Victorian Vampires
PARÍS, FRANCIA
AÑOS 1800

Nos encontramos en París, Francia, exactamente en la pomposa época victoriana. Las mujeres pasean por las calles luciendo grandes y elaborados peinados, mientras abanican sus rostros y modelan elegantes vestidos que hacen énfasis los importantes rangos sociales que ostentan; los hombres enfundados en trajes las escoltan, los sombreros de copa les ciñen la cabeza.

Todo parece transcurrir de manera normal a los ojos de los humanos; la sociedad está claramente dividida en clases sociales: la alta, la media y la baja. Los prejuicios existen; la época es conservadora a más no poder; las personas con riqueza dominan el país. Pero nadie imagina los seres que se esconden entre las sombras: vampiros, licántropos, cambiaformas, brujos, gitanos. Todos son cazados por la Inquisición liderada por el Papa. Algunos aún creen que sólo son rumores y fantasías; otros, que han tenido la mala fortuna de encontrarse cara a cara con uno de estos seres, han vivido para contar su terrorífica historia y están convencidos de su existencia, del peligro que representa convivir con ellos, rondando por ahí, camuflando su naturaleza, haciéndose pasar por simples mortales, atacando cuando menos uno lo espera.

¿Estás dispuesto a regresar más doscientos años atrás?



NIGEL QUARTERMANE

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP
AMANDA SMITH

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
BÁRBARA DESTUTT DE TRACY

ADMINISTRADORA

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

ADMINISTRADOR

ENVIAR MP


RYLEY ENDE

MODERADOR

ENVIAR MP
GIULIA AREZZO

MODERADORA

ENVIAR MP
NICOLÁS D'LENFENT

MODERADOR

ENVIAR MP
KALA BHANSALI

MODERADORA

ENVIAR MP
LADISLAV PEKKUS

MODERADOR

ENVIAR MP
ADMINISTRACIÓN

MODERADOR

ENVIAR MP

CLIMA


Espacios libres: 06/45
Afiliaciones élite: abiertas
Última limpieza: 07/06


COPYRIGHT/CRÉDITOS

En Victorian Vampires valoramos la creatividad, es por eso que pedimos respeto por el trabajo ajeno. Todas las imágenes, códigos y textos que pueden apreciarse en el foro han sido exclusivamente editados y creados para utilizarse únicamente en el mismo. Si se llegase a sorprender a una persona, foro, o sitio web, haciendo uso del contenido total o parcial, y sobre todo, sin el permiso de la administración de este foro, nos veremos obligados a reportarlo a las autoridades correspondientes, entre ellas Foro Activo, para que tome cartas en el asunto e impedir el robo de ideas originales, ya que creemos que es una falta de respeto el hacer uso de material ajeno sin haber tenido una previa autorización para ello. Por favor, no plagies, no robes diseños o códigos originales, respeta a los demás.

Así mismo, también exigimos respeto por las creaciones de todos nuestros usuarios, ya sean gráficos, códigos o textos. No robes ideas que les pertenecen a otros, se original. En este foro castigamos el plagio con el baneo definitivo.

Todas las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y han sido utilizadas y editadas sin fines de lucro. Agradecimientos especiales a: rainris, sambriggs, laesmeralda, viona, evenderthlies, eveferther, sweedies, silent order, lady morgana, iberian Black arts, dezzan, black dante, valentinakallias, admiralj, joelht74, dg2001, saraqrel, gin7ginb, anettfrozen, zemotion, lithiumpicnic, iscarlet, hellwoman, wagner, mjranum-stock, liam-stock, stardust Paramount Pictures, y muy especialmente a Source Code por sus códigos facilitados.

Licencia de Creative Commons
Victorian Vampires by Nigel Quartermane is licensed under a
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://www.victorianvampires.com




the clergy asks and orders (priv. Sephirot)

Ir abajo

the clergy asks and orders (priv. Sephirot)

Mensaje por Xanandra el Jue Mayo 31, 2018 6:32 am

La cambiante había despertado en su caserón a las afueras de la ciudad, con la primeras luces del alba, se había levantado y lo primero que había hecho era despojarse del camisón convertirse en lobo e ir a estirar las patas y aullar a otros lobos de origen animal que hubiera en la zona, un hobby muy arraigado, ya que su parte animal dominaba muchas de sus actitudes, más despues de correr, y rozar su pelaje con el de las plantas, arbustos y arboles, y vigilar que lo que ella consideraba su territorio no hubiera nada indeseado o algún intruso en lo que consideraba su trozo de tierra, ella no las compraba como los nobles y adinerados, a pesar de proceder de familia de alta cuna, no, ella las marcaba al estilo animal, las patrullaba, e incluso se comunicaba con los animales de la zona para asegurarse de que todo estaba correcto.
Despues del paseo el lobo gris tomo la vuelta al hogar, a paso ligero, entró por la puerta y nada más tener la seguridad del interior de la casa volvió a su forma humana, subiendo a la planta de arriba para tomar un baño y empezar a acicalarse. Cuando se empezó a vestir llamaron a la puerta, lo que la obligó a ponerse la ropa a toda prisa y bajar de manera rauda para abrir. Un miembro de la manada de Septimus era el que estaba ahi en la puerta, por supuesto inquisidor también, ella le observó con aire desafiante, e incluso hubo un pequeño intercambio de gruñidos animales antes de que este estirara la mano ofreciendole un sobre a nombre de Septimus, ella observó la carta y alzó la mirada al licántropo, que se inclino ligeramente a modo saludo antes de marcharse.


Cerrando la puerta la cambiante abrió la carta para descubrir la hoja con la conocida letra de Septimus, a menos para su hermana y ella, hacía días que Septimus le había hecho llamar a Wanda para alguna misión, Xanandra rezaba por que su hermanita no se envalentonsase y Septimus fuera cruel con ella, y ella no poder estar allí para protegerla, eso era lo que peor llevaba, no poder proteger a su hermana cuando estaba fuera, emitió un bufido frustrado y leyó como el inquisidor la pedía que se dirigiera a Paris, que uno de sus compañeros requería de los servicios de la cambiante, y que má vale que se portara correctamente, pues despues el inquisidor le daría el informe de lo que había sido, aparte de que le había dado la potestad de poder recriminarla lo que consideraba oportuno. La cambiante gruñó de manera enfadada, pues a veces parecía el juguete de los inquisidores que formaban la cuadrilla de Septimus, no es que este fuera el jefe de dicha cuadrilla, pero era el que la cambiante conocia.


Ella suspiró y cogió sus cosas para prepararse para atender las demanadas del inquisidor que había sido asignada por septimus, ella exaló con frustración y se propuso a salir de casa cerrando tras ella, no había mucha mucha información acerca del inquisidor, solo la hora y el lugar acordado exigiendo que fuera muy puntual, eso implcaba a la cambiante que acelerara el paso. Se adentró en la Parisina ciudad, siempre que lo hacía se distraia notablemente, pues apenas la daban dias libres o permiso para pasear por ella, aunque últimamente Septimus parecía ceder más la correa a su hermana y a ella, era un paso hacia lo que podría ser comodo, el inquisidor contento y no habría problemas, pero Wanda no lo veía asi, la muerte de sus padres la marcó mucho, era tan pequeña, y encima su don con la magia hacía que Wanda fuera una rebelde en potencia.
Se adentró por las calles de París hasta llegar al lugar indicado, llegaba unos minutos pronto, asi que simplemente esperó ahí, quieta, como una estatua, hasta que a sus fosas nasales les llegó un aroma, un aroma conocido, olía a hechicero, mientras observó quien era el hombre de rasgos atractivos frunciendo el ceño y ladeó la cabeza, ese aroma a incienso desvelaba que era un inquisidor. -Hola Tohrment- Había trabajado con él antes, al menos se confundió de hermano, ya que recordaba el olor de este, hechicero, y el matiz de incienso que acompañaba a los inquisidores, no por que ellos emitieran ese olor, si no por los lugares que presenciaban normalmente, más el saludo de la cambiante fue por el hecho de captar el aroma de este, si imaginarse un hermano gemelo que oliera exactamente igual sin cambiar ni un pequeño matiz.




"La ciudad no es nuestro hogar. Simplemente es el único lugar donde se nos permite existir durante mucho tiempo"

Animal instinct:

listen to my howls:

sister:
avatar
Xanandra
Cambiante Clase Alta
Cambiante Clase Alta

Mensajes : 37
Puntos : 46
Reputación : 15
Fecha de inscripción : 15/05/2018

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: the clergy asks and orders (priv. Sephirot)

Mensaje por Sephirot Fairchest el Dom Jun 03, 2018 10:02 am

Últimamente la orden de la Inquisición estaba más revolucionaria de lo normal, la ciudad parecía estar más activa que nunca y se notaba en el hecho de que cada vez teníamos más y más misiones que hacer, no parábamos de salir a ejecutar a los herejes que poblaban la tierra y que debían de ser exterminados de forma radical, no dejando ninguno con vida sobre la faz de la tierra. Para eso nos habíamos entrenado durante tantos años, para eso mi gemelo y yo nos habíamos dedicado a perfeccionar nuestras habilidades, a ser uno solo de forma que nadie pudiera reconocer a cuál de los dos tenía delante, ni siquiera nuestros superiores sabían ya diferenciarnos. Nos habíamos convertido en un mismo ser, dos gotas de agua compartidas en una misma alma y es que esa afirmación no iba demasiado desencaminada de lo que se era realmente porque desde hacía ya muchos años nuestras almas habían sido enlazadas formando una sola, unos lazos de unión que eran invisibles pero que nosotros podíamos sentir y palpar de forma extraordinaria. Por ello es que llevábamos la misma marca en el omoplato como recordatorio de aquella fatídica noche en la que casi perdía la vida, de no haber sido por Tohrment no hubiera sobrevivido, de no haber sido por él jamás lo habría contado. Como recordatorio la marca en ese extraño y estrecho vínculo que teníamos brillaba cuando el otro estaba en peligro, alertándonos para que pudiéramos ir en su ayuda, mientras que Tohrment su marca brillaba de un tono dorado, la mía sin embargo lo hacía de un tono plata que corría por mis venas iluminándola tenuemente. Nos salvaguardábamos las espaldas, nos ayudábamos en todo lo que podíamos e incluso a veces intercambiábamos misiones o simplemente enviábamos al otro para que intercediera por nosotros mismos. Tohrment se había especializado más en ser un espía, en ser un tecnócrata y estudiar los libros mientras que yo había preferido ser un soldado, dos hombres que por separado hacíamos el caos que pero unidos formábamos un tándem perfecto donde lo destruíamos todo a nuestro paso, como si fuéramos los propios jinetes del apocalipsis o simplemente desatáramos el argagedón... algo que bien necesitaba París, una purga o una quita de todos los sobrenaturales que había en la ciudad y que era hora de erradicar de una vez por todas. Nuestra misión principal, esa que al menos llevaba junto a otros dos Inquisidores estaba a punto de cumplirse y de realizarse, nos faltaba muy poco para ejecutarla pero mientras esperábamos el momento oportuno y esperábamos a que la ocasión se sucediera con todo lo que teníamos planeado la Inquisición nos mandaba trabajos que realizar y que debíamos de cumplir. Trabajos que me venían bastante bien para mantener lamente despejada ayudándome a centrarme en lo que realmente importaba, que era la caza de herejes para torturarlos y posteriormente exterminarlos. No había cabida para ellos en esta vida salvo que decidieran unirse a nosotros, nuestro hermano mayor había sabido bastante bien las consecuencias y Tohrment y yo se lo habíamos hecho pagar después de tantos años... ah, aún podía recordar el momento exacto en que se enfrentó a los dos y perdió la batalla, en su ignorancia pensando que quizás por ser nuestro hermano tendíamos piedad y clemencia con él, pero cuán equivocado estaba.

Tomé entre mis dedos el colgante que pendía de mi cuello, era un amuleto que utilizábamos mi gemelo y yo para comunicarnos por si algo pasaba, lo notaba demasiado raro últimamente y no quería indagar en lo que sucedía porque si me enteraba que era sobre cierto asunto tomaría cartas en el asunto. Debió de matar a aquella bruja tal y como se le había ordenado, y sin embargo me había encontrado con que el infalible Tohrment se había dejado engatusar por una concubina del demonio no pudiendo matarla, y lo que más rabia me daba de todo es que había mancillado nuestra reputación y nuestro apellido. Así que más le valía a mi gemelo no volver a caer de nuevo en dichas tentaciones porque si él no había podido con esa maldita bruja yo, al contrario que él, la mataría sin contemplación alguna terminando lo que él debía de haber finalizado y no pudo. Lancé un suspiro y terminé por ponerme el traje que siempre solía llevar cuando salía a alguna misión de la Inquisición, tenía un objetivo en mente y un plan en marcha, y si algo odiaba era llegar tarde y la impuntualidad. Nuestra reputación era más que conocida en el lugar, nuestros logros y éxitos reconocidos y ellos nos habían hecho subir peldaños dentro del organigrama que tenía la Inquisición y esperaba que ese día en la reunión que teníamos fuera para darme una misión que realmente valiera la pena, mientras esperábamos para dar el golpe de gracia a las tres vampiras que teníamos en el punto de mira. Puntual como siempre y pulcro en la vestimenta que siempre utilizaba para las misiones llegué al lugar donde le había pedido a Septimus que enviara a una de las dos hermanas que solía utilizar para sus misiones, le había pedido a la cambiante porque sus sentidos aumentados podrían ser beneficiosos para la misión que tenía que llevar a cabo, una que no sería nada fácil y que nos llevaría un tiempo aunque esperaba que lo solucionáramos pronto, mis pensamientos no distaban de estar centrados en las tres vampiresas que teníamos que apresar y estaba deseando que las condiciones se dieran óptimas para poder ir a por ellas. Me había colocado también los guantes blancos que solía utilizar para las misiones y saqué el reloj de bolsillo dándome cuenta de que faltaban apenas un par de minutos para que llegara la hora del encuentro, y sin embargo cuando giré para adentrarme en el callejón me di cuenta de que la joven ya estaba allí plantada esperándome, hecho que provocó que sonriera de lado mientras acortaba las distancias. Era la primera vez que trabajaba con ella pero, sin embargo, sabía que mi gemelo sí había hecho alguna que otra misión por lo que lo más seguro es que no supiera de mi existencias y como de costumbre a ambos nos gustaba demasiado jugar a ese juego doble de apariencias donde hacíamos creer que éramos la misma persona. De hecho cuando se giró en mi dirección pude darme cuenta de sus ojos, de esa heterocromía latente en ellos siendo cada uno de un color diferente y que me hizo torcer el gesto ligeramente. Cuando pronunció mi nombre reí para mis adentras pensando en lo divertido que iba a ser aquello, si no sabía que era yo, ¿por qué decirle que era el gemelo de Tohrment y que estaba tratando con un hombre completamente diferente? Dejaría que cayera en la propia trampa del engaño y así sabría qué había hecho mi hermano con ella y cómo se había comportado, desde lo de aquella hechicera no quería que siguiera cometiendo erorres.


-Llegas pronto, Xanandra –dije porque bien sabía a cuál de las dos hermanas tenía en frente, una era una cambiante que era la mayor de las dos y la otra era una hechicera- me gusta que se llegue puntual, se podría decir que es un punto a tu favor –comenté restando la distancia para quedarme frente a ella, en sus ojos no veía signo alguno de que tuviera temor o miedo por mi hermano, podía ver su aura perfectamente y denotaba respeto, más no miedo. Sabíamos que Septimus se había ensañado con ellas en el tiempo que las tenía trabajando para él por lo que quizá mi gemelo no quiso hacerle nada a la joven por no temer al licántropo... sin embargo yo no tendría quizás la misma compasión que Tohrment y aunque me moría por hacer que me temiera como todos hacían creía que era mucho más divertido confundir a la joven y hacerle pensar que estaba ante el mismo hombre y no ante uno diferente, quizás hasta mostrar aspectos que ella no había visto de mi gemelo para que se confundiera aún más aprovechando que nadie podía diferenciarnos salvo por la marca de nuestra espalda, salvo por el destello que esta hacía- tenemos una noche muy interesante y entretenida por delante –sonreí ladino porque la misión no iba a ser fácil, para ello necesitaría más que nunca de su sentido del olfato y por eso mismo la había hecho llamar. Llevé una de mis manos al bolsillo y saqué una pequeña caja de la cual en su interior había un pequeño trozo de tela- necesito que encuentres el rastro de la persona que llevaba esto –podría hacerlo yo pero mi magia de rastreo no serviría y su olfato desarrollado sería más que suficiente. Había toda una historia y una trama tras aquella prenda, sin embargo, a sabiendas de que no le sería fácil encontrar al dueño de dicho trozo de tela esperé para que ella comenzara con su olfato para que me guiara, ella pensaría que sería una misión fácil pero nada era como parecía, de ser fácil no hubieran mandado a un Fairchest para que lo solucionara.



avatar
Sephirot Fairchest
Condenado/Hechicero/Clase Alta
Condenado/Hechicero/Clase Alta

Mensajes : 22
Puntos : 35
Reputación : 18
Fecha de inscripción : 11/05/2018

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: the clergy asks and orders (priv. Sephirot)

Mensaje por Xanandra el Lun Jun 04, 2018 10:45 am

Ella observaba al que creía que era Tohrment, recibió el alago por su puntualidad, la cambiante ya había aprendido cuan perfeccionista era Tohrment, y eso incluia el que mencionara su asimetria en su heterocromia en los ojos, más la cambiante no reparaba en ello salvo por pequeños gestos involuntarios en lo que unico se manifestaba era un esporadico ceño fruncido, y nada más. La cambiante se inclinó en modo saludo, si había respeto, bastante y con pequeños tintes de recelo, pero eso se debía no a que sospechara que quien tenía delante era otra persona, si no por la manera de comportrarse a veces de este, o del que ella creia que era ese hombre, pues seguía absolutamente convencida de que era Tohrment quien la hablaba.
Septimus tampoco es que hubiera sido especifico, solo que su compañero requería de servicios, y Xanandra había aprendido hace mucho, mucho tiempo a no preguntar de más, ademas Septimus más de una vez había comentado en sus indirectas y amenazas veladas que la inquisición no ve bien que se pregunte más de lo que se necesite saber, y bien sabe para quien está reservada la información provilegiada, y ese o esa mejor dicho no era la cambiante, y mucho menos para el licántropo.


Xanandra observó al hechicero, si ese aura que emitian los hechiceros agradaban a los cambiantes, pero sabía que con los inquisidores ese principio no era asi, ya que estos no se solían mostrar amables, bien lo sabía, de hecho el propio licántropo era amable muy de tanto en cuanto, y sobre todo las noches de luna llena, donde se llevaba a la cambiante a la santa sede encerrandola en la mazmorra con él, ella suelta y alejada y él encadenado, nadie sabía que hacían en esos momento, y Septimus estaba contento con eso, no había por que enfadarlo, pues cuando se enfadaba era cuando se torcían las cosas y ultimamente el inquisidor parecía estar de esplendido humor y bajo ningún concepto quería cambiar eso, Septimus feliz indicaba menos problemas para ella y sobre todo menos problemas para su hermana pequeña.


La cambiante clavó sus ojos en el inquisidor mientras el aseguraba que vendría algo interesante y entretenida a juzgar por lo que comentó, eso solía significar complicado y peligroso, pero no había por que alterarse más de lo debido, si hacía bien el trabajo no habría fallos, ni broncas, ni castigos, y conociendo al maldito licántropo no le estrañaría que permitiera al hechicero aleccionarla si lo viera necesario. Un escalofrio le reccorrió la espalda fugazmente mientras observaba con atención al hechicero y asentía con la cabeza, intentando olfatearle lo suficiente para adivinar el estado de animo en el que se encontraba, sobre todo saber si estaba, enfadado, nervioso, contento o no de cara a lo que sería la misión.


Se acercó a la prenda que le pidió que olfateara y eso hizo con rapidez, se quedo unos segundos parada observandole, aunque en realidad es que ponía disimulo en el olfateo. -Lo tengo.- De repente la cambiante echó a andar siguiendo el rastro, como si fuera un radar buscando los resquicios del aroma, como aun lo estaba buscando su paso era lento, relajado, hasta que no lo tuviera al 100% no apretaría el paso, derrepente se frenó y miró al inquisidor. -Ahm....¿quieres que vaya en forma canida o no te molesta mi forma humana?- Preguntó con cautela, ya que según como le diese a Tohrment, y si, por esa pregunta estaba claro que algún comentario había caido por su llamativa heterocromia, de ahí el "no te molesta mi forma humana" sin duda, se andaba de puntillas al rededor del inquisidor, temiendo algun comentarío mordaz tal vez o simplemente por comprobar que buscaba este.




"La ciudad no es nuestro hogar. Simplemente es el único lugar donde se nos permite existir durante mucho tiempo"

Animal instinct:

listen to my howls:

sister:
avatar
Xanandra
Cambiante Clase Alta
Cambiante Clase Alta

Mensajes : 37
Puntos : 46
Reputación : 15
Fecha de inscripción : 15/05/2018

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: the clergy asks and orders (priv. Sephirot)

Mensaje por Sephirot Fairchest el Mar Jul 10, 2018 2:50 pm

Teníamos una noche larga e interesante por delante, eso sin contar con el previo peligro que nos encontraríamos a lo largo del camino y que haría las cosas mucho más complicadas de lo que quizá ella pudiera llegar a pensar. Claro que yo había hablado previamente con Septimus y le había informado cuando le pedí a una de sus “chicas” de lo que se trataba la misión, sabía lo que para el licántropo era de importante las dos jóvenes y lo último que quería era que me echara en cara más tarde algo de lo que pudiera pasar. La misión no era fácil y de ahí el optar por Xanandra y no por la otra hermana que era una hechicera como lo era yo, necesitaba de los sentidos más precisos y agudizados de la loba para rastrear la presa o al menos que nos llevar hasta su última localización. No iba a decirle nada por el momento porque quería ver cómo se desenvolvía, pero la misión era una bastante jugosa que no muchos aceptaban en realizar por lo complicado y difícil que era, pero para un Fairchest no había nada que fuera imposible. Tras darle la prenda que llevaría al lugar y a la persona donde comenzaría todo, ya que simplemente era uno de los pasos a seguir en esa noche, dejé que localizara el olor con esos sentidos aumentados y más desarrollados que tenía olfateando en el aire en busca del olor específico de la prenda que volví a guardar con cuidado sabiendo que, una vez localizado el olor, no necesitaría de nuevo dicha prenda. Esperé cruzado de brazos hasta que dijo que le tenía y le hice un simple movimiento de cabeza para hacerle ver que quería que empezara a caminar y esta lo hizo como si ya esperara que le mandaría que lo hiciera. Era algo curioso porque ella se pensaba que estaba frente a mi gemelo, mi aura y mi olor era el mismo que el de Tohrment y dado que ya sabía que ellos habían trabajado juntos en una misión podía saber cómo se comportaba él con ellas, con Wanda todavía no había siquiera cruzado palabra y la había visto un par de veces siempre acompañando a Septimus seguramente para hacer alguna misión o alguna tarea, pero no había tenido relación con ella y quería ver qué había hecho Tohrment con la pequeña cambiante en aquella misión, es más, pensaba desconcertarla un poco con mi forma de actuar y de ser, algo me decía que mi gemelo en tal de no molestar a Septimus había tratado bien a la cambiante, es más, incluso recordaba que cuando le hirieron había sido en una misión con ella. Seguí con la mirada los movimientos de la joven para seguirla comenzando a andar apenas un par de pasos por detrás de ella, sin embargo tampoco se daba prisa por andar y la dejé hacer porque quizás costara más obtener por completo dicho aroma... y no me extrañaba porque provenía de un ser bastante escurridizo del que apenas la Inquisición había podido meter mano. No por él en concreto, sino más bien para quién servía y que lo mantenía escondido y bastante protegido... pero que sin duda era la clave para llegar al fondo de todo el asunto, y ya era hora de que pudiéramos avanzar con ese caso. Conseguir dicho trozo de tela había costado meses pero con eso en nuestro poder podíamos marcar al menos un rumbo y un objetivo, que esperábamos llegara a otro objetivo y así hasta llegar a la raíz principal de todas. No esperé que la joven se parara tan de repente y de no haber guardado el par de pasos de distancia, seguramente, habría acabado chocándome contra ella en el que mi cuerpo más grande y corpulento habría parado su golpe absorbiendo este. Enarqué una ceja observándola, había algo en ella que me hacía echarme “hacía atrás” aunque mantenía la distancia, no era otra cosa que esos ojos de color dispar que tenía que no terminaban de convencerme, siendo algo antinatural que contradecía las normas y las leyes propias de todos los seres humanos, sin embargo no dije nada al respecto y esperé a que ella dijera lo que tuviera que decir. No pude evitar ladear la sonrisa por sus palabras haciéndome ver que quizá a mi gemelo sin duda alguna tampoco le hacían demasiada gracia esos ojos dispares que tenía. Era como si me tanteara, o más bien, tanteara a mi gemelo y eso me dotaba de algo tremendamente divertido como para dejarlo pasar por alto.


-Prefiero que vayas en tu forma canida, para lo que vamos a buscar va a ser más que necesario y necesitaré de esas fauces y esos colmillos y garras sin duda alguna –de nuevo no decía exactamente cuál era la misión que nos traíamos entre manos- quizás así puedas seguir mejor el aroma –me crucé de brazos haciéndole ver que se diera prisa en convertirse en su parte animal porque no disponíamos de toda la noche, aunque fuera realmente así, pero el tiempo pasaba rápido y quería empezar esa noche dando el primer golpe de todos- vamos loba, la noche pasa muy rápida y tenemos que acabar esto antes de que el sol se alce de nuevo, ¿has entendido? –Mi tono autoritario dejaba ver que no admitía réplica alguna, así que ladeé ligeramente la cabeza para que se convirtiera en el animal de una vez lanzando un bufido que fue todo cuanto necesitó para convertirse en su forma animal lo que me hizo ladear la sonrisa- bien, y ahora que has cumplido esa parte tan fácil vamos a continuar con el seguimiento del rastro. Te voy advertir una cosa antes de que continuemos; la misión es bastante peligrosa y sí, Septimus sabe de ello –porque ya lo había informado antes de pedirle que me prestara a Xanandra- vamos en busca de un vampiro algo viejo, pero realmente esa es solo la punta del iceberg porque detrás hay muchas más cosas y por las cuales debemos de darnos prisa. Cuando captes que el aroma está cerca, como a unos diez kilómetros o así quiero que me avises, necesitamos prepararnos porque este vampiro es viejo y sabe todos los trucos... o al menos cree saberlos –sonreí ladino- así que en marcha loba, el tiempo pasa y este no corre a nuestro favor esta noche. ¡En marcha!



avatar
Sephirot Fairchest
Condenado/Hechicero/Clase Alta
Condenado/Hechicero/Clase Alta

Mensajes : 22
Puntos : 35
Reputación : 18
Fecha de inscripción : 11/05/2018

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: the clergy asks and orders (priv. Sephirot)

Mensaje por Xanandra el Vie Jul 13, 2018 6:12 pm

Recordaba la anterior misión con él, lo cruel que se mostró cuando exigia ser tratado de usted, cuando la tomo por el cuello por lo mismo, se acarició el cuello mientras le observaba de reojo mientras buscaba captar el aroma que había dado a olfatear, su olfato era agudo de por si claro que en las formas canidas lo era aun más, de momento caminaba despació, tenía que tantear antes de encontrar que rumbo debía seguir, cual sería el rumbo, aun el aroma captado no le decía el rumbo se difuminaba, y tocaba dar unas pequeñas vueltas como una brujula que busca ubicarse para saber donde tenía que señalar al norte. Por suerte el hechicero parecía entender que necesitaba unos instantes antes de saber cual era el rumbo que una debía seguir, paciente, pero la cambiante no se dejaba ya engañar, la otra vez también pareció más agradable que el lobo al principio...pero solo eso, solo al principio lo pareció, despues vinieron los actos hostiles. Le había ayudado cuando lo hirireron y fue gracias a su hermana que todo salió bien, ella ayudó en lo que pudo.
Aunque que le ayudase no quería decir que fuesen amigos o que se llevasen bien, incluso la cambiante destilaba ligero temor ante lo cruel de este, cuando buscó templar su cuerpo convertida en zorro y buscó juntarse a la pierna de este, ya que la joven había cogido algo de frio, y esté la quemó el hocico con plata, maldito y cruel ser, los hechiceros agradaban a los cambiantes, pero con los inquisidores ni siquiera siendo hechiceros le agradaban, la despertaban respeto y algo de rechazo.


La mirada que le echó cuando ella se frenó repentinamente haciendo que este casi se choque con ella y ella por verlo tan cerca también se apartó de un pequeño salto, para tomar distancia observandole con cierto recelo, no le gustana mucho aunque su olor le parecía agradable, pero como el de todos los hechiceros para los cambiantes. más esa mirada que le echó le hizo recordar lo dicho en el pasado. " Si llegas a tener apariencia humana me voy a disgustar porque llamas demasiado la atención con tu defecto ocular" o más bien lo que ella creyó que le dijo pues para ella ese era Tohrment, y no sabía nada de su gemelo, y aunque lo supiera ella creería capaz de diferenciarlo, pues normalmente los gemelos aunque huelen igual hay distintos matices, que le dan pista que no es la misma persona, pero en este caso todo era igual, exactamente identico, sin la menor diferencia.



Xanandra se llevó la mano a su parda melena para tapar uno de su ojos frunciendo el ceño sabiendo que lo veía defectuosa, que en animales al ser algo más frecuente no le chirriaba tanto, o esa es la impresión que le dió. Dió un suspiro por ello, mientras escuchaba como prefería que estuviera en su forma canida. -Me lo imaginaba..- Respondió ella. -Si, agudizó mi sentido para seguir el rastro la forma animal.- Afirmó la cambiante mientras observaba al hechicero. Asintió cuando este metió prisa a la loba que asentia buscando un poco de intimidad para el cambio.- La ropa..-susurró ella, antes de desabrocharla y que el enorme perro-lobo apareciese sacudiendose.

Escuchó los detalles de la misión mientras le observaba en la forma canida, los vampiros no es que le agradaran mucho asi que no habría tampoco mucho problema con ello, la ponian los pelos de punta, cazar un vampiro no sería probblema, son peligrosos, pero vivir con un inquisidor y licántropo tenía alguna que otra ventaja, y sabía enfrentarse.
Ella agachó las orejas y erizó un poco el lomo con la cola entre las patas cuando sonrió ladino, algo de temor le tenía, más dió un ladrido, y enseguida captó mejor el aroma, lo que hizo que moviera el hocico antes de tener un paso más seguro sabiendo ahora mejor de donde venía el aroma, avanzaba mientras de vez en cuando se giraba a mirarle de reojo comprovando que efectivamente la seguía.




"La ciudad no es nuestro hogar. Simplemente es el único lugar donde se nos permite existir durante mucho tiempo"

Animal instinct:

listen to my howls:

sister:
avatar
Xanandra
Cambiante Clase Alta
Cambiante Clase Alta

Mensajes : 37
Puntos : 46
Reputación : 15
Fecha de inscripción : 15/05/2018

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: the clergy asks and orders (priv. Sephirot)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.