Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP


RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA VAGGÖ

MODERADORA

ENVIAR MP
LOREENA MCKENNITT

MODERADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

MODERADOR

ENVIAR MP

CLIMA CE QUI NOUS UNIT - PARTICIPAN DAMIAN ALARCÓN Y LORA BELLAMY. RELEASE THE BEAST - PARTICIPAN ASTOR GRAY Y GWANGJONG GOREYO. VANN STEIN - PARTICIPAN HÖOR CANNIF, ULF TOLLAK, GIULIANA MORDRAKE, DANIELLE MORGAN, LUND, STAN MCQUINN, KHAYLA. NOSTALGIA - PARTICIPAN SUNI KANG y GWANGJONG GOREYO.




Espacios libres: 05/48
Afiliaciones élite abiertas
Última limpieza: 28/11/17


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com


Últimos temas
» Escuchando a la muerte susurrar (privado)
Hoy a las 12:22 am por Shannon Kincaid

» Shattered dreams [Privado]
Ayer a las 10:56 pm por Chantry Vilhjalmsdottir

» Give me adrenaline (privado)
Ayer a las 10:17 pm por Kattrina

» En fuga [Privado]
Ayer a las 10:08 pm por Darcell Aubriot

» CIERRE DE TEMAS
Ayer a las 9:44 pm por Drazel Sarbu

» Laburando, laburando. –Privado-
Ayer a las 9:41 pm por Drazel Sarbu

» Amistad gitana [Privado]
Ayer a las 9:29 pm por Rylan

» Relaciones de un actor suicida - Emerick Allard
Ayer a las 8:49 pm por Perséfone

» Registro de Avatar [OBLIGATORIO]
Ayer a las 8:40 pm por Jaecar Babenberg



Chamaemelum nobile

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Chamaemelum nobile

Mensaje por Tsetsé Verte el Lun Sep 11, 2017 3:43 pm

"Los gatos no tenemos nombre [...]. Vosotras, las personas,
tenéis nombre porque no sabéis quiénes sois.
Nosotros sabemos quiénes somos,
por eso no necesitamos nombres"

Neil Gaiman "Coraline"



Podía decirse que Tsetsé acababa de asesinar todo retazo de dignidad que le quedaba nada más robar del comedor comunitario. Lo gracioso, sin embargo, si podía decirse que era divertido, es que ni si quiera se había percatado de que podía haber obtenido la comida gratis. Sin embargo, ya era demasiado tarde. Cruzaba el norte de París con intención se hallar un lavadero en el que poder desinfectar la escasa ropa que tenía cuando el aroma del guiso explotó placentera y urgente en su nariz. La necesidad hizo rugir su estómago y salivar su boca. Cuando se quiso dar cuenta, estaba colándose por la ventana, oculta tras una de sus ilusiones para robar uno de aquellos deliciosos platos. Se escabulló por lo que creo ser la parte trasera del edificio, sin embargo, al dar de bruces con una inmensa cola de gente esperando se cercioró de su despiste. Hubiese sido doblemente humillante de no haber estado oculta por su brujería. Sin embargo, ahí estaba, parada, observando como personas de su misma condición esperaban para ser alimentadas. Tsetsé gruñó por lo bajo y se retiró a una callejuela oculta por árboles y arbustos. En silencio, devoró su pollo. ¡Delicioso! Hacía…Ni si quiera sabía cuándo había sido la última vez que había comido algo así. No era como si lo recordara. Le propinó otro mordisco y su estómago respondió con un gruñido. Gruñidos extraños como poco. Tan extraños que parecían maullidos. Tsetsé alzó las pestañas y ahí estaba. Un felino, negro como el carbón y tan desamparado como ella. Sus ojos ambarinos se clavaron en los propios y volvió a maullar, hambriento. La bruja separó el pollo de sus labios y se lo tendió. La soledad venció al hambre.

Durante los siguientes días, regresó al comedor social. Esta vez, sin la necesidad de robar algo que ofrecían. Sin embargo, siempre llevaba consigo algo de comida para ofrecérsela a su nuevo amigo.

¿Tú también estas solo? ―le preguntó.

El gato respondió entre maullidos mientras devoraba los últimos trozos de pescado.
El domingo, el minino no regresó.

Y el lunes, lo hizo cuando Tsetsé estaba a punto de marcharse. Pero no lo hizo como siempre. Su caminar era torpe y esta vez sus escandalosos maullidos iban acompañados con un deje triste. Estaba cojo. Tsetsé le ofreció las migajas de pan untado que había traído consigo y el gato se acercó a duras penas. Sintió lastima, tanta que hundió la mano en su pequeño bolso para extraer el botiquín que siempre llevaba consigo desde que se topó con Herman. Extrajo manzanilla seca y un minimalista bote de cristal que calentó con unas efímeras palabras. Humedeció el paño envuelto alrededor de la manzanilla y lo aplicó a la pata del animal. El gato bufó y ella tuvo que sujetarlo, obteniendo un arañazo como recompensa. La manzanilla era cicatrizante y ayudaba que la herida se cerrase y desinfectara con mayor velocidad, sin embargo, no podía explicar eso a un animal, que el único idioma que entendía era el del dolor. Cerró los ojos, evocando las palabras, lejanas y familiares, de modo que aceleró el proceso. Pronto, el animal dejó de pelear para comenzar a ronronear entre sus brazos. Complacida, Tsetsé lo acarició bajo la barbilla. Ni si quiera se percató de la presencia de otra persona hasta que escuchó el chasquido de las ramas tras de sí. Alarmada, levantó la vista, preguntándose si dicho visitante habría encontrado sospechoso la facilidad con la que había curado al felino.

Con suerte, simplemente le echarían la bronca por sacar la comida del comedor a la calle. Esperaba no meterse en problemas.
Otra vez.





Because she's a cruel mistress and a bargain must be made:
She is the worm in your skull:

She is trapped underground and can't be heard:

avatar
Tsetsé Verte
Hechicero Clase Baja
Hechicero Clase Baja

Mensajes : 64
Puntos : 57
Reputación : 17
Fecha de inscripción : 13/05/2017

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Chamaemelum nobile

Mensaje por Naitiri Zahir el Sáb Sep 16, 2017 12:18 pm

"A veces la única forma de superar la adversidad,
es imaginarse como sería el mundo
si nuestros sueños se hicieran realidad"

Arthur Golden "Memorias de una Geisha"











Hacía ya tiempo que apenas tenía un poco de respiro desde que había vuelto a empezar a trabajar en el museo, miré los papeles que había sobre la mesa y mis dientes mordieron con suavidad la pluma que sostenía entre mis dedos mientras repasaba todos y cada uno de los artefactos y reliquias que se enumeraban en aquella lista, una que debía de repasar en la semana que entraba. Anoté algo al final de la hoja para que no se me olvidara, dejé la hoja sobre el escritorio y la pluma en el tintero solo para lanzar un suspiro y mirar al techo un par de segundos. Estaba cansada, después de mi regreso de Egipto en aquel viaje para el museo donde tuve que catalogar ciertas reliquias que se habían encontrado y que el museo quería verificar que eran ciertos antes de exponerlos, apenas había parado. Era la única que el museo tenía que trabajaba en el departamento de antigüedades egipcias, la gente le gustaba más las que procedían de su cultura y de la romana y griega, la mía había que decir que era más complicada por los jeroglíficos, pero no por ello menos interesante o hermosa. Si a eso le sumabas que entre el trabajo que tenía que hacer, que me llevaba casi todo el día salvo cuando inusualmente salía una tarde muy temprano, estaba organizando mi boda. Si echaba la vista atrás a tan sólo un par de años cuando mi vida era completamente diferente, y alguien me hubiera dicho que me iba a casar... me habría reído en su cara.

Básicamente porque antes, cuando quedé relegada a ser una cortesana por infortunios de la vida, jamás habría pensado que llegaría a casarme y mucho menos a obtener la libertad para hacer lo que realmente quería: seguir los pasos de mi padre y convertirme en egiptóloga. Bien, dos años más tarde y tras muchos baches que cambiaron mi vida por completo y en los que casi la había perdido ahí me encontraba; en mi propio despacho y a falta de tres semanas para casarme. Cerré los ojos dejando mi espalda apoyada contra la silla y suspiré, organizar una boda con tan poco tiempo para dedicarme a la misma me estaba agotando aunque por suerte contaba con ayuda. Unos golpes en la puerta llamaron mi atención relegando mis pensamientos para dar un “adelante” viendo a uno de mis compañeros de trabajo en el museo asomar su rostro para mirarme de forma fija. Él se encargaba de otro departamento pero su oficina quedaba justo enfrente de la mía y me pregunté qué querría exactamente, a veces le mandaban por error alguna que otra caja que era para mí y temí, por unos breves segundos, que se tratara de eso.



-Oh, dime que no se trata de otra caja extraviada otra vez –hubo un poco de pesar en mi voz, no me quejaba de mi trabajo, pero tenía faena acumulada y no veía el momento de ponerme al día para salir antes y dedicar algo más de tiempo a mí boda, mi compañero simplemente sonrió y negó con la cabeza. No lo pude evitar, suspiré de alivio cuando negó mis palabras.
-Sólo venía a decirte que es tarde y que están a punto de cerrar -¿ya era la hora del cierre? Cuando me enfrascaba perdía la noción del tiempo totalmente- deberías de ir a casa y descansar, se te nota cansada –sonreí de forma vaga y recogí los papales del escritorio para levantarme y coger el bolso.
-Últimamente apenas tengo tiempo entre el trabajo y la boda –me acerqué a la puerta y pude ver una sonrisa algo pícara en sus labios, algo que me hizo sonreír levemente- ¿qué, en qué andas pensando?
-En que creo que hay algo más que te tiene entretenida... –dejó caer el comentario con gracia y, ciertamente, me reí porque también tenía razón, ¿para qué negar que mi prometido influía en eso? Negué con la cabeza divertida.
-Quizás la próxima vez que lo veas se lo puedes preguntar tú mismo... –entre risas salimos del museo despidiéndonos en la puerta y me encaminé hacia casa, no me di mucha prisa por llegar dejando que la leve brisa de la noche me despejara un poco de estar casi todo el día encerrada, sino el museo mi casa. Respiré con fuerza bajo esa noche estrellada con la luna de testigo pensando en el estrés que se me venía encima, sumado al nerviosismo conforme se fuera acercando la fecha. Estaba totalmente distraída en mis pensamientos dejando que mis pies que ya conocían el camino a casa me guiaran, esa noche tomé un atajo que me permitiría llegar antes a casa y fue entonces cuando sin quererlo me encontré con la escena que tenía frente a mí. Casi siempre pasaba cerca de aquel comedor social al que por fortuna no había tenido que acudir nunca a él pero esa vez me desvié por el callejón contiguo para contemplar a una joven arrodillada en el suelo con un pequeño bolso al lado, su piel era algo morena y su cabello castaño que brillaba bajo los haces plata de la luna que iluminaban el callejón. Mis ojos observaron como la joven con delicadeza y cuidado, a pesar de que el gato se revolvía entre sus brazos, parecía curarle una herida que tenía mientras la oía murmurar unas palabras que no entendí pero supe lo que estaba haciendo: magia. Conocía la magia aunque yo no pudiera practicarla nunca, me habían enseñado a curar algunas heridas pero ni de lejos mis conocimientos eran amplios en esa gama, de hecho, teniendo en cuenta que mi prometido era propenso a sufrir heridas... ya había pensado en volver a que me enseñaran de nuevo, nada de magia por supuesto, pero si remedios y hierbas que pudiera utilizar en su lugar. Me delaté cuando pisé una de las ramas que había en el lugar, centrada en ver lo que la joven hacía con el gato negro y cuando sus ojos se centraron en los míos me pregunté, por un momento, si pensaría que iba a hacerle algo... así que sonreí, de forma sincera, y me paré a unos pasos contemplándolos a ambos, viendo el botecito que había en el suelo, el paño alrededor de la pata del minino y como este parecía dejarse hacer por la joven, me agaché despacio quedando a la altura de ambos y le sonreí a la joven acariciando levemente al gato, me recordaba al que tuve hacía unos años y que falleció por la edad, era igual de negro con aquellos ojos ambarinos que me miraban de forma fija. Adoraba ese tipo de actos, tan nobles, tan desinteresados... decían demasiado de una persona- me parece muy noble lo que has hecho por el gato, tuviera lo que tuviera –mis ojos entonces se centraron en los de la joven sin quitar mi sonrisa- me llamo Naitiri –en ese momento me fijé en sus ropas, algo que denotaba que quizás no estaba en ese callejón cerca del comedor por casualidad y me mordí el labio, a veces la vida nos ponía en situaciones adversas que debíamos de convivir y superar.  


Another Time, Same Way. Your Future, My Destiny:


I'm a survivor, I fight for what i want:
You Changed My Entire World:

Part Of Me:
Zahir Family:
avatar
Naitiri Zahir
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 537
Puntos : 546
Reputación : 54
Fecha de inscripción : 27/11/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Chamaemelum nobile

Mensaje por Tsetsé Verte el Vie Sep 29, 2017 1:06 pm

“Me parece muy noble lo que has hecho por el gato, tuviera lo que tuviera. Me llamo Natiri”

La muchacha se había levantado veloz, como un animal salvaje recién descubierto en su hábitat natural. Sin embargo, las palabras de la desconocida consiguieron calmarla. Su tenue voz la sobrecogió por un instante, desarmándola y, Tsetsé se detuvo. Sin duda había visto cosas extrañas, hechos insólitos y criaturas turbulentas, sin embargo, hasta el momento no había dado con nadie con una belleza tan única como la de la muchacha que tenía frente a ella. Era...exótica, por decirlo de algún modo. La bruja ladeó el rostro con curiosidad. Después, sus ojos descendieron por las galas de la muchacha, pulcras y elegantes. Fue entonces cuando comenzó a mirar tras de sí, nadie con aquel tipo de porte se acercaba a ella si no era con intenciones maquiavélicas, por eso probablemente no se estuviera dirigiendo a ella. Sin embargo, detrás no había nadie. Miró a la muchacha de nuevo, sus ojos clavados en su rostro. No podía comprender, porqué le hablaba a ella. Probablemente estaría loca, Tsetsé lo decidió así. Había pasado suficiente tiempo en París como para aprender que nadie quería mezclarse con los de su calaña. Esa mujer debía de ser una demente.

La bruja se encogió de hombros ligeramente y dio un paso atrás. Puede que fuera una asesina en serie. O puede que estuviera exagerando y realmente se tratara de una buena persona de clase alta. De cualquier modo, mientras rondaba todas aquellas posibilidades, había pasado el tiempo suficiente como para que la situación comenzara a tornarse incomoda. Perfecto. Ahora parecía ella la loca. Se apresuró a responder. A pesar de que su francés no era perfecto, comenzaba a comprender más de lo que se hubiese creído capaz. Hablarlo, le costaba más que comprenderlo. Sin embargo, sabía dar las gracias y presentarse.

Gracias─ musitó con un marcado acento─. Tsetsé.

Esbozó una sonrisa trémula, tan oxidada que le recordó su gran ausencia de interacción social. Ni si quiera sabía cómo se saludan cortésmente en París. Aunque para ser sinceros, tampoco recordaba como lo hacían en España.

El felino maulló junto a ella y lamió su pierna. Después se limpió las uñas giró sobre sus zarpas para alejarse. Quizás ella también debería marcharse. Aquella situación comenzaba a tornarse todavía más incómoda si era posible. La desconocida la miraba de una forma extraña, algo que la descolocaba. No tenía intenciones hostiles, lo habría percibido. Quiso explicar que se marchaba, pero no conocía suficiente vocabulario como para dar explicaciones así que simplemente dijo:

Adiós.

Y se dio la vuelta para marcharse de forma apresurada. Al parecer estaba tan poco acostumbrada a ser abordada por personas que no fueran hombres lascivos o borrachos, que no sabía lidiar con una persona normal y corriente.

Definitivamente, la loca era ella.





Because she's a cruel mistress and a bargain must be made:
She is the worm in your skull:

She is trapped underground and can't be heard:

avatar
Tsetsé Verte
Hechicero Clase Baja
Hechicero Clase Baja

Mensajes : 64
Puntos : 57
Reputación : 17
Fecha de inscripción : 13/05/2017

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Chamaemelum nobile

Mensaje por Naitiri Zahir el Sáb Oct 14, 2017 6:36 am

Podía ver cierta sorpresa en el rostro de la joven quien no se había percatado de mi presencia, había estado tan sumida ayudando al gato que había en aquel callejón que ni se había dado cuenta de que había alguien más en el lugar y que vi lo que hizo con el gato para curarlo. Pocas personas se paraban a ayudar a un animal callejero como eran los gatos y los perros, pocas personas les importaba lo que les sucediera y les pasara y lo cierto es que había sido un gesto muy noble aun cuando quizás ella también necesitara cierta ayuda, se podía ver por los ropajes que llevaba y por el lugar donde se encontraba, sin embargo había curado al gato que ahora quedaba junto a su pierna como si no le hubiera pasado nada, lamía sus uñas despreocupado y ajeno totalmente a lo que estaba pasando a su alrededor. Mis ojos se centraron en la joven que tenía frente a mí notando que esta me recorría con la mirada, quizás podría pensar que me había acercado por algún motivo en concreto o porque quería molestarla de alguna manera, era consciente del lugar donde estábamos y sobre todo de la gente que acudía a ese comedor que quedaba en la calle de atrás, no hacía falta ser demasiado elocuente para comprender que ella acudía a ese comedor, pero sin embargo lo que me había fascinado era lo que hizo por el felino. Pude ver cómo miraba tras mi espalda quizás esperándose encontrar a alguien pero no era esa la situación, estaba yo sola y aunque había sido algo arriesgado el acercarme de esa forma porque no sabía cómo podía reaccionar ella le sonreí de forma tranquila intentando, en parte, tranquilizarla a ella también para que viera que no tenía nada que temer conmigo, sabiendo que era hechicera poco podía hacer contra ella, por lo que tenía entendido los hechiceros podían ver las auras de las demás personas, quizás mirando la mía se diera cuenta de que no podía hacer ningún mal.

Mis palabras fueron básicamente a la acción que había hecho con el gato, me fijé algo más en ella dándome cuenta de que su tez también era algo morena aunque no tanto como la mía, sus ojos castaños me recorrieron por entera y no hice amago alguno cuando dio un paso hacia atrás, me quedé donde estaba de forma tranquila mientras esperaba que de alguna forma ella se presentara. Ante mis palabras se encogió de hombros como si lo que hubiera hecho por el gato no tuviera valor o importancia alguna, pero para mí que era una amante de los animales sí que le daba valor y le daba importancia, tenía una pastora belga negra llamada Isis que había recogido de la calle cuando tan solo tenía apenas tres meses, y antes de tenerla a ella había tenido un gato muy parecido al que había ahora en el callejón y que tras limpiar sus uñas se había ido dejándonos a las dos a solas con aquel silencio que se había instalado en aquel momento. Me dio las gracias y pude darme cuenta de que no era francesa por el marcado acento que tenía, lo que me dio a entender que quizás podría no conocer demasiado el idioma porque solo dijo un “gracias” y luego su nombré, francamente un nombre un tanto extraño pero que sonreí tras la presentación. Unos segundos más tarde un “adiós” fue todo lo que dijo antes de darse la vuelta para comenzar a caminar alejándose de allí.



-¡Espera! –Dije parándola al tomarla del brazo para que no se fuera, mi agarre no fue fuerte sino más bien suave, como un sutil toque para que no se marchara y en cuanto se giró para mirarme aparté mi mano para que no pensara que quería hacerle algo a ella pero no retrocedí tampoco- encantada, Tsetsé –dije tras su presentación y la miré- veo que no eres francesa –aunque tampoco sabía muy bien de dónde podría ser, pero entendía lo que era estar en una tierra desconocida con un idioma que no entendías demasiado bien, la sensación de sentirte perdida... la conocía, había aprendido el francés a base de palos y golpes cuando tan solo era una niña pequeña, sabía perfectamente por lo que estaba pasando. Por un momento me vi en la tesitura de que no sabía exactamente por qué la había parado, quizás porque en algún punto me recordó a cuando yo era pequeña, quizás porque al haberla visto curando a ese gato se me pasó la idea de que quizás ella podría enseñarme algo que yo desconocía, yo no sabía nada sobre magia pero sí sabía sobre curar, quizás ella pudiera enseñarme algo más sobre eso. Era una idea un tanto loca porque no nos conocíamos de nada pero ese gesto decía mucho más de ella sin duda alguna- yo.... me gustaría, bueno... –me mordí el labio porque ¿cómo le explicaba la idea loca que se me había ocurrido en aquel momento?- es una idea loca pero podemos ayudarnos –hice una pausa para ver si me seguía y me entendía- yo te ayudo con el idioma –hice por gestos o como pude por gestos- y tú me enseñas a curar –señalé su bolso y al gato que se había ido por el callejón corriendo- podemos ayudarnos –acabé esperando que me hubiera entendido algo de lo que le había dicho.


Another Time, Same Way. Your Future, My Destiny:


I'm a survivor, I fight for what i want:
You Changed My Entire World:

Part Of Me:
Zahir Family:
avatar
Naitiri Zahir
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 537
Puntos : 546
Reputación : 54
Fecha de inscripción : 27/11/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Chamaemelum nobile

Mensaje por Tsetsé Verte el Lun Nov 06, 2017 2:09 pm

Había escogido mal el nombre. Natiri no era la primera ni la última persona que lo hallaba chistoso. Tsetsé contuvo la necesidad de poner los ojos en blanco. Tarde era, para percatarse que todo aquello que consiguiera sería desacreditado por un nombre saleroso.

En cuanto a su situación, no supo que le hizo detenerse, escuchar a la desconocida y regresar sobre sus pasos para atender a sus palabras. En un día normal, no lo hubiese hecho, cuando la llamaban no era para nada bueno. Sin embargo, aquello era…diferentes, por decirlo de algún modo. Lo cierto era que la situación se le presentaba tan idílica, que la sospecha la consumió casi al instante. Ignoró su no amenazadora aura, inofensiva incluso y, la escrudiñó de arriba abajo.
Pero Natiri no se detuvo allí, sino que la volvió a sorprender con una inesperada oferta. La bruja frunció ligeramente el ceño, tensa, sin saber muy bien que hacer. No podía ser tan fácil, aquello olía a gato encerrado. Sin percatarse de ello, se halló a sí misma, dando vueltas alrededor de la desconocida, estudiándola, como quién no se fía lo suficiente como para esperar que tratara de desgarrarle la yugular de un momento a otro.

Tal vez todo aquello se tratase de un espejismo. Puede que se estuviera volviendo loca. Sí, debía de ser eso. A pesar de que últimamente había tenido la suerte de entrar en más contacto humano, seguía estando en periodo de adaptación. Sin duda, una mujer de aquel calibre no podía acercarse a una andrajosa como ella sin que se tratara de un espejismo. Un espejismo…muy real ya que casi podía degustar su perfume. La muchacha aspiró, ella también quería un perfume, un vestido, un cabello limpio…

No. No quería clases para aprender el idioma. Le bastaba con el día a día en aquella endiablada ciudad (más o menos). Lo que deseaba, era lo que ella tenía; un hogar, ropa decente…
Dignidad.
Puede que con algo así, incluso consiguiera apaciguar al monstruo de su interior. Silenciarlo. Hacer que se marchara para siempre. Era un riesgo que podía tomar.

Dio dos pasos más y se detuvo frente a la muchacha, que continuaba esperando una respuesta. Al fin, esbozó una pequeña sonrisa, complaciente.

Vale…No idioma…─consiguió balbucear─. Dinero─ añadió resuelta.

Ladeó el rostro, ansiosa. Dinero. Se acabaron los hurtos se terminó el asaltar a borrachos indecentes, el robo de ropa… Con una mano detrás de la espalda, cruzó los dedos.

Yo enseñar tu cura, tu a mi dinero.

Para ser sincera, no estaba muy segura de sus conocimientos herbolarios. Recordaba algo, pero tras la pérdida de su memoria la mayoría de las veces lo hacía sin manual, de forma intuitiva y después, cuando trataba de recordar el método, no conseguía evocarlo. Sin embargo, esperaba poder apañárselas de forma suficiente como para complacer a la joven. Ocultó la otra mano tras su espalda y cruzó también los dedos a la espera de su respuesta.

Cuatro dedos entrelazados.




Because she's a cruel mistress and a bargain must be made:
She is the worm in your skull:

She is trapped underground and can't be heard:

avatar
Tsetsé Verte
Hechicero Clase Baja
Hechicero Clase Baja

Mensajes : 64
Puntos : 57
Reputación : 17
Fecha de inscripción : 13/05/2017

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Chamaemelum nobile

Mensaje por Naitiri Zahir el Miér Dic 06, 2017 11:06 am

Tsetsé en cierto sentido me recordaba a mí hacía muchos años, a cuando era una niña pequeña que había llegado a la ciudad tras que nos abordaran los piratas y me vendieran a un proxeneta con tan solo ocho años. Conocía la sensación de incertidumbre, el sentirse perdida en un lugar que no conocías para nada y sobre todo la barrera del idioma que yo había tenido que aprender a base de palos y de abusos, una época lejana que desterré de mi mente con un movimiento de cabeza observando a la joven que tenía frente a mí, no parecía tener más años que yo y seguramente rondáramos la misma edad, pero estaba claro que sus condiciones de vida no eran las mejores y espera que pronto pudiera cambiar eso, la observé tras decirle como pude aquella idea loca que se me había pasado por la cabeza explicándoselo como buenamente pude porque no sabía si me estaba entendiendo o no, pero algo en su mirada me hizo saber que sí había entendido lo que le había dicho. Otra cosa ya era que quisiera aceptar o no, si no lo hacía hasta lo entendería porque ¿cómo hacerlo cuando no nos conocíamos de nada? Había notado sus dudas cuando la paré tomándola de la muñeca, aunque la había soltado rápido porque no quería que pensara lo contrario, notaba sus ojos recorriéndome por entera como si de alguna forma me estuviera evaluando, quizás para medir si podría representarle algún problema pero desde luego que yo no lo haría. Por cómo había visto salir al gato y sabiendo lo que había en aquel mundo supe que se trataba de una hechicera, según tenía entendido estos como los vampiros también podían leer las auras de las personas y solo con leer la mía podría darse cuenta de que era totalmente inofensiva para ella. Fue cuando la miré mientras ella me daba vueltas observándome, no me moví mientras permanecía a la espera de su respuesta aunque si se lo estaba pensando y no me había dicho ya un “no” es porque quizás pudiera haber una oportunidad. Evidentemente no quería que me enseñara magia, para mí era imposible ya que yo no era hechicera, pero sabía que muchos hechiceros tenían conocimiento sobre medicinas, sobre plantas curativas y yo sí que sabía sobre eso, quería seguir aprendiendo y ampliar conocimientos...  a cambio yo podría ayudarla con el idioma si así ella lo quería, podía ser un intercambio beneficioso para ambas.

Me sonrió mientras acortaba un poco la distancia que nos separaba y yo me mordí el labio a la espera de su respuesta, para mí enorme sorpresa porque en un principio pensé que me iba a decir que no, aceptó el trato que le había propuesto salvo por una pequeña condición: no quería que le enseñara el idioma, quería dinero a cambio de sus conocimientos. Eso me hizo esbozar una sonrisa porque no lo veía demasiado descabellado, en cierto sentido ella me estaría enseñando así que ¿por qué no? El dinero no era algo que me preocupase y tras el puesto que ocupaba en el museo mucho menos así que no tuve que pensármelo demasiado cuando dijo que quería dinero por enseñarme lo que ella sabía. Si continuaba en la ciudad al fin y al cabo el idioma lo iría aprendiendo día a día y seguro que el dinero le venía mucho mejor que lo otro. No tenía mucho que pensármelo así que tras sonreír por ello acepté asintiendo con la cabeza haciéndole ver que estaba de acuerdo con lo que me había propuesto. La cuestión ahora era dónde me enseñaba, aunque lo más sensato y lo más seguro es que se hiciera en mi casa ya que no era muy bueno que lo hiciéramos en la calle, sabía que los hechiceros eran buscados y perseguidos así que cuanto menos estuviéramos a la vista mejor y en mi casa nadie podría molestarnos, ella me enseñaría y nos entenderíamos por señas y por gestos, así que así me propuse a hacérselo saber como buenamente pude porque parecía que entendía algo del idioma, pero no su totalidad.



-Acepto el trato, Tsetsé –dije y luego comencé a explicarle por señas lo que le estaba diciendo con palabras- tú me enseñas a curar, y yo te pago por tus lecciones –hice otra pausa, quería buscar la forma simple de que entendiera el hecho de que me enseñara en mi casa- puedes enseñarme en mi casa –dije parando para ver si me entendía o no- allí no nos puede molestar ni ver nadie –no la conocía de nada y quizás otra persona considerara un disparate meter a alguien ajeno y desconocido a su casa, pero después de ver cómo había curado a ese gato callejero no pensaba que fuera una mala persona, siempre había considerado que las mejores personas eran las que sentían empatía por los animales aunque estos fueran callejeros o animales abandonados, yo había encontrado a Isis –mi pastora belga- una tarde de lluvia de vuelta a casa, desde entonces llevaba año y medio conmigo y era la mejor perra que habría podido tener nunca- ven conmigo, te voy a enseñar donde vivo –así podríamos acordar las veces que ella pudiera enseñarme y se presentaría allí, de esa forma nos evitábamos correr algún tipo de peligro y riesgo y todo quedaría entre nosotras- ¿vamos? –Pregunté haciendo un gesto con la cabeza para que me siguiera, así era más cómodo y más rápido.


Another Time, Same Way. Your Future, My Destiny:


I'm a survivor, I fight for what i want:
You Changed My Entire World:

Part Of Me:
Zahir Family:
avatar
Naitiri Zahir
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 537
Puntos : 546
Reputación : 54
Fecha de inscripción : 27/11/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Chamaemelum nobile

Mensaje por Tsetsé Verte Ayer a las 4:53 am

Por nada del mundo hubiera aceptado la oferta de dejarse guiar por una desconocida hasta su casa. Aquello hubiese sido lo más estúpido que pudiera haber hecho nunca. Y sin embargo, contra todo pronóstico, Tsetsé aceptó. Estaba desesperada, cierto era, pero no era tonta. La única razón por la que había decidido ir con Natiri era única y exclusivamente por la familiaridad que irradiaba su aura. Demasiado bondadosa y cercana, tanto, que Tsetsé comenzó a creer que era un espejismo, trucos de su mente para aliviar su dolor. Habían sido pocas las almas inmaculadas que había encontrado en aquellas calles, por no decir nulas. Era extraño, ver el reflejo de una persona como era ella, sin una sola mota de oscuridad. Bien sabía ella, lo fácil que era caer en la tentación de las malas acciones, olvidar el control y permitir que otro lo tomara. O en su caso, otra. Ella. La que estaba en su subconsciente a la espera de emerger. Quizás aquella era su oportunidad para despedirse de su monstruo interior para siempre. Si ganaba dinero, quizás llegaba a permitirse vivir lejos de las calles y por tanto evitar los asaltamientos que tanto la alteraban, que hacían emerger su miedo, su ira y en consecuencia al monstruo asesino que albergaba los recónditos más oscuros de su mente.

Gracias ─murmuró, más que agradecida.

Siguió a la mujer de cerca, sin quitarle el ojo ni un solo momento. Confiaba en sus intenciones, pero todavía resultaba complicado fiarse de alguien. Cuando alcanzaron su hogar, Tsetsé sintió la envidia borbotear en la superficie de su mente. Añoraba tanto un hogar, un hogar que desde que tenía memoria, nunca había tenido. La invitó a pasar y ella hizo lo propio, abrumada por las paredes que la acogieron, a salvo, tranquila, en paz.

Gracias ─volvió a susurrar, tan bajito que dudó que la hubiese oído.

Se dejó guiar hasta donde Natiri decidió y ella persiguió sus pasos. Permitió que la acomodara y ella se dejó, sin rechistar, acongojada ante la cercanía del hogar. Las emociones hicieron mella en ella y por poco derramó una lagrima. Agitó la cabeza, reafirmándose.

¿Curar? ¿Medicina? ¿Herida? ¿Cabeza doler? ─preguntó, tratando de encontrar la razón de sus inquietudes ante la razón de su contratación─. Plantas, em…Libro… ¿Entiendes? Un libro de botánica─. Trató de explicarse y para ello indicó una pila de libros.

Podía enseñarle las nociones básicas que recordar, las cuales no eran mucho. Sin embargo, tenía que fingir sobre sus conocimientos. Necesitaba el dinero. Esperaba que, tras echar una ojeada a un libro de botánica, fuera capaz de rememorar la mayoría de ellos.

También…poción de amor. Amor hierbas, ¿si chico ama? ─sugirió, ligeramente humorosa y después susurro en castellano─. Afrodisíacos.

Por alguna extraña razón, recordaba exactamente todas las plantas que podían ofrecer ese tipo de servicios. Perversa ella. Le dedicó una sonrisilla a Natiri, una sonrisa oxidada, sin usar.


Anotación:
Las palabras en cursiva quieren decir que está hablando en castellano




Because she's a cruel mistress and a bargain must be made:
She is the worm in your skull:

She is trapped underground and can't be heard:

avatar
Tsetsé Verte
Hechicero Clase Baja
Hechicero Clase Baja

Mensajes : 64
Puntos : 57
Reputación : 17
Fecha de inscripción : 13/05/2017

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Chamaemelum nobile

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.