Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
LOREENA MCKENNITT

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP


RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA AREZZO

MODERADORA

ENVIAR MP
NICOLÁS D'LENFENT

MODERADOR

ENVIAR MP
KALA BHANSALI

MODERADORA

ENVIAR MP
LADISLAV PEKKUS

MODERADOR

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

MODERADOR

ENVIAR MP

CLIMA


Espacios libres: 00/45
Afiliaciones élite: cerradas
Última limpieza: 16/01


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com




Run For It — Privado

Ir abajo

Run For It — Privado

Mensaje por Guillaume de Beaune el Lun Mar 12, 2018 12:50 am

Había tomado el abrigo que reposaba en el respaldo de la silla; luego de colocárselo y dirigirse a la salida de la habitación, retornó de nuevo a su escritorio. Se quedó de pie un par de minutos, observando detenidamente unos papeles, y antes de que alguien le gritara que moviera su trasero, tomó una pluma para añadir alguna frase que se le pasó por alto, o que simplemente se le ocurrió mientras intentaba marcharse. Su obra estaba próxima a culminarse, aun así, continuaba ayudando a su padre en algunos "negocios" de dudosa reputación. Eso de ser sicario le llegaba a fastidiar hasta cierto punto, pero en determinadas ocasiones le resultaba divertido, sobre todo porque sacaba un particular provecho de la situación.

Ese día estaba dispuesto a cumplir uno de sus tantos "encargos", y no estaba del todo seguro si lo iba a entretener o no. No era algo que pudiera averiguar con tanta facilidad, o tal vez sí, porque, a diferencia del resto, él poseía habilidades un tanto especiales, por así decirlo. Se consideraba algo así como la carta bajo la manga, justo por ser quien hacía sus trucos cuando no quedaban muchas opciones. Sin embargo, ese día sería él solo quien se enfrentaría a todo, sin ayuda extra, ni nada por el estilo. ¿Problemático? No tanto. Sabía defenderse, pero sin compañía resultaba un tanto aburrido, y a pesar de ese inconveniente, había aceptado.

Guillaume creía que se oxidaría si no hacía algo. Llevaba varios días escribiendo, y la mar sedentario, para colmo. Un poco de adrenalina extra en el menú no le resultaba nada malo. Le caía de mil maravillas, a decir verdad. Así que, sin pensárselo mucho, y luego de todas, y cada una, de las indicaciones del trabajo, se dirigió hacia el lugar acordado. Encontraría al tipo, le daría un lindo regalo en medio de la cabeza, y ya estaba, caso cerrado.

Al tipo lo habían estado vigilando desde hacía días atrás, hasta que dieron con un lugar, día y hora precisos para acabarlo. Era un deudor. Un pequeño bandido que quiso pasarse de listo con alguien, y que, como era de esperarse, no acabaría nada bien. ¡Pobrecito! No, bueno, no lo era, ¡nadie lo mandaba a meterse con mafiosos! Se endeudaba con ellos por andar entre las faldas de las furcias...

Así pues, se dirigió al hostal. Ni siquiera midió el tiempo que llevó trasladarse hasta ahí, porque cuando estaba muy consciente, se hallaba caminando por un largo pasillo de mala muerte, silbando animadamente, mientras el arma la llevaba oculta en el bolsillo. Conocía la habitación en donde se hospedaba el sujeto, y no le fue nada dfícil abrir la puerta, punto extra a su condición de hechicero. Sin embargo, esperó el tiempo prudente afuera, luego entró en la pequeña habitación con absoluta prudencia, y no pudo alzar las cejas y sonreír algo burlón ante la escena que se le mostraba ante los ojos. Nunca le resultaba apropiado ver a otros en pleno apogeo.

—Lamento ser portador de malas noticias, y también de arruinarles el clímax, pero, yo sólo cumplo con mi deber —expresó con una sonrisa ante los ojos atónitos de los otros dos—. Señorita, yo siendo usted, me apartaría...

Pero antes de culminar la frase, el otro imbécil fue a buscar su arma, sólo que antes de siquiera apuntarle a Guillaume, ya éste le había ganado de velocidad, dejándolo con una desagradable herida de bala justo en la cabeza.

—Uh, pero qué poco delicado. Ya ensució más las sábanas y... —Observó a la chica semidesnuda—. Yo le dije que se apartara. Ahora se pondrá ropa decente y me acompañará. No me gustan los testigos.

¿Hablaba en serio o jugaba? Con Guillaume nunca se sabía.


avatar
Guillaume de Beaune
Hechicero Clase Media
Hechicero Clase Media

Mensajes : 40
Puntos : 44
Reputación : 16
Fecha de inscripción : 14/02/2015
Localización : París

DATOS DEL PERSONAJE
Poderes/Habilidades:
Datos de interés:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Run For It — Privado

Mensaje por Musa el Dom Mar 25, 2018 1:10 am

I made you feel in the lust
And I don't know how to get along








El anochecer era su eterna obsesión, mientras las luces caían y el sitio se llenaba. Relamía sus labios para comenzar a trabajar, a ciencia cierta necesitaba un poco de dinero aquella noche, mismo hecho que la llevó a buscar presas fáciles, que tenían pasado de hacer rápido el encuentro para pasar a otro y otro. Así era su vida, así debía llevarla, si se ponía a seleccionar se le iría la noche con un buen polvo que dejaría muy poco dinero para las necesidades que debía cubrir. Estaba un poco harta de vivir en el burdel, padecer de carencias a las cuales no creía merecer. Era buena trabajadora, bastante sensual he independiente ¿Qué hay de malo en ser ambiciosa? Recorrió con la mirada y luego del segundo o tercer cliente, el dinero se agolpaba en su chaqueta entre tanto daba ojo a un par de sujetos que se rodeaban con la mirada fija en ella, que estaba a segundos de dar rienda suelta a su show de la noche.

Ya voy, pero no pretendas quitarme a ese bombom, que pretendo terminar el espectáculo entre sus manos — Anunció a la muchacha que le daba golpecitos en la espalda.

Sobre la tarima la música de piano comenzó a incentivar sus caderas para que estas se menearan al ritmo de la melodía. Lenta y suave danza que desnudaba su cuerpo en telas independientes. Una a una su cuerpo comenzaba a ser propiedad de las miradas que la veían con lasciva. Estaba un poco acostumbrada a ser vista de aquella forma, casi como un objeto que como persona. Y no era miserable o conformista, pues ella conocía la verdad tras toda sumisión que se llevaba en su profesión. Los perdidos, los objetos y los utilizados en todos los ámbitos posibles eran ellos, quienes consumían de la piel femenina hasta darse ahogo. Pues cuando se iban, ellas simplemente cumplían con un trabajo, mientras ellos, delegaban parte importante de sus días en tratar de complacerse a sí mismos o a su ego mal herido.

Pero allí se encontraba. Perfectamente podría haber terminado con ese espectáculo, pero sinceramente la vista de aquellos baches claros le dieron la opción de un bonus extra. Lo llamó con un dedo para llamar su atención, pero al parecer él tenía otro tipo de planes. La engatusó hasta convencerla de seguirle a su habitación privada, en un sitio completamente del burdel. El dinero sería bueno, pensó pues lo siguió sin ni un tipo de reclamo.
Él muy rápido y sin problemas se desnudó mientras hacía lo mismo con la castaña que simplemente se dejaba engatusar hasta caer contra la cama que sostenía ahora a ambas cuerpos vinculados el uno con el otro. Se dejó llevar en medio de cada roce hasta sentir como la puerta se abría y caer de sopetón en lo que sucedía — No acostumbro a aceptar este tipo de situaciones, no soy de hacer tríos o... — Giró el rostro para detenerse en las facciones del nuevo sujeto que ahora los acompañaba — Bueno… puedo hacer una excepción — Sinceró, asumiendo que la idea no podría ser tan desagradable.

No logró siquiera dar de soslayo su característica sonrisa cuando el personaje sobre su cuerpo se levantaba desnudo y prontamente caía contra el suelo. ¿Y ella? Observó cómo gotas de sangre se esparcían contra la cama, sobre las sabanas, manchaban sus manos, su brazos, hombros y por supuesto, aunque no se viese, sentía pequeñas líneas húmedas bañar parte de su rostro. Abrió los ojos como dos grandes platos, estaba a segundos de gritar cuando la voz terroríficamente calmada del asesino le ordenaba vestirse.

Espere, espere, espere… no es, claro, no, espere — Se cubrió con las sabanas mientras con la mirada buscaba su ropa que se encontraba a los pies de la cama. Rápidamente y sin miramientos comenzó a cubrir su cuerpo con las prendas que le pertenecían para dejar exhalar un raudo y fuerte suspiro — No soy testigo de nada, válgame dios, que yo no he visto nada… si así lo desea saco mi dinero y aquí no ha pasado nada — Alzó la vista al muchacho — No soy de los trigos limpios, debe saberlo, no doy declaraciones a la ley ni mucho menos recuerdo rostros, cariño — A decir verdad, dentro de su profesión, ya le había tocado ver mil situaciones similares, aunque ni un asesinato en vivo, mucho menos con ella entremedio — ¿Me dejará salir?



Gracias:
avatar
Musa
Prostituta Clase Media
Prostituta Clase Media

Mensajes : 18
Puntos : 12
Reputación : 3
Fecha de inscripción : 22/12/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.