Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
LOREENA MCKENNITT

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP


RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA AREZZO

MODERADORA

ENVIAR MP
NICOLÁS D'LENFENT

MODERADOR

ENVIAR MP
KALA BHANSALI

MODERADORA

ENVIAR MP
LADISLAV PEKKUS

MODERADOR

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

MODERADOR

ENVIAR MP

CLIMA


Espacios libres: 00/45
Afiliaciones élite: cerradas
Última limpieza: 16/01


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com




Mørkt Fengsel ~ Privado

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ir abajo

Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Eirin Cannif el Dom Oct 15, 2017 5:39 pm

Hacía apenas unos días que habíamos vuelto al norte tras pasar un tiempo en París, para alegría de nuestra madre allí nos pudo tener algo más controlados para que sanáramos nuestras heridas antes de que volviéramos al norte, incluso nos había llevado de vuelta a Egipto por una corta temporada también para así evitar que nos metiéramos en problemas pero, ¿cómo evitarlo cuando éramos unos niños traviesos y revoltosos que la palabra “problema” venía en nuestra sangre? Éramos incorregibles, al menos Tarik y yo lo éramos porque Nailah era mucho más tranquila y calmada, más como siempre había sido madre que lidiaba con nosotros dos –y con nuestro padre, a decir verdad- que siempre nos metíamos en problemas. Siempre habíamos estado viajando de París yendo al Norte o a Egipto para conocer las dos culturas de las que corrían por nuestras venas, Tarik era mucho más afín al Norte y Nailah estaba siempre entre ambas, yo era un poco como ella porque al fin y al cabo las dos corrían por mi sangre y de las dos eran mis orígenes. Siempre había admirado la paciencia que nuestra madre tenía con nosotros, sobre todo con Tarik y con padre quienes por unas cosas o por otras eran los que más dolores de cabeza le daban, aunque yo tampoco me quedaba muy atrás porque mi mellizo y yo siempre estábamos haciendo de las nuestras. Compartíamos un estrecho vínculo que era bastante fuerte, quizás porque habíamos estado siempre juntos incluso en el vientre materno y por eso éramos tan afines, teníamos nuestras discusiones y nuestras diferencias pero casi siempre hacíamos todo juntos, lo que no se le ocurría a uno se le ocurría al otro y padre siempre nos decía que nos recordaba a cómo éramos él y el tío Niels cuando eran pequeños.

Tras pasar unas semanas de tranquilidad y relajación entre Egipto y luego mayormente en París habíamos vuelto todos al Norte con la intención de parar a Randulf o al menos intentarlo, esa batalla ya perduraba demasiados años y aunque ejercíamos todavía resistencia seguía diezmando y domando a la población, reduciendo lugares a escombros y ceniza utilizando a la población para engrosar sus filas y sus tropas y los que no les eran útiles los mataba porque de nada les servían y para él eran simplemente un lastre. Sabíamos que últimamente había diezmado a una manada de licántropos que ya de por sí podrían ser peligrosos, pero sobre todo lo eran más cuando entre sus filas contaban con chamanes que ponían las cosas más peliagudas. Habíamos vuelto para aportar apoyo en la batalla y en cuanto padre había tomado su decisión nosotros le habíamos seguido, mi madre también lo hizo y aunque ella no supiera luchar no podía estar lejos de ninguno de nosotros y siempre era la que terminaba curando nuestras heridas, se había acostumbrado con mi padre pero aun así era una madre y la preocupación siempre estaba latente. Nosotros a diferencia de Randulf no contábamos con oráculos, mayormente no es que tuviéramos más que un par que eran de la familia y que ayudaba a nuestra causa igualando, o intentándolo al menos, las fuerzas con Randulf quien sí poseía muchas más oráculos en sus tropas y en sus ejércitos. Había oído que una de ellas, en concreto, había tenido una visión sobre un joven que estaba en el ejército de Randulf, alguien que podría ayudarnos en esa lucha o al menos eso decía aquella mujer, lo que más me extrañó de todo es que pidió hablar conmigo en cuanto llegamos a Akershus y, aunque no supe qué podría querer, fue mi padre el que me transmitió el mensaje de que la buscara, me esperaría en palacio. En cuanto llegué la mujer, algo mayor, estaba junto a una lumbre esperando por mi llegada, en cuanto entré por la puerta sus ojos se pusieron en los míos.



-Ah niña, aquí estás... por fin has llegado –no entendía absolutamente nada de lo que estaba pasando en esos momentos, extendió su mano en mi dirección y me acerqué hacia donde se encontraba sentándome a su lado.
-Me han dicho que me estabas buscando –me sonrió como si intentara tranquilizarme, sabía que había colaborado mucho en la guerra con mi familia y se le tenía en gran aprecio, yo la conocía desde que era pequeña pero mi trato con ella había sido bastante leve.
-Así es, aguardaba tú llegada para poder hablar contigo –hizo una pausa y me miró de forma fija- tienes una misión que cumplir, Eirin –la miré sin entender nada, ¿una misión?- Lo he visto... he podido verlo hace un par de días y lo he vuelto a ver en varias ocasiones, el norte te necesita mi niña –fruncí el ceño sin apartar mis ojos de ella, cada vez entendía menos de lo que me decía.
-¿Una misión... te refieres con el ejército de Randulf? –Si lo había visto y me había buscado y mandado llamar es porque era importante- ¿de qué se trata?
-Debes de encontrar a alguien, está prisionero en el castillo de Randulf durante muchos años y solo tú puedes ir a salvarlo –no entendía absolutamente nada de nada, iba a preguntarle pero su mano tomó la mía y me mostró una imagen que podía ver en mi cabeza, la imagen de un hombre en una mazmorra en el castillo de Randulf, todo estaba a oscuras pero pude verle la cara cuando una antorcha iluminó en lugar cuando alguien entró en la celda y él levantó la mirada... era él, ¿cómo...? La imagen se desvanecía ahí y mi boca se abrió ligeramente al tiempo que mis ojos buscaban los de la mujer- sé que lo conoces, debes de ser tú quien lo traiga a Akershus, tiene información que nos puede ayudar en la guerra, tiene algo... es como un mapa que nos conducirá a algo que nos puede ayudar contra Randulf, él no lo sabe pero temo que sus oráculos también lo vean, tienes que darte prisa Eirin –la miré de nuevo y sacudí mi cabeza confundida por sus palabras. Sí, era cierto que lo conocía pero... la última vez que lo había visto habían pasado ya como unos veinte años, pero era él, ese rostro, esos ojos...- corre mi niña, no debes de perder el tiempo –me instó para que me moviera, al parecer era una misión que solo yo debía de cumplir y debía de ponerme en marcha, fue inevitable que los recuerdos volvieran a aquel momento en el que me había encontrado con aquel hombre.



Hace veinte años...

Tarik y yo nos habíamos escapado, como solíamos hacer, para dar una vuelta por el bosque y poder jugar a escondernos, a luchar entre nosotros imaginándonos que estábamos en una batalla como lo estaban a veces padre y los tíos. Portábamos espadas de madera que utilizábamos para entrenar y practicar entre nosotros y no hacernos daño, madre se había quedado en casa cuidando de Nailah que contaba con apenas dos años y eso la tenía más ocupada mientras pasaba el día junto a la familia y nosotros nos habíamos escabullido como de costumbre. Otra más de nuestras trastadas mientras corríamos por el bosque con aquella capa de nieve que lo cubría, los árboles estaban cubiertos también de blanco por la reciente nevada que había caído y el bosque estaba tranquilo, la luz de la luna se filtraba entre los árboles iluminando el lugar con sus haces de plata y nosotros seguíamos jugando por el bosque. Siempre desafiándonos, siempre retándonos constantemente no nos dimos cuenta de que mientras estábamos en aquel lugar la nieve había ocultado bajo sus capas el borde del lugar en una caída más que considerable y que podría matar a cualquier que cayera por ella. No nos dimos cuenta, en nuestros juegos que teníamos, de que nos estábamos acercando cada vez más y más al borde y fue cuando me subí a una de las rocas que había comenzando a saltar porque había ganado a Tarik, algo casi inusual, que el primer temblor se sucedió. Ambos nos quedamos quietos y sentimos el temblor bajo nuestros pies, nos miramos sabiendo que corríamos peligro y antes de que pudiera moverme para salir de aquella roca sentí como esta cedía un poco bajo mi peso, Tarik me llamó para que bajara de allí pero para cuando quise reaccionar corriendo hacia donde estaba la nieve comenzó a venirse abajo junto a la piedra.

Lo único que pude hacer fue cogerme a la rama de un árbol que crecía en el lugar mientras Tarik buscaba la forma de ayudarme pero la nieve seguía cayendo poco a poco y eso le imposibilitaba acercarse, me pidió que aguantara y fue a buscar ayuda ya que no podíamos hacer nada. Pasé un par de minutos así hasta que sentí que caería al vacío pero, en vez de eso, una mano fuerte, fría y pálida me cogió de la muñeca con fuerza y pensé que sería alguno de mis abuelos pero el rostro que vi cuando llegué arriba era uno bien diferente. Era un joven quien me subió y me apartó de aquel lugar mientras me observaba de manera fija, procuró que estuviera bien y que no me pasara nada y salvo unos rasguños estaba bien para lo que podría haberme pasado. Sus ojos rojos no dejaban de observarme y yo, con mis azules no apartaba mi mirada de él. Jamás lo había visto antes, quitó algo de nieve que llevaba en el pelo y su dedo recorrió mi rostro, cuando oímos que se acercaba Tarik con los demás volvió a mirarme y me sonrió de lado diciéndome un “ten más cuidado, pequeña” desapareciendo así de mi vista. Y no lo había vuelto a ver hasta aquella visión, al que me salvó la vida y al que nadie pudo encontrar cuando llegaron hasta donde yo me encontraba... y ahora debía de ir a salvarlo yo.



Blod bånd:
avatar
Eirin Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 18
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 10/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Marduk el Dom Oct 15, 2017 7:23 pm

Hace veinte años:

Como buen mercenario me vendí al mejor postor, en este caso un rey que tenia al norte bajo su yugo, mas a mi poco me importaban las guerras ajenas, o porque careciera de honor, dignidad o valor, si no porque la oscuridad me abrazó hace 500 años y desde entonces solo una meta tenia en mi cabeza, encontrarla a ella, la Black que desgarró a mi ejercito y con el a Atila mi rey convirtiéndonos en muerte, destrucción, por allí por donde pasábamos la hierba se extinguía.

Con ese dinero tendría suficiente para tomar un barco que me llevara en la clandestinidad que necesitaba dada mi sobrenatural condición a Rumanía, paradero donde se vio por ultima vez a aquel demonio de pelo castaño.
Además Randulf poseía unas oráculos que habían visto el linaje de los Black en todo su esplendor, me daría la ubicación exacta de cada uno de ellos para que ejecutara mi venganza.

Caminé sobre la nieve blanca con suma facilidad, podía oler a mi presa, el bosque estaba apagado en estas fechas, el frio invitaba a invernar a muchas bestias, otras buscaban la escasez de alimento famélicas, mas sin duda alguna yo era el depredador mas peligroso que esos niños podrían encontrar, su sino estaba echado y con ello yo alcanzaría el mío.

Los gritos de mi presa me alertaron, al parecer iba a ser mas fácil aun de lo esperado, el niño se largó a toda velocidad, su corazón latía tan rápido que parecía le iba a explotar.
Fue entonces cuando me asomé por el precipicio del que la pequeña colgaba de una rama sin mas amparo que su pequeños dedos enganchados.
Mi mano alcanzó la ajena y de un tirón la alce sintiendo la calidez de la sangre que fluía por sus venas.

Alzó la mirada para fundirse con la mía, el fuego bailaba en mis tempestades mas ella no sentía miedo, buzas curiosidad o simplemente agradecimiento.
Era el momento, desgarrar su cuello y llevar su cadáver aun caliente ante el rey que me contaría todo aquello que ansiaba saber.
Sin embargo me quedé anclado a esos ojos azules como el mar, el viento meció sus hebras de oro mientras nos contemplábamos en el mas absoluto de los silencios.
Fui incapaz de tocarla, ni siquiera se lo que me ancló al suelo, si un conjuro o esa dulzura extrema que desprendía al ser observada, solo se que mis actos marcaron mi sino.

Revolví su pelo mientras le pedía que se cuidara y mientras las voces del niño indicando a los suyos la dirección exacta donde la pequeña estaba se acercaban, yo desaparecí entre la nieve como la bruma tras la mañana.

20 años después.

Las ratas era todo cuanto contemplaba en esta prisión con barrotes en la que famélico pero no lo suficiente como para que la locura me aborde y la muerte definitiva me llegue, cumplo condena por no asesinarla a ella.
Supongo que he tenido tiempo para arrepentirme, tiempo para meditar mi ofensa y según Randulf algún día implorare salir de aquí a darle caza y muerte a mi presa.
Soy un monstruo, un demonio de la noche que jamas dudo en despedazar a cualquiera, sin embargo, sus ojos y su mirada es lo único que me ata a esta tierra.
Esa niña que un día me sonrió tranquila, sin miedo porque había salvado su vida.
Lo malo del tiempo para un inmortal es que era eterno y vente años podían trasformarse en cientos.
avatar
Marduk
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 38
Puntos : 29
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 06/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Eirin Cannif el Mar Oct 17, 2017 1:14 pm

La información que la mujer me había dado revelando así lo que concernía aquella misión que debía de emprender yo sola hacia el castillo de Randulf me había dejado un bastante descolocada, no por la misión en sí, sino más bien por quién debía de rescatar en aquel castillo. Un hombre que no veía desde que hacía veinte años me había salvado en aquel bosque en el que pude haber perdido la vida perfectamente, uno que me subió salvándome así de una aparatosa caída porque Tarik era imposible que pudiera ayudarme y aunque hubiera llegado con refuerzos no habrían llegado a tiempo. Verlo en aquella visión me hizo volver al pasado y recordar ese momento en el que se había quedado agachado frente a mí para estar a mi altura, sus ojos rojos como las mismas llamas fijos en los míos observándome, mis azules contemplándolo con curiosidad aunque sabía lo que era, mis abuelos eran vampiros todos y no era desconocedora de ese mundo, le sonreí agradecida por lo que había hecho y así nos habíamos quedado en silencio, observándonos, hasta que los gritos de los demás se escucharon de fondo y tras esa despedida desapareció de forma que ni mi abuelo que era un experto rastreador pudo encontrarlo y dar con él. Jamás volví a saber de él y jamás volví a verlo de nuevo hasta aquella misión, la mujer mayor me instaba a que partiera cuanto antes para poder ir a por él, al parecer podría ser que Randulf se diera cuenta de lo valioso que era y quizás podríamos hacer que nos ayudara si lo rescatáramos. Entendí, entonces, por qué debía de ser yo quien lo salvara a él y cuando la mujer volvió a llamarme de nuevo y mis ojos se cruzaron con los suyos asentí con la cabeza. Todavía el sol reinaba fuera en el cielo y había un día hasta el castillo de Randulf, debía de darme prisa si quería llegar lo antes posible, me despedí de ella y partí hacia la habitación que tenía en Akershus cuando pasábamos allí las temporadas para coger todo lo necesario; algo de comida para el camino, agua, las armas que necesitaría para infiltrarme en el castillo de Randulf y una capa negra que me ocultaría mientras me acercaba por la noche.

No iba a ser fácil y lo sabía, acercarse al castillo de Randulf suponía una muerte segura por todos los que lo vigilaban, corría el riesgo muy elevado de morir antes de siquiera acercarme pero yo era una Cannif que, además, portaba también el carácter y el fuego de mi madre así que la palabra miedo no estaba en mi vocabulario. Partí sin que nadie lo supiera, cuanto menos gente conociera mis movimientos mejor sería para mí  para la misión. Debía de aprovechar que Randulf pensaba atacar una de las aldeas cercanas para poder infiltrarme en el castillo, dejaría allí a parte de sus soldados pero no pensarían en un ataque porque sabían que iríamos a defender dicha aldea de sus garras, eso me daba el pretexto perfecto para acercarme y poder colarme entre sus murallas. Cogí cuerdas y ganchos por si los necesitaba y sin más partí hacia el castillo sobre mi blanca montura, cruzando los bosques ahora blancos por las nevadas que había habido y así fue como, para por la noche para darle descanso a la montura, hice una pequeña hoguera en una gruta que encontré en el bosque para descansar, cacé algo para poder alimentarme y cuando los rayos del sol despuntaban en el horizonte partí de nuevo emprendiendo camino. A esas alturas ya se habrían dado cuenta de que yo no estaba y esperaba que esa mujer no le dijera a nadie lo que me traía entre manos, sabía que padre se enfadaría conmigo y que Tarik me lo echaría en cara por no decirle que viniera conmigo pero... era por su bien, yo sola tenía más posibilidades de infiltrarme.

Cuando llegué a la linde del castillo desmonté del caballo y cogí todo lo necesario para poder entrar, acaricié su hocico mirando a mi yegua y dejé mi frente apoyada en ella durante unos segundos, luego le di en las partes traseras para que volviera a casa, el camino de vuelta iba a ser mucho más complicado. Me puse la capucha negra para camuflarme entre las sombras y me fui acercando con cuidado de que los vigilantes no me vieran. Llegué a una de las paredes y sacando la cuerda con el gancho la lancé hacia arriba, una vez afianzada comencé a trepar hasta que llegué arriba, se nota que la mayoría de sus hombres estaban en la guerra porque allí había dejado al mínimo de hombres encargados de su defensa, si estuvieran todos en el castillo me habrían visto antes siquiera de acercarme. Me agaché en aquel pasillo que conectaba una torre con otra y sigilosa me acerqué hasta dar con el primer guardia que me daba la espalda, saqué la daga y rebané su cuello escondiendo el cuerpo para que no pudiera dar la alarma, debía de ir a los calabozos así que debía de bajar hasta debajo del todo. Con cuidado y con sigilo fui bajando por aquella torre cuidando de que los pocos guardias que habían no me vieran, seguí bajando hasta que di donde empezaban las mazmorras, había una habitación de donde salía luz y podía escuchar a los guardias de Randulf hablar sobre lo que tenía preparado para nosotros, me dieron ganas de matarlos  pero mi misión era más importante así que lanzando por la ventana una piedra que encontré hacia afuera, de manera que cayera cerca de su ventana pero en el exterior de aquella zona aproveché que se acercaban para saber qué era ese ruido para pasar y seguir bajando. Una puerta de madera me esperaba al fondo del pasillo, la abrí y me colé para dar con unas escaleras circulares que daban al sótano y a las mazmorras, iluminadas por antorchas con las paredes de piedras mientras conforme me acercaba escuchaba los ruidos, los gritos y las súplicas de quienes estaban encerrados. Allí abajo no había mucha luz, solo las aportadas por las antorchas, y tuve que llevar cuidado para que al pasar por lo que sería la sala de tortura de donde procedían los gritos no hacer ruido. Cogí una de las antorchas y comencé a mirar entre todas las celdas que había ahí abajo buscando a aquel hombre, cuando fui a girar una de las esquinas fui más rápida porque había un guardia paseando por allí, así que lo noqueé y seguí buscando, debía de encontrarlo antes de que dieran la voz de alarma. Finalmente tras unos minutos lo encontré, estaba al final de aquella lúgubre celda en la que no se podía ver nada pero al acercar la antorcha lo vi, abrí la puerta de madera rompiendo el candado que llevaba y me colé dejándola abierta para poder escaparnos luego. Al principio no se movía cuando me colé en el interior y solamente levantó la cabeza cuando estaba más cerca y mi voz sonó en el lugar.



-Pensé que Randulf trataba mejor a sus invitados –comenté con ironía haciendo que su rostro se alzara, se le veía débil pero aquel rey era un maldito hijo de puta que no dejaba que nadie muriera salvo que él mismo lo matara, le habría privado de alimento seguro y sus ojos estaban rojos como si fueran llamas candentes, me agaché quedando a su altura dejando que la antorcha iluminara nuestros rostros y lo miré a esos ojos que recordaba de hacía tantos años, ¿me recordaría él? ¿Sabría quién era yo? Quizás se hubiera quedado con el recuerdo de esa niña de seis años que un día rescató, quizás ni se acordara de mí. Me quedé mirándolo de forma fija igual que me había pasado cuando era pequeña, fue inevitable no hacerlo cuando lo tuve delante aunque la otra vez tenía mucho mejor aspecto... pero seguía siendo él. Mis ojos se anclaron a los suyos y me mordí el labio inferior sin apartar mi mirada de la suya, descubriendo algo tras esos ojos rojos que escondía aquel vampiro, lo mismo que me dejó aquella vez anclada a su mirada. Las tornas habían cambiado en ese encuentro, ahora era yo quien iba a salvarlo a él. No supe si me reconocería, si pensaba que iba a torturarlo, a matarlo, o me veía como su cena... pero debía de darme prisa y sacarlo de allí- la última vez que te vi fuiste tú quien me salvó a mí, ahora soy yo quien aparece para salvarte –quizás con eso supiera a qué me refería- estoy aquí para sacarte de este lugar, y ya no tendrás que estar bajo el yugo de Randulf nunca más –le pedí observándolo y me pregunté, por un momento, si la locura no se hubiera apoderado ya de su mente. Un grito que dio la voz de alarma me hizo mirar hacia la entrada de la celda y maldije- mierda, saben que estoy aquí –mis azules se clavaron de nuevo en sus ojos- tenemos que irnos ya antes de que nos encuentren y sea tarde,  ven conmigo –pedí extendiendo mi mano hacia él sin saber qué es lo que él iba a hacer en esos momentos, sin tener claro si no me atacaría, o me pillarían los guardias antes de salir de allí.


Blod bånd:
avatar
Eirin Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 18
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 10/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Marduk el Mar Oct 17, 2017 3:31 pm

Enarqué una ceja al verla, aunque permanecí allí quieto como si fuera una de tantas visiones que el hambre producía a lo largo de mi día, con la diferencia de que en esta ocasión no era un niña.
Contemplé su rostro intrigado, observado lo que según mi perturbada mente debía ser ahora esa niña que salvé.
No la escuchaba ¿para que? Solo necesitaba seguir mirándola como lo hace un hombre perdido en el desierto, su fin esta cerca cuando le espejismo de un oasis se muestra ante sus ojos ¿estaría cerca mi final? Juro que una parte de mi lo añoraba.

Me relamí los labios cortados, mi piel se pegaba a los huesos, mis pómulos mas marcados dejaban claro que el paso del tiempo había sido un tortura desde aquellos hechos.
Olía a sangre, hasta ahí llegaba mi desfachatez, cerré los ojos dejándome llevar por el incesante latir de su corazón, parecía un tambor.
-tengo sed -ni siquiera se lo dije al espectro que había ante mi, fue mas bien la replica continua que hacia a los guardias que me ignoraban.

Abrí los ojos rojos como el fuego ante su imagen, su mano tendida en una suplica para que la tomara e irnos de inmediato.
Ladeé la sonrisa tomando su mano y poniéndome en pie con serias dificultades.
Estaba algo ido no solo por el hambre voraz si no por las drogas que me inyectaban para mantenerme tranquilo.

Tiré de su mano hasta pegar su cuerpo al mio, caliente, cerré los ojos paseando mi nariz por curvatura de su cuello.
-Hueles como si fueras real, siento la sangre fluir en tu yugular.
Mis colmillos crecieron, sabia que era un espejismo, pero bajo mis labios sentía como corría su sangre desbocada.
-Ahhh -jadeé deslizando por allí mi lengua.

No quería morderla porque temía que de hacerlo se desvaneciera, era lo mas cerca que jamas había estado de ella, el motivo de mi encierro, debería odiarla pero no lo hacia.
Ella era mi peor tortura.
-Ya no eres una niña -desvarié.

Me preguntaba como seria la mujer en la que se habría convertido, seguramente una no muy distinta a la que sujetaba entre mis brazos.
Mis labios ascendieron por su cuello surcando su mandíbula.
-Eres una mujer preciosa -desvariaba por las drogas y el hambre, pero esto era lo único que podía tener de ella.

De un tirón enfrentó mi mirada separándome de su piel y haciéndome volver por lo que emití un ronco gruñido.
-Ni en mis sueños vas a dejarme hacer lo que me plazca -rugí enfrentándola antes de apoyar mi frente contra la suya -no te vayas -pedí cuando dijo que teníamos que largarnos.
avatar
Marduk
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 38
Puntos : 29
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 06/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Eirin Cannif el Miér Oct 18, 2017 6:21 pm

El aspecto que presentaba el vampiro no era más que los claros signos de lo que Randulf le había hecho durante todo aquel tiempo que lo habría mantenido encerrado, su piel estaba algo más pálida de lo normal casi de un color ceniza pero claro, sus pómulos marcados, ojeras marcadas y bolsas bajo sus ojos como si llevara muchísimo tiempo sin alimentase, aquel hijo de puta lo había mantenido así a saber el tiempo en una constante tortura, lo primero que salió de sus labios cuando me vio fue un “tengo sed” que dejaba claro que no le habían alimentado en muchísimo tiempo y que por algún conjuro o alguna droga lo mantenían en ese estado en lo que para él sería una condena eterna. Ese maldito hijo de puta se recreaba en eso; en el dolor, en el sufrimiento, en la tortura... no lo dejaría morir porque para él sería mucho más divertido mantenerlo en ese estado por el resto de su inmortalidad sin que él pudiera ni siquiera acabar con su propia vida. Cada vez odiaba más a ese mal nacido y solo quería matarlo para que todo acabara, para que la oscuridad dejara de asolar nuestras tierras y pudiéramos vivir en paz. Sus ojos me contemplaban pero no sabía si él era consciente de quién era o de lo que pasaba a su alrededor, únicamente iluminados por la luz de la antorcha en mitad de la oscuridad de aquella celda. Sus ojos rojos como el mismo fuego de la antorcha se centraron en los míos, miró mi mano extendida frente a él y luego volvió a mirarme a mis azules mientras le instaba a que se diera prisa, no teníamos mucho tiempo antes de que los guardias se acercaran y nos apresaran... aunque podrían intentarlo si se atrevían.

Tomó mi mano, más fría de lo normal para un vampiro, y se puso en pie aunque con sendas dificultades, por Odín, ¿qué le habrían hecho a ese vampiro, y por qué pagaba ese castigo? Nuestros ojos de nuevo se observaron cuando dio un tirón que pegó mi cuerpo al suyo que lo sentía mucho más helado de lo normal, como si estuviera bajo en defensas, su nariz se paseó por mi cuello y por un momento pensé que hasta iba a morderme cuando dijo que tenía sed, sin embargo no me aparté y por unos breves y efímeros segundos cerré los ojos sintiendo cómo su nariz recorría mi cuello de forma lenta. Por lo que decía se pensaba que era una alucinación de su mente, como si fuera una proyección o un espejismo y dejé que se diera cuenta de que era tan real como lo era él mismo. Jadeó contra mi piel que se erizó por su aliento y fue que abrí los ojos cuando dijo que ya no era una niña, haciéndome ver que sí sabía quién era yo aunque pensaba que era una alucinación de su mente producto de la falta de sangre que tenía. Sus labios subieron de mi cuello por mi mandíbula, me dijo que era preciosa a lo que yo reí entre dientes por ello y acabé separándome poniendo distancia entre ambos, había ido allí con la intención de sacarle y como siguiéramos de esa forma nos iban a encontrar allí dentro y les iba a resultar demasiado fácil apresarnos. Mis ojos azules observaron sus ojos rojos, como lo habíamos hecho hacía veinte años, y me gruñó pensando que era una alucinación y que ni así le dejaba hacer lo que él quería, me pregunté qué sería lo que él querría hacerme. Su frente se apoyó contra la mía y suspiré ante ese “no te vayas” que me recorrió por entera mientras le pedía que teníamos que irnos y él no hacía afán por moverse.



-Soy real vampiro, soy tan real como lo eres tú... no soy una alucinación, no estás desvariando –pero él parecía reacio a creérselo y se lo tendría que demostrar de algún modo, pero no teníamos tiempo. Lancé un bufido por ello cuando escuché que los guardias se acercaban así que dejando caer la antorcha al suelo saqué la daga que llevaba en el cinto y me separé para enfrentar al primero de ellos dándole una muerte rápida antes de que se colara en la celda, el segundo me presentó más pelea pero no lo maté, lo apresé desarmándolo y miré al vampiro que observaba la escena- ¿quieres ver que soy de verdad? Toma –rajé el cuello de aquel hombre que inmovilizaba y le tiré el cuerpo en su dirección para que se alimentara, el vampiro miró el cadáver como si no se lo creyera y bufé- Por Odín –dije acercándome y con mis dedos los manché de la sangre del guardia y los llevé hasta los labios del vampiro dejando que sintiera no solo el sabor de la sangre, sino mi calidez también- soy esa niña que salvaste una vez, y ahora he venido para sacarte de aquí... pero te necesito con energías y con fuerzas así que bebe –le insté para que me hiciera caso de una vez, sus colmillos crecieron y cuando se dio cuenta de que yo era de verdad, de que la sangre era de verdad y que todo estaba pasando gruñó con fuerza y hundió los colmillos en la piel del hombre. Dejé que se alimentara y me quedé en el borde de la celda, me asomé ligeramente para ver si venían más y conté tres más que venían a por nosotros- mierda –dije en voz baja y miré hacia dentro pero cuando quise moverme tenía el vampiro frente a mí, sus labios manchados de sangre, sus ojos rojos pero ya tenía mejor aspecto y supuse que habría bebido de ambos hombres para recuperar fuerzas, las iba a necesitar. Nuestros ojos se encontraron de nuevo, presos de algo que no sabía bien qué era, y mis dedos recorrieron sus labios manchados de sangre sintiendo su aliento gélido contra mis dedos- supongo que tendrás preguntas, yo también las tengo –comenté escuchando de fondo que los guardias se acercaban- he venido a liberarte del yugo de Randulf, sus ejércitos están atacando ahora una aldea y ha dejado unos pocos efectivos en el castillo, tenemos que irnos y te daré respuestas –si me preguntaba por qué había ido a rescatarlo, la respuesta exacta no la tenía y solamente lo podríamos saber cuando llegáramos a Akershus- cuento tres hombres los que se acercan y uno lleva una ballesta, seguramente con flechas de madera –hice una mueca por ello- pero necesito saber si estás o no en esto –mi mano subió hasta su mejilla de forma que acunaba su rostro- ¿estás conmigo? –Pregunté mirándolo de forma fija atravesándolo con mis orbes azules- si es así vamos a cargarnos a esos guardias y a salir de aquí, tengo un plan de escape –no era un bueno pero si nos íbamos por el alcantarillado podríamos escapar sin cruzarnos con demasiados guardias que entorpecieran nuestra marcha.  


Blod bånd:
avatar
Eirin Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 18
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 10/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Marduk el Jue Oct 19, 2017 12:33 pm

Aun incrédulo la miraba luchar como si fuera un espectro, no entendía bien como esto podía resultarme tan real, quizás es porque mi perturbada mente había dado un paso mas hacia la perdición y la perversión. El olor a sangre era demasiado delicioso para ser ignorado, limitarme a observar era una tortura peor que reaccionar pero ¿y si al hacerlo ella se esfumaba y de nuevo quedaba solo en esa tétrica celda donde Randulf esperaba que suplicara darle caza a la mujer Cannif?

Regresó a mi lado con sus manos untadas en carmesí, manchó mis labios mientras buscaba mi incendiaria mirada, decía que esto era real, fuere como fuere mis colmillos crecieron estaba muy hambriento y no podía aguantar mas si esto era uno de esos experimentos que Randulf practicaba, si era una de las drogas que me hacían depender de la dosis diaria no emití queja, me abalancé contra los cuerpos del suelo y como la bestia famélica que era me alimenté de ellos dando tirones bruscos entre jadeos, hacia tanto que no me alimentaba isa que mi cuerpo parecía reaccionar a la ingesta de sangre con cierto malestar.

Quedé de nuevo frente a ella, relamiendome por la sangre que escurría de mis labios, ella parecía complacida ahora que me había alimentado, al menos era una reacción ¿quería que reaccionara?
Escuché lo que decía, según ella había venido por mi, tenia respuestas a mis preguntas pero para eso teníamos que salir de allí.
Sus manso acunaron mi rostro con un ¿estas conmigo? Mientras la guardia se acercaba a nosotros de modo muy peligroso.

Rugí, mi respuesta murió casi contra sus labios, no se si era cierto o no, si era una de esas miles de pruebas a las que Randulf podía someterme, pero en ese instante un click estalló en mi cabeza y sin mas me abalancé sobre uno de los enemigos que ballesta en mano no me esperaba tan activo.
Mis colmillos se hundieron en su yugular, tiré de esta sajando las venas de su cuerpo, la cabeza quedó colgando mientras mis manso lo destripaban de forma salvaje.

Otro se acercaba con la inyección que me ponían para tranquilizarme, una droga que anhelaba, creaba dependencia, era mi dosis diaria, dudé sobre la idea de estar quieto, mi cuerpo necesitaba eso dentro. Fue la rubia la que logró hacerme reaccionar, no se como me giré y antes de que me clavara la inyección mi mano atravesó su esternón y con fuerza le arranqué el corazón.
La jeringa quedó en mi mano, jadeé al sentir la necesidad de clavarla y tomar la droga.

Mis ojos en aquel liquido verdusco, escuchaba de fondo luchar a la vikinga, dar muerte a los otros dos que le quedaban en pie.
Yo seguía aturdido hasta que cedí, lo necesitaba, llevé la aguja a mi piel y la clavé, jadeé cerrando los ojos dispuesto a apretar la cánula y que el liquido entrara en mi torrente sanguíneo cuando ella llegó a toda velocidad quitándome la jeringa

Abrí mis ojos rojos como el fuego para enfrentarla.
-La necesito -le aseguré con la respiración errática mientras su cuerpo calentaba al mio para tomar mi mentón y forzarme a mirarla.
“Solo un poco mas” me pidió guardando la jeringa en su petate y cogiendo mi mano para tirar de mi.

Decía que tenia un plan para escapar, estaba tan ido, llevaba demasiado tiempo preso.
avatar
Marduk
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 38
Puntos : 29
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 06/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Eirin Cannif el Mar Oct 24, 2017 11:32 am

Necesitaba que el vampiro reaccionara para poder salir de allí, enfrentarnos a los guardias que con rapidez se acercaban a nosotros, matarlos y huir de aquel castillo que ya mandaba todos los guardias que tenían a por nosotros, se habían enterado y habían dado la voz de alarma de que algo pasaba, no era mi intención que me descubrieran pero a veces los planes no salín tal y como se planeaban y ahora tendríamos que huir aunque no lo quisiera, pero no era tan necia como para quedarme sabiendo que había una probabilidad muy alta de que nos apresaran, a él lo llevarían de nuevo a la celda para castigarlo por intentar escaparse, y a mí seguro que me apresaban y esperaban a que Randulf llegara para que me hiciera alguna de sus maldades o de sus experimentos... no iba a dejar que ese hijo de puta me capturara, así que miré al vampiro esperando que me diera una contestación para saber si estaba conmigo o no, mis ojos azules se perdieron en sus rojos que brillaban con fuerza tras haberse alimentado de los dos guardias que había matado para que bebiera y recuperara fuerzas, mis manos en su rostro apremiándole a que me contestara haciéndole ver que era real y que no era producto de su mente, a causa de la droga que habrían inyectado a saber cuánto tiempo para que estuviera de esa forma. Conmigo tenía la oportunidad de ser libre de nuevo, de dejar de estar encerrado y torturado por ese maldito rey loco, no tenía nada que perder y mucho que ganar pero necesitaba saber que me seguía, que estaba conmigo en esa huida que los dos íbamos a hacer. Su gruñido dio contra mis labios como única respuesta, estos casi rozaban los míos antes de que se alejara y fuera a por los guardias que sin duda se sorprendieron de verlo tan activo y sin duda alguna de lo que hacía en ese momento.

Él se encargó primero del de la ballesta y observé como hundía sus colmillos en la yugular tirando de la vena, manchándolo de sangre mientras iba a por el otro, no había tiempo de mirarlo ya que otros dos venían a por mí y cogí la espada con fuerza plantándoles cara. El primero de ellos se acercó corriendo espada en mano y yo paré el primero de los golpes, nuestras espadas chocaron y chispas saltaron del acero de ambos, hice a un lado su espada y le di una patada en el pecho mientras el otro se acercaba, me tuve que agachar para esquivar el filo de su espada y al erguirme fui yo la que arremetió contra él entre choques de espadas, lo hice retroceder y giré esquivando su golpe cuando el otro venía también a por mí, cubrí mi cabeza con la espada estando un poco agachada parando sus ataques y gruñí levantándome con fuerza para desviar sus armas, le di un puñetazo a uno alejándolo un poco y en seguida tuve que girar para esquivar el golpe de otro, metí mi pie entre los suyos e hice que girara un poco haciéndome de escudo cuando su compañero iba a atacarme haciendo que la espada atravesara su pecho, aproveché ese momento que estaban los dos juntos para girar de forma rápida y así rebanar las cabezas haciendo que los cuerpos cayeran al suelo con aplomo, en cuanto me giré para ver al vampiro vi que ya había acabado con los que estaba luchando, tenía tras él a alguien que llevaba una jeringuilla y este se había quedado quieto sin reaccionar, sus ojos estaban fijos en la jeringuilla y por un momento pensé que iba a dejar que le pinchara con ella.



-¡Vampiro! –Le grité haciendo que despertara así de su estado, se giró veloz hundiendo su mano en el esternón del hombre extrayendo su corazón matándolo al instante, pero cogió la jeringuilla y la clavó en su brazo a punto de inyectarse la dosis, corrí hacia su lado para quitársela de su piel antes de que hiciera nada teniendo sus ojos cerrados como si en cierta forma lo anhelara y lo deseaba. Sus ojos rojos se abrieron buscando los míos cuando se la quité y pegué mi cuerpo al suyo haciéndole ver que no iba a dejar que se inyectara aquella droga. Un “la necesito” salió de sus labios y yo negué con la cabeza llevando mis dedos a su mentón, alzándoselo para que sus ojos conectaran con los míos perdiéndome de nuevo en esos ojos que había visto hacía tantos años, después de todo me había reconocido y sabía quién era, no sabía por qué estaba en esa celda ni porqué Randulf lo tortura, seguramente por alguna retorcida diversión suya y mis dedos acariciaron ahora su mejilla de forma lenta, sintiendo la frialdad de su piel bajo la palma de mi mano- aguanta un poco más ¿vale?, pronto estaremos fuera –y no necesitaría de droga alguna para sentirse mejor, para anhelarla de esa forma. La guardé para que no pensara que iba a deshacerme de ella en cuanto no me mirara y cogí su mano para tirar de él saliendo de aquel lugar, tenía el plan de salir por el alcantarillado así que dejamos atrás las celdas y llegamos a una sala que era la que utilizaban para las torturas, en el suelo una rendija redonda que llevaba hacia las alcantarillas, miré al vampiro acercándome para levantarla y lo miré antes de dejarme caer para que luego él la cerrara antes de bajar por ella, cuando caí el lugar era algo estrello y pequeño, agua corría bajo nuestros pies y saqué una pequeña antorcha que llevaba en la bolsa y que encendí con lo que había traído para iluminar el lugar y así poder avanzar- vamos, debemos de darnos prisa antes de que nos alcancen –le hice un gesto con la cabeza y volví a tirar de él cogiéndolo de la mano atravesando aquel lugar, el aire estaba un poco viciado en ese lugar y habían ratas que corrían por el lugar aunque no me fijé en ellas demasiado, el camino se bifurcaba pero tiré por el de la derecha esperando que mi intuición no me fallara en esos momentos, se podían escuchar los gritos de los soldados que iban tras nosotros y empezamos a correr por el lugar, llegamos hasta un pequeño muro donde había una abertura pequeña por la que se filtraba el agua y maldije porque la rendija era pequeña para que pudiéramos pasar- maldición –dije dando una patada con rabia a la rendija, no iba a quedarme allí así que intenté encontrar otra salida cuando el vampiro comenzó a dar golpes para hacer la rendija más grande, la pared fue cediendo poco a poco y finalmente consiguió abrir un hueco por el que podíamos salir, lo hicimos y tiré la antorcha al suelo apagándola para comenzar a perdernos por el bosque de forma que no pudieran seguirnos, pero no se iban a dar por vencidos porque Randulf seguramente los castigaría y no con la muerte precisamente, se podía oír a lo lejos que nos seguían pero faltaba poco para llegar al lugar indicado, allí nos esperaba mi yegua atada para poner más distancia y apreté el paso cuando la vi a lo lejos, la desaté con rapidez y monté de un salto para mirar al vampiro tendiéndole mi mano- vámonos vampiro, vayamos hacia tu libertad –le dije antes de que tomara mi mano y de un salto se montara a mi espalda, sus manos rodearon mi cintura para aferrarse y yo espoleé al caballo para que comenzara a correr interponiendo así distancia entre nuestros perseguidores. Iríamos a un sitio alejado para que no pudieran encontrarnos y conocía el lugar indicado, allí podríamos pasar las horas del día porque el sol no tardaría mucho en salir pero nos daría el tiempo suficiente como para llegar y que al vampiro no le pillara la luz del sol.


Blod bånd:
avatar
Eirin Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 18
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 10/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Marduk el Miér Oct 25, 2017 8:16 am

La rubia tiró de mi, al parecer sabia exactamente por donde salir así que no lo pensé y la seguí, no tenia muy claro si esto estaba o no pasando exactamente, era como si todo lo viviera a cámara lenta o en una realidad paralela.
Llevaba 20 años sin salir de esa celda, me habían drogado, sacado sangre, torturado, en este instante la libertad me parecía un sueño inalcanzable.

Llegamos hasta una especie de metal circular que daba directo a las alcantarillas, llevé allí mi mano y de un tirón lo saque del sitio permitiendo a la dama que bajara delante de mi. De un salto llegué a bajo, el agua mojó mis botas de inmediato mientras cerraba como si por allí no hubiéramos pasado.
Algo que no cesó el afán por encontrarnos, se oían el ruido de las botas del enemigo buscándonos, seguramente alentados porque de no hacerlo la muerte seria clemente para esos malnacidos soldados.

Corrimos a través de ese lugar húmedo, mugriento, con olor a mierda y plagado de ratas, vamos como las celdas donde llevaba 20 años.
Cuando logramos salir al exterior di una bocanada de aire, hacia mucho tiempo que no sentía el aire chocar en mi rostro, no necesitaba respirar pero por los dioses que bien me sentó hacerlo.
La noche era preciosa, mis ojos se centraron en las estrellas como si viera todo por primera vez.
De un tirón la señorita Cannif me sacó de mi ensoñación, me apremiaba a correr pues no solo nos seguían esos soldados de Randuldf, si no que la noche pronto tocaría su fila y si no quería convertirme en ceniza tenia que encontrar refugio.

Nos perdimos entre los arboles alcanzando pronto la parte mas profunda del bosque, la Cannif guiaba su montura con bravura, era una buena amazonas, mis brazos rodeaban su cintura acompasándose a los movimientos de un pequeño cuerpo que prendía entre mis brazos.
Hacia demasiado que no estaba con una mujer, que no sentía su cuerpo contra el mio y su candor en mi entrepierna, era difícil concentrarme en otra cosa que no fuera el raudo latir de su corazón.

Desmontamos frente a una humeante cabaña, parecía estar dispuesta y preparada para darnos cobijo tras escapar.
Mis ojos surcaron su cuerpo, ahora que no nos seguían podía permitirme el lujo de admirar en que se había convertido esa niña que un día salve y por la que había aceptado la peor de las condenas, la ausencia de libertad.
Me adentré de su mano a la cabaña. Yo nunca fui un hombre perdido pero ahora mismo lo estaba y el modo en el que me trataba dejaba mas que claro el aspecto que reflejaba ante sus ojos.
Posiblemente mas pálido de lo normal, desaliñado, con ropas roídas y sucio, no viva en una cámara con todos los lujos, si no en una celda mugrienta torturado desde las primeras luces del alba.
-¿Por que? ¿por que ahora?

En algo tenia razón muchas eran las dudas que me asolaban, mis ojos fijos en los ajenos, esos dos inmensos mares que fueron mi condena.
-¿Como supiste que estaba allí? ¿y desde cuando lo sabias?
avatar
Marduk
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 38
Puntos : 29
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 06/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Eirin Cannif el Jue Oct 26, 2017 5:28 pm

Lograr salir con vida del catillo de Randulf y además con un prisionero suyo era algo que no muchos podrían decir que había hecho, sin embargo el vampiro y yo habíamos logrado escapar y ahora corríamos por ese bosque alejándonos del castillo y de los guardias que no cesaban en su empeño, que no pararían hasta encontrarnos pues solamente así lograrían salvar sus vidas o lo que Randulf quisiera hacer con ellos cuando volviera de esa batalla en la que estaba sumido. Había preparado un lugar donde quedarnos apartado y alejado y mi montura nos esperaba para comenzar aquel viaje en donde la libertad del vampiro, de ese que me había salvado de niña, empezaba después de a saber cuántos años llevaría encerrado en aquella celda. Su estado denotaba lo mal que lo había pasado y lo muy hijo de puta que era Randulf con sus prisioneros, esperaba que poco a poco su aspecto mejorara y debía de llevarlo a Akershus antes de que nos encontrara, esperaba para entonces encontrar y hallar respuestas porque no sabía por qué había ido a buscarlo y porqué tenía que ser esa mi misión, pero la estaba cumpliendo y si eso nos ayudaba en la lucha en la guerra no iba a siquiera cuestionar nada. La noche pronto acabaría dando así paso al día y debíamos de llegar antes a la cabaña, llegaríamos con tiempo de sobra para que al vampiro no le pasaba nada, lo notaba tras mi espalda moviéndose acompasando así los movimientos del caballo, sus brazos rodeaban mi cintura y sentía su cuerpo frío... quizás algo más de lo normal para lo que era un vampiro, había crecido entre vampiros y sabía lo que era. Por fin llegamos a la cabaña en completo silencio, desmontamos y dejé libre a mi yegua sabiendo que no se iba a ir a ningún lado, tomé de la mano al vampiro y tiré de él para adentrarnos.

Una vez dentro cerré la puerta e hice lo mismo con todas las ventanas para que no pudiera entrar la luz del sol, estaríamos allí hasta que la noche volviera a caer de nuevo y sería entonces cuando pusiéramos rumbo a Akershus. Cuando terminé de cerrar todo me giré encontrándome con los ojos del vampiro que estaban fijos en mi figura, sus ojos rojos me recorrían por completo y dejaba sus rojos en mis azules observándonos de manera fija ahora que teníamos más tiempo y que no nos perseguía ni acechaba nadie. Era ese mismo vampiro y aunque había cambiado un poco por la falta de sangre y las torturas que habría recibido en aquella celda, eran esos mismos ojos, esos que me dejaron anclada una vez y que seguía haciendo cada vez que lo miraba, esos labios que me habían sonreído, el rostro... estaba desmejorado, pero sin duda era él. También me había reconocido y supo que yo era esa niña que un día salvó de una muerte horrible, se había ido tan rápido que nunca pude darle las gracias... en realidad fue porque me había dejado muda y lo único que pude hacer fue sonreírle en agradecimiento, cuando me quise dar cuenta había desaparecido y así había sido hasta aquel momento en que lo había visto en esa visión... y ahora lo tenía frente a mí. Me mordí el labio sin saber muy bien qué debía de hacer, con preguntas en mi cabeza, pero él fue más rápido que yo y me lanzó unas preguntas para las que no tenía unas respuestas, no era yo quien podía contestarlas y esperaba que en llegar a Akershus con él nos dieran una explicación. Miré hacia un lado un momento y luego centré mis ojos en los suyos para decirle la verdad.


-No lo sé –dije y alcé un poco las manos para pedirle tranquilidad y calma- te dije que te daría respuestas y te las daré, pero no soy yo quien las tiene –esperé a que no reaccionara mal por ello y di un paso hacia él sin dejar de mirarlo, yo también me preguntaba lo mismo- ni siquiera sabía si estabas vivo o no, después de tanto tiempo... –di un paso más hacia él para contemplarlo, parecía un poco irreal tenerlo allí delante y lo cierto es que me había acordado de él alguna que otra vez, pero nadie pudo encontrar rastro alguno- lo sé por una visión –aclaré tras lanzar un suspiro- una de las oráculos que tenemos me dijo que tenía una misión que cumplir, me dijo que tenía que rescatar a alguien del castillo de Randulf y cuando me mostró la visión... te vi a ti –reconocí apartando un mechón de mi pelo para verlo mejor- tienes un papel importante que cumplir en esta guerra, pero no como aliado de ese hijo de puta –espeté con rabia y con odio, tenía una venganza contra mi familia y además lo había torturado a saber cuánto tiempo- sé que te prometí respuestas y te las daré cuando lleguemos a Akershus, no me contaron demasiado pues debía de aprovechar que el castillo estaba algo abandonado y escaso de personal –elevé mi mano para recorrer su rostro con mis dedos- ni siquiera sabía que seguías con vida... ¿por qué desapareciste de esa forma? Me salvaste la vida cuando solo tenía seis años y desde entonces no ha habido rastro alguno tuyo –mis ojos lo contemplaron, estaba débil y necesitaba alimentarse mucho más y yo tenía muchas más preguntas- tengo tantas preguntas que hacerte... –me sinceré y sonreí- por cierto, soy Eirin, ¿podría saber el nombre del hombre que me salvó cuando era pequeña? –Siempre me lo había preguntado, ¿quién sería, cómo se llamaría, de donde vendría? A la vista se notaba que no era norteño, así que ¿qué hacia allí? Una vez me dijo su nombre lo miré de forma fija- Marduk –dije en un susurro, llevé mis manos a mi pelo y lo aparté a un lado para dejar mi cuello al descubierto- bebe de mí, necesitas alimentarte y descansar... podemos hablar más tarde –me mordí el labio esperando a que me hiciera caso.


Blod bånd:
avatar
Eirin Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 18
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 10/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Marduk el Jue Oct 26, 2017 7:56 pm

Sus manos se alzaron mientras caminaba hacia mi despacio, quizás porque veía la desesperación que sentía, la que me empujaba a preguntar sin parar.
Me había dicho que me daría respuestas pero ahora aseguraba que seria en Akershus donde las tendría.
-¿Una oráculo? ¿Yo tomar parte en la guerra? Mataría a ese hijo de puta con mis propias manos

Su mano acarició mi rostro despacio, como si intentara analizar cada uno de mis gestos, esos ojos rojos como el fuego que la contemplaban.
Se había convertido en una mujer, poco quedaba de esa niña ademas de esos ojos que un día me atraparon por completo.
Deslicé mis dedos por su labio inferior que se deslizo despacio hacia abajo, mis ojos en ellos, subían a esos aceros enormes con los que me contemplaba.
Ambos incrédulos de tenernos delante en esos momentos.
-Eres tu -dije abducido.

Mi nariz rozó su cuello cuando apartó el pelo, hambriento deslicé mis labios por su piel, mi lengua acarició la vena yugular.
-No puedo -aseguré -no se si podré parar.
Iba aun consumido por esa droga que se había guardado, la necesitaba tanto como la vitae que me sustentaba con vida a cada instante.
-Dame la jeringa -lo necesito -le dije sin despegar mi aliento de su piel, acariciando esa zona en una tentación clara de morderla.

Mi brazo atrapó su cintura pegándola mas a mi con cierta rudeza, mi aliento contra ella.
-No soy de aquí, era uno de los Hunos, servia a Atila. Fui trasformado por una mujer que asoló con todo, mi ejercito la siguió movido por Atila de forma fiel. Algún día le daré caza y la mataré, Randulf iba a darme su puta ubicación y no me iré sin saber donde puedo dar con ella.
Susurré deslizando mis labios por su mandíbula hasta quedar frente a sus labios.
Mi aliento impactó en ellos, llevaba demasiado tiempo sin probar a una mujer pero desconocía si en pleno acto me podría contener.
Mis dedos en un puño encerraron su pelo dorado y con un rugido la atraje contra mi boca para deslizar con necesidad mi lengua entre sus labios.
avatar
Marduk
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 38
Puntos : 29
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 06/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Eirin Cannif el Jue Nov 02, 2017 4:57 pm

Aún me costaba un poco creerme que estuviera allí frente a mí después de tantos años, después de haber aparecido para salvarme y desaparecer sin dejar rastro, de tal forma que ni mi abuelo que era uno de los mejores rastreadores por no decir el mejor había podido encontrar su rastro. Había sido extraño y ahora, después de todos aquellos años, una visión me llevaba frente al hombre que me había salvado para intercambiar los papeles y ser yo quien lo salvara a él por esa vez. Habíamos conseguido salir del castillo con vida casi por los pelos y ahora debíamos de esperar que pasara el día para emprender rumbo hacia la fortaleza y que nos dijeran qué más podíamos hacer para que él nos ayudara en nuestra lucha contra Randulf. Si las oráculos decían que era importante no había tiempo para preguntar, las preguntas vendrían después cuando llegáramos y sabía que él también las necesitaba, yo no podía dárselas pero se las daría porque se lo había prometido y yo cumplía con mis promesas. Ahora lo que me preocupaba es que se alimentara en condiciones y que se olvidara de la droga que Randulf utilizaba contra él para mantenerlo cautivo y que por lo que había visto en las mazmorras aún sentía cierta dependencia por esa droga, debía de acostumbrarse a alimentarse de nuevo, a cazar, a perseguir a sus presas y no depender de ese líquido verduzco que lo mantenía relegado y que mermaba sus fuerzas perturbando su mente, lo había liberado y por Odín que no dejaría que cayera de nuevo en la droga. No tenía la jeringuilla, la había tirado en un momento dado por el camino y con el sol en el cielo él no podría ir a buscarla, sabía que me esperaban horas duras hasta que cayera el sol otra vez pero era la única manera. No podía permitir que lo consumiera como lo había estado haciendo, no sabía el tiempo que llevaba en esa celda ni el motivo por el que ese hijo de puta lo había tenido encerrado, pero era suficiente. Ya no más.

Mis palabras lo habían desconcertado por completo sin esperarse que le dijera aquello, yo solo había transmitido lo que la oráculo me había dicho y no podía decirle mucho más porque no tenía los detalles, pero en llegar me encargaría de que los tuviera y que respondiera nuestras preguntas. Decía que lo mataría con sus propias manos y sonreí de lado por ello acortando la distancia, acercándome con paso lento para que viera que no iba a hacerle nada, menos después de haberlo salvado como lo había hecho. Mis manos acunaron su rostro observando esos ojos rojos que conocía, los mismos con los que me había mirado hacía veinte años y ahora volvía a tenerlo frente a mí. ¿Casualidad? ¿Destino? Quizás nuestros caminos tenían que cruzarse hacía tanto tiempo por una razón y por un motivo, las casualidades era algo que durante aquellos años había aprendido que no existía. Sus dedos recorrieron mi rostro y su pulgar deslizó mi labio inferior hacia abajo, sus ojos en mis labios iban y venían de estos a mis ojos, mi respiración chocaba lenta y cálida contra sus dedos sin dejar de mirarlo tampoco. Sonreí cuando me dijo que era yo como si volviera a reconocerme de nuevo, me había visto con seis años y ahora ya había dejado de ser esa niña y me había convertido en una mujer, pese a eso me reconoció y me gustó que lo hiciera.



-Soy yo –aseguré sintiendo su nariz rozar mi cuello al apartar mi pelo para pedirle que bebiera, cerré los ojos sintiendo su respiración gélida contra mi piel esperando el mordisco, uno que no llegaba por su parte aunque sí recorrió mi piel con su lengua haciendo que me estremeciera. Reconoció que no podía porque quizás no podría parar, después de haber visto cómo devoraba a los guardias seguramente no pudiera parar pero albergaba la esperanza de que sí. Me pidió la jeringuilla para inyectarse lo que llevaba dentro y yo no respondí, él decía que la necesitaba pero solamente era la sensación de creer que la necesitaba, no era así, por mucho que le hubieran inyectado aquello a saber cuánto tiempo no necesitaba de eso para vivir, sino de sangre, y a falta de alguien para que pudiera beber le ofrecería la mía a cambio. Su brazo rodeó mi cintura pegándome a su cuerpo sintiendo su aliento en mis labios, mis ojos lo contemplaron cuando me habló de su pasado, que una vez perteneció a los hunos y que no era norteño, eso era algo que yo ya intuía. Al parecer quería venganza sobre una mujer que los había transformado a todos y luego los había aniquilado pero él había quedado con vida, según decía Randulf conocía su ubicación y enarqué una ceja, ese bastardo malnacido no daba nada gratis sino que pedía algo a cambio y me pregunté qué le habría pedido a él a cambio de la ubicación, eso me generaba más dudas de por qué lo tenía encerrado. Fui a abrir la boca para preguntarle por más sobre lo que me había contado cuando sus labios se deslizaron por mi mandíbula hasta dejarlos sobre los míos, nos miramos de forma fija como si fuéramos incapaces de apartar la mirada del otro, su mano en mi pelo cerrado en un puño y tras un gruñido sus labios chocaron con los míos. Un jadeo salió de estos cuando se abrió paso deslizando su lengua en mi interior y yo no me quise quedar atrás, me había sorprendido su reacción pero no me aparté, de ser otro le hubiera partido la cara sin dudarlo, con él no me vi capaz de hacerlo. Mis dedos enredados en su pelo, mi cuerpo pegado al suyo y no sé de dónde salió ese calor que me consumió por completo solo con aquel beso. Parecía casi como un sueño que nos estuviéramos besando, con él al que creía perdido desde hacía años... y ahora lo tenía allí, besándome, pegándome a su cuerpo- Marduk –lo llamé para separarme lentamente con las respiraciones agitadas, mordí su labio inferior y lo miré de forma fija- hay algo que tengo que decirte... no tengo la jeringuilla, la tiré por el camino –mis manos cogieron su rostro para que no apartara su mirada de la mía- no necesitas esa mierda en tú vida, no te he liberado del yugo de Randulf para que de alguna forma sigas bajo el mismo con esa droga que te daban... –su mandíbula estaba tensa pero no dejé que pensara- necesitas alimentarte para reponerte y no voy a dejar que te inyectes eso, así que solo tenemos una opción –saqué la daga que llevaba en mi cinto y me hice un corte en una de las muñecas, la sangre manó de la herida y pude ver como sus colmillos crecían pero él negaba apartándose porque no sabría si podía controlarse- mírame Marduk, ¡mírame! –Volví a coger su rostro para que se centrara en mis azules- confío en ti, no vas a hacerme daño ni ha matarme... ambos sabemos que es la única forma de que te desenganches de esa mierda –acerqué mi muñeca a sus labios- vamos, bebe –dije esperando a que sus colmillos atravesaran mi piel y comenzara a beber de mi sangre.


Blod bånd:
avatar
Eirin Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 18
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 10/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Marduk el Jue Nov 02, 2017 5:52 pm

Rugí contra sus labios cuando me reconoció haber lanzado la maldita droga por el camino ¿como podía ser tan necia?
Corrí hacia el ventanal, tenia que salir de allí, estaba loca, gruñí mascullando entre dientes el enorme error que había cometido encerrándose allí con un vampiro, sin droga, hambriento el descontrol podía traerle la muerte.
-¡Estúpida!-rugí enfrentándola con mis ojos.

Muy bonito eso de que no lo necesitaba ¿que demonios sabia ella si necesitaba esa mierda o no? Había estado consumiéndola a diarios desde que Randulf me encerró en esa celda hacia ya mas de veinte años veinte años en los que no había dudado ni por un segundo en que prefería estar encerrado que arrebatar la vida a esa niña de ojos claros y ahora..ahora la muy insensata se encerraba allí ,conmigo, dispuesta a que acabara con su vida con mis propias manos.

Rugí de nuevo tentado de abrir esa maldita puerta, peor los rayos del sol me calcinarían si lo hacia y por un momento me debatí entre su vida o la mía.
Una milésima de segundo, esa que tardo ella en agravar la situación
-¿en que piensas? -pregunté entre gruñidos ante el olor de su sangre, esa que fluía por sus venas desbocada.

Su muñeca contra mis labios, la tentación ante mis ojos, mis colmillos crecían afilados y mi lengua se teñía de carmesí.
Ojos cerrados, hambriento, ni siquiera sabia como no sucumbir a ese cálido sabor férreo.
Caí de rodillas, mis manos aferraban su muñeca mientras mis labios se posaban sobre ella.
Jadeaba con la respiración ronca, mientras sus dedos se perdían en mi pelo oscuro incitándome a tomarla.
-¡Necia! -rugí dándole un manotazo a su brazo para que lo apartara de mi boca.

Mis ojos rojos centellearon buscándola.
-No voy a beber, ahora aun estoy cuerdo, pero cuando me falte la droga, que no será a mucho tardar, seré una bestia sin control, te desangraré hasta la ultima gota. No he pasado veinte años en una puta celda para ahora matarte por una de tus locuras.
Eres...- rugí de nuevo intentando calmarme -has tirado nuestra única oportunidad de pasar una noche calmada.
Una vez llegáramos a Akershus podrías atarme a las mazmorras hasta que pasara el mono, pero ahora..esto es muy peligroso.

Busqué por la cabaña algo que pudiera mantenerme preso, pero nada, seria tan fácil para mi soltarme de unas simples sogas.
-¡Joder! -gruñí- has de salir de aquí, si no quieres morir lárgate. Cabalga sin parar hasta llegar a tu hogar, me las arreglaré, pero mientras permanezcas aquí, conmigo, con ese corazón latiendo como un puto tambor llamándome, no podré protegerte.

¿Por que demonios no se movía?
-¡Vete! -le grite tratando de asustarla.
avatar
Marduk
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 38
Puntos : 29
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 06/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Eirin Cannif el Mar Nov 07, 2017 11:48 am

No sabía que la droga pudiera haberle hecho tanto a aquel vampiro porque en cuanto le dije la verdad, que no tenía esa jeringuilla que había tirado por el camino, se volvió algo loco por mis palabras. Cegado por esa necesidad de que la jeringuilla lo calmaba y lo tranquilizaba intentó buscar una solución porque según él era una completa necia que no había lo que había hecho, me había gruñido cuando nuestros labios habían estado rozándose y me había llamado estúpida tras haber intentado buscar una solución abriendo el ventanal de la cabaña pero no le daría resultado, no porque dentro de unos minutos el sol saldría por el horizonte y no podría salir de esa cabaña en la que estábamos ambos. Sus ojos, rojos como el mimo fuego, se centraron en los míos mientras me seguía rugiéndome y gruñéndome por lo que había hecho... no había pensado que lo tenía tan enganchado a la droga y pesé que con mi sangre podría ser suficiente para que el descontrol se desvaneciera, pero él no pensaba lo mismo y no dejaba de buscar una solución cuando yo la veía bastante clara: que bebiera de mi sangre para calmarse y pasar lo que restaba de día allí, en cuando el sol cayera pondríamos rumbo hacia Akershus para descubrir su destino y desvelar así las preguntas que teníamos ambos sobre aquella misión y su implicación en aquella batalla contra Randulf. Lo vi de forma desesperado recorrer la habitación como si fuera un león enjaulado, mis orbes azules contemplaron cómo se dirigía hacia la puerta y su mano se quedaba en la manivela, si abría esa puerta acabaría con su vida y no era precisamente eso lo que quería, así que tras pedirle que no lo hiciera me hice un corte con la daga en la muñeca donde la sangre comenzó a manar y eso paró todo acto que él iba a hacer, ¿de verdad había estado a punto de abrir la puerta? Y si era así, ¿por qué? Volvió a reprocharme mi actitud cuando se giró para mirarme ahora con la herida mientras se acercaba hacia donde yo estaba, pero no me eché para atrás.

Acerqué mi muñeca a sus labios para que bebiera de mi sangre, eso lo calmaría, eso lo tranquilizaría y era la única opción que conocía para que no tuviera que depender de la droga, lo había rescatado de Randulf y no pensaba consentir que siguiera bajo su yugo administrándose más droga, debía de reponerse y de estar limpio y si eso pasaba porque bebiera de mi sangre no me oponía en absoluto a ello. Sentí como sus colmillos crecieron y la punta de estos tocó mi piel, sentí cómo estaban de afilados pero no me aparté en ningún momento y sentí su lengua deslizarse levemente por mi herida. Cayó de rodillas frente a mí como si fuera un hombre vencido, sus manos aferraron mi brazo y sus labios estaban sobre mi herida, su respiración era ronca y errática y mis dedos se enredaron en su pelo para acariciarlo y tranquilizarlo pero me vi que de un manotazo apartó mi brazo llamándome “necia”. Se levantó de golpe con sus ojos rojos como las mismas llamas de Hel reprochándome que cuando perdiera el control bebería hasta desangrarme sin dejar una sola gota en mi cuerpo, que ahora podía controlarse pero luego no. Fruncí ligeramente el ceño cuando me dijo que no se había pasado veinte años en una celda para ahora matarme por una locura mía... eso fue algo que no entendí en absoluto y que no comprendí, algo que debía de preguntarle más adelante. Según él había tirado la única oportunidad de estar calmados en esa noche y que en esos momentos era peligroso.



-No va a pasar nada Marduk, necesitas beber sangre para calmarte y tranquilizarte y no necesitas esa mierda de nuevo corriendo por tu organismo –pero él no me escuchaba, buscaba desesperado algo con lo que atarse pero nada servía de lo que había en la cabaña. Me instaba a que me fuera de allí si quería seguir con vida, que fuera a casa y que él se las apañaría mientras tanto y que luego iría él por su cuenta pero no podía arriesgarme a que nos encontraran de nuevo, así que no era una opción. Decía que mi corazón latiendo le tentaba y que no podía protegerme, eso me hizo enarcar una ceja levemente sin apartar mis azules de sus rojos- protegerme, ¿de ti? –Dije dando un paso en su dirección mientras él, desesperado, buscaba la forma de que me fuera de allí y me alejara pero eso no iba a pasar. Me gritó que me fuera y yo negué con la cabeza porque en mí no estaba huir, en mí no estaba salir corriendo- no voy a irme, no voy a huir como una cobarde y a dar media vuelta porque mi vida pueda correr peligro... soy una Cannif, y nosotros enfrentamos los problemas, las adversidades y los desafíos, les hacemos frente y solucionamos las cosas... pero nunca huimos –negué con la cabeza porque eso era algo que me habían enseñado desde bien pequeña- libramos nuestras batallas y jamás nos marchamos, así que no te voy a abandonar aquí Marduk y voy a huir cual cobarde. No sabía del alcance de esa droga pero no te pienso dejar aquí tirado, ya no porque seas mi misión, sino porque no puedo hacerlo. No tengo miedo y sé que no vas a hacerme daño, me has visto luchar, has visto que me he defendido y si algo te pasa te pararé, saldré fuera si así lo deseas mientras el sol esté en lo alto pero no me voy a huir, y no lo voy a hacer nunca –acorté la distancia que nos restaba, su respiración errática, sus ojos rojos como llamas me miraban de forma fija- sí, soy una tremenda cabezota testaruda que no hace caso así que ni lo intentes, llevo veintiséis años dándole quebraderos de cabeza a mis padres porque tengo un pequeño problema con el hecho de obedecer, y ni de coña voy a huir porque no está en mi sangre ni en mi forma de ser –mi mano subió hasta que acaricié su mejilla- nosotros buscamos siempre una solución y la encontraremos, bebe algo de mi sangre y déjame buscar una solución, la sangre de animal podrá saciarte lo que dure esta noche y ya mañana cuando estemos en Akershus te ayudaremos con la droga que te administraba Randulf, tenemos a hechiceros que pueden ayudarte, pero no me pidas que huya porque no lo voy a hacer. Así que bebe un poco, por favor, y déjame salir a cazar algo para ti para aguantar esta noche. Necesitas descansar y yo montaré guardia fuera si así te sientes más tranquilo, pero no me moveré de esta cabaña por mucho que me grites, que me llames necia, estúpida y todo lo que se te ocurra porque no va a ocurrir. Déjame ayudarte, no tienes por qué pasar esto tú solo... ya no –además tenía preguntas que hacerle, quería saber por qué había hecho eso de la celda y qué tenía que ver conmigo. Quería tranquilizarlo como pudiera para que viera que no corría peligro y que todo estaba en su mente, que podíamos con aquello y que iba a estar bien, si seguía de esa forma al final acabaría poniéndose más nervioso y era lo que quería evitar a toda costa.


Blod bånd:
avatar
Eirin Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 18
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 10/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Marduk el Mar Nov 07, 2017 7:54 pm

Gruñí, ya estaba con esa estupidez de que era una Cannif y que no iba a huir.
-Una Cannif que quiero que se mantenga con vida -gruñí ofuscado.
El olor de su sangre era abismalmente atrayente, mis colmillos estaban fuera, podía sentir la ponzoña inundar mi lengua.
Estaba muy excitado por todo en estos momentos y no podía garantizarle que podría dejar de beber de ella ¿que no entendía?
-Sin la droga estoy desfasado, el hambre aprieta con mas fuerza porque no rijo, solo tengo ganas de meterme otra dosis ¿no lo entiendes? Estoy enganchado -le aseguré.

Durante 20 años Randulf se había encargado de hacerme dependiente de lago, posiblemente para que de escapar mi único pensamiento fuera volver a por esa dosis que me tenia completamente arrodillado.
Mi rostro se perlaba en sudor, los primeros efectos del mono ya se hacían patentes en mi.
Ella no parecía dispuesta a largarse, así que supongo que tendría que ceder para que ella cediera, mejor ahora que aun mantenía cierta cordura, que mas tarde cuando el dolor sacudiera mi cuerpo por completo quebrandome por necesitar esas dosis que había tirado en medio del bosque.

Me dejé caer en el lecho, intentando controlar mi respiración, centrarme en el apresurado bombeo de su corazón.
-Ven -le pedí mientras ella se sentaba a mi lado acariciando mi pelo negro para que me calmara en esos momentos en los que el rojo fuego de mis ojos me delataba.
Llevó de nuevo su muñeca a mis labios, mis dientes se hincaron con fuerza en su vena arrancándole un gemido que alzó mi hombría endureciéndola y clavandola en su vientre.
Sus ojos en los míos, se mordió los labios mientras yo bebía dando tirones bruscos, tomando su vitae como si fuera lo único que me importara en este mundo.

Había bebido mucho y sentía no poder parar, mas no se de donde saque fuerzas aflojando el bocado y limpiando con mi lengua su piel la mire.
Parecía débil y junto a mi se dejo caer, los dos nos mirábamos de frente, acariciándonos el pelo respectivamente.
Me sentía mejor, el perlado sudor frio se calmaba, entonces me di cuenta de lo que pasaba.
-Hijo de puta -rugí mientras ella me miraba sin comprender -no era una droga cualquiera. Eirin, soy adicto a tu sangre, eso es lo que ha hecho durante 20 años, convertirme en tu peor enemigo, pues para sentirme bien necesito de ti...
Había creado esa dependencia hacia esa niña que un día encontré con el fin de que yo me descontrolara y la matara.

Cerré los ojos relamiendo mis labios, sentía la plenitud en ese instante, mis manos afianzaban su rostro, aun tumbados, tan cerca, su cuerpo abrasaba.
-No te vayas – pedí al sentir sus dedos dejar de acariciarme creyendo que me había dormido -quédate -pedí afianzando el agarre para que no pudiera zafarse.
El subidon era brutal, con los labios entreabiertos jadeaba, la droga mas pura venia directamente de ella.


Marduk:

avatar
Marduk
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 38
Puntos : 29
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 06/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Eirin Cannif el Jue Nov 09, 2017 5:29 pm

Al parecer mis palabras de que no iba a huir y de que no iba a irme no le gustaron porque de nuevo volvió a gruñirme mientras me miraba de forma fija, yo no iba a dejarlo y largarme a Akershus en la condición en la que estaba, era mi misión llevarlo de vuelta y no por eso iba a dejar de hacer lo que se me había pedido, porque no era algo que fuera con mi forma de ser. Yo confiaba en él para que bebiera de mi sangre y se sintiera mejor, pasar el mono ese día no nos ayudaría en nada y tendríamos que seguir en cuanto el sol cayera, además no descartaba que los secuaces de Randulf nos estuvieran buscando sabiendo que su castigo sería peor que la más terrible de las torturas como no nos encontraran y volvieran con las manos vacías, nos habíamos alejado bastante a caballo y esa cabaña estaba más bien escondida, pero no me fiaba del todo. Así que primero debía de lidiar con el problema que teníamos entre manos, Marduk debía de beber de mi sangre para sentirse mejor y así podría vigilar para que no nos encontraran, y de hacerlo atacarlos antes de que llegaran a nuestra posición y nos encontraran por sorpresa. Seguía reacio a beber de mi sangre y no entendía el porqué, podía pararlo si veía que se pasaba bebiendo de mi sangre y enarqué una ceja cuando me aseguró que pretendía que siguiera con vida, parecía enfadado con ese hecho y no entendía el motivo pero pensaba preguntárselo en otro momento cuando estuviéramos mejor y no lidiando para que bebiera de mí directamente. Él aseguraba que una vez no pudiera contenerse no regiría y podría matarme dejándome seca, decía estar enganchado a esa droga y yo negué con la cabeza, lo entendía pero volviendo a la droga no solucionaríamos el problema. En esos momentos era la única solución que teníamos, más adelante pensaríamos como resolverlo con calma sin que nos estuvieran persiguiendo y rastreando.

Los primeros síntomas del mono por la droga ya se estaban haciendo presentes porque su rostro estaba algo más pálido de lo normal y su frente la tenía perlada en sudor, dio varias vueltas por la habitación hasta que finalmente acabó con un gruñido tumbándose en la cama dejándose caer en ella mientras mis orbes azules lo seguían allá donde iba, me pidió que fuera con él una vez vio que no había más remedio y me acerqué hasta la cama donde me senté a su lado, mis dedos fueron a su pelo y lo acaricié para intentar tranquilizarlo de esa forma, sus ojos me miraban con ese fuego en sus iris que delataba su estado, acerqué mi muñeca de nuevo a sus labios y esta vez sus colmillos crecieron y se incrustaron en mi piel para comenzar a beber de mi sangre. Cerré los ojos y gemí ante el placer que daba el mordisco de un vampiro aunque luego siseé levemente por el dolor que iba de la mano junto al placer. Lo miré mientras daba sorbos de mi vena sintiendo como me abandonaba la sangre y me mordí el labio inferior, comenzaba a notar cierto calor en mi cuerpo que era producto del mordisco y aferré su pelo con fuerza en esa mezcla de placer y dolor. Como yo había pensado paró de beber de mi sangre y quitó sus labios no sin antes lamer la sangre de la herida, me sentía un poco mareada por la pérdida de sangre y me dejé caer a su lado para que el mareo pasara, me quedé tumbada de cara a él y sus manos acariciaban las hebras de mi pelo, cerré los ojos por unos segundos pasándose el mareo y los abrí cuando lanzó aquella maldición que no supe bien a qué se debía.



-¿Ocurre algo? –Quizás había notado algo con sus sentidos, como si se estuvieran acercando e iba a levantarme cuando comenzó a hablar diciendo que no era una droga cualquiera sin entender absolutamente nada, dejé que siguiera hablando para que me dijera cuando abrí mis labios ante las palabras que me estaba diciendo. ¿Qué? No podía creer las palabras que me estaba diciendo y negué con la cabeza intentando asimilar esa información porque no entendía absolutamente nada, era como si me estuviera contando una historia y fuera por la mitad y yo me hubiera saltado los primeros capítulos- no entiendo nada Marduk... ¿cómo que te ha estado dando mi sangre? –Hice una pausa mientras intentaba ver cómo casaba todo eso- ¿por qué haría algo como eso, y por qué yo? Además, eso sería imposible... yo no he estado viviendo en el norte siempre sino que he pasado épocas en otro país diferente –tiempo, más bien, pero eso era algo que no iba a decirle porque era complicado- ¿cómo ha podido obtener mi sangre durante tanto tiempo sin que yo me diera cuenta? Veinte años es demasiado tiempo como para... –me callé en ese momento recordando que, hacía veinte años, fue cuando él me había rescatado y había desaparecido. Él decía que durante veinte años Randulf le había administrado esa droga... todo era demasiado confuso- veinte años... ¿llevas preso todo ese tiempo? ¿Por qué? ¿Qué hiciste para que Randulf te encerrara y te hiciera adicto a mi sangre, por qué yo Marduk? No entiendo nada –aseguré negando con la cabeza mientras él con sus manos cogía mi rostro entre estas y parecía encontrarse mejor, no entendía por qué Randulf lo hubiera vuelto adicto a mi sangre, eso significaba que cuando peor estuviera si no bebía de mí se descontrolaría y no solo eso; podría hasta matarme si se enganchaba demasiado, si bebía demasiado... todo era confuso y cuando más lo pensaba más preguntas me generaba. Mis dedos seguían en su pelo y fui a apartarlo cuando creí que se había quedado dormido pero se aferró a mí con fuerza como si temiera que me fuera o me desvaneciera, me pidió que me quedara y yo lo contemplé con los ojos cerrados, quizás era mejor que descansara y me contestara a todas mis preguntas luego- no me voy a ir a ningún lado -aseguré cuando su rostro se quedó apoyado en mi pecho, mis dedos se enredaron en su pelo y me quedé así de esa forma con él enganchado a mi cuerpo. No entendía lo que Randulf había hecho pero pensaba dar con la solución, dejaría que el vampiro descansara tras haber estado todos esos años encerrados y en cuanto el sol volviera a salir partiríamos hacia Akershus, allí los dos obtendríamos respuestas porque algo me decía que no había sido casualidad nada, en mi vida había aprendido que las casualidades no existían y que él hubiera aparecido en ese momento y después se le perdiera la pista era de lo más sospechoso. No supe en qué momento yo también caí dormida en la cama junto a él, debería de haber montado guardia pero acabé durmiéndome y desperté casi cuando el sol había caído, abrí mis ojos para encontrarme con el rostro del vampiro en el mismo lugar respirando con tranquilidad, me moví con cuidado para no despertarlo y comenzar a preparar todo pero cuando me levanté de la cama fue su mano el que paró mi avance aferrándome la muñeca, me giré para mirarlo como si todavía se pensara que iba a desaparecer- buenas noches, Marduk –dije sentándome en la cama acariciando su rostro, tenía mucho mejor aspecto- pronto anochecerá y partiremos hacia Akershus, allí podremos obtener respuestas –me mordí el labio- creo que tenemos una conversación pendiente pero puede esperar, lo importante es llegar lo antes posible, estaremos un par de horas antes del amanecer –le aseguré y luego lo miré para apoyar mi frente en la suya- no voy a irme ni voy a desaparecer, te lo prometo. Voy a preparar las cosas para partir y vuelvo enseguida, en cuanto se oculte el sol salimos directos ¿vale? –No quería perder tiempo y era lo mejor para los dos, hasta que no estuviera tras esa fortaleza no me sentiría segura de las garras de Randulf.


Blod bånd:
avatar
Eirin Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 18
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 10/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Marduk el Jue Nov 09, 2017 10:30 pm

Preguntas, una tras otra sobrevolaban el ínfimo espacio que nos separaba, tenia razón, la historia estaba contada a medias.
Yo tenia preguntas que solo en Akershus se me responderían, la principal ¿por que había venido a por mi tras 20 años de cautiverio? ¿que tenia yo que ver con esta guerra? ¿y si me recordaba, porque nunca me busco, no de niña, si no de adulta?
Ella por contra necesitaba entender el ¿por que ella? ¿por que era mi droga y como Randulf consiguió su sangre?

Entre un millo de porqués, acabamos dormidos, yo era incapaz de dejarla ir y solo con su respiración golpeando mis labios, el palpitar de su corazón acunando mis oídos y el olor de su sangre invadiendo mi cuerpo, pude conciliar el sueño.
Mi brazo rodeaba su cintura pegándola mas a mi, la necesitaba y ella lo sabia, por eso me susurraba una y otra vez que se quedaría y la creí.
Algo que se terminó en cuanto la sentí moverse, su calor me dejaba atrás y con ese acto mi inquietud crecía, la necesitaba, quizás justo por eso, porque era una poderosa droga que había consumido durante 20 años de mi existencia.

Aferré su muñeca mis ojos rojos golpearon sus aceros y está volvió a dejarse caer a mi lado para calmar mi desazón acariciando su rostro.
Quería ir a preparar cosas, pero la idea de que no volviera me azotaba, me creaba cierta inseguridad, dependencia de tenerla cerca.
Randlf sabia lo que se hacia, creando esa sensación en mi nos maldecía a ambos ¿cuanto tardaría en cansarse del despojo de hombre aterrado por perderla?

La solté y dejé que hiciera l oque tenia que hacer, en cuanto el ocaso dio paso a la inmensa luna, salí tras ella como un perro que busca su hueso, ella era mi jeringuilla y la idea de perderla me resultaba frustrante, aunque no era solo eso y lo sabia.
Montamos sobre los caballos poniendo rumbo a Akershus, pero con la noche algo mas que vampiros poblan los bosques.
Huargos, una manada de ellos nos seguían, pude escucharlos con mis sentidos sobrehumanos.
-Orcos -Randulf a soltado a sus cazadores orcos y llevan a sus perros con ellos.

Emprendimos una carrera frenética bosque a través. Bajo mis piernas sentía los músculos tensarse del equino, resoplaba alzando la tierra con sus cascos hundidos en tierra.
La rubia me seguía de cerca, era una buena amazonas, esa niña había crecido y se había convertido en una mujer hermosa, una guerrera norteña.

El primer hurgo llegó a nuestra latura, no llevaba espada, pero era un guerrero huno y un vampiro mas que suficiente para acabar con ellos. Siempre nos caracterizamos por ser grandes jinetes, los mejores, me dejé caer por un lado de la grupa, mis zarpas emergieron y con violencia raspé su costado malhiriendo al cánido que lanzó sus afilados dientes hacia m icuerpo sin ser capaz de morderme.
Aullaba de dolor, mas tras ese vendrían muchos mas.
-¡Continua! -le grité -si salíamos del bosque, nos veían los soldados de Akershus y saldrían en ayuda de la joven Cannif, no traspasarían las fronteras los orcos, pues sabían que de hacerlo una lluvia de flechas los reduciría.


Marduk:

avatar
Marduk
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 38
Puntos : 29
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 06/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Eirin Cannif el Vie Nov 17, 2017 6:26 pm

Lo único que tenía claro en esos momentos era que solo me sentiría segura cuando traspasara las murallas de Akershus, no porque tuviera miedo de Marduk o lo que pudiera hacerme, a la vista había quedado que no era eso cuando le había dicho que bebiera de mí a sabiendas de que podría descontrolarse y beber más de la cuenta hasta matarme, no era eso de lo que tenía miedo precisamente, pero solo cumpliría del todo mi misión cuando estuviéramos en Akershus, mientras tanto Randulf podría todavía mandar a sus hombres o a sus diferentes criaturas para que nos capturaran, entonces no tendrían piedad alguna y jamás podríamos cumplir con el propósito de la misión, una que no sabía cuál era porque no sabía qué era lo que podían querer de Marduk ni la importancia de este en la guerra, pero haría todo lo que estuviera en mi mano para llevarlo sano y salvo. Él pensaba que iba a dejarlo atrás en cualquier momento, lo supe en el instante en el que me separé un poco de él para preparar las cosas y poder partir nada más el soy cayera, los hombres de Randulf podrían moverse durante el día y podrían haber acortado las distancias entre nosotros en ese tiempo, debíamos de ponernos en marcha y para ello todo tenía que estar preparado. En cuando me separé un poco de él su mano aferró mi muñeca impidiéndome que caminara hacia fuera, sus ojos rojos se clavaron en mis azules como si temiera perderme o temiera que me fuera sin él pero eso era algo que no iba a pasar. Entendía, quizás, esa preocupación que tenía aunque era puramente infundada puesto que yo jamás me iría sin él, pero teniendo en cuenta que era adicto a mi sangre gracias a las depravaciones de ese hijo de puta entendía su reacción. No sabía si eso sería un problema a largo plazo o no, pero no entendía cómo había podido obtener mi sangre ese desgraciado y por qué hacerlo a él adicto a ella. Dependía de mí, al menos por el momento, porque había estado bebiendo de mi sangre durante veinte años... había muchas cosas que quería preguntarle pero con el tiempo.

Acaricié su rostro para que se relajara, no quería que se pusiera nervioso o pensara cosas que no eran. Necesitaba que entendiera que debíamos de ponernos en marcha nada más él pudiera salir de la cabaña cuando el sol se pusiera por el horizonte, tenía que preparar todo y así se lo hice saber. Me soltó pero no me quitó la vista de encima hasta que no salí por la puerta, tenía calculado y planeado aquello, no había ido al castillo de Randulf sin un plan de escape en mente. Dos caballos nos llevarían hasta Akershus, viajaríamos más rápido uno montado en cada uno así que los preparé mientras el sol se ponía en el cielo, en cuanto lo hizo iba a ir a buscarle para partir pero fue él quien salió antes de que yo entrara, le hice una seña para que supiera cuál era su caballo y pronto emprendimos el camino. Deberíamos de llegar un par de horas antes de la salida del sol si no había ningún tipo de problema por el camino, pero con ese cabrón nada era seguro y esperaba que nos hiciera alguna de las suyas. Dicho y hecho, fue él quien me avisó de que una patrulla de orcos nos perseguían montados seguramente en sus huargos. Los caballos iban todo lo rápido que podían y atravesábamos el bosque como sombras que pasaban veloces entre los árboles, yo iba tras él siguiéndolo cuando el primer orco salió a nuestro paso, se acercó hacia donde estaba el vampiro y este de una forma ágil y grácil se dejó caer por uno de los lados y se estiró mientras veía sus garras afiladas de forma que pudo herir al huargo, este intentó morderlo pero no lo consiguió pero al menos lo frenaría un poco a ese para que no nos alcanzaran, pero venían más tras nosotros porque los podíamos oír perfectamente.

Me pidió que continuara y asentí espoleando a mi yegua para que fuera más rápida y pudiéramos alcanzar cuanto antes las fronteras, había gente vigilando y si les hacía una seña podrían ayudarnos disparando sus flechas contra los orcos, aunque ayudarían a cualquiera que estuviera huyendo de una manada de estos. Teníamos algo de ventaja frente a los huargos que se acercaban cada vez más hacia nosotros, supe que no íbamos a llegar a la linde del bosque al menos sin tener que luchar algo, así que saqué la espada que llevaba guardada y me preparé por si tenía que matar a alguno que otro. No tardaron en comenzar a llegar a mi altura así que aprovechando mis habilidades como jinete y que estaba más alta que ellos mientras intentaba que no mordieran a la yegua mi espada cercenaba las cabezas de los orcos, aunque sus huargos seguían persiguiéndonos como depredadores que eran. Nos fuimos cargando por el camino a un par de ellos, yo movía a la yegua casi más en zigzag entre los árboles para que no pudieran alcanzarnos y les fuera más difícil mientras acortábamos distancias para que nos vieran los guardias en la muralla y pudieran ayudarnos con sus arcos. Por mucho que Marduk y yo hiciéramos matando a los orcos o a los huargos eran demasiados, habían mandado a un buen número para que no lográramos escabullirnos, fue entonces cuando clavé mi espada en uno de los huargos cuando no me di cuenta que uno de ellos venía por uno de los costados, saltó y me arrastró con él en la caída haciendo que chocara contra el suelo, rodé por el suelo y me levanté mientras otros perseguían al vampiro pero el que me había tirado se giraba y me gruñía mostrando esos afilados colmillos, me preparé con la espada para atacarlo y se lanzó a por mí así que me moví para esquivar sus colmillos, lo peor es que el orco que estaba encima también me atacaba y tenía que ser rápida defendiéndome porque el huargo se movía rápido. Logré quitarle la espada al orco pero el huargo no me daba tregua así que me moví esquivándolo con la mala suerte de que su zarpa fue más rápida que yo y me arañó la pierna y parte del pie, caí al suelo por la inercia del golpe y me giré a tiempo para rodar y esquivar el mordisco, aferré con fuerza la espada y cuando iba a morderme de nuevo me alcé incrustándosela por la boca y, de rebote, hiriendo al orco que tenía encima. La saqué manchándome de sangre negra y me levanté como rápida aguantando el dolor del pie para rematar al orco.



-Joder –dije en un siseo apoyándome contra el tronco de un árbol para mirar la herida un momento, sangraba bastante y me dolía al apoyarla, pero no era nada tan grave que me impidiera continuar con lo que estaba haciendo. Más orcos se acercaban hacia donde yo me encontraba mientras que los huargos parecían perseguir al vampiro- Marduk –dije acordándome de lo de la sangre y esperé, por un momento, que continuara para buscar ayuda mientras yo aguantaba tanto como pudiera. Dos orcos se acercaban corriendo hacia donde me encontraba, me separé del tronco y aferré la espada para luchar contra ellos, me agaché esquivando el ataque de uno de ellos para alzar la espada y parar el ataque del segundo, logré desviar su espada y darle un puñetazo para apartarlo y darme tiempo a girarme a por el otro que ya lanzaba su golpe contra mí. Me moví a un lado, pese al dolor de la pierna e intercambiamos varios golpes, por detrás escuchaba que llegaba el otro orco así que me agaché en el momento en que iba a atacarme haciendo que fuera él quien atravesara con su espada el cuerpo del otro orco, me levanté para rebanarle la cabeza antes de que hiciera nada y así ambos cayeron al suelo muertos.


Blod bånd:
avatar
Eirin Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 18
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 10/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Marduk el Dom Nov 19, 2017 12:15 pm

Randulf nunca soltaba presa, era un fiero perro que no dudaba en desplegar su ejercito para apoderarse de aquello que le pertenecía o así lo creía.
Nunca perdía una batalla sin lucharla hasta las ultimas consecuencias y dejarnos ir no era una opción que barajara.
Los orcos montados sobre los huargos eran demasiados, pronto acortaron distancias. Vanos mis intentos de mantenerlos lejos de ella, aunque como una bestia inmortal con las garras descuarticé a varios, partí el cuello de uno de esos perros con mis brazos arrancando después la yugular de su jinete, llegaron a ella.

Rugí gritando su nombre de forma desesperada.
-¡Eirin! aguanta -grité.
Mi zarpa arrancó a uno la cabeza de cuajo, corrí hacia allí pero dos orcos con su garrote me hicieron virar, las monturas me lanzaban dentelladas sin parar.
Uno se cogió a mi brazo con su mandíbula prieta haciéndome sangrar, a puñetazos le partí el cráneo mientras yo también rugía furioso, con solo una preocupación en mi cabeza ,ella, la dueña de mis anhelos desde que esos océanos me convirtieron en esclavo, presa y soldado.

Me abrí paso hacia ella, la veía luchar como a una valquiria, su dorado cabello volteaba acompañando sus movimientos llenándose el rostro de sangre, era una fiera salvaje, me excitaba verla luchar aunque me preocupaba mucho oler su sangre derramarse.
Cuando la alcancé me puse frente a ella, no deje que nada mas la rozara, con los brazos abiertos peleé con uñas y dientes, gruñía como la mas salvaje de las fieras.
Los orcos temían mas al látigo de Randulf que al inmortal que los encaraba, por eso no dudaban atacar con todas sus fuerzas, pues mejor morir entre mis fauces que entre las del tirano y sus aberraciones.

Akershus reaccionó a tiempo, sus guerreros se abrieron paso a caballo, las bestias pronto se vieron diezmadas por aquellos hombres que empuñaban las espadas.
Me giré para sujetar a la doncella que arrugaba mi camisa con los dedos herida.
-Vamos pequeña -susurre alzándola entre mis brazos para llegar hasta la montura.
La subí, tras ella lo hice yo de un salto, sabia que esos hombres acabarían con las bestias, lo importante era llegar a palacio y que cortaran la hemorragia de su hija.

Cruzamos el portón, pronto se arremolinaron a nuestro alrededor otros soldados que al ver que portaba junto a mi a la hija de Ubbe, el general Cannif, me ayudaron a bajarla del caballo para llevarla a la enfermería donde suturarían y desinfectarían sus heridas.
Quería ir con ella, pero me impidieron el paso, no me conocían, así que me mantuvieron preso, lejos de ella hasta que la dama pudiera explicar el porque de mi presencia.
Gruñí, quería ir con ella, mostré mis dientes, mi actitud me llevo a las celdas, allí de nuevo era preso por segunda vez por salvar a la misma doncella.
Dicen que el hombre es el único que tropieza dos veces con la misma piedra.






Marduk:

avatar
Marduk
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 38
Puntos : 29
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 06/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Eirin Cannif el Lun Nov 27, 2017 1:28 pm

Los huargos habían alcanzado mi montura y tenía a varios orcos que me plantaban cara, tenía un arañazo de las garras del huargo en el costado cuando me había tirado del caballo así que aferrando la espada con fuerza les planté cara a los otros dos orcos que se acercaban para matarme, sabía que Randulf no nos dejaría partir sin más y que había mandado a los orcos precisamente porque eran sus más fieles seguidores y porque cumplían con todos sus deseos, temían demasiado su látigo y preferían morir por intentar conseguir otra vez a Marduk y llevarlo de vuelta que volver con las manos vacías. Por eso luchaban con tanta fiereza, por eso eran implacables en lo que hacían y sus cometidos eran feroces, no daban tregua en el campo de batalla pero yo era una norteña y les iba a plantar cara porque yo jamás huía de nada, así me habían enseñado y educado. Tenía una herida en la pierna de un mordisco que me había dado un huargo cuando me había tirado el suelo, por suerte había podido librarme y matarlo haciendo que me soltara, la sangre manaba de la herida y en ese momento me acordé de que Marduk olería mi sangre, pero esperaba que continuara y que pudiera avisar a los guardias que vigilaban en Akershus para que nos ayudaran a acabar con los enemigos que quedaban, me dolía la pierna por la herida pero no iba a caer en esa batalla, cogí una de las espadas que utilizaban los orcos junto con la mía para atacar a dos armas porque eran muchos y no podían descuidar ningún flanco. Pese a la herida de la pierna me movía con agilidad parando los golpes de los orcos, me giraba, asestaba golpes donde mi espada mordía su carne y la desgarraba haciendo que me manchara con la sangre que salpicaba, cada vez se acercaban más y más con la intención de matarme o de capturarme, mejor eso que volver con las manos vacías ante Randulf. En una de las veces que giré fue que me encontré con que Marduk se colocaba frente a mí, no sabía si había avisado o no a los guardias y había vuelto para ayudarme pero esperaba que los hubiera avisado. Extendió sus brazos frente a mí como si quisiera evitar que nadie más lograra alcanzarme y su nombre salió de mis labios en un susurro, pero pronto me puse espalda con espalda porque los orcos nos seguían atacando y aunque él cubría uno de los flancos yo cubría sus espaldas mientras nos manteníamos con vida cercenando miembros, cabezas, atravesando sus cuerpos con las espadas y con sus garras hasta que finalmente la ayuda vino en camino.

Los guerreros de Akershus se acercaron para acabar con los orcos que quedaban dándonos un poco de respiro, solté la espada del orco y clavé la otra en el suelo para mantenerme mientras la sangre seguía manando, Marduk no tardó demasiado en acercase hacia donde yo me encontraba, me aferré a su camisa apoyando mi cabeza en su pecho, no tardó en alzarme para llevarme a su montura, me subió en ella, se colocó tras mi espalda y partimos hacia la fortaleza con mi rostro apoyado en su hombro cansada y algo somnolienta por la pérdida de sangre se me cerraban los ojos. No me estaba enterando de mucho y apenas fui consciente de cuando atravesamos el portón y los hombres al verme me bajaron para que me curaran las heridas y pararan la hemorragia, apenas fui consciente de alejarme de su cuerpo y que me llevaran a otro lado porque la pesadez en mis ojos era más grande y acabé perdiendo el sentido de todo lo que me rodeaba. No supe cuánto tiempo pasó hasta que fui capaz de abrir los ojos, me incorporé de golpe mirando a mi alrededor cuando vi a una de mis amigas a mi lado que se encargaba de atender a los heridos, sus manos en mi pecho me pedían calma mientras yo buscaba con mis azules al vampiro que había rescatado de las mazmorras de Bergershus, pero no lo encontré por ningún lado porque no estaba en la habitación y cuando mi amiga volvió para darme un vaso para que bebiera fue que le pregunté dónde estaba el vampiro que me había llevado allí, me dijo que los hombres me habían traído para que me curaran de la herida de la pierna y del costado pero que no sabía nada de ningún vampiro, me dijo que debía de quedarme en la cama unos días para que curara bien la herida y la miré negando con la cabeza, ¿dónde habían metido a Marduk? Nadie lo conocía allí pero me había llevado salvando mi vida así que debía de encontrarlo.


-No puedo quedarme más tiempo en esta cama
–dije apartando la sábana para ponerme en pie, sentí el dolor en la pierna y siseé por ello a lo que mi amiga intentó razonar conmigo pero con una Cannif empeñada en algo era imposible de razonar- tú no lo entiendes, tengo que ir a buscarlo y no tienes autoridad para retenerme en esta cama –en eso llevaba toda la razón y aunque la tuviera ella me conocía demasiado como para saber que no le haría el menor caso, resopló y solo me pidió que si me encontraba peor que volviera- te lo prometo –dije antes de ponerme en pie, coger mis cosas, agradecerle que me curara y salir de allí cojeando por la herida en el pie pero aun así bajé para preguntar a los guardias qué habían hecho con el vampiro aunque ya sabía dónde podría estar. Mis sospechas fueron confirmadas cuando me dijeron que lo tuvieron que llevar a una celda porque se había puesto nervioso y no sabían si era amigo o enemigo, eso me cabreó bastante porque ¿qué enemigo me hubiera llevado para que me curaran? Le pedí al guardia que me llevara hasta donde se encontraba y bajamos a las mazmorras donde estaba el vampiro- abre la maldita celda –le dije al que estaba de guardia y tras una mirada sacó las llaves para abrir donde estaba él encerrado y me adentré mirando al vampiro con sus ojos rojos que me recorrían por completo y me acerqué a él rodeándolo con mis brazos al darme cuenta que, al menos, estaba bien y no le habían hecho nada. Sus brazos rodearon mi cuerpo y me pegaron al suyo sintiendo su nariz en mi cuello y el suspiro que soltó como si de alguna forma se relajara al ver que estaba bien- ¿estás bien? –Pregunté separándome para mirarlo, mi mano subió a su rostro y lo acaricié- parece que te has convertido en mi salvador, o en mi ángel de la guarda –sonreí dejando mi mano en su nuca enredando mis dedos en su pelo- siento todo esto, no deberían de haberte encerrado por ayudarme –encerrarlo era lo que menos quería después de todo lo que él había hecho- ven, salgamos de aquí. Es hora de obtener respuestas Marduk, luego.... luego podremos hablar –tomé su mano con la mía para salir de allí, debía de buscar al oráculo para que nos dijera por qué me había mandado a por él y cuál era su importancia en aquella misión.


Blod bånd:
avatar
Eirin Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 18
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 10/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Marduk el Mar Nov 28, 2017 10:11 pm

La celda era como todas las demás celdas, supongo que cuando has estado en una te acostumbras a la húmeda,de las ratas y ese olor a orín, podredumbre y carne corroída.
No se podía decir que Akershus brillara por dar un trato exquisito a sus presos, pero admito que a mi no se me maltrató en ningún momento.
Deduzco que porque desconocían si era amigo o enemigo y aunque preguntaba de forma constante por la joven Cannif, intuyo que pensaban quería esconder algo y nunca mis preguntas eran respondidas.
Eso era algo que en ocasiones me ponía violento y necesitaban entrar para reducirme.

Ademas estaba hambriento, con el mono, la ausencia de ella me ponía francamente muy nervioso.
No se los días que pasaron, había perdido la cuenta en las mazmorras de Randulf y aquí no iba a empezar a hacerla.
Ladeé la cabeza al escuchar como la puerta de arriba cedía y las llaves giraban hasta tres veces, u inconfundible olor me puso alerta, aunque eran tantas veces las que tenia visiones de ella que empezaba a no distinguir el oasis de los espectros del desierto.

Escuché su voz y cuando llegó a mi celda apremió al guardia con ese impetuoso carácter a que abriera la celda.
Corrió a mis brazos, en ellos la cogí hundiendo mi cabeza en su cuello ,deslizando mi nariz por este, mi respiración errática presa de la necesidad de sangre delató mi estado, ojos rojos como el fuego cuando nuestras miradas se encontraron.

Mis colmillos crecieron, los arrastré con sutileza por su piel mientras ella me preguntaba si estaba bien asegurando que yo era su salvador y en eso prácticamente tenia razón, pero también podía ser su destructor.
-Tengo mucha sed -confesé con la voz ronca.

Eirin clavó sus mares en la lava de mis balcones, decidida a que no se notara mi estado, pues posiblemente de alimentarme allí dentro los guardias avisarían a su abuelo y nunca saldría de allí si me veían descontrolado.
Tiró de mi mano, decía que encontraríamos respuestas, era la hora de ir a buscarlas, pero yo no solo necesitaba respuestas.
-Tengo sed -repetí mientras la seguía.

En las escaleras que ascendían desde las mazmorras hacia el piso de arriba la detuve de un tirón orillé su cuerpo al mio, mis colmillos con jubilo se deslizaban por la piel de su cuello, sentía como su pulso era agitado.
-te necesito- dije con mi respiración completamente errática que chocaba con su piel y antes de que abriera la boca para replicar con rudeza hundí mis dos agujas en su cuello arrancándole primero un leve gruñido que poco a poco se trasformó en un jadeo.





Marduk:

avatar
Marduk
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 38
Puntos : 29
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 06/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Eirin Cannif el Vie Dic 08, 2017 7:14 pm

No supe el tiempo que pasó hasta que por fin desperté en aquella cama, al abrir los ojos me encontré con los castaños de mi amiga que era una de las que se encargaba de curar a los heridos, con la mirada busqué al vampiro pero no había ni rastro de él por ningún lado. Me incorporé en la cama pese a sus advertencias de que no lo hiciera y me senté mirándola, me dolía algo la pierna pero lo cierto es que estaba más preocupada por Marduk que por mi propio estado, no después de haberlo visto cómo se había puesto cuando me alejé de su lado para preparar las cosas, allí nadie sabía quién era y aunque era cierto que me había llevado a Akershus para que me curaran con los tiempos que corrían nadie se fiaba de nadie, miré a mi amiga y le pregunté por el vampiro que me había llevado pero ella no sabía nada de ningún vampiro, solo que un par de guardias me había llevado allí porque tenía varias heridas de las que sangraba y me dejaron para que ella me las curara. Me costaba un poco andar y cojeaba pero debía de buscarlo porque era importa, el por qué era algo que pensaba averiguar cuando nos encontráramos con la anciana que me había mandado buscarlo para que nos dijera por qué era tan importante y su papel en aquella guerra, además de que teníamos el vampiro y yo una charla pendiente desde la noche que pasamos en la cabaña porque tenía cosas que preguntarle, tenía dudas y supuse que él también las tendría sobre mí. Cuando todo se calmara entonces podríamos hablar tranquilamente y despejar todas las dudas que teníamos sobre el otro. Busqué a los guardias que nos habían abierto las puertas y les pregunté por el vampiro, me dijeron lo que yo ya sospechaba: que lo habían encerrado en las celdas. Apreté mis manos en sendos puños y gruñí por ello, ¿cómo eran tan imbéciles y tan estúpidos? Les pedí que me llevaran ante él enseguida bastante cabreada por ese hecho cuando si no me hubiera llevado él habría perdido mucha sangre y quizás no lo hubiera contado, me llevaron hasta la puerta que daba a las escaleras que bajaban a las mazmorras y le pedí al guardia que abriera la maldita puerta de una vez. Me hizo caso y le quité las llaves para bajar con cuidado con la pierna y buscar al vampiro, lo encontré dentro de una de las celdas y enseguida busqué la llave para abrir la puerta, sin importarme el dolor que tenía al andar corrí hacia él para abrazarlo cerrando los ojos teniéndolo cerca, me aseguré de que estaba bien y de que nada le había pasado, los guardias no le habían hecho nada por suerte. Sus brazos me pegaron a su cuerpo y sentí sus colmillos deslizándose por mi piel, estremeciéndome con su tacto. Le aseguré que era algo así como mi ángel de la guarda mientras observaba sus ojos rojos.


-Vámonos Marduk, es hora de buscar las respuestas a nuestras preguntas –cogí su mano y comencé a alejarme de aquella celda y de las mazmorras, lo miré de reojo cuando dijo que tenía sed con la voz ronca y me giré para mirarlo, allí no podía dejar que me mordiera frente a los guardias así que simplemente apreté su mano dejando mis océanos en sus ojos de fuego- pronto, solo aguanta un poco más ¿vale? Te prometo que en salir de aquí podrás alimentarte, buscaremos a alguien para te alimentes –aunque sabía que él no bebería de nadie que no fuera yo porque durante todos aquellos años, desde que me había salvado, había estado alimentándose de mi sangre en una macabra tortura por parte de Randulf, se había hecho adicto a mi sangre y no bebería de nadie más que no fuera de mí. Por eso fue que seguí andando y tiré de él para sacarlo de allí, si los guardias nos veían con él bebiendo de mí lo tomarían como un ataque y no dudarían en ir a por él, así que no podía permitirlo. Él me seguía pero volvió a repetir que tenía hambre, no me gustaba tenerlo así pero para nuestra seguridad era mejor que nadie nos viera así que comenzamos a subir por las escaleras que nos llevarían a la parte de arriba, fue ahí donde tiró con fuerza de mi mano para girarme y pegarme a su cuerpo, mis ojos lo contemplaron sabiendo que tenía sed tras aquellos días, sus colmillos de nuevo paseándose por mi piel y mi pulso se aceleraba al sentir el escalofrío que me recorría aquel roce, y no por miedo precisamente. Dijo que me necesitaba con la respiración entrecortada haciendo que se me erizara el vello, antes de que pudiera siquiera responderle sentí que sus colmillos se hundían en mi piel, gruñí al sentir el dolor que sus agujas al traspasar mi piel me crearon para luego sentir como comenzaba a tirar de mi sangre bebiendo de mi vena directamente, el gruñido se transformó en un gemido cuando el efecto de su mordisco y de su abrazo comenzó a hacer efecto. Cerré los ojos y aferré con una mano su camisa, la otra fue a su pelo para enredar allí mis dedos mientras él pegaba más su cuerpo al mío que se arqueaba hacia él. Gemí de nuevo abandonándome a la quemazón pero también al placer que me provocaba su mordisco, la adrenalina comenzó a recorrer mi cuerpo y pronto una corriente eléctrica surgió desde mi centro calentándome como nunca antes- Marduk –dije en mitad de un leve gemido en el que mis caderas lo buscaban de forma necesitada con todo mi cuerpo ardiendo, ese era el mortal efecto de un mordisco y por segunda vez lo estaba sintiendo. Estaba algo débil por la pérdida de sangre y me tuvo que sujetar cuando mis piernas cedieron pero incluso así no dejaba de moverme contra él en ningún momento sabiendo que solo él podía calmar lo que había despertado, me aferré a él con fuerza cuando dejó de beber de mi sangre quizás siendo consciente de que me encontraba débil por las heridas, sus brazos sujetaban mi cuerpo y su rostro subió al mío para observarnos, sus ojos rojos como el fuego brillaban y parecía que tenía mejor aspecto. Mi espalda contra la pared como apoyo y mis labios entreabiertos jadeando, lo deseaba y lo deseaba en ese preciso momento. Él lo sabía porque era consciente de lo que su mordisco despertaba y porque seguro que podía sentir mi necesidad por él, pero no era el mejor lugar plagado de guardias que lo tomarían por enemigo seguramente. Acaricié su rostro sin dejar de mirarlo y sonreí para luego limpiar con mi lengua mi propia sangre de sus labios- ¿estás mejor? ¿Crees que podrás aguantar hasta que veamos a la oráculo? –Pregunté aunque yo, internamente, me preguntaba si podría aguantar la sensación que me recorría el cuerpo y que se iba disipando poco a poco aunque me sentía frustrada, como si me hubieran dejado a las mismísimas puertas del orgasmo para no dejarme entrar en ellas- estoy bien, solo algo cansada –dije aunque no me lo preguntó pero no quería que se sintiera culpable- luego de hallar las respuestas, Marduk, tenemos una conversación pendiente... tengo muchas cosas que preguntarte –recorrí sus labios con mis dedos y finalmente ya recuperada me puse en pie y lo miré, sentía mis mejillas un poco sonrojadas pero sonreí- ¿preparado para conocer la verdad? Entonces vamos –tomé su mano y salimos de allí rumbo hacia donde encontraríamos a la anciana que nos esperaba, sinceramente, no sabía qué era lo que nos iba a decir cuando nos la encontráramos.


Blod bånd:
avatar
Eirin Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 18
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 10/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Marduk el Lun Dic 11, 2017 7:43 pm

Su cuerpo me busco prendido en fuego, sus caderas danzaban contra mi abultada entrepierna, la necesidad de aplacar el fuego era tan que los jadeos de uno y otro se sucedían con voracidad.
Los tirones de la sangre me corría desaforada pro sus venas entraba a trompicones en mi boca resbalando por mi garganta, me estaba volviendo loco de ganas de tomarla y a la ve me saciaba ese alimento que codiciaba.

Solo cuando sus piernas flojearon saqué mis agujas de su cuello, por mis labios el carmesí resbalaba tibio, espeso ,mientras nuestros ojos oscurecidos se buscaron presos de lo que sentíamos.
La punta de mi lengua limpió mi boca, sabor férreo en su lengua, ella podía apreciar en mi que me encontraba mejor, por contra, eso implicaba que la debilidad la invadía a ella. No podíamos seguir así, su ángel de la guarda también era su parca.

No dije palabra de ello, peor si se fijaba en mi gesto no le costaría ver que la idea de alimentarme de ella de forma constante me torturaba.
-Estas muy débil, no deberías alimentarme, tengo que beber de otra humana -asegure -puedo aguantar, vamos a hablar con la oráculo, obtengamos respuestas y después antes de que tu y yo hablemos, buscaré alimento por mi cuenta, no me meteré contigo en una habitación sin estar saciado por completo.

Ella iba a rechistar, peor no se lo permití, fue mi boca la que presionó sus labios, mis dedos se hundieron en su nuca atrayendola con necesidad para profundizar en aquel beso con sabor férreo.
-eres mi droga, es peligroso -aseguré jadeante contra sus labios.
Nuestros cuerpos se buscaron de nuevo, mas el paso de la guardia nos forzó a separarnos, de su labios escapó un “luego”

Caminamos juntos rumbo al templo donde la mujer que al parecer le había hablado sobre mi implicación en dar muerte a Randulf me esperaba.
Ganas no me faltaban, Randulf había aprovechado mis debilidades y me había convertido en un desecho, no era capaz de vivir sin esa mujer que tenia frente a mi, desde hace demasiado tiempo me había convertido en su prisionero.

Entré en aquel lugar dedicado a los dioses, una figura de Freya en el centro, varios fieles la adoraban llevándole presentes y ofrendas florales.
La vikinga me guió por una puerta en forma de arco que había a la derecha. En el interior de una sala grande había una enorme fuente rectangular, los gravados de dioses llenaban las paredes, y en el fondo de la sala en un trono estaba el dios tuerto junto a sus dos vástagos, el dios del engaño y el del trueno.





Marduk:

avatar
Marduk
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 38
Puntos : 29
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 06/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Eirin Cannif el Miér Dic 27, 2017 10:31 pm

El mordisco del vampiro había hecho que mi cuerpo reaccionara como si fuera un combustible que prendía con su toque, con su cercanía, mi cuerpo en llamas por lo que sentía lo buscaba de forma desesperada y necesitada, deseaba al vampiro más que a nada en el mundo, su toque, que sus labios me besaran, que me tomara y me hiciera suya acabando con ese martirio placentero que crecía en mi sexo... sentía cómo la sangre abandonaba mi cuerpo mientras él bebía de mi cuello, podía notar cada tirón que daba, cada jadeo que salía de sus labios cuando bebía de mi sangre, mis piernas me fallaban pero aun así no dejé de aferrarme a su cuerpo, de arrugar su camisa entre mis manos y de mover mi cadera contra su cuerpo una y otra vez incapaz de parar, incapaz de mantenerme quieta ante el calor que todo mi cuerpo desprendía y que era producto como reacción a su mordisco. Sabía que no podíamos quedarnos allí, que debíamos de ir a la oráculo para que nos respondiera porque él era tan importante y por qué me había mandado a buscarlo, necesitábamos saber porque era pieza clave contra la batalla de Randulf... sabía todo eso porque lo repetía en mi mente, era como una forma de no quedarme con el calentón que ahora recorría mi cuerpo y que necesitaba que el vampiro me tomara para saciarme, como si el hecho de recordar para qué había ido a buscarlo me ayudara a no ceder contra el deseo irrefrenable que sentía por él. Terminó de beber de mi cuello y su lengua lamió el lugar donde tenía la herida, un jadeo escapó de mis labios mientras sus brazos aferraban mi cuerpo, mis pierdas cedían fruto del cansancio, fruto de lo débil que estaba al no recuperarme del todo con la herida que había recibido, pero el vampiro no me dejaba caer y me pegaba a su cuerpo. Subió su rostro para anclar nuestros ojos como si estos se atrajeran como si tuviéramos imanes, encadenados en ese momento sin dejar de mirar con nuestras respiraciones entrecortadas. Nada me apetecía más que me tomara en ese momento, contra esa pared, que me arrancara la ropa y se hundiera en mi centro llenándome y moviéndose hasta que no pudiera más y mi cuerpo fallara por el placer, lo deseaba más que a nada.

Observé como se lamía el labio limpiando la sangre que tenía manchando su labio y lo miré a los ojos, algo me hacía ver que no estaba muy conforme con el hecho de que se alimentara de mi sangre, sabíamos que Randulf lo había estado alimentando durante todos aquellos años con mi sangre, aun sin saber cómo lo había hecho, de forma que ahora se había vuelto adicto a mi sangre y era lo que más desearía por encima de todas las demás, podía ver en sus ojos que no le gustaba pero no había quedado más remedio, y no es que odiara el tener que alimentarse de mí, sino que eso me dejaba débil. Escuché sus palabras mientras mis dedos recorrían su rostro, decía que no podía alimentarse de mí porque estaba débil, que después de hablar con la oráculo y antes de que tuviéramos esa charla entre los dos se alimentaría de otra humana, el hecho de que sus colmillos se clavaran en la piel de otra mujer no supe por qué pero no me gustó en absoluto y mi ceño se frunció, no solo a eso, sino a que se negara a beber de mí... quizás porque no quería que nadie más sintiera lo que yo había experimentado por el vampiro, ese deseo irrefrenable que me había invadido y que me recorría por el cuerpo. Fui a abrir la boca para negarme a ello, pero él fue más rápido que yo y sus labios pronto se chocaron con los míos, un gemido bajo escapó de mis labios y sentí sus dedos en mi nuca que me pegaba a su cuerpo, mi mano subió a su pelo para enredar mis dedos y con la otra cogí su camisa dejándome coger por el vampiro quien presionaba su cuerpo contra el mío haciendo que mi espalda quedara contra la pared del lugar, aseguraba que era su droga y que era peligroso pero en esos momentos, en los que mi lengua batallaba con la suya, no veía el peligro por ninguna parte.


-Marduk –jadeé sobre sus labios moviendo mi cadera contra la suya, un escalofrío placentero al chocarnos y solo nos separamos cuando escuchamos que los guardias estaban por allí, solo eso me hizo volver a donde estábamos y gruñí, lo quería en esos momentos pero primero hablaríamos con la oráculo, después tendríamos tiempo. Tiré de él para encaminarnos hacia donde estaba aquella mujer mayor que me había mandado en misión secreta a por él, nos adentramos en uno de los templos, una enorme figura de Freya tallada a madera sostenía la estructura como si fuera el pilar principal del lugar, había varia gente arrodillada rezándole y tomé la mano del vampiro para llevarlo por una de las puertas que llevaban a otra sala, esta era bastante amplia y contaba con un estanque rectangular decorado con alguna flor y con algunos peces que había en sus aguas, columnas con dioses grabados a lo largo de esta y al fondo un trono, me paré contemplando aquel trono con las figuras que había a su alrededor y finalmente la mujer apareció de nuevo como si supiera que íbamos a llegar en ese mismo instante, nos hizo una seña para que la siguiéramos hasta llevarnos a un lugar de la enorme sala donde había una pequeña mesa de madera, varios cojines alrededor de esta y varias jarras, se sentó en una banqueta quedando algo más alta y nos instó a que nos sentáramos así que lo hicimos- he ido a buscarlo como me habías pedido, dijiste que era importante que fuera a por él y aquí está –la mujer mayor pasó sus ojos hacia el vampiro como si lo examinara, nos miró durante unos segundos quedándose callada- ahora necesitamos saber por qué me mandó a buscarlo justo en este preciso momento, por qué es tan importante como para arriesgarme en esa misión –la mujer mayor al parecer se lo tomaba todo con calma, como si una guerra no se nos echara encima.
-Todo a su tiempo, querida niña, todo a su debido tiempo –sirvió algo en las jarras que teníamos frente a nosotros para que pudiéramos beber- déjame ver tú mano, joven –por un momento Marduk y yo nos miramos pero le hice un gesto para que lo hiciera, esta al sentir su mano entre las suyas cerró los ojos mientras sus dedos se paseaban por las líneas y las marcas de sus palmas, unas que todos teníamos aunque de diferente manera- ah sí... puedo ver porque eras tan peligroso para Randulf, porque te encerró en esa celda –ella hablaba pero yo no entendía nada de lo que me estaba diciendo- te ha tenido sometido durante todo este tiempo, encontró tu debilidad y supo cómo utilizarla para que no se volviera en tu contra... él lo sabía, tú no eres consciente de ello pero él si lo sabía y quiso mantenerte encerrado a su lado... pero el destino es caprichoso y las líneas de la vida se entrelazan por mucho que algunos quieran cortarlas –soltó su mano y lo miró, mis ojos fueron también al vampiro que parecía tener la mirada algo seria fija en la mujer, no había entendido nada.
-¿Qué es lo que Randulf sabía y él no? Ya basta de hablar en acertijos, necesito una respuesta que entienda sin adivinanzas de por medio –fruncí el ceño volviendo a mirar a la mujer- habla, me merezco saber qué es lo que pasa –la mujer lanzó un suspiro y luego comenzó a hablar.
-Randulf tiene a gente poderosa trabajando para él, gente que mediante visiones es capaz de averiguar y descubrir objetos que se creían perdidos con el tiempo, objetos que podrían ayudarle en su guerra con el norte –hizo una pequeña pausa- él sabía de tú implicación con los hunos y con Atila, descubrió tú debilidad y cuando quisiste irte supo aprovecharla... ¿no te has preguntado todo este tiempo por qué te mantuvo con vida en vez de matarte como hacía con los que lo traicionaban? –Seguía sin enterarme de nada, ¿cuál era la debilidad del vampiro?- porque tú eras el único que, en cierto momento, podrías entregarle un arma muy peligrosa. Un arma que en su momento tenía Atila, aunque él no sabía lo peligrosa que era esa arma. Era una daga, una daga que se había creado hacía más de quince mil años, se decía que la daga era el colmillo de una serpiente gigante alada que había dado vida a los hombres cuando los creó, un arma peligrosa con el poder de alzar ejércitos de muertos vivientes... y no, no como los vampiros, criaturas nacidas de la oscuridad que solo pueden ser destruidas con luz, las armas no tienen efecto alguno en ellos... feroces, despiadados pues no conocen nada más allá de la maldad y la oscuridad, Randulf quiere poseer esa daga para aumentar su ejército y el único que puede decirle la ubicación de la daga eres tú miró al vampiro de forma fija, mis ojos fueron a él también quien ahora parecía tener los ojos abiertos por la información- tú fuiste el último que vio la daga antes de que os pasara aquello en vuestro ejército... solo hay una pega –mis ojos volvieron a la anciana- en estos momentos la daga está rota, destruida... la única forma que tiene Randulf de recuperarla es viajando a ese momento Marduk, solo así podrá obtener la daga y para ello te necesitaba con vida; solo tú conoces el lugar donde ocurrió todo –estaba más confusa que antes, ¿qué había pasado? No entendía nada.
-Entonces eso quiere decir que... –comencé pero la mujer me miró, como si supiera lo que iba a decir, y asintió.
-Sí, Randulf pretendía atravesar un portal para viajar al pasado y encontrar la daga... tenéis que adelantaros a sus movimientos, tú eres la pieza clave para que no aumente su ejército, tendréis que viajar al pasado.


Blod bånd:
avatar
Eirin Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 18
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 10/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Marduk el Jue Dic 28, 2017 6:36 pm

La oráculo nos esperaba, aquella mujer era pausada en sus actos, no tenia prisa en solventar nuestras preguntas que sin duda no eran pocas y que desesperadas salían de los labios de la joven Cannif.
-Nos sirvió algo que beber que rápido llevé a mis labios con intención de aplacar mi sed, una que bien sabia no seria el alcohol quien lo controlaría pues estaba sediento de ella.

La oráculo acabó pidiéndome mi mano, deslizaba la yema de su dedo por las lineas que sobre esta quedaban trazadas de forma clara.
Ella veía algo, pero yo solo escuchaba el incesante latir del corazón de mi acompañante, estaba muy hambriento, la droga en la que esa mujer se había convertido era peligrosa para ella.
-Habla mujer -presioné impaciente -¿que quería de mi Randulf? ¿por que no me había matado? No era capaz de comprender nada de lo que esa mujer insinuaba.

La rubia miraba con sus aceros a la oráculo que ahora empezaba a ser algo mas explicita. Una daga, una que solo yo seria capaz de encontrar, un colmillo de sierpe capaz de alzar a la oscuridad, una solo capaz de vencer con luz.
Aquello parecía una historia de esas que les cuentas a los niños para que no se levanten del lecho, mas si algo había aprendido en esta no vida es que lo imposible a veces ocurre.

Por mi mente aparecían los recuerdos de otra época, cerré los ojos recordando aquella daga de la que hablaba, la que el mismo Atila empuñó hace ya mucho tiempo.
Estaba rota según la oráculo, no recordaba que eso sucediera en ningún caso.
Mis ojos se centraron en los de Eirin negando con la cabeza.
-No voy a viajar a ningún pasado -aseveré con seguridad devolviendole la mirada a la oráculo -hay cosas que es mejor dejar ahí y algo me dice que esta es una de ellas.

En la época de Atila, la mia, la violencia era parte de nuestra vida y el general cartaginés no es que destacara precisamente por ser bondadoso y complaciente, robarle la daga iba a ser imposible y las mujeres eran consideradas como caballos, bellos trofeos que montar.
Randulf es peligroso, he podido comprobarlo en mis propias carnes, pero si traemos esa daga a este tiempo Randulf no cesara en su empeño de conseguirla.

Se que Eirin no quería que confesara lo que me pasaba preocupada por que me encerraran peor no hacerlo la pondría en una situación peliaguda.
-Solo pienso en devorarla, tengo mucha sed y no de tu sangre -dije señalando a la oráculo -de la suya -dije llevando mi mano al rostro con desesperación -soy peligroso para ella. Tienes que ayudarme -dije desesperado o acabaré matándola -sentencié con los ojos rojos como el fuego.

La rubia trataba de silenciarme, se que solo queria que me callara para no alertar a nadie pero flaco favor haría si no desvelaba que estaba hambriento de ella.



Marduk:

avatar
Marduk
Vampiro Clase Alta
Vampiro Clase Alta

Mensajes : 38
Puntos : 29
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 06/06/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Eirin Cannif el Vie Ene 12, 2018 5:54 pm

La oráculo parecía que no tenía ningún tipo de prisa en desvelarnos el por qué había necesitado salir en una misión sin que nadie lo supiera expresamente para buscarlo a él, necesitaba respuestas que solo esa mujer tenía y luego necesitaba tener una charla con Marduk a solas para que me respondiera a varias preguntas, lo cierto es que no había dejado de darle vueltas a lo que Randulf le había hecho y me preguntaba cómo es que había acabado en aquella celda, alimentándolo durante aquellos veinte años con mi sangre cuando que yo recordase jamás me había capturado... todo era muy extraño y no tenía ningún tipo de sentido para mí, era confuso y el único que podía darme las respuestas era el vampiro que tenía sentado a mi lado. Miré al oráculo apremiándola para que hablara, odiaba que siempre dijeran las cosas como con acertijos y con adivinanzas, necesitaba respuestas y no quería que le diera más rodeos porque necesitaba saber en qué me había metido y en qué se había metido indirectamente él. Escuché sus palabras y enarqué una ceja cuando habló de una daga que podría traer el mal, la oscuridad y seres que vivían en ella que serían muy complicados de matar y de aniquilar, un ejército con el que sin duda Randulf tomaría el control y engrosaría su ejército de una forma bastante considerable de la que podría traernos problemas, más si todo lo que aquella mujer decía era cierto. No entendía por qué entonces no me había mandado a mí a buscar la daga pero luego comprendí el motivo, en nuestro tiempo estaba rota y debíamos de viajar al momento en el que Atila la tuvo en su poder, sin duda alguna un viaje peligroso y ahora se desvelaba el motivo por el que Randulf necesitaba a Marduk con vida: porque él era el único que podía encontrar dicha daga ya que había vivido esa época, él solamente estaba esperando la ocasión perfecta para utilizarlo y sin duda alguna tras tenerlo alimentándolo a base de mi sangre haciéndolo adicto, de vernos, estaría disfrutando en esos momentos por lo que había hecho. De alguna forma nos había condenado a los dos al hacerlo adicto a mi sangre, ahora solamente se saciaría bebiendo de mí y si no lo hacía... no quería ni pensarlo, no quería imaginarme al vampiro en esa situación.

Lo contemplé unos segundos cuando entendí perfectamente lo que debíamos de hacer; debíamos de viajar para recuperar esa daga y hacernos con ella, era la única forma de salvar no solo a mi familia, sino a todo el norte de la tiranía de ese maldito hijo de puta que pretendía arrasarlo todo, con un ejército así en su poder no habría nadie que lo frenara y yo no quería que eso pasara, si teníamos que viajar al pasado entonces lo haría sin ningún tipo de duda, pretendía preservar lo que era importante para mí y el norte lo era, no había crecido aprendiendo a luchar de mi padre para ahora que me necesitaban más que nunca dejarlo correr... ni de coña. Vi que el vampiro negó con la cabeza con sus ojos puestos en los míos y fruncí el ceño cuando me dijo que él no iba a ir a ningún pasado, no me gustó sus palabras porque sin él me sería mucho más difícil conseguir esa daga pero la idea de dejar que Randulf pudiera tenerla en su poder me daba escalofríos. No iba a fallar a los míos, no iba a dejar que él pudiera tener la ocasión de conseguirla y si debía de ir yo sola a por la maldita daga, aunque eso me costara la vida, lo haría. Quedarme de brazos cruzados no era una opción que se me pasara por la cabeza y no dejaría que sucediera, si él no quería venir conmigo entonces partiría yo sola, le pediría a alguno de mis primos que me abriera un portal en la época en el que la oráculo había hablado y buscaría al maldito Atila para quitarle la daga de alguna forma que ya pensaría. No entendía por qué se negaba a ir sabiendo cómo era Randulf, sabiendo lo que era capaz de hacer... ¿acaso él no quería venganza por lo que le había hecho esos dos siglos? Pues hacer que no consiguiera la daga era una buena forma de vengarse también, de frustrar al enemigo y que no se saliera con la suya. Pero si pensaba que Marduk había dicho todo lo que tenía que decir al respecto estaba más que equivocada, porque pronto le dije al oráculo que no podía controlar su sed de sangre por mí, que solo pensaba en devorarme y que era peligroso para mí. Intenté callarlo cabreada porque dijera algo así, ¿acaso no sabría que lo encerrarían si pensaban que era un peligro para mí? No quería que volvieran a encerrarlo de nuevo y no lo iba a consentir, pero si él seguía hablando es lo que conseguiría.



-Marduk, cierra la maldita boca –le pedí casi gruñendo con la mandíbula apretada, cerrando mis manos con fuerza aferrando la tela de su camisa y tirando ligeramente de ella para que se callara, con mis ojos puestos en él en todo momento. La mujer nos contempló mientras él se tapaba el rostro como si se avergonzara de lo que le pasaba, temiendo que pudiera matarme si perdiese el control- no voy a dejar que se salga con la suya Marduk, no vas a matarme –aseguré apartando una de sus manos para cogerla entre las mías, giré su rostro para que me miraba con esos ojos rojos como las mismas llamas de Hel. No me infundían miedo, más bien, me parecían hermosos- no eres peligroso para mí, puedes controlarte y buscaremos la forma de que esto se pase –mis ojos fueron al oráculo para observarla, perfectamente podría dar aviso de lo que él acababa de confesarle mientras enredaba mis dedos en su pelo y lo acercaba para que dejara su rostro en mi hombro en un intento de que se tranquilizara, sin pensarlo demasiado saqué la espada y el filo rozó el cuello de la mujer que se tensó al sentirlo- como digas una sola palabra de esto te juro que acabaré con tú vida, ¿me has entendido? –No pensaba dejar que lo encerraran y mucho menos permitir que ella dijera algo de todo aquello, asintió con la cabeza y retiré mi espada guardándola para mirarla- ¿hay alguna forma de ayudarlo? Randulf lo ha hecho adicto a mi sangre durante mucho tiempo sin que él lo supiera –a la vista estaba que él no quería hacerme daño- si hay alguna opción o alguna posibilidad lo haré, no importa lo que sea –aseguré deslizando mis dedos por su pelo hasta que la mujer por fin habló. Había una opción pero era una bastante complicada y arriesgada, conseguir el agua que había en un pequeño manantial oculto en un templo en lo más profundo de las montañas prohibidas, un lugar bastante peligroso donde todo tipo de seres y criaturas peligrosas moraban en aquel lugar. El agua, según decía la leyenda, procedía del mismo Asgard y que había sido traído a la tierra por los dioses, según contaban concedía propiedades y un deseo para aquellos que fueran merecedores de conseguir dichas aguas... pero la oscuridad y los seres oscuros quisieron aprovecharse de ellos y los dioses protegieron el lugar para que nadie pudiera llegar hasta el templo. Iba más allá de nuestras tierras, en lo más al norte que había, en una isla junto a un volcán, era un lugar de lo más peligroso y conseguir dicha agua no iba a ser fácil pero ¿qué opción teníamos? No muchas en realidad, si así podíamos curarlo y ella sabía lo que se necesitaba lo intentaría- entonces iremos a por esa agua –dije para levantar el rostro del vampiro y mirarlo- tenemos una oportunidad de cesar la adicción que Randulf ha creado, lo intentaremos. Pero eso no quita que se me haya quitado de la cabeza la idea de ir a por la daga, voy a ir Marduk, no puedo dejar que Randulf se salga con la suya y que coja esa daga con la que podría ser casi invencible... no puedo permitirlo y no lo haré. Así que iré también al pasado, pediré que me abran un portal y viajaré contigo o sin ti, tú decides si quieres acompañarme o si te esperas aquí hasta que vuelva pero te aseguro que con tú ayuda todo será más fácil, tú sabes dónde se encuentra esa daga y cómo hacer para obtenerla –sabía que no le gustaba lo que le estaba diciendo pero no iba a ceder en eso- no pienso cambiar de idea, el norte está en peligro, mi hogar, mi familia, la gente que vive aquí... no puedo dejar que se haga con la daga, si la encontramos la traeremos a Akershus y la protegeremos para que no pueda tomarla, solo así salvaremos a toda esta gente. Pero también iremos a por esa agua para salvarte, ambas cosas son peligrosas pero no me da miedo –lo miré de forma fija- te salvaré Marduk, igual que tú me salvaste a mí una vez –mis dedos recorrieron su rostro y miré a la oráculo una vez más- dime todo lo que sepas sobre ese templo y dónde tengo que encontrarlo, partiremos a por esa agua –escuché atenta todo lo que tenía que decirme y salimos de allí cuando terminamos de hablar con ella, ahora teníamos que hablar nosotros así que me paré frente al vampiro- tenemos que hablar Marduk, pero sé que no lo harás hasta que no te hayas alimentado así que cuando hayas terminado ven a buscarme –lo miré una última vez antes de alejarme y poner rumbo a mi alcoba donde mientras lo esperaba me di un baño pensando en todo lo que tenía que hacer por delante, debía de hacer dos viajes que eran igual de peligrosos pero que los iba a hacer igualmente. Justo cuando salía envuelta en una toalla la puerta se abrió y mis ojos observaron al vampiro que, ya alimentado, parecía algo más calmado- ¿mejor ahora? –Pregunté sentándome en la cama y palmeé el lugar a mi lado para que se sentara conmigo, tenía muchas preguntas que hacerle.


Blod bånd:
avatar
Eirin Cannif
Humano Clase Alta
Humano Clase Alta

Mensajes : 25
Puntos : 18
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 10/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mørkt Fengsel ~ Privado

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.