Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP


RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA VAGGÖ

MODERADORA

ENVIAR MP
LOREENA MCKENNITT

MODERADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

MODERADOR

ENVIAR MP

CLIMA CE QUI NOUS UNIT - PARTICIPAN DAMIAN ALARCÓN Y LORA BELLAMY. RELEASE THE BEAST - PARTICIPAN ASTOR GRAY Y GWANGJONG GOREYO. VANN STEIN - PARTICIPAN HÖOR CANNIF, ULF TOLLAK, GIULIANA MORDRAKE, DANIELLE MORGAN, LUND, STAN MCQUINN, KHAYLA. NOSTALGIA - PARTICIPAN SUNI KANG y GWANGJONG GOREYO.




Espacios libres: 05/48
Afiliaciones élite abiertas
Última limpieza: 28/11/17


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com


Últimos temas
» Give me adrenaline (privado)
Hoy a las 10:17 pm por Kattrina

» En fuga [Privado]
Hoy a las 10:08 pm por Darcell Aubriot

» CIERRE DE TEMAS
Hoy a las 9:44 pm por Drazel Sarbu

» Laburando, laburando. –Privado-
Hoy a las 9:41 pm por Drazel Sarbu

» Amistad gitana [Privado]
Hoy a las 9:29 pm por Rylan

» Relaciones de un actor suicida - Emerick Allard
Hoy a las 8:49 pm por Perséfone

» Registro de Avatar [OBLIGATORIO]
Hoy a las 8:40 pm por Jaecar Babenberg

» Chasing the Moon [Afiliación]
Hoy a las 8:28 pm por Faith Blackthorn

» The life together [Luba]
Hoy a las 8:21 pm por Lisandër



Tender Hands {Kaleth Reuven}

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tender Hands {Kaleth Reuven}

Mensaje por Nora Salazar el Sáb Sep 09, 2017 3:47 pm

Madame Moreau la iba a matar. ¡Qué digo, matar! La iba a enterrar vivita y coleando junto a la sobria tumba de su señora madre, que en paz descanse. Nora corría todo lo que le permitían sus finas piernas, pero no era suficiente para evitar la furia de la dueña del burdel. Y es que, a no ser que tuviera el poder necesario para viajar atrás en el tiempo, poco podía hacer para deshacer el enredo en el que se había metido. Pero ¿qué culpa tenía ella si el tipo con el que se había visto era un caradura? Necesitaba esas hierbas para el sangrado. Una gran parte de los francos que ganaba estaban destinados a comprar las suficientes para no traer al mundo a más bebés indeseados. Además, debía ser el único que las podía conseguir de manera rápida, porque todas las prostitutas que conocía acudían a él para hacerse con ellas, y el muy canalla lo sabía bien.

Hasta ese día, Nora no había tenido más rifirrafes con el tipo que los más habituales, casi siempre relacionados con la tardanza en llegar por parte de él. Porque sí, aparecía cuando le daba la real gana y no en los horarios que ya habían estipulado previamente. “¡Qué quieres que le haga! ¡No puedo satisfaceros a todas!” Y se quedaba tan contento. Ese día, sin embargo, no sólo había llegado tarde —muy tarde, en realidad—, sino que venía con una sorpresa bajo el brazo: había subido el precio de las hierbas. ¿Cómo podía saber ella algo así, si ni siquiera se había molestado en avisarla? Después de mucho discutir, la morena consiguió que le vendiera la parte proporcional que le correspondía al puñado de monedas que había llevado, pero no tenía todas consigo de que no le hubiera timado. Ser una analfabeta nunca jugaba a su favor.

Dobló la esquina de la calle donde se encontraba Le Sapin Rouge y vio los farolillos colgando discretamente en la entrada. Estaban encendidos, lo que significaba que ya había empezado el turno. Se paró en seco para respirar profundamente y recuperar el aliento. No sólo llegaba tarde, sino que debía apestar por culpa del esfuerzo en llegar allí a tiempo, así que tendría que lavarse antes de empezar a trabajar, lo que la retrasaría aún más. Nadie querría acostarse con una prostituta pegajosa y maloliente. Con un último esfuerzo corrió lo que quedaba de calle y se paró de nuevo cuando llegó a la puerta, temerosa de abrirla porque ya podía imaginar lo que se encontraría al otro lado. Con un nudo en la garganta y las manos temblorosas, giró el pomo y empujó. Un intenso olor a flores y a cera la golpeó en el rostro, y el calor húmedo que hacía dentro incrementó el sudor de todo su cuerpo. Cerró la puerta tras de sí y comenzó a avanzar dando pequeños pasitos cuando la voz de Moreau le taladró los oídos.

Llegas tarde, muchacha —susurró, pero aquella voz baja fue casi peor que el mayor de los gritos que sabía que podía dar—. Muy tarde.

La vieja la miró con ojos acerados mientras Nora se hacía cada vez más y más pequeña. Si le explicaba lo que le había pasado, quizá…

No ha sido culpa mía, Madame. Él ha llegado tarde y yo n…

Moreau levantó la mano y la estrelló contra la mejilla de Nora, empujándola tan fuerte que la tiró al suelo. Un dolor intenso le cruzó la cara, que le ardía tanto que creía poder derretir un bloque de hielo con ella. Las lágrimas se le saltaron sin poder evitarlo y, allí tirada, escuchó la retahíla de improperios que le soltó la mujer.

Esto va a salirte caro —le dijo cuando al fin terminó de humillarla—. Una semana de tu sueldo por saltarte tu primer turno, y otra por tu insolencia. A ver si aprendes de una vez. —Se dio la vuelta—. Y date un baño. Apestas.



Oubliez donc tous vos clichés:
bienvenue dans ma réalité:


avatar
Nora Salazar
Prostituta Clase Media
Prostituta Clase Media

Mensajes : 47
Puntos : 53
Reputación : 20
Fecha de inscripción : 20/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Tender Hands {Kaleth Reuven}

Mensaje por Kaleth Reuven el Jue Oct 05, 2017 1:06 am

¡Ah, qué bien se sentía! El día había comenzado de mala forma, mas ahora ya se estaba encaminando y Kaleth acababa de dar por cierto algo que ya tenía en mente hacía tiempo: no existía nada que un buen polvo no aliviase.

La costumbre de visitar el burdel al menos tres veces a la semana había comenzado hacía poco, solo unos cuatro meses atrás, pero ya la calificaba como sana. Las prostitutas eran las mujeres perfectas, ¡ojalá pudiese casarse con alguna de ellas! No exigían nada, eran complacientes por demás, suaves y sensuales o guerreras, todo dependía de lo que él quisiese en esa oportunidad. Podía cambiarles el nombre sin dudarlo y no se ofenderían, podía contarles cualquier cosa y ellas fingirían que en verdad les importaba, podía incluso –si tomaba el whisky suficiente antes- pretender que tenían otro rostro y otra voz… Y no se sentía culpable al pensar así de ellas ni creer que sería más feliz uniendo su vida a alguna de las putas del burdel que a la de una estúpida niña bien como las amigas de su hermana, después de todo ellas -las prostitutas- también sacaban un rédito de aquello, dándole sentido a todo.

Acabó de acomodarse las ropas con extrema lentitud, esa que sin notarlo emplean las personas sumamente relajadas. Cuando acabó, Kaleth buscó con la mirada a la muchacha con la que había compartido la última hora y media. Ella estaba sentada en la cama con la mirada perdida, cuando oyó que él se le acercaba una sonrisa notoriamente falsa apareció en sus labios.


-Adiós, querida –le dijo y tomó su mano para besarla, como si se tratase de la más distinguida de las damas-. Tal vez nos veamos otra vez el viernes.

Sin más salió de la habitación. Ya había dejado algunos francos extra para ella en una de las mesillas. Sabía que el manejo del dinero allí no era del todo claro, ellos pagaban al salir a la Madame del lugar, pero ¿cuánto les quedaba en verdad a las chicas? De seguro mucho menos de la mitad.

Fue testigo involuntario de una escena que no hizo más que confirmar sus sospechas, la Madame y una de las muchachas parecían discutir y Kaleth alcanzó a oír la mención del dinero que hacía la mayor. A decir verdad, la chica a penas podía hablar… sus ojos gritaban cuanto le temía a la otra mujer. Y todo sucedió demasiado rápido, el golpe, la caída, las palabras de desprecio… y cuando la mujer volteó, dándole la espalda a la muchacha, se encontró de frente con Kaleth que ya había caminado varios pasos sabiendo que debía intervenir, que tenía que hacer o decir algo, pero ¿qué?


-Un baño, ¡qué gran idea! –Sonrió, con exagerada galantería-. Yo también necesito un baño, un baño y un masaje. Tengo el cuello tan tensionado… Si no le importa, me pido a esta chica. –Vio en el gesto de la mujer que sí le molestaba y que a punto estaba de decirle que le convenía irse con cualquier otra, mas se anticipó para hacerla callar-: ¡Oh, antes que lo olvide! Aquí tiene lo de Dalia –le tendió los francos correspondientes y sumó el doble de la cifra para dejar pago el segundo turno-, y aquí le dejo lo de ahora. Con permiso. –Pasó rápidamente a su lado, sin darle oportunidad de hablar. Tomó a la muchacha para ayudarla a incorporarse y comenzó a caminar por uno de los pasillos junto a ella, contento al intuir que la había ayudado-. Bien, tú dirás por donde –le susurró.


avatar
Kaleth Reuven
Cambiante Clase Alta
Cambiante Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 21
Reputación : 8
Fecha de inscripción : 12/02/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Tender Hands {Kaleth Reuven}

Mensaje por Nora Salazar el Vie Oct 13, 2017 3:33 pm

Seguía tirada en el suelo, incapaz de incorporarse. Sabía que tenía que hacerlo, porque cuanto antes llegara a su habitación antes empezaría a trabajar y menos dinero perdería, pero, simplemente, no podía. Había sido tal la humillación que había sufrido que lo único que quería era morirse allí mismo. Los clientes que esperaban, con una copa en la mano, a que se liberara la chica por la que querían pagar, la miraban de reojo y cuchicheaban entre ellos, pero ninguno movió un dedo por ayudarla. Nora entendía que no quisieran verse involucrados en los asuntos internos del burdel, y más después de haber visto a Moreau en acción, pero ¿ni una simple mano podían echarle? Un poco de compasión, no pedía nada más. Ni siquiera las compañeras que habían contemplado la escena se atrevían a acercarse hasta ella, por miedo a que la dueña del burdel las castigara a ellas también. Se sentía sola, muy sola, y no era capaz de buscar las fuerzas suficientes para enfrentarse a aquellas dos semanas en las que no vería ni un mísero franco. Porque sabía que los castigos de Moreau nunca disminuían, y eran afortunadas si no aumentaban con el transcurso de los días.

Se enjugó las lágrimas con el dorso de una mano y, de pronto, cuando estaba a punto de levantarse, llegó: un joven que rondaría su edad salió en su defensa y plantó cara a la vieja Madame, que lo miró con esos ojos pequeños y malvados mientras se acercaba hasta ella. Nora no lo dudó y, de haber estado de pie, se hubiera lanzado a sus brazos dando grandes zancadas. Desde el suelo, en cambio, sólo se agarró a él y se incorporó para, después, caminar juntos por el pasillo que llevaba a las habitaciones. Todavía no era capaz de pronunciar palabra, puesto que el nudo en la garganta seguía tan prieto que, para poder hablar, primero tenía que soltarlo. ¿Y cómo lo hizo? A base de lágrimas, silenciosas, que corrían por las mejillas hasta llegar a la barbilla. Tampoco lo miró aún, estando como estaba concentrada en llegar a su cuarto y hacer lo que fuera que quisiera. ¿Un masaje? Se lo daría con todo el mimo que fuera capaz. ¿Un baño? Se lo prepararía y se metería con él en la bañera, si así lo pedía. ¿Que decidía que, al final, quería acostarse con ella? Entonces, se abriría de piernas para él.

Le agarró la mano con suavidad (porque, cuando se trataba de hombres, el cuerpo de Nora siempre reaccionaba así) pero también con firmeza, como si tuviese miedo de que cambiara de opinión y la dejara sola a mitad de camino. Se cruzaron con Dalia, que salía de su habitación, y los miró con extrañeza y algo más que Nora interpretó como celos. ¿Tan mal había estado ella que tenía que volver con otra? No disimuló la mirada cuando pasaron a su lado, pero la morena la ignoró. Ya habían llegado.

Abrió la puerta y esperó a que él entrara para cerrarla, dejándolos solos y aislados del exterior. Con los dedos de ambas manos entrelazados entre sí a la altura del vientre, se giró despacio y dio unos pocos pasos hasta quedar frente al joven.

Gracias —dijo, con un hilillo de voz—. Gracias, de verdad.

Volvió a enjugarse las lágrimas y sacó la bolsita con las hierbas que había comprado. Con eso apenas tendría para dos semanas, que eran exactamente los mismos días durante los que no iba a conseguir ningún beneficio, y, cuando se acabaran, tendría que desembolsar una cantidad mayor a la habitual para seguir teniendo suministros suficientes que impidieran que se quedara embarazada. Entre el castigo de Moreau y la subida de precio, sus ahorros se verían muy afectados, mucho más que con lo que ella había contado. De no ser tan necesarias para su día a día, habría tirado el saquito de hierbas por la ventana, fruto de la rabia y la impotencia que sentía en ese momento. Lo que hizo, en cambio, fue guardarlo en el primer cajón de la mesita de noche y volverse hacia Kaleth. Lo hecho, hecho estaba, y de nada servía lamentarse.

Me llamo Nora —se presentó, algo más serena, pero con los ojos todavía llorosos—. Le has dicho a Moreau que querías darte un baño y que también querías un masaje —le habló con la voz más dulce que pudo poner mientras se acercaba hasta volver a quedar frente a él—. Puedo darte uno mientras se calienta el agua, o puedo dártelo después del baño. O… quizá quieras hacer otra cosa.



Oubliez donc tous vos clichés:
bienvenue dans ma réalité:


avatar
Nora Salazar
Prostituta Clase Media
Prostituta Clase Media

Mensajes : 47
Puntos : 53
Reputación : 20
Fecha de inscripción : 20/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Tender Hands {Kaleth Reuven}

Mensaje por Kaleth Reuven el Sáb Oct 28, 2017 10:58 pm

Saciado ya estaba… pero, ¿qué hombre en su lugar se negaría a seguir? Además ya había pagado. Claro que la primer intención de Kaleth no había sido de índole sexual con la muchacha, había querido ayudarla nada más, pero si para agregarle cierto aire verídico a aquello debía gozar de una segunda ronda, simplemente lo haría. Suspiró y se quitó el abrigo, dispuesto a ponerse cómodo. Buscó con la mirada el sector donde se hallaban las bebidas como whisky o brandy, pero no lo encontró.

-Nora –repitió con voz calma-, es nombre de mujer que sabe dar masajes. Creo que me gustaría tomar las dos cosas juntas, o las tres –respondió, mirándola detenidamente. Nunca había estado con ella pese a que en el último tiempo se había transformado en un cliente habitual del lugar, por lo que se demoró especialmente admirando su belleza-. Digo, el baño, el masaje y a ti, todo al mismo tiempo.

Se sentó en el borde de la cama y comenzó a quitarse el calzado mientras la observaba moverse para preparar la tina en medio de la habitación. Kaleth siempre, tras observar algo o a alguien, hallaba su parte favorita de las cosas o personas. Rápidamente decidió que su parte favorita del cuerpo de Nora eran sus piernas, estilizadas pero fuertes, por lo que podía ver ahora que se había recogido el vestido para no mojarlo.

Solo habían cruzado miradas durante unos instantes, pero había visto en sus ojos dolor, preocupación y tal vez miedo. De hecho su aura de hallaba algo apagada y eso sólo podía deberse a la angustia. Kaleth quiso decirse que no tenía sentido pensar demasiado en ello, que solo era una puta teniendo los problemas que tienen las putas… pero él no era así, no podía ver a una persona mal y simplemente no hacer nada.

Cuando ella se volteó hacia él, no tuvo necesidad de invitarlo a acercarse, pues antes de que Nora hablase Kaleth ya estaba muy cerca, descalzo y sin camisa. Se hubiera quitado los pantalones también, pero ella se había movido rápido, como una verdadera experta, para preparar todo –o él se había quedado observándola y perdiendo el tiempo, que bien podía ser- y no había llegado ya a hacerlo.


-Nora, Nora, Nora –le dijo y tomó su mentón para que ella elevase sus ojos-. ¿Qué sucede? ¿Por qué estás tan triste? Puedes decirme que no es asunto mío, que estoy aquí para disfrutar de tu cuerpo y no para hacer preguntas… Dilo si quieres, no me importa, porque preguntaré de todos modos. –Sí, él era curioso por naturaleza y por eso sabía que sería un buen doctor de leyes cuando lograse terminar sus estudios. -¿Qué ha sido eso de hace un rato? ¿Por qué la Madama te ha tratado así? ¿Estás en apuros?

El vapor del agua, las esencias que de seguro ella le había echado, la piel suave de su rostro entre sus dedos y sus labios, llenos, entreabiertos… Todo tendría que haber actuado en conjunto para que Kaleth dejase de curiosear en la vida de la muchacha y volviera a su papel de cliente que deseaba ser satisfecho, pero no… No bastaba. Algo le decía que podía ayudar a la joven y, si en verdad podía, así lo haría.


avatar
Kaleth Reuven
Cambiante Clase Alta
Cambiante Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 21
Reputación : 8
Fecha de inscripción : 12/02/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Tender Hands {Kaleth Reuven}

Mensaje por Nora Salazar el Dom Nov 26, 2017 3:48 pm

No tardó en comenzar a moverse para preparar la bañera, pero no sin antes dedicarle una sonrisa amable al joven que la había salvado de las garras de Moreau. Debía ser eficaz y no andarse por las ramas, bastante tiempo había perdido ya, así que mientras el agua se calentaba en la chimenea destapó la tina (que siempre permanecía en una zona sin alfombras a un lado de la habitación) y preparó algunas esencias relajantes que sólo solía añadir cuando preparaba sus propios baños, pero que en aquella ocasión necesitaba urgentemente. Se encontraba agotada, y más ahora que el nivel de adrenalina había empezado a disminuir.

Soltó el vestido remangado, que cayó pesado cubriéndole las piernas, y se giró hacia Kaleth. Creía que lo encontraría sentado, esperándola cómodamente a que terminara para empezar a desnudarle (o lo que quisiera hacer), pero verlo allí, tan cerca de ella, hizo que diera un respingo. Tan sólo le dio tiempo a mirar el cuerpo ajeno una vez antes de que Kaleth tomara su barbilla y la obligara a levantar el rostro.

¿De verdad te interesan los problemas de una simple puta? —preguntó con voz dulce y sin ningún tipo de acritud. No era frecuente que los hombres que entraran allí se preocuparan por ella ni en lo más mínimo, pero Kaleth, con ese semblante tranquilo y curioso, consiguió que parte de esa tranquilidad se le contagiara a Nora, haciéndola sonreír de manera sincera—. Serías la primera persona que se interesa por algo así.

Se llevó las manos al lazo de su vestido y tiró de una de las puntas, deshaciendo las ataduras que lo mantenían en su sitio. La prenda descendió lenta hasta el suelo, rozando su piel con delicadeza y dejándola desnuda frente a él. Después las posó en la cintura de Kaleth y lo acercó hacia sí. Deslizó las yemas de los dedos hasta llegar al cierre del pantalón, que desabrochó sin prisa y que, al igual que el vestido, terminó arrugado en el suelo de la habitación.

Ven —dijo, tirando de sus manos suavemente—, se nos enfriará el agua.

Entró ella primero y se acomodó en uno de los lados de la tina. El agua estaba caliente, tanto que nada más rozarla se podía sentir como se arrugaba la piel, pero así era como más le gustaba. Guió a Kaleth para que se sentara frente a ella, entre sus piernas, y lo atrajo hacia sí hasta que apoyó la espalda en su pecho. Sabía que aún no había contestado a sus preguntas, y no fue algo casual; no estaba segura de querer compartirlo con él, un hombre que no la conocía de absolutamente nada. No obstante, al estar los dos en la bañera rodeados del vapor y el perfume de agua, sintió el impulso de contárselo. Desconocía si él seguía interesado en escuchar sus problemas, pero también era consciente de que no tenía muchos con los que poder hablar. Las prostitutas no iban a querer mezclarse en sus asuntos por miedo a las represalias que pudieran ocasionarles ponerse del lado de Nora en vez del de Moreau.

Lo que ha pasado ha sido culpa mía —contestó, al fin. Supuso que, si no quería hablar con ella, se lo diría. Para eso había pagado—. Tenía que haber llegado antes, pero me he retrasado y me he saltado el primer turno. —Buscó la esponja a tientas y, cuando la encontró, la sumergió en la bañera—. Eso han sido pérdidas para el burdel, así que tengo que compensarlas. Aquí tenemos comida, un techo y protección, y todo eso no sale de la tierra. Todos tenemos que hacer nuestros esfuerzos por mantenerlo en pie, y faltando al trabajo sólo consigo poner en peligro la estabilidad de este sitio.

Sacó la esponja empapada y la estrujó encima del pecho de Kaleth, haciendo que el agua resbalara por su piel. Después frotó con suavidad el pecho y el cuello del joven, deleitándose de esa juventud que todavía poseía. No todos los días tenía clientes tan atractivos como él.

No me has dicho tu nombre —dijo, sumergiendo la esponja por segunda vez, dispuesta a repetir esos mismos pasos que acababa de hacer.



Oubliez donc tous vos clichés:
bienvenue dans ma réalité:


avatar
Nora Salazar
Prostituta Clase Media
Prostituta Clase Media

Mensajes : 47
Puntos : 53
Reputación : 20
Fecha de inscripción : 20/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Tender Hands {Kaleth Reuven}

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.