Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
LOREENA MCKENNITT

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP


RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA AREZZO

MODERADORA

ENVIAR MP
NICOLÁS D'LENFENT

MODERADOR

ENVIAR MP
KALA BHANSALI

MODERADORA

ENVIAR MP
LADISLAV PEKKUS

MODERADOR

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

MODERADOR

ENVIAR MP

CLIMA


Espacios libres: 00/45
Afiliaciones élite: cerradas
Última limpieza: 16/01


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com


Últimos temas


இ No hay manera இ

Ir abajo

இ No hay manera இ

Mensaje por Danielle Morgan el Miér Abr 04, 2018 5:40 am




Desde que volvieron de París había tenido mucho trabajo, era ausentarse unos días y aumentar la pila de papeles hasta el infinito. Los habitantes de Akershus habían estado centrados en algunas escaramuzas que Randulf había perpetrado contra ellos en varias ocasiones, Ulf había estado muy ocupado defendiendo la bandera del norte libre y ellos al regresar no tuvieron ni un segundo de descanso. Eran las ocho, llevaba en pie más de 15 horas y el cerebro parecía estallarle, así que cerró la carpeta con los balances y trámites comerciales y se dirigió a la habitación, quería tomar un baño, estaba tensa. Seguro que Höor regresaría también molido. El agua estaba caliente y la habitación caldeada, metió un pie primero y después el otro, pero sin saber cómo, resbaló y se dio con la cabeza contra el borde de la tina. Se agarró como pudo, pero notaba como las fuerzas se le iban y su cabeza daba vueltas, fundiéndose a negro… no, no, no…!! Si se desmayaba se ahogaría. La Almirante Morgan muerta por ahogarse en la bañera, que muerte más ridícula por Dios!!!.*

Desde las primeras luces del alba llevaba en pie, tras mi ausencia y pese a que Ulf se había ocupado de mantener Akershus a salvo de las innumerable escaramuzas de Randulf, quedaba mucho trabajo por hacer. Malas cosechas, la gente pedía fiestas donde se sacrificaran corderos para que la diosa Freya volviera a sentirse honrada y nos dotara de grano. Muchos eran los jóvenes que entrenaban a diario para formar parte del ejercito, pero el acero de nuevo empezaba a escasear y las forjas del norte hacían lo que podían pero no daban abasto. Ademas Randulf había destruido algunas aldeas fieles a nosotros, así que Akershus acogía a gente con costumbres distintas que en ocasiones creaban algunos conflictos. Pase todo el día solucionando conflictos y cuando cayó la noche, volví a mi cámara en busca de algo de calor.
Entre aflojando las cinchas fijando mi mirada en la camisola que Dani había dejado caer en el suelo, mi sonrisa se ladeó, hoy la pirata estaba juguetona. Seguí el camino de ropa hasta el baño mas que decidido a cobrarme mi merecido descanso entre sus piernas.
-Ya estoy aquí pira...-dije abriendo la puerta

Di un salto al ver como su cabeza estaba hundida bajo el agua, sus brazos escurrían por la tina y sus ojos estaban completamente cerrados.Me lancé tomándola por debajo de los brazos sacando su cabeza del agua y sin pensarlo metí la zurda cogiéndola en vilo para posarla en el suelo.
-Vamos Dani joder -pedí alzando su rostro y llevando mis labios contra los suyos para meter aire. Mis dos manos fueron debajo de su pecho presionándolo una y otra vez, repetí la maniobra con mi cuerpo tenso, pidiendo a Freya que no me dejara sin ella.*

La inglesa estaba semiinconsciente y cuando Höor la sacó del agua insuflándole aire y haciéndole el masaje cardiaco, volvió en si, tosiendo y boqueando con desesperación, expulsó el agua de los pulmones y se volteó vomitándola y colocando una mano en el suelo, tratando de levantarse, pero cambió de idea y se quedó tumbada con los ojos llorosos, tratando sólo de hacer acopio de oxígeno. La sangre teñía la bañera igual que el suelo, manaba de su sien donde se había abierto la carne en una estúpida caída.

Höor… no sé qué… Höor…— alargó la mano y se agarró a él, sin ni siquiera saber dónde, estaba asustada porque de haber tardado tres minutos más, ahora mismo podría estar muerta de la forma más imbécil de la historia. Había sobrevivido a Tromsø, a Trondheim, a ocho años de piratería, a dos pestes…y había estado a punto de palmarla en una puta bañera.*

Mi pecho subía y bajaba preso del pánico que acaba de sentir, era algo irónico, era capaz de enfrentar a las bestias de Randulf con valor, pero perderla era algo que podía derrumbarme.
Llevé mi diestra a su nuca, mis dedos se tiñeron de carmesí mientras nuestras frentes se pegaban exhalando e inhalando el aire que expulsaba el otro.
-Ya esta -susurré para calmarla -ya esta.

Permanecimos en silencio, mirándonos como cíclopes una porción de tiempo. Mas tranquilo cogí la toalla y cubrí su cuerpo con ella elevando su cuerpo entre mis brazos. Sin apartar mis tormentas de sus mares caminé hacia el lecho depositando allí el húmedo cuerpo de la pirata.
-¿estas bien? Voy a por un poco de ron.
Tenía que darle algún punto de sutura.*

Asintió aunque “bien” no era la palabra, estaba realmente afectada por lo que acababa de suceder. Todavía no podía creerse que el fin de Danielle Morgan fuera tan vergonzoso. Siempre pensó que o bien caería en alguna batalla en alta mar, en una pelea de puerto, o se haría vieja en una isla del Caribe bajo un cocotero. Desde que llegó a Akershus, su destino era incierto, pero desde luego no se había imaginado acabar así. Se secó y se puso la camisa por encima para no pasar frío, metiendo las piernas bajo las mantas y sujetando la toalla presionada contra la sien. Cuando Höor entró de nuevo en el cuarto lo miró ya más tranquila.

Me resbalé, no sé cómo…he usado esa bañera cientos de veces…Por un segundo he pensado que sería la vergüenza de Akershus. No es que yo crea en el Valhalla, pero esto hubiera sido la mayor de mis deshonras. Si no llegas a entrar a tiempo… dios. Prefiero no pensarlo.*




No hay manera ♡ VIDEO♡ :

☆ ● Gracias Will● ☆  :

Piratas y vikingos:

Navega, velero mío, sin temor que ni enemigo navío, ni tormenta, ni bonanza tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor.

♡ VIDEOS ♡  :
avatar
Danielle Morgan
Humano Clase Media
Humano Clase Media

Mensajes : 146
Puntos : 166
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 21/08/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: இ No hay manera இ

Mensaje por Höor Cannif el Miér Abr 04, 2018 5:42 am

Mordí el corcho de la botella escupiéndolo a un lado para pasársela a la pirata sentándome a su lado al borde de la cama.
-Estamos cansados Dani, llevamos mas de 15 horas en pie, sin parar, lo extraño es que no nos haya pasado antes.- Intenté quitarle importancia, sabía lo que era estar al borde de la muerte, enfrentar a Hela, como se te retorcía el alma, no quería eso para la pirata.
-Puedes decir que has sobrevivido a Randulf, a dos pestes, a no se cuantos años como pirata -bromeé ladeando la sonrisa en tono jocoso -y a la bañera de Hoor Cannif.- Tome la botella y le di un buen trago.
-No deja de sangrar -aseguré apartando la toalla para fijarme bien en la herida -te quedará una cicatriz muy sexy pirata.
Busque sus labios depositando un beso húmedo con sabor a ron antes de ponerme en pie para ir a por la aguja y el hilo.*

— seguro que hay un infierno especial para los idiotas que mueren resbalando en una bañera.— Trató de bromear, pero había estado muy cerca. Levantó la toalla dejando el corte a la vista y le dio un buen tiento a la botella para relajar un poco los nervios.— Ha estado cerca Höor, con la peste… de alguna forma pensaba que podía pasar pero esto fue muy inesperado. En fin, tus dioses han decidido que aún no tienes suficiente castigo en tu vida y te han enviado a salvarme para que siga azotándote con mi terrible carácter inglés.— Se estuvo quieta mientras le daba los puntos, que aunque dolían, no eran ni de lejos un dolor insoportable.*

-Los dioses han decidido torturarme con una mujer sexy -bromeé centrando mi mirada en la herida mientras hundía la punta de la aguja en la carne y dejaba el hilo correr una y otra vez. Una vez terminé lleve mis labios a la pequeña maroma mordiéndola hasta sajarla.
-Hela me tiene el primero de la lista, no te preocupes pirata, no es aun tu hora, ademas estas al lado del heroe.- Recordé la canción que cantamos borrachos en la taberna la noche que me encontré a Hela y me eché a reír canturreándola un poco.
-No es lo mismo sin el coro -bromeé haciéndola reir para quitar hierro a ese incidente que se quedaría en unos días, pasado el susto, en anécdota.*

Dieron buena cuenta de la botella de ron hasta que la rubia consiguió relajarse entre los brazos del noruego.
— … di amén, véanlo otra vez, dulce y victorioso y en todo saca un diez…jajajaja.— acabó haciéndole un coro de la canción, no pudo evitar recordar ese momento de relax que fue un verdadero desacato pero se divirtieron mucho.— Si me hubiera desnucado en esa bañera…no sé qué me esperaría al otro lado. Tú crees en el Valhalla, a mi me educaron en una fe en la que no creo. Realmente no sé si hay algo al otro lado. Quizás tiene que ver con mi forma de vivir como si no hubiera mañana, pero desde hace tiempo que pienso que sí hay un mañana contigo y hoy casi lo pierdo. Lo cierto es que no me ha gustado nada la experiencia.*

Dani apoyada en mi pecho miraba la lumbre que prendida calentaba nuestros cuerpos, con la diestra iba bebiendo de la botella, la zurda la tenia entrelazada a los dedos de la pirata que nerviosos jugaban con la callosa palma de mi mano. Entendía lo que decía, yo vivía el día pensado que bien podía ser el último, lo peor es que hasta conocerla, bueno no exactamente hasta conocerla, si no mas bien hasta hace poco, lo que mas me jodía era pensar que podía dejar a mis hijos solos, pero ahora...era mas egoísta, junto a ella empezaba a vislumbrar un futuro, y pensar que podría quebrarse me hacia sentir extraño.
-Últimamente me cuesta mas enfrentar a Hela -lo dejé ahí porque mi capacidad por abrirme y mostrar mis debilidades era algo para mi complicado -¿entonces que serán nuestros hijos? -pregunté ladeando la sonrisa en tono jocoso, había hablado de que creía en Dios, aunque en parte no del todo pues jamas lo había visto, si tuviéramos hijos ¿querría fueran cristianos?*

Enarcó una ceja porque daba por hecho que iban a tener descendencia.— ¿es que no tienes suficientes hijos? A veces creo que en verdad quieres formar tu ejército personal a base de llenar el mundo de Cannifs.— obviamente bromeaba, todos los niños Cannif tenían su encanto cada cual a su modo.— no lo sé, ni siquiera sé en qué creo yo o si creo en algo. Mi mente es demasiado racional para creer en cosas que no veo, aunque aquí estoy viendo muchas que me han dejado estupefacta. Así que supongo que lo lógico es que un norteño crea en sus dioses norteños y si después decide no creer, siempre puede hacerlo.— la lógica siempre imperaba en la almirante, le costaba apartarse de la senda de lo racional.— No sé si sería una buena madre, ni siquiera sé si sería una buena esposa, para Henry no lo fui, claro que él tampoco fue el mejor marido del mundo, creo que no cuenta como ejemplo.*

-¿me estas poniendo excusas pirata? -pregunté dando un profundo trago. Ese era el motivo por el que no me abría, porque Dani tenía el don de esquivarme aterrada. -No te he pedido nada, se lo que piensas sobre las ataduras, eres una pirata y yo un bárbaro, lo tengo asumido.
Las murallas se alzaban, ladeé la sonrisa pasándole la botella mas que dispuesto a cambiar de tema.-Hay que decir que tu dios es un tanto penas, no hay por donde cogerlo, manda a su hijo para que salve a la humanidad y lo hace dejando que lo crucifiquen en una cruz y lo maten a hostias. no tiene sentido ¿te imaginas a Odin mandando aquí a Thor? nos mataría a todos a martillazos en un arranque -bromeé.*

—Hasta que lo pusiera firmes y lo mandase a fregar la cubierta del Inferno. A ver si atrevía a rechistarme.— Sonrió dándole otro trago. Su reticencia a ser madre no se debía a su estilo de vida únicamente o a que él fuera un bárbaro. Se debía a muchas cosas más, a sus propias inseguridades, a que su futuro había sido incierto y sólo ahora empezaba a valorar lo que era un hogar y no tenía ni idea de cómo construir uno de verdad.— Pero al menos… tenemos la Navidad.— se acurrucó contra él. No podía olvidar que todo empezó en esa señalada fecha, cuando por fin bajaron los escudos y decidieron enfrentar lo que sentían, dejándose llevar.— Si tengo que dar las gracias por algo, es por mi regalo de navidad.— abrazó su cintura y cerró los ojos expulsando el aire despacio. Había estado cerca esta vez. Bueno, lo mejor era no pensarlo y tan sólo aprender de este bache, que debía valorar más lo que tenía hoy por si no había mañana. Elevó la barbilla mirándolo con aquellos inmensos ojos azules como océanos.— ¿me das un beso?*

Llevé mis labios atrapando los ajenos, deslicé mi lengua por la cálida y húmeda cavidad de su boca y entre caricias, miradas cómplices y susurros acabamos bajo las mantas. Aquella noche no pasó nada, nada mas allá de eso, de mostrar que para mi ella era importante, que este instante me bastaba. Había estado cerca de perderla y no quería que eso sucediera pues no imaginaba ya mi vida sin ella. Decían que me caracterizaba por ser capaz de ponerme en pie aunque ningún humano podría hacerlo, creo que en esta ocasión, la caída seria tan dura que no estaba seguro de conseguirlo, por eso tenía miedo, porque Dani sin saberlo podía dañarme mas que Randulf.
Ambos acabamos dormidos, enredados piel con piel, con las piernas y los brazos trepando cual enredaderas por nuestros cuerpos.*


Levántate una y otra vez hasta que los corderos se conviertan en lobos.
Höor:
La pirata y el vikingo:
Min ånd, min galskap:
La madre de mis hijos:

Video:
avatar
Höor Cannif
Realeza Neerlandesa
Realeza Neerlandesa

Mensajes : 762
Puntos : 816
Reputación : 115
Fecha de inscripción : 21/09/2016
Localización : el placentero infierno de tus piernas.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: இ No hay manera இ

Mensaje por Danielle Morgan el Miér Abr 11, 2018 4:39 pm

Los primeros rayos del sol entraron por los postigos de la habitación dotando la cámara de luz y golpeando directamente mi cara. Me removí escondiendo mi rostro en el cuello de la pirata y dejé escapar el aire por la nariz quitándome el rebelde pelo corto de esta que parecía dispuesto a complicarme la existencia casi tanto como la pirata. Sin abrir los ojos tiré de su cintura para pegarla mas a mi, esa mañana no me apetecía dejarla ir y aunque tenía por delante un duro día de trabajo, tras casi perderla de la forma mas entupida la noche anterior, me daba cuenta de lo efímera que podía resultar esta relación. Si noche el miedo copaba su mente, esa mañana era a mi a quien golpeaba con la contundencia del mismo martillo de Thor.

Danielle lejos de ser como Giuliana no dejó de ser una pirata, levaba ancla a menudo, con destinos en ocasiones inciertos, y aunque el puerto de Akershus se había convertido en el destino que marcaba su brújula rota, no dejaba de pensar que quizás un día..simplemente algo pasaría y no volvería a ver el Reina Anna surcar las olas entre la bruma rumbo Akershus. El faro siempre la esperaba encendido y creo que en parte también yo, tenía que admitir que odiaba la distancia que se interponía entre ambos cuando de nosotros tiraba la piratería o la guerra. Del mismo modo la guerra corría por mis venas, era el conde, el sobrino de Randulf y las veces que partía con el grueso del ejercito dispuesto a alzar el acero en contra de mi enemigo eran incontables, enfrentaba a Hela ya como si nos conociéramos de antaño y quizás así era.

Sentí sus dedos acariciar mi pelo, enredándose en los mechones como si fueran hebras de hierba fresca. Sus labios me buscaron tibios y mi nariz la acogió en un gesto cálido, cariñoso que distaba mucho de lo que tendía a demostrar.
-Buenos días pirata -musité dejando un mordisco en su inferior antes de atravesar con mi sin hueso la muralla de sus labios como un ariete, dispuesto a emprender un baile de sierpes húmedo y prolongado.
-Tengo que irme -susurró interponiendo su mano entre ella y mi pecho.
-No -pedí atrapando su cintura con mi brazo derecho incapaz esa mañana de dejarla ir.*

Tenía que marcharse porque zarpaban en dos horas hacia Bergen, había varios cargamentos importantes para recoger y llevar a Akershus, pero después de haber estado a punto de perderlo todo tontamente, no quería marcharse de esa cama sin sentir que podía morir tranquila porque estaba satisfecha de todo lo vivido. Se pegó a él acariciando su pelo, besando sus labios y sintiendo el calor ascender por su ombligo. La vida podía ser muy corta, sin eufemismos, lo acababa de comprobar, y desde luego no pensaba salir de esa cuarto sin dejarle claro a Höor que lo quería y lo deseaba, por si no había otro amanecer. Deslizó la mano libre por la espalda surcada de cicatrices del moreno hasta llegar al trasero, duro como roca, que quería apretar con fuerza. Notaba su hombria alzada contra su vientre y separó las piernas para dejarle paso, quería sentirlo tan cerca como fuera posible, perderse entre su piel y gemir su nombre hasta que la razón se desvaneciese junto al miedo a perderlo. Sus cuerpos se fundieron en uno, su sabor invadió cada rincón de la boca de la inglesa y se evaporó con cada gemido que escapó de sus labios. Empezar el día agotada no era buena idea, pero firmaba ya por empezarlos siempre así.

Höor parecía preocupado, lo disimulaba bien, pero ya empezaba a conocer sus gestos, sus reacciones. El susto del dia anterior había sido grande, pero no podían dejar que el miedo dominase su vida. Se tocó brevemente la nuca, donde estaban los puntos.

seguro que me has cosido como si fuera un colchón…menos mal que no soy una reina y no me miran a ver si estoy perfecta.— Mordisqueó su nariz con un gesto cariñoso y dejó reposar sus ojos color océano en los castaños del conde.— Tendré cuidado. No quiero ir al infierno de la gente que muere de forma ridícula.*

Después de desayunar bajamos juntos por las escaleras que separaban el piso superior, las habitaciones, del resto de la casa y en la puerta nos despedimos con un beso largo y profundo que denotaba las pocas ganas que aquel día tenía de separarme de ella. Entendía mejor que nadie sus ausencias y valoraba que la mayoría de sus viajes no duraban mucho mas de una semana, pero eso no quitaba que durante ese tiempo, simplemente la extrañara ¿podía pedirle mas? La respuesta era clara, no, pues mis ausencias no eran menores cuando el acero me llamaba y por desgracia el peligro nunca dormía y Randulf parecía decidido a tampoco dejarme pegar ojo a mi.
-Ten cuidado -le dije dandole una palmada en sus nalgas y con un guiño de ojo me encaminé hacía el patio de armas, ella perfectamente uniformada hacía el puerto, una misión la esperaba y pronto levaría el ancla del Reina Anna.

Los días fueron pasando, sumido en mis quehaceres no me dio demasiado tiempo a pensar, la menos los días eran así, pero las noches eran frías y no podía evitar rememorar la soledad de otras épocas pasadas que sobre mi planeaban como un fantasma. Supongo que era fácil dar crédito a eso de "me costó olvidarla 19 dias y 500 noches"*

Con las luces del alba y el viento a favor partieron a Bergen pero a mitad trayecto los sorprendió un cambio brusco de viento que trajo lluvia y olas muy altas, que zarandearon a la Reina Ana de mala manera hasta llegar al puerto de destino con 8 horas de retraso sobre lo previsto. Pero el mar era así, se enfadaba cuando quería y nada podían hacer los mortales por aplacarlo, sólo tratar de mantenerse vivos hasta que amainara. En Bergen las cosas no fueron mucho mejor, el negocio de estaño y hierro salió mal, el vendedor se echó atrás y no les devolvió la señal acordada, largándose con la mercancía y el dinero. Desde luego que su nombre estaría en la lista negra de Morgan y se cobraría su venganza, pero por lo pronto no tenían lo que habían ido a buscar. Trató de finalizar otros asuntos y algunos al menos se podían salvar, pero parecía como si las nubes negras la hubieran seguido a puerto. Cabreada y frustrada ordenó regresar a Akershus dos días después y de nuevo atravesaron una tormenta inesperada. ¿Qué cojones le pasaba al dios del trueno? Acaso estaba con gases? El barco amarró en Akershus y Danielle se dirigió al castillo directamente resoplando. Primero aquel resbalón en la bañera, ahora un negocio importante malogrado y dos tormentas duras de sortear. Definitivamente, quería que esa semana se terminase ya.*




No hay manera ♡ VIDEO♡ :

☆ ● Gracias Will● ☆  :

Piratas y vikingos:

Navega, velero mío, sin temor que ni enemigo navío, ni tormenta, ni bonanza tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor.

♡ VIDEOS ♡  :
avatar
Danielle Morgan
Humano Clase Media
Humano Clase Media

Mensajes : 146
Puntos : 166
Reputación : 11
Fecha de inscripción : 21/08/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: இ No hay manera இ

Mensaje por Höor Cannif el Miér Abr 11, 2018 4:42 pm

Cuando vi entrar a Dani como un basilisco por los portones de Akershus supe de inmediato que algo había ido mal venía antes de tiempo y si bien era cierto nada mas su barco echo ancla en puerto había sido avisado de su llegada. Al ver la cara que traía supe no apuntaba nada bueno, algo debía haberle salido mal y no llevaba heridas, as que descartaba una batalla. dejé a Ulf encargado de los muchachos y tras ella me adentré en palacio corriendo para darle alcancé antes de que llegara al piso superior.
-¡Hey! -dije deteniéndola al posar mi diestra en su brazo afianzándola -¿que pasa? -pregunté frunciendo sendas cejas allí donde se juntaban -¿y mi beso? -pregunté tratando de relajarla.
Podía haber ido mal, peor estaba, allí, de una pieza y a mi eso me bastaba.
-¿Cogemos una botella, subimos a la habitación y nos tomamos unas horas para los dos?
Tenía trabajo, pero bien sabia que cuando estaba ofuscado relajarme con Dani en la tina me hacía cambiar le humor, así que ella no merecía menos.*

Se detuvo en seco, iba maquinando mil perrerías que iba a hacerle al proveedor que les había levantado el dinero cuando Höor la interceptó.

—¿qué?…ah…— resopló de nuevo y se pasó las manos por la cara acercándose a Höor y dándole un beso cargado de frustración.— Höor… nos han tomado el pelo. No lo vi venir y ahora… bueno, da igual, puedo reponer ese dinero de mi cuenta personal, pero es que nos han robado en las putas narices. Y encima…dos tormentas. ¿Tú no hablas con tus dioses, sobre todo ese del martillo? Pues dile de mi parte que es un cabrón, que se vaya a divertirse a otro lado, que casi no volvemos.— Estaba estresada y malhumorada y ofuscada, así que esa sugerencia le pareció estupenda.— si, por favor, y que sea algo bueno, que para más desgracia el ron que nos pusieron era matarratas, ni si quiera con eso pude tragarme la humillación.*

No pude evitar ladear la sonrisa al escuchar sus palabras, como buen guerrero era consciente de que no siempre se gana y aunque entendía su frustración, agradecía que solo hubiera perdido unas monedas, porque las arcas podían llenarse, la vida era complicada de recuperarse.
En mis manos muchos eran los jóvenes que depositaban sus vidas y por desgracia, no todos volvían a pisar a Akershus, esa era para mi la mayor de las desgracias y aunque todos luchábamos por una justa causa, aunque todos éramos conocedores del riesgo que empuñar el acero entraña, no dejaba de ser frustrante atravesar el porton ,ya fuera con la victoria o con la derrota de nuestro lado pues la carretilla con los difuntos siempre venia a nuestro lado.
-No hay vidas que lamentar Dani, nos has hecho ganar mucho dinero, puedes permitirte hacernos perder un poco.

Besé sus labios antes de encaminarme escaleras abajo ara coger del mueble bar una botella de bourbon y un par de vasos que subí a la habitación.
Al adentrarme por la puerta se le enseñé ladeando la sonrisa.
-Con esto puedes tragar la humillación -bromeé acercándome a ella -¿que es eso de ir por ahí emborrachándote sin mi? -pregunté frunciendo el ceño intentando aguantar la risa.*

—Pfffff…aún no me has visto borracha.— eso era cierto, sólo una noche en la taberna de Akershus en la que les dio por cantar y hacer cantar a todo el mundo, acabó algo contenta pero no solía perder el control. A veces pensaba que eso era un problema, siempre tan racional, tan en su sitio…— ¿Para cuando una buena borrachera? Te juro que la próxima vez que vayas en ese plan, me apunto…aunque acabe hecha una mierda.— Se fue quitando la casaca, que de normal dejaba en un gancho tras la puerta, pero esta vez estaba tan molesta por lo que le había pasado, que la dejó caer de cualquier manera en el suelo, casi con rabia.— Qué ganas tengo de que acabe esta semana…cuidado que las bañeras las carga el diablo.— señaló la tina bromeando porque ya habían tenido un percance. Se metió en ella seguida de Höor y mientras bebían y hablaban, el conde trataba de relajarla con sus labios paseando a lo largo y ancho de su anatomía. Si no fuera por esos momentos, la vida sería una serie de infortunios separados por la nada. Los besos y caricias subieron de intensidad, la bañera apenas acogía a ambos y lograban moverla con su movimiento, hasta el punto de que uno de los candelabros que tenían en la mesita auxiliar, volcó y prendió la casaca de Danielle que estaba en el suelo. Para una vez que no la guardaba en su sitio…*

El olor a quemado me hizo detenerme en seco, con los labios húmedos por recorrer su piel y aun en ellos el sabor de sus besos tomé una bocanada de aire viciada por el humo que empezaba a propagarse ennegrecido por la habitación. Me alcé de un saltó de la tina ayudando a Dani, para que saliera antes de que fuera tarde, teníamos que apagar el fuego o se quemaría toda la cámara.
Al parecer una de las velas del candelabro había caído sobre la casaca que quedaba en el suelo y esta con rapidez había prendido llevando el fuego al mueble de madera maciza que no tardó en prender, así como las mantas y demás útiles cercanos.

Arranqué las cortinas de la ventana para intentar sofocar el fuego, aun no había prendido en exceso y podíamos llegar a tiempo para que no se propagara.
-Dani ponte una toalla en la boca -le ordené levando mi antebrazo a mi nariz para no permitir al humo entrar en ella.
Mojando las cortinas logré apagar lo suficiente como para que Dani pudiera salir de allí, por suerte Ulf desde le patio de armas se había percatado del incendio, así como algunas de las doncellas de palacio y pronto una horda de norteños estaba en la habitación echando agua.*

Empapada y envuelta en una toalla que a todas luces le quedaba pequeña, salió del cuarto tosiendo y boqueando, había tratado de ayudar a Höor a sofocar el incendio, pero aquello había prendido como el fuego que estaban compartiendo antes en esa bañera. Maldijo veinte veces en inglés, porque empezaba a pensar que las casualidades no existían. Cuando todo el revuelo pasó, a Dios gracias que las llamas no se propagaron, tuvieron que quedarse en otra cámara porque esa estaba un poco inservible hasta que cambiaran la madera quemada y restituyeran los cristales rotos. Se sentó en el borde la cama algo abrumada por el alcohol y todo lo ocurrido.

— Höor…creo que me han echado un mal de ojo. Primero lo de la bañera, despues las tormentas, el negocio fallido y ahora el incendio… es como si alguien quisiera matarme o me desease muy mal suerte.*
Tomé asiento a su lado acercándole un vaso con un poco de agua.
-son malas rachas Dani -susurré deslizando mis labios por su cuello para clamarla -solo eso - deposité un beso en sus labios y atrapé su mentón para que me mirara -no permitiré que te pase nada.
Puede que mis palabras restaran importancia a las dichas por ella, mas no me pasaron desapercibida,s el norte estaba lleno de creencias, magia y "el mal de ojo" si no era necesariamente así conocido, existía.
-Iré mañana a hablar con las oráculos, veré el modo de hacer algún sacrificio que otro y si es cierto que los dioses se están cebando contigo por algún infortunio, pediremos perdón a nuestro modo por la ofensa que puedan haber recibido y se acabará ¿de acuerdo?

Yo creía en mis deidades, así que empezaría por lo que creía mas razonable, estos eran seres orgullosos, quizás les había molestado la "navidad" celebrada en sus tierras o cualquier chorrada como que mi "mujer" no creyera en ellos, pero lo solucionaría -y ahora, durmamos un poco.*





Levántate una y otra vez hasta que los corderos se conviertan en lobos.
Höor:
La pirata y el vikingo:
Min ånd, min galskap:
La madre de mis hijos:

Video:
avatar
Höor Cannif
Realeza Neerlandesa
Realeza Neerlandesa

Mensajes : 762
Puntos : 816
Reputación : 115
Fecha de inscripción : 21/09/2016
Localización : el placentero infierno de tus piernas.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: இ No hay manera இ

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.