tienes Sylvana? –Porque no la hacía con treinta años y suponía que tenía menos edad, aunque con los cambiantes nunca se sabía realmente- la otra pregunta no la tienes que responder si no quieres, lo cierto es que me pregunto por qué... bueno, por qué sigues aquí. Según Merwyn, él creía que era porque tenían asuntos pendientes y hasta que no los resolviera no continuarían hacia la luz... ¿cuáles son tus asuntos pendientes? -también quería preguntarle sobre su muerte pero no sabía si debía de hacerle esa pregunta o no, no la veía demasiado apropiada para ese momento.


avatar
Garrus Vakarian
Cambiante Clase Media
Cambiante Clase Media

Mensajes : 36
Puntos : 36
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 19/10/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A Song For The Soul [Sylvana Di Angelo]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.